Frase inspiradora: <<Disfruta de las pequeñas cosas porque tal vez un día vuelva la vista atrás y te des cuenta de que era <<las grandes cosas>>. Robert Brauli. Decía Séneca que cuando el sol se eclipsa para desaparecer se ve mejor su grandeza. La mayoría de los mortales pasa por este mundo buscando <<ser más>>: más rico, más poderoso, más querido, más admirado, y en ese intento de ser de tener más que sus semejantes, pierde la perspectiva, sin percatarse de que la búsqueda de la grandeza no es sino la prueba más evidente de sus complejos y de su pequeñez de espíritu. Por el contrario, apreciar y disfrutar de lo pequeño, lo natural, lo cotidiano es señal de grandeza interior.
Pregúntale a Bernard Shaw, él lo tenía muy claro, el decía: toda manifestación de grandeza, toda exhibición de poder no es sino la sensación íntima de la propia pequeñez, que se esfuerza en impresionar, en causar impacto, en ocultar su insignificancia.
Cualquiera que pretenda una mayor grandeza de espíritu más debe crecer en humildad y en reconocer que es humano, limitado y pequeño y aprender a estar <<por encima de la injuria, de la injusticia y del dolor>>, en palabras de La Bruyère.
Es en las calumnias, en la persecución, en la injusticia y en el dolor que un ser humano es capaz de soportar con temple y fortaleza de espíritu a lo largo de su vida, donde se prueba la verdadera grandeza de cualquier persona. Las grandes almas crecen entre espinas, son tan pequeñas como una rosa, pero florecen, no importa el estiércol que vomiten sobre ellos los cobardes, los trepas, los envidiosos y los inútiles de este mundo. Dice Blas Pascal que el tiempo tiene la propiedad de curar las penas y las injurias porque todos cambiamos y dejamos de ser la misma persona, y ni el ofensor ni el ofendido son el mismo. Pues es la pura verdad, por eso todos tenemos la oportunidad de cambiar, procurando no echar en saco roto la sabiduría de lo aprendido, de la experiencia de cada día, llegando a relativizarlo todo, a enfadarnos menos y a no poner el grito en el cielo por cualquier fruslería.
Por eso resulta beneficioso contemplar a una distancia de veinte o treinta años cualquier problema grave, conflicto o adversidad con que nos enfrentamos en esos momentos. Todo pasa. Desasosiegos y desvelos, contemplados con la distancia de los años; eso que tanto te angustia y quita el sueño ahora mismo será para ti una verdadera tontería, algo insignificante dentro de poco tiempo. ¿Sabes lo que hace el aprendiz de sabio? Pues que todo lo que puede preocuparle o crearle su intranquilidad lo proyecta en el tiempo y acaba por verlo y considerarlo en su propia insignificancia.
Tranquilízate y disfruta de la vida. Haz lo que debes y después déjale al tiempo su tarea, porque como decía García Lorca, el nudo se deshace y la fruta madura. <<Cuando uno se deshace de todo lo que posee, pasa en realidad a poseer todos los tesoros del mundo>>. (Mahatma Gandhi).
Lo que se ha estropeado puede ser reparado: las perspectivas para conseguirlo son óptimas, a condición de que uno ponga en ello toda su energía y de que no tema asumir la responsabilidad. Pero esto no quiere decir que actuemos con precipitación, al contrario, energía y reflexión no son antitéticos. Antes de actuar conviene examinar los objetivos, las razones y los límites de nuestra empresa; siempre atentos y pacientes para evitar posibles recaídas. En el plano personal, el hombre que desee corregir, enmendar, a quien ha caído en el vicio debe, ante todo, librarle de la desidia en la que está inmerso, de la indolencia y del hábito al mal y, después, cuando su espíritu haya recuperado la paz, debe ofrecerle protección y apoyo, para que pueda mantenerse en el bien cuando retorne a la soledad de su ambiente.
<<El tiempo es error que se rectifica, la verdad que se aprende y que se enseña, el mal que se evita, el consuelo que se da, la aptitud que se adquiere para la plenitud de la existencia; el tiempo es virtud que se robustece, el sentimiento que se purifica, la inteligencia que se dilata; el tiempo es la perfección, la vida.>> (Concepción Arenal).
Se suele decir que, aquel que desee que le obedezcan, debe comenzar por aprender a obedecer. (Lo Primero: Los Mandamientos, las leyes de Dios y de la Naturaleza.) Del mismo modo, aquel que desea que le sigan, debe adaptarse a las circunstancias. Si para que nos sigan hace falta humildad, seamos humildes; si lo que se requiere es dulzura y bondad, seamos buenos. Naturalmente, todo esto no debe entenderse como un oportunismo, ni mucho menos como una obediencia obligatoria ante las necesidades impuestas por las circunstancias. Tiene que ser una obediencia sincera a una exigencia sentida de verdad: sólo de este modo obtendremos la simpatía, la dedicación de aquellos que deseamos que corran nuestro camino.
Sigamos a los demás con honestidad y pureza, así ellos nos seguirán a nosotros. En cualquier ocasión debemos adaptarnos a las circunstancias, obedecer las leyes que regulan nuestras vidas. Que cuando llegue el momento, el hombre se detenga, interrumpa su actividad, repose. Que sepa inclinarse ante ese orden superior, que no se ciegue, que no se obstine, consumiendo su energía en vano.
Casi con toda seguridad no hemos sido los primeros pobladores del planeta, y probablemente no seremos los últimos. Ignoramos si otras humanidades anteriores a la nuestra cometieron los mismos errores que estamos cometiendo nosotros, y ésa fue la causa de su aniquilación. Pero lo que es seguro es que vamos camino de desaparecer; si no como planeta, ni como especie, sí como civilización. Es algo de lo que todos los que componemos esta sociedad estamos convencidos; algo que ha sido avisado por los profetas y videntes de todos los tiempos, de lo que previene la Biblia en términos categóricos, y a lo que estamos colaborando con el uso inadecuado de la energía, el progreso incontrolado de la técnica y el abuso constante y desmesurado de los recursos que la Naturaleza brinda. Hay una especie de conciencia colectiva de que "esto", lo nuestro, el mundo que hemos construido en los últimos milenios, se acaba ya. De manera inexorable, parce ser, el FIN DEL MUNDO será muy pronto una terrible realidad.
Tal vez estemos a punto de asistir al tremendo espectáculo, de que se abra el telón del Teatro del Mundo, y salgan los músicos, los actores y digan las últimas palabras. Sabemos que el Verbo fue lo primero, también puede ser lo último. El Verbo y su voluntad en acción hizo realidad todo lo que existe. Y en el mundo, entre los seres humanos, la palabra no sólo nombra lo que existe, no sólo distingue a cada cosa de las demás: encierra también en sí misma un poder terrible. <<Entenderse o no entenderse>>, <concretar y abstraerse>>, <<hacer y destruir>>, <<imaginar e inventar>>, incluso amar son actitudes y hechos que no serían posibles sin los nombres y los verbos, sin la palabra.
En los ámbitos de la Metafísica, además, la palabra es la que proporciona la vida y la existencia. Por eso es conveniente conocer sus poderes: para ponerlos en práctica o para evitarlos.
Desde los orígenes de la Humanidad, unos pocos hombres y mujeres privilegiados tuvieron acceso a unos conocimientos de los que la mayoría de sus contemporáneos no gozaba, unos saberes y unas técnicas que favorecían la comprensión del Universo como un Macrocosmos con el que indefectiblemente estamos ligados como microcosmos todos los seres, y que a la vez proporcionaban a sus poseedores una superioridad notable -u dominio sobre la Naturaleza y sobre los demás. El cielo y la tierra, la materia y el espíritu, la vida y la muerte podían ser influidos por ellos. Obviamente, este conocimiento debía estar oculto, custodiado y fuera del alcance de los otros, por siempre secreto, nunca compartido, con la gente sencilla y humilde. No ha sido así; o no lo ha sido del todo.
A través de la Historia, el ocultismo ha dado lugar a una serie de postulados y prácticas, a un mundo esotérico que todavía perdura; que posee sus sorpresas y sus encantos, y que sin duda merece la pena conocer. Se tiene por cierto, y Descartes mismo lo corrobora en una de sus cartas a la princesa Isabel, que el perfecto esquema estructural de su Discurso del Método (16), tenido como base de toda la metodología científica posterior, le fue sugerido a su autor durante un sueño; es decir, en medio de uno de los estados más irracionales por los que atraviesa el individuo en su experiencia cotidiana.
Igualmente, existe la evidencia documental de que Isaac Newton, considerado el padre indiscutido de la ciencia moderna, fue adepto incondicional de la Astrología y de la Alquimia. Y hasta se tiene el testimonio de que, en respuesta a preguntas sobre sus prácticas, que le hicieron los doctos miembros de la Royal Academy, les respondió: <<No creo en un universo de accidentes; y además, yo he estudiado esta materia y ustedes no>>.
No cabe duda de que los auténticos genios, como los profetas o el verdadero Mesías, son seres excepcionales que han sabido proyectar sobre su conciencia muchas más experiencias que las propias del instante histórico que les tocó vivir. Penetrar en ellos, cuando es posible, es como descubrir al Género Humano desde una proyección mucho más profunda, más allá del Tiempo; como si hubieran sido acumuladores de toda la energía emanada de esa multitud de razas, culturas, saberes y vivencias que constituyen el conjunto de la Historia de la Humanidad y de las distintas etapas de la Conciencia por las que el Género Humano ha pasado.
Tenemos que reconocer que el ser humano conserva, en estado latente en la inmensa mayoría de los individuos, poderes o cualidades que no pueden considerarse en modo alguno sobre naturales, sino restos malamente conservados de un instante histórico en el que la Humanidad, lo mismo que aún hoy otras especies vivas, era capaz de desarrollar cualidades que hoy podrían parecernos imposibles, como, curar a los enfermos, hacer hablar a un mudo o hacer ver a un ciego, e incluso resucitar a los muertos.
En la Naturaleza vemos muchos milagros, tal vez no todo el mundo haya tenido la oportunidad de observarlo, pero sabemos que la lagartija común es capaz de regenerar la cola que le ha sido cortada. En el mundo de los humanos, un fenómeno de este calibre se considera un milagro (A San Juan de Letrán le cortaron las manos, porque vieron que sanaban los enfermos, con la imposición de sus manos; una vez cortadas, volvieron a crecer sus manos...) con intercesión sobrenatural. Que yo recuerde, hay un caso semejante en los archivos de Lourdes, que rememora a un feligrés con una pierna cortada, y que la recuperó, al parecer, por intercesión de Nuestra Señora. Y en el santuario de la Balma, en Castellón, la leyenda popular -recuerda- que también le crecieron las manos cortadas al pastor que encontró la sagrada imagen en la cueva sagrada.
Como nadie ignora, el gusano de seda, tras un período de crecimiento y engorde, comienza a segregar seda, con la que se envuelve hasta formar un capullo, dentro del cual surge, durante un tiempo, la metamorfosis que le hará resucitar literalmente bajo la forma de una mariposa. Ciertamente, los entomólogos han descubierto que esa metamorfosis, aun con toda la apariencia de una muerte efectiva, no es tal, puesto que, en la crisálida, se han conservado elementos suficientes para permitir la transformación prodigiosa. sin embargo, para cualquier espectador, e incluso para la misma ciencia antes de descubrirse ese elemento perfectamente invisible, la transformación de la crisálida en mariposa a partir de una Nada o de una Muerte evidente del gusano, suponía la prueba, aunque fuera meramente biológica, de una resurrección que incluso implicaba el paso de un ser terrestre - el gusano- a un ente angélico y celeste: la bella y majestuosa mariposa.
En el mundo de las abejas, la cosa es mucho más complicada y comporta elementos que, a poco que los consignemos, nos descubrirán el carácter perfectamente simbólico y esencialmente incomprensible del milagro apícola.
La colmena o el enjambre se crean a partir de una reina que, llegado el momento de su fecundación, sale -por vez primera- de su cubil colmenero y, seguida de todos los zánganos -machos- que la pretenden, se eleva por los aires a alturas tan increíbles que la mayor parte de sus pretendientes no la pueden alcanzar. Normalmente, sólo uno lo consigue y allá arriba, en las alturas, tiene lugar la ceremonia de los esponsales, de la que la abeja reina vuelve con su abdomen repleto de semen fertilizador.
Ya dentro de la colmena de nuevo, la reina va pasando por todas las casillas hexagonales, depositando en cada una un huevecillo fecundado, para lo cual va administrando en cada puesta una parte infinitesimal del semen recibido en los cielos. Así sigue incansables su tarea de creación de la nueva generación de abejas, pero llega un momento en que se termina la provisión de semen y, a pesar de ello, la abeja reina seguirá poniendo huevecillos, aunque estos sin fecundar. Cosa curiosa: de los huevos fecundados nacerán abejas obreras- femeninas y estériles- y reinas -femeninas fecundas; de los huevos no fecundados nacerán indefectiblemente zánganos (machos); es decir, que los machos generadores nacerán de lo que podríamos perfectamente denominar un parto virginal.
¿No nos recuerda este proceso a toda una serie de tradiciones que, desde Krishna a Jesús, pasando por; Kithra -todos ellos seres puntuales de la conciencia mítica- nos dan cuenta del Mesías Salvador de la Humanidad, nacido de una mujer-diosa virgen? Podríamos añadir, en este contexto del mundo de las abejas, cuestiones tan casi increíbles como el hecho de que las larvas se desarrollen como obreras o como reinas, que dependen de que las segundas son alimentadas con jalea real añadida a la miel; o como la increíble organización social de la colmena, lo más parecido que podría darse a un estado políticamente organizado con una perfección que los seres humanos difícilmente podrían soñar con alcanzar algún día. Pero dejemos esta cuestión al interés de cada cual, que libros hay, y escritos con autoridad, que pueden satisfacer con creces la curiosidad de quien quisiere profundizar en este tema alucinante. Hay muchos milagros en toda la Naturaleza. ¡Conviértete en un alquimista: transmuta el mal en bien!
En este justo instante histórico, cuando nos percatamos de que algo falla en nuestro entorno y en nuestro interior, cuando percibimos que el mundo se ha vuelto loco, cuando vemos que hemos contribuido a archivar el conocimiento de la Verdad en un fichero en el que todo encaja y nada está en su sitio, nos nace la inquietud. Intuimos que algo en nosotros está incompleto: que hemos olvidado -no sé si nosotros o nuestros tatarabuelos- que el cerebro tiene dos hemisferios, el izquierdo, fundamentalmente racional y lógico; el derecho, esencialmente intuitivo e irracional; que hemos postergado la función del hemisferio derecho y hemos hipertrofiado la del izquierdo; que ya sólo sabemos respirar por los pulmones y que somos incapaces de valernos realmente por nosotros mismos.
Que tendríamos que morir, como la crisálida del gusano de seda, a esta perspectiva existencial y renacer a otra más completa; que deberíamos revisar nuestros esquemas temporales y espaciales y aprender a mirar al pasado y al futuro a un tiempo, no como espectadores de los acontecimientos, sino como protagonistas de nuestra existencia personal y colectiva.
Hay un párrafo en el SEPHER YETSIRA, que dice inicialmente, aunque es precisamente el segundo párrafo del libro, y que ahora abordaremos. En él se habla del hombre, de lo que es el hombre en el entorno de la creación y dentro del saber cabalístico. Dice este párrafo: <<La década salida de la nada es análoga a los diez dedos de pies y manos, cinco para cinco, en el centro de los cuales está la alianza con el Único, por la palabra de la lengua y el rito de Abraham>>.
Esa década salida de la nada, del Libro de la Creación, representa los diez Sefirot, las diez esferas de existencia, los atributos de Dios. Y en este texto se habla de ellos buscando la referencia analógica con el hombre, es decir, ubicando en el hombre estos diez atributos divinos. Llegados a estas alturas, y viendo lo incapaces que son los hombres, para, llegar a un entendimiento entre las gentes y los pueblos para acordar una Paz duradera y firme, Tengo que decir que: <<El hombre es una bestia que habla>>. Hasta los perros y los gatos han evolucionado. El hombre del siglo XXI es un animal depredador de su mismo género, es decir, el hombre es un caníbal, es un vampiro.
Desde la más remota antigüedad los seres humanos han levantado la vista a los cielos en busca de respuesta a los interrogantes que, a medida que su inteligencia evolucionaba y adquiría conciencia de sí misma, parecían lanzar al precipicio de lo infinito. El miedo a la muerte, a los agentes atmosféricos y, en suma, a la Naturaleza en plena ebullición, hizo que el pobre ser humano, desnudo en cuerpo y alma, fabricase dioses a su medida. ¡Como si ellos -los dioses- no existieran, quizás desde siempre, por la misma ley cósmica que dio existencia al hombre!
Y a través de los siglos todos los pueblos, desde el más inculto al más ilustrado, han sabido de la existencia de estas entidades <<sobrenaturales>> que, en mayor o menor medida, y sabiéndolo o no los hombres, han tenido gran importancia en el desarrollo de las culturas. El folklore y la literatura de todas épocas dan testimonio de ello. Grandes personajes de la Historia, algunos de ellos pilares principales de nuestra cultura, no sólo han sabido de la existencia de tales seres, sino que han escrito tratados enteros acerca de cómo son, cuál es su mundo y cuáles son sus relaciones con nuestra sociedad humana. Porfirio, Tito Livio, Paracelso, Swedenborg, Bulwer Lytton, Leadbeater o Richet, son sólo una muestra del vasto elenco de personajes históricos conocedores y propagadores de esa realidad.
El emperador romano Nerón, tuvo la pésima idea de prender fuego a la ciudad del Gran Imperio de Roma. Con las antorchas quemó toda la ciudad, para dar paso a la persecución de los Cristianos Originarios. Culparon a los cristianos del incendio. En la tragédia, los romanos perdieron sus casas, sus negocio y se perdieron miles de vidas humanas. Esto es lo que hoy ocurre en Palestina, en pleno Siglo XXI. Por eso digo: Que son bestias que hablan. Hombres caníbales. Hombres que son sanguinarios vampiros. Hoy en nombre del Pueblo de Dios, un grupo de malvados desde las sombras y, es decir, en nombre de los hebreos judíos asesinan inocentes, destruyen las ciudades y se apropian de sus tierras, ¿es una sociedad borreguil?
<<Así creó ELOHIM al hombre, y la forma que tuvo que darle sobre la tierra y las criaturas que la poblaban, fue concederle el poder de nombrar, como se detalla en GÉNESIS 2:19: <<Formados, pues, de la tierra todos los animales del campo y todas las aves del cielo, los hizo YAHVÉ Dios- YO SOY- desfilar ante el hombre para ver cómo los llamaba, y para que el hombre de todos los seres vivientes fuese aquel que les pusiera el hombre>>.
La palabra creadora, el nombre como dominio sobre lo nombrado. He aquí resumidos dos principios fundamentales y fundacionales del mundo en todas las cosmogonías, principios cuyo conocimiento, a través de los violentos aconteceres del tiempo, sobrevivirá para ser una vez más cimiento del saber hermético, sabiduría antigua de los iniciados que lucha por mantener la verdad del verbo creador y el valor del nombre, dos inmensos poderes que el hombre primigenio compartía con los dioses... Pero esa unidad se quebró, y con ello terminó el tiempo de la primera vez para dar paso a lo que podríamos llamar el <<tiempo histórico>> como un tiempo marcado por la confusión en el devenir de la vida, por la pérdida de sentido del mundo y por la incomprensión del hombre.
Si la unidad y armonía del tiempo primero estaban fundadas sobre la esencia del verbo creador, su ruptura no podía deberse más que a una alteración de ese verbo. Y así fue. Bruscamente se perdió la unidad de la lengua y, con ella, la unidad del mundo y la comprensión de la trama armónica del tapiz. El hombre fue repentinamente un extranjero frente a la creación y frente a sí mismo.
El símbolo de esa ruptura, en nuestra tradición, se encuentra en el episodio de la construcción de la Torre de Babel, pero en las más diversas culturas de los cinco continentes existen antiguas narraciones y mitos que acuñan la existencia de una sola lengua original y tratan de dar explicación a la variedad existente con posterioridad. Historias, en unos casos, que se vinculan también con la construcción de torres tan altas que tocaran el cielo...
¿Y para qué quieren escalar hasta los cielos los hombres? ¿Acaso piensan ver a Dios y robar su Poder, asaltando las puertas de los palacios del cielo? Más les vale ir en busca de habitantes que viven ocultos en el planeta. Parece que hay bastantes pruebas, de que los humanos no somos los únicos seres inteligentes en la Tierra. Desde que el hombre existe ha tenido la sensación, y muchas veces el firme convencimiento, de que a su lado, de forma visible o invisible, hay otras inteligencias que desempeñan misiones concretas y ocasionalmente aparecen e interfieren, para bien o para mal, en nuestra vida y proyectos. Por ejemplo: Los visitantes de dormitorios.
Estos otros seres ocultos pueden también ser visitantes esporádicos. Se les ha llamado duendes, elfos, ángeles, demonios, genios, hadas, espíritus de los muertos... cabría incluir también las apariciones de la Virgen María y, a Jesús en sus apariciones; los intraterrestres, los hiperboreos, los ovnis y ahora se ven grandes naves, hoteles flotando en la atmósfera terrestre o algo así como islas flotando.
Dicen algunos sabios: Quizás tan vasta casuística y tan dilatada historia se refiera a un mismo fenómeno de múltiples facetas y con interpretaciones que dependen en gran medida de culturas y épocas. Pero es tan universal que en este tiempo merece un análisis profundo y clarificador. Jesús, en poco tiempo dejó todo dicho y explicado de cuanto existe bajo los cielos, sobre la Tierra y en todo el Universo. Amor es el nombre de Dios YO SOY EL QUE YO SOY Y YO SOY ÉL Vine a conducir, con Mi ejemplo a los demás, hacia este objetivo común: LA PAZ UNIVERSAL.
<<La verdadera solidaridad y la verdadera amistad nacen cuando el objetivo que se quiere alcanzar es colectivo>>, común a todos los seres vivos. Es entonces cuando no se corre el peligro de que se impongan los intereses particulares. Y en esta completa y reciproca comprensión se puede llevar a cabo con éxito cualquier empresa. Y todo es posible, porque se unen hombres afines, con los mismos intereses e independientes, avanzan hacia una misma Meta; con las ideas claras y la perseverancia necesaria, para conducir y arrastrar con su ejemplo a los demás hacia este objetivo común: LA PAZ.
Aquí hablando en plata tengo que decir como el narco Escobar: ¿Tu que quieres destruir toda la civilización e ir al infierno de cabeza, o trabajar por el bien común para restaurar, limpiar y depurar este sistema corrompido por los diablos de Satanás? Si somos inteligentes: elegiremos vivir. Y seguir a Cristo. No hay otro Dios ni otro camino hacia la salvación eterna. Lee la BIBLIA. Puede proporcionar una buena base de documentación de lo que puede ocurrir... Lo que ocurrió en las Llanuras de Sinar, todos estos hechos que las antiguas tradiciones narran ocurrieron en tiempos genesíacos, tiempos de la primera vez, de la creación originaria naciendo al orden de una voluntad inteligente. Tiempos en que creadores y criaturas compartían un lenguaje esencial y un sentido unificador del Universo que ese lenguaje posibilitaba.
Pero esa unidad que quebró, y con ello terminó el <<tiempo de la primera vez>> para dar paso a lo que podríamos llamar el <<tiempo histórico>> como un tiempo marcado por la confusión en el devenir de la vida, por la pérdida de sentido del mundo y por la incomprensión del hombre.
Si la unidad y armonía del tiempo primero estaban fundadas sobre la esencia del verbo creador, su ruptura no podía deberse más que a una alteración de ese verbo. Y así fue. Bruscamente se perdió la unidad de la lengua y, con ella, la unidad del mundo y la comprensión de la trama armónica del tapiz. El hombre fue repentinamente un extranjero frente a la creación y frente a sí mismo.
El símbolo de esta ruptura, en nuestra tradición, se encuentra en el episodio de la construcción de la Torre de Babel, pero en las más diversas culturas de los cinco continentes existen antiguas narraciones y mitos que acuñan la existencia de una sola lengua original y tratan de dar explicación a la variedad existente con posteridad. Historias, en unos casos, que se vinculan también con la construcción de torres tan altas que tocaran el cielo, y en otros desvinculadas de dicha construcción.
J.G. FRAZER, analizando las creencias de culturas primitivas, aporta un buen cúmulo de referencias desde las zonas más dispares del mundo. Entre los MIKIR, tribu tibetano-birmana del estado indio de Assam, en la India, se cuenta que, en los tiempos antiguos, los descendientes de RAM, hombres poderosos e insatisfechos con el imperio del mundo que dominaban, intentaron la conquista de los cielos, para lo que comenzaron a construir una torre que llegara hasta las nubes. Pero los dioses y los demonios, temerosos de que lograran alcanzar sus territorios y dominar el cielo, acordaron confundir sus lenguas para frustrar el intento, y dispersaron a los hombres sobre el planeta.
Los griegos, en cambio, no precisaron recurrir a tamaña empresa de construcción para explicar la diversidad de lenguas. Narran que durante mucho tiempo los hombres vivieron en paz, sin necesitar ciudades ni leyes, hablando un lenguaje único y teniendo sólo a ZEUS como dueño de vidas y haciendas.
Pero HERMES introdujo la variedad de lenguas y dividió a los humanos en naciones diferentes unas de otras, de forma que se iniciaron los conflictos y las incomprensiones entre ellos. Entonces ZEUS, irritado por sus continuas riñas, renunció a su soberanía, que puso en manos de FORENEO, un héroe argivo, al que convirtió así en el primer rey de los humanos. También dejaría este relato constancia de la primera dimisión <<voluntaria>> de un dios del Parnaso. <<Sabemos que el Verbo fue lo primero: y su voluntad en acción hizo realidad todo. Y en el mundo, entre los seres humanos, la palabra no sólo nombra lo que existe, no sólo distingue a cada cosa de las demás: encierra también en sí misma un poder terrible. No olvides, que Jesús existió y existe por toda la eternidad y es DIOS. ¡Que no te engañen DIOS no dimite! DIOS es El Eterno, es Infinito.
A veces uno o una no se explica, en estos tiempos que corren, cómo es posible que haya personas seguidoras y fanáticas de cual o tal político... marxista... La Humanidad es peor que antes del Diluvio. Todo esto es la obra del Diablo Lucifer y de los ángeles caídos, que siguieron a Satanás. Ya lo vemos, que el mundo arde entre densas tinieblas. Lo que está ocurriendo en estos días en Palestina, Israel, África, Rusia, Ucrania, Sudán, Etiopía, Francia, España, los Estados Unidos de América y un gran largo etc. Es parte del Plan del Testamento de Satanás, donde, se han cambiado las palabras de los Textos Sagrados de la Biblia y de otros Libros Sagrados, y dice: Esta generación merecería ser aniquilada... Las copas de la ira de "dios" están ya derramadas sobre las naciones... Lo que ocurrirá será terrible como jamás se vio desde los principios del mundo.
ESTO ES OBRA DE LOS MALVADOS DE LOS NECIOS AVAROS LACAYOS DEL MALIGNO LUCIFER. Dios es Cristo y Dios no manda que mate a los hombres de otras naciones, para quedarse con sus tierras. Esto lo hacen los verdugos criminales, bajo la máscara religiosa, ni los hebreos ni los judíos de Israel de a pie, lo hacen, ellos, son engañados por estos criminales, son bandidos que caerán como las mosca al salir el aliento de Dios y su ira, eso dicen la ira de Dios. Jesús es Hombre y siente y piensa como Hombre ese si se aira. Así, de esta guisa con ropa de Hebreo, se va a presentar...
Ahora vengo yo mismo en esta última hora para amonestar al mundo. Los tiempos son graves. Hagan por fin penitencia los hombres por sus pecados oren, oren mucho para que se aplaque la ira de Dios. Recen con frecuencia el rosario... Menos diversiones y pasatiempos. Estoy muy próximo. La tierra temblará. Será terrible... los que no están en estado de gracia... será espantoso. Yo me daré a conocer al género humano. Todas las almas me reconocerán por su Dios. Faltan cinco minutos para las doce vengo... Estoy a las puertas La Humanidad se lamentará. Los hombres no escuchan mi voz... endurecen su corazón... Lo que ocurrirá será terrible... Todos estos textos son inventados por los enemigo de Cristo y de la Humanidad.
Ciertamente, estos mensaje inspiran de todo excepto amor y tolerancia. Están cargados de odio y ansias de venganza. Las frases <<La humanidad se lamentará>> <<Lo que ocurrirá será terrible>> y <<Vengo yo mismo y manifestaré mi voluntad>>, son terribles desde todos los ángulos. Parce como si el hijo de dios se frotara las manos, porque en lo que se avecina va a ser no solo juez, sino verdugo. Estas palabras son parte del plan ILLUMINATI para la conquista del Mundo, imponer un nuevo orden esclavista y opresor: DICTADURA
Estas palabras no encajan muy bien con algunas que leemos en el Evangelio: <<Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odien, bendecid a los que os maldigan, rogad por los que os maltratan>> o <<Venid a mí que soy manso de corazón>>. Que no te engañen. Dios es bueno. No se, explicarme bien, unos criminales han adulterado los textos sagrados, quieren que nos matemos los cristianos, contra los hombre y mujeres judíos y contra los musulmanes, así ellos, dirán que fue un enfrentamiento religioso. Dios es Único DIOS y es Jesucristo. Preguntad a San Miguel...
Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Envía luz de Tu Santo Espíritu sobre toda Tu Creación. Amén. Jesús, Tú envía Paz, amor y alegría. Amén-.
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