Frases inspiradoras: <<Educad a los niños, y no será necesario castigar a los hombres>>. <<Si la vida no te sonríe ¡hazle cosquillas!>> <<Lo de tener poder es como lo de ser una señora. Si tienes que recordarsélo a la gente, malo>>. Margaret Thatcher.
A las cuatro de la mañana estaba ya completamente despierta, tenía muchas ganas de salir de la cama. Sabía que mi Maestro me estaría esperando en mi escritorio, así que salte de mis cálidas sábanas, me estiré un poco y me dirigí a su encuentro. El Maestro estaba de pie, me hizo una seña con la mano y le pregunte: Maestro que quieres, es temprano. -Siento sacarte de la cama a estas horas para que vengas a reunirte conmigo -dijo disculpándose. -Maestro, no sé que decir, esta gente se ve perdida, malas son las noticias, ¡Maestro! que quieren arrastrar a las naciones a la III Guerra Mundial. ¡Haz algo, Señor todopoderoso! -La mejora continua es crucial tanto para las personas como para la naturaleza; también para las organizaciones, porque nada en esta vida es permanente.
La Naturaleza nos muestra con claridad que sólo si estás creciendo estás vivo, si no, estás muriéndote, estás muerto o te estás pudriendo. -¡Sí, Maestro! Casi todo el mundo admite la idea de mejora continua, pero, por definición, no es posible mejorar sin cambiar. Esos hombres, de espíritus animosos, que andan en el filo poniendo en cuestión las cosas y haciéndose preguntas sobre ellas son los que abren el camino para los demás. Un antiguo proverbio chino, dice: <<Si no cambias de dirección, acabarás en el lugar exacto al que te diriges>>. ¡Señor! es que nos llevan al borde del precipicio. El mundo es un volcán a punto de reventar. Ya sé, que nos ha autorizado a romper el silencio. Así pues, dime, Maestro, ¿qué puedo decir de lo aprendido? -Todo tipo de cosas, por ejemplo, tienes el Evangelio, todo está dicho, nada nuevo hay bajo el Sol.
-Por supuesto, puede que tengamos que cambiar algunos de nuestros antiguos paradigmas de cara a la próxima Era Dorada. Igual que nuestros antepasados, puede que estemos acarreando un karma anticuado y unos paradigmas de organización inapropiados para un Mundo Nuevo y siempre cambiante. San Ignacio afirma claramente la presencia real de Cristo y la relación de la Eucaristía con el sacrificio de la Cruz. Maestro, ¿es cierto que Tú estás presente en la Sagrada Eucaristía, sólo es una pasta de harina y agua? -Sí. Para Dios todo es posible. Recuerda, que la Eucaristía es memorial de la obra redentora; la pasión y muerte junto con la Resurrección y Ascención, es decir, el misterio pascual, constituye el núcleo de esta obra salvadora que la Eucaristía no solamente evoca sino hace presente; este memorial del sacrificio de Cristo constituye a su vez el sacrificio de la Iglesia, que ella ofrece al Padre.
Un sacrificio de redención, de propiciación, de acción de gracias, de alabanza. Y todo ello teniendo como centro las palabras consecratorias de la Última Cena, y apoyado en la firme creencia de la presencia real de Cristo en el pan y en el vino consagrado.
-Sí, Maestro. Un tema teológico muy interesante que vemos en todas las anáforas es el papel del Espíritu Santo en la celebración eucarística. Se pide al Espíritu Santo que descienda sobre las ofrendas de pan y vino y las transforme en el cuerpo y sangre de Cristo. La tradición católica ha afirmado siempre que es el momento de la consagración cuando se efectúa el cambio del pan y del vino en el cuerpo y sangre del Señor. ¡Maestro! En verdad siento amor, paz y alegría cuando me acerco al Altar; es bueno volver los domingos a la Iglesia, aunque, escucha bien, Señor, hay curas que dicen barbaridades y tantas tonterías que hacen que volemos como las mariposas, algunos, no creemos esas pamplinas que quieren hacer creer, hace brotar el mal humor, ante tanta idiotez y no volvemos a la Iglesia, esta es la verdad claramente, vemos que para algunos curas sólo es un buen negocio. Y, si miras bien el Vaticano, un Banco, que invierte en armas; ¡sí! los curas inversores de las fábricas de armas.
Hay que citar también además de la Didajé, dentro de los Padres apostólicos a San Ignacio de Antioquía. La doctrina de este gran obispo es de una riqueza sorprendente. Sus siete cartas escritas hacia el año 110, están penetradas por una preocupación dominante: la unidad de la Iglesia, como expresión de la unidad con Cristo y con Dios. En relación con esta idea de la Eucaristía se muestra ante todo como centro de unidad. <<Sed solícitos en participar en una sola Eucaristía; pues una es la carne del Señor Jesucristo, y uno es el cáliz para la unión con su Sangre>> (Ad Phil. 4).
<<La Eucaristía no es medicina de inmortalidad, antídoto para no morir, sino remedio para vivir feliz en Jesucristo para siempre>> (Ad Phil. 90). <<Se mantienen alejados de la Eucaristía y de la oración, por no confesar que la Eucaristía es la carne de nuestro Salvador Jesucristo, la que padeció por nuestros pecados, la que el Padre en su bondad ha resucitado>>. (Ad Smyrn. 7). San Ignacio afirma claramente la presencia real de Cristo y la relación de la Eucaristía con el sacrificio de la Cruz.
(La Luz circundante que enseñó los sabios de la antigüedad es, un escudo protector contra las fuerzas del mal; la Eucaristía es, igual, un escudo protector que limpia el alma y al cuerpo lo libera de las <<toxinas>>, diablos diminutos, son invisible ante el ojo humano, pero, existir existen, dañan el cuerpo. Así, que tenemos que volver a la Iglesia todos los domingos, una visita semanal al Señor, nos hace mucho bien. ¡Prueba y comprueba! Es un misterio, la alabanza a Dios, llena el corazón humano de paz, de amor, de inmensa alegría.)
Encontramos un testimonio precioso del año 150 sobre la celebración de la Eucaristía, escrito por San Justino y dirigida a Antonino Pío y a su hijo Marco Aurelio: <<Participan en la celebración de la Eucaristía los bautizados que confesaron la fe y aceptaron la doctrina y además viven como Cristo mandó. Se reúnen los de la ciudad y los del campo, los domingos, el día llamado del sol. Se leen las Escrituras de los Profetas y de los Apóstoles. Después cuando ha terminado el lector, el que preside toma la palabra para amonestar y exhortar a la imitación de cosas tan insignes. Después nos levantamos todos a la vez y elevamos nuestras preces por la Iglesia y por el mundo>>.
Nos damos el beso de la paz. Son presentadas las ofrendas de pan, vino y agua al presidente y el celebrante dice sobre ellas la oración consecratoria a la que el pueblo responde <<Amén>> y después los diáconos distribuyen los dones consagrados entre los presentes y se lleva también a los ausentes. Este alimento se llama entre nosotros Eucaristía. Estas cosas no las tomamos como alimento corriente ni bebida ordinaria, sino que así como el Verbo tuvo verdadera carne, así por la palabra de oración que procede de Cristo, este alimento eucarístizado es la carne y la sangre de aquel Jesús que se encarnó>>. (Ap. I).
También en Tertuliano encontramos el reflejo realista de su doctrina que afirma la presencia real de Cristo en el pan y el vino eucarísticos y el carácter sacrificial de la Misa. La Eucaristía procura la resurrección y alimenta el alma. En Tertuliano encontramos las más antiguas alusiones a la reserva eucarística.
Si tuviéramos que resumir el pensamiento de los Padres de los tres primeros siglos, diríamos que atestiguan claramente la fe de la Iglesia en la presencia real de Cristo en la Eucaristía, en el carácter de sacrificio de la misma, y en su valor como memorial objetivo y eficaz de las acciones salvíficas de Cristo. (Cristo es el que abre la puerta del Cielo; sin Cristo solo queda la condenación eterna, así es, la Verdad os hará libres. ¡Vosotros sois dioses, hijos del Altísimo!)
El siglo IV es el siglo de oro de la patrística tanto en Oriente como en Occidente. Es imposible hacer un estudio detenido en cada uno de los padres. Citaré algunos relevantes y me detendré en San Agustín, cuya influencia ha repercutido en el desarrollo teológico posterior sobre la Eucaristía. Los testimonios referentes a la Eucaristía son muy abundantes, después de aclarar que la presencia real del cuerpo y sangre de Jesucristo en las especies eucarísticas es afirmada reiteradamente. San Atanasio dice: <<Una vez terminadas las grandes y admirables preces entonces el pan se hace cuerpo y el cáliz sangre de Nuestro Señor Jesucristo>> o San Juan Crisóstomo: <<Esto que hay en el cáliz es aquello que manó del costado, y de ello somos participantes>>. (Esto es falso, Cristo no tuvo herida en el costado, ni en los pies y las manos, tampoco, cargó con la cruz en su subida al monte del sacrificio, las tres cruces ya estaban ancladas al suelo; murió en medio de dos hombres, mientras Su Madre lloraba bajo Sus pies sóla, María estaba sola y abandonada por los apóstoles. Mucho inventaron... Truenos y rayos, chaparrón, gran aguacero hubo cuando expiró y subió sobre la cruz, y desde allí pudo contemplar la pena el dolor de Su Madre. Ella con los ojos pegado al pecho, llora).
No es difícil encontrar textos de San Agustín que manifiestan su sentido realista de la Eucaristía. Es clásico el comentario que hace al versículo 5 del salmo 98: <<Y adorad al escabel de sus pies, porque es santo>>, según Isaías, el escabel de los pies de Dios es la Tierra; pero, ¿cómo puedo adorar la Tierra si también está dicho que adorará sólo al Señor tu Dios?, se pregunta San Agustín.
Y en esta fluctuación se vuelve a Cristo porque en Él se puede adorar la tierra sin impiedad: <<Porque tomó de la tierra, tierra; porque la carne es de la tierra y de la carne de María tomó carne. Y porque en esa misma carne anduvo aquí abajo, y esa misma carne nos dio a comer para la salvación, y ninguno come esa carne sin que antes la adore, se ha encontrado el modo como se adore este escabel de los pies del Señor, y no sólo no pequeños adorando, sino que pequemos no adorando>>. (En verdad Dios es un gigante, quizá tan grande como toda la Tierra; es mi visión, así que pide tú que se muestre).
San Agustín atestigua también el carácter sacrificial de la Eucaristía: <<Porque este sacrificio sucedió en lugar de aquellos sacrificios del Viejo Testamento, que se ofrecían e inmolaban en sombra y significación de los futuro. En lugar de todos aquellos sus sacrificios y ofrendas, se ofrece ya su cuerpo y se suministra y da a los que participan de él>>. (De Civ. Dei, 17,20).
Podemos pues concluir afirmando que el hecho de la presencia real de Cristo en la Eucaristía, pertenece de tal modo a la fe de la Iglesia en los tiempos de San Agustín que él no se preocupa de insistir más en ello; esta fe es el centro de su pensamiento.
(Se puede decir claramente, tanto amó y ama Dios al Mundo y a Sus criaturas, que se hizo Hombre, en Jesús de Nazaret; llegó en un tiempo de mucha oscuridad, la corrupción, la inmoralidad, la destrucción y el caos; las matanzas, las inmolaciones de los inocentes; las ofrendas..., todo cosas inventada por los hombres egoístas y, Dios, se explicó como un libro abierto, pero ocultaron la verdad, los sacerdotes del templo. Y llegado este tiempo, si no rectificamos y dejamos las guerras, los Elementos, los guardianes de la Madre Tierra..., hará lo que tengan que hacer, es decir, lo dicho por Zaratustra y Jesús, que son DIOS. Cumplir los Mandamientos de Dios. El V dice no matarás. Jesús, Hombre Santo, bueno como el Pan de Lebrija y bueno como el Vino de mi tierra LA MANZANILLA. Sin Dios vas al infierno. Lee la Biblia, y cuidate de las mentiras que dicen... Empecemos el nuevo curso escolar santificando al Señor, el domingo visita a la Iglesia con la familia, los niños serán más felices. Así, bien educados, no serán carne de cañón. ¿Quieres guerra? Manda a tus hijos y ve tú en la primera fila, como antiguamente.)
Vamos a hablar del paradigma de gestión de estilo piramidal y de cómo se hizo tan popular en este mundo. Nuestro estilo piramidal de gestión, con una organización vertical, es un concepto muy antiguo que heredamos de épocas guerreras y monárquicas. En lo militar, por ejemplo, tenemos en el vértice a un Rey o a un Caudillo, cerca, a un General, con coroneles, en el siguiente nivel, capitanes, tenientes, y más abajo, sargentos, cabos, y vamos a ver, ¿a quién le toca estar abajo del todo? ¡A los soldados rasos! Los soldados rasos son los que están siempre en primera línea junto al Rey y los generales, y bien orgullosos que se sienten ellos. ¿Y quién está más en contacto con el enemigo, el rey, el general o los soldados rasos? Hombre, el Rey, por supuesto el Rey siempre avanza el primero con la bandera Nacional.
El código de la caballería: <<Que cosas son tenudos de guardar los caballeros>>. Señaladas cosas ordenaron los sabios antiguos que guardasen los caballeros de manera que non errasen en ellas, et son aquella que dichas habemos que juran cuando reciben órden de caballería, así como non se excusar de tomar muerte por su ley si meester fuere, nin seer en conseio por ninguna manera para menguarla, mas acrescentarla lo mas que podieren: otrosi que non dubdarán de morir por su señor natural non tan solamiente desviando su mal et su daño, mas acrescentando su tierra et su honra quanto mas podieren et sopieren: eso mismo farán por comunal de su tierra.
Et porque fuesen tenudos de guardar esto et non errar en ello en ninguna manera, facienles antiguamente dos cosas: la una que los señalaban en los brazos diestros con fierro caliente de señal que ninguno otro home non la habie de traer sinon ellos: et la otra que escrebien sus nombres et el linage onde vienen, et los logares onde eran naturales en el libro en que estaban escriptos todos los nombres de los otros caballeros: et faciendolo así porque cuando errasen en estas cosas sobredichas fuesen conoscidos et non se podiesen excusar de rescebir la pena que meresciesen segunt el yerro que hobiesen fecho: et desto se habien de guardar en tal manera que non fuesen contra ello en dicho, nin en palabras que dixiesen, nin en fecho nin en obra que feciesen, nin en conseio que diesen a otro.
Otrosi acostumbraban mucho de guardar pleyto et homenage que feciesen, o palabra firmada que posiesen con otro de guisa que non la mentiesen nin fuese contra ella: et guardaban aun que a caballero o dueña que viesen en cuita de pobreza o por tuerto que hubiesen rescebido de que nos podiesen haber derecho, que puñasen con todo su poder en ayudallos como saliesen de aquella cuíta: et por esta razon lidiaban muchas vagadas por defender el derecho de estos atales. Et otrosi habien a guardar todas aquellas cosas que derechamente les eran dadas en encomienda, defendiéndolas asi como lo suyo:
Et sin todo esto guardaban que caballos nin armas, que son cosas que conviene mucho a los caballeros de las traer siempre consigo, que non las empeñasen nin las malmetiesen sin mandado de sus señores, o por grant cuita manifiesta que hobiesen, a que ningut acorro non podiesen haber: et otrosi que las non jugasen en ninguna manera. Et tenien aun que debien seer guardados de facer ellos por sí fruto nin engaño, nin aconsejar a otro que lo feciesen: et entre todos los otros frutos señaladamente en los caballeros et en las armas de sus compañas quando estodiesen en hueste.
Que cosas deben facer et guardar los caballeros en dicho et en fecho.
Facederas son a los caballeros cosas señaladas que por ninguna manera non deben dexar: et estas son en dos guisas, las unas en dicho, et las otras en fecho: et las palabras son que non sean villanos nin desmesurados en lo que dixieren, nin soberbios sinon en aquellos logares do les conviniere asi como en fecho en darmas, do han de esforzar los sus corazones, et darles voluntad de facer bien nombrado así et ementando a ellos que fagan lo mejor, trabándoles en lo que entendieren que yerran o non facen como deben:
Et aun porque se esforzasen mas tenien por cosa guisada que los hobiesen amigas que las ementasen en las lides, porque les cresciesen mas los corazones et hobiesen mayor vergüenza de errar.
(Los caballeros juraban, como ahora juran o prometen los diputados, parlamentarios, alcaldes, concejales y los presidentes y primeros ministros, y si no cumplen y son corruptos, deben someterse a juicio público, que son los que VOTAN...)
Otrosi tenien por bien que se guardasen e mentir en sus palabras, fueras ende en aquellas cosas en que hobiese a tornar la mentira en algunt grant bien, así como desviando daño que podrie acaescer si non mentiesen: otrosi trayendo alguna prometiendo asesegamiento entre los homes que fuesen movidos a facer algunt grant mal, o poniendo paz o acuerdo entre aquellos que se desamasen o en otra cosa porque aquella mentira tolliese mal et troxiese bie. Otrosi las palabras que diexen jurando o faciendo homenage o prometiendo de tener alguna cosa, que las guardasen asi como diximos en la ley ante desta. De fecho otrosi decimos que deben seer leales et firmes en lo que fecieren: ca la lealtad les fará guardar de yerro et la firmedumbre que non sean movidos de uno a al, que es cosa que non conviene a los defendedores; ca non son tan dubdados por ello los que facen.
Et otrosi deben tanbien su paños como las armaduras et armas que troxieren facerlas fermosas et apuestas, et a pro de sí, de manera que perezcan bien a los que las vieren, et sean ellos conocidos por ellas, así que se aprovechen de cada una segunt aquello para que fué fecha. Et otrosi deben ser de buena barata, ca si l non fuesen todo su gisamiento non les valdrie nada: et serien atales los que esto feciesen, segunt los sabios antiguos dixieron, como el árbol sin corteza que parece mal et secase aina. Et aun deben puñar quanto podieren en seer mañosos et ligeros así como diximos, que son dos cosas de que se pueden ayudar en muchos logares: et sobre todas cosas que sean bien mandados, ca maguer todas las otras cosas les ayudan a ser vencedores del poder de Dios en ayuso, esta es aquella que lo acaba todo. (Partidas. P. II, t. XXI, II. 21 y 22).
El oficio de caballero es el fin e intención para que fue instituida la orden de caballería: por esto, si el caballero no cumple con su oficio de caballería, es contrario a su orden, y a los sobredichos principios de caballería; por cuya contrariedad, aunque sea así llamado, no es en verdad caballero, y es más vil que el tejedor y trompetero que cumplen con su oficio. <<Oficio de caballero es mantener la santa fe católica>>. Muchos son los oficios de Dios en este mundo ha dado a los hombres, para que le sirvan: pero los dos más nobles, más honrados y más cercanos son el de clérigo y el de caballero: por esto la mayor amistad del mundo debería estar entre el clero y los caballeros; por cuya razón, así como el clérigo no sigue su orden de clerecía cuando es contrario al orden de caballería, tampoco el caballero cumple con su orden de caballería, cuando es contrario y desobediente a los clérigos, que están obligados a amar y mantener la orden de caballería.
Oficio de caballero es mantener y defender su señor terrenal, pues ni rey, príncipe ni alto barón sin ayuda pudiera mantener la justicia en sus vasallos: por esto si el pueblo o algún hombre se opone a los mandamientos del rey, o príncipe, deben los caballeros ayudar a su señor, que por sí solo es un hombre como los demás; y así el mal caballero, que más ayuda al pueblo, que a su señor; o que quiere hacerse dueño, y quitar los estados a su señor, no cumple con el oficio, por el cual es llamado caballero.
Oficio de caballería es guardar la tierra: pues por el temor de ellos no se atreven las gentes a destruirla; y por el temor de los caballeros no se atreven los reyes y príncipes a invadir unos a otros pero el caballero malvado, que no ayuda a su natural señor terrenal contra otro príncipe, es caballero sin oficio, y es como la fe sin obras, y como la descreencia que es contraria a la fe.
Oficio de caballero es favorecer a viudas, huérfanos y desvalidos; pues así como es costumbre y razón que los mayores ayuden y defiendan a los menores, debe ser costumbre de la orden de caballería, por ser grande, honrada y poderosa, dar socorro y ayuda a los que les son inferiores en honor y fuerza.
Oficio de caballero es tener castillo y caballo, para guardar los caminos, y defender los labradores: oficio de caballeros es tener villas y ciudades, para hacer justicia a las gentes, y congregar y juntar en un lugar carpinteros, herreros, zapateros, bañistas, mercaderes y demás oficios pertenecientes al ordenamiento de este mundo, y que son necesarios para la conservación del cuerpo según sus necesidades. (R. lulio: Libro de la Orden de Caballería -1275-).
Desde el nacimiento de Jesús, su vida, su muerte y su resurrección, han pasado veinte un siglos de historia. Es la historia de los seguidores de Jesús. Jesucristo tuvo seguidores desde que empezó a predicar por las aldeas y ciudades de Palestina. (¿Será esta, la causa de su destrucción en la actualidad?...) A unos los eligió Él. Otros se lo pidieron y, cuando aceptaban las condiciones que Jesús les ponía, también se hicieron discípulos suyos y lo siguieron.
Cuando a Jesús lo detuvieron y lo crucificaron, la mayoría de sus discípulos lo abandonaron. Pero en cuanto Jesús resucitó, los buscó y volvió a reunirlos como un pastor reúne a sus ovejas dispersas y asustadas tras una tormenta.
Una vez que Jesús subió al cielo, los apóstoles (no te extrañes, es verdad si haces, una terapia de regresión, veras que es verdad, tu alma sube al cielo con la ayuda de Jesús y de San Miguel, Gabriel, Rafael...etc. No me creas . Hazlo. Experimenta la verdad de tu vida.) empezaron a anunciar por todas partes que Jesús había resucitado. Los que creían en su mensaje se hicieron también seguidores de Jesús. Desde entonces hasta hoy, ha habido millones y millones de seguidores de Jesús. Unos son conocidos y famosos, pero la mayor parte son personas sencillas y humildes a las que no conocemos.
No hay ningún rincón de la Tierra en el que no hay seguidores de Jesús: amas de casa, mineros, enfermeros, doctoras, políticos, religiosos, escritoras, padres, madres, hijos, hijas, abuelos, abuelas y toda clase de personas. Seguidores de Jesús son todos los que creen en Él e intentan vivir como Él enseñó.
Los jefes del pueblo judío estaban muy molestos porque los apóstoles enseñaban al pueblo y anunciaban que Jesús había resucitado. El Sanedrín, que era un consejo formado por judíos notables, ordenó detener a los apóstoles y les prohibió hablar al pueblo en nombre de Jesús. Los apóstoles se defendieron diciendo que tenían que obedecer a Dios y que no podían dejar de contar que Jesús estaba vivo porque había resucitado. El Sanedrín, por miedo al pueblo, los dejó en libertad.
Los apóstoles fueron valientes como los caballeros, no se acobardaron y volvieron a predicar la palabra de Dios con mayor valentía todavía. Entonces, el Sanedrín volvió a detenerlo y, después de deliberar lo que harían con ellos, decidieron darles un escarmiento: los azotaron y los amenazaron para que no hablasen más de Jesús. Pero los apóstoles no hicieron caso y siguieron hablando de Jesús en el templo, por las plazas y por las casas.
Los apóstoles y otros representantes de las comunidades cristianas se reunieron en Jerusalén para buscar una solución al conflicto planteado. Tras una larga discusión, Pedro dijo: -Hermanos, el Señor ha querido que los paganos también puedan ser cristianos e, igual que a nosotros, les ha concedido el bautismo y el don del Espíritu Santo. Por tanto, no podemos imponerles más obligaciones, ya que el único que de verdad nos salva a todos es el Señor Jesús.
Después de Pedro, hablaron Pablo y Bernabé y contaron las maravillas que Dios había realizado por medio de ellos entre los paganos. Finalmente, tomó la palabra Santiago, que era el jefe de la comunidad de Jerusalén, y propuso que se aceptara la propuesta de Pedro. La asamblea la aceptó y decidió escribir una carta para comunicar esta resolución a todas las comunidades. De esta manera, se soluciono el conflicto y los paganos pudieron hacerse cristianos sin más exigencias que la fe en Jesús resucitado y el bautismo.
Los cristianos se extendieron por todo el Imperio romano y en algunas ciudades, incluida Roma, llegaron a ser bastante numerosos.
La primera persecución contra ellos se desencadenó en tiempos del emperador Nerón. Este era un hombre loco y cruel que no soportaba que los cristianos se negarán a darle culto como si fuera un dios.
Su locura llegó al punto de incendiar la ciudad de Roma y extender el rumor de que los causantes habían sido los cristianos. Este rumor le dio pie para encarcelar a muchos cristianos y organizar crueles espectáculos donde el pueblo romano se divertía viendo cómo los cristianos eran devorados por las fieras...
A finales del siglo I, la Iglesia ya estaba organizada en torno a tres ministerios importantes: los obispos o sucesores de los apóstoles, los presbíteros o sacerdotes y los diáconos. Los tres realizaban, de una u otra manera, lo que Jesús había pedido a los apóstoles: estar al servicio de la comunidad y llevar a todas partes el mensaje del evangelio. El cristianismo llegó a España en el mismo siglo I. Hay tradiciones que aseguran, por una parte, la venida del apóstol Santiago a Zaragoza y Galicia y, por otra, la del apóstol San Pablo a las costas catalanas. También se habla de que el apóstol San Pedro envió desde Roma a siete varones apostólicos que llegaron a Guadix y se extendieron por Andalucía oriental.
El cristianismo llegó a España desde Roma y el norte de África por medio de hombres y mujeres que desembarcaron en Tarragona y Cartagena, y por medio de soldados hispanos que pertenecían al ejército romano y que, convertidos al cristianismo, regresaron a sus lugares de origen. Sea como fuere, a principios del siglo III el cristianismo estaba extendido por toda la Península, sobre todo por Cataluña, Andalucía, Extremadura, Galicia y Aragón.
A finales del siglo III los cristianos hispanos sufrieron las persecuciones que el emperador Diocleciano ordenó contra los cristianos del Imperio romano. En estas persecuciones fueron destruidas muchas pequeñas iglesias, quemados los libros que había en ellas y martirizados muchos responsables de las comunidades cristianas. Además, se obligaba a los cristianos a ofrecer culto público a los dioses romanos.
Muchos cristianos se negaron a hacerlo y hubo numerosos mártires; por ejemplo: Santa Justa y Santa Rufina en Sevilla; Santa Eulalia en Mérida; San Fructuoso en Tarragona; los niños Justo y Pastor en Alcalá de Henares, o los innumerables mártires de Zaragoza.
Europa se hizo cristiana
A principios del siglo IV, el cristianismo dejó de ser perseguido y se permitió a los cristianos practicar libremente su religión. Los hechos sucedieron así: En el Imperio romano había dos hombres que pretendían ser emperadores y que se habían declarado la guerra por ello: se llamaban Constantino y Majencio. Antes de iniciarse la batalla, Constantino tuvo una visión en la que se le recomendaba poner en los escudos de los soldados el símbolo cristiano de la cruz, a la vez que oía estas palabras: <<Con este signo, vencerás>>. Constantino lo hizo así y ganó la batalla. Era el año 313.
Tras esta victoria, Constantino fue proclamado emperador, y una de las primeras cosas que hizo fue promulgar un decreto por el que otorgaba a los cristianos la libertad para practicar su religión. Años más tarde, otro emperador, llamado Teodosio, proclamó el cristianismo como religión oficial del Imperio y, prácticamente, obligaba a todo el mundo a hacerse cristiano. A partir de este hecho, la Iglesia contó con el apoyo de los emperadores, y Europa entera terminó haciéndose cristiana.
España llegó a ser completamente cristiana en el siglo VI cuando el rey Recaredo se hizo católico. Santa Teresa de Jesús solía decir: <<¡Todo se pasa! ¡Solo Dios basta!, y no tenía miedo a la muerte; es más, la deseaba para poder estar por fin con Dios. Por eso, poco antes de su muerte, al recibir la Eucaristía, exclamó: <<¡Ea, Señor! ¡Ya es hora de que nos veamos!>>
El Papa Pablo VI, en 1970, la proclamó doctora de la Iglesia. Esto quiere decir que sus escritos son de una gran sabiduría y que sirven para enseñar a la gente a vivir mejor el mensaje de Jesús.
<<Vivimos de forma muy peligrosa dentro de la Ley de Siembra y cosecha, y por eso el mensaje es alarmante, es que somos al mismo tiempo un peligro para nuestros semejantes. Mientras pensemos y obremos de forma negativa, nos encontraremos en una red que se compone de egoísmo, envidia, rivalidad, falta de amor y otros comportamientos erróneos. Se trata de la red de nuestras analogías, en la que nos hemos envuelto igual que una araña que está a la espera de su víctima>>. Jesús con Su conocimiento puso al descubierto la influencia, la manipulación que cada ser humano recibe del mundo invisible (habla al pueblo de demonios, del Diablo Lucifer...).
Jesús quita el velo que oculta a nuestros ojos lo que a causa de nuestro comportamiento erróneo sucede en los ámbitos invisibles en la Tierra y en los reinos de las almas. Jesús habla del cielo y de sus mansiones; habla del Infierno y, ayuda para encontrar el camino de salvación. ¡Jesús agua viva! Hijo del Hombre. Cristo Rey del Universo. <<Lo que no quieres que te hagan a ti, tú no lo hagas a los otros>>. Si queremos volver positiva nuestra vida, si queremos tener un carácter noble, una forma de ser abierta, podemos empezar practicando la benevolencia. A ello nos ayuda la legitimidad que dice: <<Lo que no quiero que me hagan a mí, no se lo hago tampoco a nadie>>. De este modo se forma la base para el hombre logre tener respeto por sus semejantes. Quien respete a su prójimo, honrará cada vez más a Dios, el amor eterno, cumpliendo paso a paso aquello por lo que está en la Tierra: cumplir los Mandamientos de Dios Padre.
Por la transformación hacia lo bueno aprendemos a mirar más profundamente. Otras personas sólo nos pueden deslumbrar y engañar en tanto nosotros nos deslumbremos y engañemos respecto a nosotros mismos. Si hemos desarrollado un carácter íntegro, es frecuente que podamos ver en lo oculto de nuestros semejantes, viéndoles como realmente son. Aunque vemos los errores y debilidades de nuestros semejantes, no hacemos valoraciones ni juicios. (Esto es muy difícil en este tiempo, porque vemos, un mundo que se descarrila hacia el abismo; por ejemplo: un tren, un coche, un autobús o un cochecito de bebé, que es conducido por un loco borracho, ¿que pasará? que lo conducirá al abismo. Veo a un puñado de locos en los parlamentos. Ciegos de egoísmo. El que todo lo quiere todo lo perderá.)
<<Donde hay un conflicto, hay una violación de los Derechos Humanos y, consiguientemente, un movimiento forzoso de la población. Los derechos de las personas refugiadas son frecuentemente violados en su país de origen, durante su huida y después en el país de asilo. Toda búsqueda de una solución a su desplazamiento debe conllevar el respeto por sus derechos fundamentales>>... ¡Hipócritas! Son esas personas que dicen ayudar y se muestran indiferentes ante el sufrimientos. ¡Caníbales! Matan por lujo. Asesinan al prójimo con la idea de enriquecerse aún más. Un complejo turístico en toda la costa de Gaza, en Palestina esa es la causa de la ruina de muchas familias. ¡Muerte y destrucción! Allá tú.
Hasta cuando así Dios Cristo lo quiera. Señor, Tú dices <<deseos cumplidos>>, muchas gracias por llevarte a los criminales de la Tierra. ¡Te amo! Esta gente inculta, no sabe que el alma de esta vida va al infierno eterno si es malvado y si es bueno al cielo, pero, creo, que no saben tampoco que, las acciones de ahora, de esta vida que construimos hoy, son componentes de próximas encarnaciones. ¡No hay casualidades, el hombre se marca su destino! La Tierra es la escuela de Dios para Sus hijos caídos, un lugar de expiación y de ser puestos a prueba. La reencarnación es un a legitimidad absolutamente lógica en la Ley de Siembra y cosecha.
Ella nos aporta la clave de por qué un niño nace enfermo y otro sano, de por qué una persona tiene sufrimiento y otra no, de por qué una persona sufre un duro destino mientras que otra le va relativamente bien en la existencia terrenal. La reencarnación es una enseñanza cristiano-originaria y por lo tanto la enseñanza de Jesús de Nazaret, aun cuando en la Biblia tan sólo unos pocos vestigios llamen la atención sobre ella. Cuando ya no se pudo recurrir a la reencarnación para explicar nuestras diferentes circunstancias y destino en la vida, muchas preguntas quedaron sin respuesta. En el lugar de la verdad plausible y lógica se colocaron entonces los <<misterios de Dios>>. Jesús lo dijo: <<¡Quien a espada mata a espada muere!>>
Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Señor, bendito sea Tú por toda la eternidad. Bendice a toda la Tierra y a todas Tus criaturas. Por favor, Dios, en nombre de Jesús, te ruego que envíes al Espíritu Santo sobre toda la Creación. ¡Paz y alegría universal habrá! Amén
No hay comentarios:
Publicar un comentario