Atender a los procesos comunicativos propios es una tarea muy recomendable, no sólo por lo que supone de mejora en las relaciones interpersonales, sino para tomar conciencia de qué comunicamos. ¿Se han hecho esta pregunta?: <<Yo, ¿qué comunico? ¿Cómo comunico?>>. Una buena manera de encontrar respuestas a estas preguntas es: <<¿qué estoy recibiendo de los demás? ¿Qué me están comunicando?>>. <<La vida es como un eco. Si no te gusta lo que recibes, presta atención a lo que emites>>. Vamos con la cabeza tan llena de obligaciones, compromisos y expectativas que no atendemos los mensajes sutiles que recibimos constantemente de las personas con las personas con las que nos comunicamos.
Una característica de la sociedad en la que vivimos es que nos presentan estímulos y tantas demandas que apenas tenemos tiempo para estar con nosotros y con los demás. Sin tiempo, sin serenidad interior difícilmente captaremos las sutilezas que se esconden detrás de un tono de voz, en la comisura de unos labios o en la caída de unos ojos. <<Cuando ya empezamos mal, es porque llegan lecciones que, tenemos que aprender o resolver karma, conflictos y errores de otras vidas anteriores; por eso, se nos presentan personas kármicas; gente que nos hace sufrir, a veces bloquean los caminos, o calumnian y difaman entorpeciendo nuestro proceso creativo y de crecimiento>>. La complejidad de las relaciones humanas se pone de manifiesto ya desde el inicio de las mismas.
Establecer una relación por muy breve que sea, pone en juego nuestras habilidades sociales. Hay gente a la que le encanta ese juego, se pasarían el día conociendo a otras personas. En cambio a otros les llega a estresar eso de tratar con los demás.
Toda comunicación implica una relación que se expresa a través de un lenguaje tanto verbal (digital) como no verbal (analógico). Los mensajes circulan continuamente dándole contenido a la relación y a su vez definiéndola. A partir de estas dos variables, contenido y relación, se puede analizar la estructura básica del mensaje.
El afamado antropólogo Gregory Bateson hizo aportaciones de enorme valor a la escuela de Palo Alto. Entre ellas, mostró que todo mensaje incluye dos aspectos: es a la vez <<información>> y <<orden>>; o, dicho de otro modo, una parte del mensaje se dirige al contenido, a la transmisión de datos, y la otra define la relación, cómo debe entenderse dicha comunicación: Mensaje = contenido y relación. Son las dos caras de una misma moneda, aunque con trampa: ¡La lectura que hagamos del mensaje racional clasificará el contenido! Recuerdo que en un libro me encontré lo que llamaríamos un <<supervendedor>>: dominio de la relación comercial, educado y amable, conocimientos técnicos de la palabra, la filosofía y tiene tal capacidad de tergiversar la historia y la enseñanza de la Biblia y de otros Textos Sagrados. Y a pesar de tanta brillantez, tanta competencia, no me lo creía.
Al leer el libros o mejor dicho los libros del autor de Sapiens Yuval Noah Harari y de Homo Deus, dice él breve historia del mañana. Sentía que lo que muestra era una exposición de dominación, de alejar al sujeto del Creador y de acercar a la Humanidad al objeto, al mundo material, haciendo ver la inexistencia de Dios. Y el objeto era yo, eras tú y todos nosotros, por supuesto con la intención, detrás de los lacayos del Demonio Lucifer, dominación de la humanidad y, del Nuevo Orden Mundial. No puedo negar que en lo que respecta al contenido este realizó un excelente trabajo. Pero yo a medida que iba leyendo sus libros, iba percibiendo el engaño, cosa que no es extraño en algunos autores sensacionalistas para aumentar sus ventas y ganancias. Según he oído es un hombre adinerado, un catedrático de una Universidad de renombre. Veía en su escritura algo malo, que lo que quería era venderme su producto creativo como por muy bueno.
La valoración, pues, la hice a nivel relacional, y eso es lo que clasificó lo que quería vendernos. El filósofo - historiador el comerciante ¿me engaño?, hizo ver que Dios no existía, pero, a mí no me engañó. Pero la relación que estableció con el receptor de su mensaje empañó su relación conmigo, me dije en voz alta: ¡Este es un necio, un egoísta, que se está vendiendo por fama y dinero! Quiere conducir a la juventud al error, para que se alejen de Dios. Este catedrático es originario de la India: Yuval Noah Harari; este hombre, se da perfecta cuenta de lo que sus mensajes obra en la mente del colectivo mundial ¿todo por la pasta, dinero, dinero?
Los expertos en mercadotecnia saben muy bien que, más allá de las características del producto, lo que determinará la venta es el valor percibido por el cliente. Al tratarse, pues, de "sensaciones" percibidas, una compra acaba siendo algo tan irracional que por eso los spots de moda se dirigen directamente a provocar emociones. Se han dado cuenta, muy hábilmente, de que lo que dirige nuestra conducta es más emocional que racional.
Suerte que los neurocientíficos ya se han ocupado de recordarnos que razón y corazón son procesos interrelacionados. Vemos pues que en cualquier tipo de relación (en este caso autor y lectores), sea breve, intensa o profunda, entran en juego estas dos variables, contenido y relación, que se manifiestan a través del lenguaje. Recuerda la Palabra crea o destruye. Las diferentes posibilidades que nos ofrecen estas variables son: 1º. Concordia en los contenidos de la comunicación y en la relación. 2º. Desacuerdo con respecto al nivel del contenido y también al de la relación. <<¡Mal rollo!>> Alienta la descomunicación, se puede perder el respeto y ¡se anuncian tormentas! 3º. Desacuerdo en el nivel del contenido sin perturbar la relación. Un manejo duro del desacuerdo, ¡nos ponemos de acuerdo en que no estamos de acuerdo! 4º. Acuerdo en el nivel de contenido pero no en el relacional. La estabilidad de esa relación se verá amenazada en cuanto deje de existir la necesidad de acuerdo en el nivel de contenido. Dicho de otro modo, te aguanto por lo que tenemos en común hasta que lo común deje de serlo. ¡Así se rompen matrimonios, se cambia de trabajo o se desunen las coaliciones políticas o, la gente se aleja de Dios, porque se les hace creer que Dios no existe porque, de existir un Dios, las guerras, las iniquidades y los sufrimientos humanos no existirían, si tú piensas así, es que no conoces las Leyes de Dios ni a Jesucristo. Ley Causa y efecto o de la Siembra y cosecha. Estudia Metafísica Cristiana, por ejemplo: Neville Goddard ayuda a comprender a Dios-Cristo. Dios es Jesús.
5º. Confundir los aspectos de contenido y de relación. A menudo tratamos de solucionar problemas de comunicación confundiendo los niveles, es como un juego de <<todo o nada>>. Si estamos de acuerdo, te acepto; si no lo estamos, no te acepto. Podemos no estar de acuerdo con las ideas, creencias y/o valores de nuestros interlocutores, pero ellos no tienen por qué significar que los dejemos de aceptar como personas. Lo mismo puede ocurrir al revés: el hecho de que haya buena relación con alguien no significa que todo lo que diga o tenga que ser positivo.
Las personas usamos diferentes patrones o programas para hacer las cosas. Entre ellos están cómo organizamos nuestra relación entre la tarea, entendida como aquello que <<hay que hacer>>, nuestras responsabilidades, y la relación que establecemos con aquellos <<con quienes>> vamos a compartir las tareas. De forma genérica podemos observar dos grandes inclinaciones: Los que se orientan a la tarea. Los que se orientan a las relaciones.
Algunas personas se centran sobre todo en la tarea con menoscabo de las relaciones. No les importa tanto, o incluso prescinden de ellas, con tal de asegurar la consecución de la tarea (Mi caso. Jesús dice, si no te entregas a mí tú no me vale. Ven, sígueme y deja que los muertos entierren a los muertos. ¿Complejo, verdad?). Por su lado, los orientados a las relaciones centran su preocupación en la fortificación de las mismas, en generar un buen clima y en destinar más tiempo a los vínculos que a las tareas, que ocupan un lugar prioritario aunque no básico. Para estas personas lo importante del trabajo son las relaciones.
Como se puede imaginar existe un punto de equilibrio entre estas polaridades que permite vivir armónicamente tanto las relaciones como las tareas: Este punto de equilibrio consiste en orientarse al proceso, es decir, vivir el <<cómo>> vamos avanzando conjuntamente en la consecución de la tarea. A los objetivos, a la tarea, se puede llegar por diferentes caminos. Lo importante no es sólo llegar, sino el viaje en si mismo. Tenga en cuenta que los objetivos van a ir cambiando, pero los compañeros de viaje no tanto. Por eso es tan importante crear buenos equipos, bien relacionados y centrados en el proceso. Unas buenas relaciones garantizan un bienestar personal que a su vez garantiza una mejor predisposición para la tarea. Es importante entender que cuando nos centramos en los resultados, según el esfuerzo y la estrategia usada, pueden generarnos mucho estrés, enemigo número uno de nuestro bienestar y fuente de conflictos interpersonales. Mejor trabajar con ilusión.
Las buenas relaciones contribuyen a ello. Nuestras interacciones, porque son activas, fluctúan entre el acuerdo y el desacuerdo que puede surgir en cualquiera de los dos niveles, y ambas formas dependen una de la otra. Pero ¿cómo gestionar el desacuerdo? <<Ningún problema puede ser resuelto desde el mismo nivel de conciencia que lo creó>>. (Albert Einstein).
El desacuerdo forma parte igual de la relación, es su otra cara; acuerdo y desacuerdo son lo mismo: pautas de relación. El desacuerdo no es lo negativo, lo que hay que evitar, lo malo; simplemente es lo normal, aunque no todo el mundo lo vive desde la normalidad. Hay quien preferiría que todos ¡fuéramos felices y comiéramos perdices! Lo curioso es que no todo el mundo es feliz de la misma manera, ni a todos les gustan las perdices.
Si un alienígena observara nuestras relaciones se daría cuenta de que se basan en una secuencia interrumpida de intercambios basada en unos patrones: uno tiene la iniciativa, el dominio, y el otro, la dependencia, cada estímulo tiene su respuesta que a la vez refuerza el patrón existente. Las dos personas siguen la secuencia sin acuerdo previo, es decir, no deciden de antemano cómo se quieren comunicar, sino que lo hacen tanto si están de acuerdo con el patrón como si no. La falta de acuerdo con respecto a la manera de puntuar la secuencia de hechos es la causa de incontables conflictos en las relaciones.
<<Nos resulta difícil comunicarnos acerca de la comunicación. Y es que en las relaciones nosotros mismos estamos contenidos. De ahí la necesidad de salir del círculo y a la vez la dificultad de hacerlo>>. Una de las mayores tentaciones que tenemos cuando quedamos atrapados en un conflicto de relación es pretender encontrar la causa inicial que lo motivó. Escudriñamos cada paso, cada frase, cada gesto con el convencimiento de que en algún lugar se dio un paso en falso. <<Hay quien habla mucho pero no dice nada; hay quien habla poco pero dice mucho>>.
En el año 1981 queda ya un poco lejos. La propuesta de Mehrabian sigue teniendo pleno vigor, aunque me gustaría matizar que a través de los estudios actuales de la neurociencia el valor de las palabras, ese 7% pobre y raquítico, está escalando posiciones y aunque siga siendo la hermana pobre de los factores de la comunicación, sabemos que las palabras tienen un impacto importante en nuestra neurología. <<La evidencia de la realidad no se desprende directamente de ésta sino de las maneras que utilizamos para explicarla y comunicarnos mediante estas explicaciones>>.
PALABRAS QUE DICEN, PALABRAS QUE HACEN PENSAR <<Uno de los estudios actuales más apasionados se centra en encontrar la relación existente entre el lenguaje y el pensamiento. No resulta fácil dar respuesta a estas preguntas: ¡el lenguaje es pensamiento? ¿Necesitamos el lenguaje para pensar? ¿Puedo entender el mundo sin ponerle palabras? ¿Lenguaje y comunicación son lo mismo? Este problema se ha planteado desde diversas áreas de trabajo y desde puntos de vista muy distintos, desde los defensores de las posturas innatistas hasta los funcionalistas que centran su interés en el carácter social del lenguaje. En algo están todos más o menos de acuerdo: el lenguaje influye en nuestra manera de pensar, a través de él construimos nuestras realidades. Las palabras que usamos no son una mera conjunción gramatical: dicen y hacen cosas en nuestro cerebro, en nuestra vida y en la de los demás.
ATENCIÓN A ESTAS PALABRAS: <<La palabra es procesada holísticamente en el cerebro y puede producir modificaciones: las palabras llegan a las diferentes estructuras nerviosas y orgánicas paso a paso, y poseen el <<poder de alterar el estado bioquímico de nuestro organismo>>, así como de <<construir o reconstruir>> redes neuronales que permitan estilos saludables de procedimiento de la información. Lo dicho, ¡las palabras impactan en nuestro cerebro!
Nuestra manera de pensar y entender el mundo deriva del lenguaje que usamos y no al revés. No es fácil entenderlo porque siempre nos han contado que existe un mundo que es como es. Pero ya hemos visto que <<el mapa no es el territorio>>. Y nuestros mapas se construyen a través del lenguaje.
El significado de las palabras no depende de alguna especie de propiedad intrínseca, ni se produce siguiendo las reglas de la lógica formal. El amor está, como todo, en tu cerebro. Lo tiene en tu memoria semántica, encargada de recordar el significado de las palabras que ha aprendido, con la inestimable ayuda de tu hemisferio derecho, el emocional, que da sentido a lo que ha captado tu hemisferio izquierdo, responsable del reconocimiento del lenguaje. ¿Y cómo sabe que eso que llama amor es amor; y como sabe que eso que llama Dios es Dios? Lo sabemos gracias a nuestra memoria episódica, encargada de recordarnos aquellos capítulos de nuestra vida en los que vivimos una experiencia amorosa cerca del Creador, de Dios El Eterno, lo suficientemente intensa como para recordarla incluso con el paso de los siglos. Y lo sabemos porque hemos aprendido a asociar una serie de fenómenos fisiológicos y químicos que se manifiestan en una sensación determinada: nuestro cerebro dispone de un sistema <<límbico>> en el que anida la amígdala, un complejo heterogéneo de núcleos que participa en las respuestas emocionales, desencadenando mecanismos neuroendocrinos, autonómicos y conductuales.
Yuval Noah Harari escribe en su libro Homo Deus: <<La anécdota de Newton pone patas arriba el mito del Árbol de la Ciencia. En el Jardín del Edén, la serpiente inicia el drama al tentar a los humanos a pecar, con lo que hace que la ira de Dios caiga sobre ellos. Adán y Eva son un juguete en manos a la vez de la serpiente y de Dios. En cambio, en el jardín de Woolsthorpe, el único agente es el hombre. Aunque el mismo Newton era un cristiano muy devoto que dedicaba más tiempo a estudiar la Biblia que las leyes de la física, la revolución científica que él ayudó a poner en marcha dejó a <<Dios a un lado>>.
Cuando los sucesores de Newton se pusieron a escribir su mito del Génesis, no supieron qué uso darle ni a Dios ni a la serpiente. El jardín de Woolsthorpe está regido por las leyes ciegas de la naturaleza, y la iniciativa de descifrar dichas leyes es estrictamente humana. El relato puede comenzar con una manzana que cae sobre la cabeza de Newton, pero la manzana no lo hizo a propósito.
En el mito del Jardín del Edén, los humanos son castigados por su curiosidad y por su deseo de obtener conocimiento. Dios los expulsa del Paraíso. En el mito del jardín de Woolsthorpe, nadie castiga a Newton; todo lo contrario. Gracias a su curiosidad, la humanidad consigue una mejor comprensión del universo, se hace más poderosa y da otro paso hacia el paraíso tecnológico. Un número incalculable de profesores en todo el mundo cuentan el mito de Newton para fomentar la curiosidad, lo que implica que si podemos obtener el saber suficiente, podremos crear el paraíso aquí en la tierra.
<<En realidad, Dios está presente incluso en el mito de Newton: el propio <<Newton es Dios>>. (La partícula de Dios está en Newton y en todos nosotros, es la partícula del alma; Newton no es Dios). Cuando la biotecnología, la nanotecnología y los demás frutos de la ciencia maduren, Homo sapiens alcanzará poderes divinos y habrá recorrido el círculo completo hasta el Árbol de la Ciencia bíblico. Los cazadores-recolectores arcaicos no eran más que otra especie animal. (Nada de eso. El hombre es hecho a imagen y semejanza de Dios, con todos sus atributos, virtudes y poderes creativos, el hombre no es un <<animal>>.) Los agricultores se vieron como la cúspide de la creación. <<Los científicos nos transformarán en dioses>>. (Ya somos dioses; Jesucristo lo dijo: Vosotros sois dioses, hijos del Altísimo. La Verdad os hará libres. ¡SOMOS DIOSES. SERES HUMANOS CON PODER CREATIVO. PIENSA E IDEA Y SE CREA. SE MATERIALIZA LO QUE PENSAMOS CON ENERGÍA Y DANDO FUERZA DÍA A DÍA SE REALIZA!)
<<Mientras que la revolución agrícola dio origen a las religiones teístas, la revolución científica dio origen a las religiones humanistas, en las que los humanos sustituyeron a los dioses. Mientras que los teístas adoran a theos (<<dios>> en griego), los humanistas adoran a los humanos. La idea fundacional de religiones humanistas como el liberalismo, el comunismo y el nazismo es que Homo sapiens posee alguna esencia única y sagrada, que es el origen de todo sentido y autoridad en el universo. Cuando ocurre en el cosmos se juzga bueno o malo según su impacto en Homo sapiens.>>
<<Mientras que el teísmo justificó la agricultura tradicional en el nombre de Dios, el humanismo ha justificado la moderna agricultura industrial en el nombre del Hombre. La agricultura industrial sacraliza las necesidades, los caprichos y los deseos humanos al tiempo que deja de lado todo lo demás. La agricultura industrial no tiene ningún interés real en los animales, que no comparten la sacralidad de la naturaleza humana. Y tampoco tiene ningún uso para los dioses, porque la ciencia y la tecnología modernas confieren a los humanos poderes que exceden con mucho de los antiguos dioses.>>
(Aquí está la madre del cordero, este hombre trabaja para los lacayos de Lucifer o el mismo lo es, quiero decir, que pertenece a la élite que nos está sometiendo y violando todos los DERECHOS HUMANOS, alterando el ADN de humanos y animales, plantas y semillas, que ellos controlan y venden; causa de la caída en desgracia de la Humanidad: Cultivos extensivos. Han creado latifundios, todo está bajo su control; y la gente se queda sin trabajo y comen mierda).
<<La ciencia permite que las empresas modernas sometan a vacas, cerdos y gallinas a condiciones extremas que las que prevalecieron en las sociedades agrícolas tradicionales. (Maltrato a los animales, crianza en pequeñas jaulas, donde crecen entre sus orines y sus heces, contaminados con antibióticos y hormonas de crecimiento rápido, cosa que nos tragamos también los humanos; los priones saltan en el cerebro, crean estrés, nerviosismo, enfermedades autoinmune, cáncer etc. Eso se produce de comer carne de granja).
<<En el antiguo Egipto, el Imperio romano y la China medieval, los humanos tenían solo unas nociones muy rudimentarias de bioquímica, genética, zoología y epidemiología. En consecuencia, su capacidad de manipulación era limitada. En aquellos tiempos, cerdos, vacas y gallinas corrían libres entre las casa, y buscaban tesoros comestibles ocultos en el montón de basura y en los bosques próximos. Si un campesino ambicioso hubiera intentado encerrar miles de animales dentro de un corral, probablemente se habría desatado una epidemia mortal <<que habría desatado una epidemia mortal>> que habría eliminado a todos los animales, y también a otros tantos aldeanos. <<Ningún sacerdote, chamán o dios habría podido impedirlo>>. (En mi época había corrales y cochineras estancias para las vacas, y había pollos, gallinas huevos, cerdos y leche natural y sana, ahora todo está adulterado, por ejemplo, una vaca daba entonces cinco litros de leche, ahora, dan veinticinco litros por vaca, la leche es la sangre de la vaca transformada al salir por la ubre; y los pollitos, nacen y a los pocos días están gordos, pura basura).
<<Pero una vez que la ciencia hubo descifrado los secretos de las epidemias, de los patógenos y de los antibióticos, se hicieron viables los corrales, los gallineros y las pocilgas industriales. <<Con ayuda de vacunas, medicamentos, hormonas, plaguicidas, sistemas centralizados de aire acondicionado y comederos automáticos, hoy en día es posible apiñar decenas de miles de cerdos, vacas y gallinas en ordenadas hileras de jaulas estrechas y producir carne, leche y huevos con una eficiencia nunca vista anteriormente. (Ven y observa, esto que es, el mal más malo, para los animales y para la Humanidad, este autor, con sus sutiles palabras nos hace creer que esto es la panacea, ¡Sí!, la panacea para que unos pocos listos se hagan millonarios. Mediante las palabras, nos presentan algo muy malo, y este catedrático se presta a manipular a la población mundial.)
<<En los últimos años, a medida que la gente ha empezado a reconsiderar las relaciones entre humanos y animales, tales prácticas han empezado a recibir cada vez más críticas. De repente damos muestra de un interés sin precedentes por la suerte de las llamadas formas de vida inferiores, quizá porque estamos a punto de convertirnos en una de ellas. Si los programas informáticos alcanzan una inteligencia superhumana y unos poderes sin precedentes, ¿debemos empezar a valorar esos programas más de lo que valoramos a los humanos? ¿Será aceptable, por ejemplo, que una inteligencia artificial explote a los humanos e incluso los mate para favorecer sus propias necesidades y deseos?
Si nunca se les va a permitir que hagan eso, a pesar de su inteligencia y poder superiores, ¿por qué es ético que los humanos exploten y maten a cerdos? ¿Tienen los humanos alguna chispa mágica, además de inteligencia superior y mayor poder, que los distinga de los cerdos, las gallinas, los chimpancés y los programas informáticos? En tal caso, ¿de dónde llegó esa chispa y por qué estamos seguros que una inteligencia artificial (IA) no la adquirirá nunca?
Si no existe tal chispa, ¿habría alguna razón para continuar asignando un valor especial a la vida humana incluso después de que los ordenadores sobrepasen a los humanos en inteligencia y poder?
De hecho, y para empezar, ¿qué es exactamente lo que tenemos los humanos que nos hace tan inteligentes y poderosos, y qué probabilidad hay de qué entidades no humanas lleguen alguna vez a rivalizar con nosotros y a superarnos?
<<El capítulo siguiente examinará la naturaleza y el poder de Homo sapiens, no sólo con el fin de entender mejor nuestras relaciones con otros animales, sino también para vislumbrar lo que el futuro podría depararnos y cómo podrían ser las relaciones entre humanos y superhumanos. <<No hay duda de que Homo sapiens es la especie más poderosa del mundo. A Homo sapiens también le gusta pensar que goza de una condición moral superior, y que la vida humana tiene un valor mucho mayor que la de los cerdos, los elefantes o los lobos. Lo segundo es menos evidente. ¿Acaso el poder produce el derecho? ¿Es la vida humana más preciosa que la porcina simplemente porque el colectivo humano es más poderoso que el colectivo porcino? Estados Unidos es mucho más poderoso que Afganistán: ¿implica eso que las vidas norteamericanas tienen un mayor valor intrínseco que las vidas afganas?>>
<<En la práctica, las vidas norteamericanas son más valoradas. Se invierte mucho más dinero en educación, salud y seguridad en el norteamericano medio que en el afgano medio. Matar a un ciudadano estadounidense suscita una protesta internacional mucho mayor que matar a un ciudadano afgano. Pero, por lo general, se acepta que esto no es más que un resultado injusto del equilibrio geopolítico de poder. Afganistán puede tener mucha menos influencia que Estados Unidos, pero la vida de un niño en las montañas de Tora Bora se considera sagrada como la vida de un niño en Beverly Hills. En cambio, cuando damos un trato de favor a los niños sobre los cochinillos, queremos creer que ello refleja algo más profundo que el equilibrio ecológico de poder, que las vidas humanas son superiores en algún sentido fundamental. A los sapiens nos gusta decirnos que gozamos de cierta cualidad mágica, que no solo explica nuestro inmenso poder, sino que también confiere justificación moral a nuestra condición privilegiada. ¿En que consiste esta chispa humana única? La respuesta monoteísta tradicional es que solo los sapiens poseen un alma eterna.>>
<<Mientras que el cuerpo se deteriora y se pudre, el alma viaja hacia la salvación o la condenación, y experimentará un gozo eterno en el paraíso o una eternidad desgraciada en el infierno. (Totalmente cierto. Al hombre se le ha dicho verdades entre mentiras y por eso, muchos no lo creen, no creen ni en el cielo ni en el infierno, ni en Dios.) Puesto que los cerdos y demás animales no tienen alma, (Esto es falso, los perros, los gatos tienen un alma espiritual, de hecho muchos animales después de morir, su espíritu o fantasma se quedan cuidando a sus amos y, supongo que todos los animales, los toros lloran, cuando entran en la plaza de toros, sus ojos brillan derramando lágrimas y, como mugen de dolor, sufren mucho.) no participan en este drama cósmico. Viven solo unos cuantos años, y después mueren y se desvanecen en la nada. Por lo tanto, deberíamos ocuparnos mucho más de las eternas almas humanas que de los efímeros cerdos.>>
<<No se trata de un cuento de hadas de guardería, sino de un mito poderosísimo que sigue modelando la vida de miles de millones de humanos y animales en los primeros años del siglo XXI. La creencia de que los humanos poseen un alma eterna mientras que los animales no son más que cuerpos evanescentes es un pilar básico de nuestros sistemas legal, político y económico. Por ejemplo, explica por qué es perfectamente correcto que los humanos maten animales para comérselos o incluso solo por diversión.>>
<<Sin embargo, los últimos descubrimientos científicos contradicen de plano este mito monoteísta. Es cierto que existen experimentos de laboratorio que confirman la exactitud de una parte del mito: tal como sostienen las religiones monoteístas, los animales no tienen alma. De todos los estudios minuciosos y los exámenes concienzudos que se han llevado a cabo, ninguno ha conseguido descubrir el menor indicio de alma en cerdos, ratas o macacos.>>
(La gente en la Edad Media, precisamente cuando el rey Constantino y su madre Elena le encargan a "San Jerónimo", que elimine de la Biblia la ¡REENCARNACIÓN! El monje Jerónimo es el encargado de modificar las Sagradas Escrituras; el mismo Jerónimo escribe una carta a sus hermanos del convento contando lo que ha sido obligado a borrar de la Biblia, para presentarlo en el Concilio de Nicea y, todo, porque la gente del pueblo le decía cantando bajo las murallas del castillo a Elena, madre del rey Constantino, que en la próxima reencarnación sería una rata, por p... y por malvada. Yo no reconozco a animales en otras vidas, pero hay textos de gente seria y erudita que lo afirma, dicen que el alma se puede reencarnar en árbol, piedra, animal... etc., según sus méritos y acciones positivas o negativas, en cada existencia aquí en la Tierra o en otra realidad; pero, si he visto a un diablo entrar y salir del cuerpo de un gato, esta es mi verdad. A Dios pongo por testigo. Y, decir al autor Yuval Noah Harari, que Dios es Todopoderoso. Dios todo lo sabe y todo lo puede. ¡Para Dios todo es posible! Dios es puro Amor. Dios crea sus leyes, Dios no premia ni castiga, ni provoca lluvia ni sequía, ni terremotos ni tsunamis. Dios es el Perfecto y es Jesucristo.)
(Ya puesta, el mito de la serpiente del Paraíso es un invento de la casta sacerdotal para poder explicar la caída en desgracia de Adán y Eva. Aquí ocurre, lo mismo que en la actualidad le ocurre a algunas mujeres, pues, que son seducidas por un hombre poderoso, seductor y muy ardiente, ella, Eva fue seducida por el Señor patas de cabra. El Diablo Lucifer, seduce a Eva, ella, siente la fuerza irrefrenable de la pasión, la lujuria se apodera de ella; solo hace caso a Lucifer y Adán se retira sumiso y abochornado. Cuando Eva, se da cuenta, se despierta, ve la confusión, no quiere estar con Lucifer, porque es doloroso el co... y más los partos. Ella lo extraña y va en su busca. Adán, la rechaza, esta fea, deteriorada. Es Adán el que se marcha abochornado del Paraíso. Dios lo llama a Su Presencia y la vergüenza que siente, lo hace huir, se va. Y ella, cae en desgracia. Dios no los maldice, ni los echa del Paraíso. Son ellos, Adán y Eva, los que se dan cuenta de lo que han hecho. Al estar lejos de Dios, del Paraíso, las enfermedades, los animales y las bestias de aquel tiempo, les sale al camino he ahí el sufrimiento. El Demonio Lucifer es envidioso, caprichoso, yo creo que es como un niño loco; yo todo no lo sé, pero os cuento lo que he visto en las regresiones a vidas anteriores. El hombre es hombre, no viene del mono, un macaco es el que lo dijo. El hombres es igual que Dios, hecho a su Imagen y Semejanza, es más, Adán, David, Moisés, Confucio, Jesús y otros, tienen el mismo rostro de Dios, Padre El Eterno. y si es mentira, a Él lo pongo por testigo. Dios quiere que nos salvemos, que respetemos sus leyes, sobre todo el V Mandamiento: <<No matarás>>. Israel, está seducida por Lucifer. Breve historia del Génesis, por Eva.)
<<Lamentablemente, los mismos experimentos de laboratorio socavan la segunda parte, y la más importante, del mito monoteísta: que los humanos sí que tienen alma. Los científicos han sometido a Homo sapiens a decenas de miles de singulares experimentos y han escudriñado hasta el último resquicio de nuestro corazón y el último pliegue de nuestro cerebro. Pero por el momento no han descubierto ninguna chispa mágica. No existe una sola evidencia científica de que, en contraste con los cerdos, los sapiens posean alma.>>
(Esto es falso, el doctor Manuel Sanz Segarra, tiene estudios y lo puede demostrar, cómo el hombre al exhalar sale de él una pequeña luz, un alma, y hubo un doctor sevillano, cuyo domicilio fue allanado y robado sus documentos y todas las muestra de su obra, mientras la familia lo vela de una "muerte repentina y misteriosa". EL HOMBRE TIENE UN ALMA ETERNA y el cielo y el infierno existe, los lacayos de Lucifer tratan de convencer a la gente de que ni Dios ni el Cielo existen, tampoco el Diablo ni los infiernos, hay un SOLO DIOS EN TRES PERSONAS DISTINTAS PADRE HIJO Y ESPÍRITU SANTO, igual que todos nosotros: Cuerpo mental (el padre creador) cuerpo físico (la carne el Hijo) y el cuerpo etérico o espíritu. Yo no trato de convencerte, Jesucristo no lo consiguió, así, que yo no espero que me crean. Pero, tengo que confesar lo que sé, para ayudar a mis hijas, a mis seres queridos y a la Humanidad).
<<Si esto fuera todo, bien podríamos aducir que los científicos sencillamente deben seguir buscando. Si todavía no han encontrado el alma, es porque no han mirado con el detenimiento suficiente. Pero las ciencias de la vida dudan de la existencia del alma, no solo debido a la falta de pruebas, sino porque la idea misma de un alma contradice los principios más fundamentales de la evolución. Esta contradicción es responsable del odio desenfrenado que la teoría de la evolución despierta en los monoteístas devotos...>>
(Charles Darwin era un farsante, un racista esclavista que quiso demostrar que el hombre negro venía del mono y que por eso merecía ser esclavo de sus amos blancos, y, fue en contra de Abraham Lincoln el padre de la Libertad, el libertador de los hombres de color; quiso demostrar la supremacía del hombre blanco; cosa la del color oscuro, para que su piel no sea dañada por los rayos del Sol. Y, este catedrático, con sus libros está condenado al Infierno a millones de jóvenes inocentes.)
El marxismo es hoy una realidad que condiciona la vida social y política (y hasta donde puede, individual) de países que suman en total cerca de mil millones de personas. Y, por otra parte, es un factor de notable importancia -aunque a veces su influencia pase inadvertida para muchos- de la actual situación religiosa, moral, cultural y política, también en países no sometidos a un régimen comunista. Y esto, no sólo en lo que podríamos llamar <<cultura no cristiana>>, sino también -y es más sorprendente- en ambientes cristianos. La infiltración marxista en algunos ambientes católicos ha sido generalmente posterior, y en ocasiones consecuencias, de la correspondiente inclinación marxista dentro del protestantismo que, como hemos visto, es en bastantes aspectos uno de los precursores remotos del marxismo.
Hablar y escribir sobre el marxismo no es, pues, cuestión de mera erudición o curiosidad (ya sea filosófica, política, económica, etc.): es hablar y escribir de la historia más reciente, en la que estamos inmersos y que, en tantos aspectos, presenta características desconcertantes y aparentemente inconexas. Tratar sobre el marxismo es, en fin, detenernos a considerar uno de los factores más determinantes de la formación de un clima mundial, en el que el <<espíritu burges>>, atento sólo a la producción y consumo de bienes materiales, y el <<espíritu revolucionario>>, que rechaza toda dependencia y sumisión del hombre, se alimentan mutuamente, en una especie de círculo vicioso de apariencia paradójica, produciendo en su vértigo una tremenda descomposición moral.
De ahí que el conocimiento y análisis crítico del marxismo facilite entender con alguna profundidad de visión, y afrontar con seguridad intelectual, bastantes de los rasgos característicos de nuestro tiempo. Pero esto no es sencillo. Cuando en 1945 se produjeron las explosiones nucleares que marcaron el final de la guerra del Pacífico, su realidad estaba ahí, trágicamente verificada, fácilmente asequible a la observación de cualquiera. Pero el origen y la explicación de lo que era y es una bomba atómica, permanecían y permanecen inasequibles para la inmensa mayoría. Cabe, ciertamente, la divulgación a diversos niveles, pero la plena comprensión requiere un gran número de conocimiento especializados previos. Sin embargo, para utilizar una bomba atómica, una vez construida, hace falta saber mucho menos.
Algo semejante sucede con el marxismo. Metafóricamente, podemos considerar que el marxismo es una bomba de gran potencia, de efectos experimentados ya en muchos sitios. Sin embargo, cómo se ha fabricado esa bomba no es cuestión de fácil intelección, y tampoco es fácil saber con precisión en qué consiste, aunque baste saber mucho menos para poder manejarla. (Esa bomba atómica del marxismo la inventaron y la pusieron en marcha en muchas naciones, sus creadores son los <<SIONISTAS POLÍTICOS-LOS SABIOS DE SIÓN>>, para alejar a la gente de Dios y de Su Hijo Jesucristo. En aquel tiempo lejano en esas tierras que hoy se riega y se cubre con la sangre humana, los sacerdotes del templo ofrecía Holocaustos, Sacrificios humanos a los dioses inferiores, por ejemplo: Baal, Moloc, Artemisa etc. Viendo Dios, lo bajo que habían caído los hombres, con estas prácticas, decide, Él, Dios, El Eterno, encarnarse en cuerpo de Hombre. Su plan es muy conocido. María, es la elegida. Dios nace. Su Nombre es Jesús. Él se comporta como uno más, pero, ya sabemos, que trata de Enseñar a la gente con parábolas. Hace milagros. Y, da todo tipo de muestra de su poder.)
(Pero, al decir a los usureros a los prestamistas, que no está bien su comportamiento... Y, va a los sacerdotes del templo, y con el látigo de un ganadero los expulsa del templo, porque en grito dice: Que él no quiere sacrificios ni humanos, ni de animales. Dios dice que Él está en cada corazón. Para hablar con Dios no hace falta trajes de seda bordado en oro o plata, ni templos lujosos. Pero, eso, no le convenía al clero. El sacerdote del templo viendo que Jesús, le estaba arruinando el negocio de los sacrificios, lo manda llamar, le da una paliza, y sin juicio por medio lo manda colgar de una cruz. Dios es Jesucristo.)
<<Accionista: Este es el aspecto principal y la esencia de todo el negocio. De tales enredos ni siquiera vuestros Tales sabría nada, y de vuestros Sócrates sólo podríais aprender la sabiduría de saber que no sabéis nada. Por tanto, os informo de que no fue únicamente Solón quien promulgó buenas leyes, sino que también hubo un sol radiante en la ilustre casa de Orange-Nassau, llamado Federico Enrique, quien, (por prudentes motivos) promulgó un edicto o decreto ley para estas provincias, según el cual aquel que vendiese acciones para entrega futura sin ponerlas en una cuenta depósito quedase expuesto al peligro (porque ha vendido algo que no posee) de que no lo aceptase el comprador en el plazo fijado.>>
<<Cuando los especuladores buscaron protección a través de este recurso (llamado de <<apelación a Federico>>, por el nombre del famoso príncipe que lo instituyó), se detuvieron las tormentas, cesaron los ataques y pasaron las zozobras. <<Tales operaciones tienen lugar en el mar tan arriesgado como profundo de la Bolsa, donde los que nadan en él hacen cuentas de que si el agua les llega a la garganta, lo primero es salvar la vida y agarrar sin vergüenza la primera tabla que les depare la suerte, pregonando que el arte de nadar consiste en saber guardar la ropa... (Y lo mejor de todo) es que algunas veces no pasan ni seis meses y aquellos cuyo dinero les fue quitado vuelven a hacer tratos con los involucrados en las anteriores transacciones. El hecho de que les fuera quitado el dinero sirve para establecer un crédito con el que financiar nuevas transacciones comerciales y como un medio de perder más dinero.>>
<<Cuando se produce una pérdida se espera que los perdedores paguen, como mínimo, lo que tengan disponible en aquel momento, y podría esperarse que, como la herida está aún fresca, no hubiera una nueva lesión. Y aunque el refrán <<quien hace un cesto hace ciento>> condena estos tejemanejes, la emoción tiene más fuerza que la advertencia de los refranes; la credulidad y la seducción no pueden impedirse de ningún modo. <<Yo no digo que esta frivolidad sea general (es decir, esta <<apelación a Federico>>, y luego más especulación). Hay muchas personas que se remiten al decreto (el cual declara que no se pueden hacer cumplir las ventas en corto) solo cuando se ven obligadas a hacerlo, es decir, cuando sufren pérdidas imprevistas en sus operaciones. Otras personas venden hasta la última alhaja para cumplir con su obligación y de este modo satisfacen con el tiempo lo que les cercenó la desgracia>>.
<<Mas también conozco el caso de un amigo mío, un hombre extraño, que se recuperó de las penas que le inquietaban por lo que perdía paseándose por su casa arriba y abajo, no para resucitar a ningún muerto como Elías, sino para <<enterrar a muchos vivos>>. Y después de media hora de tales soliloquios profería cinco o seis gemidos en un tono que delataba más su alivio que su desesperación. Cuando se le preguntaba el motivo de su alegría, que apuntaba a algún tipo de compromiso al que había llegado con sus acreedores, respondía: <<todo lo contrario, precisamente en este momento acabo de decidir que no voy a pagar en absoluto, puesto que es más importante para mí mi paz de espíritu y mi beneficio que mi crédito y mi honor>>. Os aseguro que al contármelo y oír esta absurda e inesperada insinuación proferí tal carcajada que no derramaron algunos más lágrimas de pesar de las que a mí me faltaron de risa. Mas lo cierto es que hay muchos Jonás que roncan en medio de las tormentas, y que, mientras que Adán estaba avergonzado de su desnudez (y de sus cuernos), hay hombres en la Bolsa que no se avergüenza (en perjuicio de sus acreedores) de haberse quedado para el dinero...>>
(Yo conozco el caso de una muchacha, que conoció a un joven inversor y accionista de Bolsa; cuando subía y ganaba, la invitaba a los mejores restaurantes, con todo lujo bebidas caras etc., regalos y viajes, pura felicidad; cuando bajaba y perdía en la Bolsa: Patadas a la puertas, gritos, se tiraba de los cabellos, se comía las uñas; un infeliz. Ella, era abogada y le dijo a dios José Jhon, no te molestes en buscarme. A veces, el dinero es efímero y la felicidad difusa y frágil y vuela con el viento. Algo parecido, les ocurre a los jugadores de cartas o a los que apuestan en las carreras...etc.)
<<Accionista: Sin entrar en tecnicismos os iré aclarando vuestras dudas. El primer peligro se elimina porque (puedo deciros que) hay amarras que aseguran la embarcación frente a los naufragios y áncoras que resisten las borrascas. Conceded opsies o primas y sabréis el límite de las pérdidas, mientras que las ganancia pueden superar todo lo que imagináis y esperáis. A la lux de estas medidas de precaución, la segunda objeción queda vacía de contenido. Aunque no ganéis con las opsies la primera vez, no arriesgáis vuestro crédito ni ponéis vuestra reputación en peligro. Por tanto, seguid dando las primas para una fecha posterior, y raramente ocurrirá que pedáis todo vuestro dinero antes de que se produzca un lance propicio que mantenga el precio durante varios años>>.
<<Como los contratos se firman a causa de las primas y como el pagador de los premios aumenta su reputación por su generosidad así como por su previsión, seguid posponiendo las fechas de terminación de vuestros contratos, y seguid entrando en otros nuevos, de modo que un contrato se convierta en diez y el negocio llegue a una excelente y simple conclusión... En el templo de Hércules no había "moscas", es cierto, pero en la Bolsa numerosos individuos tratan con fuerza hercúlea de atrapar la Mosca del Dinero y, con este propósito muchos tahúres arrojan veneno e hilos invisibles.>> Del libro de Joseph de la Vega CONFUSIÓN DE CONFUSIONES.
Las personas con un alma muy cargada no tiene compasión con las criaturas que sufren. Lo que el ser humano hace a sus semejantes y a los reinos de la naturaleza recae sobre él. Desde que decidieron llevar el trigo, soja, cebada, remolacha a otros alimentos a la Bolsa, millones de personas han muerto por hambre, por conflictos. Los mercenarios a sueldo los matan, queman sus casas sus campos, todos, huyen... Y los especuladores compran los campos a bajo precio. Ve y observa hoy Siria, Palestina, Ucrania, África negra. Apenas reflexionan sobre por qué viven, por qué son seres humanos, por qué hoy les va bien y mañana mal. Pocas veces dedican un pensamiento a la pregunta de por qué una persona tiene buena salud y otra viene ya enferma al mundo.
Muchos no piensan sobre esto, y a menudo no saben que tienen un alma inmortal que lleva en sí los valores éticos más elevados que el ser humano debería volver a desarrollar, de forma que el alma, después de la muerte del cuerpo físico, pueda regresar a los mundos puros, a los parajes de la Existencia eterna, ahorrándose por tanto otras encarnaciones.
Debido a que la gran masa de los seres humanos se ha vuelto ruda y cruel, apenas si encuentra acceso a lo que hay a su alrededor: otras personas, animales, plantas y minerales. Este hombre tan basto de naturaleza inferior, duro de corazón, apenas si tiene sentimientos a favor de sus semejantes y mucho menos por el sufrimiento y el dolor de su prójimo. Las personas con almas muy cargadas pueden ser muy inmisericordes cuando se trata de fomentar su ego, para conseguir el beneficio correspondiente.
No tienen ojos ni oídos para las criaturas que sufren, ni tampoco sensibilidad para las mujeres, sus madres, esposas, hermanas e hijas; ni tampoco tienen sensibilidad para la vida interna, mira en tu corazón "tarugo de corazón duro" tú serás mujer, madre o esposa, hija y hermana, unas veces nos reencarnamos como hombre otras como mujer o puede ser maricón con todas las letras. Un alma sensitiva y luminosa en la persona, así como la persona misma, perciben el sufrimiento de sus semejantes y también de todas las criaturas esclavizadas, los animales.
Ella ve las miradas temerosas de los obreros, hambrientos... Ve a los animales con compasión, que en muchos casos son cebados en un espacio pequeño, muy reducido por el caníbal de los animales: el ser humano. La persona sensitiva, orientada a DIOS escucha los gritos llenos de miedo de los seres humanos, de los animales, que de forma brutal son conducidos al matadero, apretujados en camiones o aviones y en vagones de tren, sin agua ni alimentos, para satisfacer los gustos de un grupo reducido de humanos que manejan los hilos del poder, gente que solo piensan en su bienestar, gente que han provocado miles de guerras en los últimos XXI siglos. Gente necia.
El alma luminosa de un ser humano siente cómo sufre la Tierra al ser explotada y minada, para ofrecer a personas insaciable todo lo que pertenece a la vida placentera que ella exige para sí. La persona orientada al mundo, que despilfarra las riquezas públicas, esa no tiene perdón y su vida será aquí y allá amarga... Quién se aleja del circuito divino, obrando en contra de los mandamientos de Dios, necesita una ración cada vez mayor de pan de este mundo. La Tierra tiene que alimentar a cada vez más seres humanos y satisfacer a cada vez más personas ávidas de placeres. Por este motivo se atiborran los campos de abonos y se vierten en ellos sustancias que en definitiva sólo dañan al ser humano.
La Tierra puede alimentar a todos los seres vivientes que hay hoy sobre su faz. Ella tiene para dar y lo hace, pero, los acaparadores, la exprime y esclaviza a los hombres. ¡Señor, Dios, hasta cuando! Mira Siria, Palestina, Ucrania y aunque te duela reconocerlo tus hijos de Israel son unos asesinos, unos necios criminales, lo son ahora, tal como lo fueron en el pasado. Señor, Dios, ellos han escrito todo lo contrario de lo que Tú dijiste a Moisés. Toda persona dibuja a Israel con fuego y matando a todos los que les contradicen. Usureros expúsaldos de todas las naciones se han reunido en Canaán y vuelven a adorar a Baal, con sacrificios Humanos. Señor que están matando a la gente en sus casas. PAZ Y LIBERTAD Y SEA TU VOLUNTAD JESÚS ¡JUSTICIA PIDO!
Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor, Dios, bendice y certifica la obra de nuestras manos y llevate al más allá a todos los malvados. Amén
No hay comentarios:
Publicar un comentario