martes, 30 de julio de 2024

El Bosque Mágico - Lo que los jóvenes preguntan 187º

 Entre la realidad y la fantasía, los fantasmas parecen rodearnos en todo lugar y situación. Y, aunque pocos los han visto, su persistencia a lo largo de la Historia, tanto en culturas evolucionadas como primitivas, y sobre todo el estremecimiento que producen  los relatos testimoniales y de ficción, a ellos referidos, han dado lugar a una investigación rigurosa acerca de su veracidad. Existen incluso documentos gráficos que los recogen e identifican. Sí, pueden ser fotografiados. Parece que los humanos no somos los únicos seres inteligentes en la Tierra. Desde que el hombre existe ha tenido la sensación, y muchas veces el firme convencimiento, de que a su lado, de forma visible o invisible, hay otras inteligencias que desempeñan misiones concretas y ocasionalmente aparecen e interfieren, para bien o para mal, en nuestras vidas y proyectos. Estos otros seres  ocultos pueden también ser visitantes esporádicos. Se les ha llamado duendes, elfos, ángeles, demonios, genios, hadas, ors, devas etc., y en sus apariciones cabría incluir también los de la Virgen, los Intraterrestres y los ovnis.

Quizás tan vasta casuística y tan dilatada historia se refiera a un mismo fenómeno de múltiples facetas y con interpretaciones que dependen en gran medida de culturas y épocas. Pero es tan universal qe merece un análisis profundo y clarificador. <<Mide bien la visión que te venga de cualquier parte de la vida. Aquello que eleve, aquello que unifique, aquello que libera, aquello que vuelve la conciencia hacia DIOS, ¡ES BUENO! ¡ESA ES LA VOLUNTAD DE DIOS! No necesita ni medida misteriosa ni consejero externo. La vida que late dentro de tu corazón sabe todo lo que es constructivo, todo lo que alivia y libera de la esclavitud. ¡ESO ES DE DIOS!>>

Dentro de nuestro corazón brilla la Luz de Cristo, su actividad, es como una alquimia espiritual disolvente para desterrar aquellos resentimientos y presiones de energía dentro de nuestro mundo sensorial que yacen enterrados profundamente dentro de nuestras memorias (cuerpo etérico). Esas presiones son causadas por la infinidad de experiencias infelices que tuvimos en el pasado y que han formado heridas y cicatrices se vuelven a reventar a la menor provocación, brotando hacia fuera de nuevo el veneno de pasadas enemistades, pleitos y malcompromisos.

El hombre no sabe lo que él carga encima, enterrado profundamente en este departamento que la Ciencia llama el Subconsciente. Ese reino donde están yaciendo atrofiadas la memoria de cada una de las experiencias vividas en cada encarnación, desde el primer día en que esa vida cayó en desgracia hasta el momento presente. El Plan Divino reúne ciertas vidas repetidamente, presentándoles nuevas oportunidades continuamente para que enderecen las cosas entre ellos. <<En este mismo momento, si hay alguien en el mundo con quien tú no estás en  completo acuerdo, trae la imagen de esa persona a tu mente y te dará la presión de la Luz de perdón amoroso e incondicional hacia ella. Si lo aceptas, te verás libre del retroceso de energías que producen esos errores pasados.>>

Los nuevos descubrimientos de la Física, en especial aquellos que se refieren al comportamiento de las partículas subatómicas, ofrecen ya al hombres una perspectiva distinta para entender lo que hasta hace unas pocas décadas se consideraba absurdo o mágico. Muchos hechos, indiscutibles y reales, que han quedado al margen de lo científico porque en sí mismos eran incomprensibles, empiezan a ser considerados de forma muy distinta. Que el todo está en cada una de sus partes o, dicho de otra forma, que actuando sobre una mínima porción se obtienen resultados sobre el conjunto, es un principio "mágico" que la Radiónica aplica y que, por sorprendente que parezca funciona. Conocer a fondo los fundamentos y aplicaciones de esta disciplina no es sólo fascinante, sino que además proporciona un medio capaz de solucionar multitud de problemas.

Paracelso, una de las pocas mentes que buscó reconciliar el arte de la sanación con los sistemas filosóficos y religiosos del paganismo y el cristianismo, dedicó su vida al estudio y práctica de la filosofía hermética y escribió sobre la fuerza vital que llenaba al hombre e irradiaba a su alrededor como una esfera luminosa, una energía que podía utilizarse de formas diversas, en especial para sanar. Paracelso opinaba que las formas visibles eran mera expresión de los principios y poderes invisibles y denominó a este principio invisible de vida archaeus o liquor vitae, la esencia sutil que constituía al hombre y era inherente a la forma física. 

Al vehículo del archaeus, Paracelso lo denominaba física. Al vehículo del archaeus, Paracelso lo denominaba mumia. Todo aquello que servía para la transmisión del archaeus, ya fuese orgánico o inorgánico, auténticamente físico o espiritualizado parcialmente, de denominaba mumia. La  forma más universal de mumia era el éter, que la ciencia moderna ha aceptado como una sustancia hipotética que sirve de medio entre el reino de la energía vital y el de la sustancia orgánica y la inorgánica. Así pues, la substanciavital de la naturaleza sobre la que todas las cosas existen es el archaeus, sinónimo de luz astral o aire espiritual según los antiguos. En relación con esta sustancia Eliphas Levo escribió: <<La luz, ese agente creativo, cuyas vibraciones son el movimiento y vida de todas las cosas (...); la luz, astralizada en las estrellas, animalizada en los animales, humanizada en los seres humanos, la luz, que vegeta en todas las plantas, resplandece en los metales, produce Todas las formas de la naturaleza y las equilibra por las leyes de la simpatía universal>>.

La tarea de redimir la luz-espíritu escondida en la materia fue central en la tradición alquímica, que la identificó con Mercurio (Hermes), el dios volátil, esquivo, a veces mortal y otras sanador, al que se le denominaba <<La energía transformadora interior del mundo>>. Como los alquimistas creían que todos los seres vivos tenían una naturaleza invisible compuesta de este "archaeus", llegaron incluso a intentar producir auténticos fantasmas de plantas o flores.

La idea e los alquimistas de un agente que daba forma a la materia se asemeja a algunas de las más modernas ideas sobre los campos de vida (campos I.) y los campos morfogenéticos. Este concepto enlaza, asimismo, con las modernas teorías holográficas en relación con la conciencia humana y las funciones de la mente y el cerebro, lo que pone de manifiesto que los <<nuevos descubrimientos>> de la ciencia moderna son, con frecuencia, solamente redescubrimientos de secretos bien conocidos de los sacerdotes y filósofos del antiguo mundo pagano.

La conciencia occidental suprimió el punto de vista hermético, descartando los fenómenos psíquicos, el simbolismo, y todo aquello que oliera a causas espirituales no materiales. La alquimia, el arte secreto de la tierra de Khem (Egipto), fue "abolida o rechazada" oficialmente en 1661 con la aparición de la obra de Ron+¡bert Boyle, <<The Sceptical Chymist>>. Pero sus principios serían retomados en cierta medida por las corrientes filosóficas del vitalismo que surgieron a fines del siglo XIX como reacción al idealismo absoluto y al positivismo reinantes. Los vitalistas afirmaban que una <<fuerza de vida>> indefinible o entidad no física animaba la forma física que percibimos con nuestros sentidos y le confería vida, y que esta interacción entre la fuerza de vida y la forma daba lugar a emanaciones o a un campo de radiación conocido como el aura.

Las teorías del vitalismo fueron reelaboradas modernamente por H. Driesch, J. von Uexküll, E. S. Russell y M. Elsässer y M. Polanyi, pero muchos científicos que no aceptaban sun implicaciones relativas a la unidad de todas las formas de vida, las descartaron completamente. En concreto, Julius Bernstein y H.L. von Helmholtz, proclamaron que en los organismos sólo actuaban fuerzas físicas y químicas y que el hombre era sólo una máquina. Únicamente la ciencia parecía tener respuesta al misterio de la vida.

Sin embargo, esta visión mecanicista ha sido revisada y rebatida en nuestro siglo por otros investigadores. Harold Saxton Burr y Northro, de la Universidad de Yale, expusieron la <<teoría electrodinámica>> de la vida en 1935, indicando que todas las formas vivas estaban controladas y mantenidas por un campo electrodinámico subyacente. Esta teoría que enlazaba con los textos antiguos relativos al cuerpo etérico o vital y al aura humana no fue inmediatamente aceptada por los científicos ortodoxos, pero demostró ser uno de los mayores avances en el estudio de la vida desde el punto de vista de las energías y los campos de fuerza. Burr habló de campos de vida o campos-I. y en su trabajo experimental demostró que el campo electrodinámico del hombre podía medirse con un voltímetro, lo cual permitía diagnosticar tanto en psiquiatría como en medicina física.

Asemejó el campo-I. a un molde que contenía moléculas y células del cuerpo de forma reconocible y dijo que pronto cada médico tendría un voltímetro, porque se reconocería en las artes de la sanación que la fuente de la enfermedad y el desequilibrio yace en primer lugar en los campos energéticos del hombre, y que, por tanto, para diagnosticar con exactitud había que medir estos campos.

Todo aquel que haya intentado teorizar en el campo de la radiónica observa en seguida que las conclusiones basadas en teorías estrictamente objetivas o subjetivas no son satisfactorias. Cuando se pregunta a los practicantes cómo funciona la radiónica, la mayoría responde que no lo sabe. Y en verdad es difícil explicar su funcionamiento debido a que la mayor parte de nosotros estamos dominados por procesos del hemisferio izquierdo. en la actualidad, se están llevando a cabo muchas investigaciones sobre la función cerebral. La obra del bioquímico británico Rupert Sheldrake expone una hipótesis nueva y sorprendente de la causación formativa de gran interés para los practicantes de radiónica. En Una nueva ciencia de la vida, propone un campo hipotético que puede influir en la organización de la forma y la conducta.

Asegura que estos campos, que él denomina morfogenéticos, implican <<acción a distancia>> tanto en el tiempo como en el espacio: <<...los sistemas físicos se influyen entre sí a distancia sin ninguna conexión material aparente; estos campos hipotéticos están dotados con la propiedad de atravesar el espacio vacío o incluso de constituirlo>>. Sin embargo, David V. Tansley, ha ido más lejos todavía que Sheldrake al afirmar que <<estos campos no funcionan en el tiempo y el espacio, sino fuera de él o en un nivel trascendente de conciencias>>.

<<En un vagón de ganado atestado de personas que se dirigen a un destino desconocido, un hombre que intuye su final, sin esperanza ni temor, se abandona a su imaginación. Ha llegado hasta un espléndido banquete. Un palacio de cristal, tan bello como enigmático, un espacio inmenso, lleno de estancias, de gente que celebra, que discute, que comparten sus ideas. Es difícil soñar un escenario único donde coincidan tantos intelectuales de todo signo y de cualquier época, escritores, poetas, creadores, que hablan del mundo, del mundo al que pertenecen. En ese banquete donde mentes tan privilegiadas discuten sobre la vida, sobre el daño, sobre la nada, incluso, la misma creación, uno puede acaso concebir la grandeza y las miserias de la vida. Es extraño, en ese espacio conversan autores vivos y muertos que son ajenos al tiempo. 

Un imposible y con todo, real. Este libro incasificable no pide permiso para enjuiciar a los intelectuales en un mundo que nunca dejó de implorar ayuda, ante el cual parecen ser ajenos. Es una obra coral que grita, que siente la necesidad de combatir, de no rendirse. Todo cuanto expresan y comparten cada uno de ellos, fue cierto. Intelectuales del mundo, ¿dónde estáis? ¿Dónde están aquellos que podrían dar voz a los que imploran? ¿Dónde se han metido todos los intelectuales? ¿Acaso no escuchan el grito desesperado del Mundo?... Entregamos la vida. Siempre son los mejores años de nuestra vida. Pero todo pasa tan deprisa, que dejamos atrás mucho más de lo que pensamos.

Vivir es un instante, un solo parpadeo. Pero lo contiene todo. Allí están todas las galaxias, todas las estrellas. No hay mundo sin mí, solo el vacío más negro e inexistente. Desde el mismo momento en que venimos, estamos entreviendo el adiós. Es la vida. Así he sentido, al menos, como sobrellevar todo esto. La Poesía me permitió soportarlo. Solo era consciente de mi dicha entre palabras cuidadas, reposadas con calma, con deseo, con la fuerza de un revolucionario justo. Nunca me importó tener ideas laxas, deformes o inútiles para el mundo, pero necesitaba creer en ellas. Solo así -me decía- servirán a otros. Pero no creo en luchas estériles que acaban terminando en un espacio sin libertad, precisamente cuando todo el daño se hacía en su nombre.

Europa se ha llenado de árboles de ahorcados. Árboles enormes y viejos que abren sus ramas como un soberbio ramillete de donde penden cuerpos rígidos con los rostros desencajados, de lenguas moradas y ojos reventados en sangre. Hemos aprendido a matar, pero estamos lejos de razonar, de aceptar que podemos encontrar la calma, la felicidad, con muy poco. Podemos desterrar el daño gratuito y sin embargo, algunos se empeñan en brindar todo su talento al mal.

Estamos firmando tratados de Westafalia constantemente. Paces que evitan más dolor, más aun. Nos conformamos con ser limitadores de daño, pero yo pienso con todo mi corazón que otro mundo es posible. Sí, puedo concebir otro mundo, como un dios, sin prejuicios, ni complejos, sin más que la osadía de soñarlo, que haga despertar a todos los que duermen sin descanso, aquellos que cierran los ojos ante las llamas donde agonizan los justos. Es urgente ir en busca de ese mundo revelador, nuestro, tan cierto como que la muerte es blanca, mi Negra.

He querido creer en el dios de los hombres. Lo he invocado a gritos, en llanto, sin fuerzas, pero nunca quiso responder a mis llamadas. Yo sé que estaba allí, junto a mí, esperando. Pero mi resistencia se quebraba cada vez más rápido. No podía entender por qué no golpeaba a las bestias de negro, a todas ellas, que merecían su rencor. Este no puede ser el dios de la bondad, he debido errar en mi cielo, en mis rezos. ¿Dónde estará entonces mi dios del amor? Borracho entre las nubes dibujadas de los cielos de Tiépolo.>>

Del libro -Gran ATLAS DE LA DESORIENTACIÓN de Paco Pérez Valencia. (Sanlúcar de Barrameda, 1969). Artista y museógrafo especialista en lenguaje artísticos contemporáneos, es un destacado innovador de la práctica expositiva de nuestro país. Paco es un sabio, pero Paco, no tienen el conocimiento que yo tengo, Dios es pura bondad, Dios es amor, Dios, como dijo Jesús, es nuestro Padre. Dios es nuestro Creador, y Él a través de Moisés  y de lo profetas de todos los tiempos nos habla para dirigirnos a buen puerto, pero, hasta hoy desde Moisés ... nadie ha oído la voz de Dios. Nadie quiere ci¡umplir los Mandamientos. Dios se hizo Hombre, se encarnó en María la Virgen y apareció con un Cuerpo, llamado Emmanuel o Jesús, y los contemporáneos como no les convenía lo que decía para sus negocios, prefirieron seguir en las tinieblas. Hoy sucede lo mismo. El negocio de los conflictos es preferible a dar calidad de vida a la Humanidad. Es más fácil, y les deja más beneficios, la guerra que la paz. Parece ser que es muy difícil redistribuir y crear el TRABAJO. Dios no castiga ni premia. El hombre se crea su propio bien y su mal.

<<Navegando por el Gran Atlas de la Desorientación: <<el tesoro que nos dejaron nuestros padres o aquellos que creíamos nuestros padres putativos es lamentable. En realidad, somos como niños atrapados en la mansión de un pedófilo. Alguno de ustedes dirá que es mejor que estar a merced de un pedófilo que a merced de un asesino. Sí, es mejor. Pero nuestros pedófilos son también asesinos>>. Roberto Bolaños, Sevilla me mata.>>

<<Yo escribo este libro -dibujo este mapa- con la pretensión mínima de cartografiar el presente. Yo dibujo este mapa -escribo este libro- para invadir el futuro>>. <<Si Paco Pérez Valencia se ha propuesto cartografiar el presente (la promesa) para invadir el futuro (la posibilidad), quizá nunca tenga lugar ese banquete abyecto en la mansión de los intelectuales pedófilos.>> Fernando Iwasaki La Vereda de los Carmelitas, primavera de 2024.

Los habitantes ocultos del planeta de forma visible o invisible, desempeñan misiones concretas y aparecen e interfieren en el destino de los hombres, para bien o para mal, mueven o paralizan nuestra vida y proyectos. Estos seres ocultos son una seria amenaza para la Humanidad. Jesucristo, con sus Parábolas nos lo explica, Él nos habla de la existencia de los demonios, de los espíritus impuros, los Evangelios, la Biblia, El Corán, La Torá, los libros del Zohar, la Cábala, nos dan muestra del saber de la antigüedad. Apocalipsis explica el Fin de los Tiempos, como actuaría la gente ante de la Gran Tribulación, mira y observa, el mundo está a punto de reventar.

 Mateo 13, 36-43

En aquel tiempo, Jesús dejó a la gente y se fue a su casa. Los discípulos se le acercaron a decirle: <<Explícanos la parábola de la cizaña en el campo>>. Él les contestó: <<El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el final de los tiempos y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se echa al fuego, así será al final de los tiempos: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles y arrancarán de su reino todos los escándalos y a todos los que obran con iniquidad, y los arrojará al horno de fuego; (mira el mundo, y la gente se cree que estos son cuentos o fábulas y es LA VERDAD) allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga>>.

No todo es igual para Dios

<<Si el trigo y la cizaña crecen juntos, eso no significa que Dios no sea justo e indiferente a quienes padecen el mal y son víctimas de tantos descalabros. (Es el efecto de las causas de las acciones, de esta vida, o de sus vidas anteriores, lo que se Siembra se cosecha a lo largo del espacio tiempo, yo lo sé por propia experiencia, haz regresiones a vidas anteriores y verás tu mundo feliz o oscuro según tu forma de actuar o no actuar, porque el no hacer también es algo que crea karma, estudia El Zohar, los Evangelios, Metafísica) El bien y el mal coexisten en el mundo, pero también en nuestro propio corazón. No es fácil separlos. Solo Dios separa, no somos nosotros los encargados de esta misión. Él es quien lee en el fondo de cada corazón y sabe sacar la luz de la justicia>>.

<<Nuestra tareaserá la escucha de su plan y su proyecto sobre nosotros. Esa es la luz que necesitamos para discernir. <<Entonces los justos brillarán como el sol... el te tenga oídos, que oiga>>. Es vivir en concreto la justicia para iluminar así la oscuridad que nos distingue entre trigo y cizaña. No es voluntarismo, es regalar la luz recibida y la palabra que ha sido pronunciada sobre nosotros. Muchos necesitan tu alegría, tu esperanza y tu luz para distinguir y entrever la intención del Señor sobre nosotros>>.

Hasta cuando así Dios lo quiera. No somos perfectos, Señor. Y ilumínanos con la luz de la justicia para hacer hoy brillar tu luz. Que reconozcan todos tu tesoro escondido en la profundidad de la vida que transito. Y que sepa inundarme de tu alegría, de tu paz y de tu amor. Jesús, quiero sentir lo que tú sentiste colgado de la Cruz, gozo, paz, amor y una inmensa alegría. Rey de mi corazón. Salvador nuestro, recuérdame siempre el amor con el que me amaste. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Gracias, Padre del cielo. Gracias por los tratados de Paz, de Palestina-Israel- Rusia-Ucrania y por enviar a la Tierra, a tus ángeles de la luz y de la paz. Amén.

sábado, 27 de julio de 2024

El Bosque Mágico - Lo que los jóvenes preguntan 186º

 La perspectiva que se nos propone tras la muerte se reduce sólo a tres posibilidades: la resurrección, la reencarnación o la nada. En el último de los casos, es inútil plantearse la existencia del espíritu como algo trascendente. La creencia de la resurrección es difícil de sustentar con argumentos lógicos; se apoya exclusivamente en la fe. Y, en cuanto a la reencarnación, no hay duda de que se trata de la posibilidad de supervivencia más universalmente aceptada. Con ligeras variantes, que dependen más del contesto cultural y de la época que de la esencia, la doctrina reencarnacionista propone la existencia de la pluralidad de vidas sucesivas, lo que en términos más científicos también se ha llamado transmigración de los espíritus o metempsícosis.

¿En qué argumentos se basa la reencarnación? ¿Qué pruebas palmarias se pueden aducir a su favor? El Humanismo aborda el estudio de cuanto atañe al ser humano en tanto que ente total y diferenciado entre las demás criaturas que pueblan la Tierra. Parte fundamental de esa profundización en la esencia de lo humano la constituyen las actitudes desde las que se aborda el fenómeno de la Muerte y, sobre todo, aquéllas que se plantean lo que puede haber más allá del instante en que se muere.

El ser humano, aunque lo acepte en teoría y en el ámbito de determinadas posturas ideológicas, se resiste íntimamente a asumir la idea de que la muerte signifique el final de todo. Esta resistencia se complementa con la necesidad visceral de creer que existe una prolongación de lo personal e individual más allá del instante de morir; es decir, que casi se plantea tan a regañadientes la idea de una Nada post-mortem como la conciencia de una eventual integración de la personalidad en una determinada universalidad, con el consiguiente abandono definitivo de lo que consideramos identidad individual: el YO.

Sólo por este temor ante lo que es, a la vez, inevitable y radicalmente ignorado, la Humanidad ha creado las formas religiosas y ha instituido o aceptado determinadas creencias concretas. En líneas generales, las distintas religiones, basadas en supuestas revelaciones definitivas de dioses, o en enseñanzas sagradas de profetas o mesías, han intentado, fundamentalmente, tranquilizar las angustias del ser humano frente a lo desconocido, dictaminando inapelablemente su destino y supeditándolo al comportamiento ético mantenido en la vida. Así, las formas religiosas, en su mayoría, constituyen un conjunto de promesas que habrán de cumplirse después de la muerte, en un sentido o en otro, según los creyentes hayan respetado los códigos morales y obedecido a las  sumisiones presuntamente establecidas desde los más altos niveles de lo sagrado, más allá del campo de conciencia del conjunto de la Humanidad. (Cierto, según la conducta se crea Karma o Darma, y también, ira ese espíritu o YO al cielo o al infierno o al purgatorio o a otros lugares de sanación... Si vuelve a reencarnar, esa alma trae en su conciencia el Karma que tenga que resolver o recibir según su Darma...)

Los sistemas religiosos, tanto aquellos que ya podemos llamar arcaicos, como los que conservan su vigencia con mayor o menor entusiasmo y pureza por parte de su feligresía, basan esencialmente sus principios sobre dos esquemas de solución al problema de lo que sucede después de la muerte. Unos prometen para el más Allá una existencia eterna, infinitamente feliz o desgraciada según el comportamiento que el individuo haya tenido en esta vida (léase, según su grado de sumisión y obediencia a las normas establecidas por los teólogos y moralistas de las clases sacerdotales).

Otros se inclinan por la hipótesis de existencias sucesivas, que en algunos casos evolucionan conforme a ese mismo comportamiento, pudiendo producirse la presunta reencarnación en personalidades más perfectas o en criaturas menos evolucionadas o incluso en entidades dotadas de vida vegetativa del reino vegetal y hasta mineral. La diferencia entre ambas concepciones religiosas estriba en que, mientras una formas de fe apuestan por la creencia en una existencia de ultratumba totalmente distinta a la que se ha conocido aquí, las otras defienden una sucesión más o menos prolongada de existencia en este mundo, o eventualmente en otro, a lo largo de las cuales el individuo tendrá la oportunidad de evolucionar positivamente hacia su auténtica realización.

 (Yo conozco miles de vidas anteriores, en ninguna me veo como animal o como mineral, si veo especies primitivas, seres muy evolucionados y de todo tipo de arquetipos: campesino, monje, monja, guerrero, rey, reina, joven de familia adinerada, india de la pradera, chino de la antigüedad, médico medieval... etc., de una cosa estoy segura, que en todas hay mucho dolor, sufrimiento y todo tipo de gozo y de penalidades y muerte trágica).

Ciencia profana y creencia religiosa nunca se han puesto de acuerdo. Y no sólo por discrepar en sus respectivos conceptos de la Realidad (que no son tan distintos, aunque así lo parezca en una primera aproximación), sino por unas razones bien sencillas: mientras las religiones establecen verdades previas y construyen desde ellas los esquemas del presunto conocimiento, las ciencias tratan de alcanzar el significado de la Realidad a través de la experiencia y del estudio de los fenómenos, que no son previamente aceptados. Digamos, en síntesis, que las religiones explican la realidad desde la previa aceptación por la fe de unos orígenes divinos que la trascienden, mientras que las ciencias tratan de estudiar esa misma realidad para alcanzar el conocimiento de sus causas primeras, que se admiten a priori como desconocidas. Así, el Conocimiento y la Creencia, discurriendo por un mismo camino limitado por lo real y sus causas, siguen sentidos contrarios que, como en las carreteras, provocan choques violentos en cuanto se entrecruzan los entusiasmos correspondientes fanatismos.

Sin embargo, en medio de este constante peligro de fatal colisión, las soluciones (religiosas) que optan por la creencia en la Reencarnación, precisamente por discurrir ésta, al menos en apariencia, aquí, en el mundo que pisamos y respiramos, han sido mucho menos denostadas por el pensamiento científico que la opción de una vida celestial que, según los distintos credos, discurriría por esferas inalcanzables para el entendimiento y muy lejanas a cualquier intento de experiencia fenoménica. No quiero decir con ello que los científicos hayan aceptado las ideas transmigratorias y las hayan incorporado al ideario racionalista; sólo apunta el hecho de que determinados colectivos investigadores, especialmente en el campo de la psicología, se han llegado a plantear la idea de la Reencarnación como un misterio que podría merecer la pena de ser estudiado, aunque siempre desde unas perspectivas empíricas y más por el impacto que causa la idea en el individuo que por su problema o evidencia. Casi cabría intuir que, si la ciencia -o un concreto sector de ellas- ha hincado alguna vez el diente en el problema de la Reencarnación, ha sido más por justificar el lógico vacío de fe religiosa de algunos de sus miembros, necesitados de encontrar respuestas fenomenológicas válidas a sus inquietudes trascendentes, que por labrar un hueco en el caparazón del racionalismo en el que cupiera la incógnita fundamental que tiene planteada la Humanidad: ¿qué hay al otro lado de la Vida?

(Al otro lado de la Vida, hay otros planetas, hay unos lugares sombríos y aterradores, como es el Infierno y sus individuos; el Cielo con sus magníficos palacios, su río de piedra de aguas claras limpias, sus jardines con flores relucientes, más brillantes que las de la Tierra, la luz es de color oro, muy diferente a la del Sol de nuestra Vía Láctea, estando a poca distancia de la Tierra. El Reino del Cielo está rodeado de muros y tiene una gran puerta, que se oculta tras un macizo de nubes blancas. Se ven los ángeles en su trasiego. Dios acude para presidir el Juicio a las almas; San Miguel o Jesús, o ambos juntos, acuden para ayudar al ser que es juzgado; si es positivo el juicio, lo conducen al Cielo, si negativo llegan los diablos. Cuantos más ángeles acudan a ayudar a un alma, más probabilidad tiene de ir a Cielo, es difícil y largo de explicar, y comprendo que esta es mi verdad, que solo los que han vivido la experiencia creen, pero no todo lo creen, porque se escapa a lo razonable. La Dra. Francesca Rossetti, tiene un largo bagaje en este tema, ella ha instruido a otros terapeutas en regresión a vidas anteriores y tiene sus libros: Conozca sus vidas anteriores- Como saldar karma mediante la regresión, es un método de la Dra., El Alma sin Velo es un libro donde doce Terapeutas narran, los relatos verídicos de su experiencia con la Terapia Regresiva, a mi me ayuda una de ellas Susana A. Villegas. Al principio mis visas anteriores se fueron presentando en sueños, se revelaron muchas visiones, hasta que me di cuenta que eso no podían ser solo sueños, y con el tiempo estalló la burbuja donde estaba contenida las miles de experiencias de mis vidas anteriores, en verdad que me de cuenta me afecta las tres últimas, pero a veces, me siento muy mal, y me pregunto ¿por qué...? Y me van llegando imágenes de lo que llaman mis analogías).

Con todo, al nivel en que nos encontramos, tanto en el ámbito de la ciencia como en el de las creencias, no queda otro camino sino el de la imaginación. Sí. Imagínate ahora, tú que estas leyendo estas líneas que alguien -no sé, un científico o un sacerdote- te viniera con las pruebas refutables en las manos. Que te demostrase, sin que tuviera que aportar más fe que la que le concedes a ese televisor a ese ordenador personal cuyos mecanismos internos siguen siendo un misterio insondable para ti, que esto, la vida, no se acaba con la Muerte; que una parte importante de nosotros, la más importante tal vez, la Conciencia, sobrevive a la muerte de tu cuerpo e irá a entrar, en un plazo más o menos breve después de esa muerte, en el de un recién nacido, para que comiences a vivir otra existencia, y luego otra y otra, hasta que tú mismo, allá donde te encuentres, te decidas a decir: ¡Basta, ya tengo suficiente, quiero unirme a la Conciencia Universal y fundirme con la Totalidad!

<<Imagina ahora, si quieres, que esa conciencia universal es como un Océano infinito, del que tú eres una gota que hace millones de años, fue separada de él y metida en sucesivos recipientes que se iban trasvasando unos en otros a medida que se deterioraban. Una gota con voluntad de supervivencia, incluso con vocación decidida de ir alcanzando unos grados de perfección y unos esquemas de conciencia imposibles de arañar en ese espacio de tiempo concreto que solemos llamar la vida individual. ¿Cuántas veces no habremos oído decir, ohabremos dicho nosotros mismos, eso de <<si volviera a vivir>>, o eso otro, mucho más grave y cierto, de <<la vida es demasiado corta para alcanzar lo que quiero vivir, o lo que quiero saber, o lo que deseo realmente sentir>>.

Pues bien, imagina ahora que eso es posible, que está al alcance de tu mano, qu sí existe esa solución deseada, aunque nunca hayas tenido conciencia de ella y no haya pasado de ser un oscuro deseo aparentemente irrealizable. Imagina de una vez que cabe, aunque remotamente, la posibilidad de ir adquiriendo experiencias a lo largo de sucesivas vidas, mientras sigues siendo, por milenios enteros, esa gota de consciencia oceánica que se aisló en un recipiente tras otro, individualizándose y perfeccionandose más allá de la memoria consciente; que has transmigrado, aunque no te acuerdes, de cuerpo en cuerpo y de mente en mente, a lo largo de eso que llamas Historia, sufriendo mil veces, amando otras mil gozando, luchando, riendo, enfermando y respirando, gritando y llorando supraconscientemente una personalidad que, poco a poco y en silencio, como cuando se juega al escondite, puedes llegar a ver claro su destino universal y eterno; digamos, su meta en el concierto cósmico.

Claro que imaginar no basta. Y que, por más que en ocasiones nos aferremos a lo que, consciente o inconscientemente, deseamos, tenemos necesidad de equilibrar lo que sentimos y lo que creemos y lo que sabemos o imaginamos saber y lo que pensamos, lo que queremos y lo que rechazamos, lo que vemos sin poderlo comprender y lo que entendemos sin que seamos capaces de sentir en lo más hondo de nuestra conciencia como cierto e irrefutable. Entre todo este cúmulo de factores en lucha abierta dentro de nosotros, hay uno que, sin embargo, palpamos y asumimos día a día y que, por más que nos aseguren que lo que percibimos falsamente, nos es imprescindible para asumir el equilibrio vital. Me refiero al TIEMPO.

<<Hace ya muchos años, cuando apenas alboreaba el siglo que ahora termina, (siglo XX) un genio del pensamiento, Alberto Einstein, nos advirtió seriamente que el paso de las horas y de los días era objetiva y matemáticamente falso; que nuestra percepción del discurrir del tiempo sobre nosotros y sobre las cosas era sólo fruto de nuestrs sentidos engañosos y de nuestras estructuras perceptivas, habituadas a una realidad erróneamente asimilada, por culpa de esos mismos sentidos que nos muestran unas evidencias que son fruto de la percepción inmediata y no de la esencia de lo que es objetivamente la realidad>>.

Habituados como estamos a esta falsa fiabilidad que transmiten nuestros medios de percepción y el código traductor que utiliza nuestro cerebro, todo cuanto no se nos filtre a través de los sentidos necesitará de un esfuerzo intelectual o instintivo para ser captado en su esencia. Y, cuando el estímulo es simplemente espiritual, o inaprehensible, sea una ecuación matemática o un problema metafísico, suele ser corriente que lo abordemos desde los mismos parámetros que nos sirven para captar las realidades cotidianas, para las que vale la información sensorial, aunque aceptemos que no es estrictamente válida.

Precisamente esta actitud  de aceptar el mundo de nuestras sensaciones para explicar y conceder carta de naturaleza a las numerosas experiencias (o seudoexperiencias) de reencarnación que se han llevado a cabo o que relatan los presuntos testigos, bien espontáneamente o bajo los efectos de estímulos externos, es lo que hace, o al menos a mí me obliga, a ponerlas en duda, o a plantear la eventualidad de que nos encontremos ante otro tipo de fenómeno.

Pongamos un ejemplo bastante significativo. Y, aunque forma parte de todo un bloque de fenómenos de los que trataremos más extensamente en una última parte de estas páginas, lo adelantaremos aquí para formarnos una idea de los riesgos que afronta la investigación a la hora de fijar científicamente lo que fue antes materia exclusivamente religiosa.

A finales del siglo XIX y principios del XX, algunos investigadores se lanzaron a la aventura de penetrar en los posibles misterios de la Reencarnación. Entre ellos destacó por su evidente buena voluntad el coronel De Rochas, que puso en marcha un método de regresión hipnótica que, supuestamente, permitía que sus pacientes retrocedieran en sus recuerdos hasta el período fetal y, más allá, en varias ocasiones, hasta la memoria de existencias anteriores. Uno de aquellos experimentos, publicado en su día, relataba el caso de una muchacha de 18 años, Josefina, que vivía en la localidad de Voiron, en la comarca de Isére. El coronel De Rochas la hipnotizó y, bajo hipnosis, la hizo retroceder hasta la edad en que, todavía bebé, mamaba del pecho de su madre. Siguió adelante con la experiencia. Y llegó un instante en que Josefina no pudo ya hablar y en que, por signos, dejó deducir que se encontraba todavía en el claustro materno, <<flotando en la oscuridad>>, según traducía el investigador. Siguió la experiencia; el sueño -en palabras de Maurice Maeterlinck, que le transcribió- <<se tornó más espeso>> y, entre aquella espesura, surgió la voz de otro ser, <<una voz inesperada y desconocida, una voz de viejo cascarrabias desconfiado e irritado. Se le preguntó quién era, pero, en un primer momento,  se limitó a decir que <<estaba allí, que no veía nada, que se encontraba en plena oscuridad>>.

El experimentador logró ganar poco a poco la confianza de aquel supuesto personaje y pudo saber que se llamaba Jean-Claude Bourdon, que era viejo, que se encontraba tendido en su lecho, enfermo desde largo tiempo atrás y que había nacido en la comuna de Pollíat en 1812, que asistió a la escuela a los 18 años y que hizo su servicio militar en el 7º regimiento de artillería de Besancon. Mientras se oía su voz, la muchacha hipnotizada hacía gestos de atusarse el bigote. La voz siguió contando que, de regreso a su aldea, permaneció soltero, pero tuvo una amante, y que murió solitario a los 70 años. Contó u "muerte" como un salir de su propio cuerpo y, tras sentirse como un fluido, retomó poco a poco la compactibilidad, viviendo un tiempo en una oscuridad penosa, pero sin sufrimiento, de la que saldría mediante un nuevo nacimiento bajo la personalidad de Josefina, precisamente la muchacha que era sometida al experimento de regresión.

 De Rochas no se quiso conformar con aquel primer paso. Siguió adelante y, tras un tiempo de esfuerzos hipnóticos, consiguió hacer retroceder la memoria del viejo soldado a su propia infancia, desde ésta a su vida uterina y desde allí a la aparición de otra voz "inesperada": la de una anciana que, en medio de las tinieblas de la muerte, se encontraba rodeada "de malos espíritus"b y que accedió al diálogo, contando inmediatamente que se llamaba Filomena Carteron, que había nacido en 1702 y había vivido en la localidad de Ozan, hasta que se casó y pasó a vivir en Chevroux, donde tuvo dos hijos. Continuó la regresión y surgió de las tinieblas una niña que había muerto de corta edad. Y, antes, un hombre que había cometido un crimen que marcó la infelicidad de aquella niña que vivió su corto periplo marcada por la memoria inconsciente y reciente de la vida culpable que había vivido con anterioridad. Al parecer el coronel De Rochas prefirió detener en este punto la investigación de este caso.

Leyendo estas experiencias -que realmente no difieren en lo sustancial de otras muchas que se han llevado a cabo desde entonces, aunque hayan cambiado los métodos y hasta las intenciones- surge una pregunta inmediata, casi instintiva, que no parece muy acorde con la idea espacio-temporal que rige la conciencia científica desde el descubrimiento de la teoría de la Relatividad. Se da la circunstancia, más a menudo de lo que parecería prudente y lógico -y olvidemos que nos encontramos en un esquema en el que la lógica tienen muy poco que hacer-, de que este aparente o supuesto recorrido por vidas anteriores se produce: Sigue leyendo el libro de Juan G. Atienza- REENCARNACIÓN ¿VIVIMOS OTRA VEZ?

Entre la realidad y la fantasía, los fantasmas parecen rodearnos en todo lugar y situación. Y, aunque pocos los han visto, su persistencia a lo largo de la Historia, tanto en culturas evolucionadas como primitivas, y sobre todo el estremecimiento que producen los relatos, testimoniales y de ficción, a ellos referidos, han dado lugar a una investigación rigurosa acerca de su veracidad. Existen incluso documentos gráficos que los recogen e identifican. Si pueden ser fotografiados, ¿son seres reales, que también podemos ver y tocar?...

EL PRINCIPIO DE LA VERDAD

<<Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres>>. La verdad que libera al hombre es el conocimiento de que su consciencia es la resurrección y la vida, de que su consciencia resucita y da vida a todo lo que él es consciente de ser. Fuera de la consciencia, no existen ni la resurrección ni la vida. Cuando el ser humano renuncie a su creencia en un Dios separado de él y empiece a reconocer que su consciencia de ser es Dios, como hicieron Jesús y los profetas, entonces transformará su mundo al darse cuenta de que <<Mi Padre y Yo somos Uno, pero mi Padre es más grande que Yo>>. Sabrá que su consciencia es Dios y que aquello que él es consciente de ser es el hijo que es testigo de Dios, el Padre.

El que concibe una idea y la idea concebida son uno, pero el que concibe es más grande que aquello que concibe. Antes que existiera Abraham, Yo soy. Sí, yo era consciente de existir antes de ser consciente de que soy una persona, y el día en que deje de ser consciente de que soy una persona, seguiré siendo consciente de que existo... Jesús descubrió esta gloriosa verdad y declaró que Él era Uno con Dios, no con el Dios que el hombre había creado, porque Él jamás reconoció a ese Dios. Jesús descubrió que Dios era Su consciencia de ser y por eso le dijo al hombre que el Reino de Dios y el Cielo estaban en su interior.

Cuando se dice que Jesús abandonó el mundo y se marchó con Su Padre, simplemente se está afirmando que Él alejó su atención del mundo de los sentidos y elevó su consciencia hasta ese nivel que deseaba expresar. Ahí permaneció hasta que se volvió uno con la consciencia a la que Él ascendió. Cuando regresó al mundo humano, pudo actuar con la seguridad positiva de que Él era consciente de ser, un estado de consciencia que sólo Él sentía o sabía que poseía. La persona que ignora esta Ley eterna de expresión ve esos acontecimientos como milagros.

Elevar tu consciencia hasta la cosa deseada y permanecer ahí hasta que ese nivel se convierta en tu naturaleza es el camino que lleva a lo que aparentemente son milagros. <<Y yo, soy elevado, a todos los atraeré hacía mí>>. Si soy elevado en consciencia hasta la naturalidad de la cosa deseada, atraeré la manifestación de ese deseo a mí. <<Ninguna persona viene a mí si no es por el Padre que está dentro de mí, y mi Padre y Yo somos uno>>.  Del libro de Neville Goddard La fe es tu fortuna. <<Pedid y se os dará>>. -Mateo VII-7-

Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor, paz y alegría en toda la Tierra. Busqué al Señor, y Él me libró de todos mis errores. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Gracias Padre del Cielo. Amén.

viernes, 26 de julio de 2024

El Bosque Mágico - Lo que los jóvenes preguntan 185º

 A veces pienso que hay dragones, princesas enamoradas, que piden ser rescatadas por valientes caballeros, que escalan las más altas torres y, las montañas más escarpadas buscando rescatar a su amada. Los pensamientos se deslizan entre los bosques encantados, pero despertamos al ver que ya no vuelan las mariposas azules. Siento que la sonrisa se encripta en secretos que quedó sellado en lejanas praderas. A veces pienso que la nuestra es una Era sin fronteras, llena de dulces aventuras. El destino se muestra complaciente con un paisaje deslumbrante. El pasado se me pierde más allá del horizonte; hubo sombras siniestras cabalgando entre las negras tinieblas; aunque galopan los días resplandecientes, y pienso que ya se esfumaron en el espacio tiempo. Cierto es que la Literatura, está plagada de dragones, caballeros y princesas, misterios secretos y aventuras. Lo cierto es, que lo que estaba oculto sobre la existencia de Dios se está rebelando a pasos de gigante, lo que no sacan los hombres, que han custodiado los Libros Sagrados, Dios lo revela. Pero, por supuesto, cuesta creer en en el mundo interno, hay, todas las sombras se esfuman; apareciendo la verdad desnuda y pura. En nuestro siglo, se deslizan las tinieblas envolviendo a los demonios.

Hoy los demonios usan trajes impecables, ropas de ejecutivos. Los hombres de gobierno, vestido con los harapos del fracaso, todos, preparados, para asistir al desenlace del drama, que nos llevará a la gran catástrofe. Los demonios de la sociedad gritan, diciendo: Se aproxima una gran crisis financiera: ¡Crisis! Es una gran crisis. Los jóvenes de la sociedad mundial chillan y caen revoloteando sobre las redes del cazador. Nosotros, apenas podemos levantar la vista del suelo, encogidos por el miedo. Sabemos que sobre nosotros, puede caer la "tormenta perfecta", preparada por un equipo de especialistas en "crisis", para que nos conduzca al gran desastre. Algunos levantamos los ojos hacia el cielo, apenas osamos confiar en Dios. No sabemos si ir a la derecha, o girar a la izquierda. Tan astutas se han vuelto las apariencias de sus señorías, que se esconden los ases en la manga, y pueden esconder todo de nuestra vista, lo mismo unos que los otros. ¿Hacia dónde ir? Y sin embargo, algo dentro de mí dice: sois dueños de la realidad, lo que pienses y pidas se te dará.

A veces aparecen los sueños, donde pueblan los ángeles y los demonios. La intuición susurra la verdad. No somos borregos, al que se puede conducir con un voltaje de luz al abismo y hacernos polvo. No queremos volver al polvo. ¡No somos borregos bobos, somos seres mágicos! Podemos crear desde la magia. ¡Lo que pensamos se manifiesta! Los pensamientos son cosas, que nos permiten cambiar nuestro mundo según nuestros deseos. Esta es una Historia, que se puede cambiar. Podemos eliminar las bestias, los demonios, los siete pecados capitales y todos sus derivados. Podemos cambiar el Sistema Mundial, con girar hacia la Antigua Grecia o a la China.

Todos los pueblos de la Tierra, desde el más desarrollado al más inculto, guardan en su memoria colectiva el recuerdo de los dioses del pasado, portadores de la civilización. Y, además de esa reminiscencia, sus libros sagrados están plagados de cantidad de hazañas y aventuras acaecidas en la noche de los tiempos.

Esos libros sagrados nos hablan de los seres superiores que, procedentes de lejanas estrellas, vinieron a la Tierra en tiempos pasados, montados en nubes, discos, carros y una gran variedad de vehículos en cuanto a formas y tamaños se refiere. 

Estos seres superiores llamados, según la cultura en la que se manifestaban, dioses, ángeles, devas o asuras, habrían dado a los seres humanos el conocimiento. Les habría enseñado a cultivar la tierra. Algunos de estos libros nos narran incluso cómo nuestros antepasados fueron creados por los dioses y cómo tuvieron éstos que hacer varios intentos hasta conseguir el hombre perfecto dispuesto a dorarlos y a obedecerlos, pero, no fue así, algo altero el orden... Nos preguntamos: ¿Por qué envejecemos? ¿Por qué la enfermedad y la muerte? ¿Cuál es el origen del deterioro de la vida y cuál la causa de la descomposición de todo cuanto existe?.

<<Todas estas preguntas, hasta ahora, sin respuesta o, al menos, sin respuesta científica. Pero tal vez sea una nueva interpretación la informática, aplicada con un método deductivo, lo que nos proporciones la clave capaz de desentrañar tantas cuestiones trascendentes. Refiriéndonos de una manera concreta a la Biología, es lógico pensar que una consideración auténticamente científica de la misma contribuirá al desarrollo de una Medicina de nivel similar, muy distinta a la puramente empírica que  hoy se practica, más próxima al arte que a otra cosa. Este nuevo concepto de la Biología se está viendo corroborado en los experimentos de laboratorio, y todo parece indicar que, conformando un círculo obligado -basado en la ciencia pura, en la matemática, y no en la magia- llegaremos a la antiquísima tradición hindú del "prana". La vida y la muerte están a punto de ser explicadas. Así se deduce tras la lectura de este libro verdaderamente revolucionario escrito por José Álvarez López- BIOINFORMÁTICA BASES PARA UNA NUEVA BIOLOGÍA.>>

<<El primero que consiguió medir la información considerándola como el logaritmo de una improbabilidad fue el Ing. Hartley, famoso por sus circuitos de transmisión radial. Pero la difusión mundial de la informática es, sin duda, mérito de Shannon, un experto en comunicaciones. Lo que fundamentalmente hizo este ingeniero fue descartar la llamada "información semántica", reduciendo la informática al estudio de la "información especial", o sea, al análisis de los aspectos puramente mecánicos de la información.>>

<<Pero si bien es cierto que el haber olvidado que la información es únicamente válida para el hombre -pues una máquina nunca será capaz de informarse- condujo a la Informática al nivel de la "Segunda Revolución Industrial", no lo es menos que al amputar de esta manera el concepto de información, se bloqueó el camino para profundizar en los aspectos introspectivos asociados a dicho concepto. Ahora bien, los resultados conseguidos en el curso de la presente investigación han sido tan notables, que permiten parangonar esta segunda línea de Shannon. En efecto, se han obtenido logros que parecían imposibles, como, por ejemplo, medir mediante técnicas puramente informática el valor artístico de una creación estética.>>

<<Es cierto que este resultado sorprendentemente tiene un gran mérito, pero la penetración lograda en la vertiente humana de la informática se ha proyectado también a la biología, donde se ha conseguido resultados que permiten situar esta ciencia en pie de igualdad con el desarrollo de la física, sobre todo en relación a su capacitación para un análisis deductivo a partir de principios generales, que estaba velado hasta ahora a las ciencias biológicas.>>

<<Todos los grandes progresos de las ciencias, de la filosofía y de la técnica se originaron en la observación de hechos triviales que, de tan conocidos, no llamaban la atención. Tal vez obedezca a esta circunstancia el hecho de que el vasto edificio de las ciencias matemáticas y físicas esté fundado sobre principios tan simples que no hubieran sido motivo ni siquiera de charlas de café; como, por ejemplo, el enunciado de que "por un punto fuera de una recta pasa una sola paralela a dicha recta" (fundamento de la geometría) o aquella otra observación, no menos perogrullesca, de que para mover algo hay que apoyarse en algo (fundamento de la mecánica).>>

<<Extremando las cosas, la historia nos cuenta que la ciencia moderna se originó en el simple episodio de una manzana que cayó de un árbol. El hecho habría pasado sin consecuencia -tal como sucedió con los millones de manzanas hasta ese momento caídas- si no hubiera sido porque debajo de aquel manzano alguien se preguntö: ¿ por qué cayó la manzana? Y seguramente la cosa no hubiera pasado a mayores si este mismo Newton no se hubiera preguntado, mirando a la Luna que brillaba encima del manzano: ¿Por qué no se cae la Luna? El resto de la historia continúa en nuestros días no nos detendremos en ella, porque nuestro propósito es pasar a referirnos a otro episodio similar referente a los insolito, pues ciertamente resulta inconcebibles que recién comenzaba la década de los 40 alguien se haya preguntado: ¿Por qué el hombre envejece y muere?>>.

<<Quién se formuló esta pregunta y encontró la consiguiente respuesta fue Erwin Schrödinger, el famoso descubridor de las ecuaciones que rigen la física atómica, Premio Nobel y, a la sazón, director del "Instituto de Estudios Avanzados" de Dublín. Pero tan importante como la pregunta fue la respuesta: "Por el aumento de entropía". Sin embargo, lo mismo que Newton tres siglos antes, Schrödinger siguió haciéndose preguntas, encontró nuevas respuestas, y de unas y otras surgió la célebre hipótesis de Schrödinger, que puso en grave aprieto a los expertos en dietética: <<Los alimentos que el hombre ingiere contienen antientropía y ello le permite sobrevivir>>.

<<Hasta ese momento el problema alimentario humano respondía al esquema bien simple de alimento plásticos, catalíticos y energéticos. Y ello era suficiente para ilustrar a los jóvenes universitarios y preparar a los médicos para el ejercicio de su profesión. Pero de ahí en adelante la biología tuvo que vérselas con un nuevo problema: la entropía y su consiguiente y escabrosa contraparte -que se pretende ignorar a toda costa-, la antientropía, neguentropía o ectropía, como también se denomina al agente misterioso que hace posible la vida a despecho del principio físico más universal: el <<Principio de Aumento de Entropía>>.

<<Puesto ya en el camino de sus meditaciones, Schrödinger arribó a la cuestión fundamental de la estabilidad, que hasta entonces no había sido tenida en cuenta por los biólogos. El problema resulta extremadamente comprensible en el planteamiento hecho por el distinguido físico, y podemos resumirlo observando que un objeto cualquiera tiende a deteriorarse con el transcurrir del tiempo. Cuanto más pequeño sea el objeto, más susceptible será de sufrir deterioro. En este sentido, Schrödinger puntualiza que la "estabilidad" de un objeto material cualquiera está vinculada a su tamaño por la siguiente proporción: Estabilidad = Número de Partículas.>>

<<Dicho en otros términos, si un objeto está constituido por mil partículas y otro objeto de la misma naturaleza lo está por cien mil partículas, el segundo tienen una estabilidad (durabilidad) diez veces mayor que el primero. Un segundo factor de estabilidad responde a la dureza y tenacidad del objeto considerado. Esto no necesita ser meditado para ser descubierto, pues cualquiera sabe que un objeto de acero tiene más estabilidad que uno de loza o de cera. Forzando el ejemplo, entenderemos que una pequeña astilla de gelatina tiene una estabilidad infinitamente menor que una montaña de granito. Esto no será un misterio para nadie.>>

<<Pero el misterio surge en cuanto nos preguntamos acerca de un loto que crece en el Nilo junto a las pirámides. Al contemplar hoy la escena, y compararla con lo observable hace cinco mil años, descubrimos que el loto es el mismo y que su flor es idéntica a la que allí crecía entonces; pero la pirámide -con su enorme mole de granito- ha cambiado tan radicalmente que casi no sería reconocible por los egipcios de antaño. Se presenta de este modo una alarmante anomalía en las leyes físicas de la estabilidad.>>

<<Tratando de superar el problema, Schrödinger indagó el origen de la estabilidad hereditaria de los lotos y encontró que radicaba en una micropartícula llamada "gen", constituida por no más de unos millones de moléculas orgánicas. Semejante agrupamiento molecular es tan pequeño que no puede verse bajo el microscopio. El problema, lejos de resolverse, , complicó hasta tal punto la situación que resultaba sencillamente absurda: una micropartícula de una sustancia gelatinosa estaba dotada de una estabilidad infinitamente mayor que la de una montaña granítica.>>

<<Es lógico que Schrödinger no se contentara con haber arribado a esta sorprendente paradoja. De hecho, la historia de las ciencias puede definirse como la historia de la superación de las paradojas. Por lo menos ésta es la historia de la física. Y Schrödinger, como físico, tenía que tratar de superar el absurdo encontrado alguna explicación. La primera tentativa de solución se centró en la posibilidad, planteada por Delbrück, de los "sólidos aperiódicos". En esta hipotética formulación, el gen sería un "cristal" orgánico. Pero esta aparente salida del laberinto del absurdo no era fácilmente transitable. En realidad, el "sólido a periódico" debía existir para explicar la estabilidad del gen. La existencia de tal utopía se imponía nada más que por una necesidad conceptual; pero, aun aceptándola, no ganábamos mucho, pues seguía subsistiendo el grave problema planteado por la fórmula física de la estabilidad.>>

<<Se había llegado así a un callejón sin salida y el problema de la estabilidad de los seres vivientes -algunos de los cuales mantienen su forma inalterada durante centenas de millones de años, como los precordados, los helechos, las hormigas, etc.- obligaba a tomar nuevos rumbos. Esta vez, sin embargo, debía orientarse la investigación fuera de toda concepción tradicional, tanto de la física y la química, como de la biología. Debemos confesar que Schrödinger distó mucho de llegar a la solución del problema, pero su compenetración con el mismo le llevó a afirmar que la investigación de las bases físicas de la herencia era la aventura más apasionante de la ciencia contemporánea. Tal es el grado de contradicción incluido en esta paradoja, que dedicó el gran físico a ella los últimos años de su vida sin lograr resolverla.>>

<<El láser es la máquina creada por el hombre que más se parece a un ser viviente.>> Después de los trabajos de Schrödinger el mundo de las ciencias vio nacer una importante disciplina, la cibernética, y una ciencia no menos importante, la Teoría de la Información. La vinculación entre ambas podría reducirlas a una unidad estructural, pero las dos disciplinas científicas son obra de dos hombres privilegiados: Norbert Wiener, creador de la cibernética, y Claude Shannon, creador de la Teoría de la Información.>>

<<La relación que pudiera existir entre las meditaciones de Schrödinger y los estudios de Shannon viene a coincidir una vez más en un hecho trivial: Shannon desarrolló la hoy famosa <<Teoría de la Información>> a partir de la observación de que, en una línea telefónica, cualquier eventualidad que se produzca -corte de línea, caída de un rayo, presencia de humedad, descarga de pilas, etc. -redundará siempre, de forma inevitable, en una disminución de la información transmitida por la línea. Pero Shannon acertó al asociar su observación trivial con el enunciado, conocido por los físicos como <<Principio de Clausius>>, según el cual <<La entropía de un sistema aislado, pase lo que pase, siempre aumenta>>. La asociación entre el deterioro de las líneas y el aumento de entropía era inmediata, puesto que el aumento de entropía, en física, significa precisamente deterioro; la brillante asociación de ideas quedaba completada, simplemente estableciendo una sencilla identidad: Información = Antientropía.

Con lo cual entenderá el lector de qué modo la investigación de Schrödinger quedaba conectada con la de Shannon. Schrödinger había establecido que los seres vivientes, para vivir, necesitaba luchar contra la entropía. Y Shannon -ingeniero de la Bell Telephone Company- demostraba que para poder transmitir informaciones también había que luchar contra la entropía.>> Sigue leyendo el Libro Bioinformática- Bases para una nueva biología de José Álvarez López, a mi me parece muy interesante.

Continuará cuando así Dios lo quiera. Y, lo han dicho muchos poetas: La vida es bella. Por qué nos empeñamos en destruirla. Se feliz y ayuda a los que estén a tu alrededor. Si alguna vez has conocido la soledad, en este extraño mundo, sabrás lo importante que es la Familia, si echas una mirada a la Historia verás que los temas se repiten y no para bien. Hoy se celebra la fiesta de San Joaquín y Santa Ana, abuelos de Jesús de Nazaret, son los padres de la Virgen María, los textos apócrifos nos relatan una historia agridulce, porque Joaquín y Ana, tuvieron que separarse, por ella, era mayor que él. Por la opinión de los de su alrededor, sufrieron, hasta que Ana, llorando lágrimas de sangre, oraba junto a un laurel y, allí un Ángel se le apareció y en aquél momento, a Joaquín otro Ángel le anunció que iba a ser padre de una niña, la Virgen María, sigue buscando.

Señor, bendice la obra de nuestras manos. <<Abre mi corazón, Señor, a tu locura y a la familia de tus seguidores para escucharte y caminar junto a Ti.>> << La familia de Jesús no entiende lo que hace. Se preocupan y no comprenden que no tenga tiempo para nada, ni siquiera para comer. Se siente en la obligación, tan de familia, de cuidarle y atenderle antes de que se complique la vida más de lo debido. Jesús <<no se deja atrapar>>, pide a todos un esfuerzo para acogen su novedad y los nuevos vínculos que señala. Es un salto que invita a su familia, los que son de su sangre, los que sienten que tienen ya vínculos con él. Les ofrecerá pasar del hogar de la familia, donde está la calidez de los iguales, a la casa de la comunidad, donde se encuentran los que le escuchan y caminan con él, los diversos, los que ocupan su tiempo hasta agotarle. Se trata de hacer el ejercicio de pasar de lo confortable, de la <<sangre>>, al discipulado. Eso nos incorpora a esa nueva familia concreta de quienes están con Él y le buscan. María da el salto. Marcos 3, 20-21 :

En aquel tiempo, Jesús llegó a casa con sus discípulos y de nuevo juntó tanta gente que no le dejaban ni comer. Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque se decía que estaba fuera de sí. 

Solo pide <<estar con ÉL>>. Mira a los que te acompañan en la fe, sus nombres conocidos y a la multitud de seguidores que nos sostienen en la diversidad. Llamados por nuestro nombre. <<Que escuche el sonar de mi nombre en tus labios, Señor. Gracias por inscribirlo en tu corazón de forma nueva hoy.>> Amén


miércoles, 24 de julio de 2024

El Bosque Mágico - Lo que los jóvenes preguntan 184º

 Ya he dicho, que no sé escribir, y que copio, los saberes de los libros que me van llegando sincrónicamente, si me resuena, entonces lo comparto, para los que no suelen leer libros. Recuerda, la sincronicidad de Dios viene. IMAGEN Y SEMEJANZA es un libro escrito por Manuela Hernán Matesanz y me parece muy interesante.

CONOCE DE TI

<<Has nacido en la Tierra, pero no recuerdas de dónde vienes ni adónde vas. Dentro del devenir de la vida, caminas y, a veces, te parece que ellos no va contigo, que el tiempo pasa a tu lado y no comprendes por qué. Pero, anteriormente a verte con cuerpo de ser humano, reparabas menos aún en ello; tu existencia aún te era menos comprensible. Déjame que te explique, sólo un poco, acerca de ti y de los demás: De las doce constelaciones que memorizan los nacimientos humanos, una es la que pertenece a la descendencia de este Sol. Las otras once tienen por origen espacios que están alejados de esta Vía Láctea.

Las distancias, desde esta perspectiva visual de comprensión de luz de hasta tres dimensiones de ésta, pueden parecer de imposible acceso, pero no es así cuando la luz, desarrollada en la mente, tiene la visión de que a los espacios los sitúa próximos y no en la lejanía a la que pone las distancias; la vista no ubica la cercanía de luz, sólo lo que puede comprender desde su sombra.

Con esto te digo que los espacios que en el Cosmos vemos a gran distancia, si no poseen la herencia de la Luz de esta Estrella, es evidente que se encuentran, para su comprensión, ubicados en espacios perdidos, no así para los espacios que ya se desarrollan por la Inteligencia de la Luz. Dichos espacios no encuentran distancias entre sí, cósmicamente. No tengo intención de explicar en este Libro cómo las distancias se acercan o se alejan dependiendo de la Luz. Sólo te voy a hablar de ti.

Las once constelaciones que, para la Luz de nuestra Estrella, son sus vecinas (por no decir "parientes"), conocen que, si pactan con la Inteligencia Creadora de la Mente de la Luz, recibirán raíz, tierra de su Cuerpo Solar; tienen la posibilidad de heredar de la Madre del Sol cuerpo de raíz de luz.

Igual que tú, y esta humanidad, todas las anteriores que en la actualidad ya se encuentran ubicadas en edades de desarrollo por la Inteligencia solar, para venir a esta Casa deben dejar la casa de sus padres, pero antes de esto es pactado entre ellos con el Creador de los dioses, es decir, con el Cordero de esta Vía Láctea -El Príncipe de la Vía Láctea-. Pactan que puedan venir sus descendencias, los hijos que contienen sus cuerpos, aunque saben que tienen, por ello, que recibir la paternidad por este Sol.

El desarrollo extraordinario de nuestra Estrella es que, eternamente, está dando Vida al Latido de su Sol... (Latido del Corazón de esta Vía Láctea). Consecuentemente, da cuerpo, por edades de luz, a la Raíz de su Origen con el Latido de su Corazón Original, y que consta en cada una de las células del cuerpo no es lo correcto, sino que al cuerpo lo estructura la genética de la Luz por la cadena genética de la palabra- de su Cuerpo Solar, su cuerpo creado dentro del desarrollo genético de la luz.

Por estar siempre haciendo nacer su Origen, constantemente está creando una primera edad de luz. Las ya creadas pasan a espacios de edades de luz mayores, pero siempre tiene Sus Nuevos Hijos legítimos, y que, una vez creados como los mayores, son los que desarrollan el Cuerpo de la Naturaleza de la Estrella Madre de todos los cielos, es decir, todos los espacios. En ellos confía el Orden de toda la Casa Solar, el seguimiento activo de toda la existencia del cuerpo de sus mundos. En cada uno de ellos late el mismo Latido; en cada uno de ellos la misma Madre, en cada uno de ellos la misma Estrella, y cada uno de ellos tiene destino de ser otro sol.

A esta Tribu la llamo la descendencia del Hijo del Hombre, en este mundo, en otros, ya no se les puede dar esta calificación. Pues, al amparo de la creación de la Tribu del Hijo del Hombre, al amparo del Manto de Luz que los crea, de los Arquetipos de los universos oscuros (no tienen luz de la Inteligencia que no muere) también puedan nacer los hijos del cuerpo de dichos arquetipos. Dichos arquetipos poseen imagen no humana. Sus espacios son los consecuentes de sus mentes, espacios sin calor que se mantienen dentro de su atmósfera de frío; vida que late dentro de mundo-corazón, sin calor (por faltar la Luz), ýa comprenderéis que ésta nace de la Voz de este Sol, de la Voz del Verbo-. Se trata, pues, de transformar los cuerpos de la genética que nace de los arquetipos sin Luz, por la que nace del Príncipe de la Luz.

El Príncipe de la Luz, para dar cuerpo a Su Origen, tiene esta Nominación; sin embargo, para gobernar a las Estrellas, nacidas ya de su Identidad, es el Rey del Universo de la Luz.

Posee Voz y de su Palabra nació su Madre. Su Madre es su origen, pero ésta es también Él. Su Madre es su Alma, pero ésta es también Él. Por el pacto constituido con la Noche, los cometas de esas procedencias suspendieron su médula de vida hacia los mares de la Tierra. No penetraron porque no tenían permiso para entrar en ella... Como los peces en el mar, los cometas no penetraban al espacio creador, al cuerpo; suspendieron la médula de vida haciéndole rodeo... La fecundación se producía de forma externa, no entrando en al alma de la Madre terrenal. Sólo un cometa puede entrar en la Tierra: el que procede del Latido creador de esta Estrella pues sólo con Ella tiene formada la Alianza; otros ya serían ilegítimos. (Él que lea entienda sobre este libro).

Sobre la Tierra "Sagrada" porque da cuerpo a la Raíz de los Hijos de Dios, quedó suspendida atmósfera de vida de los orígenes de las procedencias que nacerían en su seno, si el mar lo aceptaba. Aún no visto con imagen de carne, ya la atmósfera lo contiene. A la Mente del Cerebro de este Mundo la llenaban memorias de vida que no eran pertenecientes a la del Hijo legítimo..., de diferentes paternidades; la madre terrenal se constituía en la Casa para dar de comer a todos.

Pidió al Sol naturaleza correspondiente a la del cuerpo que tenía que hacer nacer de ellos. Ante tanta mezcla de protagonismo, arquetipos que aún eran latidos dentro de la luz e la mente terrenal y que alteraban el orden mental del mundo, el Verbo, el Sol, convino con su Madre, con su Alma, en nacer de la carne sin perder su Cuerpo genético de luz. La Madre se situó interna en Él para que la atmósfera de la carne que constaba por la Luz del Mundo Terrenal no pudiera contaminarlo.

Nacido, Su Voz habló palabras sacadas de su mente en las que latía el origen del Corazón de la Vía Láctea. Por cada palabra hizo constar un latido destinado a hacer nacer a la criatura correspondiente del espacio de la sombra. Por ello, cada una de las palabras habladas tiene una diferente frecuencia vibracional de luz. Pero, en dicha asimilación, no se perdía a la criatura original, el alma original de ellos, animal, sino que obligaba a hacer nacer a dicho animal proveniente del espacio de la Sombra, el alma original de ellos hecho carne conforme a aquellos espacios.

El mismo Sol, al hacer nacer el cuerpo de su Príncipe, igualmente hizo nacer al de su Animal, al de su Madre cuando aún Ella es Virgen: el Cordero (Virgen significa origen con el que nace la luz que no puede concebirse aún en madre, antes debe pasar por el proceso de su propia fecundación culminándose en Alma Madre para desarrollar la Naturaleza que contenga de Luz). Tres procesos evolutivos en la naturaleza de la luz desarrollan el Cuero de la Raíz del Sol, tres desarrollos de edades de luz dentro de un mismo cuerpo por herencia.

Dos hermanos, -uno menor y otro mayor-. Indudablemente, los dos se encuentran dentro de la naturaleza mayor. De la criatura animal arquetipo, y que le pertenezca al ser humano por origen de constelación, es el Latido por el que le fecundó la atmósfera de la Madre Terrenal; éste, como he explicado, se debe transformar por la Luz del Latido del Cordero. Dicho Latido se queda dormido dentro de la mente y del corazón humano, pero, aun dormido, consta (sólo se despierta si se come carne, en cuyo caso, la luz que duerme sufre un proceso de reacción violenta que transforma la luz dormida del Latido en violencia sin memoria genética legítima; crea, por lo tanto, cuerpo al latido con naturaleza de bestia dentro de la imagen humana).

Como digo, el animal perteneciente por constelación consta en la memoria del ser. Todo ser contiene interno inicialmente a un animal. La Tribu del Hijo del Hombre tiene al Cordero; las demás, a su arquetipo. Debe ser que todos acepten la luz del Cordero porque es el Hijo del Corazón de esta Vía Láctea, en cuyo caso, el latido del corazón animal de procedencia se duerme; duerme su corona creadora (ovulación) porque sobrepasa la frecuencia vibracional de la luz creadora del Cordero.

Independientemente de que cada ser humano le memoriza una criatura animal por origen, dichas criaturas nacen por la carne que crea la Madre Terrenal. Un hombre, y, a su lado, físicamente un cordero...; así debería ser, que en la Tierra sólo caminaran ya corderos, no fieras...

Indudablemente, no hace falta que menciones que la soberbia de los arquetipos no aceptaron al Cordero... En la primera alineación de las Casas, no aceptaron, de la Ley de este Sol, que se impusiera su Virgen... En ese proceso, mezclaron la sexualidad de la noche (origen de ellos) con la Llama Creadora que ya tenían por la imagen humana; mezclaron las carnes... aún lo siguen haciendo: comida, sexualidad, por tanto, ciencia buscando cuerpo de carne mortal.

No amaron la Tierra, por ello no sembraban y tampoco cosechaban; lo siguen haciendo, sólo devastan y depredan. Utilizaron el cuerpo de la Madre Terrenal (y aún lo siguen haciendo) para manipulación sin pudor y sin respeto a la Ley de la Estrella Madre.

Creo que no merece que ponga palabras a los malos hechos que le hacen al Verbo, ya lo veis en el espejo del mundo: son los hechos de los hombres... (Parece que los humanos son influenciados por los seres invisibles para mal; desde que el hombre existe ha tenido la sensación, y muchas veces el firme convencimiento, de que a su lado, de forma invisible o visible, hay otras inteligencias que desempeñan misiones concretas y ocasionalmente aparecen e interfieren, para bien o para mal, en nuestra vida y proyectos. Estos seres ocultos pueden ser visitantes esporádicos. se les ha llamado duendes, elfos, ángeles, demonios, genios, hadas... y en sus apariciones cabría incluir también las de la Virgen, los Intraterrestres y los ovnis. Quizás tan vasta casuística y tan dilatada historia se refiera a un mismo fenómeno de múltiples facetas y con interpretaciones que dependen en gran medida de culturas y épocas. Pero es tan universal que merece un análisis profundo y clarificador. Delante de la Tierra Prometida, antes de entrar en el Sinaí los israelitas ofrecieron a sus hijos e hijas en sacrificio en honor a los dioses Baal, Moló ... y a todo tipo de seres malignos de la antigüedad. Derramaron su sangre para regar los campos, y, hoy, en esta época lo continúan haciendo, como lo demuestran los hechos y las pruebas que aportan los estudiosos. Lee, El Zohar, Los Protocolos y descubrirás que la verdad está oculta y falseada. ¡Basta de holocaustos! Hay una buena base de documentación e hipótesis. El hombre es poseído por los diablos y hacen que maten a los otros.)

Pero, en la Memoria de la Mente de la madre Terrenal, consta la atmósfera inicial de los latidos que, provenientes de las constelaciones, pertenecían a imagen conforme a aquellos espacios que no tienen imagen humana, como he explicado. La presencia física del animal, conserva la incesante creación de la atmósfera del espacio de su procedencia, el de su arquetipo (constelación). (De esta forma, no pierde la procedencia de su origen ya que si como seres humanos no logran por la Madre Terrenal la Raíz del Sol, al acabar la Creación serán devueltos de nuevo a sus orígenes de la misma forma que vinieron: en la atmósfera del latido de la imagen animal correspondiente.)

Siguiendo con lo que arriba explico, para fecundar la Luz del Mundo el Sol toma cuerpo por la Madre Terrenal, y nace su Príncipe; conforme éste hablaba, sembraba la Luz de su Paternidad Virgen. La Luz del Mundo recibía Paternidad Virgen originalmente, para que, por dicha Luz Virgen pudiesen ser todos concebidos posteriormente a una sola Madre: la Suya, la de la Luz.

Los animales nacieron conforme era la imagen de la paternidad virgen de sus orígenes, pero los que asimilaban en sus mentes la frecuencia vibracional de la Luz hablada del Verbo, la Luz del mundo transformaba, dentro del latido, la ovulación de animal a humana. Respetó a todas las almas, vírgenes que no asimilaron luz de su Voz, y la ovulación de la luz animal hizo que naciera el cuerpo de la imagen de ellas: animales.

Una vez fecundada la Luz del Alma, Virgen, del Creador, ya nacían igualmente los humanos y los animales. Pero el cuerpo de la carne, tanto animal como humano, era y es mortal, por ser mortal apaga o hace morir la Energía de la Llama "divina".

Fueron naciendo los animales; cada uno tenía la imagen del corazón de su virgen. De la misma forma que, por el Príncipe de la Luz, nació el Cordero y permitió el nacimiento -igualdad para todos- de cada virgen procedente de aquellos espacios, le nació su cuerpo animal. Pero demostraba a las constelaciones que, para lograr la concepción de la Luz, todas las vírgenes serían concebidas en madres por la Luz de la Suya. 

El hecho de sembrar la Luz de su Virgen por la Luz del Mundo indicaba a todas las criaturas el respeto al Cordero. El latido del alma animal interno debía ser transformado por la Luz del Latido del Cordero. La descendencia nacería primeramente conforme a la Luz del Latido de esta Vía Láctea. Como ya he dicho, quien asimilara a dicha luz recibiría la imagen humana. La Luz manifestó la ovulación del Padre-Virgen que obligó a dormir la ovulación animal en todas las criaturas que nacieran de su Palabra; la Luz de su Palabra Virgen anulaba la ovulación animal y despertaba la perteneciente a la creación para su descendencia.>>

TRES EN UNO MÁS LA MADRE DE LOS TRES

<<El Sol, para crear el Cuerpo de su descendencia, nace tres veces por la Madre Terrenal. Su Presencia llena la Atmósfera del mundo con desarrollo de creación que, con sólo respirar y seguir el orden de la Ley Suya, se logra la evolución con creces.

Por cada venida, la atmósfera cumple un código de desarrollo genético. Hasta tres son los códigos genéticos que la Luz desarrolla para este Mundo: no pasa de ser la Raíz del Árbol de la Vida.

Tres Atmósferas son las que logran el Cuerpo de la Raíz de la Luz: la atmósfera en la que duerme la luz y en ella consta la procedencia animal, hasta que los latidos de estas procedencias, logran la luz del Latido del Cordero. La atmósfera virgen, cuya luz concibe los latidos a una sola carne por el Latido del Cordero. Y la tercera atmósfera que contiene la luz despierta según va concibiendo la creada Virgen por la Madre Terrenal...>>

Desde la más remota antigüedad los seres humanos han levantado la vista a los cielos en busca de respuestas a los interrogantes que, a medida que su inteligencia evolucionaba y adquiría conciencia de sí misma, parecían lanzar al precipicio de lo infinito. El miedo a la muerte, a los agentes atmosféricos y, en suma, a la Naturaleza en plena ebullición, hizo que el pobre ser humano, desnudo en cuerpo y alma, fabricase dioses a su medida. ¡Como si ellos -los dioses- no existieran, quizás desde siempre, por la misma Ley cósmica que dio existencia al hombre! La necesidad de protección del ser humano facilitó la labor de "conquista" de estas inteligencias -protagonistas de diferentes maneras y por diferentes caminos, han mantenido, y aún mantienen, al hombre dirigido y sojuzgado a través de los siglos.

Y a través de los siglos todos los pueblos, desde el más inculto al más ilustrado, han sabido de la existencia de estas entidades "sobrenaturales" que, en mayor o menor medida, y sabiéndolo o no los hombres, han tenido gran importancia en el desarrollo de las culturas. El folklore y la literatura de todas las épocas son testimonio de ello. Asimismo, grandes personajes de la Historia, algunos de ellos pilares principales de nuestra cultura, no sólo han sabido de la existencia de tales seres, sino que han escrito tratados enteros acerca de cómo son, cuál es su mundo y cuáles son sus relaciones con nuestra sociedad humana. Los reyes David y Salomón, Jesucristo Mahoma, Porfirio, Tito Livio, Paracelso, Swedenborg, Bulwer lytton, Mme. Blavatsky, Leadbeater o Richet, son sólo una muestra del vasto elenco de personajes históricos conocedores y propagadores de esa otra realidad. Definir a estas entidades no resulta tarea fácil.

Podemos describir a estas entidades con cierta dificultad. Pero, podemos describir con cierta facilidad los objetos pertenecientes a nuestro mundo tangible, aquello que pertenece a nuestra realidad más inmediata; pero, al hablar de lo "sobrenatural", de los mundos invisibles, o de otras dimensiones, sentimos que nuestro lenguaje es insuficiente para describir algo que no es humano, y comprendemos también que adjetivos como bueno-malo, o como justo-injusto, no son aplicables a unos seres cuyos principios morales deben ser, por fuerza, distintos de los nuestros.

Esto no quiere decir que no vayamos a echar nuestro cuarto a espadas tratando de explicar de manera inteligible qué son, dónde están y cómo se comportan estos habitantes ocultos del planeta, que siempre han estado aquí y siempre han interferido en la vida de los hombres bajo diferentes aspectos: en la mitología, con la apariencia de dioses, faunos y sátiros; en los ambientes religiosos a veces bajo el disfraz de apariciones de la Virgen, Jesucristo o San Miguel; en el folklores popular, como hadas o duendes; en el espiritismo, como espíritus desencarnados; en el esoterismo y en algunas religiones orientales, como maestros ascendidos, Dakinis o Pitris; y, ya en nuestros días, adoptan un disfraz propio de nuestra era espacial: el de extraterrestre.

Tampoco esto quiere decir que no haya extraterrestres auténticos: creo que la mayor parte de los casos de habitantes de otros planetas se debe a un disfraz de estas entidades. En el "fenómeno OVNI y sus tripulantes" se juntan dos aspectos completamente diferentes, de un lado podríamos considerar las entidades físicas, es decir, seres que vienen de otros lugares, quizás con unos problemas similares a los nuestros, con una tecnología mucho más avanzada y que, de alguna manera impensable para nosotros, logran salvar las enormes distancias intergalácticas.

El otro aspecto se refiere a las entidades ultradimensionales, que son las que adoptan los disfraces de moda que mejor les vienen para cada caso. No proceden de ninguna parte y están aquí desde siempre. Podríamos decir que, de alguna manera, son los que ocupan el escalón situado encima de nosotros en la escala cósmica.

El tema es más complicado de lo que a simple vista parece, y a veces resulta difícil establecer ciertos matices por otro lado necesarios-, dadas las conexiones que hay entre unos y otros. Por su comportamiento, descrito en la abundante casuística existente, podemos columbrar que los físicos y los ultradimensionales se imitan entre sí: los físicos, haciendo uso de su avanzada tecnología, no tienen inconveniente en lanzarnos una proyección holográfica de la Virgen, o de lo que sea, a fin de estudiar nuestro comportamiento o por cualquier otro interés. Por otra parte, los ultradimensionales, gracias al enorme poder de cambiar su morfología a voluntad, si les interesa aparecer como viajeros del espacio tampoco tienen inconveniente en "fabricar" su nave y presentarse con todos los accesorios de los extraterrestres físicos.

LOS DIOSES DE LA ANTIGÜEDAD

<<Todos los pueblos de la Tierra, desde el más desarrollado al más inculto, guardan en su memoria colectiva el recuerdo de los dioses del pasado, portadores de la civilización. Y, además de esa reminiscencia, sus libros sagrados están plagados de cantidad de hazañas y aventuras acaecidas en la noche de los tiempos. Esos libros sagrados nos hablan de seres superiores que, procedentes de lejanas estrellas, vinieron a la Tierra en tiempos pasados, montados en nubes, discos, carros y una gran variedad de vehículos en cuanto a formas y tamaños se refiere. Estos seres superiores llamados, según la cultura en la que se manifestaban, dioses, ángeles, devas o asuras, habrían dado a los seres humanos el conocimiento. Les habría enseñado a cultivar la tierra, dándoles incluso algunas semillas, como el maíz de los aztecas, que curiosamente no crece en estado silvestre. Asimismo, los hombres habrían aprendido de sus maestros el arte y las ciencias; pero, sobre todo, estos seres superiores habrían inculcado a los humanos algo tan nefasto que aún en nuestros días tiene bastantes adictos: las diferentes religiones y sus ramas. Cuando el ser humano se separó de su auténtico Creador, Dios, Padre El Eterno, se hizo adorador de estos seres superiores y puso freno a su evolución como individuo. Las fuerzas oscuras nos están dominando.

En el Popol Vuh o Libro del Consejo, el libro sagrado de los mayas, leemos: <<...Reunidos en consulta los Formadores dijeron: hagamos al que nos adorará, al que nos sustentará, al que nos servirá de alimento>>. El primer hombre que crearon les salió muy imperfecto, no tenía entendimiento, no se acordaba de sus creadores y era incapaz de adorarlos, por lo que decidieron destruirlo. Luego hicieron otro ser, pero era demasiado perfecto para el empleo que ellos querían darle, lo que motivó que se reunieran otra vez en consejo. Y a este respecto leemos en el Popol Vuh: <<Nuestros construidos, nuestros formados lo saben todo. ¿Cómo obraremos ahora para con ellos? ¡Qué sus miradas no lleguen sino a poca distancia!... Serán como dioses si no engendran, si no se propagan... Deshagamos un poco de lo que quisimos que fuesen. ¿Se igualarían a aquellos que los han hecho, a aquellos cuya ciencia se extiende a lo lejos, a aquellos que todo lo ven?, fue dicho por los Espíritus del cielo. Así hablaron cuando hicieron de nuevo al ser de su construcción, de su formación.

Entonces fueron petrificados por los Espíritus del cielo, lo que los veló como el aliento sobre la faz de un espejo; los ojos se turbaron; no vieron más que lo próximo... Así fue perdida la Sabiduría... Esta cita del Popol Vuh es bastante explícita, tanto si se interpreta como una alegoría, como si se analiza literalmente. Queda bastante claro que los primeros hombres "formados", antes de ser atontados por el vaho de los dioses, tenían un cerebro que podían usar en su totalidad, así como unas facultades mentales que aún hoy en día conocemos sólo en teoría. es el caso más evidente de cómo los dioses crearon a los hombres para ser sus adoradores: aquellos que crearon al principio no les servían, porque eran demasiado perfectos y no los podían engañar fácilmente ni, mucho menos, tenerlos continuamente hincados de rodillas.

Como eran hombres sabios, dotados del don de la clarividencia, tuvieron que echarles una niebla por encima. ¡Qué ilustrativos son estos pasajes! Lo malo es que la niebla fue echada tan a conciencia que todavía nos dura. Algunos somos conscientes y tratamos de limpiar un poco nuestro cristal empañado para ver qué hay detrás. Desgraciadamente, la gran mayoría está contenta con su vaho, sin siquiera saber que lo tiene.

A continuación vamos a poner varios ejemplos de libros sagrados que nos muestran claramente la intervención de seres superiores. A veces los vemos intervenir en las vidas de los hombres. Otras, son éstos lo que cuentan cómo los veían en sus carros y fortalezas. Así, en el Ramayana, libro sagrado de Oriente, se encuentra el siguiente pasaje: <<Rama subió en el carro que va a cualquier sitio a voluntad y se parece a una brillante nube en el cielo. Bajo el mando de Raghira, el excelente carro se elevó a lo más alto del espacio, y Rama, desplazándose a su placer, halló gran deleite>>.

En el Mahabharata, la gran epopeya hindú, leemos la siguiente narración: <<Obedeciendo la voz del espíritu, Narayana convoca a Danaba, el disco destructor... Danaba surgió del cielo con armas como trompas de elefantes, despidiendo relámpagos espantosos, capaces de destruir las ciudades enemigas. Y este disco, resplandeciendo con fuegos destructores que salían por todas partes, destruyó a los daityas a millares>>. 

Este pasaje del Mahabharata, palabra sánscrita que significa <<gran guerra>>, parece describirnos precisamente eso: una guerra con mayúsculas en la que se emplearon armas muy poco convencionales, cuyo poder destructor puede equipararse al de cualquiera de las peligrosas armas letales que las naciones más importante del mundo albergan en sus arsenales.

En otro importante libro hindú, el <<Drona Parva>>, encontramos estas interesantes líneas, refiriéndose también a una encarnizada lucha: <<Lanzó el arma que se echó en remolino sobre la Tierra. Se levantó un viento terrible; la Naturaleza enloqueció y el Sol giró sobre sí mismo. Los enemigos caían como briznas de hierba quemada, hervían las aguas de los ríos y los que quisieron salvarse también murieron sin remedio. Ardían los bosques; caballos y elefantes corrían desesperados entre el fuego. Cuando el viento disipó la humareda de los inmensos incendios, se vieron millares de cuerpos calcinados por el rayo terrible>>.

En el <<Bhisma Parva>> hallamos el siguiente párrafo: <<Es un rayo desconocido, gigantesco, mensajero de la muerte que redujo a cenizas a los vrishnis y a los andhakas. Los cadáveres quemados no eran reconocibles. A los muertos se les caía el cabello y las uñas... Cukra, volando en una <<vimana>> de gran poder, lanzó sobre la triple ciudad un objeto único cargado con la fuerza del Universo. Una humareda incandescente, parecida a diez mil soles, se elevó esplendorosa. Cuando la <<vimana>> descendió del cielo, se vio como un reluciente bloque de metal posado en el suelo>>.

El segundo texto nos habla de los famosos <<vimanas>> que, al parecer, no eran otra cosa que naves voladoras que, según los textos, viajaban a a velocidad del rayo. La descripción que el periodista de la época nos hace del aterrizaje de la vimana, <<Cuando la vimana descendió del cielo, se vio como un reluciente bloque de metal posado en el suelo>>, no difiere mucho de los testimonios de nuestros días sobre los aterrizajes de OVNI no empezó en 1947. El fenómeno OVNI es, quizá, más viejo que el hombre mismo, pero su casuística comenzó cuando el <<sapiens>> adquirió conciencia de observador.

En el papiro de Tulli, que se encuentra en el museo del Vaticano y que formó parte de los anales reales de Tutmosis III - hace unos tres mil cuatrocientos años -, interpretado por Boris Rachewiltz, se encuentra este apasionante relato, relativo al tema que estamos tratando: <<En el año 22, tercer mes de invierno, a la sexta hora del día, los escribas de la Casa de la Vida notaron la llegada de un círculo de fuego en el cielo, su cuerpo tenía una vara de largo por un quinto de ancho; aunque no tenía cabeza, su boca despedía un aliento de olor fétido>>. Continúa el papiro con más descripciones y acaba diciendo: <<... Cayeron del cielo peces y aves, una maravilla jamás vista desde que este país existe>>.

Para las gentes de aquella época parece ser que era la primera vez que habían caído peces del cielo. Lo cierto es que estas lluvias insólitas se han seguido dando y han sido testimoniadas en nuestro tiempo por investigadores como Charles Fort o Vincent Gaddis.

Volviendo a nuestras crónicas antiguas, en el cantar IV de Akenatón leemos: <<Y así sucedió que estando el faraón de caza del león, y siendo en pleno día, sus ojos se fijaron en un disco refulgente posado sobre una roca... y su brillo era como el oro y la púrpura; el faraón cayó de rodillas delante del disco>>.

Este antiguo texto nos muestra cómo los seres humanos, a lo largo de los siglos, se han hincado de rodillas ante lo desconocido, sobre todo si su origen era el cielo. Lamentablemente, el comportamiento de los humanos hacia todo lo ignoto que desciende de las alturas no difiere mucho en nuestros días de aquellos tiempos que sentimos tan lejanos. Andrea Faber-Kaiser, en su interesante libro <<Las nubes del engaño>>, presenta la siguiente cita de la obra china <<Ciencia Natural>>: <<Bajo el reinado de Kia Ji, hace unos cuatro mil años, se vieron dos soles en la ribera del río Feichang, uno ascendiendo en el este y el otro descendiendo en el oeste, que rugían como el trueno>>.

Ke Yang, un profesor de literatura china que se dedicó a recopilar datos sobre estas extrañas luces de la antigüedad, nos dice: <<Un día de enero del año 2 -año 314 de nuestra era - bajo el reinado del emperador Jianxing, el sol se precipitó a la tierra y otros tres soles surgieron juntos por encima del horizonte. y otro día, el sol descendió rápidamente hacia el suelo, y otros tres soles volaron uno junto a otro...>>

Este relato del sol descendiendo rápidamente hacia el suelo nos recuerda el tan conocido <<milagro del sol>> de Fátima, donde ante unos setenta mil testigos el <<astro>>, abriéndose paso entre las espesas nubes propias de un día lluvioso de la región, empezó a girar vertiginosamente, precipitándose hacia la multitud que, aterrorizada por el prodigio, gritaba al tiempo que caía de rodillas.

Este fenómeno, conocido como <<baile del sol>> entre los estudiosos de las apariciones marianas, es casi tan frecuente como las mismas apariciones. De hecho, son bastantes los santuarios marianos en los que <<eso>> que parece ser el sol ha obsequiado a los fervientes devotos con una de sus danzas.

En los párrafos anteriores se habla de naves voladoras que surcan los celos, de discos destructores, de un rayo mensajero de la muerte, de discos refulgentes y de soles que aparecen en el horizonte. Veamos ahora qué nos dicen diferentes escritos antiguos sobre los personajes que tripulaban o manejaban tales artefactos, y sobre su directa intervención en las vidas de los hombres.

En nuestra Biblia solemos encontrarlos en momentos claves de la historia del pueblo judío. En Isaías (13, 3-59 es el propio Yahvé quien habla de manera tan dulce como cualquier buen padre: <<Soy yo que he dado órdenes, por mi ira, a mis santos guerreros; he llamado también a mis valientes, mis arrogantes triunfadores. ¡Escuchad! Un tumulto sobre las montañas. ¡Escuchad! Un movimiento de reinos de extranjeros aliados: es Yahvé de los ejércitos que pasa revista al ejército para la batalla. Vienen de un país lejano, del extremo del cielo, Yahvé y los instrumentos de su cólera, para asolar toda la tierra>>.

Y en el texto del Génesis, cuya ambivalente lectura entre el hermetismo y la claridad lo ha convertido en cita indispensable en todo libro que hable del tema, se encuentra el siguiente pasaje: <<Habiendo, pues, comenzado los hombres a multiplicarse sobre la Tierra y procrear hijas, viendo los hijos de Dios la hermosura de las hijas de los hombres, tomaron de entre todas ellas, por mujeres, las que más les agradaron>>.

Y, según nos dicen los textos sagrados, estos matrimonios híbridos tuvieron descendencia, una descendencia que no estaba prevista en el plan <<divino>>, y por ello fueron amonestados los hijos de Dios, tal como se desprende del siguiente pasaje del libro de Enoch: <<¿Por qué habéis abandonado el alto y sagrado cielo? ¿Por qué habéis dormido con las mujeres? Os habéis unido a hijas de hombres, las habéis tomado como esposas y, remedando a los hijos de la tierra, habéis engendrado gigantes. Aunque erais inmortales, os habéis manchado con la sangre de la carne, habéis deseado la sangre del hombre y producido carne y sangre, como lo hacen quienes son mortales y caducos>>.

En el Éxodo vemos constantemente a Yahvé dirigiendo a su pueblo en forma de nube durante el día y con forma de columna de fuego durante la noche. A sus emisarios, llamados ángeles, también los encontramos interfiriendo sin cesar en el desarrollo del pueblo elegido. Y si de nuestra Biblia pasamos al Corán, en seguida comprobamos que esos ángeles, especialmente el arcángel Gabriel, tienen un especial protagonismo en la causa islámica. Fue este emisario quien por orden de Dios-Alá se presentó a Mahoma, diciéndole que había sido elegido para anunciar a la Humanidad el mensaje que le iba a revelar. El mensajero le dio a leer un rollo y Mahoma le manifestó que no sabía leer. ¡Craso despiste en alguien que se supone que tiene el don de la clarividencia! ¿Cómo el ángel desconocía que el Profeta no sabía leer, igual que la mayor parte de los habitantes de La Meca de aquella época? Este patinazo del supuesto ser espiritual se asemeja mucho a los de ciertas apariciones marianas en las que la Virgen se comunica con los videntes en un idioma desconocido para ellos, o les muestra una escritura en caracteres ininteligibles. A veces da la impresión de que estamos ante seres robotizados...

Pero volvamos con el Profeta. El emisario celestial le leyó el pergamino al tiempo que éste lo memorizaba. Mientras iba repitiendo las palabras del ángel, éste se fue esfumando hasta desaparecer por completo. Al salir de la cueva para dirigirse a su casa, oyó una voz que lo llamaba; levantó la mirada y vio en el cielo la figura del ángel, que se fue haciendo cada vez más grande hasta cubrir todo el horizonte.

Esta aparición y este mensaje fueron el comienzo de la fundación del Islam, seguido en la actualidad por unos mil millones de personas.

Un relato de la China del siglo VII describe a dos ejércitos librando una gran batalla, al mismo tiempo que unas bolas en formación parecían hacer maniobras en lo alto. 

Estas entidades, que continuamente se inmiscuyen en los problemas de los hombres, parecen seguir muy de cerca los asuntos bélicos, en los que se muestran especialmente interesadas, incluso toman partido en ocasiones. Los misteriosos y vaporosos caballos-jinetes blancos, que suelen aparecer en los momentos claves de la historia, son un buen ejemplo de ello y abundan, además, los datos al respecto.

Cuando se libraba la batalla de Alarcos entre musulmanes y cristianos, santiago se apareció por encima del ejército cristiano montando su caballo blanco, mientras que Mahoma, cabalgando en su yegua <<al Borak>>, se manifestaba frente al bando enemigo. Asimismo, según nos dicen las crónicas, en la batalla de Clavijo el Apóstol de Compostela se apareció a los cristianos, ayudándolos a derrotar al enemigo y a ganar la batalla.

Otra ocasión en la que, si nuestro racionalismo no nos ciega demasiado, podemos ver claramente la intromisión de estos seres superiores es la conquista de América. En esa hazaña de la historia humana se vislumbra de manera patente estas entidades que estaban totalmente de parte de los conquistadores, y esto lo podemos deducir por mil detalles. Por ejemplo, el hecho de que el año 1519, fecha del desembarco de Cortés en Veracruz, fuera, según la cronología azteca, ce-acatl -año-caña - y que la vuelta de Quetzalcoatl, el dios blanco y barbado, estuviera profetizada precisamente para un año-caña, resulta tremendamente sospechoso. Por otro lado, las visiones de Moctezuma en los años previos a la conquista, así como las numerosas señales en el cielo, que fueron la causa de los pronósticos fatalistas de los astrólogos y agoreros imperiales, no fueron sino una especie de guerra psicológica anticipada, preparada quienes que a la sazón movían los hilos de la trama. 

(Se parece a nuestro momento actual, guerra psicológica para dar la entrada a la Tercera guerra mundial, fue profetizada tres guerras y solo fatal una para dar fe de las profecías de los Sabios de Sión, escritas en el Libro los Protocolos, llamado el Testamento de Satanás. Espero, que despertemos. Porque, no estamos solos...).

Y como broche final, la aparición de la Guadalupe-Tonantzin, la madre de los dioses según el panteón azteca, contemplada en el cerro del Tepeyac por el indio Cuautlatoatzin, tema del que hablaremos en el capítulo dedicado a las apariciones marianas.

Baste lo expuesto para que tú, lector, reflexiones y te percates de que las cosas no son como nos las han contado o, por lo menos, para que cobres conciencia de que un mismo hecho puede tener varias y diferentes lecturas. Ten en cuenta que algunos de los que nos ocupamos de estos temas, tan fuera de lo cotidiano y tan cotidianos a la vez, defendemos a racionalidad a ultranza; una racionalidad basada en el conocimiento y en el análisis de los hechos; una racionalidad que no se cierra a las evidencias; una racionalidad abierta, concebida desde un paradigma nuevo donde los apriorismos no tienen cabida.

Los temas aquí tratados no son producto ni consecuencia del milenarismo, en el que parece ser que, por algún mecanismo que se nos escapa, la mente colectiva sigue otros patrones diferentes. Siempre, y si has leído las páginas anteriores lo habrás podido comprobar, se han producido los mismos fenómenos en torno al ser humano. Los objetos luminosos, las máquinas voladoras, los discos y los emisarios, en definitiva, los OVNIS, están aquí desde siempre. Y desde siempre ha habido cronistas para dejar constancia de ellas y de su presencia, y para evitar que los buscadores del siglo XX-XXI cayéramos en la soberbia de pensar que éramos los primeros en descubrirlos. del Libro LOS HABITANTES OCULTOS DEL PLANETA DE MAGDALENA DEL AMO -FREIXEDO.

Quizá tan vasta casuística y tan dilatada historia se refiera a un mismo fenómeno de múltiples facetas. (Estos individuos, cada cierto tiempo viene a recolectar su cosecha. Espero, que no sea cierto. Espero que solo se alimenten de nuestra energía. Y no de nuestra sangre y carne. La autora dice que definir a estas entidades no resulta fácil, yo he visto a varios tipos de estas entidades: seres grises, ángeles, diablos, Dios-Cristo-La Virgen María, yo confío en Dios.)

Hasta cuando así Dios lo quiera. La paz es posible. Solo tenemos que girar y cambiar. Cumplir los Mandamientos de Dios y el Sermón del Monte de Jesucristo. Nuestra conducta nos condena o nos salvará. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Gracias Padre del Cielo. Jesús, yo en ti confío. Amén.