Ya he visto demasiadas guerras. Ya he visto muchas primaveras. No caeré en la ilusión de creer que ha llegado el fin de los tiempos; creo que al fin ha llegado la Primavera dorada de la vida. Ya he visto muchas rosas entreabriéndose entre las zarzas ardientes de los fulgores falsamente presagiados, para creer que éstas que tengo ante los ojos son un grato mensaje de amor o de esperanza. Es por eso que ahora en este recién nacido septiembre, los conflictos a escala mundial me parece solamente una racha tormentosa de viento que inevitablemente nos llevará a los cielos tranquilos del otoño. Llueve metralla, llueve lluvia de fuego sobre la tierra, hay sonidos, tantos sonidos truenan de los tanques modernos, como tanto atronaba la muchedumbre a lo largo de la llanura en aquel anochecer que el rugir de los truenos apenas conseguía destacar sobre las voces y el golpear metálico de espadas, mazas, hachas y martillos de guerra contra escudos y corazas. La luz de los relámpagos destellaba en las armaduras bruñidas como un océano de chispas.
<<Los asaltantes no conformaban un ejército organizado sino una horda informe, sin más grito de guerra que una confusión de clamores. Pero aquella marea de hombres poderosamente armados remontaba la colina hacía un mismo objetivo, conquistar las tierras envidiada del vecino. Arrasar, quemar el castillo y las humildes chozas que guarecía al pueblo de la intemperie. Y en su multitud se fundían todas las huestes abanderadas por la conjura de los señores rebeldes, respondiendo a una mima causa: ¡Conquistar los bienes ajenos! Hombres arengados a las batallas, siempre embriagados por el aguardiente y enardecidos por la fuerza de su número, avanzaban en avalancha por las suaves laderas, dejando tras de sí el mar de llamas que extendían sus antorchas en las arboledas. La primera lluvia comenzaba a levantar telones de humo de la tierra quemada, mientras la masa humana se golpeaba frente a los muros de la fortaleza, manteniéndose a un tiro de distancia para quedar fuera del alcance de los arqueros.
<<Allí estaban una y otra vez en desafiantes bramidos y señalaban con las aceradas puntas de sus armas hacia las almenas. En lo alto de los muros de piedra oscura de la fortaleza, los defensores contemplaban en silencio la acumulación del enemigo. Las miradas se cruzaban furtivamente entre los defensores para acabar siempre convergiendo de modo inevitable en la figura del líder que se erguía delante de ellos. Sus ojos tristes, ensangrentados, vidriados embriagados por el aguardiente. Fulguraban sus ojos ante la visión del campo repleto de enemigos. Ríos de sangre, la carne y el fuego se vierten por los caminos. Ante lo cual, el hombre poderoso permanecía impasible, sin mudar su gesto, estudiando la manera de llenar sus arcas, sin importarles el sufrimiento de sus vasallos. El infinito nos trajo miles de guerras, sobre toda la faz de la Tierra.
Llueve otra vez lluvia de fuego, incendiando los campos, los bosques. En medio de este panorama de dificultades extremas, nuestro principal objetivo es mantenernos lo más despiertos posible. Como bien saben el conflicto de Ucrania-Rusia va por el séptimo mes; se han llevado muchas vidas, una destrucción masiva de las ciudades y pueblos, muchos tienen la certeza de que de aquí saldrá una nueva ..., este conflicto no puede seguir, porque seguirá habiendo miles de millones de personas afectadas por la mayor crisis de la Historia Humana. La mayor parte de las naciones, están afectadas por crisis muy agudas que necesitarán ayuda urgente.
Estas personas, sus familias y sus comunidades han sido y seguirán siendo el pilar y centro de nuestras acciones. ¿Somos conscientes de nuestra capacidad de influir en lo que sucede a nuestro alrededor? No hubo tregua en las guerras, la seguridad de los muchos se deterioró en muchos países: En Yemen, Mozambique, Camerún, Nigeria, Myanmar, Somalia, Burkina Faso, Mali, Territorios Palestinos Ocupados, Siria o Sudán del Sur, la población siguió sometida a la violencia extrema y al desplazamiento.
En República Centroafricana, hubo disturbios y conflictos tras las elecciones presidenciales. En Sudán, la región de Darfur fue de nuevo azotada por la violencia intercomunitaria. Los grupos armados de República Democrática del Congo siguieron hostigando a la población. A mediados de año, el número de personas obligadas a huir de sus hogares superaba los ochenta millones en todo el mundo. En Mozambique, la inestabilidad era tal que los desplazados se cruzaban: algunas personas volvían a casa mientras otras emprendían la huida. Fue difícil seguirlas para atender sus enormes necesidades.
En América, la violencia, la extorsión, la explotación, el impacto del COVID -19 y el cambio climático empujaron a más de un millón de personas a dejar sus casas. Una de las rutas más peligrosas fue la del Darién, desde Colombia a Panamá; aparte de las dificultades que suponía cruzar una zona montañosa de selva tropical, los migrantes quedaron expuestos a bandas criminales de extrema violencia, que roban, agreden y, en un número elevado se ceban con las niñas y con las mujeres: las violan, las secuestran, las venden en el mercado...
Cuando acababa el año, se oyeron tambores de guerra en Europa. Aunque la guerra de Ucrania estalló en 2022. El conflicto, ha sorprendido por su crudeza. Las familias han visto cómo la vida cotidiana se desvanecía en cuestión de días. Hemos vuelto a ver constantes ataques contra la población, contra las ciudades, y contra el sistema de salud. Al menos esta vez, las puertas de Europa se han abierto para acoger a quienes huían de la guerra. Y aunque este gesto es innegablemente necesario y positivo, nos queda un sentimiento de frustración y rabia ante el doble rasero que Europa adopta a la hora de escoger a quién aplicar el derecho internacional y a quien no: en 2021, más de 2000 personas murieron intentando cruzar el Mediterráneo, a las puertas de una Europa pasiva que ha externalizado a Libia el control de sus fronteras, haciéndose así cómplice de los terribles abusos de los derechos humanos que se cometen en los infernales centros de detención de ese país.
<<En medio de este panorama de dificultades extremas, nuestro principal objetivo fue mantenernos lo más cerca posible de las personas y poblaciones más aisladas y afectadas por la violencia. Nuestros equipos respondieron masivamente a las oleadas de violencia que causaron desplazamientos de población y el colapso de sistemas de salud completamente desestructurado. Hubo epidemias de sarampión, malaria y cólera, y también estuvimos allí. Trabajamos a conciencia para mejorar los cuidados pediátricos y la neonatología, y conseguimos garantizar unos cuidados dignos de salud sexual y reproductiva para miles de mujeres. Nuestra labor fue una pequeña isla en medio del océano de abusos y discriminaciones que las mujeres sufren en el mundo, pero tenemos la convicción de que cualquier esfuerzo tiene un impacto positivo directo y marcará la vida de algunas de ellas para siempre.
<<En materia de igualdad, nuestro ambicioso plan siguió adelante: estamos construyendo una organización más diversa e inclusiva, comprometida en la lucha contra el racismo y en la que no existan barreras relacionadas con el género, la orientación sexual, el origen, las creencias o cualquier otro elemento de identidad personal. Estas personas, sus familias y sus comunidades han sido y seguirán siendo el pilar y centro de nuestra acción, la inspiración de nuestra labor.
<<Somos conscientes de nuestra capacidad de influir en lo que sucede a nuestro alrededor. Una persona atendida, una herida curada, una enfermedad prevenida: la causa que compartimos contigo es así de sencilla. Somos entusiastas y tenemos un propósito claro: llevar el poderoso acto médico a quien más lo necesite, esté donde esté. -Así concluye su relato Alonso, un joven médico, que aún tiene esperanzas de conocer un Nuevo Mundo o una Nueva Edad Dorada.
-Hay sonidos de gotas de fina lluvia, que golpean despacio, suavemente, los bosques inmensos, las conciencias de los Superhombres, los héroes de nuestro tiempo, el paisaje recibe el agua pura como en la vez primera. A través de las nubes oscuras, de las tinieblas de las mañanas desnudas, estos Superhombres deslumbran con sus luces a los jóvenes parados, semiocultos al borde del abismo. Sobre los aires vuelan el nuevo sonido de las CRIPTOMONEDAS BITCOIN y el viento solidario aletea sobre los océanos, aunque muchos sigamos con la mirada puesta en las alturas, esperando a aquel Cristo humano y Dios que salió andando de la sepultura.
Ahora que la simiente del dinero nuevo irrumpen vigoroso, eliminando el viejo aroma de los amarillentos billetes; será sembrada toda la Tierra con estas manos de brujillos blancos, de esos jóvenes "Magos de las Finanzas". Dios está viendo; todo está gris y terrible ahora. No sé por cuánto tiempo todavía, más alargado este tiempo de guerra y, más doloroso, que no anuncian nada bueno. Internet cada vez más abierto y con los ríos más caudalosos. No sólo por detrás de los cristales de las televisiones vemos sufrir a los hombres y mujeres de este tiempo. Sino también aquí en las calles; en las calles y plazas de muchas ciudades los jóvenes se despedazan a machetazos, por un vaso de licor, o por una pequeña deuda de ..., su trapicheo inclemente ... El Quinto Mandamiento en la Tierra dice: ¡No matarás! Esto nos enseña que no debemos matar. No se debe. Es malo. Pero, ¿por qué es malo? En verdad nadie te lo dice. Simplemente no debes matar. Porque se vuelve contra ti como un bumerang: ¡Quién a hierro mata a hierro muere! Ley Causa y efecto.
<<Y, tras siglos de guerra, nos atrevemos a hablar en el nombre de todos nuestros muertos de cualquier época, condición, estamento o creencia. En todo caso, en la historia aprendimos que ellos, los muertos, somos nosotros encarnados, y que nosotros seremos vosotros, los por nacer libres e iguales, y que vosotros seréis pronto ellos, los muertos, es decir, nosotros.>> La Ley de Causa y efecto o Ley de la Siembra y cosecha (Ley del Karma) Esta Tierra es la escuela de todos los hijos de Dios caídos y cargados. A toda alma le es dada la posibilidad de poner orden rápidamente su culpa en la materia, en tiempo y espacio.
Este lugar para poner en orden las culpas, en el que se le da la posibilidad al alma de limpiarse mucho más fácil y rápidamente, lo ha creado Jesucristo, el Redentor de la humanidad e Hijo primogénito de Dios, por Su acción de bondad; pues antes de la Redención de las almas, la Tierra era el punto de apoyo de la jerarquía satánica. Con su acción redentora, el Hijo de Dios no sólo ha dado una señal visible como Jesús de Nazaret, instruyendo a la humanidad en el amor; sino también mostrándolo a través de Su vida, enseñando con ello que con el cumplimiento del mandamiento más poderoso, el amor, toda alma volverá a encontrar el camino dela casa del Padre. Su misión como Mesías tenía una razón mucho más profunda de lo que mostraba la vida visible del Nazareno. Su acción como Corregente de los Cielos, actúa como Espíritu presente en las cuatro cualidades, que también son virtudes de Dios y que sostienen tanto la Creación como a las almas. Estos componentes de Su herencia, que irradian desde el Sol Central Primario a toda existencia, los incrementó, con lo cual estos rayos glorificantes -después de Su acción- pudieron entrar con más fuerza en todas las almas caídas y cargadas, dándoles la fuerza impulsora necesaria para volver a conseguir una eterna vida cósmica.
Cuando el Hijo de Dios fue a encarnarse, toda la Creación de la Caída se puso en contra de Él. Todas las almas caídas, tanto en los ámbitos satánicos, que hoy son planos de purificación, como en la Tierra, se dirigieron contra el Hijo de Dios. Estas fuerzas negativas aglomeradas las venció encarnando, enfrentándose a ellas con amor y misericordia, en vez de odio, envidia y enemistad. Por este suceso en el acto de la Redención, el Espíritu de Cristo vive y actúa como destello redentor en todas las almas, tanto en los hombres como en las almas desencarnadas, guiando a todas las almas desencarnadas, guiando a todas las alamas de vuelta al destello primario, al núcleo del ser. O sea que esto significa: Jesucristo, el Hijo de Dios, guía a todas las almas hacia la luz primaria, a la unión con Dios, el Padre eterno. Ya que el destello redentor de Jesucristo actúa con más intensidad en las almas encarnadas en la Tierra, éste es el lugar de misericordia, es decir, la posibilidad de tener un tiempo más corto de purificación del alma que en los ámbitos de purificación.
Desde la Tierra, un alma puede volver a encontrar mucho más rápidamente el camino hacia el Reino de la vida, en tanto reconozca el camino de purificación y se subordine a las Leyes del Señor, la cumpla y haga penitencia; no así el hombre perezoso que vive según sus costumbres diarias y sólo mira hacia este mundo y sus brillos aparentes. Una vida en la Tierra, que sólo se orienta hacia la materia, es tiempo perdido y energía derrochada. Después de tal paso por la Tierra, un alma así volverá a encarnarse y a pasar por el camino de la materia hasta que despierte y vaya por el camino de la luz interna. Ya que la humanidad se ha vuelto ignorante respecto a estas leyes a causa de las ataduras dogmáticas, no capta el hombre el profundo sentido de su vida en la Tierra.
Muchos hombres acusan a Dios, nuestro Señor, por sus enfermedades y fracasos, ya sean golpes del destino de diversa clase o por pobreza, miseria, ataques por parte de otros, disputas familiares o incluso desavenencias, por divorcios y muchas cosas más, por todo lo que el mar de causas y efectos por ellos creados arroja a la playa. Antes o después, aparecen los efectos de cada causa. Ningún alma se libera de tener que reconocer las causas por ella creadas y de arrepentirse de ellas, para que la mano de Dios, que ayuda, pueda actuar a través de Jesucristo el Redentor. No importa si el alma se encuentra encarnada o en los planos astrales, toda causa recibe más pronto o más tarde su eco. Dios es infalible y santo. Pero ningún hombre es santo e infalible. El único Santo y Absoluto no ha enviado ninguna causa a Sus hijos.
Toda alma que haya actuado o actúe contra la Ley del Señor, ha creado y seguirá creando las causas por sí misma. El hombre sabe que a cada acción le sigue una reacción, esto significa, a cada causa un efecto. Jesucristo dijo: ¡Lo que sembréis es lo que cosecharéis! Por eso también es falsa la declaración de que Dios es un Dios que castiga. Esto no fue manifestado por el Espíritu de Dios.
Dios, nuestro Padre, no castiga ni condena. Dios, nuestro Padre, sólo permite los efectos legítimos que siguen a las causas creadas por los hombres, para que Su hijo, antes o después, se reconozca a sí mismo y llegue al arrepentimiento, de modo que la culpa del alma pueda ser aminorada, aliviada y luego borrada. Dios, nuestro Padre, es un regente que ama, que está lejos del castigo y la condenación. El hombre mismo lleva cada día a día su vara de castigo en la mano. Son sus sensaciones, pensamientos, palabras y obras contrarias a las leyes de Dios. En el mar de las causas hay aspectos sutiles que es imposible describirlos con todo detalle.
Deseos describir ahora un caso dentro del mar de causas posibles: Por ejemplo: Un hombre roba a su prójimo. Ahora depende del motivo que haya tenido el ladrón y cuánta importancia tenga esta causa. Si robó cantidades de dinero importantes y si ha robado a gente que está supeditada a cada céntimo, entonces es posible que el ladrón le falten en la próxima vida o bien un dedo o una mano, si la causa es grave. Si, por ejemplo un ladrón ha matado a alguien para conseguir dinero y bienes, es posible que en otra vida le falte un brazo o que tenga que sufrir a menudo de ciertas enfermedades.
Como ya se manifestó, hay muchas causas a este respecto, cuya importancia varía según el grado con que se actuó contra las leyes divinas. No debes hacer daño a tu prójimo, pues todo lo esté en contra de la ley del Señor, carga a tu alma, y antes o después también a tu cuerpo terrenal... También existen colectivos de culpa de los hombres y mujeres de Estado y de los directores de grandes empresas. A raíz de este colectivo de causas, se cargan todos los que han contribuido a ellas y viven bajo la irradiación de tal colectivo, según sea su participación. De un modo completamente distinto intervienen las causas que fueron originadas por hombres o mujeres que no actuaban bajo la presión de un superior. Estas causas cargan sólo el alma del individuo. ¿Cómo repercuten las causas en el alma, y cómo penetran en este bien cósmico?
Todas las formas de vida, incluida el alma cósmica, viven por la atracción de fuerzas cósmicas. El cuerpo espiritual de los seres puros es el microcosmos en el macrocosmos, y es uno con el infinito, y está en armonía con su función hasta que se reduce y va a la encarnación. Por la reducción de este cuerpo etéreo y por la primera encarnación, cae el pecado original sobre el alma encarnada. Este es el que oculta el recuerdo de la vida que existe eternamente. Por las cargas del alma, que se producen entonces en la vida humana, la forma cósmica magnética, el alma, se orienta hacia las influencias materiales, atrayendo tanto las vibraciones humanas negativas, como las espirituales elevadas, es decir, las vibraciones positivas. Esta forma flexible de alta vibración, el alma, reacciona a todas las vibraciones. El proceso es el siguiente:
Por ejemplo, si alguien comete un robo, tendrá inicialmente sus sensaciones y pensamientos, es decir, que preparará su acción. Los pensamientos para la realización del robo son los primeros en penetrar en su aura, en la luz del alma que envuelve su cuerpo. El aura es la primera en almacenar tanto lo positivo como lo negativo. Si el robo se realiza, entonces depende de cuán grande sea el daño y el sufrimiento que el ladrón haya causado al otro, a su prójimo. Si sólo cogió un trozo de pan o robó una manazana del árbol del vecino, ésto es una causa pequeña, que sí es valorada, pero que visto momentáneamente desde el aspecto del alma, es de poco significado. Aunque también de esto puede resultar una causa considerable, en tanto vibratoriamente se vaya acumulando una cosa tras otra, pues muchas cosas pequeñas forman con el tiempo una montaña de causas, que tarde o temprano, cuando el karma esté maduro, se derrumbará por la irradiación de la luz del Espíritu. También las muchas pequeñas causas pueden provocar un gran efecto en el transcurso del tiempo. Por eso es aconsejable considerar y analizar prudentemente todos los pensamientos y actos, aunque resulte muy difícil, sobre todo al principio del despertar espiritual.
Si son causas considerables, que sobre todo han provocado un daño físico al prójimo, también el efecto será correspondientemente intenso. Por ejemplo, si un ladrón le quita a alguien sus últimas pertenencias, de modo que éste empobrece y se desespera mucho por ello, todos estos pensamientos recaerán sobre el ladrón; pero en parte también recaerán sobre la víctima, ya que ella no debería enviar al prójimo malos pensamientos ni palabras, aunque le haya robado sus últimas pertenencias. Esta acción tiene la siguiente reacción:
Todas las sensaciones y palabras enviadas, como también cada forma de actuar, están contenidas, por el magnetismo del alma, en el aura tanto del ladrón como de la víctima. Estas causas existentes, que todavía se encuentran en el aura, reciben del núcleo de ser del alma un denominado tiempo de gracia, llamado también de misericordia. Mientras en el aura se va formando la culpa del alma, penetran fuerzas espirituales en el cuerpo y el alma. Se produce un vacío espiritual, que de momento no deja penetrar ni las vibraciones positivas ni las negativas en las partículas del alma.
En este llamado tiempo o plazo de gracia o misericordia se le da al ladrón, por ejemplo, la posibilidad de reparar lo que ha hecho. Durante este plazo de gracia entra sobre todo en acción la conciencia, tanto en el ladrón como en la víctima. Del Espíritu de Dios, que es el núcleo de ser de cada alma, y desde el Espíritu protector, penetran impulsos legítimos en la conciencia del hombre, que le incitan al arrepentimiento, al reconocimiento y a reparar la causa. Si el ladrón acepta estas sensaciones de su conciencia y pone en orden lo ocurrido, si se disculpa y se arrepiente de su proceder, serán absorbidas en el aura una parte de las vibraciones negativas, es decir, éstas son transformadas por el Espíritu que actúa en el alma y son disueltas por el éter divino. Pero si la víctima, que ha recuperado todos sus bienes y ha recibido las disculpas y arrepentimiento del ladrón, no puede perdonarle, quedará una pequeña vibración negativa en el aura de la víctima. También él tiene un plazo de misericordia y también en él, en su conciencia, actúan las fuerzas del Espíritu y del ser protector.
Si la víctima no puede perdonar completamente, aunque lo haya recuperado todo y recibido las disculpas del ladrón que le asegura que lo siente, el tiempo de misericordia se acabará. Su alma entonces acogerá como carga las vibraciones aún existentes, que irán a las partículas del alma. Esto tiene como consecuencia que la fuerza espiritual disminuye según el grado de ensombrecimiento, con lo que el alma estará más nublada, es decir, ensombrecida. Esto, por otra parte, significa que el alma se condensa más y más por la rigidez y los pensamientos y actos contrarios a la ley divina, es decir, que se envuelve más en sus capas astrales.
Si los pensamientos y el modo de actuar del hombre son positivos, si puede perdonar y olvidar, estas capas del alma se vuelven traslucidas, y quizás más tarde se disuelvan.
Todo pensamiento, ya sea positivo o negativo, es primero guardado en el aura. Esto constituye por algún tiempo una protección para el alma. Mientras existe este vacío, el hombre vive la supervisión de Dios. Cuando después de este tiempo de misericordia el vacío se retira, sucede lo siguiente: El magnetismo del alma acoge tanto lo negativo como lo positivo. Si se afirma el tiempo de prueba, el alma recibirá sólo lo bueno, y por ello traslucirá sus envolturas. Esto significa que el alma entra en una vibración superior a través del fluido de luz divina. Esta fuerza vibrante del alma también se hace perceptible dentro del cuerpo, en la estructura de las células y también en el aura, llamada la luz o también el espejo del alma. Cuanto más elevada sea la vibración de un alma, tanto más luminosa será el aura, difundiendo una irradiación mayor, y tanto más protegido, espiritualmente alegre, activo y también físicamente sano estará el hombre.>> ¡La finalidad del hombre en la Tierra es saldar karma. En la historia aprendimos de ellos de los muertos, nosotros!
Hace tiempo que no escucho la voz clara de tu tambor de primavera, que aún quedan lejos las florecidas ramas del Árbol del Paraíso; no escucho ni una flauta; no se oye la voz de los ángeles lejos del corazón, fuera del tiempo espacio. Mas yo espero incansable la mañana radiante de pasión que traspasara con su luz turbadora un día al poeta, que escribió con un punzón en la piedra más enrarecida y gris, de aquellas legendarias tierras americanas. El desfile nupcial, pasa por mi consciencia derrochando la luz con sus imágenes en retazos pequeños. Los abuelos y abuelas, la flauta y el tambor, puntuales mensajeras las voces extranjeras, que nos anuncian siempre que ya llega la vida. Dios y la Cruz de este valle de lágrimas, ¡vivan los jóvenes!, las alegrías de las flores de la vida; las rosas son las flores del amor, y tienen ellas en su fino tallo espinas, ¡vivan las gardenias!, ellas son olorosas y sin espinas, es flor de amor. Yo ya no sé ni quién soy, ni que espero, ni que pretendo, ni que busco en las arenas del desierto de las orillas de infinitas mentiras.
Aquí está el desierto. Avanza su absoluta sequedad sobre un vacío que pronto pudiera aparecer bajo las plantas, ahora la semilla sumergida en la tierra. ¿Semillas de los orígenes? Semilla original. Cerca está en el horizonte inasequible, aunque en mi corazón, está al alcance siempre. En todo lo grandioso que abarca la mirada no hay ninguna rama del olivo, ni siquiera una imagen perdida de aquellos recuerdos vividos. Más alzando el pie, veo bajo el peso de la arena que las semillas del amor pueden moverse y crecer. Ahí está él en el horizonte, y al frente, el horizonte es un incógnita invisible a los ojos humanos; invisible a los ojos cegatos del hombre de hielo o quizás de mármol. Lejano está el tipi, el cobijo lejano todavía. Tan sólo una fiesta bajo las estrellas esta noche; y desde hace algún tiempo el espejismo es remanso confortable, cual si fuera la grata presencia del oásis, el ver la levedad de su ser tras los nublados visillos, ya no existe su amor, solo queda la ardiente soledad que ilumina con fuerza este sol desde las alturas de estos inmensos cielos en su extensión infinita Internet. Por eso ser sincera es ser prepotente, un ser potente se desnuda cuando brillan las estrellas, el agua de la fuente pura es la voz de fuego del alma; es el agua fuego que aniquiló la conciencia. Tal fue el salto al cielo, tal fue el sobresalto que se hizo crepúsculo el alba de la aurora boreal; y ella era hija del hombre con figura de flauta, del Jefe Pluma Blanca era ella su esposa, y la flecha de la envidia ha matado la virtud fuerte, con el horror de la palabreja que es calumnia e hija de la locura que triunfa del rencor y de la muerte de un amor triunfante e incondicional que arde en el pecho de una mujer; devanemos nuestra historia, devanemos estos hilos retorcidos por la ceguera del violento, porque es bello el amor y el éxtasis inspira, una honda literatura hija del Sol y de la Luna y él es un ser tranquilo. La virtud está en ser hábil, tranquilo, fuerte y con ese fuego interior que enciende brasas sonoras de los horrores del vivir.
Esta Ley dice: <<No hagas a otros lo que no quieres que otros te hagan a ti>>. Ya sabes la razón. Si aún no has aprendido a obedecer esta Ley, empieza a observar cómo se te devuelve todo lo que hagas a los demás en mal o en bien. Ahora, ¿por qué no se puede robar? ¿Qué es lo que hace funcionar esta Ley? Primero sabrás que has llegado a un impase, si es que todavía no has resuelto aceptar la Ley de la Reencarnación. (¡Ah, caramba!, dirás tu: ¿Qué tenemos aquí?) Uno de nuestros lemas Metafísicos es <<Lo que no puedas aceptar, déjalo pasar, pero sigue leyendo>>.
Si no te gusta la idea, no reencarnes, pero tampoco adelantarás. Te quedarás estancado, por la misma razón que el que no quiera aceptar que el Sol va a salir mañana, va a tener que meterse en un closet todas las mañanas y permanecer allí encerrado durante todas las horas de sol, todos los días. La Ley de la Evolución es una eterna experimentación y superación, como ya se dijo más arriba en el niño que aprende a caminar y que no tiene por qué temer, ya que él solo aprende a soltarse. Tú sabes eso; que todo viene cambiando de una cosa a otra como el nené que se vuelve niño; como el niño que se vuelve <<pavito>> ; como el <<pavito>> que se vuelve adulto, luego viejo y después deja aquí el cascarón viejo y se va a buscar uno nuevo en el más allá. Cuando un <<ser se muere>>, se encuentra en medio de una serie de circunstancias nuevas en el Más Allá, pero no ha perdido nada de lo que tiene valor, como el oído, la vista, el sentimiento, la voluntad, el libre albedrío, la facultad de moverse, de comunicarse con los demás, su identidad, su Yo.
Por lo contrario, como hay allí una dimensión más, se ve más, se oye más, se siente más, se comprende más, se abarca más, etcétera. En otras palabras, nada de lo adquirido se puede perder. Sólo se adapta a las nuevas condiciones del plano. Esto hace que en cada plano se vayan adquiriendo nuevas y mayores habilidades y conocimientos. En cada vida encarnada se ganan nuevas experiencias y se aprende a usar nuevos objetos e instrumentos, que aunque materiales aquí en la Tierra, tienen su correspondencia en los otros planos invisibles. Pues, ¿Qué clase de ventaja sería la de llegar a ser un acabado músico en el mundo, y no poder exteriorizarlo en el próximo plano? Y has llegado a la gran explicación. Lo que adquieres, ya lo sabes, los instrumentos que tuviste que emplear, aprender a usar, como cubiertos, una cama, un fósforo, etcétera (en cada plano tiene sus correspondencias, no olvides) y éstos, por ser tuyos ya (<<por derecho de conciencia>>, decimos en Metafísica), aparecen automáticamente en tu vida o tus vidas, una después de la otra, porque no puedes nacer en una familia que no tiene los medios de proporcionarte lo que te pertenece por derecho de conciencia. ¿Me hago explícita? Muchas veces ocurre que un niño viene al mundo en familia carente de lo que él posee por derecho y resulta que pronto la familia adquiere aquello como una gran casualidad. Por esto es que no te pueden robar lo tuyo ni tú puedes apoderarte de lo que no has ganado o superado en otra vida anterior. Por eso la gran felicidad es que, al conocer esta Ley y estas condiciones, la Ley funciona en este plano terreno y en todos los planos. Por consiguiente ya puedes estar tranquilo de que nadie te puede ocasionar pérdidas, ni quitarte nada, ni siquiera tu marido o tu esposa (si no se lo has hecho a otro), ¿Qué puedes temer? Y si ya lo aprendiste en esta vida es que lo tienes por derecho de conciencia. De manera que la forma de vivir feliz es aprender la Metafísica de los diez mandamientos...
<< 1.Y yo vi los antepasados de todo tiempo con Adán y Eva; y suspiré y rompí en llanto y me dije de la ruina de su deshonor. 2. Pena se hace en mí por mi flaqueza y por aquella de mis antepasados y pensé dentro de mi corazón y dije: 3. Bendito es el hombre que no ha nacido, o que ha nacido y no ha pecado delante de la faz del Señor, que no venga a este lugar, ni traiga el yugo de este lugar... Y yo vi los Guarda-Llaves y guarda del sitio de pena y llantos de pie, como grandes serpientes, y sus caras como lámparas extinguidas y sus ojos de fuego, sus dientes afilados: y yo vi todas las obras del Señor todas juntas y correctas, mientras que las obras del hombre son unas buenas y otras malas, y en sus obras se sabe de aquellas que mienten vilmente....>> Enoch muestra a sus hijos cómo vió de pie los gurda-llaves y los guardianes del sitio de pena y llantos.>> Este sitio es el Purgatorio, una vez que se purga ..., se vuelve a reencarnar o... Del Infierno, no sale nadie, una vez que se entra ya no se sale es eterno el castigo de los que van al Averno.
A las madres de toda la Tierra, es especial para las de Rusia, Ucrania, Yemen, para todas las que sufren, sea por guerras o conflictos nacionales, por emigración de los hijos o esposos; por vosotras y para vosotras escribo en este caudaloso río, con el único objetivo y con el deseo único de ayudaros en el cumplimiento de la doble y difícil misión que nos está encomendada de educar a los hijos; administrar los bienes de la familia, cuidar del hogar, justo es, pues, que a nosotras se nos reconozca el humilde e importante trabajo que hacemos todas nosotras ¡las mujeres de este tiempo!, que no somos conscientes del peso de la carga que soportamos las que trabajamos dentro y fuera de nuestro hogar. Una madre, es para mí lo más grande, lo más sagrado, lo más digno de veneración que en el mundo existe. Por la maternidad, la mujer se ennoblece, y en la maternidad encuentra la realización de uno de los más altos fines para lo que fué creada. Teniendo como tenemos todos madres, en recuerdo de la mía, ¡María Franco Ramos!, que sufrió de uñeros. Lavaba y lloraba. Le chorreaba la sangre de sus uñas. Cuanto lloraba, hasta que un hombre ingenioso inventó la ¡LAVADORA!, le hizo la vida más grata a millones de personas. La mujer no recibe en medida a su esfuerzo. Cobran aún menos que los hombres. Está muy marginada. Y, es por eso que os propongo, ¡que os quedéis en casa, no trabajar en la calle, y exigir un sueldo bien remunerado a los ESTADOS a los GOBIERNOS. La agradable y difícil misión de la mujer está siendo desatendida, porque nos vemos obligada a salir a trabajar fuera de la casa, para poder hacer frente a las facturas de la luz eléctrica, del gas, del alquiler de la casa, del vehículo que nos lleva y nos trae al trabajo. Nada hay tan importante que la buena educación de los niños, ni de los efectos tan inmediatos, beneficiosos en la educación, como el ejemplo. Admito, que mirado en la distancia, nunca me gustó trabajar fuera de casa. Me hubiera gustado quedarme en casa cuidando de mis hijas, me arrepiento, de no haber sabido hacerlo mejor, lo hice lo mejor que supe y pude, aunque sólo sea para mi desahogo doy gracias a Dios por ser y tener las hijas que tengo, este propósito es engrandecer la sociedad mundial. Traer la alegría a la humanidad, y sé que llega un tiempo de felicidad suprema, pero antes llegará la Tribulación, tal como está escrito, será barrida de toda la tierra los inicuos... Lee la Biblia. Los sacerdotes son más elocuentes y acabados los textos con las virtudes. Dedico este humilde corta y pega a mis hijas y a todas las madres que sufren.
<<El Señor Dios me ha dado una lengua de discípulo para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada mañana me espabila el oído, para que escuche como los discípulos. El Señor Dios me abrió el oído, yo no resistí ni me eché atrás. Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no escondí el rostro ante ultrajes y salivazos. El Señor Dios me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado.>> Cristo Jesús, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente ser igual a Dios; al contrario, se despojó de sí mismo tomando la condición de esclavo, hecho semejante a los hombres. Y así, reconocido como hombre por su presencia, se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte en cruz. Por eso Dios lo exaltó sobre todo y le concedió el Nombre-sobre-todo-nombre; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor para gloria de Dios padre. Es mi amigo, y de todos nosotros, Él vive en nuestro Corazón: Cristo cura. Cristo sana. Cristo ayuda siempre, llamalo con amor y respeto. Cristo es la Luz del Mundo que siempre brillará en todos los tiempos. ¡Ilumina, Señor, las tinieblas de nuestro corazón, para que conozcamos el amor con que nos amas, y no defraudemos tu esperanza de vernos eternamente dichosos con tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo. dios es Jesucristo. Dios es multidimensional, Él vive en nosotros, Dios está siempre con todos nosotros. Dios es el TODO y la NADA, El Maestro de todo y de todos. Fin por hoy. Hasta cuando así lo quiera Dios Padre, Jesús, gracias por ayudarme, gracias a miles. Ya estoy aprendiendo a ser obediente. Ya no soy prepotente...
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