lunes, 30 de septiembre de 2024

El Bosque mágico - En busca de la verdad 16º

 Rabindranath Tagore un genio hindú, Premio Nobel de Literatura en 1913. Pocos escritores extranjeros han entrado tan adentro del espíritu y la norma de las letras españolas contemporáneas como Rabindranath Tagore. Pocos poetas de lengua extraña han conseguido entre nosotros tal familiaridad. El exquisito y extraordinario poeta hindú -es tal vez el más leído de cuántos poetas han sido traducidos a nuestro idioma en los últimos cincuenta años-, y su influencia ha sido también, quizá, la mayor y más provechosa. El momento en que aparece Tagore en España es crucial para nuestra poesía. Se le acaba de torcer el cuello al cisne modernista aunque éste, una vez muerto el gran Rubén, continué produciendo cantos agónicos en poetas de segunda fila, tiesos de esdrújulos y empalagosos de paganas deidades. Se echaba de menos en España una poesía más íntima y natural, apeada de la escayola fría o el mármol artificial. Unamuno, Machado y Jiménez, por diversos caminos, andaban intentando decir las cosas de otro modo.

Unamuno con su fuerte personalidad, hacía ya un verso blanco desasosegado, lleno de humanísimo temblor. Machado ponía una inusitada verdad en sus poemas conmovedores. Pero en 1913, cuando Tagore obtiene el Premio Nobel y se hace famoso en todo el mundo, aún no se había escrito en España un libro capital la poesía, el libro que había de abrir nuevos senderos líricos a las generaciones siguientes. Me refiero al Diario de un poeta reciencasado en donde Juan Ramón Jiménez se inventa unas nuevas formas que nada tienen que ver con todo lo anterior. Del Diario -cuyo verso libre vino del mar, según dijo su propio autor- arranca toda la poesía posterior: León Felipe, Guillén, Salinas...

Pues bien, antes de este suceso poético que indicamos, ya Rabindranath, con el espaldarazo del Nobel y su profusión de libros de poesía, ensayo, teatro, aforismo, novela y cuento, había llamado con sus nudillos sutiles en la atención del lector español. Tras las sílfides, las princesas y las bacantes, irrumpe Tagore con su sol, su cielo, su nube, su flor entreabierta, su niño dormido o su luna nueva. Ya Ortega y Gasset señalaba la relación que existe entre los materiales empleados por el poeta y su propia poesía. <<¿Qué hubiera sido si Zorrilla -dice- sin catedrales, sin castillos, sin callejas, sin dagas, sin gamberros, sin tocas, sin huríes, sin alboroces?>>

Los materiales de Tagore nos prometían una poesía comunicada al oído olorosa a campo soleado, a hontanar sorprendido, a gusto por la soledad y al diálogo con Dios, una poesía que estaba llamada a estremecer y a refrescar un poco la poética reseca de yeso del momento español. En el poeta bengalí, y a través de Juan Ramón, tomaron muchos de los poetas de la generación siguiente sus jugos más sabrosos, y en el autor de El Jardinero aprendió el chileno Pablo Neruda, hasta la hartura del plagio descarado, esa su primera, ciega y sugestiva enumeración de plantas y minerales que tanto, luego, había de impresionar a sus lectores. ¿Pero cómo y cuándo llegó Tagore a España? Hacia 1912 se conocen, en la Residencia de Estudiantes de Madrid, Zenobia Camprubí y Juan Ramón Jiménez. Zenobia tenía una preparación cultural bastante sólida y había leído, en inglés -idioma que dominaba- el poeta de Calcuta.

Por otra parte, entre la sensibilidad del poeta hindú y la de Juan Ramón Jiménez había cierto parentesco. Semejanzas de empeños de perfección y de ideología estética les aproximaban. No era extraño, pues, que el poeta de Moguer, con la colaboración de su esposa, intentase dar, en español, lo más lírico y afín con él en la obra de Tagore que, por aquellos años, se estaba traduciendo a todos los idiomas del mundo. El primer fruto de esta colaboración excepcional, La luna nueva, ya casados e instalados en Madrid, organizadas sus vidas fecundas y armoniosas, siguen con la labor de ir dando a conocer, cada vez más, la obra de Tagores.

En enero de 1918, escribía Ortega y Gasset en el Sol de Madrid: <<El nombre de Zenobia Camprubí suena a nombre de un hada que nos parece haber visto <<en un mundo mejor>>. En uno de sus vuelos casi irreales esta hada, que tiene los ojos azules y una nube rubia sobre las sienes, cayó en la red de un poeta. Porque los poetas son furtivos cazadores de hadas... Así, esta hada, Zenobia, es hoy un hada bien maridada al egregio poeta Juan Ramón Jiménez. En lírico homenaje, como Titania y Oberón por la selva, atraviesan nuestra árida existencia nacional, fabricando inverosimilitud...

Es curioso que, en la vida de Tagore -en sus recuerdos y evocaciones- sólo hayamos encontrado una sencilla pero conmovedora nota relacionada con algo de España: la de su amistad con un profesor de la Escuela Católica de San Javier en donde, de joven, estudió algún tiempo, un jesuita español al que el adolescente poeta tomó un gran cariño. El mismo escribiría en sus memorias: <<Un recuerdo que conservo fresco y puro... el recuerdo del padre Peñaranda. Era español y parecía tener alguna dificultad para hablar el inglés. Tal vez por esta razón los muchachos prestaban poca atención a lo que él decía. A mí me parecía que aquella falta de atención de sus discípulos le hacía daño, pero mi corazón lo buscaba con simpatía. Sus facciones no eran hermosas, pero para mí tenía un extraño atractivo. Dondequiera que yo le veía su espíritu parecía estar en oración: una luz profunda parecía invadirle por dentro y por fuera.>> Un día el joven Tagore, distraído, dejó fija su pluma sobre la cuartilla mientras dejaba vagar su pensamiento.

El padre Peñaranda, temeroso de que algo le sucediese, se le acercó solícito. <<Inclinado sobre mí -continúa- me puso cariñosamente la mano sobre el hombro y tiernamente me preguntó: <<¿Se siente enfermo, Tagore?>> Era sólo una sencilla pregunta pero una pregunta que nunca he podido olvidar... Yo sentía en él la presencia de un alma grande, y aún hoy mismo el recuerdo de ella me empuja suavemente al apartamiento callado del templo de Dios.>>

Lejos estaba Tagore, al escribir estas líneas, de pensar que otro excepcional español, un poeta tan grande como él, merecedor también del Premio Nobel, le iba a llevar como de la mano, primorosamente, a miles y miles de lectores españoles entusiastas.

Aunque su fama de lírico estático nos hace imaginar siempre a Tagore en su retiro de Santineketan, a pocos kilómetros de Bolpur, entregado a meditaciones ascéticas, el poeta bengalí fue, durante toda su vida, un incansable viajero. Niño aún, recorre con su padre, Debendranaz -hombre de profunda formación filosófica y ardido de un extraordinario celo apostólico-, todo el Himalaya, viaje que le fomenta su amor por la naturaleza. Vive más tarde en Karwar, en Chacipur, en Londres, otra vez en Himalaya -en Almora-, en Nueva York. Recorre Francia, Dinamarca, los Estados Unidos, Inglaterra, Suecia, Alemania... 

Desde 1912, año en el que el Ayuntamiento de Calcuta le organiza un homenaje nacional, su vida es una sucesión ininterrumpida de éxitos apoteósicos y viajes triunfales. En 1913 recibe el galardón del Premio Nobel. En 1915, Inglaterra le concede el título de <<sir>> que él rechaza años después. En 1916 hace un viaje al Japón y a los Estados Unidos para dar una serie de conferencias. Las ediciones de sus libros se multiplican en todos los idiomas y el poeta es ya la personalidad viva de un ansia infinita de amor entre Oriente y Occidente. Como apóstol de esta soñada unión espiritual recorre Europa, Asia y América. En 1922 vive en Ceilán. En 1924 recorre Japón, China y la Argentina. En 1925 visita Italias y, poco después, Suiza, Austria, Checoslovaquia, Hungría, Rumania, Yugoslavia, Bulgaria, Grecia, Egipto, Canadá., Indochina, Rusia, otra vez Inglaterra... Pero ¿y España?

En el archivo privado de Juan Ramón Jiménez hemos encontrado el proyecto de un posible viaje de Tagore a España. Hubiera sido en abril de 1921, precisamente por las fechas en que era más leído en España. Juan Ramón , con su meticulosidad proverbial, había ido trazando minuciosamente el programa. Son unas cuartillas entrañables en donde Juan Ramón deja su mejor deseo de viaje feliz por España para el poeta bengalí. Así, leemos: <<Miércoles, noche. Llegada. (Auto de Marañón. Esperando sólo nosotros dos. En el cuarto del hotel: sus libros, flores, y los periódicos con cosas sobre él.) Jueves, mañana: invitación de Marañón. (Dos autos. Invitados: Tagore, su hijo, señoras de Marañón, Mitjana, Kochertales. Lauríes, Jiménez, Cosío, vega-Inclán, Marañón y yo.) Parada en Illescas. Almuerzo en el Cigarral de Marañón. Aspectos sintéticos. merienda en la casa del Greco. Tarde, regreso. Viernes. Paseo por Madrid: Ritz, Prado, Alcalá, Retiro (un rato a pie), Alfonso XII, Velázquez, Hipódromo, Castellana, Alcalá, Arenal, Oriente, Ferraz, Rosales, Bulevar. Cinco y media: fiesta Residencia. Sábado, mañana: invitación nuestra. Al Escorial: dos autos. Invitados: Tagore, su hijo, Marañón y su esposa. Almuerzo: Hotel Reina Victoria. Aspectos sintéticos. Merienda en el mismo hotel. Tarde, regreso...>> 

Las notas continúan detalladísimas, hasta el punto de incluir un croqui con el orden de cómo habían de sentarse a la mesa. Luego al final una línea que dice: <<Enseñarle nuestro plan y que modifique a su gusto.>> Y otras: <<Decirle la verdad: que, aunque egoístamente lo quisiéramos tener los diez días, hemos creído que es mejor para él ver también Andalucía, y en primavera.>>... Juan Ramón escribe: <<creemos que Tagore es uno de los grandes poetas del mundo, con las cualidades y defectos de un místico oriental. En España, ciertos necios han hecho una campaña que no iba precisamente contra Tagore. En todo caso, tenemos de nuestro lado la aristocracia estética de todas partes: Yeats, Gide...>>

¿Qué ocurrió para que el tan preparado viaje de Rabindranath a España no se realizase? Sabemos que en 1921 interrumpe sus viajes para refugiarse en Santineketan, donde funda la Visva Bharati o Universidad Internacional que se inaugura en diciembre del mismo año. ¿Tal vez algún compromiso anterior? ¿Alguna enfermedad tal vez? Lo cierto es que el autor de <<Las piedras hambrientas>> no pisó nuestro suelo y que su legión de admiradores se quedó esperando inútilmente su llegada. Veinte años después, el  7 de agosto de 1941, moría, en su país fabuloso, después de dar a la imprenta casi un centenar de libros extraordinarios, el más grande poeta de la lengua indí, esa lengua en la que según Ramón Gómez de la Serna, <<hablan los pájaros de colores>>.

Probablemente Tagore eligió el buen camino, estos recuerdos los escribió y los publicó después de cumplir los cincuenta años; ejerciendo la poesía <<el cuaderno azul se llenó pronto, como la colmena de algún insecto, como una red de líneas variadamente inclinadas y con los trazos gordos y delgados de las letras. La presión vehemente del muchacho escritor pronto arrugó sus hojas; y luego se deshilacharon sus bordes y se retorcieron cual garras como para tener dentro bien cojidos los escritos. Al fin, bajando por el río Baitarami no sé cómo, sus páginas fueron arrebatadas por no sé que misericordioso olvido. Sea como fuere, escaparon a las punzadas de dolor de pasar por la imprenta y libraron su presencia de este valle de pesar. Yo no puedo jactarme de haber sido un testigo pasivo del incremento de mi reputación de poeta...>>, escribía el poeta Tagore proezas  poéticas narradas hasta que muere. El tránsito en esta vida siempre presenta más de una alternativa, podemos tomar este camino u otro y según lo que decidamos así seguirá nuestro curso.

En este contexto el Tao representa el camino de la armonía. Si por ejemplo pensamos en la fuerza cósmica como un torrente, un canal de energía, el Tao sería el movimiento que fluye en esa dirección. Cuando nos alineemos con esa corriente, podremos tener acceso al conocimiento de las tendencias cósmicas en relación a un hecho concreto y podremos tomar decisiones que nos ayuden a avanzar, aunque eso en la práctica no signifique necesariamente moverse.

El I Ching sigue el camino del Tao y, de hecho es el libro sagrado de los taoístas. Si bien el Tao indica un sendero de concordia, en la práctica puede ser algo no tan fácil de seguir, ya que se requiere aceptación y acciones correctivas; esto a veces puede implicar tomar el sentido contrario al que nuestro ego quisiera ir.

El I Ching, considerado como el oráculo más antiguo de la humanidad es, sin ninguna duda, una de las sendas que más directamente nos encamina hacia el saber. Cuantos occidentales se han familiarizado con la antiquísima sabiduría del I Ching, han aprendido a conectarse con su esencia y, a través de ella, con esa fuerza invisible y universal que muchos llaman el <<todo>>.

La mayoría de los estudiosos coinciden en afirmar que el I Ching no es un mero libro de gran belleza poética; el I Ching es un libro que cobra sentido cuando se le reclama; es entonces cuando está <<vivo>>. El I Ching no ofrece meras abstracciones sino que aconseja en función de una situación concreta, según el aquí y ahora. De ahí que puede ser una gran ayuda para recuperar el equilibrio; él te lleva a tu propio centramiento, te orienta, te advierte o aconseja para que te muevas hacia la tendencia más favorable en función de las circunstancias en las que te encuentres.

Si te encuentras receptivo, con la mente abierta a la aceptación, podrás hacer del I Ching tu manual de consulta íntimo y habitual. Cuando tengas un problema, cuando te sea necesario tomar decisiones, cuando te enfrentes a un riesgo, cuando te asalten las dudas y los temores... entonces, a la hora de escoger un camino, lo ideal sería alinearse en la corriente más favorecedora. 

Los usuarios frecuentes de este antiguo oráculo nunca dejan de sorprenderse de la certeza, de la precisión de los textos del I Ching o Libro de los Cambios, Los orientales hacen uso de él, tanto intelectuales y gobernantes como obreros y amas de casa. Pero el I Ching no sólo ha acaparado la atención de figuras ilustres de la cultura oriental como los filósofos Lao Tse y Confucio, sino que también el colectivo occidental ha tenido destacadas figuras tales como el poeta T.S. Elliot, el escritor Jorge Luis Borges y el psicólogo Carl Jung, que se han interesado por él. Todos ellos confiaban en que el I Ching podía ser una herramienta valiosa para el conocimiento y el desarrollo interior.

El I Ching, que es originario de China y tiene muchos siglos a sus espaldas, nos está pidiendo que renunciemos a algunas de nuestras convicciones, que siguen siendo indiscutibles para nuestra mentalidad occidental. Si cuando consultemos este libro conseguimos hacer más flexibles nuestras mentes occidentales y nos abrimos a una nueva orientación, entonces, conocer el futuro por medio del I Ching, se convertirá en algo perfectamente normal y lógico, como seréis capaces de comprobar a través de vuestra propia experiencia. Por lo tanto, lo más importante no es plantearse si el I Ching dice la verdad o no: se trata de aceptar o no las premisas sobre las que se sustentan, la mentalidad en la que se sumergen sus raíces.

Aceptando esto estaremos aceptando todo, e incluso la adivinación del futuro nos parecerá algo normal. Esto significa que cada respuesta que nos da el I Ching, tiene una explicación racional a la que es posible llegar a través de nuestro cerebro como cuando realizamos un cálculo. No es tanto una cuestión de confianza, subjetiva y dudosa, sino el fruto de un razonamiento preciso y riguroso. No es una cuestión de adivinación, con todo lo que esto conlleva de improbable, sino una cuestión de razonamiento, con todo lo que esto conlleva de improbable, sino una cuestión de razonamiento, con todo lo que esto tiene de positivo y de lógico en sus conclusiones. <<El I Ching no adivina, deduce, saca conclusiones>>. 

Sus respuestas son el resultado natural de una observación que abarca el tiempo, el tipo de situación y también a la persona que solicita la respuesta. Nada queda excluido, y es en estas circunstancias donde es posible entender el I Ching. Todo esto es bastante diferente de lo que solemos pensar normalmente. De hecho, para nosotros, el futuro es una cosa lejana, tan completamente apartada de nuestro tiempo y de nuestro espacio, que el mero pensamiento de formar parte de él nos parece absurdo. Si se adivina es sólo por casualidad: el mañana es algo lejano, oscuro, impenetrable. Sólo nos queda la opción de decir que las cosas deberían ser de cierta manera, pero admitiendo que las cosas bien podrían suceder de modo diferente.

Para la mentalidad china, tal y como se expresa en el I Ching, esto no es así. Para ella, un instante cualquiera, por ejemplo este momento, comprende el conjunto de la situación, incluyendo el más mínimo detalle. Este instante es el que comprende la situación general del momento. Por lo tanto, si yo ahora mismo lanzo las monedas, su resultado pertenece al conjunto de la situación, forma parte de ella, se ajusta a ella, y no sólo en el tiempo, sino también en las condiciones. Es decir, el resultado es una muestra del momento global en el que lo obtengo, porque le pertenece, como un fragmento de roca pertenece al bloque del que ha sido extraída.

Además, existe una estrecha interdependencia entre los acontecimientos y la persona que los observa; cada uno es parte integrante, participa del momento, en vez de observarlo desde fuera. En ese pequeño, pero completo, mundo que el instante reproduce, también existe el observador...

Y el I Ching atravesó los siglos, con su humanidad y su sabiduría abiertas a todos. El confucionismo y el taoísmo tuvieron en esta obra sus raíces, y la tradicional civilización china se inspiró en él para llevar a cabo sus obras más nobles y duraderas. A través de los siglos ha llegado hasta nosotros, vivo y con plena actualidad. El I Ching debe ser, para quien lo lea y lo consulte, una guía, una solución a sus dudas, un instrumento vital. Y nacido para esto, es para lo que el I Ching sigue vivo y se transmite de generación en generación  a través de los siglos.

Es cierto, por tanto, tal y como decíamos al principio, que para comprender el I Ching debemos desprendernos de un poco de esa rigidez mental que nos caracteriza y contemplar el mundo desde otra perspectivas. Y esto es el I Ching, el Libro de las Mutaciones, el libro que nos enseña a mirar hacia nuestro futuro como si fuera nuestro presente.

Un día, al maestro Confucio, contemplando un río, se le evidenció la ley eterna e inmutable que opera en las mutaciones de las cosas, y concluyó: <<Todo fluye y discurre igual que este río, sin descanso, día y noche>>. No estaba demasiado alejado del pensamiento del griego Heráclito. El I Ching es uno de los grandes clásicos de la China de Confucio. Durante más de dos mil años se ha usado y respetado en todos los niveles de la sociedad, como ayuda para la política y como oráculo que se usa día a día para resolver problemas personales. No creo exagerado decir que esta reinterpretación del I Ching es un nuevo concepto en los negocios y la toma de decisiones.

Resulta paradójico pensar que este concepto <<nuevo>> existe desde hace miles de años. El I Ching es uno de los primeros trabajos filosóficos que se han escrito y representa el principio del entendimiento civilizado. Su fascinante planteamiento no es una locura de la cultura china sino una formulación precisa sobre los secretos de la Naturaleza que aún quedan por desentrañar. Lo que sigue siendo sorprendente es que la estructura y las ideas que conforman lo que hoy conocemos como el Libro de las Mutaciones sigue estando, en muchos aspectos, muy por delante de los sistemas utilizados en nuestros días.

Guy Damian-Knight, 1986: <<Resultará patente a los usuarios de este libro que sólo estamos empezando a comprender cómo construir y desarrollar una economía mundial que satisfaga algo más que las necesidades básicas de las personas, y que no dañe el <<ecosistema>> ni provoque más derramamiento de sangre>>.

Sobre las potencias y las guerras actuales, el hexagrama 28 La preponderancia de lo grande: Predicción: Disfrutarás de buena suerte si alteras el equilibrio de fuerzas. Modalidad específica: Demasiada presión en el lugar erróneo. Obsesión. Frustración.

Ambiente: La situación no puede mantenerse por mucho tiempo, tensiones internas. MODELO CONCEPTUAL: Hay que efectuar cambios inmediatos, pero los drásticos son imposibles. La organización no tiene peso en la base o la cumbre, todo se concentra en el medio. La gente y los recursos están atrapados. Es algo que podría expresarse, utilizando términos emocionales, como frustración a consecuencia de una obsesión (la concentración inadecuada de toda la fuerza solar en un solo lugar). Cuando esta fuerza se concentra en el medio, la situación es peligrosa. Traslada inmediatamente la carga. Mentalmente, esto puede expresarse como <<dejar pasar>>. 

Este hexagrama describe una situación de desequilibrio en la que se impone la <<supremacía de los poderosos>>, y nadie puede evitarlo. (RECUERDA DIOS TODO LO PUEDE Y TODO LO VE Y LO OYE; ORACIÓN Y RUEGO). Pero como todo es transitorio y se trata de un tiempo extraordinario, extraordinaria serán también las medidas a tomar. (Fin de la Era de Piscis y comienzo de la Era del Acuario, que trae consigo la Edad Dorada; pero el parto está siendo muy dificultoso; todo parto es doloroso, pero trae consigo grandes alegrías. Todo se arreglará con buena voluntad, porque, nadie quiere una destrucción masiva planetaria, ¿verdad que nadie quiere? Hemos perdido la Edad Mesiánica, por culpa del pueblo "elegido", la viga que sostiene el mundo humano es débil, porque todo el plan de Dios ha sido ocultado, hay que actuar con muchísimo cuidado. Lo correcto sería tratar de dar un giro a la situación y evitar las soluciones bruscas, para que no se rompa la pequeña viga...)

Comunicación: Hay muchas interferencias. Confusión. No temas, acabarás imponiendo orden.

Riesgo: Estamos en una situación arriesgada, y puede que sea necesario arriesgarse a tomar el control de la situación. No hay opciones seguras en este momento. Ten coraje. El problema no es irresoluble. Las mejores respuestas serán las intuitivas, las espontáneas, las que fluyen naturalmente de la necesidad.

4ª Línea: Una organización poderosa puede aprovecharse de su superioridad sobre un aliado menor, pero el retroceso resultaría nocivo a la larga. La función de la organización mayor es la de proteger y nutrir a la más pequeña. No es la de tumbarla. Podría darse una situación de David y Goliath, y podría resultar muy humillante. Actúa con la calma que da la madurez.

6ª Línea: Hay veces en que no hay ningún camino, pese a que el corazón sea voluntarioso. Las condiciones no ofrecen ninguna posibilidad de éxito. Sólo se puede hacer una cosa: rendirse con elegancia y abandonar la cuestión, aunque esto signifique la muerte total de la operación. Es una muerte que puede dejar sitio a algo nuevo. La situación requiere grandes medidas para ser superada, para que impere el Bien y la Justicia, todo sacrificio está justificado. Hay cosas más importantes que la vida; por ejemplo: Vivir libres y con dignidad. Buena suerte. (Hay científicos que dicen en estos días, que han logrado con sus estudios clínicos: <<¡Dar muerte a la muerte!>> Ni que fueran dioses. Y, me pregunto: ¿por qué no tratan de dar muerte a la guerra que es la madre de la muerte de la Humanidad? ¡Muerte definitiva a las fábricas de armamentos bélicos! ¡Muerte a las guerras! ¡Matar a las guerras con el contagio de las energías positivas alegres del Amor y de la Paz Universal! Muerte a la guerra. Desintegración total del miedo. Transmutación del odio y el egoísmo, por amor y solidaridad. La situación no es insoluble, por muy difícil que parezca. Todos decimos: Limpio, cancelo y anulo en nombre de Jesús, todas las energías que alimentan a las fuerzas oscuras y a sus aliados. ¡Que se disuelvan como la sal en el agua! ¡Que se disipen como las gotas de rocío con el sol de la mañana! Jesús, yo en ti confío. Sálvanos. Líbranos del Maligno. Amén)

Origen del infortunio: Aferrarse perezosamente a los viejos valores en época de presión.

Origen de la buena suerte: La inclusión de los más altos valores proporcionará un resultado con éxito. En estos momentos, algo menos que eso tendría consecuencias desastrosas.

<<Un día, hacia fines del siglo VI antes de Cristo o a comienzos del V, los hombres armados de Media y Lidia estaban alineados unos frente a los otros en el valle de Ali, prontos para el choque que hubiera debido decidir la suerte de toda Asia Menor. Pero antes que los estrategas dieran la señal de batalla, el Sol se oscureció de improviso ante los ojos asombrados y atemorizados de los soldados y de los oficiales. Se hizo noche profunda. Sobre el fondo negro del cielo aparecieron las estrellas. (El próximo dos de octubre, según los astrólogos habrá un eclipse de Sol, haber si se apaga la sed de sangre de estos vampiros.)

Los jefes de los dos ejércitos consultaron rápidamente con sus hombres de confianza. No había dudas. Según los preceptos mágicos-religiosos del tiempo no se puede combatir sino con la luz del día. Dar batalla o aceptarla bajo las estrellas se considera <<el peor de los pecados>>. Sólo cabía proponer y aceptar una tregua. No hubo batalla. El lector ya habrá comprendido que el fenómeno de la imprevista noche no fue más que un normal eclipse de Sol. Nada extraño para nosotros que vivimos en plena era científica, en el siglo XX después de Cristo. En cambio, a los componentes de los dos ejércitos y a todos los otros que presenciaron el fenómeno les había parecido un prodigio extraordinario.

Hubo una sola excepción, un hombre extraordinario, uno de los mayores genios de la antigüedad: Tales de Mileto. Calculó con exactitud cronométrica lo que sucedería, el oscurecimiento del Sol y la aparición imprevista de la noche.

Los historiadores han titubeado en la determinación del día en el que ocurrió este hecho memorable. Algunos sostienen que se trató del 30 de septiembre del 610; otros el 28 de mayo del 585. Estas, sin embargo, son las fechas sugeridas por las cuentas que ha sido posible hacer hoy sobre la base de los modernos conocimientos astronómicos. A nosotros no nos interesa tanto la fecha y el episodio en sí mismo, como el hombre que estaba en condiciones de predecir, sobre la base de exactos cálculos matemáticos, un fenómeno astronómico tan importante y tan espectacular.

Por desgracia sabemos muy poco de los sistemas que Tales de Mileto empleaba para sus determinaciones astronómicas, pero puede establecerse que había adquirido los conocimientos matemáticos que habían sido patrimonio de los hititas, asirios, babilonios y egipcios.

De la vida de Tales (que justamente se recuerda en la historia de todas las disciplinas científicas empezando por la filosofía) no conocemos muchas cosas, pero hay testimonios indiscutibles según los cuales el sabio de Mileto era considerado un gran genio desde joven. Por cierto que -encaminado en la profesión comercial- tuvo ocasión de viajar a la tierra del Nilo, estableciéndose tal vez en alguna de la numerosas colonias griegas, o quizá se enganchó en las tropas auxiliares que en la época servían a los faraones.

La antigua ciencia egipcia era patrimonio de los sacerdotes y Tales estuvo en contacto con ellos. Se cuenta que siendo un niño, en compañía de esos sabios, pudo ver de cerca la gran pirámide de Keops. <<¿Qué altura piensas que tiene?>> le preguntó uno de los sacerdotes. Tales, después de un momento respondió que podía valorarla a ojo pero que no le gustaba <<disparar>> cifras sin ton ni son. Sonriendo, declaró que estaría en condiciones de medirla milímetro sin ningún instrumento y sin necesidad de subir a la cima de la mastodóntica construcción. 

(Con los siglos que llevan en pie las pirámides  pueden que se desintegren de un día para otro, nunca el hombre acumuló tantas armas de efectos tan desastrosos, como ya vimos con la explosión de la central atómica de Rusia y las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki, es un momento crítico, los hombres parecen ciegos y sordos, insisto en el poder de la magia negra... la gente está siendo hechizada; ondas de ultrasonido atacan a la gente en sus casas producen insomnio...; agentes nocivos es espolvoreado por los aviones sobre las tierras...)

El sacerdote y las otras personas presentes le preguntaron al muchacho qué estaba pensando; tal vez intercambiando  sonrisas de entendimiento todos se preguntaban si ese jovencito griego no estaba enloqueciendo de presunción. ¿Acaso no era verdad que para construir el gran edificio, los mejores cerebros de Egipto, con el concurso de millones de esclavos, habían trabajado durante años inventando directamente nuevos instrumentos, nuevos métodos de trabajo, nuevos sistemas de medir longitudes, pesos, inclinaciones? (Y, lo más importante, las pirámides fueron construidas por una raza de hombres gigantes que existió en el antiguo Egipto..., yo los he visto, en una de mis regresiones, y visiones..., nosotros éramos pequeños, gente normal convivieron con los gigantes... y, según dice el Libro del Génesis: Al principio la Tierra estaba habitada por gigantes, y vio Dios, que no era bueno para la Tierra y los extinguió. Haber que le parecerá a Dios, los hombres matones de este tiempo...)

Tales se tendió en tierra e hizo dos signos en la arena: uno a la altura de la cabeza y el otro la punta de los pies. Luego se levantó y trazó una línea recta entre los dos puntos. <<Ahora me pararé en un extremo de esta línea, que mide exactamente igual que mi persona y esperaré hasta que mi sombra tenga el mismo largo. En ese mismo instante también la sombra de la pirámide tendrá el mismo largo que la altura del edificio.>> Los sacerdotes y sus acompañantes quedaron anonadados por la simplicidad de la solución del problema surgida de la griega racionalidad de Tales.

Alguno se preguntó si por casualidad no habría un error en el sofima extremadamente lógico de ese muchacho prodigio. Pero Tales no había terminado: <<Si quieren que les mida la altura de la pirámide a cualquier hora del día, por ejemplo ahora (o sea cualquiera sea la posición del Sol en nuestro horizonte y por lo tanto cualquiera sea el largo de las sombras en la arena) puedo clavar en la tierra un palo. Miren: en este momento el largo de la sombra es más o menos la mitad de la altura del bastón. Por lo tanto también la sombra de la pirámide sólo puede ser la mitad de la altura de esa construcción. No hay más que confrontar el largo del bastón con el de su sombra para encontrar enseguida -mediante división o multiplicación del largo de la sombra de la pirámide- la altura de esta última.>>

La fabulosa demostración geométrico-matemático de Tales frente a la pirámide de Keops -sea verdad o fruto de la leyenda- tiene, sin embargo, un valor simbólico que nos ilustra con inmediatez la diferencia existente entre los conocimientos matemáticos del Oriente Medio, aun inmensos y maravillosos, y los que los griegos crearon con su capacidad de abstracción lógica, con las intuiciones y los razonamientos racionales, a través de los cuales es posible pasar del detalle a una elaboración de validez objetiva y universal y viceversa. O sea que entre las matemáticas babilonias y egipcias y la griega hay un fundamental salto de calidad. Con los griegos la ciencia de los números recibió un impulso y una revolución que le otorgan verdadera dignidad científica.

<<Grecia, cuna de la filosofía, no podía dejar de dar nacimiento también a la ciencia matemática>>. Tales, que había asombrado a los egipcios demostrando su posibilidad de medir la pirámide de Keops simplemente contando sus pasos sobre la sombra marcada por el Sol en la arena, había demostrado saber hacer otras cosas en su Mileto natal. Le bastaba un <<ángulo de mira>> y el conocimiento de la altura sobre el nivel del mar del punto en el que se encontraba en observación, para valorar con exactitud la distancia de las naves respecto al puerto y conocer rápidamente su velocidad de alejamiento o de acercamiento, además de establecer en cuánto tiempo desaparecería detrás del horizonte o atracaría.

¿Cómo lo hacía?

Aplicaba el teorema de las similitudes de los triángulos que todos hemos estudiado en la escuela. A Tales, además de otras fundamentales concepciones filosófico-cosmogónicas (por las cuales el agua sería el elemento primordial de todas las cosas creadas) se deben algunos conocimientos geométricos fundamentales, aunque en muchos historiadores persiste la duda de que sean el fruto de adquisiciones precedentes tomadas de los egipcios y, aun antes, de los babilonios... Pero con Tales el <<milagro helénico>>, o sea el nacimiento de la nueva ciencia matemática que coincide con el surgimiento del nuevo espíritu filosófico (en otras palabras, la llama de la civilización occidental), está apenas en los comienzos.

Salgo al encuentro de la ferocidad de la naturaleza humana; hay que tener valor y determinación, mucha ambición para chantajear a un amante, no es un reto poco cotidiano, pero sí lo es, porque es un rey el que tiene conexión con la corista chantajista. Ayer una amiga mayor, una sabia filósofa e historiadora de 84 años; me dijo: ¡Pero mira que es sinvergüenza el tal rey! La tal corista nos ha costado unos miles de euros, a todos nosotros, que dicen que lo han pagado los servicios secretos, para callar a la corista. Y, dicen que lo ha estado chantajeando varias veces a lo largo de los años al tal.

Yo le dije, y le ha pagado a la corista chantajista, con el poder que tenía y tiene, mira amiga, este hombre es un santo, porque, otros la hubieran colgado y hubieran dicho que se había suicidado con unas medias de seda, es lo que hay, el que desenreda la madeja, desaparece del panorama: suicidio. Todos los que incomodan los suicidan. Conexión con las altas esferas, para provocar la guerra europea, para formar la de San Quintín. El Monarca resiste las tentaciones que <<tanto de dentro como de fuera de Palacio>> puedan comprometer la neutralidad de nuestro pueblo ante la enorme conflagración que se puede producir, por tercera vez a escala universal. ESPAÑA ES NEUTRAL SOMOS PACÍFICOS SOMOS CRISTIANOS VIVA ESPAÑA LIBRE DE VILLANOS Y DE LAS FUERZAS OSCURAS. Crisis tras crisis, se alcanza la cota crucial de inmigrantes, criaturas hambrientos vagando por las tierras vecinas en busca de cobijo y alimento esto es un crimen contra la HUMANIDAD. Los incidentes que se están dando pueden tener resultados gravísimos de gran alcance. ¡Imponer una paz firme!

Israel nos tiene en vilo siglo tras siglo, los Reyes Católicos los pusieron firmes, los plantaron en la calle, eran unos ocupas igual que ahora. Siempre al filo del abismo, siempre tejido con hilo de la provisionalidad y esto es cosa de los dos bandos capitalismo unido al comunismo, están juntos en la sombra se besan ambos. El sueño de un nuevo orden mundial con un pueblo adormecido, un rebaño de ovejas balando por agua y pan, y los robots haciendo sus labores. Señor Dios, ¿hasta cuando? El Rey de los cielos nos habló de Amor.

 Hasta cuando así lo quiera Dios. Señor Dios bendice y certifica la obra de nuestras manos. Gracias por la vida. Gracias por el agua, por la tierra y por los alimentos y por librarnos de los malvados criminales. Así sea. Amén. Todos oración desde el corazón. Paz y Amor. 



domingo, 29 de septiembre de 2024

El Bosque Mágico - En busca de la verdad 15º

 <<Todos lo sabemos. El mundo moderno ha lanzado un desafío a la fe cristiana. Si recogemos el guante, una de las primeras tareas consistirá en definir nuestra actitud con respecto a la Biblia. Ciertamente, el problema de la autoridad de las Sagradas Escrituras no es nuevo. Desde los tiempos más antiguos, el cristianismo ha sabido defender la autoridad de la Biblia contra quienes la criticaban o la negaban. Ha debido defenderla también contra el descrédito en que llegó a tenerla el catolicismo romano en favor de la tradición. Pero en los siglos XIX y XX la oposición contra la autoridad de la Escritura no ha cesado de aumentar; y, al cabo de los años, la Iglesia -y muy particularmente las iglesias de confesión reformada- debe enfrentarse a una corriente poderosa de crítica. Cuando la Iglesia cristiana invoca la infalibilidad de la Biblia, sabe que tiene que hacer frente a una oposición cuasi unánime; y no se trata simplemente de la oposición de los librepensadores declarados o la del modernismo tal como lo conocemos en Europa y en América.>>

<<En el siglo XIX, el célebre teólogo alemán Wilhelm Herrmann afirmó con energía que la antigua teoría de la inspiración que confiesa que la Escritura es divinamente inspirada ya no encuentra aceptación entre los teólogos. Actualmente, un poco de todas partes, tanto en la iglesia como entre ciertos teólogos, se tiene como evidente que es imposible conservar la antigua doctrina de la inspiración y de la infalibilidad de la Biblia. Y la forma particular que reviste por lo general, hoy, esta actitud crítica en relación con la Escritura puede resumirse en la siguiente afirmación: <<No existe identidad entre la Escritura y la Palabra de Dios. Identificarlas -dicen ciertos teólogos contemporáneos- es simplificar el problema>>.

<<Esta crítica debe conmover no sólo la teología reformada, sino sobre todo a la Iglesia entera. en nuestros púlpitos, en nuestras cátedras, en nuestros hogares, la Biblia ocupa un lugar prominente: el que merece el Libro que nos ha sido dado para la vida y para la muerte. La Iglesia -y especialmente la Iglesia surgida, renovada, de la Reforma-, ¿concedió acaso antaño una autoridad demasiado grande a las Escrituras? He ahí una de las cuestiones más importantes a la que todo miembro de iglesia debe responder en la actualidad. Tenemos que examinar, pues, esta problemática antes que nada. Los críticos contemporáneos desarrollan sin cesar dos argumentos en contra de la identificación cristiana tradicional -y reformada, sobre todo- de la Biblia y la Palabra de Dios>>.

<<En primer lugar, según algunos, nuestra doctrina de la inspiración de las Escrituras se encontraría en notorio conflicto con las conclusiones de la investigación histórica y crítica de los últimos siglos. El análisis de los textos se ofrece como prueba de la insuficiencia de la tesis reformada en cuanto a la inspiración de la Biblia. En segundo lugar, se afirma que la identificación de la Escritura Santa con la Palabra de Dios excluye la posibilidad de una fe cristiana entendida como confianza viva y personal. Una fe que tuviera por objeto a la totalidad de la Biblia -pretenden nuestros críticos- no puede ser ya una convicción real y personal; la fe y la confianza no pueden entregarse sino a una Persona viva; poner fe en la Biblia, en lugar de ponerla en Dios, sería contrario a la esencia de la fe cristiana>>.

<<De estos dos argumentos, el uno pretender ser científico e inspirado en las investigaciones históricas; el otro es de carácter religioso. Ignoro cuál de los dos, históricamente, ha tenido más influencia; pero el efecto de ambos argumentos combinados ha sido considerable y las repercusiones se sienten todavía hoy. Forman parte de un conjunto que se ha convertido a su vez en una nueva tradición, la <<tradición crítica>>, y parecen tan evidentes a un número considerable de personas -teólogos y no teólogos, que el punto de vista reformado es tenido por una tentativa aislada para salvar un conservadurismo estéril y para mantener una tradición  yuxtapuesta que en la actualidad es rigurosamente indefendible. Cualquiera que rechaza esta nueva y reciente tradición -la <<tradición crítica>>- recibe inmediatamente el apodo de <<fundamentalistas>>, de ciego voluntario que rehúsa de tomar en consideración hechos simples e irrefutables.>>

<<Los representantes contemporáneos de esta <<tradición crítica>> tienen que admitir, sin embargo, que la Escritura tiene un valor particular para la Iglesia y para el individuo, para la vida y para la muerte, aunque no la acepten como Palabra divina infalible. Para ellos, la Escritura de testimonio de la Palabra, de la verdadera Palabra de Dios. No es más que esto: un testimonio de la Revelación divina; pero no puede ser, no puede haber sido jamás, la Palabra misma, la mismísima Revelación. Se admite que la antigua doctrina de la infalibilidad contenía un elemento religioso: el ardiente deseo de todo hombre en cuanto a la certidumbre en material de salvación. Se le reconoce así su valor, puesto que la certidumbre es un elemento esencial en la fe cristiana. Pero -añaden- nuestros padres y la ortodoxia se equivocaron al buscar la certidumbre en la infalibilidad del Papa, así también la Reforma se descarrió al buscarla en la infalibilidad de la Biblia. Buscar la certeza religiosa en una Biblia infalible constituye -nos dicen- un enojoso contrasentido, sobre todo en nuestra época, en donde todo es movimiento, todo es riesgo, todo equivale al <<salto al vacío, hacia lo desconocido>>.

<<En un mundo como el nuestro, en el que la ciencia es la única autoridad, se nos previene caritativamente que el persistir en la defensa de la doctrina reformada de la infalibilidad de la Escritura no puede conducir más que a resultados catastróficos, ya que son muchos los que, delante de la imposibilidad científica de semejante doctrina, rechazarán no sólo la doctrina, sino también lo que, sin duda, estaban prestos a reconocer: el valor religioso de una Biblia humana, de un testigo falible.><

<<Henos, pues, prevenidos de las consecuencias posibles y de los peligros que implica la posición reformada con respecto a la autoridad de las Escrituras. La Biblia no es más que un testigo humano de la verdadera revelación: tal es la actitud más generalmente adoptada por los críticos contemporáneos. Para ellos, la Biblia es un testigo falible, pero, no obstante, es un testigo que nos pone en contacto con la revelación. Es lo que afirmaba Emil Brunner en las conferencias que pronunció en América allá por el año 1928, cuando comparaba la Biblia a un aparato de radio que, a pesar de la interferencias y dificultades, nos pone en contacto con la belleza de un concierto ejecutado lejos de nosotros>>.

<<Cuando comparamos el contenido de las Confesiones de fe reformadas relativas a la autoridad de las Sagradas Escrituras y el mundo del relativismo en el que nos ha tocado vivir, es indispensable que sepamos cómo hablar y cómo testificar de la autoridad de la Escritura Sagrada. Ya que no se trata de ningún problema abstracto. Es imposible, en efecto, desligar nuestra confesión de fe en la autoridad de la Palabra de Dios del contenido salvador de esta misma Palabra. El cristianismo es la religión de un libro, pero no en un sentido puramente formal. Es menester conocer con certeza el valor de nuestro testimonio, dado que este testimonio viene cargado de riquezas y de responsabilidades. En las tinieblas que nos rodean, ¿cómo podremos ser de bendición para todos aquellos que han perdido sus seguridades bajo el asalto de una crítica radical?>>.

<<Sabemos que no será nunca posible probar la autoridad de las Sagradas Escrituras por medio de una apologética racionalista. Con Calvino, con la <<Confesión de Fe de los Países bajos>> (Confessio Belgica), sabemos que únicamente el testimonio del Espíritu Santo puede convencernos de la autoridad verdadera de las Escrituras. Pero frente al ataque persistente y duro que se libra contra la Biblia es necesario poder y osar, dar un testimonio honesto, sincero y convincente del hecho de que la Escritura es verdaderamente una lámpara a nuestros pies y una lumbrera que brilla en las tinieblas. Un testimonio honesto, ciertamente; no simplemente un testimonio <<conservador>> sin más, que tiembla delante de los hechos, sino una verdadera convicción de fe, y de fe cristiana, de la que el mundo actual, hoy más que nunca, tiene necesidad.>>

Marcos 3, 20-35: Satanás está perdido. (Es cierto, Satanás está cautivo en los abismos; esto que vivimos es un batalla entre el Bien, la Luz, y el Mal, la Oscuridad, vencerá a quién nosotros alimentemos. El Bien se alimenta de Amor, Alegría de todas las virtudes y el Mal, se alimenta de nuestra tristeza, de la pena, de todo lo que nos hace sufrir dolores. Tuya es la elección, si no despiertas te barrerán del mundo.) <<La posibilidad de hacer el mal está en nuestra libertad. Estamos dominados desde dentro por fuerzas oscuras del mal, psicológicas o espirituales, que a veces son difíciles de identificar y que los judíos llamaban demonios. (También los sabios musulmanes le llaman: Demonios. <<Cuando vayas a orar, cuida que no te moleste el maldito Satanás>>).

También estamos atados desde fuera, por miedos, seducciones y presiones de todo tipo. Somos libres, pero, en parte, estamos atados por cadenas invisibles aferradas a nuestro corazón. 

Jesús vino a encontrase con nosotros para que sintamos el amor que nos libra de estar atados a cualquier fuerza hostil y así podamos hacer el bien con libertad superando los conflictos y creando vida nueva. Muchas personas se libran del mal al encontrarse con Jesús. Dirigentes judíos que no entendían cómo era posible y no querían perder prestigio ante el pueblo decían que Jesús sanaba con la ayuda del príncipe de los demonios. La bondad de Dios que se acerca en Jesús, y que nos acompaña siempre, nos sana por el amor y para que podamos amar a los demás. En esta libertad podemos crecer siempre y es la tarea central y más bella de la vida>> (Marcos 3, 20-35.)

LA PREGUNTA MÁS IMPORTANTE <<El dolor es inevitable, pero sufrir es opcional>>. (Sufrir las inclemencias del tiempo y su proceso devastador y destructor es inevitable, pero sufrir una GUERRA MUNDIAL ES OPCIONAL. ¿Por qué volvemos a caer otra vez en la trampa del cazador? Aún hay tiempo para girar y cambiar. Y cada niño merece atención, amor, cuidados, una sencilla sonrisa, todo es importante y fundamental para la felicidad humana).

Números 11,25-29

En aquellos días, el Señor bajó en la Nube, habló con Moisés y, apartando algo del espíritu que poseía, se lo pasó a los setenta ancianos. En cuanto se posó sobre ellos el espíritu, se pusieron a profetizar. Pero no volvieron a hacerlo. Habían quedado en el campamento dos del grupo, llamados Eldad y Medad. Aunque eran de los designados, no habían acudido a la tienda. Pero el espíritu se posó en ellos, y se pusieron a profetizar en el campamento. Un muchacho corrió a contárselo a Moisés: <<Eldad y Medad están profetizando en el campamento>>. Josué, hijo de Nun, ayudante de Moisés desde joven, intervino: <<Señor mío, Moisés, prohíbeselo>>. Moisés le respondió: <<¿Es que estás tú celoso por mí? ¡Ojalá todo el pueblo del Señor recibiera el espíritu del Señor y profetizara!>>.

Salmo 18,8.10.12-13.14

R. Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón. (La guerra es cosa del Demonio, va contra los Mandamientos de Dios: Quinto Mandamiento: ¡No matarás! Secto Mandamiento: ¡No cometrás actos impuros! Si está escrito algo de matar al prójimo o algo similar eso no es cosa del Señor Dios, eso es obra de la mano del hombre codicioso, del avaro que codicia los bienes ajenos, cosa de las insinuaciones y seducciones del Diablo Lucifer).

Santiago 5,1-6

Atención, ahora, los ricos: llorad a gritos por las desgracias que se os vienen encima. Vuestra riqueza está podrida y vuestros trajes se han apolillado. Vuestro oro y vuestra plata están oxidados y su herrumbre se convertirá en testimonio contra vosotros y devorará vuestras carnes como fuego. ¡Habéis acumulado riquezas... en los últimos días! Mirad, el jornal de los obreros que segaron vuestros campos, el que vosotros habéis retenido, está gritando, y los gritos de los segadores han llegado a los oídos del Señor del universo. Habéis vivido con lujo sobre la Tierra y os habéis dado a la gran vida, habéis cebado vuestros corazones para el día de la matanza. Habéis condenado, habéis asesinado al inocente, el cual no os ofrece resistencia. (El Infierno es eterno, ha sido apagado, pero, no creo que se queden sin castigo los que hacen tanto mal, aparte de recibir lo que dieron a los otros en otras vidas siguientes. <<¡El que ha hierro mata a hierro muere!>>)

Marcos 9,38-43.45.47-48

En aquel tiempo, Juan dijo a Jesús: <<Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no viene con nosotros>>. Jesús respondió: <<No se lo impidáis, porque quien hace un milagro en mi nombre no puede hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor nuestro>>. Y el que os dé a beber un vaso de agua porque sois de Cristo, en verdad os digo que no se quedarán sin recompensa. El que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu mano te induce a pecar, córtatela: más vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos a la "gehenna", al fuego que no se apaga. (Esto lo he visto, la gente desnuda gritando entre llamas en un lago, un demonio imponente sentado en un trono los vigila; todo lo dijo Jesús, pero todo ha sido manipulado de tal manera que la gente ya no cree, porque no saben que es verdad y que es falso).

Y, si tu pie te induce a pecar, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida, que ser echado con los dos pes a la "gehenna". Y, si tu ojo te induce a pecar, sácatelo: más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser echado con los dos ojos a la "gehenna", donde el gusano no muere y el fuego no se apaga>>. (Más claro que el agua). Jesús, libre y abierto, nos hace reflexionar y examinarnos, para saber detectar la autenticidad del bien y de lo verdadero. Jesús sufre el rechazo de muchos. No podemos invocar a Dios, Padre de todos, si nos negamos a conducirnos fraternalmente con los demás individuos, creados a imagen de Dios. La relación del hombre para con Dios Padre y con los demás hombres, sus hermanos, están de tal forma unidas que, como dice la Escritura: el que no ama, no ha conocido a Dios>> .

La fraternidad abierta es el proyecto del reino de Dios, pero no se hará a golpe de mando o de poder. Jesús es el <<perfecto niño>> que ha sabido darlo todo para servir y hacer desde un pesebre que el mal no triunfe. Solo desde los insignificantes, desde los que no cuentan, es posible servir al proyecto de Dios para todos. Quien acoge la insignificancia, la vulnerabilidad, acoge al mismo Cristo. La comunidad pobre, construida desde el servicio y lo que el niño significa, será la que recibe a Cristo y se convierte en su rostro. No es cuestión de ideas, se trata de acoger o no a Cristo, y ponerse en manos de su evangelio.

 (Los que esperan al mesías, que se pongan en bien cómodos, porque ya llegó y no lo reconocieron, o mejor dicho lo mataron, porque no les convenía para sus sucios negocios; por culpa de un puñado de "religiosos avaros" "sacerdotes necios, egoístas y maliciosos egolatras adoradores de todos los vicios", nos hemos perdido la era mesiánica, ahora, toca esperar la Segunda Venida de Jesús el Cristo. Cuando vean los desiertos florecer, ahí estará Él. Los desiertos florecerán, porque los hombres buenos, plantarán las semillas de la Paz Mundial. El dinero de la DEFENSA NACIONAL para hacer florecer todos los desiertos del Planeta Tierra. Trabajo digno para todos. Control de las riquezas, eso desprestigia, a una comunidad construida en la codicia en la avaricia en la inmundicia y en la perversión de los niños y de toda la Humanidad. Pidan perdón. No saben nada de lo que hay en el Más Allá, ve a ver la película Nuestro hogar de Chico Xavier, vidente de Brasil. Ahí hay una pequeña muestra de lo que es el Cielo, el Purgatorio, no muestra el Infierno).

<<La Biblia hebrea procesa las tradiciones desde diferentes épocas de la historia judía; en ella se encuentran todavía huellas de antiguas prácticas, restos paganos como la práctica de los juicios de Dios o la ceremonia del chivo expiatorio, la utilización mágica de sahumerios, etc. Pero igual que ocurre en el caso del sacrificio de Abraham, estos vestigios de la superstición popular son reinterpretados desde la perspectiva del judaísmo posterior al exilio. La historia de los patriarcas figura entre las tradiciones más antiguas de Israel y de sus naciones vecinas. Este episodio, descrito sin adornos, se diferencia ya en su forma literaria, por ejemplo, de la queja de Job, que posee una profusión de elementos poéticos que envuelven la problemática de la fidelidad de la fe de un <<siervo de Dios>> desde otra cara.>>

<<La cuestión de cómo Dios pudo dar una orden tan inmoral no pudo plantearse en los mismos términos para los miembros de la tribu de Israel de la época anterior a los reyes, como tuvo que imponerse bajo la premisa de un monoteísmo completamente formado. Para un redactor de en entorno al año 500 a. C. que elaboraba las tradiciones antiguas de Israel desde la perspectiva monoteísta de un Deutero-Isaías, pudo agravase la disonancia cognitiva por el hecho de que contaba con lectores que por supuesto estaban convencidos de la integridad moral de Dios y que, desde el principio, anticipaban la revocación de una orden problemática; leerían la historia únicamente bajo el punto de vista propiamente temático de un examen experimental de la fidelidad religiosa de Abraham.>>

<<La historia efectista del Génesis 22 se muestra en las artes plásticas y en la literatura de Occidente como un profundo desasosiego mezclado con fascinación sobre las huellas bíblicas de la práctica arcaica, ya superada hacía mucho tiempo, de los sacrificios humanos. La repulsión provoca incluso a teólogos cristianos, en el signo de la disputa actual con el Islam, al alegato de <<decir adiós>> a Abraham. Por el contrario, una mente del romanticismo tardío como Soeren Kierkegaard se puso en el lugar del estado de ánimo desgarrado de Abraham para recordar la dimensión de la promesa de salvación que se perdió con la moral secular fundamentada únicamente por la razón. Como en la doctrina de los estadios de O lo uno o lo otro, a Kierkegaard le importa la diferencia decisiva entre conciencia moral y fe religiosa que aparece en la interpretación de la historia de Abraham en TEMOR Y TEMBLOR.>>

<<La moralización de la salvación y de la condenación con la que el judaísmo supera el mito, no hace desaparecer en pura moral lo propio de la religión, esto es, el aquí y el ahora del estremecimiento ambivalente ante el poder sagrado. La compleja figura de la justicia salvadora de Dios es una síntesis, en la que la justicia impersonal de la moral forma solamente uno de dos factores. El resto de la ley -la obediencia frente al legislador moral- está fundida ciertamente en la fidelidad de la fe, en la confianza en y en la fidelidad al salvador todopoderoso, pero no es idéntica a ella. Kierkegaard quiere decir que la fidelidad a la fe no debe desvanecerse en la obediencia a la ley como ocurre en Kant: <<La historia de Abraham contiene una suspensión teleológica de lo ético>>, pues no hay <<ningún deber absoluto hacia Dios>>, cuando este, en su rol anterior como poder sagrado prometedor de la salvación exige del patriarca una acción inmoral prima facie.>>

<<Jay Bernstein se queda demasiado corto cuando descubre en este episodio la exigencia inmoral del <odio del mundo>> y lo confunde con el distanciamiento liberador de la arbitrariedad de los poderes míticos. El pensamiento monoteísta se desprende efectivamente -como de otra manera también lo hacen las imágenes del mundo cosmoéticas de la era axial- de la vinculación mítica al suceso inmanente al mundo. La Biblia emite sus juicios sobre un mundo desencantado del que se han retirado los muchos dioses inmortales, pero corruptibles, porque ahora todo el suceso intramundo está subordinado solamente a la voluntad y a las leyes de un poder que preside el mundo en su totalidad, es decir, a un creador transcendente del mundo. Con la referencia existencial a este Dios, el creyente  gana también una distancia cognitiva respecto de todo suceso intramundano que le permite juzgar su propia vida igual que la de todos los demás conforme a las mismas reglas morales.>>

<<Hasta la expresión tristemente célebre en Lucas 14, 26 obtiene en este contexto un buen sentido. El universalismo moral dinamita las vinculaciones etnocéntricas de la moral familiar; Jesús predica el abandono de una vida que se desvanece sin distancias en el mundo.>> El reconocimiento del impulso cognitivo que se llevó a cabo en la era axial, y la franqueza frente la posible continuación de un proceso de traducción de los contenidos religiosos en un lenguaje secular, no debe seducir a la filosofía -como en el caso de la <<conmemoración>> de Heidegger al Ser- a la imitación mistificadora de actitudes religiosas. El ateísmo metódico obliga a un discurso fundamentado, en general discursivo, que opone resistencia a la furtiva introducción retórica de teologúmrnos.>>

<<Por otra parte, la traducción de textos difíciles, como por ejemplo los poemas de Celan, requiere un esfuerzo literario. De ahí que en la mayoría de los casos sean solo los escritores entre los filósofos -como Benjamin o Derrida- quienes alcanzan esa zona fronteriza con la religión. Forman una trama de conceptos innovadora y dejan a los contemporáneos sin saber en qué medida puede tratarse discursivamente con ella. Un ejemplo interesante es la figura del <<otro>>, con la que Levinas introduce una asimetría en la relación obligatoria entre el ego y el álter.>>

<<Matthias Fritsch examina si esta figura intelectual resulta apropiada para salvar, más allá de las obligaciones igualitario-universalistas de parte de su siguiente afirmación: <<La mirada de Dios se dirige a todos por igual y al mismo tiempo a cada individuo en particular en una preocupación ilimitada por su alma>>.

(El alma nos debe preocupar más que el cuerpo y toda riqueza mundana, porque el alma es eterna, y puede seguir viviendo y sufriendo; no me creas, ve y abre el Libro de tu vida...)

<<Una ética kantiana comprendida intersubjetivamente, que se extiende a todo lo que uno debe al otro a causa de sus relaciones de reconocimiento, recíprocas y simétricas, no alcanza por completo el contenido teológico de una idea semejante. No consigue dirigir al ego hacia una preocupación prioritaria por el bienestar del álter en su singularidad. Pues esa entrega presupone una especie y una medida de empatía, que no puede convertirse en un deber fundamentado universalmente. Desde una perspectiva profana, eso es  lo que me encuentro en la expectativa del otro fundamentada moralmente, la autoridad de una norma universal, vulnerada en según que circunstancias y demandada por el otro afectado.

Esa autoridad se sostiene solamente en la utilización correcta de una norma racional, es decir, digna de reconocimiento universal, que también había encontrado ya mi aprobación bien meditada (o por lo menos la había merecido). Al contenido de obligación de esas normas no se le trazó la estrecha frontera del egoísmo racional (como ocurre en el contractualismo) debida a la racionalidad de intercambio de los contratantes; sin embargo, en la quebradiza naturaleza deontológica de los deberes se refleja la estructura de un proceso de justificación, que es dirigido por la asunción recíproca de perspectivas y por el <<sí>> o <<no>> autónomos de participantes en el discurso con los mismos hechos.

Matthias Fritsch ve muy correctamente, con Levinas, que la fundamentación de una solidaridad que va más allá debe valerse de otra autoridad. Pero, la intercalación de mi encuentro con el otro concreto en la relación asimétrica a un otro distinto, oculto tras el otro concreto, ¿cobra su fuerza apelativa de una experiencia que puede generalizarse antropológicamente con buenos argumentos? lo tengo que dejar así, con esa pregunta. Una confrontación detallada con los argumentos de Matthias Fritsch se saldría de los límites de este marco.>>

EL ROL DE LA RELIGIÓN EN EL ÁMBITO PÚBLICO POLÍTICO <<La adecuada autocomprensión de la filosofía en su relación con la religión es una de las cuestiones a tratar; otra es cómo se representa desde la perspectiva posmetafísica de la teoría política el rol de las comunidades religiosas en el ámbito público político de los Estados  constitucionales seculares. John Rawls tiene el mérito de haber encauzado la atención sobre este tema con su concepto kantiano del <<uso público de la razón>> de los ciudadanos. El punto de partida del debate es la tesis de que los ciudadanos democráticos se deben recíprocamente los argumentos para sus posicionamientos políticos. El problema consiste en que, a  este respecto, las constituciones liberales irradian un hálito de paradoja: a pesar de que están hechas para asegurar una libertad de movimiento y unos mismos derechos a todas las comunidades religiosas, protegen al mismo tiempo a las corporaciones estatales que toman resoluciones colectivas vinculantes contra las influencias religiosas.

Las mismas personas que están autorizadas expresamente a practicar su religión y a llevar una vida piadosa, deben participar como ciudadanos en un proceso democrático cuyos resultados tienen que permanecer exentos de toda presencia religiosa.

El laicismo, con la expulsión de la religión del ámbito público, da una respuesta a este problema. Sin embargo, mientras las comunidades religiosas desempeñan su papel vital en la sociedad civil, no se ajusta al sentido de las constituciones liberales censurar las voces de los ciudadanos religiosos ya en la fuente misma de la formación de la voluntad democrática.>>

(Con el exceso riguroso religioso la gente huye de Dios, con el laicismo la gente huye de Dios. Esto es lo que le interesa a los "amos del mundo", acercar a la gran masa a los brazos de Lucifer, propagando una doctrina inmoral, y así, la gran masa será barrida de todo el planeta tal como está escrito, en Isaías: el malvado y el impío será barrido de la tierra. Ahora vamos a experimentar las claves Metafísicas de Cristo, Él el gran Espíritu, nos guía para que salgamos de la tentación, nos guía para que salgamos de nuestros pecados, si nosotros queremos. En esta hora, hagámonos profundamente consciente de ello: <<El Cristo de Dios está en nosotros>>.  Cristo sana, Cristo cura, Cristo ayuda.

Sintamos hacia nuestro corazón físico. Cerca de nuestro corazón físico resplandece la fuerza del Cristo de Dios, la fuerza redentora, que quiere traspasarnos por completo. Tal como nos entregamos, es decir, como nos entregamos conscientemente, recibimos esta maravillosa luz. Ella fluye a través de nuestra alma. Fluye en nuestras células. Hace surgir células fuertes y sanas y conduce las células enfermas o débiles a su eliminación.

Esto es en nosotros, en el cuerpo, el circuito de la sanación. La entrega consciente fortalece nuestra fe. Se convierte en una fe viva, porque estamos más atentos y, con la ayuda del gran Espíritu, nos arrepentimos de nuestros aspectos humanos pecaminosos y los purificamos. Y más de uno de nosotros sabe cuál es el próximo paso que lleva hacia Cristo. Esto fortalece al creyente. La confianza aumenta, la entrega se convierte en una profunda afirmación de que en nosotros está el Espíritu de Dios, el Cristo de Dios, de que el gran amor nos apoya, nos ayuda y nos sana.

Cristo, el Espíritu en el Padre, es la Fuerza universal, la Presencia universal. Presencia universal significa: Dios en todos los hombres y mujeres, Dios en todos los seres, Dios en todo cuanto existe. DIOS ES BUENO. Aquello que eleve que unifique, aquello que libera, aquello que vuelve la conciencia hacia DIOS, ¡ES BUENO! ¡ESA ES LA VOLUNTAD DE DIOS LA PAZ Y LA ALEGRÍA GLOBAL! ¡ESO ES DE DIOS LA PAZ EL AMOR LA FELICIDAD LA VIDA, lo otro es del Diablo Lucifer y es obra de su lacayos las guerras.

Continuará cuando así Dios lo quiera. Señor Dios, bendice y certifica la obra de nuestras manos y regalanos tu Paz y tu felicidad eterna. Amén

viernes, 27 de septiembre de 2024

El Bosque Mágico - En busca de la verdad 14º

 Si por un momento analizamos las miles de actividades, pequeñas y grandes, que cada día de nuestra vida empezamos o concluimos, nos damos cuenta que todo, o casi todo, está unido a la ciencia de los números, a cálculos matemáticos. Por otra parte, todos los bienes que nos circundan, desde la cama en la que dormimos y la casa en la que vivimos hasta los vestidos que nos ponemos; desde el cepillo de diente hasta el dentrífico; desde el auto o el autobús que nos transportan, hasta el puente que cruza la calle; del tren al tranvía, al avión, a los misiles; todas las cosas, todos los bienes de la época moderna son el fruto de los conocimientos científicos y de las utilizaciones tecnológicas desarrolladas por la inteligencia del hombre.

En última instancia puede decirse que cada una de nuestras acciones está condicionada por los números, por las medidas y por sus reacciones recíprocas. La máquina que hizo nuestras medias y la que antes produjo el material que las componen, son una resultante de precisos cálculos matemáticos; lo mismo puede decirse de una silla o la mesa; para el vaso en el que bebemos o para la botella que contiene nuestra bebida; para el fármaco que nos ayuda a recuperar la salud en caso de enfermedad. En una palabra, en la vida de un hombre moderno todo está vinculado de alguna manera a los números y a su conocimiento.

Las matemáticas, por lo tanto, son consideradas la <<reina>> de todas las ciencias y de todas las tecnologías: no sólo porque son aplicadas en todas las disciplinas y en todos los sectores de la actividad humana sino también porque justamente <<la ciencia de los números>> opera las más vertiginosas abstracciones, buscando y demostrando verdades que no tienen ninguna referencia con la realidad física. La verdad matemática es intrínseca y absoluta, independiente de cualquier aplicación práctica. Estas siempre surgen luego. Para convencernos bastará considerar durante un momento qué valores tienen los números en si mismos.

Cuando decimos dos - cinco -dieciséis -cien, no indicamos nada concreto: al lado de todos esos números podemos poner lo que queremos, tantas manzanas, tantos huevos; tantos automóviles, tantos trenes; tantos hombres o tantas mujeres. En este caso el número (abstracción matemática)adquiere el significado físico que le hemos puesto al lado. A esta altura es cuando ciertas operaciones no son ni imaginables. ¿Quién podría pensar, por ejemplo, en multiplicar cuatro diputados con seis huevos y dividir todo por tres vasos de agua? Y, sin embargo, esas operaciones nos habrían parecido obvias y del todo normal en caso de haber tratado los números en sí mismos, o sea sin ninguna referencia de la realidad.

En otras palabras, para el hombre moderno es perfectamente natural la distinción entre la <<verdad abstracta>> innata en los números (y en todo lo que las matemáticas representan) y la realidad concreta de los objetos que nos circundan y de nosotros mismos.

Pero el hombre, ¿cuándo empezó a hacer tales distinciones? O, mejor aún, ¿cuándo surgió en la cabeza del hombre la idea del número y cómo pudo descubrir toda la serie asombrosa -a veces simple, a veces difícil y compleja- de los procedimientos matemáticos?

Llegar al origen de las matemáticas significa volver a los albores de la historia humana; recorrer las etapas del desarrollo de la inteligencia, de es <<mamífero de dos patas>> de cuya especie formamos parte. Las matemáticas, en efecto (como la química) antes de ser una ciencia fue un conjunto de métodos empíricos, aplicados a la vida práctica de nuestros progenitores.

También puede decirse que las matemáticas tienen <<bases biológicas>>. Para volver a encontrar estos orígenes hay que retroceder en la historia de la evolución, o sea llegar a los animales, al nacimiento del hombre. Con esto no quiero decir que los números hayan nacido antes que el hombre y que no constituyan una de las más hermosas creaciones de la inteligencia de la especie humana, quiero decir que el sentido del número -innato en la naturaleza humana- puede ser identificado también, por ejemplo, en el comportamiento de muchos animales.

Si el nido de un pájaro contiene cuatro huevos y nos llevamos uno, el animalito no se da cuenta. Si en cambio nos llevamos dos huevos, el pájaro se da cuenta y desde ese momento abandona el nido. Esto significa que al menos hasta dos un pájaro sabe contar y que -más allá de ese número- se confunde entre tres y cuatro.

Un pájaro cuenta hasta cuatro

<<Al respecto el naturalista John Lubbock contó un episodio que los cazadores podrán comprender mejor que otros. En la cumbre de la torre de un antiguo castillo había hecho nido una molesta corneja. El propietario decidió echar definitivamente o matar al animal. Pero cada vez que el hombre subía a la torre la corneja se alejaba para volver sólo cuando el cazador se había alejado.

Para confundir las ideas del pájaro y hacerlo caer en la trampa fueron a la torre dos hombres. Uno se escondió, el otro volvió sobre sus pasos: la corneja siguió alejada de la torre y volvió sólo después de muchas horas, o sea cuando vió salir también al segundo hombre.

Al día siguiente se tendió la misma trampa y esta vez con tres cazadores. Dos volvieron a bajar y uno quedó escondido. Pero la corneja no lo ignoró y volvió al nido cuando el tercer hombre abandonó el lugar. Al final el dueño del castillo venció, porque decidió invadir la torre con seis hombres, haciendo regresar sólo a cinco. Este era un número demasiado grande para que el pájaro pudiera darse cuenta. La corneja había sabido contar hasta cuatro: más no había logrado hacerlo y por eso perdió la vida.>>

<<Nuestros progenitores no debieron comportarse de una manera muy diferente de la de los animales, en lo que concierne a la concepción de los números. En efecto, la mayor parte de los antiguos lenguajes y la mayoría de los idiomas tribales de los asentamientos menos evolucionados aun hoy existentes en Sudamérica, en África, en Australia, tienen términos precisos para indicar los números uno y dos, mientras que describen con palabras cuya traducción son un montón, una gran cantidad, un conjunto, cualquier número de objetos y animales mayor de dos.

Además hay que decir que en las lenguas primitivas existe bastante a menudo varias palabras diferentes para indicar una o dos cosas según se deba describir un perro un árbol; dos hombres o dos cabañas; un mono o una ardilla. Todo esto significa que tales poblaciones no han logrado distinguir entre los objetos reales y el número abstracto que sirve para indicar su cantidad. Algunas tribus conocen los números hasta siete y éste por lo tanto representa el número máximo que esa gente puede concebir, como secuencia de tantas unidades agregables una a la otra. Pero también en este caso las palabras número son agregados en el sentido de que describen la cantidad de determinados objetos concretos; tampoco aquí existe abstracción.

Estudios de antropología han revelado que han sido necesarios muchos siglos antes que los hombres concibiera la idea del número; esto es, antes que comprendieran que un par de huevos y dos árboles, un par de ojos y dos piedras, son sólo ejemplificaciones de un concepto general: el número dos.

Nuestros progenitores debieron hacer un gran esfuerzo para alejarse de lo concreto de las necesidades de la vida y de la realidad del mundo circundante para llegar a la concepción de la entidad numérica, completamente separada de toda referencia concreta.

A este respecto, hay que tener presente que aun en algunas lenguas modernas -por ejemplo el japonés- hay diferentes palabras para indicar el mismo número, según se refiera a una cosa o a otra. La lengua japonesa actual contiene por lo menos catorce clases de esos tipos de palabra-número. Para cualquier hombre moderno es obvio que la palabra cuatro y el símbolo <<4>> no quieren decir cuatro ventanas, cuatro mujeres, cuatro barcas y así indefinidamente, sino que constituyen simplemente una exposición escrita, o bien oral, que caracteriza todos los posibles <<conjuntos>> de cierto orden: cuatro. Ese <<4>> puede relacionársele a los objetos más diferentes (concretos o no) que se nos ocurra considerar; pero ese mismo <<4>> puede no estar unido a algo y ser una simple expresión abstracta de cuadruplicidad, o sea un conjunto de cuatro unidades: 

El <<3>> la triplicidad, etc. Esee es el comienzo de la base de la <<matemática pura>: La ciencia que hace la abstracción de la realidad, pero que -al mismo tiempo- ha encontrado, encuentra y encontrará siempre aplicaciones formidables, permitiéndonos, entre otras cosa, comprender mejor el Universo del que formamos parte.

En suma, el hombre, para llegar a la abstracción matemática, partió de la consideración de las entidades físicas tangibles; una vez cumplido este paso, usó los resultados (y aun los usa) para dominar, para modificar el mundo de las cosas concretas. Pero, ¿cuándo empezaron los hombres a pasar de <<dos árboles>> y de <<dos manzanas>> al concepto de <<dos>>? Nadie puede decir tampoco cómo nuestros antepasados empezaron a contar más allá del número dos. Cuando nuestros antepasados pasaron de las exclusivas primordiales actividades de la caza y de la pesca a las del pastoreo y de la agricultura-, se hizo sentir la necesidad de contar con mayor precisión. Debieron darse cuenta que un montón de cuatro cabras es bastante diferente que un montón de dieciséis o de veinte. De esta manera descubrieron el primer sistema de <<matemáticas aplicadas>> simple e ingenioso.

Algunos empezaron a controlar sus cabezas de ganado grabando por cada unidad una marca en la corteza de un árbol; otros hacían nudos en cuerdas de liana; otros amontonaban conchillas, o guijarros, o palos (por cada animal contado). Fue así como los hombres de la prehistoria inventaron ese sistema que luego los matemáticos definirían como correspondencia biunívoca entre dos órdenes; tantos pedruscos, tantos palos, tantas conchillas para tantos animales. (Ahora, puede decirse, que algunos dicen, tantos tanques, tantas metralletas, tantos millones de dólares (o euros, rublos, yen etc) para eliminar a tantos millones de hombres).

Imaginemos por un momento a un ser humano muy antiguo, tan antiguo que a duras penas puede ser llamado hombre. Su inteligencia, recién estrenada, se estremece ante el mundo que le rodea. Pone nombre a las cosas y las recuerda, así que es capaz de hablar de ellas a los demás. Entre unos y otros comprenden, asombrados, que las noches suceden a los días, que la luna sigue un ciclo inmutable, que las estaciones matan y reviven el mundo en el que habitan. Piensan que si ellos hablan la luna también habla, los peces hablan, los lobos y los árboles y las nubes hablan. Y los muertos también. Hay un espíritu en cada cosa, pero no es fácil escuchar su voz.

Un día, un niño o un loco comienza a traducir el susurro del aire y el rumor de las cascadas: ha nacido el primer chamán. Se viste con las pieles de los animales que le dan sabiduría y su poder, un poder que canaliza a sus hermanos. Muy pronto, todos entienden que el mirlo no tiene el mismo poder que el bisonte, y que éste es inferior a la tormenta, y que la tormenta se disipa ante el sol, furioso y supremo rey del mundo. Así nacen los dioses; el brujo se convierte en sacerdote. Pero los dioses cósmicos son demasiado ajenos, así que los significados se multiplican y las divinidades se humanizan, de forma que los hombres pueden admirarlas, amarlas y hasta despreciarlas. El Sol contrae nupcias con la Luna, el Caos Primordial engendra gigantes crueles y los dioses luchan contra ellos en una guerra que es prodigiosa pero casi humana.

Los magos se encargarán de transmitir a los soberanos de la tierra la fuerza y el conocimiento de los soberanos del cielo. Como es Arriba, es Abajo. Hay milagros, hay encantamientos. Los sumos sacerdotes y los hechiceros sirven a sus príncipes reclinados en los cojines de palacio. Pero todo eso pasa y en gran parte del mundo se reconoce a un solo Dios. Los antiguos dioses se retiran a los bosques, a los desiertos y a las altas montañas y se convierten en demonios.

Y así su huella pervive en cultos nocturnos, en códigos orales a medias susurrados, en canciones que nadie entiende, en reuniones secretas de brujos oscuros que ya no caben en el mundo de la nueva Ley. Poco a poco, las nuevas religiones del libro van acorralando a los cultos ancestrales y, a su vez, van perdiendo terreno a la hora de explicar el mundo: hay una nueva forma de pensar llamada "ciencia". Ofrece resultados, sí, pero ignora el aliento misterioso e inmaterial del Universo. Los hombres se han quedado ciegos, varados entre el umbral de una ciencia que no comprenden y las enseñanzas ancestrales de unas tradiciones que han olvidado.

Por ello cada vez son más los que opinan que, al menos de vez en cuando, se debe volver la vista atrás para recordar las viejas creencias de ese hombre casi extinto: ese ser humano viejo y niño que jugaba a comprender las cosas de este mundo sin conformarse con aquéllas que podía medir. De los errores de aquella era, de sus certezas, de sus sorpresas, sus incertidumbres, sus derrotas y sus sueños aún pueden aprenderse fascinantes lecciones. Y de la importancia de estas enseñanzas casi olvidadas no ha hablado nadie mejor que Chesterton: <<Los cuentos son más ciertos, no porque digan que los dragones existen, sino porque afirman que pueden ser derrotados>> (Cierra los ojos para ver mejor el mundo interno).

Ole Hallesby, dijo: <<El propósito del ayuno es aflojar hasta cierto punto los lazos que nos unen al mundo de las cosas materiales y nuestro entorno en su conjunto, para que podamos concentrar todos nuestros poderes espirituales en las cosas invisibles y eternas>>.

Este recién nacido otoño, los vientos del Este y del Oeste, han traído las aguas de septiembre, derramándose en torrentes sin fin, han barrido y ahogado todas las voces rebeldes de la Tierra. Sobre los campos pesa la oscura manta de la incertidumbre; pesa la oscuridad, y el espacio mudo de la gran sala de reuniones de la ONU, silencioso siempre cuando se nubla la conciencia colectiva, está resonando el eco de las palabras del hombre más poderoso de la tierra sobre el sueño de los indefensos soldados muertos en combate, solo letras. Únicamente son números que forman cifras inmensas de largas como las estelas de la mar. El son de este huracán pudiera dar a las tinieblas su lenguaje verdadero. Lluvia torrencial de palabras corren en los ríos de Internet, de boca de los buenos hombres que se rebelan al sistema. El son de esta lluvia al caer descuelga velo tras velo contra el silencio del alba de la Era del Acuario; un alba que nace oscuro y, el crepúsculo lo hace más tenebroso, más cerrado cada vez es más intenso el cerco, espesando el manto de lodo que cobija al mundo humano. ¡Monótono cantar de los pájaros de la oscuridad!

Tras los velos desvencijados, tras la lluvia de palabras, me parece la noche oscura de los cristales rotos. Y cada vez el mundo enmudece se paraliza ante la palabra "crisis", cierran las fábricas de coches de Alemania, dicen que 30.000 obreros serán despedidos. El cielo de esta mañana se diría que está gris suspendido en tristeza; como cuando un niño se asoman al televisor; sorprendidos los hombres con el misterio de las primeras palabras, el locutor, la repite y la repite sin cesar, siempre son cifras para decir el número de muertos en tal sitio en conflicto, parece la tonalidad musical de la oscuridad del mismo sonido tan traído y llevado por los campos de exterminio nazis. ¿Acaso está escrito en nuestro destino ir a otra guerra mundial? A otra carnicería colectiva. ¿Qué ocurrirá en este día?

Un tarado anuncia en la ONU con gran regocijo que, pronto atacarán a tres centrales nucleares en su país, y lo dice como el que dice: Mi prima Juanita fue con un cántaro a por agua a la fuente, se le romperá por imprudente por hablar con toda la gente.

Así se repite este pobre hombre una y otra vez, lo repite y lo repite sin cesar, y todos escuchando con gran regocijo en la barra del bar de la ONU, con una copita de champaña en la mano, van besando las frescas burbujas. Asimismo este cielo mañanero tan oscuro suscita una respuesta en nuestros corazones anhelantes, queremos ver un rostro amable, adorable, con una expreción como la suya, para decir algo igualmente grande, algo que inunde de forma positiva de la misma manera que Cristo hizo en aquel tiempo, en aquella tierra del Oriente Medio; que inunde de la misma manera toda la Tierra, todas las palabras del Mesías corren como la lluvia y se afanan en agarrarse a las nubes donde se guardan, el lenguaje de las inmensas redes de toda naturaleza, voces, susurros de palabras corren en arroyos de sangre, suspiros en los bosques, son las voces de los silenciados en el murmullo de las fuentes. Jamás las batallas se expresan en palabras netamente definidas, sino en indicaciones, en símbolos numéricos entre balbuceos dicen: son algunos los muertos.

Cuando el hombre calla, Dios habla. Cuando la Naturaleza habla, apaga las palabras en nuestro corazones, el terremoto, siguió a la erupción del volcán y nos regala un estallido musical infernal, una música bramando desde lo infinito. Desde su principio, la mente del hombre parece haber trabajado para armonizar el humano lenguaje diario con el eterno lenguaje del rumor cansino de la Naturaleza. Quiero pensar, que los malos sueños se disuelven como la sal en el agua. ¡Ah, sin duda es tuyo! Deben saber que la vida es como la Flor pasajera y en cada eternidad volverán a florecer. No olvides que la Flor es la mensajera de la Primavera; sin duda la abeja la adora con infinito anhelo. Pero, el idiota del hombre bombardea sin cesar... Hoy vuelven los recuerdos a mi mente, de todo cuanto abarca mi vista, pero, ¿cómo pudiste matar a tantos inocentes por un campo?... El es, siempre aparece Lucifer, donde empezó el mal de la Humanidad. Seduciendo, acorralando, dardeando la mente, en fin, que este individuo es terrorífico, y sigue sembrando las semillas hoy.

<<Cuenta la leyenda que más allá del cabo Finisterre, en pleno Atlántico, existió la mítica ciudad de Duyo. La tradición oral se pierde en la noche de los tiempos y no establece fechas, pero recuerda con clara memoria esa gran urbe llena de adelantos y de gente sabia que emergía del océano. En Duyo todo era bonanza y progreso. Sus habitantes podían ver lo que pasaba a miles de leguas de distancia. Viajaban en naos que surcaban con igual facilidad el cielo y la tierra. Las ciencias y las artes estaban en todo su esplendor.

La paz reinaba y la gente era feliz. Duyo tenía los dones y el poder, y sus habitantes eran, para el resto del mundo, verdaderos semidioses. El esplendor de Duyo duró muchos ciclos solares, y ciclo tras ciclo sus habitantes iban acumulando poder, sabiduría y grandeza.

Todo parecía perfecto, los dioses visitaban Duyo y se solazaban con los avances de sus gentes. Pero un día, los habitantes de Duyo quisieron ser como los dioses y no depender más de ellos. Los dioses se alejaron de Duyo apesadumbrados, esperando que su gente reaccionara y cambiara sus pensamientos.

Los habitantes de Duyo, lejos de cambiar sus pensamientos, se dedicaron a crecer más y más, intentando convertirse en los dioses de la tierra. Desde sus inicios habían sido díscolos con sus descubrimientos y sabiduría. jamás la habían compartido con el resto de los pueblos. Ellos eran demasiado adelantados y los dioses no vieron nada malo en su deseo de guardar los secretos de la magia y la ciencia para ellos, al fin y al cabo el resto de los pueblos eran demasiado primitivos como para comprender sus enseñanzas.

Lo que no sospecharon los dioses fue que ese poder de sabiduría y conocimientos pudiera llenar el corazón de Duyo de orgullo y avaricia. Los mismos dioses se sintieron desconcertados por mantener sus misterios lejos de los humanos, y creyeron que su propia actitud había alentado a los habitantes de Duyo a pecar de orgullo, así que dejaron que los humanos de Duyo resolvieran sus propias inclinaciones, pensando que un día se darían cuenta del error y volverían sobre sus pasos.

No fue así. El tiempo pasó y los habitante de Duyo, envanecidos por sus logros, perdieron el camino y se convirtieron en pecadores contumaces, degenerando su especie y pervirtiendo todo lo que tocaban . cada ciclo se encerraban más en sí mismos, apartados de los hombres y los dioses, dedicándose sólo a satisfacer sus deseos.

Los dioses, al ver lo bajo que habían caído los habitantes de Duyo, bajaron para hablar con ellos, intentando ayudarles a retomar el rumbo correcto, pero no fueron oídos.

Los habitantes de Duyo se sentían tan poderosos que desafiaron abiertamente a los dioses, amenazándoles con la destrucción si volvían a Duyo. Entonces crearon terribles armas y peligrosos artificios, y concentraron más que nunca todos sus poderes y conocimientos en el centro de Duyo, y ahí se parapetaron para atacar a los dioses. 

Durante algunas jornadas el cielo de Duyo se iluminó por las noches con el fragoroso estruendo de sus armas. Las escaramuzas iban dirigidas a repeler cualquier intento de acercamiento de los dioses. Naos y rayos explotaban en el mar y en el cielo, haciendo retumbar toda la tierra. De pronto, todo cayó en un profundo silencio. Los habitantes de Duyo, creyendo haber derrotado a los dioses, se entregaron a las fiestas y al desenfreno.

En el sueño de la resaca alentaban la ambición de salir a conquistar la tierra entera y someter a todos sus habitantes, pero antes de que pusieran las naos en marcha, los dioses contraatacaron y hundieron a Duyo en la inmensidad de las aguas. Todos los ingenios y poderes de Duyo se perdieron. Ninguna de sus obras se salvó, todo quedó destruido. <<Millones de seres se desintegraron mientras la ciudad se hundía en las aguas, y sólo algunos muros, hoy enterrados bajo el Atlántico, se mantuvieron en pie para dar testimonio a través de los tiempos de la existencia de Duyo>>.

Algunos habitantes, los menos pervertidos por el orgullo y el poder, lograron ponerse a salvo en las tierras firmes de los distintos continentes, quedando desperdigados sobre la faz de la tierra.

<<No pudieron llevarse con ellos ni el poder ni los conocimientos, sólo pudieron llevar consigo el recuerdo de lo que había sido Duyo y así lo contaron a los pueblos que los fueron acogiendo en diversas partes del mundo. La costa gallega acogió a varios habitantes de Duyo, y con ellos a sus historias, símbolos y tradiciones. Algunos se quedaron ahí, pero otros viajaron has islas del Norte, hacia los territorios del Este y hacia las tierras del Sur, pero casi nadie se atrevió a volver hacia el antiguo emplazamiento de Duyo, y los que volvieron sólo encontraron la destrucción y la muerte que seguía flotando en las aguas y en el aire de lo que alguna vez había sido una grandiosa civilización.>>

<<Hasta el más humilde habitante de Duyo resultaba un sabio para el resto de los pueblos, pero esto no dejaba de tener sus inconvenientes. Ni los jefes de las tribus ni los brujos ni los curanderos estaban dispuestos a ceder su lugar a los nuevos profetas, y mataban a todos los <<sabios>> que se acercaban. Así que muchos de ellos tuvieron que mantener sus ideas y conocimientos en silencio para salvar la vida, y poco a poco se fue olvidando su procedencia, quedando todo envuelto en el halo del misterio y dando lugar a las diferentes leyendas que se cuentan en los diversos pueblos que están de cara al Atlántico.>>

<<Algunos de los restos de Duyo flotaron por los mares atlánticos durante siglos, llevando la confusión y el temor a muchos audaces marineros, que construyeron historias y leyendas sobre el mar que albergó la ciudad de Duyo. Unas leyendas se mezclaron con otras y dieron al Atlántico una fama destructiva que pervivió mucho más tiempo que los últimos restos de Duyo. Ya no había peligro, pero los marineros evitaban "por si acaso" adentrarse demasiado en el Atlántico.

Una ínfima parte de la magia de Duyo se esparció casi a puntillas por el bosque gallego, pasando de boca a oído entre druidas, druidesas y meigas, llegando sigilosamente hasta nuestros días. En las costas gallegas de nuestro tiempo aún se escucha de vez en cuando la leyenda de Duyo, la ciudad del mar que fue destruida por los dioses para castigar los pecados y el orgullo de sus habitantes.

La leyenda de Duyo es paralela en muchos sentidos a la leyenda de la Atlántida, aunque éstas no son las únicas leyendas de la humanidad que nos hablan de la destrucción total de un pueblo.

En la Biblia podemos encontrar varias leyendas de destrucción total. Los Reyes Edomitas fueron destruidos casi en su totalidad antes de que Jehová se decidiera a crear, a través de los Elohim, a Adán y Eva, a partir de los cuales se fundó el pueblo de Israel.

La tierra quedó vacía y oscura antes de que floreciera el Jardín de Edén. Los edomitas salvados fueron apartados de la tierra por algún tiempo, mientras los Elohim la limpiaban. Más tardee los edomitas fueron devueltos a la tierra y, cuando Adán y Eva fueron apartados del Paraíso, se unieron a ellos para formar una nueva tribu, un nuevo pueblo de Jehová que además fue fecundado por los dioses que bajaron a unirse a las hijas de los hombres.

El diluvio universal y la destrucción de Sodoma y Gomorra son otros ejemplos bíblicos, y en ambos casos la destrucción no alcanza a todos y los salvados fundan nuevas tribus y nuevos pueblos.

Por su parte, la cosmogonía teosófica nos habla de los lemurianos, antecesores de la raza negra, que llegaron a tener una civilización muy parecida a la nuestra y que también fueron castigados por los dioses debido al pecado de "inmentalidad". Este pecado consistió en negarse a "reencarnarse" en humanos inferiores (los blancos trogloditas de entonces), y en negarse a abandonar la tierra cuando debían hacerlo. (Los que piensan que pueden vencer a la muerte, deben contar con la ayuda de Dios, ¿"muerte a la muerte"?).

Los lemurianos ni siquiera querían convivir con los blancos primitivos, que apenas si estaban aprendiendo a caminar erguidos, incluso les parecía repulsivos tenerlos como mascotas o esclavos. Los dioses les pidieron que ayudaran a evolucionar a esos seres que eran tan humanos como ellos, educándolos o reencarnándose en ellos. Los lemurianos se negaron. Entonces los dioses les pidieron que dejaran la tierra, de la cual eran amos y señores, para permitir que los primitivos evolucionaran por sí solos en el planeta, pero los lemurianos tampoco quisieron y desafiaron, como los habitantes de Duyo, a los dioses.

Entonces los dioses destruyeron la civilización lemur y los sobrevivientes fueron condenados a padecer sobre la tierra que habían dominado ampliamente, a la espera de que los trogloditas blancos evolucionaran y los aceptaran como sus iguales, cosa que los blancos, en su propia ceguera, no han sabido ver n hacer.

Para muchos pueblos prehispánicos el castigo divino se centró en la ciudad perdida de Mu, una fortaleza situada en el corazón del Atlántico de donde salieron los ancestros de los toltecas, padres de las ideas religiosas de incas, mayas y aztecas.

Para los egipcios su Atlántida fue el Amenti, la región del origen donde los hombres habían sido semidioses, y a la que todos querían volver en vida o en muerte. 

Los pueblos vikingos, los pueblos del Norte, hablan en sus leyendas de magos, elfos, enanos y hombres que poblaron los bosques y las montañas, y una ciudad mítica que se mantuvo en medio del Atlántico resguardando lo más granado de los seres terrestres, hasta que un líder se enfrentó a los dioses y trajo la ruina y la destrucción para su ciudad. (Cuando los hombres toman el camino de lo que hoy vemos que están haciendo hoy con la Tierra y con sus hermanos y hermanas y con la Naturaleza, los hombres en su ceguera avariciosa se destruyen entre ellos y así mismos; Dios no premia ni castiga...)

Cuando se rompieron los lazos de los dioses con los hombres, seres como los elfos y los magos abandonaron para siempre la Tierra y la dejaron en manos de los hombres que empezaban a evolucionar y a conquistar los misterios de la naturaleza.

Los elfos no quisieron correr la suerte de los lemures, y, a pesar de no ser mortales, prefirieron obedecer y no enfrentarse a los dioses.

La leyenda del diluvio universal es común a la mayoría de los pueblos antiguos. En el inconsciente colectivo de la humanidad pervive un tiempo de esplendor y de progreso en sincronía con los dioses, después de ese esplendor los dioses que quedaron en la tierra llegaron a ser casi tan terribles y codiciosos como los hombres. 

Los dioses buenos abandonaron a los hombres, mientras que los dioses crueles, posibles humanos sabios herederos del antiguo esplendor, intentaron dominar el destino del mundo.

Las batallas estelares descritas en el Ramayana y el Mahabharata, son tan parecidas a las guerras estelares que podrían ser realidad científica en los próximos días, este siglo XXI, que asombran cada vez más a propios y extraños, demostrando a su manera la patente posibilidad de que la Humanidad pudo haber tenido una etapa de esplendor tecnológico y científico como se está viviendo ahora.

Los textos antiguos, indignos de crédito el siglo pasado, ahora aparecen como una revelación en la que se pueden equiparar avances tecnológicos de hace miles de años, con avances que se han conseguido prácticamente hace un par de días.

A la Humanidad actual sólo le faltan dos cosas para equipararse con las civilizaciones míticas que desaparecieron en el pasado: magia y estar en contacto con los dioses. La magia pervive como una superstición poco aceptable, y a los dioses les hablamos todos los días, pero no contestan: es posible que nos oigan, pero está claro que no están en contacto directo con los hombres.

Si la Humanidad sufriera una destrucción natural, nuclear o divina, y se quedara sin sus fuentes de ciencia y tecnología, sólo nos quedarían la magia y los rezos para intentar salir de la barbarie.

ATENCIÓN TODOS LOS BUENOS ATENTO A ESTE PÁRRAFO: Julio Verne, en El Nuevo Adán, describe una catástrofe que hunde la Tierra entera dejando muy pocos supervivientes que, (es lo mismo que yo he visto en varios sueños y mis visiones son a futuro lejano maravillosas, pero, ahora, en este futuro cercano son desastrosas, Dios nos ampare, Dios tenga misericordia y, ilumine a los hombres, vamos derecho a una guerra sin precedentes y se puede dar en horas o en unos días... solo de nosotros depende salir de los hechizos de Lucifer, estos hombres son unos bárbaros quieren ser eternos, esta gente no conocen la otra cara de Lucifer, Dios es más poderoso y es Jesucristo, delante de este Hombre Dios todos se inclinan y lo obedecen, todos, hasta el mismo Demonio y todos los seres celeste e infernales obedecen a DIOS.) desposeídos de sus comodidades modernas, son incapaces de dedicarse a la ciencia o los estudios ante la avalancha de necesidades que necesitan cubrir.

Si un grupo de personas de clase media, sin fuentes de energía y sin formación tecnológica, sobrevivieran a una hecatombe, éstas estarían destinadas a empezar de nuevo prácticamente desde cero. El fuego y la rueda, así como los rudimentos de cocina y agricultura que todos tenemos, ayudarían mucho en un principio, pero las nuevas generaciones, punzadas por la supervivencia, no tardarían en recurrir a la violencia y a la fuerza para salir adelante, embruteciéndose cada vez más. Una vez solventadas las necesidades básicas de territorio, comer, reproducirse y resguardarse de los elementos, podrían volver a dedicarse a la inventiva y al crecimiento personal.

 Para ello harían falta varias generaciones y distintas etapas de estabilidad climática y social. A estas alturas de la historia, en la Galicia rural podemos encontrar pueblos que viven prácticamente como hace tres o cuatro mil años, alejados de la tecnología y los conocimientos, y apegados a la magia y a las tradiciones. 

Si el mundo moderno desapareciera, las personas que habitan esas zonas no sufrirían el menor contratiempo y podrían proseguir con su ritmo de vida como hasta ahora. Las meigas estarían entre ellos.

Los buscadores del origen del hombre actual señalan a los pueblos indogermánicos como fuente humana de nuestras actuales culturas europeas. Las incisiones griegas y romanas son posteriores al movimiento étnico de dichos pueblos. En libros como Los grandes iniciados podemos encontrar el ensalzamiento de estas fuentes, donde los antecesores de los celtas y los celtíberos aparecen como la raza base del anglosajón, el ario y el indoario...

Los pueblos orientales, principalmente la India, fueron más receptivos al pensamiento mágico celta. Con el tiempo, millones de seres humanos se han sumado a sus ideas sin saber siquiera el origen de las mismas. Es difícil decir quién fue el primero en dar forma a la tradición y a las teorías del pensamiento mágico celta, y tampoco se puede asegurar que este pensamiento haya sido primero europeo occidental o indio. La noche de los tiempos nos impide conocer quién influyó a quién, pero sí sabemos que hubo una gran fusión entre las razas más o menos  bárbaras que recorrían el mundo un poco antes de que aparecieran las grandes civilizaciones y diera comienzo eso que conocemos por Historia.

Fuera de los mitos y las leyendas que encontramos en diversos libros, hay poca documentación sobre el origen y desarrollo de los pueblos bárbaros. La historia habla de ellos sólo cuando han chocado con la cultura occidental, lo que los sitúa la mayoría de las veces como seres salvajes que no sabían hacer otra cosa que invadir territorios romanos. (No olviden que el Imperio de Roma, fue vencido; primero por su decadencia moral y social y segundo por los llamados bárbaros) Los celtas, como grupo bárbaro, aparecen en la historia tras su incursión en Roma en el año 385 a. C., cuando dirigidos por Breno fueron capaces de destruir la buena fama guerrera del Imperio. 

Por aquellos tiempos también atacaron los reinos griegos, conquistaron Tracia y se pasearon por Asia Menor. Pero a su furia guerrera no iba aparejada la codicia imperialista de fundar pueblos sobre otros pueblos, imponiendo su cultura y su manera de ser.

Los lugares que escogieron los celtas para asentarse no fueron los más poblados ni los más ricos, al menos no en el sentido occidental de la riqueza, sino que escogieron lugares pródigos en bosques y bellezas naturales como Galicia, Bretaña, las Galias, Gales e Irlanda.

Antiguamente, como ya hemos señalado, los grupos indogérmanicos que conformaban los celtas ocupaban diversos puntos de la Europa Occidental y sus raíces provenían de la fusión entre los pueblos nómadas que circulaban entre India y Alemania, y en su seno fueron dando forma a  especial manera de comprender el mundo que les rodeaba. En sus migraciones y campañas de guerra, parecían buscar una riqueza poco evaluada por otros pueblos. 

No perseguían el oro y las joyas, las tierras y el ganado, las mujeres y las armas; los celtas parecían más buscar una especie de paraíso terrenal que llevaban impreso en la memoria. Ellos buscaban bosques plenos de distintas especies animales y florales, plenos de árboles sabios y montaña mágicas.

Su cruzada particular puede calificarse de mágica, como si buscaran un lugar o lugares en los que pudieran estar en contacto con las plantas, las piedras, las cuevas y los mares, es decir, con la naturaleza. Para corroborar esta teoría no hace falta más que visitar en la actualidad las tierras de sus descendientes, gallegos, bretones, galos, galeses e irlandeses, y ver lo similares y mágicos que son estos parajes. Es más, también en las costumbres, ritos y músicas de estos pueblos podemos encontrar diversos puntos similares. Y, por supuesto, en sus costumbres mágicas ancestrales.

Una de las facetas que unen a todas las culturas y pueblos humanos, antiguos o modernos, es la presencia de un chamán, un curandero o un sacerdote dentro de las estructuras sociales. Desde las tribus más primitivas hasta las más modernas civilizaciones la figura del ser sabio sobre quien recae la responsabilidad moral y espiritual del grupo siempre está presente. Este factor común nos indica la preocupación eterna del hombre por aquello que pueda trascenderle.

Desde la más remota antigüedad los seres humanos han levantado la vista a los cielos en busca de respuesta a los interrogantes que, a medida que su inteligencia evolucionaba y adquiría conciencia de sí misma, parecían lanzar al precipicio de lo infinito. El miedo a la muerte, a los agentes atmosféricos y, en suma, a la Naturaleza en plena ebullición, hizo que el pobre ser humano, desnudo en cuerpo y alma ve con asombro, como el más viejo y entrañable de los amigos, Lucifer, Satanás y otros..., nos ha acompañado siempre con sus perversos consejos y ayudas a lo largo de la Historia.

Su maligno hacer, del que no es ajena la dulce seducción, es el camino más fácil y el que más derecho conduce al infierno. A los demonios, que son su tropa, y a los brujos y brujas, que son sus devotos y oficiantes, debemos placeres y condenas, males físicos y desviaciones morales. Pero de tan fieles compañeros y tantas veces aliados sabemos muy poco. ¿Podemos pactar con los diablos...? ¿Cómo son las brujas y qué hacen? ¿Existe la posesión diabólica? ¿Qué cultos satánicos se practican en la actualidad?

<<La historia de satanás no es un relato de horror, sino de amargura. Como en tantos otros mitos negativos -vampiros, licántropos, fantasmas- en el fondo de lo espantable se esconde la tragedia, la frustración y, al menos en algún sentido, la ternura. El drama de Satanás, el más bello de los ángeles, el más "poderoso" (ha sido vencido por el Arcángel Miguel, está encerrado en los abismos), no es más grande que el del propio Creador; como ha dicho Couste: <<el diablo es el dolor de Dios>>. El amor que le llevó a crear a Satanás como la más perfecta de sus criaturas debió suponer la más grandes de las amarguras, cuándo éste se rebeló. Lo que era orden y armonía se rompió en un desequilibrio que algún día cesará; porque lo que tiene un principio no es eterno y ha de tener un final. Si al principio fue el amor, al término de un tiempo cesará el odio y la tristeza para que el Amor reine de nuevo.>>

<<Para unos fue la creación de los hombres lo que por despecho movió a Satanás a rebelarse, él, que había sido el más amado, vio con recelo cómo el interés del Creador se extendía ahora hacia los frágiles hombres, y en un alarde de <<"angélica paranoia">> se sintió marginado, depuesto de su encumbrado sitial en el corazón de Dios; el bello ángel enfermó de celos y se decidió por el simbólico suicidio, odiando a Aquel a quien tanto amó, buscando en ese odio su propia destrucción, su propio castigo.

Parece poco claro el papel del hombre en esta pugna celestial, en este pugilato de sentimientos cósmicos; algunos defienden la tesis de que la Humanidad no fue motivo de la caída de Satanás, sino consecuencia de ella. En este caso habría sido la soberbia el elemento desencadenante del drama. Con un "estilo" muy freudiano, el hijo que ha alcanzado el máximo favor paterno, que ha sido estimulado con los más altos premios, decide en un momento trágico independizarse del amoroso abrazo y, por su propio camino, conseguir el mismo poder detentado por el padre.

Planteada así, no es una historia de amor, sino de lucha de poder. El favorito, el más preciado general, sucumbe ante su propio orgullo y encabeza una rebelión condenada al fracaso. (VEN Y OBSERVA ISRAEL, la rebelión contra Jesús de Nazaret hoy está condenado al fracaso más estrepitoso, no se sabe si son hijos traviesos o estúpidos, los que van a favor del caos y la destrucción, que es: Ir contra la Ley del Amor y la Vida. ) Los que plantean la tesis extraterrestre como trasfondo de los acontecimientos divinos y religiosos, no dudan en encontrar en Satanás a la figura del general rebelde. El ángel caído buscó la complicidad del hombre para intentar de nuevo la rebelión; pero Dios advierte que el peor de los castigos aguarda a aquellos de los humanos que sucumban a la tentación de Satanás. En los tiempos que vivimos, esta advertencia de Dios, se debe tener muy en cuenta.

Hace falta ser muy ingenuo para creer en un Dios con barbas blancas y un triángulo detrás de la cabeza; Dios, Jesús, María la Virgen, los Santos Arcángeles, los Ángeles, incluso los diablos representan una edad de treinta años; Dios es igual que Jesucristo, pero, Dios es un gigante que asoma por el cielo (esa es mi visión, siempre aparece igual, sobre la tierra, suspendido en el aires del cielo); Jesús es un Hombre, normal, perfecto y bello; el Diablo Lucifer es un hombre con patas de cabra, no tiene cuernos, aunque sí que he visto demonios con cuernos; a Lucifer le gusta llevar una corona de oro sobre su cabeza. Lucifer es el gran tentador, es el seductor de Eva...

Deben saber que Dios no premia ni castiga. Cada cual recibe según lo que ha sembrado en esta y en otras vidas anteriores. Dios, a través de la naturaleza da de todo para todos saciar su sed y su hambre. Las turbulencias atmosféricas, son causadas por el karma grupal; estudia metafísica Cristiana. Estas graves crisis -financiera, energética y alimentaria- se producen simultáneamente, convergen y se entremezclan. cada una de ellas actúa sobre las otras dos. Se estimulan. Y así amplifican, de manera exponencial, la degradación de la economía real. Constituyen el saldo deplorable de cuatro décadas de neoliberalismo. (Que se puede decir, sustentada  y auspiciada por el satanismo y Lucifer, azuzando a sus lacayos).

<<Según Joseph Schumpeter, la innovación tecnológica y la acción del emprendedor, en un marco de libre competencia, ponen en movimiento la economía y la sacan de un estado estacionario, lo ual provoca una crisis. Por ende, ésta sería, según él, una simple consecuencia de la innovación y un aspecto inherente a la lógica del capitalismo. La crisis es, en cierta forma, <natural>>. Una fase necesaria e incluso saludable para el progreso económico. Schumpeter teoriza esto al hablar de <<destrucción creadora>>. 

<<Las víctimas de las crisis -trabajadores despedidos, ahorristas aniquilados, pequeñas empresas arruinadas- sólo son, a su parecer, <<daños colaterales>>. Lo importante es que, cada vez, el capitalismo salga de ellas reforzado... hasta la crisis siguiente.>>

<<El austriaco Friedrich von Hayek es mucho más ideólogo. es el verdadero pensador, el profeta de los neoliberales. Critica toda forma de regulación de la economía con el pretexto que ésta sería demasiado compleja como para pretender organizarla. Defiende una concepción mínima del Estado, una <<democracia limitada>>, y preconiza la suspresión de las intervenciones sociales y económicas públicas. Su objeto principal. derribar el <<Estado providencia>>.

<<su concepto de <<estado mínimo>>, desprovisto de todo poder de intervención económica, y su idea del <<mercado que siempre tiene razón>>, cuya <autorregulación espontánea>> no debe ser planificada (apología del <<laissez-faire>>), se convirtieron, durante tres décadas, en los pilares de un dogma cuasi religioso para los neoliberales. Una <<verdad Única>> en materia de economía.>>

<<Hayek consideraba que el <<Estado mínimo>> permitía escapar al poder de la clase media. la cual, según él, controla el proceso democrático con el fin de obtener la redistribución de las riquezas en su propio favor por medio de la fiscalidad. Otra tesis de Hayek: el Estado no debe garantizar, en nombre de la <<justicia social>>, la redistribución de la riqueza. En sus dos obras más conocidas, Camino de servidumbre (1944) y Los fundamentos de la libertad (1960), Hayek expuso su programa: desregular; privatizar, limitar la democracia, suprimir las subvenciones para la vivienda y el control de los alquileres, (he aquí, el porqué no se construyen viviendas públicas y sociales, desde hace muchos años...) disminuir los seguros de desempleo, reducir el gasto de la seguridad social y, por último, quebrar el poder sindical. (Esto casi lo han conseguido, los sindicatos duermen en los laureles y los políticos son abejas voladoras, perezosas que vuelan sobre los tarros de miel, mojando sus patas).

<<Llegará hasta el punto de proponer, en 1976, la desnacionalización de la moneda, es decir, la privatización de los bancos centrales para someter la creación monetaria a los mecanismos del mercado... Estas ideas terminaron imponiéndose entre los economistas liberales opuestos al británico John Maynard Keynes (1883-1946), inspirador de las políticas del New Deal del presidente Franklin D. Roosevelt y los acuerdos de Bretton Woods de 1944. Para Keynes, el pleno empleo era un objetivo decisivo. Pensaba que el capitalismo necesitaba del Estado para estimular la economía por medio de inversiones públicas. También consideraba que los mercados funcionaban mejor si estaban enmarcados por mecanismos de regulación decididos por el Estado.>>

 <<Opuesto a las tesis keynesianas -que no habían podido impedir la <<estanflación>> (inflación sin crecimiento) de las economías occidentales durante la década de 1970-, los adeptos del neoliberalismo, ayudados por una impresionante batería de think tanks, van a imponer sus análisis. Estás ejercerán una hegemonía intelectual excepcional en el campo de la teoría económica. Y se impondrán en las practicas gubernamentales  tras de la elección de margaret Thatcher en el Reino Unido y Ronald Reagan en Estados Unidos. Prueba de este dominio intelectual, en 1974 Hayek recibe el premio Nobel de Economía. Premio también otorgado a no menos de sus amigos ultraliberales: Milton Friedman (1976), George Stigler (1982), James Buchanan (1986), Ronald Coase (1991) y Gary Becker (1992)>>.

Milton Friedman y la violencia capitalista

<<El tercer <<oráculo>>, cuyas tesis tuvieron una influencia decisiva al momento de imponer la corriente neoliberal, es Milton Friedman. Este teórico estadounidense es el instigador de la nueva violencia capitalista. Su primer postulado es: <<El libre mercado es un sistema científico perfecto en el cual particulares que actúan en su propio interés crean, para todos, la mayor cantidad de ventajas posibles>>. Según él, el Estado tiene como única función <<proteger nuestra libertad de sus enemigos externos y de nuestros propios ciudadanos. Hace que reinen la ley y el orden, hace que se respeten los contratos privados y favorece la competencia>>. Eso es todo. Pero lo más importante es que no se ocupe de la economía. Y debe promover el laissez-faires y el librecambio.>>

<<Según Friedman, la toma del poder (sea por las elecciones democráticas o por un golpe de Estado) tiene  como principal objetivo imponer de modo inmediato cambios económicos radicales. Cualquiera sea el coste social: Un nuevo gobierno -afirma- goza de un período de gracias de seis a nueve meses durante el cual puede operar cambios fundamentales. Si no aprovecha para actuar con determinación, no volverá a presentarse una ocasión semejante.>>

<<Durante este corto período, las nuevas autoridades deben poner en funcionamiento su nueva concepción económica, recurriendo, si es necesario, a una <<terapia de shock>>. Al mismo tiempo, deben desarrollar una gran campaña de propaganda a través de los medios de comunicación propios y afines, repitiendo hasta el cansancio que toda dificultad económica -por ejemplo, un número creciente de desempleados- es consecuencia de un <<mercado que no es suficientemente libre>>. (Alerta en Alemania, van a cerrar las fábricas de coches y van a por la tercera guerra mundial, PAZ).

<<El fanatismo económico llevó a algunos de estos economistas a colaborar con gobiernos dictatoriales. El propio Milton Friedman viaja a Chile en marzo de 1975, donde muchos de sus ex alumnos de la Universidad de Chicago son consejeros del general Augusto Pinochet, y se reúne con el icador el 21 de marzo. Su visita es un <<<éxito>>. Poco después, las autoridades chilenas lanzan su <<terapia de shock>>: privatización de empresas del sector público, adopción del librecambio y supresión de las barreras aduaneras, liberalización de los precios de miles de productos, reducción del presupuesto del Estado y despido de miles de funcionarios, autorización a los inversores extranjeros para repatriar la totalidad de sus ganancias, anulación de las leyes que protegían a los trabajadores, <<flexibilidad>> en el empleo, privatización de los sistemas de salud y de jubilaciones, etcétera. (Y, para todo esto provocan crisis políticas, económicas financieras, de salud y guerras). Señor Dios, todo esto es obra de los lacayos del Diablo Lucifer. ¿Hasta cuando Señor Dios, hasta cuando...? Amén

Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor Dios, Padre, se prepara una noche larga. Mira, las nubes negras avanzan empujadas por los caballos del Apocalipsis. Sangre y hojas de papeles secas corren como avecillas inquietas. Una ONU vacía. Unas gotas de tinta seca, borrada de las leyes de los Derechos Humanos. La Carta Magna, la ha mojado una cuantas gotas gordas de lágrimas de las madres de los soldados, las gotas de lluvia han empezado a caer en este otoño caliente, mu, muy caliente, tanto que el mismo presidente de la ONU Antonio Gutérre, dice que el mundo está sobre un barril de pólvora. ¡Hombre ya era hora! Sólo han muerto unos miles de soldados y el guardia que estaba en la puerta. La cara la tienen dura. La cartera del ministerio vacía. Su monedero y su cuenta del banco llena hasta rebosar. A la entrada de la ONU el candil. Desde el interior de la garita del televisor un hombre avisa, España se prepara para una tormenta tropical, Señor Dios desviala hacia donde viven los egoístas. Más estropicios para ESPAÑA NO ME NIEGO. No acepto más que lluvia fina abundante. Para poder sembrar las papas de la Colonia de Monte Algaida. ¿A ti te gustan las tortillas de papas? Gracias Señor Dios sé que la tormenta tropical se quedará como las pensiones de las criadas de España, pobre y raquítica. Así será. Gracias, muchas gracias. Oración por la Paz Global. Esto se nos está yendo de las manos. ¡AYUDA PADRE! Por favor, ayuda a la Paz.