Hay dos tradiciones muy desiguales sobre la llegada del Santo Grial a Occidente. Una es puramente literaria, aunque algunos le busquen apoyos documentales casi con desesperación: el grial (sea lo que sea; esto es el Cáliz del Señor) -dicen-: es traído a Bretaña (Reino Unido) de manos de Nicodemos y de José de Arimatea... Si el francés acepta y propone la hipótesis (que es de su coleto, y cuyas son las fuentes), es para condimentar su guisado con una pizca de exotismo. El inglés se frota las manos. Se apodera del Grial con no menor energía que la desplegada sobre la peña del Estrecho. Otra tradición es histórica, referida al cáliz de la Última Cena que san lorenzo trajo a su tierra oscense en España. Luego la vemos. Ahora la de Pelagio, que -dicen- da cuerpo a la primera. (El Santo Grial, nunca estuvo en manos de ingleses; Ricardo I, fue vencido en el campo de batalla. Jerusalén, y todo lo que contenía tras sus murallas fue administrado por el Rey Cristiano Saladino. El Rey más justo de toda la Historia Humana).
<<Incluimos a Pelagio, a quien se atribuye el invento de una cadena apostólica paralela a la de Pedro, que arranca de José de Arimatea y de sus griálicos derechos. Un autor serio como R. Barber ni siquiera lo nombra. En su cronología para el año 380, M. G. Phillips dice que <<Pelagio parte de Britania hacia Roma y entra en conflicto con la Iglesia>>. Y luego, para el año 416, indica que la Iglesia romana (¿cuál si no -me diga- por entonces?) declara herejía las enseñanzas de Pelagio. Sobre las fechas le haremos caso; no sobre los contenidos. Parece ignorar la verdadera y sola naturaleza de la herejía pelagiana, una de las que más tinta ha hecho correr a lo largo de la historia. En efecto, la distorsión óptica de algunos pone al británico Pelagio, monje inglés dicho vir sanctus, como el supuesto promotor de una supuesta gresca injuriosa contra Roma, alegando una supuesta sucesión apostólica alternativa de la cadena petrina.
La cadena, la apostólica y las demás, es una sucesión de eslabones: ¿quién los ha visto? No sea que hablemos de Bron, Titurel, Frimutel, Trevrizent, Amfortas, Perceval, Galaad, Feirefiz y el Preste Juan; cadena de verosimilitud similar a la de supuestos maestres de un inexistente Priorato de Sión de origen alto medieval...>> (Ocultan sus sectas... Hoy, los amos del mundo. Amos, que están a punto de reventar el planeta Tierra. Ellos, tienen ciudades "flotantes", es decir: Grandes Naves, con todo tipo de equipamiento, son como grandes trasatlánticos flotantes, lo han visto, varios testigos. Saben, que los bunker quedarán cubierto de lava y cenizas, como sucedió en Pompeya la bella. Pero, olvidan, lo que Jesús dice, en Apocalipsis: El cielo se enrollara como un pergamino, las estrellas caerán a la Tierra. Aquí, no se salva nadie, solo se salvan los justos, tal como está escrito; por tierra, por mar o por el aire, todo desaparecerá).
<<El monje se coloca precursor de un Eduardo VIII, excelente teólogo que con mucho menos y alguna razón se inventó una iglesia de Inglaterra, mientras que Pelagio reivindicaría una Iglesia todavía más antigua, britana, encabezada por el santo José de Arimatea, que mereció el privilegio sin par de tener el cuerpo del Señor entre sus brazos. Al parecer, según esta tesis nacionalista, habría sido gran enemigo de Pedro, y reclamado para su tesis la cabecera de la iglesia de Cristo. Y, marbete de una legitimidad alegada, venida con el Santo Grial a este país periférico e insular, transfundió su hipótesis de una <<iglesia de José>> a los autóctonos britanos.>>
<<Así, Mister Phillips, que por otra parte afirma por algún lado que <<no existe evidencia directa que nos permita vincular a Pelagio con José de Arimatea>>, no se corta en sostener que los romances del Santo Grial están relacionados con una alternativa de sucesión apostólica con sede en la britania Viroconium, anterior al período artúrico histórico. Y erre que erre, propone (y en ello se resume su investigación) un insidioso razonamiento que estima ser perfecto, a base de cuatro proposiciones que deja colgadas en el aire de la nada: <<1. Los romances del Santo Grial están relacionados con una alternativa de sucesión apostólica centrada en Bretaña. 2. El pelagianismo declara ser una alternativa a la sucesión apostólica y tiene su centro en la capital de Veroconium. 3. Veroconium parece haber sido la capital del histórico Arturo. 4. El rey Arturo y sus caballeros son los personajes principales del romance del Santo Grial>>. Y descansó.
<<Es cierto que luego de prolijos argumentos y forzado acaso por la vergüenza, tímidamente apunta que <<quizás, después de todo, el Santo Grial fuera simplemente un mito medieval, si ninguna asociación con el histórico Arturo o la historia original de José de Arimatea. Tal vez las leyendas del caldero celta se convirtieron en el Santo Grial de Cherétien de Troyes y demás poetas franceses>>...
<<Tal sería la herejía: una sucesión apostólica alternativa de la que al parecer Roma no tiene noticias. Otra en cambio, herejía fundamental para la inteligencia de la metafísica posmortem, es la que cuenta, y que (pues la sombra de Pelagio es alargada) ha dejado buena estela hasta el mismísimo anteayer... no hasta hoy, pues nada interesan ya los debates teológicos que antaño apasionaban a las gentes, hoy reemplazamos por los derbis balompédicos y otras frivolidades.>>
<<Aquel debate opone a los imputatistas (justicia imputada) con los inherentistas (justicia inherente; los pelagianos). Los imputatistas sostienen la tesis del muy perseguido Pelagio que los salvos serán salvos al margen de las buenas obras personales, exclusivamente al imputarse toda santidad (la salvación) a los méritos de Jesucristo. Los inheristas, seguidores de la doctrina de Pelagio, defienden que alcanzaremos la gloria por los méritos de nuestras buenas obras, no siendo entonces Jesucristo el acreedor, sino el buen modelo a imitar. La herejía pelagiana (ésta, que no nada relativo a una inexistente iglesia que cuelgue de José de Arimatea), es infinitamente más importante en el seno de las ideas esenciales, tocando íntimamente tanto el pecado original en los principios, como a los fines del hombre y a los mecanismos de su eterna salvación o condenación.>>
<<Sobre la doctrina paulina de la gracia, es la pelea que opone a Pelagio con san Agustín, a Lutero con Roma, a Kart Barth contra católicos, a católicos entre sí, y ahí seguimos todavía.>>
(Estas disputas, son creadas por Lucifer con la ayuda de sus lacayos. No tienen, ni idea de lo importante que es ¡SALVAR EL ALMA!, de la condenación. ¡La Biblia dice que hay solo un camino al cielo! Jesús dijo: <<Yo soy el camino, y la verdad, y la vida, nadie viene al Padre, sino por mí>>. (Juan 14.6). Nadie más te puede salvar del infierno eterno. Si has creído en Jesucristo, este es el inicio de una vida nueva y maravillosa con Él. Si no has creído en Jesucristo, no espero que creas en mis palabras, pero, acepta estos consejos: 1. Mira en tu interior, mediante la meditación. 2. Ve y busca, a un buen terapeuta en regresiones a vidas anteriores, que te ayude a saldar tu karma, para salvar tu alma. 3. Este terapeuta, también te puede ayudar a abrir el Libro de tu Vida. Puedes, pedir a Dios, que borre, puedes borrar todos los eventos malos. Reconoce que eres pecador. Disponte a dejar el pecado. Y, ¡ayuda a tus hermanos y hermanas, a salvar su vida humana y su alma divina! Dios es Jesucristo. Dios es puro Amor, Bondad, Armonía. Dios se hizo Hombre en Jesús, para ayudar a la salvación de todos sus hijos e hijas. Estudia Metafísica).
El Santo Grial ha sido uno de los objetos mágicos más buscado y a la vez más esquivo. Tras el Santo Grial consumieron su vida caballeros y monjes durante siglos. Muchos creían que se trataba simplemente -permítase el adverbio- del cáliz que Jesús utilizó durante la Última Cena, significación que por sí sola ya justificaría su búsqueda apasionada; pero los estudiosos han descubierto también que existía el convencimiento de que la misma copa sirvió igualmente para que José de Arimatea recogiera sangre de las heridas de Cristo en la Crucifixión. (Esto es totalmente falso, el cuerpo de Jesús, no fue atravesado por ningún objeto punzante ni espada, ni puñal ni mucho menos por una lanza, como dicen: la lanza de Longinos. Esto es falso. Si durante el entierro, le quitó sangre, eso no lo sé, por el momento.)
Ambos hechos -la Cena y la Crucifixión- debieran otorgar al Santo Grial un extraordinario poder mágico o milagroso: conceder la inmortalidad a quien tuviera la fortuna de encontrarlo. (Esto es falso, porque Saladino y Atila, lo encontraron y ambos han muerto, aunque, sí es cierto, que su alma ya es inmortal al pasar al Reino del Cielo. Atila, llora arrepentido, carga su alma con muchos muertos. Delante de Dios llora, arrepentido, le pide una oportunidad: Quiere volver a reencarnarse, le muestra a Dios, la Maqueta de la Nueva Jerusalén. Con la ayuda del Arcángel Miguel, se salva del infierno. Esta es mi verdad, lo que hay en mi interior, lo digo, aunque, algunas vecinas, me miran... y dirán que estoy loca, poco me importa... Cualquier día, aparece un Gran Arquitecto, puede ser Atila...) De ahí la insistencia en buscarlo.
No se trataría de una reliquia, por muy valiosa que lo fuera, que lo sería en grado sumo, (Saladino, sana a su hija con la ayuda del Santo Grial... está escrito, pero no con toda la veracidad...), sino de un instrumento de una trascendencia tremenda, el talismán más contundente e invencible, el más ansiado, el que sería capaz de transmutar al hombre en dios venciendo a la muerte. (Esto, ya lo tenemos. Dios lo promete a los Profetas. Isaías, lo dice, con toda claridad. Habla, del león, pactará junto al cordero, ya no habrá más enfermedad ni muerte sobre la tierra. Yo creo, en esta Profecía. Porque me han mostrado el futuro, y es maravilloso, pero, tenemos que vencer al Lucifer que tenemos dentro y, al de fuera, al Gran Demonio Lucifer, se vence con el Amor. Amor a Dios. Amor al hombre. El Amor es el creador de los mundos, todo lo unifica...)
<<Desde aquellos primeros tiempos del despertar de la conciencia humana, las cosas no han cambiado esencialmente; sólo se han complicado, debido, sobre todo, a nuestra obsesión por elegir. Y hasta se ha dado el caso generalizado de que esa querencia por la elección, por tomar partido hacia un aspecto determinado de realidad, en detrimento del que se nos ha antojado contrario a nuestras conveniencias, es el que nos ha impedido tener una visión más global y -probablemente- más certera de esa misma realidad, que siempre hemos contemplado dividida, separada, opuesta, enfrentada y enemistada a muerte con su contraria, atribuyéndole el aspecto supuestamente negativo frente a lo que hemos querido entender como positivo.>>
<<El discurrir de la Historia, sostenida por la lucha del Hombre por dominar a sus semejante y su entorno, hizo que, desde tiempos perdidos en las brumas del pasado, la querencia generalizada de la Humanidad se inclinase decididamente por los valores racionales, masculinos y agresivos: en una palabra, útiles; mientras, los valores complementarios a éstos -que no contrarios y contrapuestos-, los propios de la intuición, femeninos y pasionales, mágicos, empleando un lenguaje convencional aceptado, quedaban relegados a los confines de lo inútil, cuando no de lo despreciable, maldito y prohibido, cuando surgía el menor peligro de propagación.>>
<<Es así como, casi desde el alba de la aventura humana, el bien y lo bueno se han asociado a lo que estructuraba un pensamiento abocado exclusivamente a la conquista de lo que la razón reclamaba como conveniente o deseable, porque confería poder dominador al Hombre sobre su entorno. Y el progreso de este dominio ha proporcionado una creciente e imparable agresividad sobre cuanto nos rodea, para extraerle, gracias a nuestra fuerza y con la ayuda de nuestra eficacia como agresores, todo aquello que pudiera proporcionarnos bienestar físico y progreso material, aun a costa de depredar un entorno -tanto natural como humano- que sólo muy raramente nos percatamos de que forma parte de nosotros mismos, porque no somos sino un holograma del Cosmos.
Ignoramos, por nuestra misma querencia racional, que no hay nada en el Universo que nos sea ajeno y que la mínima agresión a lo que nos rodea se traduce inmediatamente -aunque no queramos darnos cuenta de ello- en una agresión a nuestra propia esencia.
En medio de esa estructura racional y radicalmente machista de la conciencia dominante, nos hemos olvidado -adrede- de que la primera dependencia que debió reconocer la Humanidad fue su ligazón indestructible a la Tierra. (Para confundir al gentío, han elevado a una mujer de rango en USA, a Kamala Harris, es un útil, un instrumento bélico. Ve y observa su discurso: Voy a permitir abortar libremente. Muerte al feto. Voy a incrementar el presupuesto de Defensa Nacional. Aumentar la guerra. VOTA A TRUMP, para salvar al planeta Tierra y a la Humanidad. Es hombre, es Padre, es un gran Empresario y reconoce a Jesucristo: VOTA A TRUMP. Votar todos unidos a Trump, por el bien de USA y del Mundo entero).
El ser humano, quiera reconocerlo o rechazarlo, es un ser terrestre, creado y estructurado por la Tierra y dependiente de ella a lo largo de toda su existencia. Más allá de toda las teorías religiosas vigentes, creadas sólo por afán de dominio del hombre por el hombre, que elevan la paternidad divina a entidades inalcanzables situadas más allá del Tiempo y del Espacio -pero que conservan siempre los rasgos antropomórficos de un Padre agresivo y justiciero, supremo Bien y Justicia suprema, con arreglo a los baremos morales del más acendrado machismo doctrinal-, la Tierra, en tanto que Madre y creadora de vida y de fecundidad, fue el primer objeto del sentimiento religioso de la Humanidad.
El ser humano intuía que nacía de la Tierra y que a ella tenía que volver cuando muriera. Sabía, porque lo tenía que volver cuando muriera. Sabía, porque lo tenía al alcance de la mano y no necesitaba de lucubraciones teológicas para conocerlo, que de la Tierra le venía todo cuanto le permitía subsistir; y hasta admitía que aquella Madre pudiera enfadarse cuando se la molestaba y enviar plagas, terremotos, sequías e inundaciones para castigar a quienes la agredían. (El hombre con sus acciones crean todos sus males, entre ellos, los terremotos, inundaciones, plagas. Otra cosa, son los malvados y sus redes conspiratorias, que van adelantando las plagas etc. Quede bien claro: Dios es el Bien, Lucifer es... mal, no lo tengo muy claro, porque ayuda a la Humanidad a avanzar en la creación. Pero, también sedujo a Eva, incitó, a desobedecer a Dios, a nuestros Padres Adán y Eva, y originó, todos los males de la Humanidad. Pero, lo que sí tengo claro, es que, el Rey Salomón, y los sacerdotes de aquel tiempo crearon demonios, demonias y otros seres inferiores que se han convertido en nuestros depredadores, son vampiros, chupan la sangre y la energía humana. Estos son de creación humana. Y, por eso, podemos vencerlos. Tal como dicen los Sabios Rabinos, que estudian la Torá, el Zohar, la Cábala etc... Con la paz, la alegría, los matamos de hambre.)
Curiosamente, la Tierra, en tanto que Madre, hermanaba a la totalidad de los humanos, los igualaba como hijos que eran todos de su potencia creadora. Y esto, entonces lo mismo que ahora, no casaba con el afán de dominio que una pequeña parte de la Humanidad había adquirido y necesitaba ejercer. Pero para realizar ese afán tenía necesidad de alejar cuanto fuera posible lo que de divino tiene el suelo que todos pisamos cada día.
El hombre descubrió, que había un Dios Padre, unos ángeles paternalistas que, desde fuera y, sobre todo, desde muy lejos de la Tierra, ordenasen la vida e hicieran sentir al individuo Su grandeza, tan inalcanzable, y tan cercana, que sólo unos pocos privilegiados pudieron ocultar, guardar para sí mismos los conocimientos, y así lo cercano se convierte en inalcanzable; tan inalcanzable que sólo unos pocos supuestos intermediarios, pudieran erigirse en portavoces de la Voluntad Divina. Quedó, toda la sabiduría enclaustrada en misterios y enigmas. Velando la verdad. Tapando las virtudes del hombre, hecho a imagen y semejanza de Dios, Padre, El Creador de todo lo visible e invisible. El Hombre es un dios. El hombre puede crear. Lo que piensa, lo crea, cuando le da la fuerza, la energía para hacerlo físico y material. El hombre crea su bien y su mal. Cuida el pensamiento. Cuidado con las emociones. Sé alegre y feliz.
En pocos milenios, esta idea progresó, hasta convertirse en verdad reconocida y aceptada por la mayoría dominada a partir de los postulados enarbolados por la minoría presuntamente elegida, pronto reconocida por las buenas o por las bravas como representante de lo divino desconocido y amenazante. Si no fue este paso el que creó los imperios, desde la Antigüedad hasta nuestros días, a la zaga le va. Si este invento religioso se utilizó, se dividió en muchas ramas. Si este invento no propició todas las guerras que en el mundo han sido, todas las esclavitudes y todas las agresiones, cerca le marcha la cosa.
Cuando la Humanidad comenzó a progresar, lo hizo con toda la fuerza que confiere la razón, el pensamiento, la práctica, la lógica. Y se creyó invencible y dueña del Mundo -del Planeta-, sólo porque inventó el progreso, porque aprendió a utilizar el fuego, el caballo, la rueda; y el por qué de los crímenes es porque, la diabla Lilit y sus lugartenientes les descubrió, cómo fundir y alear metales para fabricar armas más duras y agresivas, que las puntas de piedra tallada; porque su experiencia al servicio del bienestar material puso su experiencia al servicio del bienestar material y del poder de los unos sobre los otros. Sí, la Humanidad avanzó; y mucho. Sólo tenemos que mirar atrás. Ven a España y observa.
La historia del mundialmente famoso Museo del Prado comienza en la segunda mitad del siglo XVIII, pues, reinando en España Carlos III, el arquitecto madrileño don Juan de Villanueva presentó en 1775, acorde con la renovación urbanística y pensando embellecer los terrenos del Prado desde la fuente de Neptuno hasta la Puerta de Atocha, el primer proyecto de una Galería o Museo de Historia Natural. El edificio pensado por Villanueva empezó a construirse por deseo de Carlos III en 1788, continuándose, en su mayor parte, bajo el reinado de su hijo Carlos IV, y siendo hoy, tras vicisitudes y reformas muy diversas, el que admiramos como el primer Museo de Pinturas del mundo.
Se emplazó esta mansión del Arte, digna de las maravillas que contiene, en el denominado, durante los siglos XVI y XVII, <<Prado de San Jerónimo>>, por el histórico y famoso monasterio, fundado por los Reyes Católicos en las afueras de Madrid, y que aún se destaca dominando todo ese paraje.
(En este tiempo, todas las maravillas creadas por la Humanidad, están amenazadas a desaparecer. Ve y observa, las noticias, un mundo en tinieblas, llegará Lucifer y encenderá la mecha y, pufff, pufff. Todos lanzarán a todos las bombas atómicas... Al cuento del Águila, el Tigre y el Dragón hay que agregarle un Oso peligroso.)
Y, puede decirse: Había una vez un mundo maravilloso. La gente vivía muy infelices. Vivían a lomos de un planeta muy seguro, equilibrado. La Madre Tierra, daba alimentos abundantes, agua, oxígeno, de todo lo necesario para que todos pudieran alimentarse y apagar su sed. Pero, había un grupo de seres invisibles, ellos, dominaban a todos desde su centro, tenían varias bases, donde experimentaban con los individuos.
En aquella humilde Tierra, había una gran Águila, muy codiciosa, devoraba a las tiernas aves, a los corderos; ella, era ciega, no distinguía lo que se movía por la tierra, así, que también devoraba niños y, a los jóvenes los llevaba a lo más alto de la cima de su montaña. Ella, era altiva y orgullosa, los instruía, les daba armas. A los que no obedecían los despeñaba, desde la cima, o los encerraba encadenados en la cueva, donde los seducía.
Un día, en los alrededores de la montaña aparece un individuo feroz. El Tigre, y era muy orgulloso, era presumido. Le gustaba bañarse en los ríos. Era como Narciso, se cuidaba las rayas de su traje con esmero, se miraba en los espejos del río. Pero, un día, se fijó en el Cielo, vio al Águila. Quiso ser como ella, Comenzó a observarla, intentando imitarla en todo, en lo bueno y en lo malo. Los años iban pasando, el Tigre y el Águila en su cueva iban guardando bombas atómicas. Creándose algo oscuro, frío imponente se alzaba entre ambos. Más un día, vieron, un Dragón grandioso, pacífico estaba durmiendo sobre una inmensa pradera verde, sobre un lecho de flores descansaba. Y, aún está tranquilo sobre el lecho de pétalos.
Un gran Oso, descomunal de grande, con unas tremendas garras, invernaba en la cueva, donde el Águila y el Tigre guardaban las bombas atómicas. El Águila y el Tigre, no se habían dado cuenta, de que en el fondo de la caverna dormía el Oso. Un individuo imponente. Era muy viejo, tan antiguo como el mundo. Por eso, era muy, muy sabio. Conocía todas las artes; la poesía, la filosofía, la ciencia, era muy sabio, tanto como el rey Salomón o mucho más.
Los triunfos del Águila, la volvieron ciega de orgullo, debieron de acompañarle los recuerdos de su azarosa vida. Quizá había leído, sobre los triunfos de Flandes y la ruina de la Armada Invencible, y la muerte de la dulce reina Isabela de Valois: sus horas de triunfo y de desgracias. Allí sobre la cima de la montaña conoció al Tigre, y lo inmensamente triste que es el fin de todas las cosas sobre la tierra, y tuvo con el Tigre un último coloquio sereno y tranquilo mientras llegaba el instante de la vieja Águila entregar su alma al Creador, lo cuál esperaba con pavor. Ella, quería haber enterrado su cuerpo, en la parte Oriental de la montaña, lo que no imaginaba, era, que había provocado el hambre y la sed del Tigre. La voracidad es criminal.
La casita de abajo de la tierra, la cueva del Oso, se había convertido en un recinto alambrado de espino donde el Águila acumuló la esplendidez de los tesoros de la tierra. Las curiosidades que llevó a la casita de allá abajo, el Príncipe Tigre, hubieran bastado para llenar los museos más copiosos del mundo. Digno de admiración, por sus tesoros. La abundancia de cuadros de Tiziano, Veronés, Tintoretto, Rubens, Goya, Bassano, brillo tanto, que el Águila aunque ciega los vio. Y la apertura de sus alas, el ruido y el fragor de su aleteo, ante las maravillas de los genios, hizo que el Oso se despertara. El Águila había montado un amplio bar, que se encarga de alimentar y refrescar a los visitantes que acuden a la cueva, donde también se alimentaban los pequeños Tigres. Bajo la cueva, existe un lago subterráneo, donde se puede pasear Caronte con su lancha. El Águila al ver el fuego que lanza el Dragón ha preparado un ejército de bomberos. El lago permite a los bomberos a cualquier hora del día o de la noche combatir el más grande enemigo de los bosques y de los teatros: el incendio. Por otra parte, esta agua de la cueva, desembarazada de toda leyenda, tiene una utilidad cotidiana bien singular. Esta agua cae del cielo, lleva a los hombres los primaverales olores de las esencias de las flores. El escenario, estaba dispuesto, por lo que dicen las noticias, hoy: El Demonio LUCIFER, acaba de encender una nueva mecha para dar paso a la TERCERA GUERRA MUNDIAL.
Los espectadores están dormidos. La Danza de los lacayos del Diablo llevarán a las fosas a miles de millones de seres humanos.
El Águila, deseaba hacer en la cima de su montaña una ciudad, como la antigua pequeña ciudad gala Lutetia, situada en aquella pequeña isla del Sena en la que desde el siglo XII se levanta la catedral de Notre-Dame, <<no>> fue una de las ciudades más importantes de Francia hasta bien entrada la Edad Media. A partir de estas fechas puede considerarse a París como la capital de Francia.
Durante los 72 años de gobierno de Luis XIV (1643-1715), París llegó a ser el destacado centro intelectual y social no sólo de la nación, sino de Europa y quizá del mundo. Y ello, a pesar de que Londres superaba en dimensiones a la capital francesa, y pese a que el Rey Sol trasladó en 1682 la residencia real a París a la ciudad palacio de Versalles. La razón de ello es que Luis XIV no le gustaba París, que entonces era una ciudad de callejuelas tortuosas y sucias.
El 14 de julio de 1789 estalló la Revolución Francesa y el 27 de agosto proclamaron <<los Derechos del Hombre>>. (Ve y observa la época del Terror Jacobino, la sangría que Napoleón Bonaparte hizo en toda Europa) Pero hasta el año 1792 no fue proclamada la República. El 21 de enero de 1793 era ejecutado el rey Luis XVI. Con el pueblo de París temblaba toda Europa. El 28 de julio de 1794, el propio dictador Robespierre terminaba también en el cadalso.
Diez años más tarde, el 2 de diciembre de 1804, el cónsul Napoleón Bonaparte se coronaba a sí mismo emperador de Francia. (Con la ayuda de los Illuminati y la banca) Pero Napoleón I era ante todo un organizador extraordinario y así pudo dotar a París de una administración perfecta que subsiste actualmente bajo una forma parecida a la implantada por él.
Durante el reinado de Napoleón convirtió también París en el centro político de Europa. Hubo un momento en que Francia se extendía desde Madrid hasta Moscú. Más a pesar de las costosas y muchas veces demasiado prolongadas guerras, el emperador nunca olvidó París. Desde Moscú, por ejemplo, se ocupó de los Estatutos de la Comedia Francesa y dispuso la realización de obras inmensas. (Mientras tanto el pueblo moría de sed y de hambre azotado por la peste y otras enfermedades víricas, tuberculosis, y por las guerras) Entre las obras más importantes del Primer Imperio constan arcos de triunfo, destinados a perpetuar su gloria y la de su Grande Armée, la columna de Vendôme, el Palacio de la Bolsa, nuevos puentes en varios puntos del Sena, mataderos, canales, acueductos. El neoclasicismo napoleónico inspiró muchos monumentos significativos en su deseo de eternizar la gloria terrena. Se trata de varios arcos de triunfo que durante algún tiempo volvieron a poner de moda la vieja costumbre romana.
En recuerdo de las victorias alcanzadas por Napoleón I en 1805, y en el lugar que ocuparon antiguamente las Tullerías, se levantó un arco de triunfo en la plaza del Carrusel. Inspirado en el Septimio Severo de Roma, se debe a Percier y Fontaine, autores, además, de las ampliaciones napoleónicas del Museo del Louvre, y los creadores del mueble de estilo Imperio... (Ve y observa los bajos de los sótanos, adornados con las carabelas de los opositores a la revolución, los obreros decapitados, los campesinos, la gente del mar, los ciudadanos y ciudadanas que protestaban; pocos nobles y pocos miembros del clero fueron ejecutados, aparte del rey, la reina y el Delfín fueron ejecutados delante un cardenal, que hoy vive mal...)
Sus deseos de grandeza se vieron frustrados, durante la batalla de Waterloo (18-VI-1815). Poco después Napoleón abdica en u hijo y era internado en Santa Elena, donde murió el 5 de mayo de 1821.
La caída del emperador y el colapso de Francia no menoscabaron, sin embargo, el rango cultural y artístico de París. La casa de Borbón volvió al trono francés en la persona de Luis XVIII, quien otorgó una Constitución que garantizaba las conquistas civiles y sociales de la Revolución. A la muerte de Luis XVIII, acaecida en 1824, subió al trono su hermano, jefe de los <<Ultras>>, Carlos X, que se ganó la hostilidad popular por sus medidas reaccionarias. La sublevación de julio de 1830 derrocó a Carlos X, siendo proclamado rey el duque de Orleáns, Luis Felipe I, que en 1836, treinta años (otros dicen 25) más tarde de haberse iniciado las obras por Chalgrin terminó el Arco de Triunfo mayor del mundo.
Bajo el Arco de Triunfo se halla la tumba del <<soldado desconocido>>, sobre la que arde azulada una llama constante. Después de la Primera Guerra Mundial, concretamente el 11 de noviembre de 1920, reposa en esta tumba un soldado francés de nombre ignorado que cayó defendiendo a su patria en la memorable batalla de Verdún. Esta idea francesa la adoptaron muchos países.
Él Águila deseosa de ser la dueña de toda la montaña. Ha pintado, los verdaderos decorados de la tercera guerra mundial. Los decorados pintados están por todas partes, debajo y encima de la plateada estrella Lunar. En las salas superpuestas, todas cruzadas de redes conspiratorias, las redes del cazador, han dado caza al Águila, ella ciega cae en picado sobre la arena cenagosa. Justamente encima del Dragón ha caído un monumento. Lo ha despertado. Los colores de sus llamas son rojo violento. Y bajo los auspicios, de los astrólogos y el patrocinio de Lucifer, se cierra la sesión, del Teatro del Mundo. ¿Estaremos mañana vivos?... Merecen la pena destacar la gran manada de Hombres Lobos, que se están rebelando en contra del sistema en toda la Tierra.
El cazador liberó al perro. En la cueva, se ha levantado un inmenso OSO, con las garras afiladas. Y cuando se derrumbe, el Teatro de la Tierra, el mundo habrá perdido algo extraordinario y hermoso, una verdadera maravilla. ¡Oh! El Dragón vuela con los bomberos, van apagando los fuegos de los incendios que hábilmente han encendido los lacayos de Lucifer. Cuenta un Lobo, llamado M. Eastman que a fines de la segunda Guerra Mundial, el Alto Mando aliado enumeró, en una comunicación dirigida a sus tropas, las obras de arte existentes en Europa, las cuales debían ser respetadas durante las operaciones militares. Al referirse a Florencia, se especificó: <<Toda la ciudad ha de considerarse obra artística de primer orden.>>
De aquí en adelante seguiré la marcha de los acontecimientos transcribiendo mis propias cartas de protesta al Señor Dios, cartas que tengo delante de mí, encima de la mesa. ¡Adios, mi amor! ¡Adios! Falta algunas páginas, pero, fuera de ellas, las reproduzco tal como se escribieron en el Libro de la Vida. Ellas muestran mis sentimientos y mis sospechas de cada momento con más exactitud de lo que pudiera hacerlo mi memoria, por muy claramente que estos trágicos momentos, y los acontecimientos hayan podido ser evitados.
Señor Dios, mis cartas y todos los escritos anteriores lo han tenido a usted Padre bastante al día acerca de todo lo que ha ocurrido en este maravilloso rincón de la galaxia, del que veo Señor Dios, que se olvidó por completo. Cuanto más tiempo lleva una aquí, frente al ordenador, más hondo se le mete en el alma el espíritu del Cristo, su inmensidad y también su encanto eterno. Esto es lo que da aliento.
Reflexiones sobre la Tierra. Jesús, Maestro, esto está a punto de explotar. Al encontrarse en el seno del mismo mundo, se han dejado a las espaldas de los jóvenes todos los conflictos de la edad moderna; pero, por otro lado, se advierten por todas partes la presencia de los hogares vacíos y las obras del pueblo parece prehistórico, hombre sin piedad, caníbales impíos. Cuando se va caminando, se ven a uno y otro lado las casas de aquellos seres olvidados, con sus tumbas sin monolitos, lápidas sin nombre, que dice un epitafio: Aquí yacen, los que se desintegraron ante los bombazos de las Potencias del Mundo.
Al contemplar las nuevas chozas de junco, sobre la tierra gris, que surgen sobre el fondo de las laderas cubiertas de lava, las colinas oscuras, hemos dejado detrás nuestra propia época y hemos vuelto al paleolítico. Veo a un hombre agachado, tallando puntas de flechas. Vestido con hojas de parra. El hombre, ajustando una flecha con punta de piedra a la cuerda de un arco. Lo que fue, volverá a ser. Y si sobrevivimos antes, ahora, también. Volveremos a repoblar la tierra. No sabía, que soy una especialista en Historia antigua, Señor Dios. Esta gente de hoy, ahora, viven más acosados, que nunca en la Historia. Sé, que todo esto no es ajeno, a la misión que usted nos ha enviado, y es probable que carezca totalmente de interés del que pueda leer. Para la inteligencia tan rigurosa y práctica de la gente que practica la inversión en la Bolsa, apuesten, por la vida, inviertan en Educación y Cultura, el Arte creativo.
<<Aún me acuerdo de su absoluta indiferencia por la cuestión de si es el Sol el que se mueve alrededor de la Tierra, o es la Tierra la que se mueve alrededor del Sol.>> Vuelvo, pues, a los hechos que tienen referencia a la batalla que ha dado comienzo en Oriente Medio.
Algún superviviente de la batalla de la tercera guerra mundial podría decir: Tras un descenso que les pareció interminable, las oscuras nubes de cenizas que les rodeaban se abrieron finalmente para mostrar un paisaje estremecedor: una mar gris en caótica agitación, revuelta de furia, agitada la tierra por los vientos. Su superficie se alzaba en picos gigantescos para luego al pisar desmoronarse en profundas grietas, chocando, estallando las piedras en terrones de fuego, rugiendo el mar ensordecedoramente. El santuario del Águila en la cima de la montaña, se llena de cadáveres. El psiquiátrico albergaba criaturas con la mente en una onda distinta al resto del mundo. Los locos habían estado gobernando todas las naciones.
Algunos bobos, sonreían encantados, mirando un infinito desgarrado, que únicamente estaba al alcance de su vista. Los hijos, de Lucifer, sus lacayos, miraban desde la cima de la montaña, desde el santuario del Águila, ellos miraban de manera sigilosa, a todo lo misterioso, a la mítica Águila como si fuera todo y nada. Volaban los fantasmas oscuros, gritaban, jugaban con las personas, haciendo torpes muecas. Después de las noticias, de repente el teclado se queda enganchado en un punto perdido donde se detenía la mirada, un extraño suspense, sonriendo a lo desconocido, se sabía que había criaturas en la niebla. Parecía que no existía nada, tan solo una oscuridad sin límite y un silencio insondable. Así fue, después de que este grupo de malvados prendieran fuego a toda la Tierra.
Era un anhelo íntimo, y le pregunté al Señor Dios, ¿a donde fueron estos criminales? En la faz de un estanque pugnaba por ser liberados, miles de rostros suspirando gritando entre las llamas del estanque. Un ruido ensordecedor, una exhalación que logró estremecer el Cielo. El Amor y el orden lo creó todo. El Odio y el desorden lo destruyó todo. El descrédito y la desmitificación de la figura histórica de Jesucristo, constituiría la palanca, la fórmula idónea para arrastrar a la violencia a las masas y al proyecto de instauración de un nuevo orden mundial. Durante esta tarea monumental han arrastrado a miles de millones de seres humanos, desde el momento Cero, el día que los sacerdotes del Templo colgaron a Jesús el Nazareno del madero. Las claves del oficio de vivir, han sido velada.
Antes de emprender cualquier oficio que sea, el candidato que lo va a desempeñar recibe instrucciones o estudia la técnica del mismo. Sin embargo, hay uno que emprende su cometido totalmente a ciegas, sin instrucciones, sin técnica, sin brújula, compás o diseño, sin nociones de lo que va a encontrar, dibujado en las palmas de sus manos: El mapa con el plano de su recorrido por la vida. Es el ser humano; que es lanzado a la tarea de vivir, con el libro de instrucciones oculto en las palmas de sus manos, está tan cerca, que pasa de largo y no ve el libro de instrucciones con el mapa de la vida.
Dicen en Metafísica: <<Sin saber siquiera qué cosa es la Vida; sin saber por qué algunas vidas transcurren en medio de la opulencia y las satisfacciones mientras otras las pasan en la miseria y el sufrimiento. Unas se inician con todas las ventajas que pueda idear el afecto y, sin embargo, las persigue un atajo de calamidades; y el ser humano se debate en conjeturas, todas erradas, y llega el día de su muerte sin que él haya adivinado, siquiera, la verdad respecto a todo esto. Aprende la Gran Verdad: Lo que tu piensas se manifiesta.>>
<<Los pensamientos son cosas>>. Es tu actitud lo que determina todo lo que te sucede. Tu propio concepto es lo que tú ves, no solamente en tu cuerpo y en tu carácter, sino en lo exterior; en tus condiciones de vida: en lo material, sí, tal como lo oyes. Los pensamientos son cosas... Nacer con libre albedrío significa haber sido creado con el derecho individual de escoger. Escoger ¿qué?. El pensar negativa o positivamente. Pesimista u optimistamente. pensando lo feo y lo malo - o pensando lo bueno y lo bello, -que produce lo bueno y lo bello- en lo exterior e interior.>>
La metafísica siempre ha enseñado que lo que pensamos a menudo pasa al subconsciente y se establece allí actuando como reflejo, La psicología moderna, al fin, lo ha <<descubierto>>.
Cuando el ser humano se ve envuelto en los efectos de su ignorancia, o sea que se ha producido él mismo una calamidad, se vuelve hacia Dios y le suplica que lo libre del sufrimiento.... <<Este libro anuncia que el Apocalipsis está al llegar. Aquí está escrito con todas las letras que el Anticristo aparecerá, de acuerdo con las Escrituras, en el año del Papa de 1666.>> Repitieron aquella cifra miles de veces, ocurrieron hechos, pero, no fue el fin del mundo. Pero, hoy, ahora, hay que estar ciego para no ver las señales. Lo de hoy, es una señal tan manifiesta. Una señal. Cuántas veces no he oído esa palabra, y la de <<presagio>>. Todo se convierte en señales o en presagios para quien está al acecho, dispuesto a maravillarse, dispuesto a interpretar, dispuesto a imaginar concordancias y relaciones. El mundo hoy rebosa de señales, dos eclipses, uno de luna el 18 de septiembre el otro de sol el 2 de octubre. Todo lo que oímos, son tambores de guerra. Sobre el 12 de octubre de 2012, se oyeron las Trompetas del Apocalipsis, Tambores, Tum, sonidos ultrasónicos en las casas, Dios avisando. Pero, el mundo está irritado, todo es tan extraño e inquietante, que ya damos por hecho la tercera guerra mundial.
El hombre no es consciente, de lo que está viviendo, es el fin de nuestra civilización. El camino trazado, que llevamos es el mismo de Lemuria o la Atlántida, la amenaza, no ha salido de un cofrecillo, ni de una lámpara mágica. Todo es la creación de los SABIOS DE SIÓN Congreso de Basilea 1787.
El Sabio Dragón alertado, por las noticias que llegan de Oriente Medio, con un gruñido salvaje remonta el vuelo hacia el santuario del Águila, está pobre infeliz, que alardeaba orgullosa de su poder, ha sido atacada por el Tigre, que tiene mucha más fuerza de, la que hacía gala. Como un diablo de Tasmania se ha lanzado sobre el Águila, destrozando sus alas, ha bombardeado su santuario. El Oso, ha sacado sus garras, con tal habilidad, estaba a punto de arrancar la cabeza del Águila, la tenía desmenbrada, apretandola entre sus brazos. El Sabio Dragón, lanza su fuego, para separar al Águila de las garras del Oso y del Tigre. -De verdad os digo, tienen que terminar con este asunto. No andamos también de dinero como para que te puedas permitir esto. El Dragón había señalado al Tigre, al Oso y al Águila, con el brazo, un lugar. El Oso, le dió una patada sin elegancia al Águila, el Tigre le dió un punta pie; con bastante dignidad el Dragón, le propina un guantazo a cada uno de ellos.
El Águila, había ensuciado su reputación. Por la que por tantos había sido admirada, por encima de todas las aves. Había profanado el santuario, cosa tanto inhumana como humanas, se retiró hacia la cercana costa, donde la espuma de las olas le lamía las heridas y las magulladuras de las alas, el pico y, las fragilidades conmocionó a los tres contrincantes. El terrible ojo del Sol era insoslayable. Su luz estaba en todas partes, relumbraba en el mar y quemaba las tinieblas que huía por las montañas. El inadecuado filtro del telón de hierro, se había desbordado el lodo, la lava corría y los brutos paletos se peleaban. La masa de plumas, las astillas de los huesos, atrapó a la bestia de dos cuernos que asomaban por el Oriente Medio. El Tigre rie. El Oso llora. El Águila, con las uñas incrustradas en las carnes del diablo, cubría su cara y encogía los hombros diciendo: Ellos, me han engañado. Me dijeron, que podía ser la reina de todo lo creado.
El Dragón se quita su manto de escamas verdes; con qué palidez brillaba su rojo fuego. Con qué fuego. El fuego del infierno y el fuego del cielo se vio, en el ocaso, mirando hacia el nordeste. Bueno, es cierto que este Águila es una vieja p..., una ramera que se ha vendido al Demonio Lucifer. El ocaso o el alba. El Sol es de Dios. Y, la Tierra oscura, ¿quién la creó? ¡Pero, la Tierra es abundante, maravilla de todas las maravillas! Y, ¿por qué somos tan infelices? Dios existe y es bueno, el Diablo es real, es un tentador, que hace enfrentarse a los unos con los otros. Es un impostor, que seduce.
Bueno, no me gustan mis últimos sueños, y por eso no los cuento. En el libro del Zohar dice: Un sueño no descifrado, es como un sobre sin abrir. Nadie lo ha leído, nadie conoce lo que hay escrito en su interior. La sonrisa de un bebé colosal, pronto se verá en todas partes. Anunciando la NAVIDAD. Y el amor fluirá, y todo volverá a su camino, en paz. La masa de ignorantes, da alas a los males del mundo. Pero, creo en la seguridad y en los decretos divinos. Creo en Dios, y Él siempre ayuda. Brillaba la Luz y se apagó, por la envidia. Jesús es el Mesías, que todos los religiosos esperan. Cristo es Dios. Jesús es el Rey de todos los reyes. Un Rey nacido para servir al mundo. ¡El León de Judea vencedor de Satanás y de Lucifer!
Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor Dios te lo ruego, envía a tus Santo Ángeles junto a Jesús, tal como está escrito, no pido nada nuevo: Amor, Paz y Alegría en todo el planeta Tierra y en el Cosmos. Así sea. Amén. Jesús, yo en ti confío, salva a la humanidad del mal. Gracias mil. Gracias, Jesús. Gracias Arcángel Miguel. Perdoname...
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