Mirando al mar, cualquier noche, a cualquiera se le puede escapar la fantasía. Las aguas oscuras se van acercando intermitente hasta la orilla y el oleaje es un murmullo a veces, otras veces un rugido y en otras ocasiones puede ser que también un estallido de furia. Poco importará que estemos sentado en un auto, o que estemos apoyado sobre la piedra vieja de una muralla antigua semiderruida. Lo mismo en invierno que durante las templadas madrugadas estivales, y en cualquier punto de la Tierra. Esa inmensidad del cielo y las estrellas, moviéndose delante de los ojos, que roza las arenas y los acantilados de la costa con el golpe rítmico de un corazón oculto, poderoso y total; oscura, negra, con reflejos plateados de la luna, y misteriosa inmensidad, enigmática masa de agua de continente a continente. Hay pocas cosas en la Naturaleza que sobrecojan tanto como el mar, seguramente porque ante su presencia a la vista ilimitada, ante su profundidad, ante los secretos todavía inviolados que con toda seguridad encierra, se da uno cuenta de lo insignificante que es.
Sus profundidades, donde la luz ya no penetra, nos atraen y nos asustan. En la carrera hacia el progreso, los hombres están empeñados en una conquista costosa: conocer estrellas distantes, escudriñar el planeta Marte, dar la vuelta a Saturno y reúnen muchas muestras, desde fotografías hasta químicas, para saber cómo son, qué seres viven allí, cuál pudo ser la historia del Cosmos. Y, mientras tanto, ignoramos gran parte de lo que todavía no hemos descubierto a nuestro alrededor, pero, quizás es porque hoy sufrimos una supervaloración de lo fantástico, de lo distante en el tiempo y el espacio. Ya dicen los psicólogos y psiquiatras que prolifera el síndrome de una necesidad de escapar de la realidad que nos envuelve y no nos gusta, y eso hace dirigir la mente hacia lo más oculto, hacia lo más lejano, en busca de lo más inaccesible.
Y no está mal que esto suceda, puede que se trate de un mecanismo de defensa de lo que hoy se llama el inconsciente colectivo y que podríamos traducir como instinto de supervivencia de la especie humana. Lo que todavía desconocemos de nuestro entorno y de nuestra historia no suple el motivo de nuestro interés, no nos hace reflexionar sobre seres y acontecimientos más cercanos y más nuestros, y desde luego tan apasionante...
Somos unos insectos industriosos, como diría Paradox en la novela de Baroja, y todos los disparates técnicos queda dentro de nuestro habitual campo de actuación. Nadie quiere enfrentarse en serio -o no puede- a estos descubrimientos enigmáticos del pasado que rompen los esquemas de nuestra concepción del mundo y de la Historia. Estamos rodeados de misterios, lo estuvimos en épocas pretéritas y quién sabe si cada ciclo humano desaparece llevándose al silencio todo aquello que no supo entender. Algunos sabios divulgaron datos muchas veces incompletos; pero consiguieron sembrar en las conciencias la inquietud respecto a ellos, la suficiente para que nos planteemos qué somos realmente dentro del Cosmos, qué fuimos y qué podremos ser, de alguna manera algún día, aunque no se haya esclarecido nada, nos conoceremos más y mejor.
Desde hace tiempo se habla mucho de la Era de Acuario; es un tema que se suscita en conversaciones, no digamos ya en los círculos ocultistas: los astrológos aseguran que, de hecho, no hemos entrado todavía en dicha Era, mientras que algunos videntes opinan todo lo contrario; dicen estos últimos que se está notando cada vez más la influencia acuariana en la humanidad a nivel de sensibilización de las gentes y por la caída de esta sociedad materialista de consumo en la que vivimos. Aseguran que es un proceso lento, pero inexorable.
Lo cierto es que, de pronto, nos hemos visto envueltos en una oleada "invasora" de prácticas ocultistas, platillos volantes, brujerías, amén de una creciente influencia de religiones orientales que cada día están ganando más y más adeptos. Como conclusión, se puede advertir algo bastante claro: el ser humano parece estar cansado, agobiado por el peso de una vida más o menos mecanizada, y busca la liberación de esta carga a través de iniciaciones en lo misterioso, en lo esotérico. Por otra parte, esa atracción hacia lo desconocido, querer ahondar en los arcanos del gran conocimiento, es algo muy inherente en el hombre. Lo malo es que muchas veces se equivoca y escoge caminos tortuosos que le conducen a errores lamentables.
<<La total incompatibilidad entre las teoría atómicas cuánticas y la Teoría de la Relatividad hizo completamente inaceptables para Einstein las teorías estadísticas de la mecánica atómica. Fue por ello que Einstein pronunció aquella célebre frase: <<Dios no juega a los dados>>. El posterior éxito no solamente de las teorías atómicas estadísticas, sino de teorías aún más incompatibles con el pensamiento einsteniano, hicieron que al presente la Teoría de la Relatividad pasase a un segundo plano en la preocupación de los físicos. Queda, pues, como saldo para la física de esta época que Dios juega a los dados. (Ve y lee al santo Job en la Biblia) Y en esto llegamos a coincidir con viejas imágenes hindúes en que Shiva aparece jugándose el mundo a los dados con su "Shakti".
Además de esta cuestión moderna -y antigua- hay otros planteamientos de este tenor que han llevado a muchos antropólogos a definir al hombre como un <<Homo Ludens>>, o sea, un hombre que juega. El hombre imagen y semejanza del Creador. Quizás sea ésta una cualidad primordial del ser humano. Por lo menos, la actividad intelectual es en esencia un juego. Y la actividad lúdica llega a tales extremos que el más grandes geómetra del siglo XX, Hilbert, definió la matemática como "un juego que jugamos con símbolos convencionales y reglas convencionales".
Según Hilbert, entre el juego de póker y la matemática no hay diferencia. Pero en el otro extremo de la cadena de jugadores la actividad lúdica también ha sido presentida. Así, por ejemplo, Platón consideraba que los dioses habían hecho al hombre para que fuera su juguete, y expresaba su opinión al respecto diciendo: <<¿Que mayor fortuna para el hombre que ser juguete en las manos de Dios?>>.
<<Hay que proceder seriamente en las cosas serias y no al revés. Dios es por naturaleza digno de la más santa seriedad. Pero el hombre ha sido hecho para ser un juguete de Dios y esto es lo mejor en él. Por esto tiene que vivir la vida de esta manera, jugando los más bellos juegos, con un sentido contrario al de ahora>>.
La idea de que la Divinidad ha hecho el Universo con un sentido lúdico, se transparenta en cada paso de la física moderna. La física nuclear, por ejemplo, tiene una estructura totalmente lúdica, pues le cabe a la perfección la definición de la matemática de Hilbert. En nucleónica no hay leyes, hay solamente reglas; precisamente "reglas de juego". Observemos bien que cuando jugamos a los naipes, todas las reglas que nos imponemos son "reglas de exclusión" y, curiosamente, todas las reglas de la nucleónica son "reglas de exclusión". Hay en la naturaleza de nuestros juegos un ingrediente indispensable para que el juego tenga realmente interés: la inseguridad del resultado.
Si supiéramos de antemano cuál será el resultado de una partida de ajedrez, de una carrera de caballos, de una partida de póker o de un campeonato de fútbol, hace rato que nadie se interesaría por ellos. Los científicos del siglo XIX no pensaron en ningún momento que sus ideas científicas serían desbordadas por la ciencia futura y que, al final, los alquimistas resultarían sabios y ellos ignorantes. Los historiadores de la alquimia han destacado, que los alquimistas no eran locos ni desequilibrados, sino personas responsables e inteligentes. Los escritos alquímicos muestran que no son obras de locos, sino de escritores críticos. En un mensaje cifrado es posible constatar, por su análisis, cuándo tiene sentido y cuándo no lo tiene. De la misma manera, el simbolismo de los mensajes alquímicos es coherente y tiene sentido.
Es acaso que podemos poner en perfecto paralelismo las tradiciones alquímicas mayas, egipcias, etruscas, griegas, hindúes, sumerias, pakistanas, asirias, chinas, árabes, judías, cátaras y cristianas medievales. Todas ellas usan los mismos símbolos y se regulan por códigos similares. Podemos, pues, hablar de un <<Corpus Alquimicus Universalis>>.
Los cuatro elementos
Para ver esto vamos a analizar la tradición universal sobre la existencia de los cuatro elementos, un punto fundamental de la ciencia alquímica. Todos los filósofos presocráticos griegos fueron alquimistas y eligieron uno de los cuatro elementos como la <<materia prima>> del Universo. Tales de Miletos sostenía que el origen de todo era el agua; Anaxímenes, también, de Mileto, entendía que la materia prima era el aire; Heráclito de Efeso creía que el elemento fundamental era el fuego. Empédocles de Agrigento hizo la síntesis; el origen de todo eran los cuatro elementos: Fuego, Aire, Agua, Tierra. Empédocles es poco conocido por los filósofos modernos. Uno de sus escaso biógrafos -G.E.R. Lloyd- observa, con sorpresa, los siguientes rasgos de este filósofo: <<Empédocles fue tanto un sacerdote como un físico>>. No se ve que exista la más mínima relación entre su trabajo <<Acerca de la Naturaleza>> y sus <<Purificaciones>>. Es sorprendente que la misma persona que desarrolla con metodología científica el estudio de los <<elementos>> en la primera, afirme en la segunda que es nada menos que un dios inmortal:
<<Yo soy un dios inmortal; no soy más un simple mortal. Cuando ando entre vosotros me reverenciáis como corresponde, coronado con laureles y guirnaldas de flores>>.
Después de este poema místico, que nos recuerda auténticamente a Walt Whitman, pasa a describir el asedio de sus conciudadanos para que les adivine el futuro o les diga la <<palabra justa>>> para curarlos de sus dolencias. En aquel tiempo los partidarios de Hipócrates se alzaron contra los curanderos, brujos y charlatanes que pululaban por todas partes. <<Pero es reconfortante ver - continúa Lloyd- que no todos los <<purificadores>> eran ignorantes impostores, sino que entre ellos había, por lo menos, un filósofo que hizo importantes contribuciones al conocimiento científico>>.
Este llamativo despiste de un moderno historiador de la filosofía es propio de un analista objetivo cuando se enfrenta con los antiguos alquimistas y sus creaciones. Los alquimistas de todos los lugares, tiempos y países emplearon un código universal. Por otra parte, para un químico moderno, muchos de los símbolos alquímicos son de fácil interpretación. Por ejemplo, en un dibujo alquímico aparece un matraz sobre el fuego y dentro de él un león verde comiéndose un Sol. Cualquiera podría pensar que quien dibujó esto fue un pintor surrealista, pero en realidad expresa en símbolos una operación química: El león verde es el agua regia, que disuelve el oro. El <<agua regia>> -término alquímico- es la mezcla del ácido clorhídrico y ácido nítrico.
No sabemos qué fue lo que sugirió la existencia de los cuatro elementos. Por ejemplo, el cuerpo humano elimina aire (por los pulmones), agua (por los riñones), fuego (por la piel), tierra (en las heces). Y no hay nada más. Ejemplos como éste eran multiplicados por los alquimistas. De una manera universal los cuatro elementos están simbolizados por un código riguroso. Es así que el aire es simbolizado por un ave; la tierra por una víbora o un becerro; el fuego por un león; el agua por el hombre...
El origen de la cultura y su evolución ulterior estuvieron vinculados a los procesos de iniciación. Esta curiosa y aún misteriosa institución estuvo extendida a todos los pueblos de todas las razas en toda la extensión del planeta. Debe, por tanto, sorprender que tamaño fenómeno sea desconocido para la mayoría de los antropólogos, que tienen acerca del mismo una información nebulosa y fragmentaria.
Una observación de Mircea Eliade -uno de los antropólogos que mejor ha estudiado los procesos iniciáticos- nos permite aclarar esta situación: <<Una de las características del mundo moderno -dice Mircea Eliade- es la desaparición de la iniciación. De una importancia capital en las sociedades tradicionales, la iniciación es prácticamente inexistente en las sociedades occidentales de nuestros días>>. Es lógico, por consiguiente, que un antropólogo occidental no preste atención a esta institución que, sin embargo, fue la determinante del nacimiento y evolución de la cultura, englobando en este término todas las manifestaciones del espíritu humano.
Si pretendemos estudiar las evoluciones del pensamiento desde sus orígenes hasta nuestros días, es indispensable, por consiguiente, empezar por el estudio de las más antiguas iniciaciones... Todo esto se puede ver claramente con sólo tomar en cuenta el sistema de enseñanza de Sócrates, llamado <<mayéutica>>, y que se caracteriza por la expresión: <<Sócrates siempre preguntaba, nunca respondía>>. Este es precisamente el método de enseñanza de todos los <<Hierofantes>> -maestro del misterio- que han enseñado en las sociedades secretas de Oriente y Occidente. Como ejemplo de ello citaremos las escuelas de los adeptos orientales del Yoga.
Lo que enseñan los hierofantes ya es sabido por el alumno. El Maestro no hace más que ayudar a surgir la <<Conciencia Cósmica>> -motivo universal de toda iniciación- que existe en estado natural en todo ser humano. Sócrates utiliza el símil de la partera. <<Mi madre -dice Sócrates- era partera y yo he aprendido su oficio, pues ayudo a los jóvenes a parir las ideas que llevan adentro>>. Los conceptos y fundamentos de los filósofos antiguos, ayudan a la gente de hoy. Por ejemplo, el I Ching, si lo consultarán los hombres de gobierno, se ahorrarían los demás muchos disgustos.
<<La consecución del orden de los asuntos de la humanidad es el principal motivo de existencia del I Ching. En él se reflejan las necesidades específicas de cada situación, de cada dinámica. Una simetría natural del orden donde las organizaciones políticas, sociales o económicas pueden prosperar no sólo al servicio de las más altas aspiraciones morales y espirituales de la humanidad, sino de todo lo que es vida>>. Dentro de lo malo, hay aún esperanza, al consultar hoy a mi Maestro a través del Oráculo I Ching; ¿hacia donde va el mundo y la humanidad, que debemos saber, que tenemos que hacer? La respuesta, me tiene muy contenta, hexagrama 43 -Ruptura - Determinación- Predicción: El heraldo de los nuevos tiempos. Tiempos mejores, más espirituales, y más gratificantes, siempre que te comprometas a cambiar de actitud. Te espera una nueva vida. La riqueza se compartirá y no se atesorará. No consientas abusos en tu terreno. La validez del trabajo realizado empieza a vislumbrarse. Grandes logros, pero no te duermas en los laureles. Completarás el cambio con una resolución que te encaminará a la perfección...
Llega el cambio anunciado por el hexagrama 24: El retorno. Un hexagrama que prefigura la proximidad de tiempos mejores sin que se fuerce su llegada... Hay empresas que considerarían a determinados métodos como inocuos y, por tanto, que pueden seguir siendo tolerados. Probablemente sea autoengaño. Hay que hacer una limpieza a fondo y tener bajo control todo procedimiento inaceptable. Hay que instituir nuevas reglas. (LO VEN, NUEVAS LEYES PARA TODOS)
Dirección general: Todo el sistema directivo necesita una revisión a fondo porque es inadecuado, y la incompetencia está haciendo que se estanquen los beneficios. Si la decisión de hacer esto se toma rápidamente, aún hay tiempo de salvar la situación. En cuanto se haya arreglado el problema y se incremente la utilización y la fluidez de los recursos, el proceso debe ser estrechamente controlado, ya sea por los interesados (todos nosotros) o por alguien sabio y honrado. Atención, los malvados que se gastan en armas todo el dinero de los ciudadanos: <<Todo despilfarro egoísta de la riqueza conduce al desastre.>> Los problemas no son indigeribles, todo tiene solución. ¿Qué hacer? (Si no cambiamos, se acerca un colapso, lo que hemos visto en los últimos tiempos en la ista de La Palma y en Valencia, en California, Japón.. etc. Será mucho más espantoso... El mar se puede tragar a mucha gente. A Noé, no lo creyó nadie. Nadie se salvó...)
<<La leyes sólo tienen que servir para regular nuestra vida; no para destruir y perjudicar al Pueblo>>. Lo dijo Confucio.
Muchas personas no creen en Dios, ni en Cristo, ni en los Ángeles, pero sí, creen en los fantasmas de Cuarto Milenio. ¡Amigos! Los Ángeles nos acompañan desde el origen de los tiempos. Si nosotros lo deseamos, ellos están a nuestro lado en el camino para alcanzar la perfección en nuestra vida y en nosotros mismos. Hay libros que explican, cómo los ángeles discurren paralelamente a la historia del desarrollo de la humanidad, existe una gran cantidad de información acerca de los reinos espirituales. Desde comienzos de la Era de Acuario los misterios soterrados se hacen de nuevo más accesibles. Todas aquellas personas que se disponen a ello consiguen descifrar los secretos mejor guardados por las casta sacerdotal. Cada vez se percibe más la acción del reino espiritual en la vida cotidiana. Hay libros que contribuyen a fortalecer la comunicación entre los hombres y los ángeles. Todo aquel que desde lo profundo de su corazón lo desee, sentirá el amor, la guía, la ayuda y la fuerza de los Ángeles en su vida. Cuando, yo no los había visto aún, un día dije al aire, si aquí está mi Ángel Guardián que me toque, y me dio un guantazo, de harto que estaba de que le pidiera lo mismo, me tocaba suave y creía que eran cosquillas del viento y, ese día, diría, hoy te va a enterar, sentí un manotazo en la cabeza, que ya no tuve dudas.
¿Puede cambiar estos conflictos... con la elección de Trump? Muchas personas creímos que Barack Obama, con su singular biografía, su andar elegante, sus excepcionales cualidades de orador y sus dones de líder carismático lo convirtieron, en poco tiempo en una estrella política admirada por la opinión pública mundial. Por primera vez, un presidente de Estados Unidos es popular en zonas como el mundo árabe-musulmán, el África subsahariana y América Latina. Regiones donde, por razones históricas, suele existir una desconfianza bastante generalizada respecto del Tío Sam. Dentro y fuera de Estados Unidos, muchos intelectuales habitualmente críticos también celebraron su elección.
Nelson Mandela, primer presidente negro de Sudáfrica, en su mensaje de felicitaciones, declaró: <<Estamos convencidos de que usted finalmente logrará realizar nuestro sueño de hacer de los Estado Unidos de América un socio de pleno derecho en una comunidad de naciones, que se dedica a la paz y a la prosperidad para todos.>> Tan grandes esperanzas no pueden sino decepcionar. Es por ello que Fidel Castro, basado en su experiencia de haberse relacionado con diez presidentes norteamericanos, sugirió que se moderaran las expectativas: <<Sería bastante ingenuo creer que las buenas intenciones de una persona inteligente podrían cambiar lo que siglos de intereses y egoísmo han creado. La historia humana demuestra otra cosa.>> Los estadounidense esperan que su Presidente, los saque de las crisis económicas financieras, pero creo, que sobre todo lo que más desean los americanos cuerdos es que los saquen de la guerras; y que se cumpla la promesa de Obama, de instaurar un sistema de salud universal, que los cuarenta millones de norteamericanos desprovistos de seguridad social necesitan desesperadamente. ¡Salvar al planeta, para salvar a la Humanidad!
<<Permitidme fabricar y controlar el dinero de una nación y ya no me importará quién gobierne>>. Meyer Amschel Rothschild, banquero alemán. La lectura del libro Los Protocolos, multiplicó las alarmas en una Europa donde todavía no habían cicatrizado las heridas de la sucesión de conspiraciones y revoluciones que la habían azotado a lo largo del siglo XIX y elevó a la enésima potencia la suspicacia hacia todo lo que estuviera relacionado con el judaísmo. Además, contribuyó a enrarecer el ambiente en el territorio alemán, facilitando la posterior distribución de los mensajes de la ideología nazi en los que se defendía la imperiosa necesidad de <<expulsar a los judíos>>.
Tras la segunda guerra mundial, Los Protocolos fueron acusados de pertenecer a la nueva categoría de <<literatura antisemita> y pasaron a un segundo plano, arrinconados por la censura de los países vencedores. Sin embargo, a raíz de las guerras entre israelíes y palestinos, el texto empezó a circular otra vez con mucho éxito, en los países musulmanes y especialmente en los árabes. <<Desde nuestra óptica, poco importa si el manuscrito fue redactado por un grupo de judíos maliciosos, de pérfidos agentes de la Okarana, de bolcheviques conspiradores, de cosacos resentidos o de críticos literarios. Lo que parece bastante claro leyendo sus páginas es que, fueran quienes fuesen sus autores y aunque se tratase de una falsificación, conocían los planes de los Illuminati o pertenecían a la organización... De esta forma, además, harían recaer las sospechas sobre el sionismo político e irían preparando el terreno para los próximos conflictos mundiales pronosticados en las cartas intercambiadas por Pike y Mazzini.>>
Resumiendo mucho el texto, Los Protocolos describen, entre otras, las siguientes tácticas para conseguir el éxito final de su estrategia: Respecto a la religión se trataría de atacar sistemáticamente al cristianismo en todas sus formas, alimentando de paso <<todo tipo de cismas y de iglesias diferentes>> y el desprecio popular hacia la doctrina y las jerarquías eclesiásticas: infiltrarse en el Vaticano para <<minar desde dentro>> el poder papal y... (ve y observa los abusadores de los niños por el clero, todo parte del plan Illuminati), ... y apoyar y difundir masivamente cualquier idea que prime el laicismo y el materialismo...
En el orden politicoeconómico, se tendría que utilizar el dinero para <<comprar y corromper a la clase política y a la prensa para manejar y reorientar a la opinión pública.>>... Distraer a las masas <<con una oratoria insensata de apariencia liberal>>; traspasar gradualmente todo el poder desde las monarquías a los gobiernos democráticos hasta que las primeras se conviertan <<en meros adornos>> sociales; (Ven y observa la calamidad y el desastre de Valencia, el Rey, tuvo las manos atadas, lo tuvieron aislado, ofreció su guardia, y... miles de muertos y esto acaba de empezar, si no despertamos nos encierran en un corral como borregos...); fundar e impulsar instituciones políticas o sociales en apoyo del plan, y emplear la hipocresía y la fuerza directamente <<cuando sea necesario para vencer una resistencia concreta>>.
En cuanto a la moral, habría que primar siempre las condiciones ventajosas para la organización sobre <<cualquier consideración de índole moral>> ; argumentar con el engaño, la corrupción o la traición... (El comunismo, el feminismo los LGTBI, todo una estafa, un engaño para deshacer la Familia y engañar a la gente, porque lo inmoral conduce a la Cueva de Lucifer; un karma, que no se resuelve con la muerte) Si observan lo escrito en Los Protocolos, los hechos previstos hace cien años se han ido materializando en la vida real. Retirada, estamos a un par de pasos de la destrucción total de nuestra civilización, ¿por guerra? Por ambos, guerras y los Cuatro Elementos, salen a limpiar y depurar la Tierra. Yo, confío en los hombres buenos. Los que se rebelan salvarán a la Humanidad de una catástrofe aún resoluble...
Hasta cuando así Dios lo quiera. Jesús, yo confío en Ti. Señor Dios, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Paz y Alegría en toda la Tierra y en toda la Galaxia. El Infierno existe, y es terrorífico. El Cielo es maravilloso, no saben la paz que tengo en mi corazón, de ver a mis padres y a mi yerno y... junto a Jesús en un jardín bello. Amén.
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