Al día siguiente por la mañana muy temprano Violeta salió de su habitación y se encaminó hacia el jardín. En la palidez de su semblante y en los círculos violáceos que rodeaban sus ojos, se advertían las huellas de su insomnio. Había pasado toda la noche orando, pidiendo a Dios que la iluminase y la protegiese en aquel trance supremo de su vida, en el que iba a decidirse para siempre su porvenir. A pesar de su palidez, estaba tranquila, serena.
Su resolución de confiarse a los consejos del sabio y virtuoso Chamán, el Mago, el hombre a quien iba a consultar sus sentimientos, sus dudas y sus temores, le había devuelto sus energías.
Violeta, ya no vacilaba. Se hallaba dispuesta a hacer lo que el Mago Leandro le aconsejase. Si autorizaba su amor, asegurándole que en él no había ni una leve sombra de falta, sería la esposa de Rodolfo y procuraría cumplir sus deberes matrimoniales con la misma exactitud con que hasta entonces había cumplido sus deberes de hija; si, por el contrario, le decía que en sus sentimientos había algo que pudiera ser desagradable a los ojos de Dios, renunciaría para siempre a aquel cariño, aunque al renunciar a él renunciaría también a la felicidad. Más que su dicha le importaba la tranquilidad de su conciencia.
El Bosque Mágico estaba solitario y obscuro. La luz del día, penetrando por los anchos ventanales del invernadero, cerrados por vidrieras de colores, no difundía por los ámbitos del pequeño bosque de bonsái sino una claridad muy difusa, muy desdibujada y vaga. La pequeña Iglesia estaba solitaria y obscura. Allá en el fondo destacaba sobre el altar la severa silueta de un Santo Cristo, iluminado por la vacilante luz de los amarillentos cirios. Todo parecía invitar a la oración, al recogimiento. Violeta, intrigada observa desde su lupa, como avanza por la solitaria y obscura nave una mujer. Su aspecto no podía ser más humilde y fervoroso. Su blanca figura, deslizándose en la semioscuridad de la capilla, semejaba una aparición ideal, la fantástica figura desdibujada de doña Leonor: "la dama blanca", que se aparece en un torreón de la ciudad de Sanlúcar de Barrameda.
Violeta, dominada por el respeto que siempre le sobrecogía cuando se acercaba a la casa de Dios, no se atrevía ni aún a levantar la cabeza. La joven dama siguió avanzando hasta llegar junto a las gradas del mismo altar. Allí se arrodilló y sus labios balbucearon una plegaría. Cuando más abstraída se hallaba en su oración, sintió que le tocaban el hombro. Levantó la cabeza y vió a su lado al anciano sacerdote, el cual le dijo, fijando en ella una bondadosa mirada: -Aquí me tienes, hija mía. Ven a depositar en mí los secretos de vuestra conciencia. Y se encaminó a un confesionario que había adosado a uno de los muros de la capilla.
La joven le siguió temblando las piernas, se arrodilló a los pies del virtuoso sacerdote, y dió principio a su confesión, que más que confesión era consulta. La joven Elena no tenía pecados de qué acusarse; sólo tenía que confesar su amor y expresar sus escrúpulos, nacidos de su propia virtud y de su misma inocencia. Su alma purísima se resistía a gozar del amor y de la dicha, como si gozar de una dicha y de un amor tan legítimo fuera un crimen.
Su confesión duró más de tres horas. Cuando concluyó, el anciano y la joven lloraban: el primero de ternura, la segunda de alegría. Don Juan estaba sorprendido y admirado de tanta virtud, tanta sencillez y tanta inocencia, y Elena, destruidos ya todos sus escrúpulos por las palabras del sabio sacerdote, sentía su alma inundada por una felicidad grandísima. Al convencerse de que en su amor no había nada que no fuese honesto y puro y que Dios no le prohibía amar a un hombre, por ser algunos años menor que ella; sino que antes bien, la autorizaba de ello, desaparecieron todos sus temores, y la tranquilidad perdida volvió de nuevo a su atribulado espíritu. Se sentía orgullosa y satisfecha de aquel mismo amor de que antes se había avergonzado, y daba gracias a Dios por habérselo infundido.
La tranquilidad perdida volvió de nuevo a su atribulado espíritu. Se sentía orgullosa y satisfecha de aquel mismo amor del que antes se había avergonzado. Ya no temía la presencia del hombre, sino que, por el contrario, la deseaba; ya no se ruborizaría al mirarle: ya no vacilaría en decir que le amaba, puesto que acababa de convencerse de que su amor era un sentimiento puro, intachable, legítimo. Violeta, se quedó abstraída. Su conciencia también estaba tranquila y su corazón entregándose sin reservas a la ternura de su amor.
-¡Qué bueno sois, Dios mío! -exclamaba con acento en el que se confundían el gozo, el respeto, el fervor, la gratitud y la alegría. ¡Vuestra magnanimidad es inagotable! No contento con habernos dado la vida, nos concedéis también la felicidad. Tenéis derecho para exigirnos que consagremos a Vos solo todos nuestros sentimientos, como prueba de gratitud por habernos creado, y, sin embargo, permitís y autorizáis el que amemos a otros seres, y bendecís ese amor y sobre él constituis el sacramento del matrimonio y por él nos concedéis la mayor dicha que en este mundo puede gozarse.
¡Bendito, bendito seas mil y mil veces! Yo, Señor, Jesucristo os ofrezco, con todas las fuerzas de mi corazón, amaros siempre sobre todas las cosas, serviros, adoraros y cumplir fielmente vuestros divinos preceptos. Acepto agradecida este amor que hoy me concedes para mi felicidad; lo acepto, pues que Vos lo autorizáis. Vos, Señor Dios Padre sois el que habéis hecho que conozca al hombre más sabio y más bueno, y que le ame: Vos es que le habéis concedido tantas perfecciones para hacerle digno de ser amado.
¡Yo no merezco tan gran ventura! Pero Vos me la otorgáis y la recibo humildemente. ¿Habéis dispuesto en vuestros altos designios, que ame a ese hombre y que sea su esposa, dándome con ello una prueba más de vuestra bondad sin límites? Pues yo obedezco a vuestro mandato y os bendigo. Tarde Señor, tarde he despertado, pero aún hay tiempo bajo el sol para nuestra historia de amor. Soy vuestra humilde sirvienta. ¡Hágase en mí vuestra Santa Voluntad! Y así entre lágrimas y sonrisas, siguió expresando durante largo rato el fervor, la gratitud y el gozo de que su alma, pura y virtuosa, se hallaba inundada. ¡Que bueno eres Dios mío! ¡Bendito eres Tú El Eterno!
El día ocho de setiembre del año 2022 llevada de la mano del Chamán, el Mago Leandro, Violeta avanzó hacia el interior de su alma. Leandro la miró pálido y tembloroso, percibió algo inquietante en su mirada. Violeta estaba tranquila y sonriente. El ayudante del Mago salió a su encuentro. -Te aguardábamos, hija mía- le dijo, besándola en la frente. Y añadió con solemnidad: -No ignoras que el Mago Leandro, aquí presente, nos ha hecho el honor de pedir ser tu guía en esta sesión de regresión a vidas anteriores. -Sí- respondió Violeta, con voz clara y vibrante. Se escuchó un grito de alegría lanzado por el Mago Leandro, y este la tomó de la mano la llevó a una sala donde la tiende en un diván, muy cómodo y, este cayó a los pies de la joven. Vuelve a tomar su mano, y la alza, la lleva de la mano a un pasillo muy largo, le mide la amplitud del aura. El Mago Leandro, hace unas preguntas con las varillas, solo hay presente un espíritu de mujer, la cual no está dispuesta a manifestarse,..., más el Mago Leandro insiste, pregunta: -¿Jesús, tú estás aquí, quieres hablar? -Sí, claro que sí. -Atraída por la curiosidad y por el interés que su consejero le inspiraba, la joven Violeta había escuchado bien, pero, no se lo creía. Y sin poder contener su alegría, comenzó a gritar divulgando con sus gritos la nueva de los clamores de su nueva vida.
¡Violeta! -exclamó el Mago Leandro, no sabiendo cómo manifestar su gozo-. Todo lo que aquí se oiga es sagrado... -Todo no- replicó ella-. Amad primero a Dios sobre todas las cosas. Estas palabras fueron interrumpidas por algunos gritos que resonaron fuera de la casa, el ayudante del Mago, vio que se alejaba corriendo un perro y un loco gritando desaforadamente por el bosque. Atraído por la curiosidad y por el interés que su señor le inspiraba, el ayudante había escuchado, desde la puerta de la habitación, las contestaciones de la joven, y sin poder contener su alegría, comenzó a gritar divulgando con sus gritos la fantástica historia de un personaje que se le había presentado a doña Violeta en una regresión a vidas anteriores. El Mago Leandro, dice en voz alta. -Si estás aquí y quieres hablar, ahora es el momento. Dijiste, que tu nombre es Jesús.
Jesús, ve, a un momento de tu vida gratificante, que ves: -Estoy, en la ribera de un río, hay tres hombres vestido a la usanza hebrea antigua; yo mismo visto de ese modo. Uno de los hombres, se adelanta, me muestra una bolsa de cuero con unas monedas de oro, ocho piezas, él hombre me comenta, que no hay suficiente dinero para comprar pan, para dar de comer a tal cantidad de personas, que se hayan congregada en la ribera del río. Los tres hombres, me dicen, lo mismo, que no hay suficiente para dar de comer a tantos. Me indican los tres, la cantidad de personas que hay de pie, sentada, una marea de personas están esperando alimento. Yo, miro al Cielo, hablo con Mi Padre, en segundos el Cielo se abre, un resplandor ilumina a todos los presentes, la luz es cegadora. Un hombre lleva una canasta, de ella van saliendo panes redondos recién horneados, tantos panes son que sobran tres cestos llenos. Un hombre reparte y me mira asombrado, los otros dos miran al Cielo y me miran con la cara desencajada. Todos los presentes han escuchado mi discurso...
-Muy bien, Jesús, ahora, justo ahora ve a otro momento muy feliz para ti. ¿Que ves? -Mi Madre, está delante de la lumbre, una cazuela cuelga de un aro, ella prueba la comida con una cuchara, aún no está a punto, siento hambre, Yo se lo digo, me da de mamar de su pecho. Me toma en sus brazos, acariciando mis suaves cabellos. -Pero, Jesús, ¿como te da el pecho que edad tienes? -Soy un niño de ocho años, un niño grande y hermoso, mi rostro enamora a todos los que lo ven, esto lo dice mi Madre. -Y, ¿como se llama tu madre? -Mirian, es su nombre. -Pero, eres muy mayor para tomar del pecho de tu madre. -Veo, que llega por la puerta a Mi padre, es un hombre fuerte, alto, con pelo oscuro corto y barba espesa y abundante no muy larga. Me dice: -Jesús, ya esta bien de pecho... En el suelo están mis dos hermanos un chico de tres años el otro tiene nueve meses, y mi hermana está de pie, al lado de la mesa, ella tiene seis años. Mi padre llega para almorzar con todos nosotros, somos muy felices.
-Vale, ya comprendo. Tu madre te puede amamantar porque tienes un hermano bebé, un pequeño de nueve meses. -Sí, así es. -Ahora ve al momento más doloroso de tu vida, ¿que ves Jesús? -Estoy en el templo, acabó de hablar al pueblo, llega un sacerdote, discute conmigo ... El está solo. Su cabeza cubierta, unos risos le cuelgan por su cara, los cabellos largos y rizados, los ojos oscuros y pequeños como el carbón, hecha espumas por la boca, se va encendiendo, llama a la guardia, me pega, me pega con fuerza, entre los dos guardias hebreos me atan las manos a la espalda con cuerdas. Me presenta ante el gentío, la gente grita: ¡matalo! ¡matalo! ¡matalo!
Me llevan a una mazmorra oscura y sucia, me pegan, me pegan sin descanso. Han avisado a Mi Madre, ella llega antes del amanecer. Me lava, me pone una camisa blanca hasta los pies y encima otra de color violeta, y un calzón blanco; ella me abraza, me besa, nos despedimos en la calle. Me voy alejando, escoltado por dos guardias pretorianos, miro al suelo, las losas a cuadros, pronto la calle se acaba, lo que sigue es un camino de piedra escarpado. El ojo reventado, la boca chorreando sangre, la fatiga, ningún suspiro, ningún grito, nadie hay en las calles. Al llegar, me sientan en una piedra, grande y alta, mi trono y me coronan con zarzas, las espinas las clavan en mis sienes. -Y, ¿qué es lo más doloroso que ves?
-Los tres colgados, amarrados a una te, un palo en vertical y otro atravesado, de allí al Cielo... -¿Tú cómo sabes esto? -Yo Soy Jesús. -¿Y que Jesús eres tú? -Yo Soy el Hijo de Dios Mi Padre es Dios. Y Violeta es parte de Mi, y tú Leandro eres un buen hijo de Dios, tu también eres Dios. Dios vive en cada uno, una experiencia. Dios es muntidimensional está aquí y en todas partes es el océano de luz. -¿Y quién dices que eres tú Jesús? -Yo Soy Dios. -¿De dónde vienes, del principio, del origen? -¿Dónde naces? -De la oscuridad. Yo Soy la luz del Mundo el que viene a Mi puede caminar hacia la Casa del Padre. -¿Y quién es el Padre? -Yo Soy. -Jesús, gracias por hablar con nosotros, ¿quieres decir algo más? -No. Por ahora es suficiente, no.
Violeta atraída por la curiosidad y por el interés que su Señor le inspiraba, se puso a estudiar como loca los textos más complejos. Empezando por los tópicos de la Cábala: <<Tras haber expuesto una idea general de los temas principales sobre los que trata la Cábala, su lenguaje y las sefirot, apuntaremos ahora a la pregunta fundamental: ¿Con qué objetivo fue creado el mundo? ¿Para qué creó El Eterno el mundo tal como es? El objetivo de la creación es beneficiar a los seres creados. El Creador es el bien absoluto, y como quiso beneficiar a los demás, creó un sistema completo de seres para que lo reciban. Si este bien es recibido a modo de caridad, no será perfecto.
<<Por eso El Creador estableció un sistema de castigo y recompensa basado en la libre elección, para que el hombre pudiese hacerse acreedor de dicho beneficio. Por eso El Creador estableció un mundo incompleto y un hombre imperfecto. Al hombre se le brindó la opción de servir a su Creador a través del cumplimiento de los preceptos de la Torá, para mejorar y completar sus falencias. La humanidad, entonces, se perfecciona así misma por medio del servicio al Creador, y cuando todos se corrijan, se producirá la anhelada perfección y corrección del mundo. Al respecto se enseña que el objetivo último es <<... perfeccionar al mundo bajo el reinado divino>>. El Eterno creó al mundo con un fin: hacer el bien. Esto se efectuó cuando creó seres vivos para beneficiarlos. El gran beneficio es que al fin y al cabo del proceso en que se efectúa la buena voluntad, el alma, se eleva a un lugar más elevado de donde se hallaba antes de descender a este mundo.
<<Una de las preguntas que todo lector debería formular es la siguiente: siendo El Creador la perfección absoluta, ¿cómo puede algo imperfecto e inacabado, como el hombre y el mundo, salir de Él? Para sobreponernos a esta dificultad debemos explicar el concepto de la contracción, el <<tzimtzum>>. El secreto del tzimtzum es uno de los pilares fundamentales de la Cábala, y la base sobre la cual ésta se asienta. La connotación más simple del tzimtzum refiere el momento en que El Creador contrajo Su perfección, sin restar espacio para ninguna otra realidad. El tzimtzum posibilitó la creación de una nueva realidad, una realidad de voluntad limitada a partir de la determinación de un objetivo y un propósito.
<<En tanto el Infinito llenaba todo, no había lugar para otros mundos. Mas el tzimtzum desplazó este Infinito, le puso límites y creó como un espacio vacío en el cual se conformó una realidad limitada, con un fin determinado. Es decir, fue en esta instancia que emanó El Creador los mundos limitados e imperfectos. Esto nos ayuda a comprender cómo El Eterno reveló Su luz y voluntad a un hombre imperfecto, en un mundo incompleto. Esto lo efectuó El Creador al contraer Su verdadera capacidad. Expusimos más arriba las diferencia entre el origen de la luz y la iluminación. El tzimtzum ocurrió en la iluminación, pero la Fuente de la luz permaneció invariable. <<Consecuencias del tzimtzum. realidad imperfecta, el bien y el mal>>. Hasta el momento de producirse el tzimtzum reinó la perfección. Y nos referimos a una perfección absoluta, totalmente imposible de aprehender por la mente humana, donde el mal no existe y sólo reina el bien.
<<En una realidad con estas características no cabe hablar de elección entre el bien y el mal. El resultado del tzimtzum es la raíz de la realidad imperfecta y del ocultamiento del bien. Sólo cuando existe una realidad carente de perfección se puede plantear la elección entre el bien y el mal. Además aprendemos que la Luz Infinita del Ein sof se contrajo, mas no desapareció sino que se dispersó y retornó a su fuente. Además, es importante enfatizar que la esencia del Ein sof circunda al espacio en forma equidistante. Por último, debemos tener siempre presente que, aún después del tzimtzum, quedó una cierta presencia del Ein sof en el espacio creado.>> Tópicos de la Cábala Pág. 59 Vol. I El Zohar.
Se sentó en el diván, aspirando entre jadeos el aire le faltaba. El joven Mago se inclinaba hacia Violeta. -¿Le ocurre algo? -preguntó. Contuvo el aliento y mira en torno para asegurarse de dónde estaba. Observó entonces que la habitación tenía una ventana y que fuera ya reinaba la luz del día. -Una simple pesadilla -dijo. El joven sonrió como si las palabras de Violeta le complacieran. -Las pesadillas nos traen los mensajes más importantes -comentó el Mago Leandro.
-¿Mensajes? -dijo, levantándose del diván. Él joven pareció embarazado por tener que darle explicaciones. -Las nueve voces entrecortadas hablan de la Novena Revelación de las profecías de los indios Lakotas. -¿Qué dice de los sueños? -Enseña cómo ... esto... -¿Interpretarlos? -Sí. -Cuéntame algo más. -Dice, sobre todo, que hay que comparar la trama del sueño con la historia de nuestra vida. -Violeta reflexionó un instante, dudando sobre lo que aquella instrucción significaba. -¿En qué sentido hay que compararlas?
El joven Mago, apenas se atrevía a mirarla a los ojos. -¿Quiere interpretar su sueño? Asintió y le relató lo que había experimentado. Él chamán la escuchó atentamente, y luego dijo: -Bien, compare partes de esa historia con su vida. Titubea de nuevo. -¿Por dónde empiezo? -Por el principio. ¿Qué estaba usted haciendo al principio del sueño? -Entraba en la Iglesia de ..., había mucha luz, sobre un altar, vi una corona de plata de la Virgen María Inmaculada, miro, para ver si alguien me ve, la tapo con un pañuelo de seda, la tomo en mis manos, tratando de guardarla, quiero llevarme la corona, una mujer, sale a mi encuentro, pregunta,- ¿qué llevas ahí? -No. Nada. No llevo nada de importancia, lo destapo y, la corona no está, en su lugar hay una paloma blanca. Buscaba en un lugar en medio de la ciudad, la corona de plata. -¿Cómo se sentía? -Perdida. -Comparé esa situación con mi situación real. -Quizás exista una relación, ando buscando ciertas respuestas sobre las profecías del fin de milenio, y me siento absolutamente perdida. -¿Y qué más le ocurre en su vida real? -insistió él. -Me han capturado parte del alma -dijo-. A pesar de todo lo que intenté para evitarlo, me han encerrado aquí. Mi única esperanza ahora es convencer a ... y a Dios, que me deje volver a ocupar mi lugar. El matrimonio de Violeta y de Rodolfo era por su veneración y afecto. Pues estos sentimientos de afecto y veneración son los que los llevan al matrimonio. -Duerme sin temor valerosa niña- como si se sintiera capaz de defenderla contra todos los peligros-. Yo velaré tu sueño. Y, sentándose al pie de su cama, hizo que Violeta reclinase la cabeza, se besaron y colorín colorado...
En el Bosque Mágico nueve voces entrecortadas dijeron: <<Esto dice el señor: <<Maldito quien confía en el hombre, y busca el apoyo de las criaturas, apartando su corazón del Señor. Será como cardo en la estepa, que nunca recibe la lluvia; habitará en un árido desierto de tierra salobre e inhóspita. Bendito quien confía en el Señor y pone en el Señor su confianza. Será un árbol plantado junto al agua, que alarga a la corriente sus raíces; no teme la llegada del estío, su follaje siempre está verde; en año de sequía no se inquieta, ni dejará por eso de dar fruto>>. Salmo 1,1-2.3.4 y 6.<< Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor>>
lucas 6,17.20-26 En aquel tiempo, Jesús bajó del monte con los Doce, se paró en una llanura con un grupo grande de discípulos y una gran muchedumbre del pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de toda la costa de Tiro y de Sidón. Él, levantando los ojos hacia sus discípulos, les decía: <<Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis. Bienaventurados vosotros cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten y proscriban vuestros nombres como infame, por causa del Hijo del Hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas. Pero ¡ay de vosotros, los ricos, porque ya habéis recibido vuestro consuelo! ¡Ay de vosotros, los que estáis saciados, porque tendréis hambre! ¡Ay de vosotros, los que ahora reís, porque haréis duelo y lloraréis! ¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que vuestros padres hacían con los falsos profetas>>. ¿Para que os sirven los oídos y los ojos? ¡Poneos en camino! Mirad que os envió como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias, y no os saludéis a nadie por el camino. Cuando entréis en una casa, decid primero: <<Paz a esta casa>>. Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. Quedaos en la misma casa comiendo y bebiendo de lo que tengan: porque el obrero merece su salario... >> Aquí está la madre de todos nuestros conflictos, poco salario, inseguro e irregular el trabajo y muchos gastos a muy alto precio, ¡Ay, si Tesla levantara la cabeza! ¡La luz es cosa solo para hijos de ricos! ¡Ay, Jesús ven ya a esta Tierra! ¡Ven Jesús! Al enviarte al mundo, Dios Padre te ha confiado una ideología que defender y un evangelio que proclamar, no llevas una filosofía que proponer sino una liberación que realizar. ¿¡Hombres, para que os sirven los ojos y los oídos si no reconocéis en la ternura de Jesús el amor que Dios os tiene, en la mirada de Jesús el ansia del Padre por vosotros, en la vida de Jesús la pasión de Dios por vosotros!? ¿Para qué os sirven si no veis que en la barca lleváis todo el pan que el cielo os ha dado? ¿Para qué os sirven los ojos?
<<Te pedimos, Señor, que quienes formamos multitud de tus hijos tengamos un solo corazón, una sola alma, y edifiquemos unánimes el reino de la justicia y de la paz. Alegría y abundancia Tú nos regala cada día de nuestra vida. Gracias infinitas Padre Eterno. Perdón por todas mis transgresiones a Tus Leyes Sagradas. Haz que todos nos perfeccionemos, que seamos todos perfectos como Jesús el Mesías. Perdonanos todos nuestros errores desde el origen hasta mañana y siempre a futuro. Señor, borrón y nueva cuenta, para mí, para toda la humanidad, para todos nuestros enemigos ... que son unos cuantos. Fin por hoy, no sin ante ceder la palabra al Maestro: <<Oh ved, cuando un alma así ..abandona el cuerpo físico, el aura se queda con el alma, y así también tus pensamientos de oración. En los ámbitos astrales las oraciones pueden dar frutos. Oh, hombres, hijo Mío, todo lo que hagas con amor, te será recompensado por multiplicado. Las palabras simples del Nazareno tienen una validez omniabarcante, pues lo que siembres, cosecharás, tanto en el sentido positivo como en el negativo. Oh ved, los elementos del Espíritu son activados eternamente por el Espíritu primario, pero vosotros aún podéis activarlos más con vuestra oración, con lo que fluyen corrientes espirituales y de mayor eficacia. Jesús de Nazaret dio muchas parábolas a los hombres de aquellos tiempos; como Cristo hoy habló en la actualidad, oh ved, cuando es anunciado un huracán, la rueda del viento todavía no se mueve. Si tan sólo dices: quiero rezar, los elementos en tu alma no se moverán para hacer fluir las corrientes sanadoras a tu alma y a tu cuerpo humano. Si rezas con indolencia, el efecto será escaso: si sólo rezas con la mente, tus elementos no se moverán más rápidamente; piensa en la rueda del viento.
Otra comparación para una mejor comprensión: La rueda de un molino de agua empujada por ésta. Oh hombre, hijo Mío, si construyes un embalse, la rueda se detendrá. Lo mismo ocurre con tu alma; si sólo te orientas hacia el mundo, despolarizas las partículas anímicas de la vida, y los elementos sólo estarán en rotación para ir conservando lo mejor posible el alma y tu cuerpo humano. Derriba el embalse y penetra con amor en tu alma, empieza a unirte con tu Padre Eterno en la oración, para que Cristo pueda servirte.
El amor del Padre se ha inclinado y se inclina en todos los tiempos hacia los hijos que están desfalleciendo en esta Tierra y no encuentran el camino a la casa del Padre, porque no se encuentran así mismos. <<Reconócete a ti mismo, luego penetra en la consciencia del Eterno <<Yo Soy>>, pues sólo entonces serás libre y dichoso en tu corazón. Mucho se podría evitar en este mundo si los hijos de Dios estuviesen unidos en la oración, si fuesen de un mismo espíritu y de una misma intención, si formaran unidad, pues todos sois hermanos y hermanas. En cada uno de vosotros está el Cristo, que os habla aquí a través de los ámbitos internos de las redes sociales, para que por fin conozcáis lo que ya era actual hace unos 2.022 años y que lo será eternamente, el amor. El amor es el fundamento de la vida.
Hasta que no encuentres el camino hacia esta fuerza fundamental, nunca llegarás a la casa del Padre. Seguirás siendo una oveja perdida hasta que no reconozcas el amor, que es la fuerza de Mi vida eterna. Hoy oración por el descanso de la Reina Isabel de Reino Unido, y larga vida a su hijo el Rey Carlos... Todos nos podemos dirigir a nuestro Padre y Redentor, que vive en nosotros, y pídele que bendiga los dones y las virtudes con los que cada cual hemos venido a la Tierra. Si el hombre pide de corazón, lo bueno alcanzará a toda la humanidad y a toda la Tierra y a todo el Universo. ¡Paz Universal ya! Hasta cuando así Dios lo quiera, no te enfades conmigo, pido ayuda y no viene nadie, sólo Tu Señor, y es que no eres muy hablador y yo salgo al atardecer porque sufro de melancolía, no me regañes y ven
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