miércoles, 10 de diciembre de 2025

El Bosque Mágico - Creando alegría 2

 Frase inspiradora:  Se atribuye a Jacinto Verdaguer esta afirmación certera: <<Las flores se secan, las lágrimas se evaporan, la oración llega al cielo>>. Lo único valioso que podemos hacer por nuestros difuntos y por todas las almas del purgatorio, además de lo que dice el Catecismo, es rezar, ofrecer la santa misa por ellos. Cuando hay síntomas de muerte inminente, al enfermo, se le puede dar a besar el Crucifijo y decir, haciéndole la señal de la cruz en la frente: <<Que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo estén contigo, te infundan esperanza y te conduzcan a la paz de su reino celestial, por los siglos de los siglos.>> Amén.

PRECES POR EL DIFUNTO

En el momento de expirar. Al cerrarle los ojos, rezar esta oración: <<Concede Señor, a nuestro/a hermano/a a N., cuyos ojos no verán más la luz de este mundo, contemplar eternamente tu belleza y gozar de tu presencia, por los siglos de los siglos.>> Amén.

Las verdades más profundas carecen de palabras que puedan expresarlas. El mismo concepto de Dios, o lo que esa idea representa, ha sido definido por muchas formas religiosas como lo Innombrable: lo que no se puede ni siquiera mencionar; o bien su nombre ha sido objeto de búsquedas en las que, siempre inútilmente, se ha tratado de encontrar, entre muchas, la Palabra justa que pudiera definirlo con la propiedad universal y excelsa que merece el concepto.

La misma identidad humana, la que nos define y nos justifica en el concierto cósmico, sigue siendo un secreto sobre el que hemos lanzado infinidad de teorías, en nuestro intento por desentrañarlo. Sin embargo, nada nos ha proporcionado todavía una pauta de lo que realmente somos ni de cuál es nuestra auténtica misión en esa unidad universal de la que formamos parte. No sabemos siquiera si acaso nuestra identidad estriba en la misma búsqueda a la que estamos abocados. Si es así, tal vez la Humanidad como tal desaparezca del Cosmos en el instante justo en que esa búsqueda haya alcanzado su meta. Búsqueda y secreto han marchado unidos desde el instante mismo de la aparición de la Conciencia. O, dicho con otras palabras: el ser humano viene buscando, desde aquel mismo instante, el secreto de lo que es y de lo que le rodea, identificándose unas veces con el entorno y enajenándolo otras de su propia representación.

Dicho secreto, a veces intuido, pero jamás totalmente esclarecido, parte del sentimiento primitivo de que todo cuanto percibimos a través de los sentidos -que son el vehículo inmediato de contacto con la realidad- lo reconocemos como real y auténtico en tanto nos llega, gracias a dos ojos y a dos oídos, con una sensación corporal tridimensionales, estereofónicas. Y toda, absolutamente toda la información física con la que contamos se nos plantea como real, en tanto que nos servimos de órganos gemelos complementarios y, en cierto sentido, opuestos para percibirla.

A partir de esta valoración dualista primaria de la realidad inmediata, el desarrollo cerebral, también dividido en dos lóbulos con funciones diferentes y complementarias, fabricó nuestros esquemas de pensamiento; un pensamiento que siempre se ha movido, sin que apenas  hiciéramos nada por evitarlo, en los límites estrictos de la dualidad. Así, nuestros ancestros comenzarían distinguiendo lo grande de lo chico, lo alto de lo bajo, lo ancho de lo estrecho, lo largo de lo corto. Seguirían estableciendo contraposiciones entre lo fuerte y lo débil, lo lejano y lo cercano, lo útil y lo inútil; distinguieron como opuestos el calor del frío, el hambre del hartazgo, el sueño de la vigilia y la quietud del movimiento.  Y, seguramente, se sintieron realizados anímicamente al diferenciar la <<vida de la muerte>>, lo masculino de lo femenino y, sobre todo, lo que se tenía por bueno de lo que se sentía como malo.

Desde aquellos primeros tiempos del despertar de la conciencia humana, las cosas no han cambiado esencialmente; sólo se han complicado, debido, sobre todo, a nuestra obsesión por elegir. Y hasta se ha dado el caso generalizado de que esa querencia por la elección, por tomar partido hacia un aspecto determinado de la realidad, en detrimento del que se nos ha antojado contrario a nuestras conveniencias, es el que nos ha impedido tener una visión más global y -probablemente- más certera de esa misma realidad, que siempre hemos contemplado dividida, separada, opuesta, <<enfrentada y enemistada a muerte con su contraria>>, atribuyéndole el aspecto supuestamente negativo frente a lo que hemos querido entender como positivo.

El discurrir de la Historia, sostenida por la lucha del Hombre por dominar a sus semejantes y su entorno, hizo que, desde tiempos perdidos en las brumas del pasado, la querencia generalizada de la Humanidad se inclinase decididamente por los valores racionales, masculinos y agresivos: en una palabra, útilerd; mientras, los valores complementarios a éstos -que no contrarios y contrapuestos-, los propios de la intuición, femeninos y pasionales, mágicos, empleando un lenguaje convencional aceptado, quedaban relegados a los confines de lo inútil, cuando no de los despreciable, maldito y prohibido cuando surgía el menor peligro de propagación.

Es así como, casi desde el alba de la aventura humana, el bien y lo bueno se han asociado a lo que estructuraba un pensamiento abocado exclusivamente a la conquista de lo que la razón reclamaba como conveniente o deseable, porque confería poder dominador al Hombre sobre su entorno. Y el progreso de este dominio ha proporcionado una creciente e imparable agresividad sobre cuanto nos rodea, para extraerle, gracias a nuestra fuerza y con la ayuda de nuestra eficacia como agresores, todo aquello que pudiera proporcionarnos bienestar físico y progreso material, aun a costa de depredar un entorno <<tanto natural como humano>> que sólo muy raramente nos percatamos de que forma parte de nosotros mismos, porque no somos sino un holograma del Cosmos. Ignoramos, por nuestra misma querencia racional, que no hay nada en el Universo que nos sea ajeno y que la mínima agresión a lo que nos rodea se traduce inmediatamente <<aunque no queramos darnos cuenta de ello>> en una agresión a nuestra propia esencia.

En medio de esa estructura racional y radicalmente machista de la conciencia dominante, nos hemos olvidado -adrede- de que la primera dependencia que debió reconocer la Humanidad fue su ligazón indestructible a la Tierra. El ser humano, quiera reconocerlo o rechazarlo, es un ser terrestre, creado y estructurado por la Tierra y dependiente de ella a lo largo de toda su existencia. Más allá de todas las teorías religiosas vigentes, creadas sólo por afán de <<dominio del hombre por el hombre>>, que elevan la paternidad divina a entidades inalcanzables situadas más allá del Tiempo y del Espacio -pero que conservan siempre los rasgos antropomórficos de un Padre agresivo y justiciero, supremo Bien y Justicia suprema, con arreglo a los baremos morales del más acendrado machismo doctrinal-, la Tierra, en tanto que Madre y creadora de vida y de fecundidad, fue el primer objeto del sentimiento religioso de la Humanidad.

El ser humano intuía que nacía de la Tierra y que a ella tenía que <<volver cuando muriera>>. Sabía, porque lo tenía al alcance de la mano y no necesitaba de lucubraciones teológicas para conocerlo, que de la Tierra le venía todo cuanto le permitía subsistir; y hasta admitía que aquella madre pudiera enfadarse cuando se la molestaba y enviar plagas, terremotos, sequías e inundaciones para castigar a quienes la agredían. (El hombre con su conducta y acciones se crea su propio bien y sus males y enfermedades; y la Tierra, si ve que la van a agredir se sacude y se quita de encima a los malos elementos, o, mueve las aguas y se traga a los inquisidores de los más débiles...)

Curiosamente, la Tierra, en tanto que madre, hermanaba a la totalidad de los humanos, los igualaba como hijos que eran todos de su potencia creadora. Y esto, entonces lo mismo que ahora, no casaba con el afán de <<dominio que una parte de la Humanidad>> había adquirido y necesitaba ejercer. Pero para realizar ese afán tenía necesidad de alejar cuanto fuera posible lo que de divino tiene el suelo que todos pisamos cada día. El tiempo y la avaricia fue alejando a los hombres de DIOS PADRE, y de los Santo Ángeles.

Los hombres avaros se inventaron un dios justiciero y pendenciero, para someter a la gran masa de la Humanidad. Con la guerra del Cielo, fueron expulsados dioses, ángeles y otras criaturas. Los Ángeles de la Caída: Crearon una nueva raza, hijos de los dioses y las mujeres humanas; eran seres gigantes, crueles, e hicieron a Dios inalcanzable para los Hombres. Lee el Zohar, La Torá o El Talmud, aquí hay mucha verdad en vuelta en los velos de los secretos y los misterios. En Génesis dice: Y vio Dios, que los gigantes no eran buenos para la Tierra; y Dios los destruyo. 

En pocos milenios, esta idea progresó, hasta convertirse en verdad reconocida y aceptada: El Diluvio Universal. El invento de las religiones propició todas las guerras que en el mundo han sido, todas las esclavitudes y todas las agresiones. En este tiempo, vivimos en el Mundo una guerra espiritual. El Bien Dios-Cristo y los lacayos de Satanás...

 En el plano invisible ya se ha terminado la guerra. San Miguel ha vencido a las fuerzas del mal. Satanás, vencido y encarcelado en el abismo, es tal como esta escrito. Hoy, un pequeño grupo de individuos se creen invencibles y dueños del Mundo - del Planeta-, sólo porque inventó el progreso, porque aprendió a utilizar la rueda, porque descubrió cómo fundir y alear metales para fabricar armas más duras y agresivas; porque puso su experiencia al servicio del bienestar material y del poder de los unos sobre los otros. Sí, la Humanidad avanzó; y mucho. Sólo tenemos que mirar atrás.

Ni la dinamita, ni la máquina de vapor, ni el motor de explosión, ni la informática habrían sido posibles sin el concurso de la razón y del pensamiento lógico. Ni el relativo bienestar material del que gozan algunos ciudadanos de ciertas partes del planeta habría sido posible con sólo adorar a la Madre Tierra. Pero el ser humano, lo reconozca o no explícitamente, lleva a sus espaldas, casi desde sus orígenes, el peso de algo que le han arrebatado y cuya naturaleza incluso le han hecho olvidar desde la cuna o desde las primeras lecciones aprendidas en la escuela. A veces intuye -muy vagamente- que se trata de un cierto tipo de conocimiento, pero las circunstancias vitales le han hecho recelar de que sea tan útil como el que le han implantado como único paradigma válido.

Quienes  sienten ese impulso hacia el conocimiento, más allá de lo útil y progresivo que se les ofrece como alternativa, suelen optar por una búsqueda íntima y secreta que les permita obtener respuestas más universales que las que pueden proporcionarles una religión que sólo trata de dominarles y una ciencia que apenas ha avanzado en la medida en que se lo permiten los que ven en ella únicamente el triunfo inmediato y la utilidad para vencer en el desafío del progreso y del bienestar material.

Las bases de esta inquietud cognoscitiva son tan viejas como la conciencia. Enraízan con el asombro ante el misterio cósmico -ése cuyo conocimiento pocos esperan que proporcione beneficios- y discurren por distintos caminos que aquéllos por los que transita nuestra inquietud cotidiana. Se pregunta que hay más allá de la vida y sobre lo que está significa, por encima del bienestar cotidiano y por debajo de las doctrinas que se imponen desde los afanes dominadores de la conciencia, ejercidos por las formas religiosas establecidas.

Y, sobre todo, buscan todo cuanto puede conducir a una respuesta universal, que el buscador sabe muy bien que no está sólo en una concepción lógica del pensamiento, sino en todo aquello que la razón ha rechazado sistemáticamente, porque no respondía a los esquemas de bienestar y progreso en los que ha cifrado su meta la mayoría de la Humanidad. Algo, más allá de la razón <<una especie de sentido de lo trascendente anhelado>>, tal vez <<volvió de antiguo los ojos sobre los albores de la conciencia>>...

Conny Méndez, escribió, algunos libritos sobre Metafísica que se convirtieron en Best Seller, en Vol. III, está escrito, que el infierno no existe, esto dice: <<No olvides que cada vez que leas la Biblia debes afirmar: <<La Sabiduría Divina me está iluminando>>. Esto hace que la mente se conecte al plano de la comprensión perfecta...

La Biblia no intenta ser ni historia ni biografías. Ella es toda una gran clase de Psicología y Metafísica. Todos los relatos son ejemplos de estados mentales y de cómo ponerles remedio. Enseñan las Leyes de la Actividad Mental. Cada personaje de la Biblia representa un estado de conciencia que todos nosotros podemos experimentar, y los sucesos que ocurren a los diferentes personajes ilustran las consecuencias que acarreamos cuando consentimos esos estados mentales, sean buenos o malos...

Tú sabes muy bien que un estado de ánimo o mental no puede dibujarse como se dibuja un objeto material. Por ejemplo: ¿cómo pintar el temor? Pues por medio de una cara con expresión de terror. Lo mismo ocurre con la envidia, el remordimiento, la sensibilidad, etc. Se pintan seres envueltos en llamaradas que indican los tormentos de los celos, envidias, deseos insatisfechos.

Lamentablemente, muchas personas con poca imaginación no saben interpretar esos cuadros. Los toman al pie de la letra y al poco se dan cuenta de que aquello no tiene lógica ni sentido común. ¿Qué pasa? Que rechazan la Biblia entera y dicen que es una sarta de mentiras. Del cuadro de las llamaradas salió el mito del Infierno.

<<Los fanáticos religiosos lo son porque por obediencia ciega defienden y aceptan la teoría, la alegoría, el cuadro ficticio, simbólico, como si fuera la auténtica verdad y se crean un conflicto en el subconsciente, ya que el espíritu en ellos conoce la verdad, no puede aceptar la falsedad, y se lo advierte al consciente. <<El Infierno sí existe, pero no es un sitio o lugar de fuego.>> (Eso dijo Conny.)

 (El Infierno existe tal como lo explicaron Jesús y Su Madre, la Virgen María. El Infierno es un lugar terrible. Una cueva oscura, un lago ardiendo en llamas, la gente gritando desesperada. Todos, cuando desencarnamos nos tenemos que presentar delante de Dios Padre, si se presentan Jesucristo y los Ángeles, ¡gloria bendita! te llevan al cielo; si se presentan los demonios, pero, si uno o más ángeles abogan por tu alma, te puedes salvar del Infierno eterno, sino no se presentan, vas  a tu hogar eterno con tu amado dios Baal, Moloc, Astarot, o puede que el Diablo te tome a su servicio; no me crean ni a mi ni a Conny Méndez, crean a Jesús de Nazaret. El Evangelio también tiene palabras falsas, pero, lo que dice que dijo Jesús del lago de la gehena es verdad. No es un programa de purificación, aquel alma que entra en el Infierno está condenada por toda la eternidad. Dios avisa... a todas las generaciones, le envía señales. El Infierno además sí existe; pero no es un sitio o lugar de fuego. Existe aquí en la Tierra. Existe dondequiera que haya humanos sufriendo torturas físicas, del alma o del pensamiento.)

La persona que está sufriendo celos está en un infierno. Su imaginación le vive forjando imágenes falsas que lo tienen en un suplicio con respecto a la persona amada, y por consiguiente sus sentimientos corren parejos con los cuadros de sus pensamientos.

<<La búsqueda que llevamos a cabo de esta cualidad, en nuestras propias vidas, es la búsqueda fundamental de cualquier persona y la clave de la historia de cualquier individuo. Es la búsqueda de aquellos momentos y situaciones en que estamos vivos>>. Christopher Alexander, The Timeless Way of Building.

Vivimos en una sociedad centrada en la química. Las drogas invaden nuestro mundo; desde drogas ilegales y médicas, hasta ni que decir sobre los recientes productos farmacéuticos para "sentirse bien" Añadiendo a esto, las miles de sustancias tóxicas a las que estamos expuestos todos los días, incluyendo los productos químicos del hogar, agentes conservadores y pesticidas; es fácil ver que nadie es inmune a esta crisis.

A través del curso de su investigación de los efectos de las drogas sobre la mente humana, L. Ronald Hubbard hizo un descubrimiento histórico. Concretamente, que el LSD parecía permanecer en el cuerpo de una persona mucho tiempo después de haber dejado de tomar la droga. Este descubrimiento explica por qué a alguien que hubiera usado LSD en el pasado se le podría de pronto reactivar un "viaje" aún años después. Su investigación adicional reveló que muchas otras sustancias tóxicas también pueden permanecer en el cuerpo, produciendo efectos negativos en los años venideros.

<<Cuando la desesperanza ante el mundo crece en mi interior y el menor ruido me despierta por la noche temeroso de lo que pueda ser de mi vida y de la de mis hijos, voy y me acuesto donde el joyuyo descansa en su belleza sobre el agua y la garza azulada se alimenta. Penetro en la paz de las cosas salvajes... Descanso en la gracia del mundo y soy libre>>. Wendell Berry.

El mundo se ha topado con una barrera que impide cualquier progreso social amplio: las drogas y otras sustancias tóxicas. Estas pueden poner a la gente en una condición que no sólo impide y destruye la salud física, sino que puede impedir cualquier avance estable en el bienestar mental o espiritual.

En este tiempo, y también no hace mucho; algunas mujeres denunciaron a sus maridos, por maltrato físico y psicológico. El matrimonio se pone de acuerdo, en denunciar para que la mujer consiga una pensión vitalicia, y, al hombre, lo llevan a la cárcel... un poco de tiempo y sale con una recompensa monetarias un subsidio por desempleo; pero, no se quedó así la cosa, había un tipo de mujer marginal, en algunos casos por fracasos sentimentales múltiples y variados, alcoholismo, drogadicción y entre otras vagancia, miedo a trabajar. Pues, las mujeres salían a cazar a un varón casado o soltero daba igual, ellas, solo querían que las embarazaran. En un caso, una mujer denuncia que una tal dijo: Vosotras veis a ese ..., ese será el padre de mi hijo. Me tendrá que dar una pensión por la mantención del nene y el gobierno me dará otra pensión  a mí, seré madre soltera. Y si se tercia lo denuncio por malos tratos. Hay muchas denuncias falsas. Muchos hombres inocentes en las cárceles y pagando pensiones, algunos se pudieron librar con el análisis del ADN.

Hace unos años hubo una chica, de un barrio... que quedó embarazada. Fueron a hacerse la prueba de paternidad más de treinta jóvenes y uno de ellos fue el desgraciado que acertó, y ella que había  sido buena para muchos, este solo quedó como padre del hijo de su embarazo. Y, el pobre pagó y paga su pensión para su hijo. Además se cuenta, de que el chico estaba muy orgulloso de ser él el padre de la criatura. Los efectos de las drogas hace que la gente haga locuras.

<<Si el programa de Purificación puede usarse para salvar incluso sólo una parte de una civilización aquejada por el ataque de las drogas y de otras sustancias tóxicas, entonces tal vez haya esperanza para toda esa civilización>>. L. Ronald Hubbard.

<<Ninguna otra afirmación es más representativa del pensamiento de L. Ronald Hubbard que esta simple declaración: <<Me gusta ayudar a los demás, y considero como mi mayor placer en la vida ver a alguien liberarse de las sombras que oscurecen sus días>>.

Piensa claramente. Haz el Programa de Purificación.  ¿Cómo afectan las drogas y toxinas a tu vida diaria? Estas sustancias pueden permanecer alojadas en tu organismo por años, entorpeciendo tus percepciones y disminuyendo tu conciencia; incluso destruyendo tu vida. Nada es mejor, que el agua limpia, pura fresca y cristalina, elimina los efectos de sustancias dañinas que impiden un pensamiento claro, restaurando así la vida y la vitalidad.

Muchas personas viven el día dejándose llevar por él. Apenas reflexionan sobre por qué viven, por qué son seres humanos, por qué hoy les va bien y mañana mal. Pocas veces dedican un pensamiento a la pregunta de por qué una persona tiene buena salud y otra viene ya enferma al mundo. Muchos no piensan sobre todo esto, y a menudo no saben que tienen un alma inmortal que lleva en sí los valores éticos más elevados que el ser humano debería volver a desarrollar, de forma que el alma, después de la <<muerte del cuerpo físico>>, pueda regresar a los mundos puros, a los parajes de la Existencia eterna, ahorrándose por tanto otras encarnaciones.

Debido a que la gran masa de los seres humanos se ha vuelto ruda y cruel, apenas si encuentra acceso a lo que hay a su alrededor: otras personas, animales, plantas y minerales. Este hombre tan basto de naturaleza inferior, duro de corazón, apenas si tiene sentimientos a favor de sus semejantes y mucho menos por el sufrimiento y el dolor de su prójimo de los reinos de la naturaleza, sus hermanos animales, el mundo animal.  Las personas con almas muy cargadas pueden ser muy inmisericordes cuando se trata de fomentar su ego, para conseguir el beneficio correspondiente.

No tienen ojos ni oídos para las criaturas que sufren, ni tampoco sensibilidad para la vida interna las plantas y de los minerales. En cambio, un alma sensitiva y luminosa en la persona, así como la persona misma, perciben el sufrimiento de sus semejantes y también el de todas las criaturas esclavizadas, <<los animales>>. Ella ve la mirada temerosa de los animales, que en muchos casos son cebados en espacios muy reducidos por el caníbal de animales: el ser humano. La persona  sensitiva orientada a Dios escucha los gritos llenos de miedo de los animales, que de forma brutal, en muchos casos durante largas horas, son conducidos al matadero, apretujados en camiones y vagones de tren, sin agua ni alimentos, para satisfacer los sentidos del olfato y del gusto de las personas que sólo piensan en su cuerpo y en su bienestar terrenal.

El alma luminosa de un ser humano siente también como sufre la Tierra al ser explotada y minada, para ofrecer a la persona insaciable todo lo que pertenece a la vida placentera que ella exige para sí. La persona orientada al mundo, que despilfarra sus energías anímicas y físicas, necesita siempre más alimento. A ella no le bastan los dones de la naturaleza. Necesita los deleites culinarios, que incitan a sus sentidos a cometer otros excesos.

Quien se aleja del circuito divino, obrando en contra de los mandamientos de Dios, necesita una ración cada vez mayor del pan de este mundo. La Tierra tiene que alimentar a cada vez más seres humanos y satisfacer a cada vez más personas ávida de placeres. Por ese motivo se atiborran los campos de abonos y se vierten en ellos sustancias que en definitiva sólo dañan al ser humano. 

Pocas personas se preguntan si la Tierra es aún capaz de dar. Ella tiene que dar. Se le exprime hasta la última gota.

Los genes son portadores de las disposiciones hereditarias; son consciencia, son vida en forma concentrada. Quien influya sobre los genes, interviene en la vida y de esa manea en el ámbito de competencia, en la Voluntad de Dios. Quien altera los genes, es responsable de un sufrimiento inconmensurable.

Se dice que la ingeniería genética es una de las industrias que aseguran el futuro de la humanidad. Se dice que revolucionará la producción de los alimentos y la medicina, es decir que las sentará sobre una nueva base que satisfará las exigencias del futuro.

Hasta ahora fue la Madre Tierra la que nos ha proporcionado todo lo que necesitamos para el mantenimiento de nuestra envoltura física, de nuestro cuerpo. Ella nos ha regalado y nos regala alimento, nos ha regalado y nos sigue regalando también las medicinas para conservar la salud y para sanar. Lo que llevaban a cabo las fuerzas de la naturaleza, ha de realizarse ahora con la intervención en los genes.

Los grandes consorcios hacen que se patenten sus <<derechos a la vida>>. De esa manera, ámbitos importantes de nuestra vida han sido puestos en manos de los realizadores de esa obra en la gran industria, volviéndose así dependientes de ellos.

Hasta hace poco era válido que los genes del ser humano, sus células germinativas y el embrión, estaban protegidos de la intervención de la ciencia, de la manipulación. De esa forma se quería mantener la identidad del individuo. Sin embargo, es notorio que ni el capital ni ciertos científicos vacilan en actuar donde ven que hay algo <<realizable>>, siempre y cuando pueda venderse a la gente como un progreso que promete la ganancia correspondiente.

¿Qué promesas se han hecho?: 1. La solución al problema del hambre: alimentos suficientes para todos. 2. La solución de muchos problemas del medio ambiente: los llamados <<biorreactores>> en vez de industrias contaminantes. 3. La curación de numerosas enfermedades: se dice que casi todas están <<condicionadas genéticamente>>, y que sólo necesitan genes sin errores para producir la curación. 4. La prolongación arbitraria de la vida: desactivación de los <<genes de desgaste>> y de los <<genes de la muerte>>. 5. El engendramiento y la creación de niños sanos a medida y según se desee.

Quien observe esta lista con un sentido crítico, se dará cuenta de que en este caso se promete el cumplimiento de los deseos que los seres humanos han albergado en todas las épocas, porque en todos los tiempos y con una postura cómoda el hombre ha deseado escapar de las consecuencias de sus actos y omisiones. Pero el cas es que la Ley de Siembra y cosecha remite a cada persona al reconocimiento de su propia culpa y a la necesidad de purificarla.

En base a esa comodidad del ego humano y a raíz de la ignorancia que existe sobre las legitimidades de <<Emitir y recibir>> así como de <<Siembra y cosecha>>, a la industria genética le ha resultado y sigue resultando posible convencer poco a poco y de forma segura a la población de que las ventajas de la ingeniería genética son muchísimo más grandes que los peligros. Los peligros son muchos; en la producción de alimentos existen ya plantas manipuladas..., y los animales de granja, ve y observa pollos, cerdos, vacas etc... 

Llegó final de año, los precios ya han subido en todos los alimentos y en todo; una joven, dijo y a primeros de años lo subirán todo, todos los precios mucho más. ¡Es que nadie protesta! Cada año, los grandes supermercados presentan sus cuentas: ¡Son cantidades fabulosas! Cada año sacan más ganancias. Y, lo dicen en los telediarios, en los informativos, salen empresarios y políticos dándose la mano con una sonrisa de oreja a oreja. Y, los ciudadanos cada año son mucho más pobres. 

Y, que siguen en España las <<colas del hambre>>. Gente, que han perdido su trabajo. Las máquinas los han sustituidos. Y, aquí no pasa nada. Bueno no. Pasa que nos están engañando.  Reflexiones sobre Europa. Reflexiones sobre España. Reflexiones sobre el Mundo. ¿Qué tienen esa gente en sus venas? Que causan tanta pena. Sangre de diablos. Sangre de perro rabioso. ¿Qué tiene esa gente en la cabeza? Que tanto le pesan. Los cuernos del demonio Astarot.

El Papa Francisco, dijo: Es bello pensar que el primer signo que Jesús cumple no es una curación extraordinaria o un prodigio en el templo de Jerusalén,  sino un gesto que sale al encuentro de una necesidad simple y concreta de gente común, un gesto doméstico, un milagro -digámoslo así- "de puntillas", discreto, silencioso. Él está dispuesto a ayudarnos, para levantarnos. Y entonces, si estamos atentos a estos "signos", su amor nos conquista y nos hacemos discípulos suyos. (16-01-2022).

 (Se refiere a la boda de Caná de Galilea, y la Madre de Jesús estaba allí. Convierte el agua en vino. En este tiempo, me gustaría que convirtiera a los malvados en buenos, solo eso pido. Que Dios envíe Su Espíritu Santo sobre toda la Creación y sobre todo que bendiga iluminando a todas las cabezas de toda la humanidad y de sus corazones brotaran el amor y la paz. Señor, Tú si puedes. Convertir el mal en bien. ¡Basta de matanzas en la Tierra! ¡Basta de guerras! Bendícenos y líbranos de las maldiciones. No te pido que convierta el agua en vino. Sino el veneno en agua pura. Reflexiones sobre el fin del sesto milenio. Fin de la Era de Piscis. Inicio de la Era de Acuario. Que llegó con la promesa de la Edad Dorada. Hombres de corazón puro han llegado a la Tierra. Hay signos por todas partes...)

Saben una cosa, no renieguen de Jesús; cuando lo vean todos quedarán muy enamorados de Él. Dios dijo: Yo, Yo, Yo Soy Él.

Señor, en Caná comenzaron los signos de tu gloria y de tu amor en favor nuestro. Tu Madre María te movió dulcemente a adelantar esa "hora" bendita de la salvación. Que Ella nos recuerde siempre esas palabras clave: <<Haced lo Él os diga>>.

HACED LO QUE ÉL OS DIGA: BAJAR TODOS LOS PRECIOS DE LOS BIENES DE CONSUMO: AGUA-LUZ ELÉCTRICA-GAS- ALIMENTOS- MEDICINAS- TRANSPORTE- SANIDAD -Y SUBIR TODOS LOS SUELDOS DE TODOS LOS TRABAJADORES Y ESTABLECER PRECIO ESTABLE AQUI NO SE SUBE NADA. Hay que bajar los salarios de todos los políticos y reducir la corrupción a menos cero, y a bajo cero, todos los malvados congelados. Haced lo que Él os diga. Basta de guerras.

Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor, Tu eres Fuerte y Todopoderoso, ya basta de abusos. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Ten buena mano y buena vista y escucha lo que los muchos Te pedimos. Oremos por la Paz del Mundo. Gracias. Amén.

 (Muriendo al más allá solo te llevas lo que das a los demás. Lo que das te lo das a ti mismo, lo que les quita a los demás te lo quitas a ti. Ley de Dios. El oro no se come, tampoco se vende. No soltar el oro. Es muy bueno tener oro. Atrae la buena suerte. Afortunado el que guarda que comer y no que hacer. Eso lo decía mi abuela, Pepa Luisa. Jesús, hoy necesito Tú Ayuda. Algo no anda bien. Soluciona el atasco. Bendito sea Internet.)


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