Edward de Bono El maestro del pensamiento creativo. Seis sombreros para pensar: Una guía para pensar mejor, utilizada por millones de personas en todo el mundo, para los lectores del siglo XXI. <<No hay nada más triste ni existe mayor despilfarro que una sala llena de personas inteligentes con buenos sueldos esperando una oportunidad para atacar las conclusiones del orador. Gracias al método expuesto en este libro, la inteligencia, la experiencia y la información se convierten en protagonistas y los egos desaparecen de los procesos de toma de decisiones. Desde hace años, el concepto del pensamiento paralelo acuñado por Edward de Bono se ha instalado en los comités ejecutivos y las reuniones directivas en todo el mundo: desde ejecutivos sénior de grandes empresas como Siemens, NTT o Prudential hasta gobiernos y estructuras administrativas. Durante más de dos mil años nos hemos conformado con discusiones poco o nada constructivas.>>
<<Gran parte de lo que se consideran hechos no son más que comentarios realizados con buena fe o creencias personales manifestadas en ese momento. La vida tiene que avanzar. No es posible comprobar todo con el rigor de un experimento científico. Por tanto, en la práctica establecemos una especie de sistema en dos niveles: >>hechos creídos y hechos comprobados>>.
<<Con el sombrero blanco podemos plantear hechos creídos, pero debemos dejar totalmente claro que se trata de hechos de segunda clase... Tal vez prefieras dividir así los dos niveles: 1. Hecho comprobado. 2. Hecho no comprobado (creencia)... Comprobado. Muy probable, basado en la experiencia y en lo que sabemos. Bastantes posibilidades (a través de una combinación de diferentes cosas). Cincuenta por ciento de posibilidades. Poco probable. Posibilidad remota o muy remota...>>
"Hechos creídos y hechos comprobados". Anoche, vi las películas, María de Nazaret y Napoleón en (Google). Al ver las imágenes, de la decapitación de María Antonieta, unos sentimientos inexplicables se despertó en mi. No he podido conciliar el sueño en gran parte de ayer-noche. Las visiones, iban y venían, en medio del silencio pude pensar. Con ojos de madre, vi esos hombres y mujeres que huyeron de Dios hace siglos, he visto que han venido a caer en la áspera frialdad del paganismo. Hoy apenas quedan herejes. Hoy dicen que, ellos son ateos. Los que se apartan del Dios verdadero vienen a ser esclavos de las más desiertas de las sequedades del alma. Son paganos. Son ateos. Desde todos los horizontes vuelven hoy sus ojos, sin luz, en busca de la felicidad que siempre ambicionaron.
A tientas andan tratando encontrar Camino, Verdad y Vida. Les hemos aconsejado de mil formas distintas que miren a su interior y activen el Cristo Divino. Lo han mirado y no han visto nada. Les hemos gritado con fuerza de mil formas distintas que mire de nuevo que Cristo vive en su corazón; el mismo que fue y que será siempre, y la indiferencia de ellos apagó la fuerza nuestros argumentos. Un autor dijo: <<He comprendido la frialdad de estas almas cuando sentí en mi interior aquel reto que reflejaban los ojos de los paganos: <<¡Domostradnos con vuestras vidas que Cristo vive!>>. Sí, es verdad, es cierto. No son suficientes las apologéticas y los tratados teológicos, tan secos y cuadriculados algunos. <<¡Demostradnos con vuestras vidas que Cristo vive!>>
<<Se desgarra el corazón cuando en la actualidad, buscando vidas humanas entre nuestros cristianos, vidas que puedan presentarse a esos hombres sin fe para que les sirvan de guía y ejemplo, no las encontramos. Es para llorar el espectáculo mediocre y ruinoso que ofrecemos al mundo después de veinte siglos de actividad. La Tierra está llena de cristianos, y, sin embargo, el poderío está en manos de los muertos. De Sagrarios está el mundo lleno, y no sobran vidas, no hay vidas..., vidas que arrastren, que fortalezcan los pobres deseos de las gentes, que iluminen las entumecidas inteligencias de los tuberculosos del espíritu, que vivifiquen los egoístas corazones de los materialistas calculadores, vidas apasionadas, vidas generosas, vidas llenas de fuego; nos faltan vidas..., vidas>>.
<<Doloridos con la vulgaridad de nuestro mundo cristiano, avergonzado de buscar y no encontrar antorchas que alumbren las cavernas de su paganismo, abatidos por la mentira nuestro esfuerzo actual, hemos buscado en el pasado lo que no hallamos en el presente. Y les hemos presentado, llenas de color, las vidas de nuestros santos. <<¿Qué es ser santo?>>, nos han preguntado con ojos de risa. Mirando al cielo hemos podido calmar nuestros nervios rotos. Apretando los puños hemos acabado por sonreír, violentándonos. ¡Sé burlan de nuestros santos! El santo es para esas almas deformadas un fantasma que quedó petrificado -en una postura casi siempre incómoda- en una hornacina, rodeada de viejecitas de piel arrugada. <<¿Los santos?>>, siguen preguntándose los paganos. Unos pobres desgraciados que se propusieron con energía llevar a cabo el lema ora et labora y se quedaron a mitad de camino, con sus oraciones, plegarias y rosarios, olvidando el trabajo corriente de todos los hombres.>>
<<¿Los santos?>>. Pobrecitos enfermos que, habiendo sido despreciados por la vida, se agarraron como tabla de salvación a reflexionar sobre la Muerte. Habían perdido la salud y ejercitaron sus virtudes menospreciando a los fuertes. Encapuchados que nunca vieron la luz del sol, que como estantiguas pasaron por las montañas de siglos atrás asustando a los hombres pacíficos. (Así hablan los paganos). <<¿Los santos?>>. Y han vuelto a mirarnos con ojos de risa. Y, verdaderamente, sobre las montañas discurre la caravana de nuestros santos. Pero no son fantasmas; son hombres que conocieron el tiempo de todas las edades; algunos llevan el paso lento de la vejez; otros hay que van dando saltos con su juventud. Encapuchados y gentes con la cabeza cubierta, trajeados a la antigua, unos; con vestimenta moderna, otros. A caballo, las sandalias rotas, guerreros de todos los tiempos; capas reales y cadenas de esclavos; todos a través de las montañas. Una bella caravana. ¿No la veis?>>
<<Pero..., para nuestros santos, los paganos tienen el desprecio y el odio. Para muchos paganos modernos son un motivo más de poesía y de recuerdo; admiran su entusiasmo, su sensibilidad, su amor a la naturaleza, y con despecho a su Dios. Pero... el santo, ¿qué es el santo para nuestros fieles? Para esos hombres afiliados a la doctrina de Cristo por el bautismo, ¿qué es el santo?. Y volvemos a avergonzarnos con lo que vemos y oímos. El santo, a esas gentes les inspira compasión: unos hombres que vivieron de rodillas en épocas pasadas. Los santos fueron hombres que por la penitencia llegaron a ser lo que son: validos de Dios. Este concepto de validos es el que ha quedado entre las gentes. Y acudirán al santo para pedirles favores, besuquearán sus pies de pasta, admirarán su cara relamida y poco artística, depositarán monedas como prenda de su amor.
Se les pide novio, se les pide novia, se les reclaman las cosas perdidas, y hay días señalados en los que el conseguirlo resulta menos difícil... ¡Nuestros santos confundidos con fetiches de pasta!... Y continúan preguntándonos: <<¿Qué es ser santo?>>. Y abrimos con miedo esos libros que llevan título: <<Vidas de santos>>. Libros encuadernados con tapas negras, muy negras, ¡siempre de luto!, con gruesos caracteres de imprenta, para que pueda leer con facilidad las gentes de vista cansada. Y nos encontramos con hombres poco enérgicos y faltos de alegría, que a la temprana edad de cinco años demostraban una terrible aversión al siglo mundano y pervertido.
A veces se nos presentan en esos ejemplos de vida sobrenatural a unos niños que no saben jugar con las cosas de los niños, que no saben hacer travesuras, que no saben reír ni saben llorar. Todos, siendo pequeños, hemos pedido a los Reyes Magos un tragabolas, un tranvía y un tambor. Nuestras hermanas, muñecas de mil colores, botones y cocinas de verdad. Pero los santos -así nos lo han contado en ocasiones- se encontraban muy por encima de esos juegos triviales y sin sentido. Y si estos libros presentan a un joven de dieciocho, veinte o veintitrés años, quieren exaltar su modestia y retratan la timidez, y si hablan de pureza, entendemos cobardía.
Muchas veces aún se confunde la santidad con los portentos, y si se nos habla de santos que no fueron taumaturgos, se nos llama la atención sobre su oración contemplativa, que exteriormente no se traslucía, y se alude a esto con pena. ¿Por qué tienen miedo de decirnos que exteriormente tenían todas las características de los hombres corrientes? Como si la santidad obligara a llevar en la frente un sello que los distinguiera de los otros mortales; como si la santidad fuera una profesión más entre las actividades humanas. Hablamos tan sólo de lo que leemos. Más vale no hablar de lo que vemos en muchas estatuas de cartón piedra. ¡Qué caras, qué gestos, qué amaneramiento! Este es, por lo visto, el tercer concepto que se tiene de los santos, el de esos piadosos autores: no nos dejan ver más que un derroche de Gracia divina sobre una naturaleza débil y enfermiza>>.
<<En la medida en que se borra de las conciencias el sentido de la trascendencia divina, el Cristianismo se envilece. Y en la misma medida pierde su influencia transformadora>>. (Leclerco: Diálogo del hombre y Dios, pág. 40). El autor, Dice: <<Está escrito para hombres y jóvenes inquietos y rebeldes como tú. Para los que queremos poner a Cristo en la cima de lo humano. Es preciso leer bien estas páginas y hacer un esfuerzo sincero para comprender el alma veraz y sin doblez de quien las ha escrito... Hay demasiados cristianos somnolientos es indiferentes; hay demasiada gente que vive en superficie y no en profundidad, que se fabrica el ente ficticio de un Cristianismo a su medida, a su imagen y semejanza, en lugar de conformarse en toda su propia vida a la luz del rostro de Cristo; muchos deben todavía comprender la pureza e integridad Cristiana, olvidando que el Reino de Dios radica y actúa sobre todo en la interioridad del alma que se da toda ella a Cristo... sí, al trabajo, pero con espíritu terrestre, a la par con los <<hijos del siglo>>, y no como los hijos de la luz, hagan pura cultura, pura economía o pura política, con los mismos métodos y con el mismo espíritu de los otros, olvidando de las superiores finalidades del Reino de Dios...>> Jesús Urteaga El valor divino de lo humano.
¿Qué hacemos al llegar a una Iglesia? Mirar las estatuas, los cuadros, el techo del templo... etc, muchas veces había visto el retrato de San Nicolás: Niños, con los brazos levantados dentro de un barreño o baño. Niños que gritan, niños jubilosos, eso, pensaba en mi infancia. Cuenta la historia del santo Nicolás, que era de familia acaudalada, pero, siendo muy joven, muere su padre. Nicolás decide estudiar. Marcha fuera de su pueblo. Estando de vacaciones, decide pasear por los alrededores, al llegar cerca de un bosque, escucha gritos de niños, a medida que se va acercando se da cuenta que están aterrados. Mira por la ventana de una casa y ve, a un hombre descuartizado en cuartos a unos niños. Con frialdad los va cortando en cuatro cuartos, y echándolos en un baño. Al entrar San Nicolás, en la estancia, un gran resplandor inunda la casa. San Nicolás dice en voz alta: Salgan fuera, salgan rápido. Los cuartos de niños se unen al instante. ¡Los niños salen corriendo...! En aquella época era normal y consentido vender y comer carne humana. <<¡Hechos creídos y hechos comparados!>> Fue verdad.
Cuando tomas conciencia, te das cuenta que la primera riqueza es el tiempo. Los bienes de este mundo se vuelven inútiles si no disponemos de salud o del tiempo para disfrutarlo. El cuerpo y la mente son libros en los que se puede leer el alma. La vida es una rueda que gira para todos. Los que están arriba estarán abajo, y los que están abajo estarán arriba. Pero el arriba y el abajo no son bueno ni malo, ni feliz y triste, sino distintas formas de la experiencia que pueden afrontarse siempre con alegría. Las situaciones difíciles pueden hacer que pierdas la fe en que todo saldrá bien. Sin embargo, la vida siempre puede sorprenderte. Donde no ves salida, se tiende una mano amiga o surge una nueva idea.
No permitas que las circunstancias secuestren tu confianza y tu fe. Ellas no te gobiernan, eres tú quien gobierna sobre ellas. Sigue adelante, realiza siempre la acción correcta, llegarás a tu meta. <<Dios escribe derecho con líneas torcidas>>, pero quién conoce la caligrafía de Dios. <<Con paciencia y perseverancia construirás tu fe, realizarás siempre la acción correcta. En los pasos que te aproximen a tu meta, irás identificando el sentido de cada trecho de tu camino. Tu confianza crecerá y se hará segura. Recuerda que es Dios quien guía la mano que traza tu destino>>.
La historia de la caza de brujas en Europa y en el Nuevo Mundo fue brutal. Acusadas de brujería, miles de mujeres fueron humilladas, torturadas y ejecutadas durante los siglos XVI y XVII. Una amplia cultura o un espíritu independiente eran suficientes para merecer la hoguera, y en el caso de la Reina María Antonieta la guillotina. Por querer dar al pueblo las herramientas para dignificar su vida. La Reina fue acusada de libertina y de otras muchas ofensas; el famoso <<asunto del collar>>, la desacreditaron y la hicieron odiosa al pueblo, sobre todo a partir de 1785. Los libros de historia dicen todo lo contrario. Cuando, la Reina María Antonieta está sobre el patíbulo, delante de la guillotina y del verdugo, enfrente de ella un hombre orgulloso erguido en toda su estatura y su anchura, con un rostro risueño, vestido con chapela y capa roja sobre un traje negro azabache impecable. Ese es, el cardenal Richelieu. Este sátiro, envidioso, el mayor adulador de los Reyes, Luis XVI y María Antonieta de Austria Reina y, Rey del Reino de Francia, sujeta a su hijo el Delfín de Francia, un niño de apenas seis años. El cardenal, con su mano, acercándola al cuello del niño, mira a la Reina y le dice con gestos, que le va acortar el cuello a su hijo. Esto no se ve en la película de Napoleón, tampoco se ve como enseñan la cabeza de la guillotina y la lanza a los perros; que se la van comiendo... Un pueblo enfurecido. Por las conspiraciones en Versalles, del cardenal y de los usureros. Los prestamistas, temían la reforma de los Reyes y ellos se inventaron la revolución de Francia. Miles de miles de personas del pueblo llano fueron ejecutadas, muy pocos nobles y, aún menos del clero.
En la primera hora de la mañana los truenos habían retumbado como un redoble de tambor en el castillo de Versalles. La furia del viento, atrajo gruesa nubes, que se habían acumulado con increíble rapidez y para entonces se cernían sobre Francia como una cubierta de lodo y plomo sobre los tejados de pizarra. Hacía demasiado calor para ser final de verano. Todo estaba oscuro. Una desapacible luz amarillenta bañaba el patio real, al que se abrían las ventanas, donde el cardenal acariciaba la cabeza del Delfín de Francia como si fuera un perro. Con los truenos, como cañonazos retumbaron todos los cristales. Rayos y truenos se sucedían sin tregua aquella mañana, hasta que la lluvia empezó a caer. A la Reina María Antonieta le gustaba las tormentas. Le gustaba ver el agua rodar por los tejados; desbordaba los canalones y bajaba formando arroyos por los cristales. El agua contra el suelo de la campiña la alegraba. Ella comprendía, la riqueza de la lluvia para el labrador. Temía a la gente de la corte, más que a la oscuridad del bosque de los cristales.
La Europa de estos dos siglos XVI y XVII se enriqueció a la misma velocidad con que aumentaba la esclavización de cautivos africanos y americanos y la violencia contra las mujeres. Los Reyes de Francia, ofrecidos en holocausto a los falsos dioses del sionismo imperante de los usureros y prestamistas; ellos, como chivo expiatorio. Con nombres y apellidos, país a país, un estudio estremecedor de la represión de los hombres de África, y de Norte América, y atacaban a las mujeres sabias. Y, La Reina María Antonia era molesta. Ella quería, hacer lo que hacían los Reyes de España. Para muestra, los monumentos, del Nuevo Mundo, que aún se mantienen en pie: Los Hospitales, las catedrales, las universidades etc. Saben que aquel cardenal se reencarnó en una mujer fea, gruesa, grosera, todo un esperpento. Limpiaba los suelos de una Iglesia.
Lo vi en un sueño, en aquel momento, no lograba enlazar el puzle de ese sueño. Pero, un día, llegó a Radio Esquina, una mujer, era ella, la del sueño. Había oído en la radio mi voz, quería conocerme, le interesaba que le echara las cartas del Tarot, para saber su porvenir. Era la mujer más, más, asquerosa que ha existido. Era línfomana. Ella era la reencarnación del cardenal que hizo temblar la Corona de Francia. Miles de miles de muertos por su culpa, sí, el cardenal Richelieu. Sembró el terror y el hambre por Francia y por toda Europa, porque siguió la saga con Napoleón Bonaparte, y este, es ahora español y sufre de la espalda y es un obrero, y Josefina igual sufre de la espalda. Y, me paro, porque le he, y me hizo prometer, que nunca contaría su historia. Solo una pincelada... amiga.
Detrás, moviendo los hilos los prestamistas, que ahora son los amos de medio mundo. Los que proyectaron en 1772-1976 tres guerras mundiales y las guerras permanentes. Dando dinero a los dos bandos. Si esta gente, conocieran la verdad, serían más buenos, mansos y humildes que Nuestro Señor Jesucristo. Hoy estas vivo, y tropiezas, estando muy sano y adinerado, y, al instante al Más Allá. Recuerda, <<Las camisas de los muertos no llevan bolsillos>>, y la muerte es igual para ricos o pobres. Juicio Final cara con cara con Dios Padre. Si no te lo cree, es tu problema. Jesús el Nazareno lo explica todo con sus Parábolas. Lee y reflexiona. Dios es Jesús. El Mesías de Israel. <<El Rey del Universo>>. Cristo Rey de los judíos.
La reina María Luisa, madre del Rey Luis XVI había metido en su palacio al padre de Josefina. (Magia negra)... Lo escrito en un libro de historia: <<María Antonieta de Austria. Reina de Francia (Viena, 1755-París, 1793). Era hija del emperador Francisco I de Alemania y de la emperatriz María Teresa. Se casó en 1770 con el Delfín de Francia, el futuro Luis XVI (Ahora, también se llama Luis, y es un hombre sabio y acaudalado, un hombre de renombre, su mayor tesoro es que tiene muchos amigos y, muchas personas, debido a su obra lo respetan, y le tienen gran afecto. Hombre estadista, un planificador ejemplar. No ha robado nada de lo público.) Reina después de la muerte de Luis XV, en 1774 tuvo una influencia política como ninguna otra consorte francesa.
La sospecha de servir a intereses austriacos, la "oposición a ministros reformistas" y su carácter ligero hicieron posible que sus enemigos iniciaran una campaña calumniosa en folletos y libelos que la desacreditaron y la hicieron odiosa al pueblo, sobre todo a partir de 1785, con el <<famoso asunto del Collar>>.
Desde 1789 impulsó a su marido a oponerse a la causa revolucionaria, ganándose la simpatía de los realistas, pero su rechazo a pactar con los revolucionarios moderados agravó el caos en Francia. A partir de agosto de 1792 fue encerrada con su familia en El Temple; de ella partieron los planes de huida y la petición de ayuda a Austria. Tras la ejecución de Luis XVI, en enero de 1793, fue separada de sus hijos y trasladada a la Conserjería; compareció ante el tribunal revolucionario y fue condenada a pena de muerte y guillotinada el 16 de octubre de ese mismo año.>>
Y, si, ve la película, Josefina Bonaparte, era una libertina, era extranjera. Y, la encumbraron junto a Napoleón, hasta, que ya no les servía para sus intereses. Esta gente aplaude a los dos bandos y paga o presta a ambos bandos. El Libro Illuminati de Paul Koch lo explica muy bien. Ahora, preparan la gran guerra, se van a comer una mierda. Jesús, en ti confío, líbranos de los malvados. ¡Ya Basta! Basta de crisis y de derrumbe financiero y moral. ¡Arriba el animo y a trabajar! ¿Qué hacemos? Unirnos a la rebelión de los Hombres buenos! Conscientes del cambio a todos los niveles que está sufriendo el mundo en nuestros días, tenemos que enfrentarnos serena y conscientemente al mismo. La problemática actual espera de quienes nos llamamos cristianos actitudes y respuestas claras. Y no por fidelidad a formas caducas, sino porque creemos que la Palabra del Dios vivo sigue vigente y operante hoy también.
Es ella -y no sólo la actualidad con su compleja problemática- la que nos lanza continuos desafíos al mismo tiempo que hace verosímil y cercana, tanto para los demás como para nosotros mismos, la presencia renovadora del Evangelio. El mensaje bíblico tiene mucho que decir a todas las cuestiones, e implicaciones éticas de las mismas, que la vida moderna nos echa a la cara diariamente.
Porque la Biblia no es solamente un libro que nos enseña a bien morir sino, también y sobre todo, a bien vivir. Lo idóneo, pues, será que los jóvenes que proyecten su unión lo hagan iluminados por la enseñanza de la Biblia y el alto ideal que ella ofrece a la convivencia matrimonial. A lo largo de los siglos, las diferentes sociedades y culturas colocaron varias salvaguardas para protegen la institución matrimonial; entre ellas una serie de hábitos, y costumbres, que más allá de todo folklore o condicionamiento sociológico, trataban de impedir un camino demasiado fácil a una institución demasiado seria; así, eran a modo de diques y obstáculos que, no obstante, facilitaba la maduración afectiva y la reflexión previas a la decisión trascendental de unir la propia existencia con otro ser humano de diferente sexo para crear una comunidad superior de vida entre ambos. Ahora, sin embargo, en que el matrimonio ya no es tenido por muchos por un compromiso para toda la vida, estos diques, estas salvaguardas, ya no parecen tan necesarios a la sociedad.
Pero para el buen cristiano sigue siéndolo; tan importantes como antes. Aún más, y dado el clima moral de permisividad creciente, tal vez más importante que nunca. El apóstol Pablo enseña que la unión íntima, física, de un hombre y de una mujer les convierte en <<una sola carne>> (1ª Corintios 6:16). De ahí concluye Pablo que los que somos <<templos del Espíritu Santo de Dios>> no deberíamos convertirnos en <<una sola carne>> con una prostituta. Esto es lo que la Biblia denomina pecado de <<porneia>> (que nuestra fornicación>>), es decir, la promiscuidad sexual, fuertemente reprobaba por el Nuevo Testamento.
Y es, precisamente, este pecado el que sobre todas las demás ofertas le brinda al joven nuestra sociedad permisiva. Así, las uniones que realizan las parejas, incluso los matrimonios que contraen todavía un buen número de ellas, nacen de relaciones superficiales, mixtificadas, falsas en sus planteamientos emotivos y con unas cargas de consumismo y de manipulación que socavan sus fundamentos peligrosamente.
Gracias a Dios, algunos de estos matrimonios acaban descubriendo la estabilidad y la seriedad que se les exige para que la relación mutua tenga éxito, pero las oportunidades para que ello sea así no son muchas y más bien todo juega en su contra. Se nos pregunta por qué no estimamos normal el que la gente joven viva junta y por qué concedemos tanta importancia a una ceremonia legal y a un pedazo de papel resultante de dicha ceremonia con toda su pompa y su formalidad. La nuestra es una época informal, ¿por qué no dispensar, pues, a la juventud de nuestros vestidos blancos, nuestros pasteles de boda y demás acompañamientos de nuestros ya anacrónicos ceremoniales? (En verdad necesitan seguridad en el empleo, y dignidad del salario y del trabajo. Protección Social: ayudad a las familias numerosas y VIVIENDAS DE PROTECCIÓN SOCIAL. EDUCACIÓN GRATUITA DESDE LA CUNA A LA SEPULTURA
Si creemos, como enseña la Biblia inequívocamente, que la unión sexual -la unión íntima de un hombre y una mujer- les constituye en <<una sola carne>>, entonces lógicamente el compromiso moral implícito quiérase o no es el mismo que si hubiera mediado una ceremonia formal. Las iglesias cristianas -y la mayoría de culturas y sociedades, tanto antiguas como más modernas- creen que esta unión constituye el compromiso moral más serio y más fuerte de toda la vida y que, por lo tanto, no debiera tomarse a la ligera, como por casualidad. Debiera ir precedido de un compromiso, un trato progresivo en el mutuo conocimiento y convencimiento de que existen bases sólidas para creer que pueden unir sus vidas en matrimonio. Y este compromiso debiera ser públicamente notorio a familiares y amigos y luego formalmente ratificado delante de la sociedad (por lo que el compromiso encierra) y delante de la Iglesia (por lo que entraña de compromiso moral y espiritual).
De esta manera, los cónyuges que asumen el compromiso de esta nueva comunidad de vida en común, lo hacen discerniendo dicho compromiso el uno en el otro y ante todos los testigos para demostrar que realmente es un hecho, que el compromiso está ahí con todas las responsabilidades que conlleva. Responsabilidades de uno con respecto al otro y de ambos ante Dios y el mundo.>> (Volviendo a la tradición, se podría evitar mucho sufrimiento a todos a los hombres y a la mujeres y sobre todo por encima de todo a los HIJOS E HIJAS).
Confucio dijo: <<La virtud de la muchacha trae grandes alegrías a la familia. Si el padre ejerce de padre; el hijo de hijo y la madre de madre, todo estará en orden>>. Y lo mismo ocurre en las Escuelas: El Maestro debe ejercer de maestro, no de amigo o compañero, esto es un grave error. Zapatero a tus zapatos. Vivimos en un mundo confundido en las confusiones que están provocando unos pocos con intereses muy oscuros. Conducir a cuantos más mejor al Infierno.
En una ocasión, alguien pidió a Lenin que definiera el comunismo en una única frase. <<El comunismo es el poder los soviets -dijo-, más la electrificación de todo el país>>. No puede haber comunismo sin electricidad, sin ferrocarriles, sin radio. No era posible establecer un régimen comunista en la Rusia del siglo XVI, porque el comunismo requiere la concentración de la información y los recursos en un núcleo. <<De cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades>> solo funciona cuando la producción puede recolectarse y distribuirse a lo largo de enormes distancias, y cuando las actividades pueden controlarse y coordinarse a la escala de países enteros. ( En la Rusia, la Alemania, la Austria, la España e incluso Polonia, toda la zona de Eurasia de los siglos XVII-XVIII-XIX, la gente disfrutaba de la vida. Sí, trabajaban y se divertían, iban a la opera, al Teatro, festivales y ferias. Nos han pintado una vida oscura, cosa que es mentira. Mira los monumentos. Con eso basta. Inversiones en el Arte, la Cultura y la Enseñanza, había grandes Maestros y grandes personas, donde se compartían los recursos. Ese mundo feudal es un poco fábula).
(Según a que intereses... Marx y Lenin, Engels, eran masones, mercenarios para la élite opresora. Los usureros, los prestamistas los ladrones, los leñadores asesinos de los bosque del Jura. Hoy asesinan a gran escala. Ve y observa Palestina, Siria, Yemen, Afganistán y, es el momento de decir: YA BASTA. El cristiano vence al mundo criminal de Lucifer, como venció a Satán.
Oración y decir a Dios: <<¡Reclamo lo que es mío por derecho de conciencia!>> Padre, yo soy tu hijo/hija, por lo tanto yo soy tu heredero. Hágase en mí y en todas tus criaturas según Tu voluntad. Señor Dios, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Gracias Padre del cielo. No olvidar la Ley de la Siembra y cosecha: <¡Quién a espada mata a espada muere!>> Hasta cuando así Dios lo quiera. Amén.
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