miércoles, 7 de septiembre de 2022

El Bosque Mágico el eco del chamán

 La cueva profunda es el reino del chamán, de la búsqueda de la visión, de las entrañas de la tierra en las que reside el poder misterioso de la naturaleza, el milagro de la existencia misma: el nacimiento, el ser, la muerte y la regeneración. El chamán-artista tenía que contactar con ese poder y capturalo, conjurando los animales y sus atributos en la roca viva en la que moraban sus espíritus o esencias y cazándolos como si su arte fuera la trampa del cazador. Hacia el final de la última era glacial, las civilizaciones de cazadores y de recolectores fueron gradualmente sustituidas por tribus nómadas de pastores, con sus tiendas y sus rebaños de animales domesticados y también por las primeras sociedades agrarias y constructoras de ciudades, que alumbraron el lento nacimiento de la cultura. Habiendo resuelto algunas de las preocupaciones terrenales más acuciantes, y una vez reducidos los problemas mundanos, los individuos dotados de las mentes más filosóficas pudieron empezar a mirar hacia arriba y a observar y reflexionar sobre los cuerpos relucientes del firmamento y sobre sus movimientos cíclicos a través de los cielos, que los observadores empezaron a relacionar con los cambios de las estaciones y con otros acontecimientos terrestres.

Observaron que las estaciones del año y el movimiento de las estrellas y de los planetas seguían leyes de cambio y de transformación que parecían fijas y relacionadas entre sí, de forma que identificaron la posible relación entre la tierra y el cielo como una clave para comprender la naturaleza de todos los seres en el tiempo y en el espacio. Determinar el significado del influjo de las estrellas y de los planetas se convirtió, entonces, en el trabajo de los sacerdotes-astrólogos. La astrología apareció, por tanto, en el mundo como una práctica perteneciente al estamento sacerdotal y a la realeza que éste servía. Prácticamente todos los pueblos posteriores al mesolítico tenían algún sistema de lectura de los cielos con fines adivinatorios. Sin embargo, la creencia en los signos celestes y su estudio no constituyen lo que llamamos propiamente astrología, al menos hasta que se empieza a utilizar una carta o mapa de las estrellas. La teoría más aceptada entre los estudiosos es que la astrología vio la luz en Mesopotamia (la región situada entre los ríos Tigris y Éufrates, en el moderno Irak). Alrededor del año 6000 a,C., los babilonios observaron que los planetas se movían de forma <<vagabunda>> o errante, y los documentos babilonios más antiguos atestiguan la existencia de la astrología tal y como la conocemos hoy, a saber, una astrología basada en el horóscopo y utilizada para predecir el futuro, para responder a preguntas y para analizar el destino de un individuo basándose en su hora y lugar de nacimiento.

En sus comienzos, la astrología mesopotámica se parecía mucho a la de las demás culturas: una simple lectura de los cielos en búsqueda de presagios que pudieran afectar o anticipar los acontecimientos terrestres. Sin embargo, los mesopotámicos pronto desarrollaron un sistema que identificaba los modelos recurrentes en los cielos nocturnos y su correspondencia directa con los eventos humanos. Los primeros textos astrológicos conocidos, escritos en alfabeto cuneiforme sobre tablillas de arcilla, pertenecen al periodo babilónico antiguo, más o menos a la época de Hammurabi, el rey que introdujo el primer código escrito de leyes conocidos como el código de Hammurabi, que también es citado en el Antiguo Testamento: <<Ojos por ojo, diente por diente>>. Igual que la gente de muchas otras culturas, los mesopotámicos creían  que las estrellas y los planetas fuesen dioses y diosas. Venus era Ishtar, una de las deidades más importantes. Los egipcios identificaban la constelación de Orión con Osiris, el dios del mundo subterráneo.

Los mesopotámicos, sin embargo, fueron los únicos en concebir las estrellas y los planetas como indicadores de la voluntad divina en cada momento, en cada aquí y ahora, de forma que se les pueda considerar como los descubridores de la astrología tal y como la entendemos hoy día. <<No hay rastro del Sol, de la Luna y de las estrellas en las manifestaciones artísticas más antigua de la humanidad, que corresponden a la era del alto paleolítico (de 32.000 a 12.000 años de la era actual). Nuestros remotos antepasados de Cromagnon no se dedicaban a observar las estrellas más allá de la Luna y de sus fases, que podrían estar representadas en una pintura rupestre en bajorrelieve en la que una mujer tiene en sus manos unos cuernos de bisonte con trece incisiones, y también en las marcas de las cornamentas y los huesos encontrados en el suelo de las cavernas. Esta gente se dedicaba principalmente a los asuntos terrenales, los más cercanos a su mundo inmediato y animista. Para ellos, la magia y el poder no se encontraban en los cielos, sino dentro de la tierra: en esas cavernas profundas, alumbradas por lámparas rudimentarias o pequeños fuegos, donde sus artistas pintaron detalladas representaciones de la fauna que sustentaba y amenazaba su existencia: urogallos, bisontes, búfalos, caballos, mamuts, rinocerontes, leones y los osos de las cavernas. El significado simbólico subyacente a sus representaciones naturalistas nos habla de las personalidades y de los atributos inherentes a cada criatura, así como la de un gran número de ideas abstractas asociadas con ellas (como la velocidad, la agilidad, la valentía, la fuerza, los cuidados maternales, la fiereza, la astucia).

La astrología china se baza en parte en este tipo de observaciones. Pero, ¿qué representaban estás criaturas para nuestros antepasados, que las conocía y las observaban tan detenidamente?- Alonso suspira profundamente, mira detenidamente a sus alumnos, prosigue con su exposición- Humano es apiadarse de los afligidos, y si cierto es que a todos conviene hacerlo, más cierto aún es que la piedad ha de ser mayor en aquellos que en alguna ocasión necesitaron ayuda y la encontraron en los demás.

 -Si alguien alguna vez precisó de conmiseración, o la recibió con gran consuelo y de ella gozó, ésa soy yo. En el verano de mi vida me enamoré perdidamente de un joven, un hombre de extraordinario mérito, ilustre por su cuna ancestral, demasiado hombre, tal vez, para una mujer de humilde condición como yo; y aunque según los indiscretos que lo supieron yo no debería aspirar a su amor, lo cierto que mi amor por este joven me causó gran pena y sufrimiento no por la crueldad del hombre amado, sino por el desbordado apetito en el alma de todos los indiscretos que lo sabían, pues, al no dejarles satisfechos acudieron al servicio de las hechiceras, con la sola intención de malograr nuestra relación, con mucha frecuencia sentía dolor y aburrimiento, porque no comprendía los hechizos que sobre nosotros vertían. Y sin duda habría muerto, de no haber tenido el gran consuelo de una buena amiga y sus sabios consejos, y su empeño en distraerme de mis penas, hablándome de cosas agradables e interesantes. Gracias a Dios cuyo poder es infinito, que quiso que todas las cosas terrenales tuvieran principio y término, según, su inmutable ley, mi amor más ardiente que cualquier otro, al que no hubiera podido romper ni doblegar fuerza alguna de razón o consejo, ni vergüenza o peligro de ninguna clase, en el transcurso del tiempo disminuyó en él, el desamor llegó fruto de la frustración por los consejos y razones de los envidiosos; los malentendidos en sí mismo en mi alma iba dejando un sentimiento doloroso. Ahora he despertado, ahora amo como es preciso amar para ser feliz. Soy como aquella que en la universidad de la vida se contenta con una navegación fluida y feliz, sin lanzarse a locas aventuras, le esperé confiada. Toda fatiga tiene su castigo, y ahora prefiero gozar de cuanto apetecible hay en el aprendizaje, cuanto más estudio, más cosas descubro y más realizada me siento. Más aunque no haya cesado mi pena, no por ello ha desaparecido la esperanza, el recuerdo de la felicidad vivida; fueron muchos los beneficios recibidos de aquel hombre fuerte, por su amor, por su benevolencia conmigo, aún sufro con mis fatigas envuelta en melancolía. Sé, que esos recuerdos tan maravillosos, no se borrarán jamás, ni aún después de la muerte.

Como a mi juicio la más loable de todas las virtudes es la gratitud, y lo contrario el vicio más reprobable, para no pecar de ingrata, ahora que creo que he recuperado la libertad, me he propuesto, en lo poco que yo pueda, proporcionar algún alivio a quienes me ayudaron, que acaso por su prudencia, sabiduría o ventura no lo necesiten, por lo menos a quienes lo hayan menester, en gracia de lo que de ellas recibí. Y aunque mi ayuda resulte pobre, no debo negarla a quienes más necesitados están, ya porque les sea más útil o la tenga en mayor aprecio. -concluye Alejandra Romero, su exposición, vuelve a tomar la palabra Alonso el chamán, que da clases a sus discípulos-

<<Tras establecer este supuesto, creo más conveniente ayudar a las mujeres que a los hombres, porque sus delicados pechos amamantan a los recién nacidos, el pecho de las madres que pudorosamente esconden las llamas amorosas en que se consumen sus dolores, fuego tanto más vivo cuanto más oculto está, como bien saben quienes lo han sufrido y sufren aún. Por otra parte, aún en 2.022 compelidas por la voluntad, los caprichos y órdenes de los padres, madres, hermanos, maridos, estas mujeres pasan la mayor parte del tiempo encerradas en sus casas, sumidas en la ociosidad y el aburrimiento, queriendo y no queriendo a la vez, entregadas a pensamientos que no siempre pueden ser gratos. Y cuando, por tales motivos, invade su alma alguna melancolía de ardiente deseo, han de soportarla con infinita tristeza, hasta que logran alejarla con placenteras imágenes; y esto sin considerar que las mujeres son menos fuertes que los hombres para resistir semejante tristeza.

El hombre enamorado no suele sufrir parecidos tormentos, porque si alguna pena o melancolía invade su alma, puede entregarse a la distracción y aliviar sus fatigas, puesto que no carece nunca de libertad para pasear, oír y ver muchas cosas, reír, cazar "mariposas", entre otras cosas..., pescar, cabalgar, jugar o comerciar; y así puede expansionar su espíritu, en todo o en parte, y apartar de su mente, por lo menos durante algún tiempo, los pensamientos enojosos de modo que tarde o temprano alcanza algún consuelo o mitiga su tristeza. -

<<Por ello, para remediar en cuanto de mi dependa las arbitrariedades de la fortuna, que más avara en consuelos se mostró con los más débiles, cual sucede con las delicadas mujeres, y para ayudar y ofrecer refugio a las que aman, porque a las otras les basta con la aguja, el huso y la rueca, me propongo contar cien mil cuentos, fábulas, parábolas, historias o como queramos llamarlas, relatadas durante muchísimos días, en recatada reunión de mis nietos y ..., y que durante la pasada plaga he escrito, tanto, tantísimo, que ya no puedo recordar tantos relatos, algunas letrillas copiadas, y las mías censuradas,que muchas ¡fueron borradas! Quiero agradecer a Dios, nuestro Señor, que en esos nuevos relatos me inspire para contar historias de amor y galantería, y sucesos ocurridos tanto en tiempos antiguos como modernos, de los cuales las mujeres que esto lean, que son aquellas a quienes antes he aludido, podrán obtener consuelo, claridad y objetividad, a la vez que sutiles consejos para saber de que deben huir y de quién, y que pueden imitar. Si esto sucede, y quiera Dios que así sea, habremos de dar gracias al Amor que, al librarme de sus ataduras, me concedió tiempo para atender a la distracción y el placer de mis exiguos lectores.

Cuando pienso, amables lectores, en lo compasivos que sois por naturaleza, reconozco que este sitio o bloc tendrá, a vuestro juicio, una introducción grave y triste por el doloroso recuerdo de la tremenda plaga del Covid 19, tan deplorable para cuantos la presenciamos o de ella supieron por todas las radios, televisiones y por internet, evocar ese cuadro no me gusta y no me corresponde, porque yo no soy una periodista ilustrada ni una noble enciclopedia con pies, aunque aún tenga todo muy claro grabado en mi memoria. De ninguna manera, es mi intención, al menos de momento, evocar esos tristes cuadros que se dió en casi todo el planeta los mismos fallos y errores múltiples, os apartaría a los cuatro que me suelen leer. Quiero escribir comedias, relatos alegres, ¡tan tan, tachan tachan tan, tan tan!, quiero hacer mi vida más agradable y la vuestra amigos.

Yo, lo copio todo lo que me gusta y me parece interesante. <<Así como el caminante que trepa penosamente hasta la cima de una montaña yerma y áspera, se deleita cuando, al término de su viaje, contempla la bella y verde llanura que ante sus ojos se extiende, asimismo, hermosas damas, no vacilo en prometeros que, según más adelante podréis leer, os resarciréis ampliamente del fastidio que mi introducción pueda causaros. En verdad, si por otro sendero menos penoso hubiera podido conduciros a los agradables sitios que os anuncio, gustosa lo habría hecho; sin embargo, como sin este recuerdo no es posible demostrar lo que ha dado vida a las divertidas historias que me propongo relatar y es necesidad que las preceda, esta necesidad me obliga a hacerlo así.

Digo, pues, que los años de la fructífera Encarnación del Hijo de Dios había llegado al número 2.022, y la la Vuelt al Mundo por Magallanes, Juan Sebastián Elcano (1526), cuando es la agredida ciudad de Sanlúcar de Barrameda, nobilísima entre todas las de España, apareció la mortífera plaga del paro, la de los políticos obtusos y descerebrados; ya el Covid 19 iba de paso, aunque se sufren aún sus coletazos de vacunación forzada y otras especulaciones. Apareció la mortífera Covid 19 en los países orientales, que, fuera por la influencia de los cuerpos celestes o porque nuestras iniquidades nos acarreaban la justa ira de Dios para enmienda nuestra, se extendió de un lugar a otro y llegó en poco tiempo a Europa y de ahí viajo en tren, en coche, en barco y en avión extendiéndose por todo el mundo.

De nada valieron las humanas previsiones y los esfuerzos en la limpieza de las ciudades por los encargados de ello, ni tampoco que se prohibiera al principio la entrada de los enfermos que  llegaban de fuera ni los buenos consejos para el cuidado de la salud, como ineficaces fueron las humildes negativas, las procesiones y otras prácticas devotas. Casi al principio de la primavera del año 2019, la mortífera Covid 19 hizo su aparición de una forma que yo llamaría prodigiosa, y no como lo hiciera en Oriente, donde una simple hemorragia en la nariz era indicio de muerte inevitable. ( Esto sucede en 1348 explicado en Decameron por Boccaccio) Al iniciarse la enfermedad, lo mismo el varón que la hembra, se le inflaman las ingles o en los sobacos, alcanzando algunas el tamaño de una manzana o un huevo. Poco después los temibles bubones se manifestaban también en otras partes del cuerpo, al mismo tiempo que aparecían manchas negras o lividas en brazos, muslos y aun en otros lugares del cuerpo... Lo mismo que el bubón había sido y era indicio de muerte, lo eran también estas manchas.

Ni consejos médicos ni virtud de medicina eran eficaces para curar la enfermedad; de modo que, o por no permitirlo la índole del mal o por la ignorancia de los curanderos -de los  cuales, sin contar los médicos inteligentes, había considerable número tanto en hombres como en mujeres nin noción alguna de medicina-, no conocieran de qué se trataba y, por consiguiente, no lo estudiarían debidamente, no sólo eran pocos los que sanaban sino que casi todos, al tercer día de aparecer las nefastas manchas, fallecían, a veces sin fiebre ni otros síntomas. Y fue mayor la intensidad de esa peste, por cuanto se contagiaba con rapidez, de enfermos a sanos, cual se extiende el fuego a las casas inmediatas a él.>> Como bien vemos la historia se repite cada final o principio de siglo... La ley de siembra y cosecha actúa de forma infalible. El despertar espiritual de la gran masa critica nos llevará a la Edad Dorada.

Toda causa recae en uno de los siete centros de consciencia del alma, que están anclados en el cuerpo humano. Estos siete centros son las siete envolturas del alma. Cada modo de pensar o de actuar, ya sea positivo o negativo repercute en uno de los siete centros. Por pensamientos y acciones contrarios a la ley de Dios disminuye la fuerza espiritual en uno de estos siete centros de conciencia, es decir, que disminuye la rotación de un centro porque penetra menos fuerza espiritual en él. Esto tiene como consecuencia que también en el cuerpo, en la envoltura de las células del hombre, se retira la energía espiritual., por ejemplo, en un órgano que recibe su fuerza de vida a través de este centro de conciencia. A causa de esta irradiación de luz reducida, que no es otra cosa que energía divina, las células se agotan y se atrofian. Un día esta irradiación de luz reducida se hará perceptible por una correspondiente enfermedad, un trastorno o un golpe del destino. A lo largo de décadas se puede formar de este modo un karma, una culpa del alma, por reiteradas acciones negativas siempre iguales. A menudo ya no llega a salir a la luz en la existencia actual, porque el tiempo aún no está maduro para ello o porque el hombre todavía está formando este karma. Por eso aún no siente los indicios de la luz reducida, porque fortalece su cuerpo con baños, alimentación sana, suficientes vacaciones, etc.

Esto significa que no causa demasiado a su cuerpo, con lo que da algún apoyo a las células débiles. Sin embargo, en una próxima vida surgirá el karma por completo. Entonces sufrirá desde niño o le faltará, por ejemplo salud,..., según sea la clase de karma... El efecto del colectivo de causas surge gradualmente en cada uno. Nadie que se encuentre en este colectivo de causas puede traspasar la culpa al alma de otra persona, a no ser que sea su hermana hermana o gemela. Todo aquel que en una asociación enseñe las <<verdades>>, que contradigan a la verdad eterna, y ate a los fieles a esta asociación, queda unido con su alma a este colectivo de causas, que tendrá un efecto tarde o temprano, en esta vida o en una próxima.

Jesucristo trajo de nuevo el mandamiento del amor y lo realizó. ël puso criterios que son legítimos, y por ello irrevocables. Ningún cristiano puede decir que no sabía nada de ellos... Un verdadero cristiano practica sólo la unión con su eterno Padre celestial, y por ello es libre. Por eso Jesucristo en Su Obra de la Vida enseña libertad absoluta y sólo la entrega al Espíritu de Dios. En esto el lector de carácter abierto reconoce qué espíritu actúa en la Obra del Hijo de Dios. <<Les Causa y efecto o Ley de la Siembra y cosecha, Dios no premia ni castiga, solo nosotros somos quienes nos premiamos o nos castigamos con nuestras palabras y acciones. Obrar correcto, así no se crea karma. Pensar en positivo, todos los acontecimientos globales entran en el colectivo de causas y se reflejan en conflictos, peste, odio, hambruna, calamidades y los elementos se disparatan, lluvia torrencial, tsunami, terremotos, sequía y incendios de bosques...

Anoche, hubo un concierto al aire libre, en Sanlúcar de Barrameda, y, los que son hispanos, o la gente como yo, que tenemos los recuerdos de otras vidas muy vivos, creo, al menos yo me sentí aludida con las palabras de la presentadora del evento, más o menos conseguido, ya otros más expertos hablarán... de música; el caso es que dijo la presentadora que el cuerpo de Magallanes no se encontró por ninguna parte porque no encontraron una tumba con su nombre, y que, los miseros, malvados indígenas, es decir, los nativos que estaban viviendo en sus tierras, más o menos felices, son miseros y malvados. No se debe hablar a la ligera. Los hombres de los botes, como los nativos de América llamaron a los europeos, no eran angelitos precisamente. Llevaron la pólvora, los fusiles con bayonetas, cañones, los nativos sólo conocían las lanzas, las flechas con puntas de piedra afilada y los cuchillos hechos de oxiliana negra.

<<Pergamino, papel, tinta y pluma, escribanos y escribientes, todos fueron actores principales de la aventura de los españoles en la primera vuelta al mundo. En efecto todos los tripulantes desde capitanes a grumetes gozaron de libertad de escribir cartas y la escritura fue una herramienta fundamental para la gobernanza de la naos... Las remas de papel de cientos de maravedíes convirtió en dádiva para una de las cortes más refinadas del lejano Oriente y se hizo equivalente a un quintal de clavo de muchas decenas de miles de maravedíes. La nueva cosmografía del mundo del Renacimiento se hizo papel, pergamino, esfera y libro y cada nao tenía un escribano que hacía de archivero, uno de los aportadores a lo que es  hoy el Archivo General de Indias.

<<Arcas y cajones cargados de papeles escritos fueron y volvieron entre Castilla y las Molucas, como hicieron las brújulas, los cuadrantes, los mapas y los timones de codaste. En tiempos de Magallanes y Elcano la monarquía hispana se convirtió en una solícita y afanosa "araña" que tejió una tela de hilos largos y bien urdidos de "cartas, expedientes", diarios de navegación y libros de regimiento de pilotos, cuentas, registros de personas y mercancías, inventarios y almonedas de pertenencias de difuntos, residencias, visitas y mapas. Sus derivaciones llegaban hasta el último confín del orbe por mar o por tierra. Poseer una buena información legitimaba la autoridad absoluta del rey y condicionaba y limitaba los poderes periféricos...>> Los nativos, escribían en madera  en piedra con símbolos, teníamos una educación exquisita y nos regíamos por nuestras leyes, nuestros códigos, los ancianos eran respetados, cuidados y venerados, los abuelos formaban los consejos de sabios. No eramos salvajes, ni necios, ni miseros malvados, respeto al hombre y a la mujer y, sobre todo los niños el músculo de la tribu. La pluma y los libros en blanco han falseado la verdadera Historia de la Humanidad, habéis de mirar ahora a Ucrania, a Rusia y pensar lo que sufrimos y ha que nos lleva la fabricación de armamento y sus ... 

Fin por hoy, porque se me calienta el cerebro. Majestad, rey Felipe, os ruego que cada año en Sanlúcar de Barrameda el 6 de Septiembre sea día festivo y deseo ver al buque Juan Sebastián Elcano frente al Castillo del Espíritu Santo en la entrada de la mar-río. Nos roban todo, Sevilla y ahora Chipiona, Jerez y no es lo que merecemos los sanluqueños honestos. Señor, don Felipe. Gloria a Sanlúcar y a su gente trabajadora. Sanlúcar fue el Cabo Cañaveral de la época... Hasta cuando así lo quiera Dios. ¡Viva España! ¡Vivan los reyes, y todos nosotros libres de corrupción y de conflictos! Jesús, yo en ti confio, paz y alegría para toda la Tierra, y hay de todo para todos.

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