La historia de la humanidad es también la historia del racismo y de la xenofobia. No tenemos constancia de ninguna sociedad ajena a estos comportamientos reprobables, por lo que la española, que es la que encontramos aquí retratada en algunas de sus más sombrías facetas, no habrá de ser una excepción. Sin embargo, veremos cómo estos fenómenos han ido suavizándose a lo largo del tiempo, gracias al progreso, a la cultura y demás avances propios de la civilización. Por eso, siempre aparece un hueco por el que se cuela una mirada optimista. Pues aunque el fantasma de la discriminación sigue apareciéndose tan pronto como nos encontramos en una estancia oscura del castillo, en los últimos años le hemos dado una buena paliza colectiva, y la verdad es que cada vez asusta menos. Vamos, que es un fantasmas de humo negro. Porque el racismo se alimenta de ignorancia y, a medida que la ciencia y el sentido común se imponen, creer en fantasmas de ese tipo resulta cada vez más ridículo. Como decía Carlos Alonso del Real, en su ensayo titulado con acierto Esperando a los bárbaros, gracias a Dios, el hombre es un ser racional capaz de evolucionar y de darse cuenta de los engaños.
Hoy tenemos que estar alerta; ve y observa la geopolítica Internacional en especial hoy Corea del Sur y el autosabotaje de su presidente, quedan muchas cosas en el inconsciente, para este tema mejor ira ver el Canal del Coronel Pedro Baños y el de Alejandro Cao, ver y oír con atención, despeja de grandes dudas del tema. Hoy, muchas de las aseveraciones en torno a la cuestión racial de hace unas pocas decenas de años nos producen una amarga mezcla de sonrisa y sonrojo. Incluso las mentes más preparadas, los pensadores más ilustrados y liberales, caían en dislates de tan grueso calibre que nos dejan atónitos.
Nos parece demasiado aventurado alumbrar una teoría que explique el porque de este fenómeno que es el racismo. Lo que sí sabemos es que es universal y tan antiguo como el ser humano, por lo que debemos pensar en unos orígenes remotos, en un patrón de conducta grabado a fuego en la profundidad de nuestros genes.
La agresividad de nuestra especie, en relación con la competencia que se establece entre sus miembros, se ha señalado como un factor determinante en el principio de las actitudes racistas. En realidad, el racismo no es sino una forma de agresión permanente. Una agresión que se genera contra aquello que identificamos como peligroso para nuestros intereses, ya sean individuales o colectivos.
No obstante, tildar a algo -o a alguien- de peligroso resulta siempre relativo y, lógicamente, la peligrosidad admite distintos grados. El sociólogo Henri Mendras, refiriéndose a la conducta de algunos pueblos primitivos, refiere lo siguiente: <<Si yo fuera un indígena y me encuentro a otro, a ese otro no le queda más solución que ser pariente mío o mi enemigo, y si es mi enemigo tendré que aprovechar la primera ocasión que se me presente para matarle, antes de que él acabe matándome a mí>>.
No obstante, en la sociedad pronto se establecería una categoría nueva: la del sujeto que no es tenido por pariente ni amigo, ni siquiera por igual, pero tampoco es enemigo, pues no representa un peligro. Generalmente, ese individuo, considerado en origen como enemigo, habrá alcanzado ese estadio, digamos, inofensivo, tras haber sido relegado a una posición de sometimiento que permite que sea manejado con cierta comodidad. Por supuesto, el fenómeno que aquí estamos contemplando a escala individual, puede y debe ser trasladado a una esfera colectiva.
En caso de que sea necesario, el grupo dominante empleará la violencia para mantener el orden establecido, pero este recurso, por extremo, no suele darse. Lo habitual es que la sola amenaza que ésta representa, y la certeza de que podría ser aplicada, resulten suficientemente disuasorias. Este esquema de convivencia es producto de la civilización, la cual, paradójicamente, propicia que se den estas relaciones de desigualdad y subordinación, mientras la tendencia general que marca es la contraria, es decir, que progresivamente desaparezcan. O, en otras palabras, que poco a poco se impongan la libertad individual y la igualdad entre los miembros de cualquier sociedad.
De la revisión de la historia se desprende que las sociedades humanas más alejadas en el tiempo se sustentan sobre unas bases de desigualdad que hoy nos parecerían monstruosas: férreamente jerarquizadas, incluso esclavistas, ignorantes de cualquier principio igualitario. Todavía hoy encontramos algunos rescoldos fósiles, ejemplos que podríamos considerar casi como paleología social, como son las sociedades de castas que se dan en algunos puntos del orbe, sobre todo en África y en Asia.
En el vértice superior, por afrentoso, de las sociedades de castas, encontramos las esclavistas, que conformaron prácticamente todas las civilizaciones del mundo antiguo. Pero, pese al triunfo -a veces indudable-, que alcanzaron muchos campos, estos sistemas deben repugnarnos, vistos desde nuestra moderna perspectiva moral. Y si bien las nociones morales son acomodaticias, culturalmente hablando, y están estrechamente ligadas a cada época y a cada sociedad, no por ello podemos evitar condenar lo que se nos antoja como un abuso intolerable. Este término, felizmente olvidado en la cultura occidental, se emplea frecuentemente y erróneamente como sinónimo de clase social. De ahí que, desde una perspectiva occidental moderna, la segregación sufrida por los grupos marginados pueda aparecer a veces un tanto desdibujada. Sobre todo, debido a la movilidad social a la que hoy estamos acostumbrados en nuestro entorno.
Pero esta situación de movilidad que, por generalizada, puede parecernos como algo natural a toda sociedad, no lo es en absoluto. Más bien cabría hablar de uno de los grandes logros de nuestra cultura, de muy reciente conquista, por cierto. Y es que esta novedosa situación, en la que una persona, aún condicionada por distintos factores, tiene la capacidad innata -a priori- para desplazarse por la escala social, es un privilegio al que no solemos dar la debida importancia.
Incluso el lenguaje marxista, que introducía el concepto de clase social como piedra angular sobre la que reposaba una parte integrante de su doctrina, nos resulta ya obsoleto, enmohecido. Eso supone que nos hallamos en el umbral de un tercer estadio, que, una vez superado el sistema de clases sociales, desemboca en una concepción más igualitaria y justa de la sociedad. Lo curioso es que eso mismo se había pronosticado desde las posiciones marxistas, aunque erraron en cómo conseguirlo.
Es cierto que todavía hoy, en cualquier sociedad, nos encontramos con diversos obstáculos que impiden la total libertad para desplazarse por la escala social, pero no son insalvables. Amando de Miguel, escribió: <<La movilidad la puedo estudiar como sociólogo, pero la puedo entender mejor porque yo mismo he sido una persona que ha ascendido socialmente. A lo cual se añade también una considerable variedad de lugares de residencia. (...) Pero el ascenso social o la traslación geográfica no son procesos gratuitos. Hay que pagar una especie de barrera. En la atmósfera social, el móvil encuentra todo tipo de roces y resistencias.
Aun asumiendo la existencia de esas barreras, de esos roces y resistencias a los que alude, debemos apreciar en lo que valen los avances recientes en esta materia, pues hasta hace un siglo, o un par de siglos en el mejor de los casos, la sociedad se estratificaba mediante un sistema, no ya de clases sociales, sino de castas, en las que los obreros, habrían de ser los más desfavorecidos.
El sociólogo Merrill, con la vocación docente que siempre le caracterizó, define claramente los conceptos de casta y clase social: <<Clase es un grupo relativamente permanente de personas de todas las edades y ambos sexos, que ocupan una posición social común dentro de la jerarquía social. Casta es un grupo muy fijo en una estructura social rígida, en la que la categoría se basa exclusivamente en factores hereditarios. Los miembros de una clase reciben su estatus al nacer, pero pueden cambiarlo en el transcurso de sus vidas. Los de la casta también reciben su estatus al nacer, pero no pueden modificarlo, cualquiera que sea su comportamiento posterior>>. Francis E. merrill, Introducción a la sociología.
Hoy en día lo que más preocupa a los ciudadanos es hacia dónde va la Industria y la política industrial. Se dice, que los ciudadanos alemanes están en proceso de transición, y que con este macabro proceso Alemania perderá 100.000 puestos de trabajo, y digo yo, si lo saben, ¿por qué no le ponen remedio? ¡Acaso, quieren provocar una recesión, una involución de la sociedad alemana, con tal pérdida de puestos de trabajos; para arrastrar a los alemanes a la desesperación, y de ahí ha revueltas y... guerra en Europa, ¿no verdad? Pues a trabajar para arreglar este asuntito. El destino de millones de seres humanos está en peligro de ir a los abismos. ¡LA REINDUSTRIALIZACIÓN DE EUROPA DEBE SER PRIORITARIA Y URGENTE! Y, ir a la transición verde todos.
<<La Biblia dice que Jesús es mejor que cualquier gobernante humano, porque es <<el único que tiene inmortalidad>>. (1 Timoteo 6:16) (Cosa que es cierto, es verdad, con Dios es más fácil vivir, porque es justo, bueno y sabe equilibrar y armonizar todo, es que todo lo sabe y todo lo puede, es el mismo Creador de los mundos). Todos los gobernantes humanos acaban muriendo, pero Jesús nunca morirá. Así que todas las cosas buenas que Jesús hará por nosotros durarán para siempre. Además, la Biblia enseña que Jesús será un Rey justo y compasivo. (Esto me alegra el corazón, como dijo el Presidente de los Estados Unidos de América Abraham Lincoln: <<Si yo hago el bien yo me siento muy bien y, si hago algo malo me siento mal>>; y yo digo, si digo la verdad y la escucho bien, yo me siento muy bien. Jesús es un Hombre maravilloso, es puro Amor).
Una profecía dice que Jesús recibirá <<el espíritu de Jehová, el espíritu de sabiduría y de entendimiento, el espíritu de consejo y de poderío, el espíritu de conocimiento y del temor de Jehová>>. Y también dice: <<Él no juzgará por la mera apariencia de las cosas a sus ojos, ni censurará simplemente según lo que oigan sus oídos. Y con justicia tiene que juzgar a los de condición humilde>>. (Isaías 11:2-4). (¿Le gustaría tener un rey así? Pues, vamos a orar todos a Dios Padre, para que acelere el proceso de Su Segunda venida...)
<<Jesús enseñó a sus discípulos a pedir que se hiciera la voluntad de Dios en la Tierra y en el cielo. ¿Por qué tenían que pedir que se hiciera la voluntad de Dios en el cielo? Aprendimos que Satanás se rebeló contra Dios. (Es cierto, y Satanás está preso en los abismo.) Jehová permitió que Satanás y los ángeles desobedientes o demonios se alejaran o se quedaran en el cielo durante algún tiempo.
Así que no todos los que vivían en el cielo hacían la voluntad de Dios. En el capítulo 10 aprenderemos más sobre Satanás y los demonios. La Biblia dijo que Jesús pelearía contra Satanás poco después de ser nombrado Rey del Reino de Dios (lea Revelación 12:7-10). En Revelación 12:10 se mencionan dos sucesos importantes. Primero, Jesucristo empieza a reinar. Y, segundo, se echa a Satanás del cielo a la Tierra. Como veremos, estos dos sucesos ya han ocurrido.
Los ángeles obedientes se alegraron mucho cuando Satanás y sus demonios fueron expulsados del cielo. La Biblia dice: <<¡Alégrense, cielos, y los que residen en ellos!>> (Revelación 12:12). Ahora hay completa paz y unidad en el cielo porque todos los que están allí hacen la voluntad de Dios. (Señor Dios, creo, que todos los niños de este tiempo merecen ver a Jesús, a los Ángeles, el Cielo y el Infierno, para que no incurran en los errores de los mayores. Así sea. Amén) Pero la vida en la Tierra es muy distinta. La Tierra está llena de sufrimiento porque <<el Diablo ha descendido>> a ella y siente <<gran cólera, sabiendo que tiene corto espacio de tiempo>>. (Revelación 12:12).
Satanás está muy enojado porque lo han expulsado del cielo y sabe que muy pronto toda su obra será destruida. Por eso, los demonios más rebeldes hacen todo lo que pueden para causar dolor y sufrimiento a la Humanidad. (Deben saber que estos seres invisibles, se pueden mostrar delante de nosotros con rostro y cuerpos diferentes; pueden tomar el cuerpo de cualquier persona: Ve y Observa las posesiones diabólicas. El Vaticano tiene exorcistas.)
Pero la voluntad de Dios para la Tierra no ha cambiado. Él aún quiere que la Tierra sea un Paraíso y que los humanos seamos perfectos y vivamos para siempre (Salmo 37: 29). (Esto es bien cierto, solo los mansos y justos lo disfrutarán. ¡Vida eterna! Gracias Padre del Cielo. Por Tu infinita bondad, ten misericordia de los ignorantes, ellos, no tienen la culpa de ser engañados por los lacayos de Lucifer y de Satanás. ¡Piedad Señor Dios! Ten piedad hacia la gran humanidad dormida en lo espiritual. Si meditamos vemos el Reino de Dios en nuestro interior. Verán grandes paisajes... y a muchos grandes personajes, que pueden haber sido tú en otras vidas anteriores. Hay muchas sorpresas y muchos enigmas se desvelan.)
La profecía de Daniel 2:44 dice: <<En los días de aquellos reyes el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos, y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos>>. ¿Qué nos enseña sobre el Reino de Dios esta profecía? (Mucho cuidado, mucho ojo, que esto es bien cierto, no permitan que te engañen, estamos en el Tiempo del Apocalipsis). Primero, nos enseña que el Reino de Dios empezaría a gobernar <<en los días de aquellos reyes>>. Esto significa que todavía existirán otros gobiernos en la Tierra cuando el Reino empezara a gobernar. Segundo, nos enseña que el Reino de Dios duraría para siempre y que ningún otro gobierno lo sustituiría.
Y, tercero, nos enseña que los gobiernos de este mundo lucharían contra el Reino de Dios. El Reino vencería y sería el único que gobernara la Tierra. Cuando se cumpla esta profecía, la humanidad tendrá el mejor gobierno que pueda haber.
¿Qué pasará justo antes de la guerra de los gobiernos humanos y el Reino de Dios? (Esto es hoy en día, ahora, en esta época moderna). Los demonios engañaran <<a los reyes de toda la tierra habitada, para reunirlos a la guerra del gran día de Dios el Todopoderoso>>. (Esta guerra no se dará, porque los Hombres buenos han despertado y ocupan los lugares de poder, así vemos a Trump, XI, Putin y el coreano norteño, que lo pintan tan malo y tonto, y es un gran sabio). Esta guerra (ex guerra) se llama Armagedón, y en ella los gobiernos humanos pelearán contra el Reino de Dios. (Revelación 16.14, 16). (Ve a ver la prensa, el señor Macrón ha caído, y con él todos, los seducidos y poseídos por los diablos, ve y observa la prensa de Europa... y en especial Ucrania...)
La Biblia dice: <<Tanto amó Dios al mundo que dió a Su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en Él no sea destruido, sino que tenga vida eterna>>. (Juan 3:16). La humanidad ha sufrido mucho desde que Satanás y sus demonios fueron expulsados del cielo. Pero el sufrimiento acabará pronto. Esa es la razón, de las guerras de toda la Tierra y, es que vivimos en un mundo lleno de personas infectadas por los demonios, son malas y egoístas. Muchas personas malvadas mienten, engañan y llevan una vida inmoral, y nosotros no podemos impedírselo. Pero Jehová sí puede.
Si no cambian, Él las destruirá en Armagedón (lea Salmo 37:10). La razón de más peso por la que necesitamos el Reino es que los gobiernos humanos son crueles, corruptos y no pueden solucionar todos los problemas de la gente. Además, no quieren ayudar a la gente a obedecer a Dios. Con razón la Biblia dice que <<el hombre ha dominado al hombre para perjuicio suyo>> (Eclesiastés 8:9).
(El hombre domina al hombre para su perjuicio, porque los diablos dominan a los hombre para que perjudiquen a los hombres, es un círculo cerrado, en los que hemos estado atrapado en la Ley de la Siembra y cosecha; lo que dijo Jesús nos salva: No le hagas a los otros, lo que tú no quiere que te hagan a ti. Haz a los otros, lo que tú quiere que te hagan a ti. Amor es el nombre Dios-Cristo. ¡Vencemos! Jesús conseguirá que se haga la voluntad de Dios en toda la Tierra).
La Biblia dice: <<Después de Armagedón, el Reino logrará que se haga la voluntad de Dios en la Tierra. Por ejemplo, Satanás y sus demonios serán encerrados. Revelación 20: 1-3). (Esto ya está hecho). Con el tiempo, nadie se enfermará ni morirá. (Mil años de paz y seremos libre de la enfermedad y de la muerte y de la reencarnación). Gracias al rescate, todos los humanos obedientes podrán vivir para siempre en la Tierra. Además, el Reino hará que el nombre de Dios sea santificado o limpiado. (¿Qué significa esto? Pues que se revelaran todas las mentiras de la casta sacerdotal, de todas las religiones y la verdad brillará, y seremos seres libres y alegres. Viviremos el Cielo en la Tierra, junto a Jesús el Rey del Universo. Creo que no muchos se salvarán porque veo en mis sueños, que muchísimos caerán al abismo, conducidos por un político endeble. Los culpables de esta masacre actual, los veremos en los banquillos de los tribunales de la Tierra, y ya se van cazando a los villanos corruptos de la Unión Europea y Macrón es un pobre engañado por los diablillos. ¡Despierta hombre, despierta, que vas a ir Infierno y de allí no se sale! La Biblia, ni ningún Libro Sagrado es confiable, hay muchas mentiras, dichas para confundir a la Humanidad. Pide ayuda a Jesús, para descifrar lo falso de los textos sagrados. ¡La Verdad os hará libres! Vosotros sois dioses. Jesucristo.
Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor Dios, bendice y certifica la obra de nuestras manos y, por favor bendice y ayuda a salir a Alemania y a toda Europa de las acechanzas de los lacayos de Lucifer. Ayuda a iluminar a los gobernantes poseídos por los diablos. ¡Sálvanos Jesús! Ayuda a cambiar la Industria y la política Industrial de Europa y de todo el Mundo. Esta ha sido una forma de explotación y esclavización de ciertas zonas de la Tierra. ¡Justicia a los trabajadores de las fábricas! Así sea. ¿Qué nos enseña Jesucristo?El Diablo y Satanás son sus enemigos y también los nuestros. Amén.
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