Frases inspiradoras: <<La lección más importante de la Metafísica es hacernos ver la relación entre la voluntad y el crecimiento espiritual. Todo depende ti; es decir de cada uno de nosotros>>. Tu mente es creadora y según cómo sean tus pensamientos así será tu vida. Piensa en positivo. ¡A pensamientos positivos, resultados positivos! El hombre se crea costumbres y hábitos para sentirse seguro. Mientras evolucionas y aprendes no hay problema para mantenerlos, pero llegará un momento en que estas mismas costumbres que te dieron seguridad, se volverán en tu contra y serán un obstáculo en tu desarrollo. Cuando llegue este momento tendrás que tener la fuerza necesaria par romper y alejarte de ella. Tú, mereces lograr tus sueños, no dejes de perseguirlos conformándote con unos mínimos, sólo porque son los que tienes, porque eso sería como pedirle a la vida que te deje vivirla a medias. Y la vida es lo suficientemente bella como para vivirla completamente.
Sólo siendo coherente con lo que tu interior te indica, podrás actuar sintiéndote libre y seguro; de esa forma no caerás en las tentaciones que te brinda la vida ni seguirás el consejo amigo de quien proyecta su vida en ti. Cuando pienses que la vida está actuando injustamente contigo, recapacita. Olvídate de tu punto de vista, de tus deseos y expectativas y ponte en el lugar de tu oponente, descubre por qué ha actuado así como lo ha hecho, qué deseos le mueven, qué miedos le paralizan, qué conexión tiene con su yo interior y qué cree que merece de la vida. Entonces con estos dos planteamientos, cada uno en una balanza, entiende por qué la vida actúa cómo lo hace y siéntete dichoso.
Deja de buscar tu maestro en seres humanos iguales que tú. Sólo existe un verdadero Maestro que conoce todas las respuestas que tienen que ver contigo, que sabe por dónde debes avanzar y para qué estás aquí. Y ese Maestro está más cerca tuyo de lo que te crees, sólo tienes que buscarlo en tu corazón. Es Cristo, la Luz que alumbra tu alma. Recuerda, que no hay nada estable y duradero en la vida. Estamos en continuo movimiento y cambio. De nada sirve aferrarse a las cosas porque éstas cambian, incluso las personas aunque parezcan las mismas, han cambiado, se han convertido en otras, por lo que es importante no dar nada por sentado, avanzar con la vida y su movimiento e ir descubriendo día a día a las personas que queremos, dejándonos sorprender por los cambios que se producen en ellas. La mayor fuerza es la que brota de nuestro interior: La que sale directamente del corazón y no se ve obstaculizada por miedos o inseguridades. Con esa fuerza podemos, conseguir todo lo que deseamos y llegar donde nos propongamos.
Sé fiel a ti mismo, aunque los demás te tachen de loco y piensen que te vas a arrepentir de tu comportamiento. Uno sólo se arrepiente cuando actúa en contra de los que le dicta su propio corazón. Este es el momento de liberarte, de establecer tu propio sistema de valores dejando de lado todo lo que no sea coherente con tu vida y tus ilusiones actuales. Todo cambio trae consigo una liberación. Es algo nuevo y por eso tenemos miedo, pero también es una nueva oportunidad. <<¡Una nueva puerta se abre y debemos aprovechar la oportunidad que la vida nos brinda!>> O nos rebelamos, o caemos en sus redes, es decir: En la Tercera Guerra Mundial, que han planificado tres siglos antes. <<La pérdida de temor a los cambios>> te ayuda a confiar en la vida y en lo que te va a aportar tu destino.
La incertidumbre, la duda, la impotencia, son las madres de las depresiones, que son los <<tormentos de la noche oscura del alma>>. El depresivo, generalmente, se ha movido o ha sido exigido a lo largo de su vida a llegar a determinadas metas ideales. Sean estas profesionales o relacionadas con las posesiones o el reconocimiento social. Sea como fuere, él cree que no ha llegado, ni podrá llegar a ellas, y que, por lo tanto, su vida es un fracaso, que no tiene sentido y que no puede más.
Los padres, por su parte, también se sienten impotentes, pero por otras cosas. Quieren que sus seres queridos sean felices. El problema viene cuando confundimos la felicidad con el que vuelvan a estar como antes, sin darnos cuenta de que, quizás, la vida que llevaban en el pasado no acaba de ser del todo plena. Entonces, en primer lugar, podemos colaborar en rebajar el nivel de exigencia -aunque tampoco excesivamente porque si no, pensarán los hijos depresivos, que son inútiles- poniéndolos en contacto con diferentes formas de vivir la vida: yendo de acampada, de senderismo o pescando, paseando por la naturaleza, cocinando, leyendo, con juegos de mesa, teniendo el contacto con el mundo animal: perros, gatos, caballos...etc. Actividades donde la existencia se muestra en su máxima diversidad y, a veces, simplicidad.
Nadie tiene la clave del sentido de la vida, pero sí de que la realidad y su forma de vivirla sea muy variada. También podemos investigar, junto a ellos, qué cosas, deseos, proyectos, iniciativas... han podido ir quedando en el tintero a lo largo de su historia. Es importante, promover que contacten con ellas. No dejarse contaminar por las malas noticias. Son muchos los casos en los que la salida de una depresión se produce por un cambio sustancial de profesión, lugar o actividades. Se ha de aprender a lidiar con los distintos momentos por los que ellos pasan, sin quedarse atrapados en sus respuestas negativas, y seguir expresando lo que pensamos y, sobre todo, lo que sentimos. No debemos retener nuestras muestras de cariño porque, aunque ellos no lo parezca ni lo reconozcan, ellos lo agradecen enormemente. Tampoco conviene dejar de expresar nuestro enojo y explicar la causa. Eso se va a ir registrando y en muchos momentos les puede servir de brújula para aplicárselo a ellos mismos.
No hay certeza absoluta, pero sí la posibilidad de ir poco a poco sanando. Y esto lleva su tiempo. Recuerda que no hay luz sin oscuridad. Reconoce lo que ofreces al mundo; nota el impacto de tus dones en tus amigos, familiares y otras personas. Tu energía ejerce un efecto no solo en la comunidad que te rodea, sino también en el resto del mundo. Esto se debe al efecto dominó, que te da poder para esparcir vibraciones positivas y mágicas allá donde vayas.
Cierra los ojos e imagínate en el futuro celebrando tus intenciones fructificadas. Recorre el camino a la inversa para ver cómo lo consigues. Ahora ya sabes qué debes hacer. Estudia Metafísica.
Respondiendo a preguntas básicas como ¿qué es la Metafísica? ¿cuáles son los objetivos de la enseñanza Metafísica?, explicando como actúan las fuerzas cósmicas que llegan a nuestro planeta. Los profundos cambios sociales en los que se ha visto la humanidad en las últimas décadas pone de manifiesto que una nueva era está comenzando. Para comprender estos cambios es necesario una mirada profunda a nuestro interior y escuchar a nuestros hermanos mayores y a nuestro Maestro. No olvidemos jamás que el sentimiento y la palabra Amor lo puede todo. Es preciso dirigir la propia vida. Es preciso partir nuevamente de cero, esto es, de nada, a cada minuto de la vida. No se debe ahondar.
Todos los valores pueden ser invertidos, porque se cambia a cada minuto y lo que era conveniente minuto atrás, ahora no conviene más. En suma, el presente no existe. Es una línea demarcatoria entre el pasado y el futuro, y dicha línea se desarticula sin cesar. El pasado se esconde y sólo interesa el futuro que florece: Es preciso anular el pasado y crear el futuro, Voluntariamente, por medio de decretos; es preciso crearlo bueno y luminoso y pensar que el presente es cada palabra que se pronuncia, cada pensamiento que se emite, y que el futuro se está tejido en el presente.
Tenemos la ventaja de crear un futuro feliz. Entonces, pronuncia palabras luminosas, y deja que la luz emane de tu corazón <<Es difícil no pensar mal, más, el Maestro, el Cristo interno está ahí para ayudarnos, Él está dentro de nuestro corazón, para enseñarnos a dominar nuestro Yo (Ego) humano que se revela cuando no obtiene lo que quiere. Lo mejor entonces, es no querer: Dejamos derramar el amor del Cristo a través nosotros, Él indica el camino a seguir; verán que vuestras limitaciones serán consumidas y que llegarán a encarar las cosas de otra manera. <<El futuro es: todo lo que se piensa, todo lo que se dice, todo lo que se hace en el bien o en el mal>>.
La historia de la Tierra, ese planeta nuestro que nos da cobijo y sustento y que tan redondo y azul parece desde el espacio, (yo lo he visto, durante una experiencia de lo que llaman: muerte clínica; por eso sé de que el cielo está muy cerca de la Tierra...) se cifra en una antigüedad de 4.500 - 5.000 millones de años.
La historia conocida del hombre no va más lejos de los cuatro o cinco mil años; antes es evidente que se construyeron ciudades, existen crónicas nebulosas y, con lagunas e incertidumbre, se puede hablar de otros tres o cuatro mil años más atrás. Tampoco faltan algunas cuevas pintadas, algunos restos excavados, que nos remontan a unas decenas de miles de años en el tiempo, pero ya en un terreno histórico absolutamente inseguro en el que caben todas las especulaciones y conjeturas. Sin embargo, el hombre es mucho más viejo. Su presencia en el planeta se remonta a cientos de miles de años; y hablo del hombre inteligente, no de un tosco prehomínido.
Los antropólogos y paleontólogos han de basar sus deducciones en ocasionales hallazgos de una mandíbula o de un trozo de cráneo; a partir de tan escasas muestras han de reconstruir toda una cultura, todo un ambiente (ahora, podemos recurrir a las terapias de regresión a vidas anteriores, a otras reencarnaciones de nuestro remoto y lejano pasado, y ver, fielmente, como vivían antes nuestra civilización...); su labor es en muchos sentidos apasionante, ya que de la forma de un diente, por ejemplo, han de deducir la estatura y los hábitos de un sujeto, para lo que es preciso seguir un camino deductivo absolutamente lógico y racional en el que lo anecdótico y lo imprebicible no tienen cabida.
El peligro de los caminos unidireccionales estriba en que una ligerísima desviación al principio de las deducciones conduce a un resultado final que nada tiene que ver con el auténtico, por ejemplo: la teoría de Darwin, de que el hombre viene del mono, eso no es cierto, lo dijeron con la intención de poder demostrar una estupidez: que la raza negra no tiene alma y son descendientes directos del mono, para sí declarar la esclavitud de los hombres y mujeres diferentes. ¡El hombre es creado a Imagen y Semejanza del Creador, Dios Padre El Eterno. Hombre Santo y Bueno. Es todo Amor es Cristo. Jesús es Dios! El color oscuro, rojo cobrizo, blanco o amarillo, etc., vino por las diferentes latitudes de la Tierra, según llegan los rayos del Sol, para proteger la piel de los seres humanos.
Lamentablemente, la ciencia, cuanto más especulativa es, más dogmática se torna. La paleontología, o cualquier otra disciplina que se ocupe del pasado, está llena de poseedores de la <<absoluta verdad>> y, consecuentemente, de gran número de <<absolutas verdades>> que, por supuesto, se ocupan del pasado remoto son un conjunto de esquemas artificiosos en los que hay algunas verdades, muchas verdades a medias y no pocas absolutas mentiras.
No es un juicio caprichoso, ni guardo oculto resentimiento alguno hacia la ciencia o los religiosos dogmáticos; simplemente es una consecuencia de la observación constante de cómo estos esquemas se rompen al enfrentarse con los hechos reales. La ciencia niega un pasado tecnificado. Según ella, el hombre ha estado durante milenios y milenios carente de conocimientos técnicos que fueran más allá del horno de fundición, y alguna rudimentaria medicina; sin embargo, una observación superficial de ese pasado muestra abundancia de pruebas de que hace esos milenios y tal vez muchos más el hombre poseía técnicas avanzadas, en algunos casos comparables a las actuales. ¿Cómo se perdieron esos conocimientos? Nadie tiene la respuesta.
Si partimos de la situación actual y consideramos las posibilidades de que esta civilización tiene que desaparecer, por una tercera guerra mundial en la que todos utilizarían las armas atómicas; podremos aceptar con razonable lógica que ha habido otras civilizaciones, otras culturas, probablemente tan tecnificadas como la actual, que desaparecieron, quedando focos aislados transmisores de aspectos parciales de ese conocimiento, que, con el paso del tiempo, también desaparecieron, dejando como testimonio muy pocas pruebas. (Ya lo vimos en Nagasaki e Hiroshima, todo quedó pulverizado; toda la gente se desintegró en pocos minutos...)
Las leyendas, las religiones y todo un conjunto de tradiciones orales y escritas hablan de grandes cataclismos, de tremendas transformaciones telúricas y de los pueblos sabios que desaparecieron con ellas. No es preciso aceptar la hipótesis de seres bajados de las estrellas que enseñaron al hombre tosco y primitivo los rudimentos de la ciencia, (los ángeles de la Caída, enseñaron lo malo...) aunque tal hipótesis es sugestiva y verosímil. Basta con la teoría de que a lo largo del tiempo ha habido ascensos y caídas en la marcha de la Humanidad; que ésta, víctima de cataclismos de la naturaleza o de su propia técnica, ha sufrido destrucciones masivas, quedando sólo grupos aislados portadores de parte del conocimiento.
Conocimiento que, generación tras generación, se ha deteriorado o perdido ante la necesidad inmediata de sobrevivir. <<Si hoy estalla una guerra atómica>>, los que queden, si es que queda alguien, carecerán de fuentes de energía para alimentar sus motores de explosión o eléctricos, agotarán las existencias de los supermercados o, de los almacenes de sus casas de acero en las ciudades subterráneas... etc., -existencias que no podrán ser renovadas- y tendrán que dedicarse a cultivar la tierra seca, cuidar sus animales e iluminarse con el fuego de las hogueras, sola de la leña se calentarían. Quedarán libros, pero estos perderán su sentido en unas pocas generaciones; la televisión, la radio, los aviones, los viajes espaciales y un etc., muy largo de hechos y aparatos que hoy son comunes pasarán a los mitos, a las leyendas, cada vez más deformado.
Pasados cinco o seis mil años, los necesarios para haber ascendido de nuevo los peldaños de la técnica, habrá hombres ocupados en estudiar el pasado que en sus excavaciones no encontrarían transistores, ni diferenciales de automóviles, porque es muy poco lo que quedará reconocible pasados unos pocos miles de años; todo lo fundible lo habrán transformado los supervivientes en espadas o arados. Los estudiosos encontrarán, si tienen suerte, alguna pieza de plástico o de porcelana, un hallazgo casual que no sabrán dónde encajar y que, con toda seguridad, arrojarán a algún rincón de sus museos. Hay leyendas, que dan testimonio, y, que demuestran la existencia de un remoto pasado de técnicas y conocimientos científicos avanzados, y que aparecen como un fenómeno aislado e incomprensible en el contexto del esquema que hemos formado de la Historia del hombre.
En la antigüedad los hombres hicieron hechos <<aborrecibles>>, que vienen a sustentar la idea de que el misterio no está sólo en el pasado, sino también en el propio presente, como si la ciencia que manejamos sólo sirviera para estudiar y comprender aspectos parciales de la realidad. En este tiempo, da la impresión de que, más que descubrir técnicas, las estamos redescubriendo; más que avanzar por caminos inexplorados, parece que recorremos senderos que otros recorrieron antes, y cada vez nos sorprende menos encontrar huellas en terreno que creíamos virgen.
¿Cómo explicar piezas manufacturadas, absolutamente técnicas, en bloques de carbón o en estratos que se formaron hace centenares de miles de años? ¿Cómo aceptar que la electricidad fue conocida y utilizada en el pasado de Egipto...etc., para caer después en el olvido? Porque las <<pilas de Bagdad>> no son un hecho técnico único: Plutarco, Luciano, Pausanias y otros muchos hablan de la electricidad como una técnica habitual en tiempos pretéritos.
¿Dónde encajar en nuestra historia, tan artificiosa y tenazmente descritas en los gruesos volúmenes, que Bailly en 1281 y Gauss en 1819, al afirmar que la Tierra tenía un movimiento de rotación, sólo estaban repitiendo lo que Aristarco de Samos dijo hace más de dos mil años? Y no porque el bueno de Aristarco fuera un intuitivo, sino que, como otros muchos autores del pasado, tuvo acceso a un conocimiento mucho más antiguo, del que, obviamente, ellos estaban más cerca que nosotros.
Lo que sucedió en la Tierra a lo largo de los milenios es una especie de rompecabezas en el que ocasionalmente podemos ajustar piezas sueltas. Probablemente es imposible que llegue el día del conocimiento y nunca sepamos nuestra verdadera Historia; pero en el intento de reconstruirla, en esa romántica lucha por saber del camino recorrido, habremos de ir aceptando muchos hechos que escapan a la lógica. Tendremos que aceptar, por ejemplo, que, mucho tiempo atrás, los hombres <<"gozaron">> también del tórrido aliento de las "bombas" "atómicas".
No hay duda a este respecto: en los textos de la India antigua, en el <<¡Mausola Parva!>> y en el <<¡Drova Parva!>>, se habla de "explosiones" "atómicas" y de sus efectos en animales y edificios. Sin duda son hechos que entrañan un nivel científico y técnico muy desarrollado, pero no son aislados, de alguna parte tuvo que sacar el fenicio Mosco sus conocimientos en torno al átomo y su estructura.
Hay centenares de pruebas, de testimonios, que nos dicen que estamos equivocados; que la historia del pasado que hemos imaginado adolece de un tremendo defecto: nuestra soberbia.
Al igual que consideramos al hombre como rey de la Creación, nos consideramos a nosotros mismos, los hombres y mujeres de esta época, como la expresión de la máxima evolución en el conocimiento... Y no es así. Somos uno más en ese mar inmenso de hombres y mujeres que han existido, con los mismos vicios, los mismos temores y las mismas escasas virtudes.
Nuestra Historia es una historia más, no la única. Hoy, ahora o quizás en unos días, estamos a punto de pasar al olvido, probablemente porque el error es omnipresente en el hombre y en nuestra dinámica se halla implícito el destino de ascender para caer luego.
Somos tan necios, tan simples, tan humanos en definitiva, que anteponemos el miedo al amor, la lucha a la integración. Si leemos, con atención los Textos Antiguos Apócrifos, escuchamos el grito de los hechos "malditos", hay materia suficiente para la reflexión, para tomar conciencia de nuestra magnitud real, de nuestra precaria y vacilante situación entre un pasado que ignoramos y un futuro que nos angustia. Son: los enigmas pendientes. Vida y muerte y renacimiento en continuo movimiento, siempre estamos vivos, aquí y en el Más allá, por eso, hay que despertar. El infierno existe, es terrible. Jesús lo explica con todo los detalles en una parábola.
ORMUZ Y AHRIMÁN
Pero dejemos a Herodoto y veamos a los persas en otros aspectos de menor amenidad, sin duda. Al Zend-Avesta, que unos traducen por la palabra viva y otros por la autoridad o prueba, corresponde la prioridad. Lo que ha llegado hasta nosotros es una colección de fragmentos, escritos unos en lengua zend y otros en lengua pehlvi, antiguo idioma de los medos. Pertenecen, seguramente, a diversas épocas; pero entre todos nos informan acerca de los ritos y teorías de la religión de Zoroastro, el reformador de las vagas creencias de los antiguos persas de que nos habla Herodoto, presentándolos, única y acaso erróneamente, como adoradores del Sol, y no de ídolos en sus templos. De Zoroastro se ha escrito tanto y tan contradictoriamente, que, mientras para unos ni siquiera existió, o hubo varios de distintos países, para otros hay que adjudicárselo a los persas, y aun afirman que vivió hacia los siglos VI o V antes de Jesucristo.
El hecho es, de todas suerte, que se comenta aún su teoría mazdeísta de que el mundo está regido por dos principios en lucha constante: el del bien y el del mal, personificados en Ormuz, para el bien, y en Ahrimán, para el mal, y esta lucha durará siglos y más siglos, hasta que llegue el día en que Ahrimán quede definitivamente derrotado, y quien prevalezca sea Ormuz, el bien, para universal felicidad.
Consoladora profecía fue ésta, que no rechazará ningún buen cristiano, aunque el orgullo y la maldad de este Ahrimán, tan parecido al Diablo, siga dando bastante que hacer en este bajo mundo. (Hoy, se puede decir, que Satanás, fue vencido y encarcelado junto a su ejército en los abismos, hace ya muchas lunas y, el Diablo y Dios se pasean juntos como buenos amigos y los he visto en una regresión; la lucha entre San Miguel y Satanás me fue mostrada a mí y, a otras personas, un cabalista, Albert Gozlan tuvo conocimiento de este memorable hecho. San Miguel vencedor del combate contra Satanás. Esa es mi verdad. El Triunfo es de la Virgen María que pisó la cabeza del Diablo Lucifer. La magia de Su cetro, desintegró el Mal. Se puede creer o no creer, pero es tan cierto como el hay Sol)
Para encontrar una abundante y más o menos fuente de leyendas persas, hay que acudir a su rica poesía épica, principalmente al Shah Nameh, de Firdusi, que se supone nacido por los años 932 o 934 de nuestra era. Así el gobierno persa decidió que se celebrara su milenario en 1934. Firdusi es el patriarca de aquella literatura, que, en rigor, suele colocarse entre las medievales.
El Shah Nameh, o Libro de los reyes, es el poema nacional de Irán, y rivaliza por su extensión aparte de su mérito, con las grandes epopeyas de la India. No en vano se le llevó a su autor la mayor parte de su vida, desde la juventud a la vejez: no necesitaba menos para escribir los cincuenta o sesenta mil dísticos que compuso, es decir, cien mil versos o más.
Comienza el poema hablando de la Creación del Mundo, que Dios sacó de la nada para demostrarnos su poder, creando luego los cuatro elementos, el fuego, el aire, el agua, la tierra, y también la inmensa bóveda celeste con los planetas, <<que pueden traernos la felicidad o la desgracia>>. Después creó el hombre. A continuación empieza el poeta a contarnos la historia de los reyes fabulosos encargados de ejercer la justicia, pero, al par, de ser inventores y civilizadores, puesto que a ellos deben, según explica en pocas palabras un moderno comentarista, el uso de los vestidos, el hierro, la agricultura, la utilización de los animales por el hombre, el arte textil, el de la construcción, la escritura, la división en castas, el descubrimiento de piedras preciosas, los perfumes, las medicinas, la navegación. (No lo olviden la Tierra es la Casa de toda la Humanidad. Todo lo que da la naturaleza es para alimentar a todos.)
Como el mundo está poblado por todas partes de maléficos demonios, se ven estos buenos reyes obligados a luchar denodadamente contra ellos, y en una de esas peleas descubre el fuego el rey Hucheng. Ese señor de la tierra recorría un monte cierto día, acompañado de buen números de vasallos, cuando vieron todos, a lo lejos, un cuerpo largo y negro que se movía rápidamente.
Brillaban sobre su cabeza dos ojos inyectado de sangre, y de sus fauces se desprendía un humo que lo ennegrecía todo. (Jesús de Nazaret, nos advierte de las tentaciones del Diablo, y, de los demonios habla en varias parábolas, dice, que un infeliz estuvo poseído por nada menos que toda una legión de demonios..., lee Los Evangelios el Nuevo Testamento de la Biblia.)
Largo rato estuvo contemplándolo Hucheng con prudente atención, más, al fin, cogió una piedra y se acercó aprestándose para la lucha. Le lanzó la piedra, con la fuerza de héroe poderoso de que estaba dotado (Trump es nuestro catalizador, él puede hacer grandes cosas por la Humanidad, tiene el poder de pacificar, pero, tiene que luchar contra su Yo (Ego.), y no pudo matar la monstruosa serpiente, pues que tal era aquel largo cuerpo, que huyó en seguida, sin poder terminar su propósito de quemar el mundo; pero el choque de la piedra arrojada y una peña que protegía al monstruo, brotó un chispazo, y, aleccionado por ello, el rey pudo observar después que cada vez que golpeaba aquella peña con un hierro volvía aparecer aquel breve destello, que él consideró como un don que le concedía el Creador, y ordenó que como tal fuera adorado y que, por el hallazgo, se dieran gracias a Dios en las plegarias.
Al llegar la noche, hizo encender una hoguera tan alta como el monte, y en torno a ella el rey y su pueblo celebraron una gran fiesta en la que el vino abundante contribuyó a la alegría. Esa fiesta, que llamaron Sedeh, se repetía aún, en memoria del rey Hucheng, cuando Firdusi escribía su poema, que bien puede parecer a algunos un cuento de magia. Sigue pareciéndolo cuando vemos a otro de los reyes fabulosos luchando con Ahrimán, venciéndolo y cruzando los aires montado sobre su espalda, mientras la huestes de demonios que ha perdido a su jefe, para librarse de ser exterminada por el rey, pacta con él que, a trueque de dejarlos con vida, le enseñarán el arte de la escritura y el conocimiento de treinta idiomas diferentes.
Tras esa victoria, el sucesor de aquel rey, no solamente reina sobre los hombres, sino sobre los demonios (Ese no es Jesucristo), las peris o hadas y las aves; pero tanto se enorgulleció de su poderío, que se hizo construir un magnífico trono, y, queriendo ser aún más de lo que era, obligó a los genios a que le transportaran a través del espacio hacia el cielo, y él, que siempre había adorado a Dios, quiso igualársele, por lo que se vio castigado, pues desde aquel día reinó en el mundo la discordia, en vez de la felicidad pasada.
(Uno de los enigmas pendiente; en la cristiandad, el ángel caído es Satanás otros dicen que es Lucifer; lo cierto es que existen legiones de demonios y ellos están expectantes, para robar la luz de las almas, que se va oscureciendo, entonces comienza su juego satánico, la guerra. Satanás es la maldad sin más; la fuerza más siniestra del mundo material. Él es la oscuridad. Se manifiesta en los acontecimientos más oscuros, a través de enfermedades graves, golpes del destino, guerras, catástrofes de diverso tipo. En la mayoría de los casos rigen las fuerzas de la oscuridad cuando atravesamos épocas difíciles, cuando nos sentimos cansados, débiles, lesionados. Satanás ama la destrucción, se divierte con la sangre de las batallas.)
<<Lo sagrado es amor, genera calidez interior y aporta alegría. Lo sagrado es un espejo que sana y permite sentir la verdad de una experiencia. A veces ofrece un reflejo compasivo de nuestro sufrimiento. Nos muestra cómo sanar, nos inspira y protege. Lo que es sagrado para nuestro corazón es único y, sin embargo, lo sagrado es una experiencia sublime de amor y tiene un significado profundo para todos los corazones. Lo sagrado puede ser rechazado e ignorado, en detrimento de nuestro bienestar, pero nunca se pierde ni es dañado. Sin él, la vida se vuelve superficial y nos convertimos en seres desconectados, dispersos, incluso deprimidos, perturbados y obsesivos. Sin conexión con lo sagrado, con el corazón, no somos nuestro verdadero <<nosotros>>. Entonces es imposible que seamos sinceros con nosotros mismos y aun menos con los demás.>>
<<Lo sagrado nos recuerda quiénes somos y nos muestra cómo manifestar nuestro propósito interior. No podemos saber lo que desea de verdad nuestro corazón o lo que tenemos para ofrecer al mundo, no podemos vivir nuestro verdadero destino y lograr nuestro propósito superior si no sabemos quiénes somos. No se puede construir una casa sin cimientos. Para desarrollarnos plenamente, necesitamos apoyarnos sobre una base de autenticidad. Una vez iniciado el camino hacia tu meta, sentirás que tu vida es sagrada. Lo sagrado es un refugio, un santuario. Permite que el corazón, la mente y el alma se recarguen en profundidad. Él es nuestro amigo, nuestro guía, nuestro protector y nuestra verdad.
Lo sagrado es libre, generoso y benévolo de forma incondicional. No se puede manipular, comercializar ni explotar. Lo sagrado escapa a cualquier intento de control o apropiación. Siempre permanece puro y verdadero, y es abundante una vez que sabemos cómo percibirlo. La puerta de lo sagrado está en nuestro corazón. Aquí es donde nos conectamos con nuestra alma, la nutrimos y la desarrollamos. Nuestra alma es un ser interior único. Ella es la parte de nosotros que vive múltiples vidas y se desarrolla espiritualmente a través de numerosas experiencias. El alma es inteligente y conoce el camino que debemos tomar. Está conectada con nuestros guías espirituales, la sabiduría y ayuda concreta a todos los niveles. Nuestra alma atrae a nuestras almas a fin y a nuestra alma gemela y, las almas que nos permitirán superar las vidas pasadas de nuestro karma para que ganemos libertad e independencia. El corazón es el padre y el rey del alma y es a través de él que nuestra alma se comunica con nosotros.
El corazón permite acceder a una inteligencia espiritual superior y nos ofrece una perspectiva mucho más amplia de nuestra vida que la cabeza. Sabe lo que necesitamos, cuándo y cómo atraerlo. Conectarse con el Espíritu desde el corazón permite vivir en conexión directa con lo sagrado y descubrir la profunda belleza y el misterio espiritual de la vida.>>
Está escrito en piedra, una última profecía del profeta del tiempo del Nuevo Mundo el Jefe de la Nación Lakota Pluma Blanca y él dice: <<Si la razón vence al corazón, vencerán las fuerzas del mal.>> Fin del mundo. La tierra será polvo, después el agua la volverá a cubrir. Sólo el amor salva. Sólo la salvará, lo que lo hace posible es la rebelión de los hombres buenos. Es entonces que Jesús se manifestará en cuerpo carnal. Y los justos vivirán el Reino de Justicia Social. En paz y felicidad, y lo he visto. Una vida genial.
Hasta cuando así Dios lo quiera. LA VERDAD OS HARÁ LIBRES. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Gracias Padre. Amén.
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