domingo, 21 de diciembre de 2025

El Bosque Mágico -Creando alegría 12

 Frase inspiradora: <<Razones para la alegría. Cristianos: ¿Qué habéis hecho del gozo que os dieron hace dos mil años?>> El autor, de este pequeño libro, dice: Si yo tuviera que pedirle a Dios un don, un solo don, un regalo celeste, le pediría, creo que sin dudarlo, que me concedería el supremo arte de la sonrisa. Es lo que más me agrada en algunas personas. Es, me parece, la cima de las expresiones humanas. Hay, ya lo sé, sonrisas mentirosas, irónicas, despectivas y hasta ésas que en el teatro romántico llaman <<risas sardónicas>>. Son ésas de las que Shakespeare decía en una de sus comedias que <<se puede matar con una sonrisa>>. Pero no es de ellas de las que estoy hablando. Es triste que hasta la sonrisa pueda pudrirse. Pero no vale la pena detenerse a hablar de la podredumbre.

Hablo más bien de las que surgen de un alma iluminada, ésas que son como la crestería de un relámpago de la noche, como lo que sentimos al ver a un corzo, como lo que produce en los oídos el correr del agua de una fuente en un bosque solitario, ésas que milagrosamente vemos surgir en el rostro de un niño de ocho meses y que algunos humanos -¡poquísimos!- consiguen conservar a lo largo de toda su vida.

Me parece que esa sonrisa es una de las pocas cosas que Adán y Eva lograron sacar del paraíso cuando los expulsaron y por eso cuando vemos un rostro que sabe sonreír tenemos la impresión de haber retornado por unos segundos al paraíso. Lo dice estupendamente Rosales cuando escribe que <<es cierto que te puedas perder en alguna sonrisa como dentro de un bosque y es cierto que, tal vez, puedas vivir años y años sin regresar de una sonrisa>>. Debe ser, por ello, muy fácil enamorarse de gentes o personas que posean una buena sonrisa. ¡Y qué afortunados son, quienes tienen un ser amado en cuyo rostro aparece con frecuencia ese fulgor maravilloso!

Pero la pregunta es, me parece, cómo se consigue una sonrisa. ¿Es un puro don del cielo? ¿O se construye como una casa? Yo supongo que una mezcla de las dos cosas, pero con un predominio de la segunda. Una persona hermosa, un rostro limpio y puro tiene ya andado un buen camino para lograr una sonrisa fulgidora.  Pero todos conocemos viejitos y viejitas con sonrisa fuera de serie. Tal vez las sonrisas mejores que yo haya conocido jamás las encontré precisamente en rostros de monjas ancianas: la madre Teresa de Calcuta y otras muchas menos conocidas. Por eso yo diría que una buena sonrisa es más que un arte que una herencia. Que es algo que hay que construir, pacientemente, laboriosamente.

¿Con qué? Con equilibrio interior, con paz en el alma, con un Amor sin fronteras. La gente que ama mucho sonríe fácilmente. Porque la sonrisa e, ante todo, una gran fidelidad interior a sí mismos. Un amargado jamás sabrá sonreír. Menos un orgulloso.

Un arte que hay que practicar terca y constantemente. No haciendo muecas en un espejo, porque el fruto de ese tipo de ensayos es la máscara y no la sonrisa. Aprender en la vida, dejando que la alegría interior vaya iluminando todo cuanto a diario nos ocurre e imponiendo a cada una de nuestras palabras la obligación de no llegar a la boca sin haberse chapuzado antes en la sonrisa, lo mismo que obligamos a los niños a ducharse antes de salir de casa por la mañana. Esto lo aprendí yo de un viejo profesor mío de oratoria. Un día nos dio la mejor de sus lecciones: fue cuando explicó que si teníamos que decir en un sermón o una conferencia algo desagradable para los oyentes, que no dejáramos de hacerlo, pero que nos obligáramos a nosotros mismos a decir todo lo desagradable sonriendo. 

Aquel  día aprendí yo algo que me ha sido infinitamente útil: todo puede decirse. No hay verdades prohibidas. Lo que debe estar prohibido es decir la verdad con amargura, con afanes de herir. 

Cuando una sola de nuestras frases molesta a los oyentes (o lectores) no es porque ellos sean egoístas y no les guste oír la verdad, sino porque nosotros no hemos sabido decirla, porque no hemos tenido el Amor suficiente a nuestro público como para pensar siete veces en la manera en la que les diríamos esa agria verdad, tal y como pensamos la manera de decir a un amigo que ha muerto su madre. La receta de poner a todos nuestros cócteles de palabras unas gotitas de humor sonriente suele ser infalible.

Y es que en toda sonrisa hay algo de transparencia hay algo de transparencia de Dios, de la gran paz. Por eso me he atrevido a titular este comentario hablando de la sonrisa como un sacramento. Porque es el signo visible de que nuestra alma está abierta de par en par.

(Si eres joven o anciano: ¡No se deje amargar la vida! Hay muchas razones, muchos motivos, para superar las adicciones negativas. Debe aprender, cómo evitar las dependencias que minan la salud. Respirar a pleno pulmón, ayuda a prevenir los problemas respiratorios. La respiración es una función vital para todos los seres vivos, animales y plantas. Nuestro organismo puede adquirir el oxígeno necesario para el correcto funcionamiento de las células y eliminar el dióxido de carbono.  El conjunto de estructuras que hacen posible esta función vital se conoce con el aparato respiratorio y su órgano principal es el pulmón.)

(No lo olvides, protegerse de las infecciones; evita las enfermedades infecciosas. El cuerpo tiene sus defensas. Las enfermedades infecciosas se producen al entrar en el cuerpo unos microorganismos (bacterias, virus, protozoos), denominados también microbios. La infección es una de las formas más frecuentes de enfermar. Se transmite por contagio, es decir por transmisión de microorganismos desde un ser enfermo o portador hasta otro sano. Aunque existen muchos microorganismos que no son nocivos para el cuerpo y que pueden incluso colaborar en la elaboración de vitaminas dentro del ser humano, se denominan microorganismos o microbios patógenos aquellos que son capaces de producir una enfermedad.)

(Cuando uno de ellos entra en el cuerpo humano, penetra en las células, se multiplica y segrega toxinas que producen fiebre, malestar, dolor de cabeza, muscular (mialgias) y en las articulaciones; y puede provocar secreciones nasales, bronquiales o diarrea según el lugar de la infección. En algunos casos se destruyen tejidos y se produce lesión orgánica y, si se disemina la infección, la sepsis provoca la muerte o una infección crónica. Se puede poner barreras al dolor, al sufrimiento, protegiéndose de la infecciones, podemos, vivir bien la infancia y la madurez. Podemos dar vida a los años respirando a pleno pulmón, y  haciendo ejercicios de Chicon o Jata Yoga, para relajar el cuerpo y evitar el cansancio crónico y el dolor de cabeza. ¡No se deje amargar la vida con los agoreros! Que viene el fin del mundo. Cada día es el fin del mundo es para alguno de nosotros los vivos, y, para, los recién nacidos es la nueva vida.)

Cristo nos manifestó: <<Donde hay dos o tres reunidos en Mi nombre, Yo estoy en medio de ellos. Éste es un regalo grande, muy grande, del gran Médico y Sanador, Cristo, que es nuestro Redentor. No estamos solos. Él ha venido a nosotros, ha entrado en el templo de carne y hueso, en el ser humano.>>

Dios, la fuerza universal en Cristo, nuestro Redentor y Médico y Sanador interno, vive en nuestra alma y es omnipresente en cada célula, en cada órgano, en cada vaso sanguíneo, en todos los músculos, tendones y ligamentos. Ahora, ahora y por toda la eternidad, ¡Él está presente en nosotros! Cristo, El Gran Espíritu, a través de nuestras palabras, a través de nuestros pensamientos, que Le entregamos, quiere despertar la vida interna en nuestra alma, en nuestro cuerpo, y así en cada pensamiento, en cada palabra, en cada sentimiento. 

Él dice: la salud y la enfermedad residen en el cerebro. El ser humano ha introducido en el cerebro lo que el cuerpo refleja. El cuerpo es el eco de lo que está activo en el cerebro. Si queremos alcanzar la sanación completa, si deseamos la paz del alma, de forma que el gran Espíritu pueda irradiar a nuestro cuerpo a través de nuestra alma, tenemos que hacernos una imagen de la salud. Tenemos que hacernos conscientes de que el gran Espíritu eterno vive en nosotros y de que nosotros somo un templo de Dios.

Tenemos que hacernos conscientes de que nosotros cada uno de nosotros, hemos de esforzarnos por el orden del templo, a fin de que el Espíritu, el gran Médico y Sanador interno, pueda traspasarnos por completo. Un mantra sencillo y de gran poder: <<Yo creo. Yo creo en el poder del Amor, que me sana.>> Nos confiamos a Cristo en todo. ¡Jesús, yo confío en Ti y en Tú infinito poder de sanación! Amén.

Hacia donde va el mundo y la Humanidad; como soy, franca, no lo sé todavía, sé que en mí ser todo está por explorar. Esta agitada y loca existencia, si muy loca, y no es mía, la loca es la sociedad mundial. En mí cabeza, en mi corazón todo canta como los Ángeles, como la brisa suave del amanecer. El mundo, agitado como el viento huracanado en el mar y en la playa. Esta vida humana es complicada y sombría, que por falta de medios, nunca puede sanar la enfermedad. Nunca se acaban las colas del hambre ni los sin techo.

Sé lo que dice la gente más cuerda: Que los tiburones, los lobos, los buitres son carroñeros; son insolentes, y, toda esta tormenta gris que ensombrecen los ojos de las madres que temen que sus jóvenes hijos se los trague el leviatán del mar de la guerra. El perfil seco y árido. Yo creo que la gente cuerda no miente. Los mentirosos son los tiburones, los lobos y los buitres carroñeros; los locos de egoísmo. En el mundo hay un ser, como aquel lobo hermano, reflexivo, pensativo y sonriente, que escuchó las palabras de aquel buen Mesías, que no siendo fiero, ni ladrón lo colgaron de un madero.

Hoy, prefiero ser creyente y buena cristiana. Veo, que veo, mucha gente peor que la manada de alimañas de antaño; aquellos vengativos sacerdotes del Sanedrín, los terribles y justicieros, que sin ser bíblico el texto, se tornaron como tiburones, como los lobos, como los buitres más temidos. Me refiero, al imbécil Eliazar, que arrestó al buen Jesús. ¡Es el hombre! Por un arrebato de odio y envidia, puso el yugo, puso corona de espinas sobre la Cabeza del Cristo y, él fue su verdugo. La gente vanamente empeñada en culpar al romano, da igual, que la muerte y el dolor de Cristo nos alejó del Diablo loco.

Ignorando los malvados, que al partir al Más Allá, no habrá lira, ni guitarra, ni flauta, solo habrá demonios con piquetas custodiando al reo hasta su morada eterna. Custodiando a los justos, un coro de Ángeles cantores, y hasta las estrellas lejanas las verán cercanas. Extendiendo el Cristo una alfombra de pétalos de flores rosas, y el verso es Amor eterno, es el trino de las golondrinas en primavera. El Cielo es donde la hierva es verde esmeralda; y las amapolas son corazones encendidos. Un mundo sin verdad, sin respeto a las normas humanas; a este mundo le pasa como al viejo pirata que tiene una pata de palo y un ojo de trapo y, así habrá tragedia, si los cuerdos no desprecian la guerra. ¡Tiburones, lobos, buitres y los bandoleros! Al morir, al infierno han de ir, y que he vivido muchas lunas azules y otras rojas. Y el mundo va cabalgando como un potro salvaje, libre.

El hombre llora con ansia de ser libre. El hombre, desprecia la guerra. Hasta los perros y los gatos saben que se avecina la gran tragedia. Ya vinieron los Ángeles con trompetas y clarines, ni caso. Ya vinieron los caballos del Apocalipsis al olor de la sangre, y se pasearon majestuosamente por las calles de la City de Londres. No fue al azar, es que ahí está la Cueva de Ali Babá y los Cuarenta Ladrones, ¡sires bandoleros! Magnates bribones. Y piratas, solamente sería posible si la veleta diera un giro al pasado; no le importan los muertos de la gran guerra. Tampoco les importa los muertos por sed y hambre. Que el olor a azahar, y, el olor de las rosas anuncia la Primavera de la Era de Oro. Con el alma encendida y el corazón trotando como un potro salvaje y, los senos de algunas hembras hoy han pasado a la gloria. Cortar, cortar y cortar y pegar con goma.

¡Sin querer, hay un único forjador de mi historia! Y, él está a  doce o  trece años de distancia. Todas las albas, todos los días Dios toca el clarín; tocan los clarines, y el ruidoso mundo no escucha a Jesucristo. Lo que más me importa es el presente y el futuro y a Dios ruego, que solo se cumpla lo oportuno y afortunado para todos nosotros, los vivos. La vida es una aventura sin cordura, porque nos matamos en el pasado y en el presente y, ya veremos en el futuro donde irán los tiburones, los lobos y los buitres carroñeros y Ali Babá y los Cuarenta ladrones de la City de Londres. Paz y pan y alegría.

<<Lo que está por nacer tiene unos comienzos lentos y difíciles.>> Aunque se atraviese un período de formación complicado y fatigoso, su evolución irá mejorando paulatinamente. Las perspectivas son buenas si se persevera y, sobre todo, si tiene paciencia. Tras el desorden inicial se acerca a un período de claridad, de orden. No se debe tirar abajo todo lo que se haya conquistado hasta este momento con una jugada arriesgada que a la larga resultará precipitada y será contraproducente. Durante este intervalo de tiempo se pueden buscar nuevos lideres sabios y buenos y dejarse aconsejar para aclarar la situación. Una persona sabia siempre debe tratar de aclarar lo que parece embrollado y confuso, y debe poner orden en la acumulación sucesiva de acontecimientos. 

<<Chun, indica que se avanzará satisfactoriamente y que se tendrá éxito; las ventajas se obtendrán a partir de un comportamiento correcto y constante. No debe imponerse ninguna otra empresa (Dedicarse todos los sabios buenos a restablecer la Paz Mundial). Se obtendrá ventajas con el nombramiento de príncipes feudatarios.>> 

(Caballeros, que protejan a los débiles y pobres de los tiburones, los lobos y de los buitres, igual que se hizo en la Edad Media. Los sabios al poder. Los mesois, de la Antigua Grecia.)

Cuando haces una terapia de regresión a vidas pasadas, te convierte en un <<viajero en el tiempo>>. La narración de Adán y Eva es una de las más extensamente comentadas de la cultura occidental. Se ha estudiado en su género literario y muy particularmente en el Arte. Son innumerables los comentarios dedicados a los primeros capítulos del Génesis donde se narra la creación de Adán y Eva. No digamos la cantidad de apócrifos y obras literarias que nos hablan de ellos. El tema de Adán y Eva va más allá del simple hecho de los nombres. Se incluyen en él la obediencia y desobediencia al Ser Supremo, el origen del bien y del mal, el Árbol de la ciencia del bien y del mal, la primera mujer. Estos temas sólo se enuncian, pocos los tocan. 

Como primera fuente nos encontramos en el relato bíblico de los cinco primeros capítulos del Génesis con los comentarios pertinentes. Junto a la narración del Génesis de la Biblia sólo da unas cuantas pinceladas más de la Madre de los vivientes. La literatura judía también aporta datos interesantes. En el Nuevo Testamento únicamente se la cita una vez. Los Santos Padres dedicaron muchas páginas a su figura. Sus escritos hacen gran hincapié en la comparación de Eva con María. Nueva Eva. Entre ellos destaca por su belleza el himno de San Efrén. Los textos apócrifos nos suministran datos curiosos sobre Eva. Uno tras otro van apareciendo con sus distintas características. Nos detendremos en particular en la Vida de Adán y Eva, cuyo texto latino y traducción ofrecemos. Añadimos un comentario al mismo. Los textos de Nag Hammadi vienen a aumentar nuestro conocimiento de la primera mujer.

 También en la historia de Adán y Eva mienten. Es falso lo de la serpiente y otras cosas , ya dichas aquí... Eva, toma la única manzana, que pendía de un Árbol brillante, con muchos colores, la manzana roja y deliciosa, muy jugosa, ella, la toma la muerde y le da a comer a Adán, el la muerde, se la comen... Aquí el drama se teje, cuando el Diablo Lucifer, aparece en el jardín del Edén. El se acerca a Eva, con susurros, mientras danza a su alrededor la va apartando de Adán... Es un viejo seductor... Eva llena de deseo lujurioso cae en sus brazos. Aquí aparece la gran tragedia humana. Eva ha sido infiel a su esposo Adán, él se retira abochornado. A Dios, le disgusta lo inmoral. En los Mandamientos y leyes lo dejó bien claro. Tenemos que mirar al Cielo, clamar ayuda de los Santos Arcángeles y de los Ángeles, para que aboguen por nosotros. Nuestra sociedad ha sido pervertida.

 Los lacayos de Lucifer, los satanistas han creado una sociedad con una cultura inmoral y depravada. Tornar al buen camino; cumplir los Mandamientos de Moisés y el Sermón del Monte de Jesús el Cristo. Solo eso nos salva, de la Gran Tribulación. Recuerda lo sucio se barre y se limpia con agua y, lo que no conviene se echa al fuego.

Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Por favor, Señor, sálvanos de las tribulaciones, aunque solo haya uno en el mundo que lo merezca. Gracias Padre nuestro. Amén.

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