martes, 4 de marzo de 2025

El Bosque Mágico - En busca de la verdad 102º

 Frase inspiradora: <<Benditos vosotros, cuya valía a tanto alcanza que da, tenida, gozo, y faltando, esperanza.>> William Shakespeare. Todo lo que nos rodea ha enloquecido. Parece que no hay salida. Cuando mandan los malvados sufren tanto los malos como los buenos, sin discriminación alguna. Esto es lo que implica la Oscuridad. Pero se consume así misma desapareciendo cuando se enciende la luz y se descorren las cortinas, para dejar entrar la claridad del sol, igual que los vampiros, estos bandidos desaparecerán de la faz de toda la Tierra. Empresario, preocuparte de tus empleados,  es muy importante; ideas y equipo da buena suerte. El origen de la energía debe ser cuidadosamente valorado y atendido. Buen hombre, fíjate en lo que inspira, de tu obra depende el bienestar de muchas familias. Tu obligación es hacer brillar tu trabajo para iluminar a los demás. ¿Sabes utilizar los recursos energéticos al máximo, sin desperdiciar nada? Si es asi, tu empresa prosperará. Tendrá Éxito. Superlativo.

La brillantez y buena suerte de una empresa depende de sus recursos; éstos suelen ser el aporte constante de materiales brutos en la industria, pero también lo es en su equipamiento, la gente (directiva, personal y los que trabajan en los recursos) y sus ideas expresadas en las funciones operativas de la compañía. La esencia del concepto es aquí el comprender lo que se encuentra en el corazón de la existencia y prosperidad de una compañía.

La imagen tradicional utilizada en el I Ching es la llama. (Me encanta el oráculo del I Ching, me canta las cuarenta, y me da consejos sabios, me gusta, porque yo soy Confucio, lo fuí en otra vida, un hombre muy infeliz en asuntos de amores, se muestra feliz) La imagen se desdobla. Una llama no puede existir a menos que haya combustible, aceite o gas, pero debe tener también oxígeno (el entorno natural de la llama). El oxígenos no brilla excepto al arder. El carbón, la madera, el gas y el aceite no brillan más que en su expresión de llama. La gente o las compañías no brillan más que en su expresión de llama. <<La gente o las compañías no brillan a menos que consuman algo que yace en sus corazones. (EL AMOR). En términos básicos podemos decir que una organización se expresa mediante la transformación de formas latentes en una nueva especie de energía. Una forma de energía debe estar en relación adecuada con otra forma <<potencial>> de energía; así, el carbón, el gas, el aceite y otros son susceptibles de convertirse en fuego. Lo mismo puede aplicársele a cualquier otra forma de conversión energética; las relaciones y procesos están condicionados por estrictas leyes naturales.>> (Si no lo explico con claridad, nos vamos hacia la tercera guerra mundial, voy a explicar mi sueño, siempre se cumplen, si no se ataja el conflicto... Esto es muy importante.)

Sueño: Veo, fuego de bombas. A continuación vi un desierto, porque las aguas del mar se han evaporado por causa de los incendios... Una montaña imponente de hielo blanco se derrumba. A continuación, unas olas gigantes barren a los hombres, todo el desierto es cubierto por el agua del deshielo. Un tsunami, un terremoto y... Aún podemos salvar la Tierra. Para salvar a la Humanidad, hay que seguir a JESUCRISTO. Lo que dice el señor Musk, sobre la falta de recursos, puede significar que hay que hacer un cálculo cuidadoso y un seguimiento del proceso; eso no tiene por qué significar una economía restrictiva. Prestar una atención especial a las interdependencias en las previsiones. No reduzcas la cesta de la compra, haz que sea abundante los alimentos. Debes reducir el gasto en la Defensa Nacional, un Pacto Mundial por la Paz Universal. ¡Todos trabajando por la calidad de la vida de la Familia! Evita el saldo, no subestimes tu valor de cara a los demás. Los acuerdos de Paz deben ir en aumento. ¡Hay de todo para todos! No consientan que acaparen la riqueza. Lo que se estanca se pudre. Fluye con el viento. Actúa con confianza plena. Sé firme. Dadas las circunstancias, tienes la capacidad de mejorar los resultados. 

Si hay algo que sigue funcionando mal debe buscarse su origen, su causa. El I Ching te proporciona un ejemplo convincente: si un grupo de gente se propone destruir la sociedad y terminar con su cultura, lo que hay que hacer es localizar al líder. Si se detiene al líder... Si se detiene al líder, la fuerza de los demás se detiene.

Una segunda idea, íntimamente relacionada con la anterior, se ocupa también del método por el cual los errores fundamentales u originales son erradicados o controlados. No es necesario destruir el conjunto al conocer el origen de la enfermedad. Se puede salvar con una buena poda. Hay que hacer lo necesario para preservar la llama. En un negocio, esto puede significar un cambio de política, despedir a un director o deshacerse de material inútil. 

(Los gobernantes y administradores públicos inútiles, todos los corruptos de la UE deben ser desplazados de sus puestos, y llevados ante los Tribunales de Justicia, que se lleven a todos a la cárcel o nos llevan al exterminio.) No hay por qué llegar a extremos para rectificar errores aislados. (Creo que se merecen la muerte en silla eléctrica o fusilarlos a todos. Es la principal dificultad para establecer la paz mundial ¡Vivir en paz! Libre del azote de los villanos globalistas, que quieren implantar un pensamiento único).

Recuerda, que con ¡Dios es más fácil vivir! Siempre hay lugar para una mejora, pero procura no desperdiciar energía por precipitarte o excederte en ambiciones. En momentos ajetreados resulta importante organizarse al principio del trabajo y aclarar la mente. Un mal principio es difícil de rectificar. Es preferible empezar de nuevo antes que partir de un falso principio. <<¡Empieza bien y tendrás muchas posibilidades de acabar bien!>>

La experiencia culminante puede ser la plataforma de una transformación que nos lleve hacia un ciclo de experiencia más elevado. Puedes alterar tu visión del mundo y renovar tu entendimiento del fenómeno de la vida. Es difícil ser objetivo sobre las experiencias a este nivel y no caer en el cinismo o el entusiasmo excesivo. La verdadera llama arde firme y pausada.

Aquí se revela una idea cuya aplicación se extiende más allá de los límites impuestos por su significado: <<El principio contiene la semilla de todo lo que sigue>>. Es cierto en un proyecto que puede tardar varios años en completarse y en la vida de una persona cuyos primeros años fueron bien alimentados con amor y cariño. Pero, también es verdad para el trabajo diario. En momentos ajetreados resulta importante organizarse al principio del trabajo y aclarar la mente. <<Un mal principio es difícil de rectificar. Es preferible empezar de nuevo antes que partir de un falso principio. Empieza bien y tendrás muchas posibilidades de acabar bien>>. Fe y Amor.

Un lamento socialdemócrata

El error de Joaquín Estefanía se instala en su propia visión de partida: desde donde él está no hay posibilidad real de <<salir>> de los esquemas del pensamiento único. Viendo fallos o excesos del sistema, no puede denunciar al sistema como conjunto y ni siquiera llega a tomar conciencia de que su afán <<reformista>> es en sí mismo una contradicción: querer <<mejorar>> el sistema es algo así como explicar las normas ISO de calidad de proceso a Alí Babá y sus cuarenta ladrones.

Tanto resulta así -tan absurda es la propuesta de reforma- que en verdad el libro más parece el lamento de quienes han quedado marginados de las propias <<usinas>> de producción del pensamiento único porque sus aportaciones son solamente residuos de una ideología <<de izquierdas>> que ha quedado totalmente atrapada en las ruedas del sistema.

En última instancia, es el lamento de la izquierda democrática, de corte socialdemócrata, que se ha ido alejando del marxismo al tiempo que se identificaba con la <<economía de mercado>> y se ha encontrado con que la <<mitad del mundo>> comunista desaparecía y ellos quedaban <<colgados>> de un tren lanzado a toda carrera, tren del cual, en algunos momentos, creyeron que podrían llegar a ser maquinistas... Ahora, cuando el sistema ha dejado también a estos politólogos y analistas en el paro, protestan amargamente, pero ya no están en condiciones de renegar de la sociedad de mercado.

En realidad, el sistema no necesita ya de ninguna ideología concreta: aunque sea una aplicación fáctica de las propuestas <<liberales>>, ahora es un robot que se rebela incluso contra sus creadores y avanza a grandes zancadas sin que nadie sepa si hay algún mecanismo para detenerlo o siquiera para hacerlo andar más lentamente. Sus creadores aún lo miran con cierto orgullo... y a veces hasta simulan creer que pueden controlarlo, aunque generalmente se limitan a cumplir el papel al que se sienten obligados: asegurarnos que el robot es estupendo y que todo va a acabar bien.

Estefanía cita a Viviane Forrester, aunque parece increíble que haya leído El horror económico (FCE, Buenos Aires, 1977), que haya tomado en cuenta algunas de sus crudas denuncias y siga analizando la realidad sin asumir el valiente mensaje de la escritora francesa. Dice Estefanía que, según la hipótesis de la señora Forrester, <<... el liberalismo ha sabido imponer su filosofía sin formularla, sin querer elaborarla como doctrina. Sin precisar de actualizaciones: su dominio impone un sistema imperativo, pero incluido en la democracia y, por tanto, atemperado, callado, disimulado, sin ostentaciones ni proclamas>>. 

Y añade: <<Ello es discutible, pero lo que no lo parece es que para llegar a este estado de cosas ha tenido que calar, previamente, la idea denigratoria del Estado>>. De este modo, la violenta proclama de la escritora, su grito desesperado para denunciar que vivimos en un mundo ficticio (el <<del trabajo>>, que ya no existe más) se transforma en manos de Estefanía en algo que simplemente ha sucedido porque se ha empequeñecido al Estado. Cuando lo que ha está ocurriendo va mucho más allá: pequeño o grande, el Estado se ha puesto al servicio de los dueños del dinero y no de los intereses colectivos. En ese repentino viaje desde la defensa de lo comunitario a la defensa de la oligarquía planetaria, los grandes Estados se han tenido que cargar al propio sistema democrático, convirtiéndolo en una cáscara hueca al mismo tiempo que <<exportan>> -imponen-presuntos regímenes democráticos a los pequeños Estados -el Tercer Mundo-, al mismo estilo que cuando derivaron a la periferia las industrias contaminantes.

En la introducción, Estefanía esboza lo que podría ser algo así como una propuesta política: un decálogo con el que define lo que llama <<causa común>>. <<Es la causa -dice- de los que creen que la democracia representativa y la economía de mercado son imprescindibles para hacer realidad los ideales de libertad e igualdad; pero no son suficientes y muchas veces la libertad económica abandonada a sí misma...>> (¿cómo sería una libertad que no esté abandonada a si misma?)>> <<.... va en contra de la realización de estos principios>>. Sería la <<causa común>> de todos los ciudadanos que sienten que la <<igualdad entre los seres humanos, no sólo ante la ley>> (no lo explica, pero es obvio que la ley, como la democracia, ya es sólo papel mojado) <<sino también y sobre todo ante la vida, es un imperativo moral que debe ser el primer objetivo de la organización social>>.

Así de sencillo: igualdad <<ante la vida>>. Lo que los liberales rechazan ideológicamente, lo que el <<socialismo real>> convirtió en una farsa y lo que la sociedad de mercado niega desde su misma esencia. Después de haber señalado en varias oportunidades, con razón, que lo económico ha desplazado a lo político, en otro de los puntos viene a proponer: <<... sólo una acción colectiva políticamente organizada puede corregir las desigualdades que el mercado crea>>.

En varios de los artículos ha quedado patente que unos pocos <<corsarios>> de la especulación pueden más que muchos Estados: más del 95% de las transacciones diarias no se corresponde a ningún intercambio real de bienes, las reservas de los diez países más solventes representan la mitad del dinero que se cambia cada día en los mercados de divisas mundiales. Siendo así, ¿cuál es la propuesta de <<acción colectiva políticamente organizada>> que puede ponerle el cascabel al gato de <<las desigualdades que el mercado crea>>? Lo dicho: flagrantes contradicciones.

Contradicciones que nacen de una combinación kafkiana: oponerse al pensamiento único desde la defensa del sistema que lo ha impuesto y pretender nuevas formas políticas (la <<causa común>>) sin ninguna base ideológica y sin contacto alguno con la realidad.

Después de lanzar las consabidas monsergas contra los que hablan del <<fin de las ideologías>> a través del tópico de que ésta es una <<consigna de derechas>> (algo que se viene diciendo durante los últimos cuarenta años, mientras las ideologías daban sus últimos estertores... y se sigue repitiendo aún a la vista de los malolientes cadáveres ideológicos), viene a proponer: <<Trabajar en nuevas formas de pensamiento; liberar a éste de corsés ideológicos del pasado -útiles para otras circunstancias- y de la fidelidades impuestas por las doctrinas>>... Es penoso comprobar cómo se reciben, se procesan y se transcriben datos que modifican totalmente la visión de la realidad y, a renglón seguido, se siguen utilizando los parámetros que han quedado destruidos.

Es el mismo mecanismo que Estefanía ha aplicado con la señora Forrester, de cuyo libro extrapola -elogiosamente- unos cuantos párrafos pero sin asimilar, sin asumir el contenido esencial de la denuncia: la gran mentira, de la que todos participamos, de seguir considerando el trabajo, el empleo, como algo que disminuye y que queremos aumentar, en vez de aceptar el hecho de que la <<sociedad del trabajo>> ha desaparecido; que el desempleo, el subempleo, el empleo precario y aún el empleo-fijo-con-despido-barato conforman un cuadro en el cual, como lo dice la señora Forrester, el sistema no nos necesita para nada y llegamos a añorar <<ser explotados>>.

El mecanismo es bien notable también en estos otros os aspectos comerciales: seguir considerando los procesos internos de cada país como si obedecieran a causas endógenas, cuando todos ellos forman parte de un proceso global, cuando cada país, cada pueblo, cada entorno político está sometido al nuevo poder mundial.

Se mencionan los crudos hechos que anulan la soberanía popular y vacían de contenido a la democracia, pero se siguen analizando los procesos concretos de los países como cambios de régimen de la dictadura a la democracia, poniendo de relieve lo formal y negando la cuestión de fondo: que no se ha producido un <<traspaso de soberanía>> de unas élites a las <<masas>> sino de unas élites a otras. Lo que en realidad ha ocurrido es, simplemente, que tales naciones han tenido que aceptar las imposiciones del poder mundial.

Durante un tiempo, las advertencias a quienes no aceptaban las <<reglas del juego>> fueron clarísimas. Tan pronto las hacían gobernantes como la señora Thatcher o el señor Reagan, como politólogos de la talla de Maurice Duverger: quien no instaura un sistema <<democrático>> no podrá esperar créditos ni inversiones y bien podría considerarse un paria en un mundo en el cual, tanto para los individuos como para los pueblos, la riqueza material es la única meta. Los políticos no necesitan que les repitan dos veces las recomendaciones del poder mundial: los procesos <<democratizadores>> se sucedieron en cascadas.

Lo que Estefanía atribuye, por ejemplo, al <<agotamiento de las tendencias estatalistas>> tiene poco que ver con el fracaso de políticas nacionales y mucho que ver con la guerra abierta de los países desarrollados contra todo vestigio de independencia económica, contra todo intento de proteccionismo y creación de mercados internos. Del mismo modo, las que Estefanía llama despectivamente políticas <<caudillistas>> o <<populistas>> -repitiendo un viejo tópico de la izquierda- no son más que intentos de reproducir las condiciones que se dieron en las naciones que inauguraron el capitalismo moderno: liderazgos fuertes que encarnan al <<pueblo>> nacionalismos (que entonces se vivían como hechos naturales y no como herejías) para acumular capital y tecnologías que les permiten expandirse.

Después de todo, la descalificación global del <<populismo>>, a la que se añade la del nacionalismo -ahora que no lo reivindican los que gobiernan el mundo, sino los que se resisten a la dominación-, es cosa de este siglo, de los tiempos de embeleso ideológico de los liberales y los marxistas, cuando ambos, en plena <<posesión de la verdad>>, anatematizaban cualquier brote heterodoxo. Pero hoy, tras la caída del <<socialismo real>> y la catástrofe que nos trajo el <<liberalismo real>>, merecerían nuevas lecturas: después de todo, nacionalismo y populismo tienen que ver con las raíces de cada pueblo y por eso han sobrevivido a las doctrinas <<infalibles>>.

Las guerras crean riquezas sin fronteras, para un puñado de personas. La señora Ursula Von den Layen ¿es madre? porque no trabaja para el fin de la guerra en Ucrania, ¿por qué quiere incrementar el gasto bélico para ayudar a Ucrania, cuando sabe que la guerra está perdida? Esta gente está loca. La tercera guerra mundial es el fin único de la élite. ¡Invoco a las Fuerzas Supremas, a San Miguel Príncipe de los ejércitos del cielo, por favor, libren a la Humanidad de todos sus conflictos. Jesús, en ti confío, tuyo es el Poder y la Gloria, bien sabes que esta guerra es para borrar a la cristiandad y sus signos de toda la Tierra, para imponer un ateísmo ¿laico? Dios mío, en tus manos lo dejo, solo te pido misericordia, perdón y Tu bendición. Padre Nuestro sea Tu voluntad y no la mía. Amén.

Érase una vez una gente malvada, tan necios y tan avaros eran, que ponía el mundo en crisis para sacar ganancias materiales, sin importarles el hambre, el dolor y la muerte de millones de seres humanos, creando miseria y sufrimiento en muchas naciones. Había un hombre muy libertino, cuyo padre lo había sometido en su juventud a un encierro para intentar frenar sus costumbres libertinas. Durante ese encierro, escribió una obra que se hizo célebre, en la que esbozaba algunos ideales revolucionarios, es su Ensayo sobre el despotismo. En público, siempre defendió la monarquía constitucional, aunque su propia ideología no podía estar más de acuerdo con los principios revolucionarios. Además de ser amigo de los Illuminati, se ha hablado de su influencia en la orden de los Templarios o, más bien, de sus herederos.

La leyenda afirma que, cuando la cabeza de Luis XVI caía guillotinada ante la turba, una voz más alta que las otras gritó: <<¡Jacques de Molay, estás vengado!>> Recordemos que De Molay fue el último de los maestres templarios, ejecutado por orden del rey francés Felipe el Hermoso. Cierta tradición masónica liga a las logias con el linaje templario, cuando un puñado de caballeros perseguidos logró embarcar en el norte de Francia en un buque con destino a Escocia. Allí encontraron refugio en las hermandades de constructores, con las que se fundieron y constituyeron el llamado Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

En aquel momento nació la idea de la <<venganza templaria>>, según la cual, los templarios <<masonizados>> asumirían como objetivo político no sólo el derrocamiento de los herederos de Felipe el Hermoso, sino de toda la dinastía Capeta.

En el ritual del grado 30 del rito escocés se puede leer: <<La venganza templaria se abatió sobre Clemente V no el día en que sus huesos fueron entregados al fuego por los calvinistas de Provenza, sino el día en que Lutero levantó a media Europa contra el papado en nombre de los derechos de conciencia.>> 

Y la venganza se abatió sobre Felipe el Hermoso no el día en que sus restos fueron arrojados entre los desechos de Saint Denis por una plebe delirante ni tampoco el día en que sus últimos descendientes revestidos del poder absoluto salió del Temple, convertido en prisión del Estado para subir al patíbulo (en referencia a Luis XVI), sino el día en que la Asamblea Constituyente francesa proclamó, frente a los tronos, los derechos del hombre y del ciudadano.>>

En un principio, la masonería de Francia se definía como una <<sociedad de pensamiento>> de influencia cristiana, pero de pronto renunció a este origen bajo la influencia de ideólogos ingleses, de los que heredó el racionalismo mecanicista que desembocó en las teorías de Voltaire y su círculo, ...y alemanes, de los que asumió el fuerte misticismo germano y la orientación del martinismo.

La primera logia masónica había sido constituida en territorio galo en 1725 con el nombre de Santo Tomás de París y fue reconocida por la masonería de Inglaterra siete años más tarde. Se extendió con rapidez entre la nobleza: el duque de Villeroy, amigo íntimo de Luis XV, fue uno de los primeros iniciados franceses y se cuenta que el mismo soberano llegó a ingresar en la logia de Versalles junto a sus dos hermanos. Sin embargo, en 1737 fue oficialmente prohibida, ya que británicos y franceses estaban en guerra y la monarquía de París temía que el secreto de sus conciliábulos sirviera para albergar algún tipo de traición.

Fieles a su tradición de Clandestinidad, los masones hicieron caso omiso de la prohibición y prosiguieron sus reuniones aún con mayor discreción en un hotel ubicado precisamente en el barrio de La Bastilla. Un primo del rey, Luis de Borbón Condé, asumió la responsabilidad de gran maestre hasta 1771. De ese modo, la organización fue ganando peso e influencia mientras se extendía por toda Francia y crecía el debate en su propio seno: ¿centrarse en el trabajo interno o volcarse hacia el mundo y, en especial, hacia la política? Al acceder a la dirección el duque de Chartres se produjo la fractura definitiva entre el Gran Oriente de Francia y el Oriente de Francia. Unos apostaban por la indiferencia religiosa y la intervención activa en el ambiente político-social del país, mientras que otros insistían en que los rituales masónicos se habían constituido originalmente para centrarse en el desarrollo espiritual.

Poco antes del estallido revolucionario, existían al menos 629 logias en Francia, de las que sólo París contaba 63. Se calcula que el número de francmasones franceses no bajaba de los 75000. Y otro dato elocuente: el período revolucionario comenzó con la convocatoria de los Estados Generales, representantes del clero, la nobleza y el pueblo llano; de los 578 miembros del Tercer Estado, al menos 477 habían sido iniciados en diferentes logias masónicas, a los que hay que sumar los 90 masones de la aristocracia y un número todavía indeterminado en el clero...

Todos los ideólogos del nuevo régimen, así como la totalidad de sus dirigentes políticos sin ninguna excepción de interés, fueron masones. Desde los teóricos y propagandistas, como Montesquieu, Rousseau, D'Alambert, Voltaire y Condorcet, hasta los activistas más destacados de la revolución, el Terror, el Directorio e incluso el bonapartismo, como los ya citados Mirabeau, Desmoulins, Marat y también Robespierre, Danton, Fouché, Sièyés... hasta el propio Napoleón. El misterio reside en averiguar cuáles de ellos militaban también en las filas de los Illuminati y cuáles eran dirigidos por sus propios compañeros sin darse cuenta, aunque podríamos encontrar alguna pista en los boletines de los clubes jacobinos que utilizaban masivamente el icono del Ojo que Todo lo Ve.

No sólo eso. Los ciudadanos ignorantes asumieron como originales y propios de la Revolución una serie de símbolos que en realidad siempre habían pertenecido a la masonería... la divisa <<Libertad, Igualdad, Fraternidad>>... Consejo de amiga: Oración por toda la familia y, no tomar en broma, muchos arden en los infiernos. 

El mismo Felipe Igualdad (Felipe de Orleans), en 1793 y tras haber votado a favor de guillotinar a su primo el monarca de Francia y a su mujer la reina María Antonieta, quiso terminar con la práctica del secreto en la masonería porque según sus palabras <<la república es ya un hecho>> y <<en una república no debe haber ningún secreto ni misterio>>. Quizá porque temía que, al igual que él había conspirado contra Luis XVI, alguien podía conspirar contra él.

Lo cierto es que la masonería como tal desapareció del escenario poco después. Y que Felipe Igualdad fue guillotinado ese mismo año, después de que su espada ceremonial fue rota en la asamblea del Gran Oriente de Francia. La revista Humanisme, editada por la gran Logia de Francia, sentenciaba en 1975 con gran claridad que <<es conveniente recordar que la francmasonería está en el origen de la Revolución francesa>>, ya que <<durante los años que precedieron a la caída de la monarquía, las declaraciones de los Derechos del Hombre y la Constitución fueron larga y minuciosamente elaboradas en las logias. Y, naturalmente, desde que fue proclamada la República francesa se adopta la divisa prestigiosa que los francmasones habían inscrito siempre en el oriente de su templo: <<Libertad, Igualdad, Fraternidad>>. En la actualidad, los masones siguen refiriéndose a la Revolución francesa como La Gloriosa.

Uno de los sectores que había apoyado todo el proceso revolucionario desde el principio había sido el financiero... La Revolución francesa degeneró finalmente en uno de los momentos más dramáticos de la historia de ese país: la dictadura impuesta por el Terror jacobino, consagrada en el decreto del 14 de Frimario o diciembre de 1793, que suspendía la Constitución, la división de poderes y los derechos individuales. (Lo que piensan hacer ahora) Todo ello, sumado a la creación de un tribunal revolucionario sumarísimo, llevó al primer ensayo de régimen totalitario en la Europa moderna... Después llegó el golpe de Estado del 18 y 19 Brumario, 9 y 10 de noviembre, de 1799, en el que la figura más visible y gran protagonista fue Napoleón, en aquellos momento un héroe popular tras sus victorias en las campañas militares contra los <<enemigos europeos>> de la Revolución francesa...

Durante su mandato, siempre se rodeó de masones, algunos de ellos en contacto directo con los Illuminati. Su propio hermano José, al que impuso como rey de España, donde recibió el apelativo popular de Pepe Botella, llegó a ser gran maestre. En fecha tan simbólica como la Nochebuena del mismo 1799, impulsó la nueva Constitución, que estableció el Consulado y permitió que una paz relativa se fuera instalando en el interior del país. A cambio utilizó las energías bélicas aún latentes para su propio beneficio, construyendo el ejército más poderoso de su época y lanzándolo a la conquista de Europa.

Al principio, el emperador sumó una victoria tras otra, y no todas ellas fueron de índole militar. En 1810, por ejemplo, confiscó uno de los tesoros documentales más preciados para una organización como la de los Illuminati, los Archivos Vaticanos, que fueron trasladados a París... Finalmente y tras haber derrotado a casi todos sus enemigos, las tropas napoleónicas fracasaron en los extremos de Europa: en España, donde la guerrilla y la resistencia popular propiciaron las primeras derrotas de los hasta entonces invencibles granaderos y, sobre todo, en Rusia, cuya campaña concluyó con un desastre absoluto cuando los rusos incendiaron Moscú recién conquistado y, con la ayuda del <<General Invierno>>, forzaron a la expedición francesa, carente de pertrechos, a iniciar una agónica retirada.

Se dice que algunos dirigentes Illuminati juraron odio y venganza contra el pueblo ruso y su zar por haber dado al traste con sus planes. las guerras napoleónicas reportaron grandes beneficios al entonces denominado Sindicato Financiero Internacional... El historiador McNair Wilson asegura que la verdadera razón de la caída de Napoleón fueron las medidas que éste tomó contra los intereses comerciales de los banqueros al organizar el bloqueo total contra Inglaterra, a la que siempre consideró la principal potencia enemiga... De cualquier manera, durante el imperio napoleónico comenzó un nuevo ciclo que permitió la expansión de los principios revolucionarios, y también los de los Illuminati, hasta el último rincón del viejo continente...

...parte de la correspondencia mantenida entre 1870 y 1871 ente G. Mazzini y A. S. Pike, que hoy se conserva en los archivos de la biblioteca del British Museum, en Londres. En una de las cartas, fechada el 15 de agosto de 1871, Pike le comunica a Mazzini el plan a seguir por los Illuminati: <<Fomentaremos tres guerras que implicarán al mundo entero.>> La primera de ellas permitiría derrocar el poder de los zares en Rusia y transformar ese país en la fortaleza del <<comunismo ateo>> necesaria como antítesis de la sociedad occidental. Los agentes del orden <<provocarán divergencias entre los imperios británico y alemán, a la vez que la lucha entre el pangermanismo y el paneslavismo>>.

Un mundo agotado tras el conflicto no interferiría en el proceso constituyente de la <<nueva Rusia>>, que, una vez consolidada, sería utilizada para <<destruir otros gobiernos y debilitar las religiones>>.

El segundo conflicto se desataría aprovechando las diferencias entre los fascistas y los sionistas políticos... (Millones de seres humanos gaseados en las cámaras de los campos nazi, obra Illuminati...)

 La tercera y definitiva guerra se desataría a partir de los enfrentamientos entre sionistas políticos y dirigentes musulmanes. Este conflicto debía orientarse <<de forma tal que el Islam y el sionismo político se destruyan mutuamente>> y además obligará a otras naciones a entrar en la lucha, hasta el punto de agotarse física, mental, espiritual y económicamente. (Aquí el Islam ha dicho, no te digo, que no voy a una guerra planificada... y van los imbéciles de Ucrania y van... y que quieren arrastrar a la UE a la tercera guerra mundial. Retirada, ya.)

Al final de la tercera guerra mundial, pronosticaba Pike, los Illuminati desencadenarían <<el mayor cataclismo social jamás conocido en el mundo>>, lanzando una oleada revolucionaria que, por comparación, reduciría la época del Terror en Francia a un juego de niños. <<Los ciudadanos serán forzados a defenderse contra una minoría de nihilistas ateos>>, que organizarán <<las mayores bestialidades y los alborotos más sangrientos>>. Las masas, decepcionadas ante la nula respuesta de las autoridades políticas y religiosas, serían llevadas a tal nivel de desesperación que <<destruirán al mismo tiempo el cristianismo y el ateísmo>> y <<vagarán sin dirección en busca de un ideal>>.

Sólo entonces, según Pike, se revelaría <<la luz verdadera con la manifestación universal de la doctrina de Lucifer, que finalmente saldrá a la Luz>>. (Ve y observa el escenario de Eurovisión y el de los Juegos Olímpicos de París, rituales paganos, adoración a Lucifer.) Los Illuminati presentarían al mundo al nuevo líder capaz de devolver la paz y la normalidad al planeta (y que sería identificado como la nueva encarnación de Jesucristo para los cristianos, pero al mismo tiempo como el mesías esperado por los judíos y el mahdi que aguardan los musulmanes) y todo el proceso desembocaría finalmente en la anhelada síntesis. (Trump no es, pero tiene la gracia de Dios, para unificar y pacificar a la Humanidad, eso creo, así es).

La horrorosa profecía coincidía con las ideas de Hegel y, sorprendentemente, se ajusta hasta ahora de una manera bastante fiel a la evolución histórica que conocemos. ¿Quién eras este A. S. Pike, que hablaba con fría indiferencia de los mayores desastres de la humanidad?, ¿y Mazzini, que asentía silenciosamente ante esos planes?... los Illuminati franceses, promovió a los italianos para que mantuvieran doble militancia integrándose en la organización de los Carbonarios. Esta última sociedad, cuya meta declarada en 1818 era <<idéntica a la de Voltaire y la Revolución francesa: la aniquilación del catolicismo en primer lugar y, en último término, de todo el cristianismo>>,...  Érase una vez un nazi llamado Hitler, que fue utilizado como una marioneta, para eliminar a millones de personas.

Es muy difícil aceptar el hecho terrible de la muerte. No la de los demás, esa nos importa menos: es la nuestra la que nos preocupa: y ello por dos motivos: porque es segura y porque ignoramos qué hallaremos después. (El hogar del cielo que es maravilloso, si eres bueno y justo, y si eres malo y pervertido e inmoral vas al Infierno). Y nos aterra tanto que nuestro cuerpo se corrompa y desaparezca, como pensar y temer que con él desaparezca con él la conciencia. (Eso sí que perdura y permanece después de la muerte, la conciencia plena, somos conscientes de ser, seguimos pensando y sintiendo...) No conocer ni sentir nada, no darnos cuenta de nada y, además eternamente es algo que rechazamos con todas nuestras fuerzas, nos espanta y angustia. (La vida es continua, en el más allá estás vivo, y según tu siembra así cosecharás. Entonces verás a los demonios, con sus lanzas puntiagudas, la cueva y el lago ardiente, esto para los malos, y vemos a Jesús, a San Miguel, al río y las playas del cielo...)

El pequeño Águila voló por el Tiempo del Sueño. Un día, le pegaron un tiro, sólo recibió un rasguño, le pasó la bala milagrosamente cerca de la cabeza. En ese instante mágico vuela buscando el futuro. Se detuvo un momento a descansar en la frescura de la ribera del río, buscando una manera de encontrar la entrada al futuro. Mira el espejo del río, el agua serena parecía una inmensa bola de cristal. Este fue un momento de confusión para él Águila, puesto que sabía que había ido a parar dentro del Tiempo del Sueño por accidente. Era el primer tiro que había recibido y, estaba solo en su vuelo y un poco preocupado por lo que iba a encontrar en el Tiempo del Sueño.

Al mira hacia arriba, por encima de la Montaña Sagrada, divisó el mayor agujero negro que había visto nunca, era como un espejo de obsidiana girando en remolino, en ese instante pudo ver dentro del agujero negro, un gran vacío, dónde el mundo se veía envuelto por grandes olas, la gente se ahogaba, gritaban, el corazón del Águila se agitaba estrepitosamente. ¡Mi casa! Está en lo alto de la Gran Montaña, y vio su nido flotando en las aguas del remolino. El Dragón pasó volando cerca de él Águila, pero, antes de ver al Águila, el Tigre lo detuvo para preguntarle sobre el remolino de agua del agujero negro. -Dragón, tu que puedes posarte en la tierra y volar sobre ella, ¿que has visto? ¿Hay mucha destrucción en las ciudades, podremos volver pronto? ¿Sabes lo que ha ocurrido en toda la Tierra? Tu sabes las claves esotéricas; conoces la magia de China.

-El Dragón le respondió: -Tigre, están todas las ciudades de todas las naciones cubiertas de lodo y el agua cubre a una altura de unos cinco mil metros en vertical. Yo soy el guardián de mi País, el lugar es el más bello del mundo. ¡Hay, hayyy! Tigre. Los templos, los palacios, no se ven  a vista de pájaro. Yo creo que en muchas lunas no podrás pisar tu tierra. Si quieres subir a mi lomo, te puedo llevar hasta la Montaña Sagrada. Pero, tienes que pedir permiso a Dios, si quieres entrar ahí y ganarte el derecho. Tigre, ¿tu tienes buena conducta?

El Tigre no estaba tan seguro de querer entrar en la Montaña Sagrada. Mira, hacia lo alto de la Montaña Sagrada y ve al Águila, posada sobre un gran nido. Le preguntó al Águila qué tenía que hacer para ganarse el derecho. Esta respondió: -Tienes que estar dispuesto a aceptar el plan de paz tal como se presente, sin intentar cambiar el plan del Gran Espíritu. El Tigre miró su cuerpo, y vio que su traje, que parecía una capa de piel de oso andrajoso feo, y contestó: -Estaré feliz de acatar el plan del Gran Espíritu. No lucharé contra las otras naciones corrientes. Me rendiré al flujo de la espiral de la luz Arco Iris y confiaré en lo que se me muestre en adelante.

El Águila quedó muy satisfecha con la respuesta del Tigre y empezó a hacer girar la magia del Dragón para secar las aguas; apareció, un gran Sol naciente en el Oriente. De pronto, el Tigre vio que muchos patitos feos fueron engullido por el remolino que se creó de bajo de la Gran Montaña Sagrada. El Dragón apareció muchos días después, pero parecía que traía con él a un sabio legendario. El Águila se quedó sorprendida: -Dragón, ¿qué te ha pasado? El Dragón sonrió y dijo: -Águila, aprendí a rendir mi cuerpo al poder del Gran Espíritu y se me llevó al futuro. Vi muchas maravillas en lo alto de la Montaña Sagrada, y a causa de mi fe y mi aceptación he sido transformado.

He aprendido a aceptar el estado de gracia. He visto a nuestro Señor, Jesucristo el Rey de los reyes, lo he visto en su majestuoso trono, me dijo, que pronto lo veremos todos. La Muerte nos enseña, entonces comprendemos a rendirnos a la gracia del ritmo del universo y a deslizarnos desde nuestros cuerpos físicos dentro del Tiempo del Sueño. El Gran Espíritu nos enseña a ser uno con todos los planos de la conciencia y a confiar en la protección de los Ángeles de la Luz.

Los tres se unieron. Trabajaron sin descanso para limpiar toda la Tierra. El punto clave es que encontraron una manera de deshacerse de las distracciones y fueron sustituyendo el lodo por energía limpia. Se sentaban bajo el Árbol del Gran Espíritu y ahí encontraban apoyo y energía, así como también limpiaron la negatividad de todo el mundo. Lo hicieron muy bien. Mucho mejor que los médiums y los clarividentes que limpian casas <<encantadas>>. Lo hicieron también, que las ranas pudieron croar en las charcas, y cantaron su canción de la lluvia. Se dice que el croar de las ranas es una llamada a los Seres del Trueno: los elementos de los truenos, los rayos y relámpagos y la lluvia hicieron un pacto con el Águila- el Tigre y el Dragón en armonía con el Padre del Cielo y encontraron la Paz Universal, contribuyendo los TRES a un estado de gozo global. Todo el mundo necesita amigos, y estos TRES lo son de verdad, amigos para siempre Águila-Tigre y Dragón, son compatibles con la Tierra.

Hasta cuando así Dios lo quiera. Hoy hay que ver las noticias, espero Señor, no tener más disgusto de ver a esos idiotas de la UE reunidos. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Gracias por la fuerza y los alimentos que nos llegan cada día. Gracias por enviar a los hombres buenos y los malos te los lleva según dicen las Escrituras del profeta Isaías. Amén.


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