Frase inspiradora: <<¿De qué te sirve ser más fuerte, si no sabes ser mejor? Federico Balart. <<Ayer no es hoy. Vistos desde lejos, los conflictos pueden parecer los mismos año tras año, pero de cerca no lo son. <<Otra guerra>>, <<otro terremoto>>, <<otra epidemia>>... No, la historia no es una lista repetitiva, aunque en cada crisis haya personas sufriendo quizás de la misma manera>>. El mundo de la carrera de armamento; es un mundo que no se detiene, el corre como potro desbocado. Las armas parecen lo mismo, pero no lo son. Ahora, son más eficaces y persistentes. Todo fracaso de la política es el condimento que da sabor y alienta el éxito de los conflictos bélicos. ¿Es verdad o no? Por desgracia es así. ¡Queremos paz!
La canción del cantautor Melendi, <<El arrepentido>>, nos dice en estribillo: <<Si saltas vives, pero hay que saltar pa 'dentro y no hay parada de metro que te lleve a ese lugar... donde los miedos se confunden con la vida y no queda otra salida que volvernos a encontrar ... con el presente>>. Parece ser que podemos encontrarnos en la vida cotidiana con innumerables señales que nos indican el camino hacia ese territorio interior, aún por explorar en su vasta extensión, y que nos marca una cita con el más riguroso presente.
Cuando nuestra mente está en estado de reposo, ensoñación o baja atención, se activa la denominada Red Neuronal por Defecto. Es la red de las distracciones, del aturdimiento, de la confusión... Este mecanismo tiene la función de descargar los pensamientos que la mente produce, nos hace navegar por un mar de recuerdos, planes, palabras... como un monólogo sin fin con nosotros mismos. como una rumiación interminable que crea, imagina o recrea mundos fantásticos negativos en nuestro futuro que, quizás, nunca se lleguen a materializar o se pierde en acciones del pasado. Esta red es la responsable de que pensemos obsesivamente en las preocupaciones, los pensamientos negativos o que divaguemos entre pasado y futuro.
Es como estar permanentemente con la mente desenfocada, como el piloto automático del cerebro activado, pues no somos consciente de ello. Por eso, muchas veces, no recordamos si hemos cerrado el coche o si hemos echado la llave de la puerta de casa, ni si hemos apagado el fuego de lo que estábamos cocinando, incluso no saber cómo hemos llegado hasta nuestro destino conduciendo sin darnos cuenta. <<Es muy importante aprender a anclarse al presente>>.
Cuando entramos en un exceso de pensamiento, en esa dinámica de <<lavadora automática>> dando vueltas a lo que vivimos, con sus inquietudes, preocupaciones, deberes, cuestionamientos de lo que tendría que haber hecho o dejado de hacer, interpretando las experiencias vividas... en definitiva, en un rumiar incesante de pensamientos que se atropellan en nuestra mente, se puede dar una hiperactividad de ese circuito neuronal y llegar a un estado ansioso depresivo, a severos trastornos de la atención o a patologías que tienen como base un dolor crónico.
La buena noticia es que podemos ejercitarnos en entrenar nuestra atención para conseguir desconectarnos de la Red Neuronal por Defecto y alcanzar espacios interiores de silencio que nos conduzcan a nuestro bienestar emocional y a una vida más saludable. Al entrenar la atención en el momento presente, la Red Neuronal por Defecto se apacigua, comienza a apagarse y se activa otra red llamada Red Ejecutiva Central. Cuando se aprende a enfocar la atención y a anclarnos al momento presente, se activa este nuevo circuito y mejoramos, no solo de salud, sino la eficiencia, la capacidad de tomar mejores decisiones, las relaciones interpersonales y, por consecuencia, nuestro bienestar.
La mayor parte del tiempo, la mente está desenfocada y ese desenfoque se asocia a una reducción de la eficiencia mental y de la capacidad de aprendizaje. Se hace preciso entrenar a la mente para que evite divagar. Actualmente se están detectando grados peligrosos de déficit de atención en niños y jóvenes, también en adultos. Y, por la dificultad de enfocar la atención y dirigirla al presente.
¿Cómo conectar con el momento presente?
El mundo en el que vivimos, con su actividad y agitación, con la sobre excitación mental por estímulos, saturación informativa, imágenes, distracciones... nos dificulta prestar atención al momento presente, nos lleva a la dispersión en mil y una obligaciones y deberes y en demasiados impulsos externos que nos llegan a un mismo tiempo. Y el presente transcurre ajeno a nosotros mismos, pues nuestra mente, en lugar de anclarse en él, divaga entre el pasado y el futuro, creando una serie de películas en nuestras cabezas que nos alejan o distraen de lo que esté ocurriendo en estricto Presente.
La mente acapara nuestra atención de tal manera que los instantes de nuestras vidas pasan desapercibidos, como si se desvanecieran o desfilaran de puntillas, sin que nos demos cuenta de ello. <<Y la vida real se escurre entre los dedos como fina arena>>, (<<o como el agua del río de la vida.>>) La mente es un poderoso instrumento que debe estar a nuestro servicio, sin embargo, es muy común que sea la que marque la dirección a seguir y lleve el control de nuestra vida.
Nos hace creer que el mundo es un lugar peligroso, que no podemos confiar en nadie, que no somos lo suficientemente buenos en lo que somos o lo que hacemos, que no merecemos ser felices... en definitiva, moldea todo lo que percibimos. Si tenemos éxito, nos hace creer que no lo merecemos; si cometemos un error que es porque somos torpes; si no percibimos el afecto de los demás lo justifica con la idea de que es normal que nadie nos quiera por como somos...
La mente crea pensamientos, opiniones, reflexiones, hipótesis, juicios... en base a lo que hemos aprendido en el pasado. Nos hace creer que el mundo es como ella lo ha diseñado. La vida real está transcurriendo en presente y la mente está fuera de ese presente. La lente, a través de la cual enfocamos el mundo, no nos muestra el mundo real, sino nuestro mundo mental. Pasamos gran parte de nuestro tiempo entre las culpas, añoranzas, nostalgias, remordimientos del pasado y las incertidumbres, preocupaciones, proyecciones, temores del futuro, perdiéndonos lo único que realmente tenemos: El Presente. Esa divagación genera un peligroso cóctel que produce ansiedad, angustia, insatisfacción e infelicidad en definitiva.
Es de vital importancia aprender a salir del mundo automático de pensamiento y activar nuestro modo consciente. Los pensamientos logran atraparnos de tal forma que nos sentimos identificados con ellos y creemos que somos lo que pensamos.
Se hace de vital importancia, entrenar la posición de observador de lo que está pasando y focalizar nuestra atención en lo que nos rodea, en nuestros pensamientos, en nuestras sensaciones, en nuestras emociones, en nuestro cuerpo (el cuerpo siempre está en el presente y en él queda impreso todo cuanto vivimos), eso nos conducirá a aprender a ser más conscientes de que somos los observadores de lo que pensamos y no los pensamientos en sí. <<Cada vez que eres capaz de observar tu mente, es porque ya no estás atrapado en ella>>. (Eckhart Tolle, escritor y guía espiritual alemán.)
Es necesario que trabajemos en prestar atención al momento presente sin pretender controlarlo, ni juzgarlo, desde la observación y la aceptación del momento que está transcurriendo. Nuestra mente aprenderá a entrar en estado de calma y esa voz incesante que, tantas veces, nos trastorna y confunde, comenzará a apaciguarse, a relajarse, a silenciarse... Y la paz y la tranquilidad nos permitirán aumentar nuestro mayor bienestar y crecimiento personal. El crecimiento personal es el proceso que lleva a la alquimia, a transformar el plomo (sufrimiento) en oro (sabiduría).
El condicionamiento mental del mundo nos hace perder el sentido de la realidad y nos empuja a dejarnos llevar por el paradigma dominante. Hemos de ser muy conscientes del enorme poder que tiene nuestra mente para gobernar nuestra vida. Y, si no entendemos cómo funciona nuestra mente, estaremos a merced de ser controlados, condicionados y adoctrinados, no solo por nuestra mente, sino por intereses y objetivos externos.
No necesitamos grandes recursos, ni momentos especiales, tan solo tomar la determinación de fijar la atención en lo que estamos viviendo en cada instante, pero, eso sí, con perseverancia y constancia, empeño y voluntad, como con cualquier entrenamiento para conseguir buenos resultados. Mientras tomamos un café, saborearlo, aspirar su aroma, su calor, el efecto sobre nuestro paladar. Al tomar una ducha, sentir el agua resbalar sobre nuestra piel, conectar con las sensaciones que nos produce, notar la suavidad del jabón, la temperatura del agua...
Poner los cinco sentidos en cualquier acción que emprendamos, dándole exclusivo protagonismo en nuestra mente y así detener el pensamiento incesante de lo que tenemos que hacer o de lo que hicimos y cómo lo hicimos; dejar de actuar mecánicamente pensando en <<nuestras cosas>>, en definitiva, estar plenamente en lo que está ocurriendo en el instante presente...
La base del mal tan actual llamado estrés es el tiempo o la creencia de que no tenemos suficiente tiempo para hacer todo lo que queremos hacer en un tiempo determinado. Aceptamos creer que no tenemos tiempo para las cosas fundamentales de nuestra vida, pero es una percepción errónea. Tenemos tiempo para hacer lo fundamental, lo que no tenemos tiempo es para poder hacerlo todo. Es un problema de falta de reconocimiento de lo que es prioritario en nuestra vida y de lo que se puede posponer. Y vamos acumulando caos en nuestra mente que genera un sin fin de problemas.
!La clave para serenar nuestra mente es el dominio de la atención!
<<La atención plena se trata de estar completamente despiertos en nuestras vidas. Se trata de percibir la exquisita intensidad de cada momento. También de tener acceso inmediato a nuestros propios recursos para la transformación y la curación>>. (Jon Kabat-Zinn, profesor emérito de medicina, estadounidense.)
Cuento para reflexionar y pensar en el momento presente Humano
Edipo y el enigma de la Esfinge
Los dioses del Olimpo eran muy severos con todo aquel que los defraudaba. Algunos, como Hera, tenían un carácter tan vengativo que no perdonaba jamás una ofensa. En cierta ocasión, Hera decidió castigar a los habitantes de Tebas por un crimen cometido en la ciudad, y se sirvió de la Esfinge para conseguirlo.
La Esfinge era un monstruo colosal que había nacido en el corazón de África. Tenía cabeza y torso de mujer, patas de león, cola de serpiente y unas enormes alas de águila. Hera le ordenó que se apostara en un desfiladero situado en el camino de Tebas, por el que tenían que pasar por fuerza todos los que iban a la ciudad. En cuanto se acercaba un viajero, la Esfinge le cerraba el paso y le obligaba a detenerse. -Si quieres seguir adelante -le decía con voz muy dulce-, deberás responder a un acertijo.
Al viajero lo invadía entonces un miedo atroz. Con un nudo en la garganta, preguntaba: -¿Y qué pasará si no atino con la respuesta? -Que no tendré más remedio que castigarte por tu completa ignorancia. La Esfinge, con la voz más dulce que pueda imaginarse, pronunciaba entonces su enigma, que decía así: Solo tiene una voz, y anda con cuatro pies por la mañana, dos al mediodía y tres por la noche. Cuantos menos pies tiene, más veloz corre. Si lo conoces, te ama, pero si no lo conoces, lucha contra ti y te destruye.
Ante la enorme dificultad del enigma, el viajero empezaba a sudar y a temblar de miedo. Aunque hacía todo lo posible por encontrar la respuesta, los minutos pasaban en vano, pues el mismo terror le impedía pensar con claridad. La esfinge, mientras tanto, esperaba impasible, como si no tuviera prisa alguna, pero, al cabo, rompía su silencio para decir: -No sabes la respuesta, ¿verdad?
El viajero ni siquiera contestaba. ¿Para qué iba a decir nada si ya sabía que su muerte era irremediable? Entonces, la Esfinge estiraba los brazos, acercaba las manos al cuello del viajero y apretaba con todas sus fuerzas hasta estrangularlo. Y, cuando notaba que su presa había dejado de respirar, se lanzaba sobre ella y la devoraba sin compasión. (Esta Esfinge es igual a la Guerra que mata los hombres. Y la tal Hera, son los políticos necios, que mal gobiernan las Naciones y malgastan las riquezas de las obras de los hombres en armas, mal empleados los recursos crea angustia muerte y pobreza.)
Durante cierto tiempo, la Esfinge sembró el terror en el camino que llevaba a Tebas. Los labradores de la zona dejaron de pasar por el desfiladero, y los mercaderes de otros lugares renunciaron a viajar a la ciudad. (Es lo que le sucederá a Europa, que la gente joven y en edad de ir a la guerra, se irán a otras tierras, emigrantes desposeídos de todo, con tal de conservar la vida, el más maravilloso tesoro...)
La Esfinge, pues, empezó a pasar hambre, así que algunos días volaba hasta Tebas en busca de alguna víctima fácil. Solía sentarse en lo alto de las murallas de la ciudad y, en cuanto aparecía alguien, se abalanzaba sobre él. Fueron muchas las ocasiones en que las calles y plazas de Tebas quedaron regadas por la sangre de un niño que jugaba en un caballo de madera, de un labrador que iba al mercado a comprar un cántaro o de una muchacha que había salido a pasear en compañía de sus amigas.
Nadie podía evitar los ataques de la Esfinge, y todos los habitantes de Tebas asumieron con resignación que podían ser devorados por el monstruo el día menos pensado. (Igual que está gran parte de la gente de ahora, pensando en que la guerra le mate a sus hijos...)
La única manera de acabar con el peligro era resolver el oscuro acertijo que la Esfinge proponía a los viajeros, pero nadie parecía capaz de llevar a cabo una hazaña tan extraordinaria.
Las cosas cambiaron de repente gracias a un forastero llamado Edipo. En realidad, Edipo había nacido en Tebas, aunque él mismo no lo sabía, porque se había criado lejos de la ciudad.
Cuando era un recién nacido, sus padres fueron advertidos de que aquel niño les iba a acarrear muchas desgracias, así que decidieron abandonarlo en el monte. Por fortuna, unos pastores lo encontraron y lo salvaron la vida. Edipo era muy inteligente, y confiaba tanto en su sabiduría que acudió a Tebas sin más propósito que resolver el enigma de la Esfinge. Al ver que un forastero se acercaba, la Esfinge se interpuso en su camino y le preguntó:
-¿Adónde vas, viajero? -A Tebas -respondió Edipo con voz firme. -Pues no pasarás de aquí a no ser que me des la respuesta a un acertijo. -Dímelo y trataré de responder. Entonces la Esfinge dijo: <<Solo tiene una voz, y anda con cuatro pies por la mañana, dos al mediodía y tres por la noche. Cuantos menos pies tiene, más veloz corre. Si lo conoces, te ama, pero si no lo conoces, lucha contra ti y te destruye>>.
Edipo escuchó el enigma con la mayor atención, esforzándose por desentrañar su oculto sentido. Intentó abstraerse y olvidarse de la Esfinge, pero, aun así, no lograba dar con la solución. Al final, recogió un palo que vio en la vera del camino, trazó con él un círculo en el suelo y se metió dentro, pues pensaba que de esa manera podría aislarse de todo lo que le rodeaba y concentrarse mejor. Edipo se pasó más de una hora en el interior del círculo, pensando sin descanso, y al fin, con voz clara y potente, dijo:
-La solución a tu enigma es el hombre. El hombre tiene una voz con la que habla. Por la mañana, es decir, cuando es un recién nacido, va a cuatro patas como los perros, porque gatea. Luego, cuando llega a adulto y se encuentra en el mediodía de su vida, camina sobre sus dos pies y es capaz de correr a gran velocidad.
En cambio, por la noche, cuando envejece, se apoya en su bastón, su tercer pie, y anda con dificultad. Además, el hombre debe abrir los ojos de la mente y el corazón para reconocerse a sí mismo: si se conoce bien, se convierte en su mejor amigo, pero, si no llega a conocerse, se transforma en su peor enemigo y se destruye así mismo. (El Ego, debe ser contemplado y observado para que no dirija nuestra vida desde la soberbia, así no se destruye los hombres.)
La cara de la Esfinge, que siempre se mostraba impasible o falsamente dulce, adquirió de pronto un gesto áspero. Edipo había descifrado el enigma, y la Esfinge no supo aceptar su derrota. Sus ojos se volvieron rojos de rabia, sus garras empezaron a temblar y su cuerpo entero se tensó como una cuerda que soportaba un peso enorme, pues la ira le quemaba por dentro como una llamarada.
Al final, la Esfinge perdió el control sobre sí misma y se quitó la vida arrojándose desde la cima de la montaña.
Edipo, feliz con su victoria, siguió su camino hacia Tebas, adonde llegó en el momento más oportuno, pues aquel mismo día había muerto el rey de la ciudad. Los habitantes de Tebas nombraron a Edipo su nuevo monarca para agradecerle la ayuda impagable que les había prestado. (Igual que pasará con los Hombres buenos que gobiernan las Naciones, el pueblo los tendrán en gran estima..., cuando los libere del yugo de las Guerra y de las crisis financieras.)
Parecía que Edipo lo tenía todo para ser feliz, pero, tiempo después, vivió una gran tragedia y acabó arrancándose los ojos de pura desesperación. Sucedía que aquel hombre tan inteligente no se conocía a sí mismo tan bien como creía... Pero esa es otra historia.
EL ANTICRISTO
Es norma general que los textos bíblicos, al señalar la llegada de los tiempos de apostasía, citen la aparición de falsos profetas y embaucadores que ejercerán una especial seducción para apartar a los hombres de la fe. A nuestro entender, no sólo deben tomarse estas referencias en su sentido literal de que, en efecto, han aparecido y aparecerán guías espirituales que arrastren a multitudes hacia creencias que las religiones dominante juzgan contrarias a sus propósitos. Creemos que también estas citas deben entenderse referidas a la pérdida de espiritualidad que ha venido sufriendo el género humano de una manera acelerada, como hemos visto algunos.
<<En el Génesis -escribe Rudolf Grabert, obispo de Ratisbona- se dice que la mujer aplastará la cabeza de la serpiente, pero ésta tiene todavía bastante fuerza "para conseguir su calcañar". Y esto sucede hoy. En el último libro de la Sagrada Escritura, el Apocalipsis, el dragón persigue a la mujer misteriosa que tiene que huir al desierto, y hace la guerra a todos sus hijos que cumplen los mandamientos de Dios y siguen siendo fieles al testimonio de Jesús. He aquí la situación actual de la Iglesia del mundo>>.
Y Pablo VI, poco antes de su muerte, en una elocución ante miles de oyentes, se lamentó en estos términos: <<Esperábamos para después del Concilio un día de pleno sol, y en lugar de esto presenciamos siempre tormentas nuevas. Por una grieta ha entrado el humo de Satanás en la Iglesia>>. Es la apostasía.
La culminación de las manifestaciones de apostasía y del enfriamiento de la fe es la aparición <<del hombre de iniquidad>>, al que se refiere el apóstol San Pablo: <<Que nadie en modo alguno os engañe, porque antes (se refiere el apóstol al fin del mundo) ha de venir la apostasía y manifestarse el hombre impío, el destinado a la perdición, el adversario, que se levantará contra todo lo que se llama Dios o envuelve el carácter religioso, hasta llegar a sentarse en el santuario de Dios, haciéndose pasar a sí mismo por Dios>>. Es el Anticristo, a cuyo triunfo conducirá precisamente la apostasía.
En su libro <<Israel y las profecías>> Benjamín Martín Sánchez dice que una cuestión previa al estudio profundo del Anticristo debía ser si ha de entenderse como un ser individual o colectivamente. A esto diremos que nos es improbable la opinión de que todas las fuerzas del mal se encarnen en el Anticristo-persona en los últimos tiempos, y por tanto, que este sea un individuo, si bien el Anticristo, idea va tomando cuerpo en nuestros días. (Karl Marx es el Anticristo, el propagó el Comunismo, el socialismo el ateísmo: Marx contra Cristo. Salta a la vista el movimiento Woke, gente sin idea de espiritualidad, sin sentido de la moralidad. Los conduce al abismo.)
Desde luego que si por Anticristo hay que entender una serie de fuerzas y de circunstancias contrarias a la doctrina de Jesucristo, podemos afirmar que su imperio ha comenzado ya, que ha sucedido lo que San Juan profetizaba en Apocalipsis: <<Entonces vi surgir del mar una bestia que tenía diez cuernos y siete cabezas; sobre sus cuernos tenía diez diademas, y sobre sus cabezas nombres blasfemos. La bestia que vi era semejante a una pantera. Sus pies eran como los de un oso y su boca como la de un león. El dragón le dio su poder y su trono con un gran imperio. (ES CHINA Y RUSIA).
Vi de una de sus cabezas como herida de muerte, pero su llaga mortal había sido curada. Toda la tierra maravillada seguía a la bestia. Adoraron al dragón porque había dado su poder a la bestia (EL COMUNISMO ES LA BESTIA...), y adoraron a la bestia diciendo: ¿Quién es semejante a la bestia y quién podrá combatir contra ella?>> Le fue dada una boca que profería palabras arrogantes y blasfemias, y le fue dado poder de hacerlo durante cuarenta y dos meses.>> Esta bestia que surge del mar (se entiende que debe ser el Mediterráneo) es el Imperio Romano, símbolo de todas las fuerzas hostiles a Jesucristo.
Pero la cifra de cuarenta y dos meses, que coincide con la profecía de Daniel, en la que se dice que el Anticristo reinará sólo <<un tiempo, dos tiempos y medio tiempo>>, es decir, tres años y medio, da a entender que en la proximidad del fin de los tiempos la figura del Anticristo pasará de ser un conjunto de fuerzas hostiles al cristianismo a convertirse en un personaje individual.
Incluso hay tradiciones que recogen algunos comentaristas en el sentido de que el Anticristo llevará sangre musulmana en sus venas y que por ello tal vez sea reconocido como el Mesías por los hebreos.
Interpretar los pasajes bíblicos que se refieren a este tema presenta enormes dificultades, algunas verdaderamente insalvables. Así muchos han considerado Anticristo-idea el comunismo, el racionalismo, incluso la Teosofía o cualquier corriente filosófica que o siga o no haya seguido los cauces ortodoxos de las enseñanzas de Cristo. Otros, han visto encarnarse al Anticristo en una serie de personajes considerados siniestros, no se sabe muy bien por qué, por los teólogos católicos, como Nerón, Juliano el Apóstata, Lenin o Stalin. La Razón habrá que buscarla en que estos personajes fueron perseguidores de la Iglesia y de los cristianos. (UN MIRADA A LA SIRIA de Hoy, decapitando a los cristianos en las plazas y las calles.)
LA VUELTA DE ELÍAS
Algunas tradiciones muy difundidas entre los judíos, aunque sin una base histórica consistente, tienden a asegurar que su Mesías, es decir, el Anticristo, habrá nacido ya, probablemente antes de 1939. De todas maneras, la posibilidad carece de un fundamento serio. Además, y en este caso sí, avalado por los textos proféticos de la Biblia, especialmente por San Pablo en su epístola a los Hebreos, San Judas, San Malaquías y San Juan en su Apocalipsis, previamente a la segunda venida de Jesús para reinar sobre la Tierra, llegaron Enoch y Elías, que fueron preservados los dos de la muerte: Enoch arrebatado al <Paraíso>> y reservado para los últimos días, y Elías, transportado en un carro de fuego ante los ojos de algunos discípulos. (Jesús hace mucho tiempo que está en la Tierra, en verdad viene y va muchas veces del cielo a la Tierra...)
Ambos, Enoch y Elías, según todos los indicios, tendrán por misión preparar el mundo para la llegada de Jesús, y naturalmente deberán estar entre nosotros con alguna antelación. Su estancia en la Tierra coincidirá con la actuación del Anticristo, a quien ellos combatirán y por quién ellos serán muertos, después de una predicación de mil doscientos noventa días. El Anticristo sobrevivirá a los dos enviados de Dios solamente treinta días, y pasados otros cuarenta y cinco días sobrevendrá el fin del mundo y el juicio universal. (No es este el tiempo del fin del mundo, si puede ser de la gran catástrofe atómica.)
En San Mateo se lee: <<¿Por qué entonces dicen los escritos que debe venir Elías? Él respondió: Elías ha de venir ciertamente a restablecerlo todo. Pero yo os digo: Elías ha venido ya y no lo han reconocido, sino que han hecho con él cuanto han querido... Entonces entendieron los discípulos que les había hablado de Juan el Bautista>>. Es decir, que al igual que el Bautista preparó la llegada de Jesucristo, la anunció y la difundió por la Tierra, así deberá venir también Elías con idéntica misión.
De lo que no hay duda es de que nada hace suponer que ni Elías, ni Enoch, ni siquiera el mismo Anticristo, si éste se trata de un individuo, han dado hasta ahora la más mínima señal de su existencia y actuación. Hay que entender, pues, que todo lo que se refiere a la llegada del Anticristo se trata más bien de una actitud, de una mentalidad que deja ya admitir como válidas las enseñanzas del cristianismo. El Anticristo, según esto, es un rechazo, un volver la espalda con indiferencia a la Palabra de Jesucristo. Interpretada la profecía así, y parece lo más lógico, aunque vagamente, podemos hablar de su cumplimiento.
<<Cuando viéreis a Jerusalén rodeada de ejércitos, entended que se aproxima su destrucción. Entonces huyan a los montes los que estén en Judea, aléjense los que estén dentro de la ciudad y los que estén en el campo no entren en la ciudad. Serán días de castigo en los que se cumplirá todo lo que está escrito. ¡Ay de las que estén encinta y criando en esos días! Porque habrá gran tribulación sobre la Tierra y cólera contra este pueblo. Caerán al filo de la espada, irán cautivos a todas las naciones y Jerusalén será hollado por los gentiles, hasta que se cumplan los tiempos de los gentiles>>.
El Evangelio hace referencia a la toma de la ciudad de Jerusalén por el emperador Tito, en el año 70, fecha que da comienzo al éxodo y dispersión del pueblo judío por toda la Tierra y a su historia de dos mil años, repleta de persecución y de sangre.
La ciudad ya había sido destruida en el 588 a de C. por Nabucodonosor, Rey de Babilonia, y reconstruida por Herodes el Grande unos pocos años antes del nacimiento de Jesús. <<Jerusalén será hollada por los gentiles>>, dijeron todos los evangelistas. Y así fue, en efecto, pues tras la ocupación de Tito, los árabes, en su más potente etapa de expansión, la conquista en el 637 y bajo el poder del Islam estuvo hasta que los cruzados cristianos la tomaron en 1099. Pocos años después, en 1187, los musulmanes la recuperaron. Entre 1929 y 1948, cuando Ben Gurion rehizo la patria judía, Jerusalén quedó repartida entre los israelitas y los árabes, ocupando estos los barrios antiguos, que anexionaron a Jordania. En el año 1950 quedó proclamada capital del Estado de Israel.
La profecía narrada en los Evangelios consta de tres partes y resulta sumamente interesante su análisis con vistas a localizar en el tiempo la llegada del fin del mundo. El proceso paralelo y simultáneo al cumplimiento de lo profetizado sobre la ciudad santa es la reunión de los judíos en su patria de nuevo y la posterior conversión a la doctrina de Cristo. Esto último sólo sucederá después de las grandes catástrofes anunciadas. (Entonces, si lo saben, porque no aceptan a Jesús de Nazaret como Mesías le piden perdón y se acabó, no habrá Tribulación ni las grandes catástrofes que vemos todos los videntes.)
La primera parte de la profecía se cumplió con la conquista de la ciudad por las tropas de Tito. Los judíos tuvieron que dispersarse tras una serie de sucesos sangrientos. Pero dos mil años más tarde, tras la fulminante <<guerra de los seis días>>, (y lo de ahora no tiene nombre, que Dios se apiade de Israel, Señor, misericordia. Amén) contra todo pronóstico, Jerusalén fue recuperada en su totalidad, dando fin de esta manera a su ocupación por los gentiles. Resta sólo saber qué sucederá ahora, cuando ha llegado el tiempo de las naciones. Intentemos desentrañar el misterio.
EL NUEVO ESTADO DE ISRAEL
No hay duda de que la expresión <<tiempo de los gentiles>> o <<tiempo de las naciones>> (Hoy se reúnen todas las naciones en la sede central de las Naciones Unidas-ONU- es que cada vez comprendo menos para qué tanto artificio, si total no hacen nada, y cuando acuden el lobo se comió el cordero, malos pastores en este tiempo.) significa la característica de una época que no estará precisamente impregnada por la religiosidad. Y esa época ha llegado ya, según hemos expuesto en el apartado referente a la apostasía y a la falta de fe tan propias de los tiempos que estamos viviendo.
La nueva patria de Israel, el Estado de Israel -y así lo escribe Benjamín Martín Sánchez, que ha profundizado sobre el tema exhaustivamente-, ocupa aproximadamente los territorios que anunció Ezequiel en su profecía: <<He aquí, pues, cuáles son los límites del país. Por el Norte, desde el mar grande, pasando por Hetión, hasta la entrada de Hamat, Sedat, Berota, Sibraim, que está entre el territorio de Damasco y el de Hamat, Haser Enon, en la frontera del Haurán. Así, pues, la frontera correrá desde el mar hasta Haser Enon... Por Oriente hasta el Jordán. Por el Sur... hasta el mar grande. Por Occidente... la frontera será el mar grande>>. El mar grande es el Mediterráneo. Y el mapa trazado proféticamente por Ezequiel se ajusta ya, en buena parte, a la realidad.
Pero ¿cuándo se llevará a cabo la conversión de los judíos? Isaías trata de responder a la pregunta en estos términos: <<Hasta que las ciudades queden desoladas y sin habitantes, y las casas sin moradores y la tierra hecha un desierto. Hasta que Yahvé arroje lejos a los hombres y sea grande la desolación en la tierra. Si quedare de ellos sólo una décima parte serán también para el fuego. Mas como del terebinto y de la encina, aun talados, queda el tronco, así su tronco será semilla santa>>.
Queda claro, pues, que la conversión de Israel se producirá sólo cuando se haya desencadenado el fin del mundo, tras el llamado juicio de las naciones. (Mucho ojo, que puede haber una catástrofe nuclear, si van a la guerra Europa, Ucrania y los Estados Unidos de América, contr Rusia, habrá un choque de civilizaciones ¡FIN!)
Pero Israel se convertirá al final de los últimos tiempos y tiene asegurada su supervivencia, pues no en vano, a pesar de todos los castigos divinos, es el pueblo elegido de Dios y lo seguirá siendo. La Biblia, en numerosísimos pasajes, prueba esa subsistencia y de ella no debemos tener duda. Y hay quien piensa que sus éxitos más recientes y también el triunfo rotundo contra Egipto en la llamada <<guerra de los seis días>> no se ha debido sólo a la gran preparación y disciplina de que hicieron ostentación, sino que existió también algún tipo de intervención Divina.
Zacarías había sido portavoz de Dios al profetizar que en caso de un ataque contra Jerusalén <<el más débil de sus habitantes sería como David>>. Tras el Juicio de las Naciones, parte del pueblo de Israel, que sobrevivirá, se unirá al resto de los habitantes de la Tierra que hayan superado la catástrofe, y comenzará una nueva etapa para la Humanidad.
(Si hay una Tercera guerra mundial, las aguas cubrirán gran parte de las tierras próximas a los océanos Atlántico, etc.... los Polos, se derretirán, un tsunami de olas de 77 metros, esa medida como mínimo, se ahogarán miles de millones de seres humanos. Las bombas de ahora son mucho más potentes que las de la Segunda Guerra Mundial. Observa al Rey Midas, no podía comer, iba a morir, porque todo lo convertía en Oro. Y su hija y su perro, se convirtieron en unas bellas estatuas doradas e inmóvil. En este caso, todo será cenizas y polvo. Hoy se reúnen Todas las Naciones de la Tierra, para, ¿juzgar a Israel? y a Rusia, le están preparando un terror jacobino. Es difícil de creer, que el Diablo Lucifer es el artífice, el arquitecto de este plan del Fin de la Humanidad. Ese Dios Yahvé, no es el que yo he visto. Jesús, nunca dice Mi Padre Yahvé, Él dice Abba-Padre. Nos han engañado. Dios es bueno y este Yahvé en un dios de la guerra, y este no es mi Dios. Dios es Jesucristo, y es inmensamente bueno y misericordioso.)
Hasta cuando así Dios mi Padre y el de todos los seres humanos , y seres vivientes, y es el Creador de todas las criaturas, de todos los cielos y de todos los mundos. Dios es piadoso. Dios es amor. Es Jesús y es humilde. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Gracias. Señor, solo Tú Señor, puedes iluminar las cabezas de tarugo de estas bestias inhumanas que quieren llevarnos a la tercera guerra mundial. Señor, ¡queremos paz, trabajo y libertad! Señor, a esta mala gente, le cuesta más esfuerzo crear puestos de trabajo, que comprar armas, miles de millones en gasto de la Defensa Nacional, armas para que se maten unos a los otros. Sangre dolor y sufrimiento, y humo pestilente son los alimentos de las Fuerzas del Mal. Señor, líbranos de estas Fuerzas Oscuras para siempre, envíalos a otra realidad, lejos, muy lejos de la Tierra. Señor, por favor, Paz y Alegría. ¡Queremos Paz! Amén
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