miércoles, 10 de septiembre de 2025

El Bosque Mágico - Creando felicidad 12º

 Frases inspiradoras: <<A menudo me parece sentir en el alma el presentimiento de algo que no han visto mis ojos presentes, sino otros que tuve antes>>. J. E. Von Schubert

<<He recurrido a la clave de la preexistencia, cuando ya no había método alguno que me satisficiera respecto a la actuación de Dios y para impedir que se abatiera mi corazón>>. Henry More

<<Las esencias de nuestras almas no pueden dejar de existir jamás, porque nunca empezaron a ser, y sólo puede vivir eternamente lo que ha vivido desde la eternidad. Las esencias de nuestras almas eran alientos de Dios antes de que llegaran a ser almas vivientes; ellas vivían en Dios antes de morar en las almas creadas y, por lo tanto, el alma participa de la eternidad de Dios>>. William Law

<<Si no existe razón alguna para suponer que hayamos existido con anterioridad a este período, en que al parecer comienza nuestra existencia, tampoco la hay para suponer que continuemos existiendo cuando se haya terminado esta vida>>. Shelley

<<Creo que la doctrina de la transmigración de las almas es la más racional y compatible con la sabiduría y bondad de Dios; porque, por medio de ella no sólo pueden compensarse en una oda las desigualdades de la otra, sino que todas las criaturas sirven en los oficios más bajos y más altos, en los más codiciados y en los más penosos, siguiendo una rotación equitativa. De esta manera no sólo se castiga y premia a las personas en proporción con su conducta, sino que las obliga a que colaboren con los propósitos del universo, respondiendo de este modo al doble objeto de la justicia y de la utilidad>>. Soame Jenyns

En las obras de los autores de Occidente se encuentran más alusiones a la idea de la reencarnación de lo que era de esperar, idea que en muchas de ellas brota de un modo espontáneo, mientras que en otras se abraza a la doctrina venida de Oriente y confirmada por sinceros textos filosóficos. Cuando el cristianismo empezó a difundirse en Europa, la ideología interna de sus directores se hallaba intensamente teñida de esta verdad, que la Iglesia trató en vano de extirpar y que subsistió en varias sectas, hasta más allá de los tiempos de Erigena y Buenaventura, sus defensores medievales.

Todas las almas intuitivas, como, por ejemplo, Paracelso, Boehme y Swedenborg, la han aceptado, así como Giordano Bruno y Campanella, las lumbreras italianas. Ella ha valorado la filosofía alemana. Schopenhauer, Lessing, Hegel, Leibnitz, Herder y Fichte el joven, abogan ardientemente en su favor. Los sistemas antropológicos de Kant y Schelling tienen puntos de contacto con ella. El más joven de los Helmont aduce, en De Revolutione Animarum, doscientos problemas con todos los argumentos que pueden concebirse en pro del retorno de las almas a cuerpos humanos, de acuerdo con las ideas judías.

Los platónicos de Cambridge la sustentan con gran erudición y perspicacia, destacando entre todos él célebre Henry More. Para Hume y Cudworth es la teoría más racional de la inmortalidad. 

Glanvil le dedica un curioso tratado en su Lux Orientalis. La reencarnación cautivó a las almas de Fourier y Leroux. André Pezzani construye en La pluralidad de vidas del alma el sistema, basándose en la idea católica de la expiación.

La astronomía nos ha proporcionado elementos para que lleguemos a concebir sistemas de reencarnación se extiendan a través de todos los mundos, como los publicados en La pluralidad de los mundos, de Fontenelle; Los cosmosteoros, de Huygens; No existe un solo mundo, la fe del filósofo y la esperanza cristiana, de Brewster; La Tierra y el Cielo, de Jean Reynaud; las Historias del infinito y La pluralidad de los mundos habitados, de Flammarion, y El porvenir de la muerte, de Figuier. Estos autores describen la evolución del alma en los cuerpos celestes con distinta fantasía y verosimilitud. 

El astrónomo Bode cree que hemos salido del planeta más frío del sistema solar y que caminamos de planeta en planeta, hasta llegar al más próximo al sol, en el cual, opina, que deben vivir los seres más perfectos. Immanuel Kant dice, en la Historia general de la naturaleza, que las almas salen imperfectas del sol y que viajan por etapas planetarias, alejándose cada vez más hasta llegar al paraíso existente en la estrella más remota de nuestro sistema.

Entre estos dos polos opuestos, han formulado muchos sabios otras teorías. La reencarnación ha conservado en teología una gran influencia, desde los tiempos de Orígenes y Porfirio hasta nuestros días, a través de todas las escolásticas. También aboga en pro de esta doctrina el famoso Soame Jenyns, cuyas obras han sido durante mucho tiempo el mejor argumento en favor del cristianismo.

Lord Ramsay y William Law la sustentan. Julius Müller la sostiene decididamente en su profunda obra La doctrina cristiana del pecado, así como también el doctor Dorner. Edward Beecher ha contribuido a difundir entre el clero esta idea en la forma de preexistencia, expuesta en El conflicto de los siglos y La concordia de los siglos, y hasta han habido algunos obispos irlandeses que no han vacilado en promulgarla. Henry Ward Beecher y Philip Brooks no han vacilado en predicarla. James Freeman Clarke habla en favor de ella.

William Knight, profesor de Metafísica de St. Andrew, y Francis Bowen, catedrático de la universidad de Harward, demuestran de un modo evidente las probabilidades lógicas en que puede compararse ventajosamente la reencarnación con todas las demás filosofías.

Schopenhauer incluye la idea de la reencarnación entre los principios fundamentales de su enérgica filosofía, como puede verse por los siguientes extractos tomados del capítulo que trata  de la Muerte en su obra El mundo como voluntad y representación: <<La Muerte es para la Voluntad (el carácter), en tanto que cosa en sí, lo mismo que el sueño para el individuo. Si se conservara el recuerdo, la individualidad no soportaría la continuación de las mismas acciones y sufrimientos durante toda la eternidad sin una ventaja verdadera. Por esta razón la voluntad se desprende de la memoria y de la individualidad, en lo cual consiste el Leteo; y, después de este sueño de la muerte, reaparece renovada y provista de otro intelecto adecuado al nuevo ser: un nuevo día la atrae a nuevas playas>>.

De modo que estos constantes nacimientos constituyen la sucesión de los sueños de la vida de una voluntad que es en sí indestructible, hasta el momento en que, instruida y perfeccionada por conocimientos amplios y diversos adquiridos sucesivamente por ella bajo formas nuevas, llega hasta a suprimirse a sí misma y llega a estar en perfecta armonía con lo infinito.

Cuando la peste negra despobló en el siglo XVI la mayor parte del viejo continente, no tardó en producirse una fecundidad extraordinaria en la raza humana; y los casos de nacimientos de gemelos fueron numerosísimos; además, uno de los hechos más extraños que se observó entonces es que ninguno de los niños nacidos en aquella época tenía la dentadura completa, porque la naturaleza, obligaba a prodigarse hasta el último extremo, se hizo mezquina en lo que respecta a los detalles. (Extendieron la peste, los de siempre, los avaros egoístas, igual que ayer, y hoy y no será así en el futuro.)

S. Schnurrer relata este hecho en la Crónica de las epidemias, 1825. Asimismo Casper (De la duración probable de la raza humana, 1835) confirma el principio de que el número de nacimientos en una población dada ejerce una influencia decisiva en la longevidad y la mortalidad, y sigue una curva semejante a la de la mortalidad; de modo que, en todo tiempo y en todo lugar, los fallecimientos y nacimientos aumentan y disminuyen en la misma proporción, lo que se ha venido a comprobar por numerosas estadísticas hechas en diferentes países.

Y, sin embargo, no es posible que exista relación casual y física alguna entre mi muerte prematura y la fecundidad de un lecho nupcial extranjero, o a la inversa. Aquí, pues, la idea Metafísica aparece, sin duda alguna con todo género de evidencias, como principio inmediato de explicación del hecho puramente físico. Es cierto que todo individuo recién nacido entra en su nueva existencia alegre y flamante, y que goza de ella como un regalo, pero, no hay ni pueden haber regalos de gracia.

Su flamante existencia es compensada por la vejez y la muerte de un ser agotado que ha muerto, pero que guardaba el germen indestructible de que ha surgido el nuevo ser: las dos existencias no son sino una. Mostrar el puente tendido entre los dos, sería dar la solución a un gran enigma.

La gran verdad que acabamos de exponer no ha sido nunca desconocida, aunque no se redujo jamás a su significado real y exacto, cosa que sólo es posible por medio de nuestra teoría de la naturaleza primaria y Metafísica de la voluntad, y de la naturaleza secundaria y puramente orgánica del intelecto.

En efecto, la doctrina de la metempsicosis estuvo siempre difundida en la Tierra, desde los tiempos más antiguos y nobles de la Humanidad, como creencia de la mayor parte de los humanos y hasta, en realidad, como teoría de todas las religiones, con excepción del judaísmo y de las dos religiones que han brotado de él. <<¡Pero en donde se encuentra la expresión más sutil y más próxima a la verdad es en el budismo!>> Así como los cristianos se consuelan con la esperanza de volver a verse en el otro mundo, (Gran Verdad) en donde cada cual recobra su personalidad completa y se conoce así mismo (Cierto, cada personaje se conoce, y según su Karma, va a un lugar privilegiado, ¡hay palacios en los cielos!, o va a una universidad o purgatorio, para sanar las lecciones no aprendidas y volverá a realizar lo que no aprendió; y si el personaje ha sido mezquino, avaro y muy malvado ese personaje va al infierno, aunque otra fracción de esa alma vuelva a reencarnar, ahora, para purgar el mal que hizo a los otros: Jesús, lo dice: El que a espada mata a espada morirá. Y, también dijo: No le hagas a los demás lo que tú no quieres que te hagan a ti. Hazle a los demás tu primero, lo que tú quieres que te hagan a ti.Y, sobre todo, haz cosas, que proporcione felicidad al colectivo mundial. Haz un mundo enriquecido, más estimulante, armonioso y sobre todo que promueva la Paz y la alegría global.)

En muchos de los grandes libros se pueden rastrear las conexiones de los ciclos con las doctrinas cósmicas o religiones astrales, incluso en obras y autores insospechados, ya que muchos de ellos han tenido que escribir de forma críptica. Profetas de la antigüedad y personajes bíblicos, como Job, utilizaron términos diversos para referirse a los ciclos; una veces para librarse de inquisiciones, y otras para darse a entender a la gente a través de parábolas, como hizo Jesús el Cristo. 

En este sentido encontramos, según Demetrio Santos, la palabra remolino que aparece en los Salmos: <<Un remolino llama a otro remolino: con el rumor de tus cascadas, todas tus ondas y tus olas pasan sobre mí (48,8)>>. También Job dice: <<A su soplo centellean los cielos, y su mano dirige la serpiente tortuosa>>.

<<Todo tiene su momento y todo cuanto se hace bajo el Sol tiene su tiempo>>. Eclesiastés. Ya nos enseñaban en la escuela que los seres vivos nacen, crecen, se reproducen y mueren. La Naturaleza y la vida misma nos enseñan que hay unos ciclos necesarios, como podemos observar en el circular y constante intercambio de oxígeno por nitrógeno, en el cual intervienen la energía solar, la tierra, las plantas y los animales. Nuestros propios organismos funcionan en base a unos ciclos de una precisión prácticamente matemática: respiramos unos 10.000 litros de aire al día; nuestros corazones laten 76 veces por minuto; el estómago se contrae unas tres veces por minuto. 

Y hay mucho más, algunos de ellos más largos, como el de la calcificación de los huesos que está en torno a los 200 días, y otros que sólo actúan según nuestro estado, como los ritmos alfa, que se producen cuando cerramos los ojos y no prestamos atención a nada, de alrededor de 10 ciclos por segundo.

A lo largo del pasado siglo (XX), una serie de estudios efectuados por parte de prestigiosos científicos han ido corroborando la importancia de los ciclos para la vida. Algunos de estos estudios afectan directamente al hombre, como los que realizó el biólogo Takata, quien, tras estudiar durante 20 años la relación entre el suero sanguíneo de los humanos y el Sol, concluyó: <<El hombre es un reloj de Sol viviente>>. Numerosos, variados y concienzudos experimentos confirma que plantas y animales, estén donde estén, siguen los ritmos lunares, solares y planetarios.

Y es que todo es ritmo, igual que todo en la vida tiene su tiempo. El Universo entero está interconectado por ritmos palpitantes, desde las partículas, que cambian su estado energético cada 10 elevado a menos catorce segundos, hasta los ciclos de las galaxias, millonarios en años. Una de las pruebas más evidente de que todo es cíclico, y sobre todo la que nosotros creemos, la constituye el Cosmos: el Sistema Solar en su conjunto da una vuelta a nuestra galaxia, la Vía Láctea, en unos 250 millones de años, mientras los planetas no paran de dar vueltas alrededor de nuestra estrella, el Sol. De ahí podemos sacar numerosos ejemplos de ciclos, algunos de ellos tan claros como necesarios para nuestras vidas, como son los días y las noches o las estaciones del año.

Hay ciclos simples y ciclos compuestos. Los primeros son los que se relacionan con un solo planeta, como los que representan sus movimientos de traslación alrededor del Sol o los de rotación en torno a sí mismos. Además de estos ciclos, que podemos considerar básicos, también existen otros compuestos: cada vez que dos o más planetas se encuentran juntos, vistos desde la Tierra, forman lo que en astrología se llama conjunciones, señalando el inicio de un nuevo ciclo. Debido a las diferentes velocidades y distancias de los planetas, estos ciclos son de muy distinta duración. Por ejemplo, la conjunción Júpiter-Saturno, sumamente significativa para los antiguos astrólogos, se forma cada 20 años aproximadamente, mientras Urano y Neptuno tardan unos 175 años en repetir la conjunción. Para poder comparar, tengamos presente que el Sol y la Luna, por ejemplo, forman una conjunción (luna nueva) cada mes.

(Año 1492, puede que me equivoque y fuese 1442, en este año algunos astrólogos predicen el fin del mundo, cosa que llevó a mucha gente al suicidio, a la depresión y a los cristianos a la Oración. La Iglesia Ortodoxa Cristiana de la recién nacida Rusia se opuso, hicieron los monjes, una gran obra, aconsejaron a la gente, a toda la que la gente les dijo: que se recluyesen en los monasterios y se dedicaran a la siembra y el cultivo, el consejo era para que meditarán, oraran y siguieran con su vida, con sus trabajos, y así muchos se salvaron. Por supuesto no hubo, más que un terremoto en Moscovia, y las plagas anunciadas nunca llegaron, quizá por la intervención divina. Año 1666, año de la bestia, también se anunciaba por los magos y astrólogos el fin del mundo tal como se conocía y la llegada del AntiCristo. Esto puede que fuera cierto...)

Todos estos ciclos tienen también unas repercusiones en todo cuanto acontece sobre nuestro planeta, y afectan tanto a los individuos como a los grandes colectivos o comunidades, lo que significa que influyen en nuestro devenir histórico. Un estudio detallado de la astrología en relación con la historia demuestra que las sucesivas conjunciones Júpiter-Saturno muestran un paralelismo con los presidentes de EE. UU o que las de Saturno-Neptuno han señalado los giros más importantes de la extinta U.R.S.S. (La serie de televisión-cine, la he visto  en YouTube <<¡La Historia que cambió el curso de la Historia de Rusia: Sofía!>>. Aquí da una muestra de las intrigas humanas,.. en relación con la vida y la muerte; la negatividad que llega con la practica del satanismo y la magia negra, se muestra con gran claridad y explica, cómo un pequeño grupo de personas avaras, que se creen los más sabios, llevó a la gente a la desesperación; en oposición al clero cristiano ortodoxo. La fe en Jesús, en la Virgen María salva. Hoy Rusia puede salvar a la Humanidad negando el comunismo y el socialismo declarando sus Cristianas creencias. Rusia salva a su pueblo mediante la intervención Divina en 1442. ¿Reunificó Sofía?)

Pero, ¿qué mejor muestra de que todo es cíclico que el calendario? Aquellos hombres primitivos, que estaban más en contacto con la Naturaleza que nosotros, dedicaron mucho tiempo a la observación de esas fantásticas luces que surcaban los cielos día y noche (Sol, Luna, planetas y estrellas), y se fijaron en sus ciclos, puesto que de ellos dependía su supervivencia. Hasta tal punto se les veía como dadores, tanto como destructores, de la vida misma que poco a poco los convirtieron en motivo de culto, y así fueron surgiendo las religiones astrales.

Arqueólogos y antropólogos han encontrado las huellas de aquellas observaciones sistemáticas. Aquellos pioneros astrólogos-astrónomos grababan una señal en algún lugar cada vez que veían pasar a la Luna. De este modo, el calendario lunar más antiguo del que se tiene constancia son las marcas en hueso que encontró Marshack y que datan de alrededor del año 25.000 a.C. 

Varios milenios después, la técnica de la observación se fue depurando, por lo que empezaron a construir unas inmensas computadoras de piedra, construidos a partir del año 3.000 a.C. aproximadamente, megalitos como los de Stonehenge y otros eran auténticos observatorios capaces de medir, además de las posiciones lunares, los eclipses y otros interesantes fenómenos astronómicos.

A base de observaciones comprobaron, por ejemplo, que el Sol moría y nacía cada día, mientras que la Luna, después de desaparecer, aparecía y se iba hinchando, noche a noche, hasta alcanzar una redondez total (luna llena) para, a partir de ahí, ir perdiendo luz cada noche hasta desaparecer de nuevo. Y así cada mes.

<<Inexorablemente llega el bien, pero aquéllos a quienes llega lo bendicen; de igual modo también el mal llega inexorablemente, pero aquéllos a quienes les llega lo maldicen>>. (Logoi de Jesús. G. R. S. Mead.) Atravesando siglos, y soportando debates de todo tipo, el eterno enfrentamiento determinismo - libre albedrío sigue tan vivo como siempre y tan irresoluble como quizá lo sea eternamente.

Este secular debate ha sido abordado -acaloradamente, muchas veces- por filósofos, religiosos, científicos y sabios de todos los tiempos. Unos y otros esgrimen argumentos, en ocasiones muy válidos, a favor o en contra de ambos puntos en litigio.

Pero este debate es, por su misma naturaleza, infinito e irresoluble, pues en sí mismo entraña la dualidad que compone la rueda o el círculo, que giran eternamente, lo que nos lleva, necesariamente, a la idea de ciclo. Es como la dualidad del Yin-Yang, el Anú Tiamat del zoroastrismo o, en definitiva, el bien y el mal, la luz y la oscuridad, etc. Los antiguos filósofos griegos ya sostuvieron interesantes puntos de vista al respecto. 

Hoy en día, a pesar de los avances de la ciencia, este debate no se resuelve en un sentido ni en otro. Los puntos de vista encontrados de grandes genios del siglo XX, como Einstein, Heisenberg y Hawking, avivaron las llamas del debate pero nada más.

Empédocles opinaba lo siguiente: <<Cuando los elementos mezclados llegan a la luz del día en forma de un hombre, de una fiera, de una planta o de un ave, se dice que hay un nacimiento, y se habla de muerte cuando se separan...; los elementos predominan durante un ciclo y desaparecen en los otros, o se engrandecen, según el ciclo fatal que les es asignado>>. (Un karma negativo personal, del país o del colectivo mundial, puede crear enfermedades, sequías o inundaciones; maremotos, terremotos, plagas, todo lo negativo.)

En la <<República>> de Platón se lee: <<... las hijas de la Necesidad, las Moiras, vestidas de blanco, la cabeza coronada de cintas: Láquesis, el pasado; Cloto, el presente, y Atropos, el porvenir...>> Encontramos puntos de vista predeterministas en algún genio de la literatura y la cultura, como Jorge Luis Borge, que llegó a escribir: <<Otro tanto me ocurre con el libre albedrío, esa ilusión necesaria que nos hace sentir dueños de nuestras propias acciones>>.

Einstein lo decía de otro modo: <<Para Spinoza y para mí, lo espiritual y lo material son tan sólo manifestaciones  de una realidad universal determinada>>, aunque seguramente es una de sus frases más célebres la que al mismo tiempo define mejor su postura al respecto: <<Me repugna pensar que Dios juegue a los dados con el Cosmos>>. (No lo creo Dios es perfecto, bueno, justo, es Jesucristo.)

 (Dios creó a todos los mundos, a todos los seres vivientes y a todas sus necesidades les dió solución: oxígeno, alimento y agua... etc. Dios creó las leyes del Universo y los Mandamientos que dió a Moisés, también nos dio el libre albedrío; y según actuamos así vamos creando nuestro porvenir, el destino está escrito, pero se puede ir modificando con nuestras acciones en bien o en mal. El Diablo dificulta nuestra voluntad, nos domina con las tentaciones...) Carl Gustav Jung, que tan a fondo estudió mitologías, simbolismos y astrología, llegaba a la conclusión de que <<La libre voluntad es la habilidad de hacer alegremente lo que debo hacer>>.

Séneca creía que <<El orden de las cosas es, en su revolución, dirigido por la serie eterna del Destino, y la primera ley del Destino es que sus secretos son inmutables>>. (Se pueden abrir los registros, el Libro de la Vida y con la ayuda de Jesucristo o de San Miguel cambiar lo que no nos gusta del porvenir, podemos cambiar siempre, que nos demos cuenta del mal que hemos hecho, rogar el perdón de los errores y crear una nueva realidad. Dios siempre perdona al que se arrepiente de todo corazón. Dios es piadoso y misericordioso.)

Y Alexander Fleming, el inventor de la penicilina, recogía una cita de un talento literario y filosofaba de este modo: <<Nos complace creer que controlamos nuestro destino>>; pero quizá William Shakespeare era más sabio cuando decía: <<Hay un destino que labra nuestros fines por mucho que nosotros lo planeemos>>.

Isaac Asimov escribió una serie de novelas de ciencia ficción que hoy parecen reales, por ejemplo: Robots en el tiempo Invasor, ¿puede un robot desafiar las leyes de la robótica? 1º Un robot no puede herir a un ser humano ni dejar de intervenir si éste está en peligro de sufrir algún daño. 2º Un robot debe obedecer las órdenes de los seres humanos, salvo cuando éstas contradigan la primera ley. 3º Un robot debe proteger su propia existencia, siempre y cuando dicha protección no contradiga las leyes de la primera y la segunda.

<<En cuanto se percató de que su destrucción era inminente, y amparándose en la tercera ley de la robótica (<<Un robot debe proteger su propia existencia>>), MC Governor, el más inteligente robot jamás construido, se descompuso en seis robots menores que se dispersaron por el pasado del planeta. No previó, sin embargo, que el desplazamiento por el tiempo iba a provocar alteraciones moleculares en sus componentes: Si no regresan a su propio tiempo original, estallarán y provocarán un auténtico <<infierno nuclear>>.

<<Sólo un robot experimental llamado Hunter y un equipo de expertos humanos tienen alguna posibilidad de encontrar a los robots de MC Governor antes de que alteren el pasado ... y el futuro. Su última misión los lleva a la Inglaterra del año 459, donde un hombre llamado Artorius, quien dará origen a la leyenda del rey Arturo, se halla en guerra contra los sajones...>>

Asimov, en El sol desnudo, hace un relato de unos hombres, que van de exploración por la Galaxia: <<Ello no impedía que el relato se le antojase un galimatías sin pies ni cabeza, de un infantilismo rayano en la idiotez. La sola idea de que los terrestres pudieran invadir el espacio era de una necedad injustificable. ¡Exploración de la Galaxia! La Galaxia era un fruto vedado para los terrestres. Los hombres del espacio tenían prioridad sobre ella, pues sus antepasados, que muchos siglos atrás habían partido de la Tierra, fueron los primeros en alcanzar los Mundos Exteriores, donde fundaron un nuevo hogar.

Sus descendientes habían cerrado la puerta a la inmigración, convirtiendo la Tierra en un redil y a sus primos terrestres en unos borregos. Luego, la civilización urbana de la Tierra completó la obra: los terrestres se enclaustraron en las Ciudades y alzaron en derredor suyo una muralla de temor a los espacios abiertos que los hizo recular de las zonas agrícolas y mineras de su propio planeta, explotadas por mano de obra robotizada. Ni siquiera allí se atrevían a acercarse. Baley pensó con amargura: <<¡Somos unos estúpidos! Si la situación no es de nuestro agrado deberíamos hacer algo para remediarlo y no dedicarnos a perder el tiempo con cuentos de hadas.>> Pero sabía muy bien que estaban atados de pies y manos.

Nota del autor

<<Cuando escribí Fundación, que apareció en el número de mayo de Astounding Science Fiction, en 1942, no tenía la menor idea de que había iniciado una serie de relatos que, en principio, formarían seis volúmenes y un total de 650.000 palabras (hasta ahora). Ni tampoco tenía la menor idea de que serían unificados con mi serie de cuentos cortos y novelas relacionados con robots y con mis novelas sobre el Imperio Galáctico, formando una obra de catorce volúmenes con un total de 1.450.000 palabras...>> El asunto es, que parece que Asimov se adelantó al futuro, describe en sus cuentos lo que parece que ocurre actualmente, ultima noticia: Un dron (robot) ataca zonas de Polonia, la OTAN se verá obligada a defender la Nación atacando a Rusia, y, ¿quién puede decir que han sido otros... los que han lanzado el robot atacador a Polonia? ¡Están locos! Son gente satanisadas. Gente sin voluntad. Gente con mentes criminales. No tienen límites en sus maldades. Dominación de todo el Planeta Tierra, y ¿para qué? ¿Acaso te piensas llevar al más allá el yate o las mansiones? Tal vez no creas en los demonios, pero tú mismo eres un puñetero demonio.

La puerta de lo sagrado está en nuestro corazón. Es ahí donde nos conectamos con nuestra alma, donde la alimentamos y la desarrollamos. Nuestra alma es un ser interior único. Ella es la parte de nosotros que vive múltiples vidas y se desarrolla en el plano espiritual a través de innumerables experiencias

Cuando no estamos en un estado de miedo, no estamos en un estado de control Pensamos por nosotros mismos. Vemos las cosas más claramente. Ganamos en autonomía y en independencia. Vivimos con nuestro corazón y crecemos espiritualmente. Nuestra presencia es útil a los demás. Y ellos también comienzan a crecer y a deshacerse del miedo. Cuánto más vives en la verdad del amor más se está en condiciones de liberarse de los que tienen miedo y de sus tentativas de manipulación. Cualquiera que desee ejercer una influencia sobre ti pierde su capacidad de influencia sobre ti en cuanto te  despiertes espiritualmente.

Durante tu despertar te conviertes en el cocreador espiritual de un nuevo sistema, das vida a una cultura humana conscientemente unida. El ego, no obstante, no desea que el amor se extienda sobre la Tierra. Quiere dominar y controlar, justo lo contrario del despertar espiritual: El que intente explotar un sistema disfuncional mediante el ego luchará por perpetuar el miedo que lo alimenta, como una cucaracha que huye cuando se enciende la luz. ¡Aunque tu intención sea cogerla con un cuenco y un trozo de cartón y simplemente liberala! Por ello debemos demostrar que somos astutos y afrontar con prudencia lo que nos trae la vida.

Para ser más astutos que el ego, aprendemos a conectarnos a la luz y a contar con ella. No sólo porque nos aporta satisfacción y belleza, sino también porque nos da la fuerza y la sabiduría necesarias para luchar contra la oscuridad sin perder (lo menos posible) el vínculo con nuestra alegría interior innata. Despertar nuestra capacidad al éxtasis no nos hace seres egoístas y hedonistas que se zafan de los sufrimientos del mundo y que buscan solamente el placer personal. 

Muestra nuestra capacidad y nuestra voluntad de actuar por un objetivo superior, no por obligación o por culpabilidad sino, sin lugar a dudas, porque podemos y queremos. Los corazones sinceramente libres reconocen la responsabilidad de cada criatura en su propia experiencia (no tanto por las circunstancias sino por su respuesta a estas circunstancias) y desean aliviar los sufrimientos de los demás y aportarles su ayuda para que encuentren su camino superior. El hecho de que esta ayuda esté alimentada por la alegría interior, la conexión espiritual y la paz es sencillamente magnífico.

<<La primera etapa para alcanzar los reinos del Espíritu Santo consiste en dejar de vivir con la cabeza y hacerlo con el corazón>>.

A menudo, eso supone desprenderse de una serie de cosas: juzgar demasiado deprisa, estar siempre interpretando las cosas y evitar o reaccionar ante todo aquel que cuestiona nuestras creencias. Nos entregamos al reino del corazón a medida que nos desprendemos de estos mecanismos de defensa. 

Una vez que nos arraigamos en nuestro corazón podemos sanarlo todo, incluidos los problemas vinculados a la confianza, el abandono, la negligencia y la traición. Una vez sanados, podemos recibir los dones del corazón, dones tales como la identificación espontánea de la verdad o el surgimiento de la gracia espiritual receptiva.

Lo sagrado nos abraza, modifica nuestro estado de ánimo y nos aporta la sanación mediante el amor. Cuando se vive más con el corazón que con la cabeza, el éxtasis puede llegar de manera inesperada. Imagínate, por ejemplo, que estás en tu casa, donde te sientes seguro, descansas después de mandar a morir un montón de personas, y de repente ves que se abren las puertas y aparece delante de ti ¡Jesucristo y Sus Ángeles, y te dice: ¡Se acabó la fiesta! Te han dado los ciudadanos el poder de su Nación, o de su pueblo y tú, los has traicionado, en vez de trabajar por la paz los llevas al desastre. Pues tú te vienes hoy con nosotros. Y te llevan a un lugar del PURGATORIO a esperar el Juicio Final y como eres muy malvado o malvada pues vas de cabeza al infierno eterno. Cuando compartimos una verdad con sinceridad sentimos gran alivio. Los malos se van ya.

Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. ¡Señor, ten misericordia de los pobres ignorantes y se imparcial y justo con los malvados! Comprendemos que estamos todos en el mismo barco y dejamos de ver las cosas en términos de <<nosotros o ellos>>. Este planeta es maravilloso y lo piensan dejar hecho un desierto, es el deseo de Satanás y del Diablo Lucifer. Siempre obedientes sus lacayos por un puñado de oro, venden las almas de los otros y ellos se creen que engañan a Dios. Jesús es Dios. Y todo el montaje del escenario de la TERCERA GUERRA MUNDIAL ES PARA DESTRUIR LAS CATEDRALE Y LA IGLESIAS CRISTIANAS. Que no te engañen, el infierno existe, y los cielos tienen puertas, y las llaves las tiene Nuestro Señor Jesucristo. <<Nadie va al Padre, si no es por Mí. Yo Soy la verdad el camino y la vida eterna>>. Y yo he visto los mundos superiores y son maravillosos y los infiernos son terribles. Lee la Biblia. Amén


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