martes, 8 de agosto de 2023

El Bosque Mágico - Cielo y Tierra se unen para combatir al mal

 El alma tiene dos facultades que deberían distinguirse con claridad: La voluntad cuya operación es amar y, por tanto, elegir, decidir, actuar; y la inteligencia cuya operación es conocer, entender, ver. ¿Ver qué? La realidad. A los hombres y mujeres inteligentes, les preocupa más el entendimiento que la voluntad y no porque el entendimiento tenga más importancia en religión que la voluntad, sino porque tiene verdadera importancia y se tiende a descuidarla olvidando que el descuido es malo. Me doy perfecta cuenta de que la salvación depende directamente de la voluntad.

Nos salvamos o condenamos según lo que amamos. Si amamos a Dios llegaremos finalmente a Dios y nos salvaremos. Si nos amamos a nosotros mismos, con preferencia a Dios, nos alcanzaremos a nosotros mismos, separados de Dios, y nos condenaremos. Aunque es cierto que en orden a nuestra relación con Dios el entendimiento no tiene tanta importancia como la voluntad (y de hecho, ésta condiciona el sano juicio de aquél), sin embargo, resulta innegable que su importancia es muy grande y, como ya se ha dicho, lo descuidamos demasiado, en perjuicio, a fin de cuentas, de la misma voluntad, puesto que no podemos alcanzar un máximo amor de Dios con sólo un mínimo conocimiento.

Para que el alma pueda obrar plenamente, necesitamos una inteligencia pura no menos que una voluntad pura. Tenemos una voluntad pura cuando amamos a Dios y obedecemos a Dios: y obedecemos a Dios cuando amamos a la Palabra de Cristo y obedecemos a Cristo. Tenemos un pensamiento cristiano cuando vivimos conscientemente en presencia de las realidades que Dios, mediante su Hijo Jesús, nos ha revelado.

Buena prueba de la voluntad cristiana es hacer lo que Cristo dice. Para tener, además, una inteligencia  cristiana debemos asimismo ver como ve Cristo. Esto significa que cuando contemplemos el Universo hemos de ver el mismo Universo que ve Cristo es el Universo real, puesto que el es el Hijo de Dios. Ver lo que ve Cristo significa ver la realidad. Y de la misma manera  que amar el bien es santidad, es decir, salud de la voluntad, de la misma manera ver la realidad es sensatez o salud del entendimiento.

-Cuando el curso termine y sea la época natural de descanso, Violeta ya no estará en Sanlúcar de Barrameda. Quiere ir a reponerse, a una finca ubicada en las orillas del río Mundo. No ha tenido mucho tiempo para la contemplación de la naturaleza en la finca del Bosque Mágico, a pesar de sus perspectivas abiertas de las tierras del valle del río Guadalquivir. Ahora en Sanlúcar va a volver a recordar los días felices de su estancia en el Bosque Mágico. Idéntica vegetación, igual curso del río y agua por todos lados. Y hasta ha encontrado una ocupación entretenida para sus ocios. Un huertecillo, que cuida con todo esmero. Vida idílica, una maestra entregada al cultivo de hortalizas, verduras y flores. La brisa de Sanlúcar son caricias del viento y hace hablar al agua con los rumores ociosos del lugar.

Violeta ve en cada elemento, la reviviscencia de experiencias pasadas, de cantos renovados, de imágenes dormidas en su corazón cobran sobre su realidad vigor de contemplación de escenas memorables de Dios, hecho huespe de su alma. Su amiga Manuela viene a Sanlúcar, a donde ha  venido a hablar de unos problemas que le preocupan mucho. Juan, su marido, no tiene tiempo ni salud, para venir nuevamente a Andalucía. Y Manuela viene acompañada de Alonso, el menor de sus hijos. A Violeta le sorprende mucho, que Juan la haya dejado venir, cuando la tiene atrapada. Y cuando se le escapa, hace todo lo posible por volver a rescaptarla con rapidez.

Manuela se deja fácilmente seducir. ¡Cuánta maravilla hay en Sanlúcar!. Jardines mágicos en las laderas de los bosques y montes cercanos. Unas salinas que parecen nieves incontaminadas, todo el año hay montañas de sal blanca, igualita que las cumbres de Sierra Nevada, invernaderos y vegas dilatadas, parcelas encendidas por el crepúsculo de oro rojo, violeta y estelas azuladas vestidas de esmeralda. Como un sueño oriental, para la contemplación habitual de un poeta, encendido en amor de la naturaleza de Dios, que la ha creado. No ha de faltarle la música sonora en la soledad de la noche. Se percibe el manso fluir de las olas en la mar-río que baña la ciudad.

El canto del jilguero y del mirlo y el palomo está condenado a extinguir su estirpe; dicen: que sus heces corrompe el mármol y las piedras de las fachadas de los palacios y casonas y, también las Iglesias se niegan a recibir a las cigüeñas en esta temporada.

No han terminado sus itinerarios andaluces. Las aves, tendrán que buscar una nueva estancia en tierras lejanas. <<Tareas del gobierno es preservar el ecosistema intacto.>> Incidencias traumáticas viven los linces, incendios en los arenales del Coto de Doñana y todo lo dejarán para mañana o para pasado mañana. Cuando todo se queme.

 Una tarde de agosto ya declinante. Llega a la finca. Y ahora no los recibe nadie. Ni siquiera Violeta les da la bienvenida. Manuela viene tan preocupada, está tan enferma, que cuando caiga en la cama ya no se levantará hasta el día siguiente. Trae en su corazón heridas supurantes. Fiebres altas. Proximidad al naufragio mental por el insomnio. Manuela ha vivido sus mejores años en Valencia entre cantos de arroz blando, paellas y abrazos de estrofas del Cantar de los Cantares y siempre el mismo estribillo: Oh bellas margaritas. Hasta que su hijo Juan, se fue al cielo; se fue en un accidente de moto. Saltaba los cerros levántandose al cielo desde los montes una y otra vez. Su madre, busca consuelo en su querida amiga Violeta...

Manuela está viviendo su noche oscura. -Violeta, desde que mi hijo falleció, no deja de turbar mi vida, sobre todo en las noches. La primera señal que observe, fue una luz radiante que centelleaba en un cuadro que tengo en el pasillo que da a las habitaciones. En concreto es la imagen del Arcángel Gabriel. Sus alas resplandecían con brillos dorados, ¡que del cuadro salían largas estelas brillando como centellas! Y, no ha sido unas cuantas veces, se repite cada noche.

Cuando me siento triste, veo, como la mecedora se balancea despacio y, otras veces va rápidamente como si quisiera comunicarse conmigo; la verdad, es que no comprendo estos signos, por eso vine a verte, para ver si tu me das más claridad. Una noche, vi la puerta de la calle abrirse con el sonido de una llave, la puerta se abrió, y no había nadie con llave ni sin llave, nadie, no había nadie en la puerta.

Yo, estoy segura que oí a mi hijo, eran sus pasos, su aroma, su forma de abrir la puerta; a veces, pienso que mi Juan, está en casa, percibo su calor, su amor, siento esa cálida presencia de su juventud. A él, le encantaba contar historias y chistes, siempre se estaba riendo de todo. -Manuela, el amor ha realizado el milagro. Juan amaba tanto a Jesús, lo amó tanto, que lo ha hecho fuerte ante el sentimiento de culpa, le ha permitido venir; Juan quiere decirte que está arrepentido de saltar los cerros y los montes, de haberte dado tan gran disgusto.

-Manuela permaneció inmóvil y Alonso miraba la manta que cubría las piernas de Violeta. -¡Cuánta destrucción! ¡Oh, brillo engañoso! Yo lo busco en las paredes, lo busco en el suelo del cementerio, pero nunca pensé que lo tendría tan cerca de mí. Sabéis lo que sufro yo. -Sabéis que apenas me llamasteis abracé vuestra Cruz. Discipliné mi pensamiento para poder comunicarme con tu hijo Juan. No te preocupes, él está bien, porque era su hora, ha sido una muerte anunciada. Su misión aquí había concluido y se tenía que ir... Esto de la espiritualidad constituye un verdadero problema para las religiones, tal como se nos plantea la vida en el más allá las autoridades eclesiásticas muestran total indiferencia con la reencarnación y con la transmigración de las almas...

Antes de la Segunda Guerra Mundial eran muchos los alemanes que aspiraban a una autoridad fuerte, y he aquí que surgió un hombre con la pretensión de conocer el secreto de la salvación de su país y de las almas. Parecía que la autoridad había quedado restablecida y que ello sería una ayuda para los tiempos difíciles. Y se instauró una autoridad central, capaz de afirmarse contra los conceptos de los simples individuos. Pero jamás hemos comprendido tan bien como en el curso del desarrollo del nacional-socialismo que todo depende de saber si la autoridad es una verdadera autoridad, una autoridad dada por el Señor.

Una autoridad de origen divino es siempre una fuente de bendición para el mundo y para restablecer la paz universal para el bien común.

Mas en este mundo decadente, corrompido, cada uno crea su propia autoridad; de ahí los totalitarismos de toda laya. Solamente la sabiduría de Dios puede ayudarnos a discernir la autenticidad de las autoridades en el mundo. Porque tenemos necesidad de autoridad, para nosotros y para nuestros hijos. Pero, según la escritura, solamente existe un medio para saber en dónde se encuentra la verdadera autoridad. Y es aquí cuando descubrimos -redescubrimos, de hecho- el verdadero poder de la Palabra de Cristo y Sus Parábolas. Yo confío en la nobleza de los hombres y mujeres de este tiempo <<una vez por todas debemos comprender el Único Sacrificio de Dios-Cristo por la Redención y Salvación de la humanidad, tanto del hombre como de la mujer en igualdad.>>

<<Los escritores de la Biblia muestran más que severo autocontrol. Deben de haber sido guiados divinamente, limitándose a su tema y evitando explicaciones teóricas de las cosas naturales.>>

¡Qué fácil resultaba querer teorizar y presentar hipótesis de acuerdo con el conocimiento de la Ciencia de aquellas épocas! Pero Dios guardó a su pueblo, y mayormente a aquellos por quienes tenía que transmitir su mensaje, de semejante peligro y tentación. Israel nunca se distinguió por su Ciencia ni por su cultura especial antes del advenimiento de Cristo. Su fe ligada a una inquebrantable fidelidad al Creador, que prohibía solemnemente toda forma de veneración a las criaturas y de interés por la Creación, les guardó de vanas hipótesis y teorizaciones pseudocientíficas como las que estaban en boga en las principales civilizaciones antiguas.

Así que la Providencia veló para que el mensaje divino a la humanidad no sólo tuviese un carácter popular al alcance de la comprensión de todos, sino que guardó este mismo lenguaje para que se mantuviera libre de toda disquisición de tipo científico.

Antes decíamos que la Ciencia es neutral en cuestiones de orden religioso. Y hace unos momentos acabamos de decir que la Biblia es neutral en lo tocante a hechos naturales. La combinación de ambas definiciones nos da la fórmula que armoniza la Ciencia con la Biblia.

La Biblia no describe la Naturaleza en el sentido de dar una explicación científica de la constitución interior de las cosas y fenómenos visibles. Es neutral en lo relativo a cuestiones científicas. La tarea de la Ciencia, por su parte, es describir la Naturaleza y permanecer neutral en las cuestiones trascendentes de tipo religioso.

La Ciencia y la Biblia, ¿son compatibles? Después de lo apuntado creemos  que la Ciencia y la Biblia no sólo son compatibles, sino que se complementan y unidas constituyen la máxima fuente de conocimiento que le es dable tener al hombre. La Ciencia estudia el mundo visible: La Naturaleza. Su método es la experimentación y depende de las facultades intelectuales, limitadas, del hombre. Sus posibilidades, dado los límites humanos, abarcan únicamente la descripción de los hechos y el conocimiento de las causas secundarias.

La Biblia revela el mundo invisible de Dios y arroja un potente rayo de luz sobre el significado del mundo natural visible. Su método es de revelación, sus posibilidades son infinitas mediante la obra del Espíritu Santo en el creyente que aplica las verdades de la Palabra divina a su espíritu. Diferentes objetivos, diferentes métodos, diferentes campos de estudio, la Biblia y la Ciencia no se contradicen ni se oponen sino que se complementan en una maravillosa armonía.

Podríamos concluir diciendo que el hombre tiene a su alcance dos libros supremos: La Naturaleza y la Biblia, ambos escritos por Dios. La Ciencia escudriña el primero y la fe el segundo, pues  <<el libro de la Naturaleza y la palabra de Dios emanan de un mismo e infalible Autor, un Creador Supremo y por tanto no pueden estar en desacuerdo>>. Y, ciertamente, no lo están.

Hay varios mensajes enviados por la Satisima Virgen María Inmaculada a varias personas que dicen así: Cielo y Tierra se unen para combatir el mal. <<Hijos predilectos, los llamo de odas parte de la Tierra. Los Ángeles de Luz de mi Corazón Inmaculado están ahora recogiendo de todas partes a los elegidos, llamados a formar parte de mi ejército victorioso. Los marcan con mi sello. Los revisten de una fuerte armadura para la batalla. Los cubren con mi escudo. Les entregan el Crucifijo y el Rosario, como armas que usar para la gran victoria. Ha llegado el tiempo de la lucha final. Por esto los ängeles del Señor intervienen de manera extraordinaria y se ponen cada día al lado de cada uno de ustedes para guiarlos, para protegerlos  y para fortalecerlos.

Así como, en estos tiempos, se les ha concedido a los Demonios y a todos los Espíritus del mal una gran libertad para sus manifestaciones diabólicas, así también éstos son los días en los que a los Ángeles del Señor se les llama a desarrollar la parte más importante de mi designio. Cielo y Tierra se unen en esta hora de la gran lucha final. Es deseo de mi Corazón, que el rezo diario del Ángelus, incluyas también la oración del <<Ángel de Dios>>. Los invito a vivir siempre en intimidad y comunicación con nuestros Ángeles Custodios. Caminen con ellos en la luz de mi designio y juntos combatan a mis órdenes.

Llamalos en tus necesidades; invocalos en los peligros; asocialos a tu trabajo; confiales tus dificultades; buscalos en el momento de la tentación. S. Albert (Alberta), Canadá 29 de septiembre de 1990. Oración: <<Ángel de Dios,/ que eres mi custodio,/ ya que la soberana piedad/ me ha encomendado a ti,/ ilumíname, guárdame,/ rígeme y gobiérname. Amén.>>

Mensajes de la Santísima Virgen al P. Gobbi, del Movimiento Sacerdotal Mariano. Nimega (Holanda), 29 de septiembre de 1979. Fiesta de los santos Arcángeles. Los ángeles del Señor. <<Acabs de terminar el Cenáculo con estos hijos míos, tan queridos, que sufren por el estado de laceración y de desorden en que se encuentra aquí mi Iglesia. Une tu dolor al mío y sé tú expresión de la maternal benevolencia con que los miro, los acojo, los conforto y los conduzco. No mires si son pocos y, en su mayoría , frágiles por la edad o la salud; pero son tan fieles y generosos que consuelan el inmenso dolor de mi Corazón Inmaculado.

Para Mí, son los tesoros más preciosos. Y también aquí, por su medio ¡Cuán numerosos son los hijos que responden a mi invitación, entran en el refugio de mi Corazón y los formo en la heroica fidelidad a Jesús y a su Iglesia! Así, en este mismo lugar, donde mi Adversario ha iniciado su obra de destrucción solapada de la Iglesia, Yo respondo al desafío y me formo mi ejército.

Es el ejército de los pequeños, de los pobres, de los humildes, que reúno en mi Corazón Inmaculado para darles mi espíritu de Sabiduría, para derrotar la soberbia de los que se han dejado seducir por la falsa ciencia y por el espíritu de grandeza y vanagloria.

También hoy, por medio de esta Obra mía, de la boca de los niños y de los lactantes, el Señor recibe la gloria perfecta. Con ustedes están los Arcángeles del Señor. Yo soy su Reina y están prontos a mis órdenes, porque la Santísima Trinidad ha confiado a mi Corazón Inmaculado la obra de renovación de la Iglesia y del mundo.

San Miguel está a la cabeza de todo mi ejército, celeste y terrestre, dispuesto ya en orden de batalla.

San Gabriel está a nuestro lado para darnos a todos la misma invencible fortaleza de Dios.

San Rafael los cura de las numerosas heridas que con frecuencia recibes a causa de la tremenda lucha en que estamos empeñados.

Sientan siempre a su lado a los Ángeles de Dios e invoquen con frecuencia su ayuda y protección.

Ellos tienen gran poder para defenderlos y sustraerlos a todas las insidias que les tiende Satanás, adversario mío y suyo.

Ahora su protección se intensificará y la advertiras de modo particular, porque han llegado los tiempos de la gran prueba y están para entrar en un período de gran angustia como no lo ha habido hasta ahora. (Ya ha pasado el exterminador, y ya nos vamos despertando y dándonos cuenta de que sin Dios no es fácil vivir).

A mis órdenes, sentirán a su lado a los Arcángeles del Señor, que serán su defensa y guía, para que pueda cumplirse en cada uno de ustedes, cuanto Yo he establecido para el triunfo de mi Corazón Inmaculado.>> Curacao (Archipiélago de las Antillas). 29 de septiembre de 1983. La Virgen María y Los Ángeles nos dicen:

<<Ante el gran combate espiritual que libramos, Dios ha querido proveer por nosotros. Pero debemos rezar si deseamos ayuda.>>

<<En 1863 un alma caritativa sintió su mente elevada hacia la Santísima Virgen, quien le dijo que efectivamente, los demonios andaban sueltos por el mundo, y que había llegado la hora de rogarle como Reina de los Ángeles pidiéndole a las legiones santas para combatir y aplastar los poderes infernales.>>

<<Madre mía>>, dijo esta alma, <<ya que eres tan buena, no podrías enviarlas sin que te rogáramos?>> -<<No>>, respondió la Santísima Virgen, <<la oración es condición impuesta por Dios para alcanzar las gracias>>. -<<Entonces, Madre mía>>, dijo el alma <<¿uerrías enseñarme tu la manera de rezar?>>

Oración a María Reina de los Ángeles: <<¡Oh Augusta Reina de los Cielos y Señora de los Ángeles! Pues haz recibido de Dios el poder y la misión de aplastar la cabeza de la serpiente infernal; dígnate escuchar benigna las súplicas que humildemente te dirigimos; envía las Sanas legiones para que, bajo tus órdenes, combatan a los demonios, donde quiera repriman su audacia y los persigan hasta precipitarlos al abismo.>> (Ya están encerrados en los abismos, ahora luchamos solo contra las creaciones humanas...)

¿Quién como Dios? Santos Ángeles y Arcángeles, defiendanos y guardenos. ¡Oh buena y tierna Madre! Tu serás siempre nuestro amor y nuestra esperanza. ¡Oh divina Madre! Envía los Santos Ángeles para defendernos y rechazar lejos al demonio, nuestro mortal enemigo. Amén.>> Señor Dios, tu creaste a los Arcángeles para tu gloria. Para que nos ayuden, nos hagan conocer tu voluntad y nos guíen a ti. En tu nombre, queremos invocarlos en nuestras aflicciones y necesidades. Nos confíamos a ellos porque tú nos los diste. Dijiste que le debemos respeto y obediencia. Que tú nos socorrerás si los escuchamos. Glorifica a tus Ángeles atendiendo las peticiones que te dirigimos por intermedio de ellos. Atiéndenos pronto Señor nuestro. 

Te pedimos con humildad que venga Tu Hijo Jesús a la Tierra, rodeado de sus Ángeles, tal como está escrito. Son los muchos los que se salvarán. Los que como yo, no creen si no ven y oyen y tocan. Así sea, Amén. Fin por hoy. Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Solo espero que se cumpla Tu Santa Voluntad en mí y todas tus criaturas. Gracias Padre Eterno. Gracias que sé que nos oyes y nos ve.

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