martes, 22 de agosto de 2023

El Bosque Mágico - La razón humana no da paz

 La falsa seguridad del siglo XIX fue, sobre todo destructora para el hombre. El siglo XIX fue en el que puso el hombre su plena confianza en la razón humana y en los grandes descubrimientos de la ciencia, particularmente de las ciencias naturales, que dejaban estupefactos a nuestros abuelos. El hombre esperaba su seguridad y su salvación de la obra de los hombres. En esta seguridad no quedaba lugar para un Dios todopoderoso y que obrara en el mundo. En su optimismo científico y cultural, en su orgullo de un mundo moderno que debía ser mejor cada día, los hombres no tenían necesidad de Dios. Conocemos las leyes que rigen el Universo, y la mayoría no puede aceptar que jamás hubiera tal cosa como eso que llamaban los antiguos <<milagros>>.

Así, empezaron a ser echados por la borda los milagros bíblicos tales como la resurrección de Nuestro Señor Jesucristo de entre los muertos. Nuestros abuelos, vivían en un mundo lleno de certezas por causa de lo que el hombre había realizado y aquello de que era capaz todavía. En cuanto al porvenir, juzgaban imposible que nunca pudiese haber un verdadero Juicio Final, un día en que Dios, el Dios vivo, el Dios de la verdad, el Padre de toda la Creación visible e invisible, el Padre de Nuestro Señor Jesucristo y Padre nuestro, juzgaría al mundo. ¡Aquellas personas del siglo pasado se sentían seguras en su mundo! La gente, se soltó el pelo, como se dice vulgarmente, lo inmoral imperó, la perversión de la fuerza de engendramiento, el mal uso de la fuerza de la creación de la vida humana condenó a nuestros abuelos a un Holocausto sin precedentes, antes nunca conocido, porque la gente eligió alimentar a las fuerzas oscuras con el poder energético de la lujuria, desde luego fueron convencidos bajo la máscara de la libertad, la fraternidad y la igualdad, ayudó la Revolución Industrial, la máquina sustituye al hombre en los trabajos pesados, lo cual, si se estudia bien y se recapacita, solo nos trajo mano de obra barata, paro, acumulación de la riqueza por parte de los terratenientes; la lujuria se asentó y la Ley de Causa y efecto pasó factura. 

Aquella energía creó al gran depredador, que salió al mundo con una guadaña mortífera en forma de gases y llamas candentes, porque en las dos guerras mundiales el mundo ardió por los cuatro costados y de arriba abajo quedó todo seco. Deseo describir ahora un caso dentro del océano de causas posibles: Si eres un político y ordenas la fabricación de armamento, que tarde o temprano será utilizado en combate, causando dolor y muerte a muchos hombres y animales, al medio ambiente, entonces tu alma se cargará correspondientemente al colectivo de causas, sobre él recaerá en esta vida mucho dolor y sufrimiento, en él y en su familia, sus descendientes heredarán sus cargas de culpa del karma hasta en diez generaciones; en la próxima puedes vivir entonces en un país subdesarrollado, yaciendo en las calles y pidiendo pan, siendo ciego o tullido, o muriéndote poco a poco como un leproso. Pues a cada acción le sigue una reacción. En esta vida puedes conocer la muerte por accidente o la de tus descendientes. A raíz de este colectivo de causas, se cargan todos los que han contribuido a ellas y viven bajo la irradiación de tal colectivo, según sea su participación.

Dios es infalible y santo. Pero ningún hombre es santo e infalible. El único Santo y Absoluto no ha enviado ninguna causa a Sus hijos. Toda alma que haya actuado o actúe contra la Ley del Señor, ha creado y seguirá creando las causas por sí misma. El hombre sabe que a cada acción le sigue una reacción, esto significa, a cada causa su efecto. Jesucristo dijo: ¡Lo que sembréis es lo que cosecharéis! Por eso también es falsa la declaración de que Dios es un Dios que castiga. Esto no fue manifestado por el Espíritu de Dios.

Dios, nuestro Padre Eterno, no castiga ni condena. Dios, nuestro Padre, sólo permite los efectos legítimos que siguen a las causas creadas por los hombres, para que Su hijo, antes o después, se reconozca a sí mismo y llegue al arrepentimiento, de modo que la culpa del alma pueda ser aminorada, aliviada y luego borrada.

Dios, nuestro Padre, es un regente que ama, que está lejos del castigo y la condenación. El hombre mismo lleva día a día su vara de castigo en la mano. Son sus sensaciones, pensamientos, palabras y obras contrarias a las leyes de Dios. ¿Cómo se origina una culpa del alma, un karma, y cómo se manifiesta? En el la mar océano de las causas hay aspectos tan sutiles, que es imposible describirlos con todo detalle. En este escrito se han manifestado algunas causalidades, cómo se forman y qué resonancias se producen por ellas.

En tanto sea la la voluntad del Señor , deseo describir un caso dentro del mar de causas posibles: Por ejemplo: Un hombre roba a su prójimo, otro, se compromete a administrar los bienes y caudales públicos roba y se corrompe, estafa a través de falsas facturas, subcontratas, contratos fraudulentos...etc. Ahora depende del motivo que haya tenido el ladrón o el político corrupto y, cuánta importancia tengan su causa. Si robó y estafó cantidades de dinero importantes y si ha robado a gente muy pobre, que está supeditada a cada céntimo, entonces es posible que al ladrón le falten en la próxima vida o bien un dedo, o una mano, si el corrupto ha dañado a un colectivo necesitado puede que nazca sin piernas en su próxima vida..., y aquí en esta puede padecer según el grado de importancia con que se actúo contra las leyes divinas.

 No debes hacer daño a tu prójimo, pues todo lo que esté en contra de la ley del Señor, carga a tu alma, y antes o después también a tu cuerpo terrenal. Si estás en este grupo, busca ayuda, que te abran los registros, pide perdón a Dios y salva a tu alma, del fuego eterno del Infierno. Si abres los registros akáshicos verás que digo verdad, y además verás a tus guías y a Jesús. Pide y se te dará. LLama y se te abrirá. Acogerse a la Ley del Perdón. Devolver lo robado. Resolver los conflictos ocasionados a todos los estafados.

 Era aquella la certeza de un mundo cerrado, enteramente replegado sobre sí mismo. Era imposible que nada extraño, nada imprevisto, aconteciese jamás. El siglo XIX conoció bien las burlas de quienes habla san Pedro en su segunda carta y que exclamaban: <<¿Dónde está la promesa del advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación>> (2. Pedro 3:4).

¡El orgullo humano ya no podía ser más amenazado por el juicio de Dios! (Dios no premia ni castiga, somos nosotros con nuestra actitud y con nuestros actos los que nos premiamos o nos castigamos, Dios solo creó las leyes o principios, y uno es la ley de la Siembra y cosecha o Ley Causa y efecto bajo la que estamos cautivos, por nuestras malas elecciones, y por nuestra mala educación en general; la ley del karma nos tiene sujeto a un camino circular es hora de despertar para tomar un camino lineal correcto recto que nos lleve a la felicidad y la paz a toda la humanidad: haz el bien a los otros.)

 Esta falsa seguridad ha llenado todo el siglo XIX, una seguridad fundada en los resultados de la ciencia dentro del seno de un mundo cerrado. Y esta seguridad se encontró más y más afirmada por la idea de la evolución humana. Una tendencia determinista atravesó todo el siglo y no es, por lo tanto, sorprendente que fuese un período de modernismo religioso y teológico que atacó vigorosamente el fundamento mismo de la fe cristiana. ¡Este fundamento se había convertido en algo inútil!

Y en la medida que todavía se hablaba de Dios, se trataba de un Dios que no era más que la expresión ambigua de la autonomía humana y un sinónimo de la <<razón humana>>. Pero es un hecho que hoy este trasfondo histórico y esta seguridad han aparecido completamente. En la actualidad estamos presenciando aspectos de la vida humana muy diferentes de aquellos que sólo servían para glorificar el poder y la razón del hombre. Cierto, hemos descubierto las inmensas posibilidades de la inteligencia humana, pero cada uno sabe ahora que las obras del hombre constituyen una amenaza nueva que pesa siniestramente sobre la seguridad, sobre la Cultura, la Educación y la convivencia pacífica de toda la Humanidad. ¡Amor!

Si hablamos desde perspectivas humanas, este poder nacido del átomo puede muy bien ser el de la destrucción final. He ahí por qué el problema de la seguridad y de la certeza se halle colocado, al presente, en el centro de la actualidad. En casi cada libro, cada artículo, cada tratado comprobamos que este problema inquieta al mundo entero y que se ha convertido en la preocupación mayor de todos y de todas las personas con un espíritu despierto en la verdad.

La literatura contemporánea revela una extraña tensión y como presa del pánico: expresa la época del miedo, un terrorismo desde todos los estamentos, el Estado mete miedo, igual las religiones, pocos dan un mensaje del declive de la maldad, todo lo contrario lo avivan echando leña al fuego. ¡Cuidado! ¡Mucho cuidado! Humanamente hablando, es muy posible que algunos se hallen confusos por la capitulación de la razón y presten de nuevo la atención a la Palabra de Dios. Pero no debemos olvidar jamás que la reacción contra la supremacía de la razón humana se está convirtiendo en nuestros días en una creciente protesta contra la certeza, contra toda forma de certidumbre en el mundo.

La vida -se afirma hoy- no puede ser aprendida por la razón o a partir de un punto de vista intelectual; la vida es una experiencia; el hombre vive peligrosamente atado a la rueda del Karma. Tal es la solución irracional. Ni esencia, ni razón, ni certeza, sino tan sólo incertidumbre, existencia con confianza plena en Dios y nada más.

De ahí que el irracionalismo no sea menos peligroso para la fe cristiana que el racionalismo. No sabríamos escoger entre uno y otro. Contra las tendencias irracionalistas la Iglesia romana ha defendido siempre el dogma de las aptitudes de la razón humana, y cuando en la teología y en la filosofía francesas se hicieron evidentes las tendencias irracionalistas, el Papa promulgó su célebre encíclica Humani Generis (1950), que fue vivamente discutida y en la cual declaró que la filosofía de Tomás de Aquino era la única filosofía válida para nuestra época.

Ponía en guardia contra cualquier desprecio infligido a la razón y a la apologética. Esta respuesta resultaba fácil para Roma, ya que desde hace cuatro siglos viene rechazando el dogma de la Reforma según el cual el hombre entero -el hombre en su totalidad y no simplemente una parte del mismo- es un pecador corrompido, alcanzando esta corrupción hasta el centro mismo de su razón y de sus pensamientos.

 La pregunta sobre el sentido y la finalidad de nuestra vida. La pregunta sobre Dios y el Diablo, la luz y la oscuridad, el día y la noche, la paz y la desdicha emocional tienen una respuesta clara, que es, conocer y reconocer al Dios Hombre. El Dios que vive en nosotros. El amor se regala, él se regala también en estas exposiciones procedentes de la sabiduría del que es el Dios Infinito.

Un nuevo tiempo está alboreando. Estamos ya percibiendo la lenta efervescencia de lo que el Señor manifestó y manifiesta: el tiempo del Espíritu, el tiempo de Cristo, el nuevo tiempo, en el que viven hombres del Espíritu que cumplen las leyes del amor. La gran masa de personas está todavía vuelta hacia afuera, sujeta a lo material y es esclava del pensar intelectual. Más de uno piensa que el progreso debería continuar y que las comodidades de la vida deberían ser aumentadas, de modo que la vida en el ámbito material se vuelva aún más ligera y placentera.

Pero muchos comienzan a intuir, o se les hace consciente con consternación, hacia dónde han conducido el pensamiento y la ambición materialistas y hacia dónde nos conducirán aún. De ahí que muchos empiecen a buscar la verdadera vida, por qué viven y qué sentido tiene la vida. Estas personas son tocadas por el Espíritu eterno: Él les hace darse cuenta que fuera del aparente abandono y de la desesperación, existe todavía algo que surge con fuerza desde el interior, que les incluye y echa mano de ellos como una añoranza y como un recuerdo de algo que una vez poseyeron.

Es algo que no ha de buscarse afuera, ni en el mundo, sino que se encuentra en el ser humano, más concretamente en el alma de la persona, a menudo todavía atrapado en las cadenas del pensar y ambicionar terrenales, sepultado por el yo humano y la vana ilusión. Es la pregunta: ¿Existe un Dios? Y al mismo tiempo el reconocimiento: existe un Dios, el Dios del amor ilimitado, que no condena ni tampoco castiga, sino que se regala, que está por encima de todo lo humano y que permite lo humano como causa y efecto, para que cada persona se reconozca a sí misma y encuentre el regreso al origen a través de la realización y del sentir pleno.

El amor del Padre es nuestra verdadera Existencia, es nuestra vida. Muchos se dan cuenta: sin Dios no hay nada de lo que existe y cada uno de nosotros es Su hijo. Muchos preguntan. ¿Qué es Dios?. Muchos Le buscan aún en lo externo, mientras que otros comienzan a advertir que sólo el ser humano puede ser el templo del Espíritu, que en él Dios es la energía, la sustancia primaria de la vida, que detrás de la materia, detrás de lo que es visible como algo vivo está la fuerza, la energía originaria, Dios. De muchos se apodera un el presentimiento de que el Todopoderoso no está lejos de nosotros, que Él no vive en regiones lejanas inaccesibles, sino que Él es la verdadera fuente, la verdadera vida en todos nosotros Sus hijos.

Esta fuente interna debería ser cada día, a cada hora, nuestro lugar de refugio, el lugar natal en el que están comprendidas la felicidad, la paz y la armonía, donde el amor cósmico sin el que no existe ningún despertar a una espiritualidad superior llama continuamente al portal y nos exhorta a regresar y a entrar en nuestro interior. Ésta es la verdad que estamos buscando, que añoramos consciente o inconscientemente. Ésta es la luz que buscamos, que es la única que puede traer la Paz y este anhelo es el que nos llevará a la eternidad.

El momento más feliz es cuando no sabes hacia qué dirección irás a continuación. Y siempre estás ahí, en el aquí y ahora y en el presente. Aquellos que pueden apreciar las bendiciones que trae cada nuevo día, pueden hacer el bien, a todos los que le rodean y también a los que están lejos y desconoce. Y aquellos que hacen el bien común, pueden encontrar la alegría en todo momento, esa es la vida feliz. 

No importa cómo sea la vida, siempre hay un rayo de sol brillante que nos pertenece. Con nuestros propios pasos, convertimos el mundo en un paisaje hermoso. Muchas personas temen cuándo  llegará el final de su vida. Pero no se dan cuenta de que cada minuto y segundo de la vida, ¿ha vivido realmente existiendo en su propia existencia real?. Quien vive sólo para sí mismo y cree que tiene que conseguir y mantener todo para sí mismo, lleva una vida estrecha y atrofiada, porque no toma parte alguna en una vida amplia y en la salvación de la humanidad. Sin embargo, quien cumple con humildad el servicio al prójimo, sin preguntar por qué y para qué, sin esperar agradecimiento ni reconocimiento, recibe un enriquecimiento mil veces mayor, y alcanza alegría interna, satisfacción y felicidad, los valores más elevados que el amor regala, pues en ello el amor se regala a sí mismo.

Si hemos aprendido a amar del modo correcto, alcanzaremos también sabiduría divina, pues Dios es amor y sabiduría. Entonces suena en nosotros la voz del alma, luminosa y clara, la voz de Dios, que se convierte en luz interior y en guía interior. Que aquel que aspira al poder universal y al amor de Dios, cumpla Sus leyes, ennoblezca sus sentidos, purifiquen su alma y orienten su vida a la sabiduría universal y al amor. De ese modo encontrará el camino a la unidad absoluta con el Espíritu infinito, y vivirá así en armonía con la consciencia omniabarcante y más elevada, con Dios, que es la armonía del infinito.

 La persona que busca se encuentra siempres con la pregunta: ¿he cumplido la voluntad de Dios, hago lo destinado?. Estamos en esta Tierra para reconocer quiénes somos: seres espirituales en vestido terrenal, que en la escuela de vida Tierra deben desarrollar de nuevo su ser interno, el amor. Cada cual en lo suyo el mejor. Somos peregrinos en el camino interno, hacia el Hogar del Origen, Dios.

En este momento, es muy bueno, echar una mirada a los Evangelios, leer con detenimiento la Palabra de Dios-Cristo y ponerla por obra... Puedes mirar cuantas biblias quieras, o la Torá, El Talmud, el Corán, los libros del Zohar la Cábala, pero el único que habla de la vida después de la muerte es Jesucristo; Él dice que guardemos los tesoros para el cielo, porque aquí en la tierra, los deteriora y los corrompe el orín..., dice gran Verdad. Porque nuestra obra nos dará unas nuevas vidas felices o muy infelices según lo que sembremos en esta vida, porque nuestra vida es eterna, vamos a la muerte para cambiar de traje y con él nos creamos un nuevo personaje con roles que cumplir: una vez podemos ser rico y feliz, otras veces un rico o un pobre infeliz y otras veces un ser feliz, un hombre iluminado conoce su porvenir, nunca se preocupa por el futuro, solo mira al pasado para no cometer ningún error ni pecado que lo desvíe del buen camino. El camino hacia la consciencia de Dios es estrecho y hay que superar muchos obstáculos. Sin embargo, la añoranza del ser humano por la fuente eterna de la vida, por regresar al océano eterno, a Dios, del que surgieron todos los seres y todas las cosas, y hacia el que todo volverá de regreso, está fundada en Su Ley eterna divina.

En el tiempo actual, el tiempo en que se pone en marcha tanto lo oscuro como la irrupción de la luz divina, el Espíritu todopoderoso está empeñado en fortalecer la actividad de enseñanza en esta Tierra. El Eterno nos conduce al Camino Interno, en el que están contenidos Su paz, Su amor y Su armonía. Dios nos llama continuamente y nos exhorta a cumplir las leyes del amor, a hacer pacientes y conscientes de que detrás de todo lo es vida actúa la fuerza espiritual, la energía originaria de Dios. Si nos hacemos conscientes de esto, viviremos en adelante más en nuestro interior, y nuestra verdadera Existencia crecerá desde el interior hacia el exterior. Este cambio en nosotros es el formarse y crecer de nuestro verdadero Ser individual, de nuestra consciencia espiritual, que desea manifestarse en este mundo a través de la armonía y de la paz. La meta es una fusión de todos los pueblos en un pueblo, en unión y amor cristianos, en el Dios que es el amor.

Muchas personas creen que lo visible es lo real. Ellas no se esfuerzan en alcanzar los campos más elevados de la vida espiritual ni en aspirar a la evolución espiritual. Por ello es necesario una y otra vez el que cada uno sea despertado. Los sueños a veces no se cumplen y otras se cumplen a rajatabla, yo espero que este sueño, sea eso, solo un mal sueño y deseo que se evapore como el rocío al recibir el sol de la mañana, o como la sal se disuelve en el agua: Veo un sol radiante, sobre un montículo pequeño, de este monte van alzándose soldados con la bandera nacional española; traen una furia que lo van arrasando todo a su paso, hay gente que se enfrenta a ellos. Más tarde veo una camioneta descubierta, donde van entrando personas con las manos atadas a la espalda, entre ellas estoy yo atada y sentada. Un sol brillante ilumina el paisaje, es verano, todo está brillando en luz. Un claro día de un tiempo imaginario, siniestro.

Tal como está el panorama político aquí en España, es muy posible que este sueño se cumpla para mal de todos nosotros. Porque, aún se puede avivar la furia de otra guerra civil, porque llevamos casi el mismo camino de los primeros tiempos de la república. Unos gobiernan a base de decretazos, cambiando las leyes para mal nuestro, para avivar su cantera de votantes, no les importa tirar por tierra los derechos de los jubilados y pensionistas cambiando para quitar dinero y dar limosnas a los desgraciados que han sido marginados por los mismos políticos que se dicen ser los buenos, los de izquierda. ¿Cuál es el sentido de la mala Educación y la Incultura? ¿Crear una casta de borregos ignorantes, colgados en las drogas..., en el alcohol, adictos a los juegos? Sin trabajo el hombre pierde su dignidad, su honor, su autoestima. Una escuela para políticos. Para que aprendan a crear riqueza: Trabajo digno...

 EDUCACIÓN y CULTURA, filosofía estoica y cristianismo es el camino de la paz universal que nos da la felicidad. Lo inmoral, la mala educación nos lleva al fracaso humano. No hay más que ver el panorama de lo que sufrimos todos. La gente no cree en Dios, ni en Jesucristo, pero sí que recurren a la magia negra para putear a los que envidian, una cultura degenerada. Una sociedad corrupta. Una gente manipulada mentalmente, una manada de borregos que los han hecho comer y beber lo que no quiere ni los cerdos. Conducidos por un cayado de hierro desde la sombra, y todos obedecen, corrompiendo todo, pero llega la luz de Dios para liberarnos de estos mediocres.

La vida y todo lo que existe, no puede desaparecer; experimenta tan sólo una transformación, de sustancia densa y pecaminosa hacia sustancia sutil, hacia la vida pura. Para alcanzar nuevamente la sustancia primaria, la consciencia <<Dios>>, cada alma tiene que emprender algún día el camino hacia el interior: éste va a través del autorreconocimiento y de la realización de las leyes eternas.

Las señales de un tiempo nuevo se manifiesta cada vez más: los seres humanos son removidos y sacudidos; muchos sienten añoranza de la verdad eterna, de la paz y del amor, y, sin embargo, están en lucha consigo mismos. Antes de la victoria está la lucha. La meta de nuestro trabajo en nosotros mismos es crecer por encima de nuestro yo pequeño y humano y por encima de nuestros instintos inferiores y conseguir a través de ello el acceso a la Luz Interna, a la Vida Interna, a la Consciencia eterna <<Dios>>. 

Esto conduce al reconocimiento de que somos seres siderales, a los que se les manifiestan las múltiples fuerzas vitales, porque somos hijos del infinito. <<El camino interno conduce a una supremacía interna sobre el destino, no sólo a través de la contemplación, sino a través del autorreconosimiento y del trabajo en nosotros mismos.>>

Para liberarse de todo lo bajo, como enfermedades, golpes del destino o necesidades, para abandonar el pequeño yo personal, primero se tiene que despertar al Espíritu de la verdad y de la luz.

 Se debe aprender a vivir y a actuar no más desde fuera, sino desde dentro. Sin embargo, antes de que podamos hacer esto, debemos encontrar primero el camino desde afuera hacia adentro. Para ellos debemos apartar los escombros del yo humano. Así alcanzamos el origen de la fuente, que se regala continuamente. Ella es el sol vivo, la vida que hace surgir todo, que traspasa y alimenta todo lo que existe. Nosotros mismos debemos convertirnos en el sol interno para brillar de forma autónoma, para poder llevar la luz del sol interno a nuestro prójimo. Si hemos trabajado en nosotros para ser el sol interno y comenzamos a brillar de modo autónomo, nos habremos convertido en consciencia espiritual, es más, en seres divinos, y así viviremos y actuaremos en adelante desde dentro hacia fuera.

Entonces habremos alcanzado el dominio y la supremacía sobre nuestro cuerpo, sobre los nervios, los pensamientos, sobre los estados de ánimo e inhibiciones, sobre toda nuestra condición de ser humano, así como sobre el medio ambiente, las influencias y condiciones de vida, y por último sobre nuestro destino. Y aquí voy. No podemos permitir que desde el Gobierno de España se pervierta a los niños, y los adoctrinen en lo inmoral, en la falsedad de la Antitradición. No lo podemos dejar pasar. Todos deben participar en la vida ciudadana, asistir a los Consejos escolares, y avivar las asociaciones sociales vecinales y culturales. Controlar a los que gobiernan es esencial para la buena convivencia y la paz nacional.

 El que hayan conseguido ir en unas listas y lograr un asiento en el Parlamento no le da derecho a perjudicar a la mayoría. Si no reconocen al Jefe del Estado, es decir, al Rey de España. Esa gente no se puede sentar en un Parlamento como el de España, tienen que acatar todas las leyes y respetar a la mayoría. Esta forma de gobernar a decretazos es cosa de dictadores trasnochados de las repúblicas bananeras. España es otra cosa más pura, y así queremos seguir siendo la Tierra de la Virgen María, del Santo Grial de Jesucristo y del Apóstol Santiago, debemos darnos cuenta de la corrupción de esa gente vulgar y mediocre que nos quiere llevar a un sistema igualitario opresivo y represivo. 

Este sendero no es luminoso, y como somos muchos los despiertos vamos a exigir que se respeten al Jefe del Estado, a la Constitución. No podemos consentir vivir en el miedo. El miedo es un modo de terrorismo que utilizan los villanos para contener al pueblo. Dios da de todo para todos. Que exijan, cambiar las leyes comunitarias y las leyes internacionales de comercio, de oferta y demanda, cambiar para beneficiar al pueblo, pero, un beneficio real a través de la Cultura y de la Educación. Dar una caña para pescar no limosnas.

Desde hace muchos años, las personas se han encargado de satisfacer la curiosidad de descifrar los sueños, con el fin de llegar a descubrir grandes realidades de la historia. Por norma general, los líderes políticos y los comandantes no hacían nada sin consultar la interpretación de los sueños; éste es el caso de Napoleón Bonaparte, el cual no llevaba a cabo ninguna acción sin antes haberse interesado por el resultado del estudio de sus sueños, realizado por unos videntes. Con el pasado del tiempo, ha ido aumentando el interés por el significado de los sueños, lo que nos ha llevado a descubrir que existen diferentes tipos de sueños:

 Unos, en los que simplemente llevamos a cabo las tareas que realizamos a lo largo del día; otros, en los que hacemos realidad actos que nos gustaría fuesen ciertos: ¿quién no ha soñado con el hombre ideal o con la mujer que desea... mientras duerme? Otro tipo de sueño es el que no alcanzamos a comprender, éstos son los que, únicamente entrelazamos unos con otros, nos llevarían a averiguar cosas que nos podrían suceder en un futuro. Este tipo de sueños son los precognitivos, en los que el subconsciente se manifiesta tal como es. Por supuesto no debes olvidar que esto es algo muy subjetivo, ya que depende totalmente de cada individuo y cada uno tendrá su propia interpretación del tema. Lo que nunca debemos hacer es tomarnos al pie de la letra las cosas que soñamos, como pudieran hacer Napoleón o Julio César...

A  finales del siglo XIX, el estudio de los sueños ya se lleva a cabo de una manera mucho más técnica y científica. La figura del psicólogo comienza a buscarse un sitio en el mundo de la medicina, y así lo consigue, estudiando y buscando explicaciones en el interior de la mente humana. Sin duda Sigmund Freud ayudó a que todo esto fuera así, ya que con sus trabajos comenzó a transmitir todos los procesos que van desde la conciencia explícita hasta lo más profundo de la metaconsciencia, donde se mezcla realidad y fantasía.

Los procesos psíquicos que desarrollamos mientras dormimos nos permiten que, condicionados por nuestro ambiente natural, demos acceso a nuestros íntimos deseos y angustias. En el estudio de los sueños, se ha llegado a descubrir que existen tres fases durante el sueño, y son los siguientes: Sueño ligero, sueño bastante profundo y el sueño más profundo; estos diferentes períodos van acompañados por aumento o disminución de la actividad muscular, cardiaca y cerebral. Por último, destacar que el hombre tiene un sueño cada noventa minutos, comprobando que visualizan mejor las mujeres que los hombres, que los sueños pueden ser en color o en blanco y negro, y que las personas cultas tiene más capacidad onírica que los ignorantes. Así, que aquí hay que meditar, sobre la Educación y la Cultura Nacional, porque aquí se va deteriorando la educación.

Los fantasmas de nuestro pasado acuden a avisarnos en los sueños, porque ellos nos avisan, quiero decir que los difuntos nos dan recuerdos del pasado, y nos llevan al futuro y he aquí otro sueñecito mío: Veo una plaza donde un político da una conferencia o mitin, el caso es que hay una explosión. La gente corre espantada, en estampida corren hacia un abismo, van cayendo como un enjambre de hormigas, una masa, que  se va empujando y veo cómo la gente se quiere detener ante el filo del abismo, pero, otros, los van empujando. Veo que corro, hacia arriba, es una calle iluminada por muchas farolas. Miro hacia atrás, veo que algunas personas me siguen, pero al llegar arriba de la calle, vuelvo a mirar a mi alrededor, desde un plaza iluminada, desde un mirador veo, la gente resbalando gritando con angustia. Arriba son muy pocos los que se han salvado. Así que los pocos heredarán la Tierra, tal como dice el Profeta Isaías. Hora de despertar para que sean muchos los herederos de las promesas de Dios nuestro Padre Eterno. Vivir el cielo en la Tierra es posible. Siendo buenos consigo mismo y con el prójimo.

-Cabría preguntar: <<¿Por qué ese tono solemne al hablar de la razón humana, y esa exaltación a los sueños?>> No lo sé. Ocurre eso: que lo que más amamos, escapa a nuestro análisis. Creo que en este momento en la sociedad mundial hay mujeres y hombres geniales, que merecen vivir una vida digna; pero creo lo mismo de otros seres invisibles, como son los Arcángeles, los Ángeles, Jesús, José, María, San Joaquín, Santa Ana y todos los santos y Maestros Ascendidos por hacer buenas obras en su paso por la Tierra y, no puedo olvidar a Dios y a su ...el Demonio, porque, no lo sé porque los veo a todos. Violeta corregía poco, era apasionada en exceso y su producción ofrece notorios baches-como a su personalidad. Ésta fue, a mi entender, tan gigantesca que en cierto modo es un resumen de nuestra época. Sí, no creo exagerar afirmando que las parábolas que describió Jesús, no son para nada contradictoria con nuestra época.

 Así, que vamos a vivir el Cielo en la Tierra, esto lo he visto en una regresión al futuro, si no me crees, allá tú, hago lo que dice Jesús, tu hace tu trabajo y si no te creen allá ellos, te sacudes las manos y sigue tu vida con el corazón alegre. Cierto, es que cuando se hace caso a la voz interior me siento plena y llena de felicidad siempre.

España tierra de la Virgen María. Oremos, para que se cumpla aquella profecía que dice: Y veremos al Hijo del Hombre, a Jesús, rodeado de Sus Ángeles bajar y subir del cielo. Así sea. Amén. Fin por hoy. Hasta cuando Dios así lo quiera. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos y libranos del mal, y de los que bloquean y obstaculizan nuestra felicidad y Tu voluntad. Así sea. Gracias Padre Eterno que sé que nos ves y nos oyes. Gracias por el amor y la abundancia en nuestra vida. Te rogamos un OTOÑO lluvioso. Que llueva como en los buenos tiempos, y no permita que ningún villano se siente en los parlamentos , ni en los ayuntamientos de España ni de ningún foro Internacional. Te los lleva a un lugar de estudio y de descanso. Envía a los Ángeles de la luz, para que se lleven a los espíritus fantasmagóricos que hay por toda la tierra, quiero decir, a los desencarnados esclavos, a esos seres difuntos que manipulan y tienen atados los magos de la magia negra, a esas criaturas que envían para atormentar a los vivos. Gracias. La Paz Universal se conquista con amor, con sabiduría y con tolerancia. Dar de todo a todos. Porque así lo quiere Dios. No acaparar la riqueza es gran torpeza, no deja fluir el caudal de energía del amor y de ahí la guerra.




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