miércoles, 19 de marzo de 2025

El Bosque Mágico - En busca de la verdad 115º

 Frase inspiradora: <<El mundo está dormido. Nace en el sueño, vive en el sueño y en el sueño muere. La vida para él es solamente un sueño, un sueño del que nunca despierta>>. (P. D. Ouspensky)

EL DESTINO DE UNA GENERACIÓN

<<La política es una partida con el tiempo en la que no es lícito demorar ninguna jugada. En política hay obligación de llegar, y de llegar a la hora justa. El binomio de Newton representaría para la matemática lo mismo si se hubiera formulado diez siglos antes o un siglo después. En cambio, las aguas del Rubicón tuvieron que mojar los cascos del caballo de César en un minuto exacto de la Historia>>. José Antonio.

Para nadie fue alegre la guerra civil de España, y mucho menos, las Dos Guerras Mundiales. Todos y cada uno de los hombres y mujeres de aquella generación, en una u otra trinchera, hubieran preferido realizarse humanamente en paz y al amparo de las ilusiones individuales. Les tocó, sin embargo, un destino de lucha al que nadie pudo renunciar. He ahí los restos de los Campos de concentración de la Alemania nazi. Los testimonios fotográficos tras la rendición, solo muestran muertos vivientes y muertos sin fosas enterrados en la nieve; y los patios de las cárceles... Las sombras del crimen y el expolio tiene un único origen, y, se saben los nombres de esas bestias que provocan huracanes de rencores y venganzas hasta estos días.

<<Hasta hace poco tiempo, los científicos no habían prestado demasiada atención a la relación entre la mente y las células y se aceptaba comúnmente que el sistema nervioso autónomo era independiente de los procesos mentales. En Occidente no existían todavía métodos de relajación como el <<Entrenamiento autógeno>> o la técnica de <<Biofeedback>> que, en su momento, demostraron que la mayoría de las funciones corporales se pueden controlar mentalmente. Hasta el año 1935, en que la cardióloga francesa Thérése Brosse comprobara objetivamente que algunos yoguis adiestrados eran capaces de detener el corazón a voluntad, no empezó a abandonarse el escepticismo con que hasta entonces se habían considerado las hazañas de los yoguis hindúes que eran capaces de sobrevivir en lugares herméticamente cerrados durante largos períodos de tiempo, ejerciendo control mental sobre funciones físicas involuntarias (movimiento del corazón, respiración y circulación)>>.

<<Posteriormente, en 1957, los fisiólogos norteamericanos M. A. Wenger y B. K. Bagchi, de las Universidades de California y Michigan, respectivamente, en colaboración con B. K. Anand, del Instituto Hindú de Ciencias Médicas (Nueva Delhi), confirmaron que algunos yoguis podían reducir las frecuencias cardíacas y respiratorias. Durante los años cincuenta y sesenta los investigadores Y, Sugi y K. Akutsu comprobaron también que en los practicantes de meditación Zen el consumo de oxígeno se reducía en un 20%, así como la expulsión de dióxido de carbono. Asimismo, A. Kasamatsu y T. Hirai realizaron diversos estudios en la Universidad de Tokio sobre ritmos electroencefalográficos con monjes Zen.

Los resultados fueron concluyentes. Se constató una actividad encefalográfica de ritmo alfa (ondas cerebrales que predominan en estado de relajación profunda) de 11 a 12 cicles por segundo, que aumentaba de amplitud según el grado de experiencia de los meditadores. Estos resultados reflejaban un estado de alerta pero profundamente relajado, opuesto al producido por la ansiedad o el miedo y muy diferente al patrón de respuesta fisiológica del obtenido en relación con el sueño, la hipnosis o la toxicomanía producida por alucinógenos.

Nuevas investigaciones confirmaron también importantes diferencias en la resistencia galvánica de la piel. La resistencia de la piel humana a una corriente eléctrica débil está estrechamente relacionada con la magnitud de la tensión y la ansiedad que pueden existir en el individuo. A mayor índice de tensión y ansiedad, menor es la resistencia de la piel. Durante la meditación esta resistencia es incrementada en ocasiones hasta en un cuatrocientos por ciento.

Los sorprendentes resultados obtenidos en las investigaciones con yoguis y monjes Zen, indujeron a R. Keith Wallace y H. Benson a seguir investigando más ampliamente sobre los efectos psicofisiológicos producidos durante la meditación. Optaron por elegir a individuos practicantes de la Meditación Trascendental (MT) porque, según los cálculos, en los años setenta existían en Estados Unidos unos 90.000 practicantes de esta técnica de yoga introducida pocos años antes en Occidente por Maharishi Mahesh Yogi.

Las mediciones se efectuaron con un grupo de 36 personas en el Thorndike Memorial Laboratory (Boston) y en la Universidad de California y los resultados fueron muy esclarecedores. En líneas generales, en el período anterior a la meditación el consumo de oxígeno era de 251 cm3 por minuto  y descendió durante la misma a 211 cm3. La resistencia capilar aumentó notablemente, llegando a multiplicarse por cuatro en algunos casos. Hubo tendencia a un ritmo metabólico más bajo y a una disminución de la utilización del oxígenos y de la producción de dióxido de carbono. También se produjo una modificación en el funcionamiento de las ondas cerebrales con un marcado incremento de ondas alfa.

Además de estos notables fenómenos fisiológicos se constató que el lactato en la sangre disminuía casi cuatro veces más rápidamente de lo que haría en una persona que estuviera descansando completamente distendida. Todos estos cambios son consistentes con una disminución generalizada en la actividad del sistema nervioso simpático, y son claramente distintos de los cambios fisiológicos observados en el sueño o cuando se está tranquilamente sentado. 

La observación de todas estas diferencias profundas entre el sueño, el descanso y la meditación condujo al doctor Keith Wallace y a sus colegas de la Harvard Medical School, en 1971, a describir la meditación como <<un estado hipometabólico de alerta>> que constituye un <<cuarto estado de conciencia>>.

En el artículo <<The Biochemistry of Anxiety>>, publicado en Scientific American en 1969, F. N. Pitts había indicado que el nivel de lactato en la sangre está relacionado <<con la ansiedad y la tensión>>, según pudo comprobarse experimentalmente con sujetos a los que se les suministró una dosis de lactato. El bajo nivel de lactato apreciado durante el curso de la meditación, parece estar motivado por el estado de relajación en que se encuentra la persona que medita. En 1975, R. Jevning, A. Wilson y otros colaboradores, comprobaron que el cortisol en plasma, que se relaciona con un estado de ansiedad, disminuía notablemente durante la práctica de la Meditación Trascendental.

Por su parte, en el British Journal of Psychiatry (1979), el doctor Michael West, de la Universidad de Kent, indicó los efectos positivos en conexión con la disminución de la hipertensión que se producen durante ese <<cuarto estado de conciencia>> o <<alerta en profundo reposo>>. Todas estas investigaciones concluyen que durante la meditación se produce una reorganización interna de los mecanismos fisiológicos que genera una mejora cardiovascular, disminución del insomnio, reducción del consumo de alcohol, tabaco y drogas; en definitiva, una notable evolución neurofisiológica con un incremento de la claridad mental, la capacidad de aprendizaje, la atención y un decrecimiento de la tensión fisiológica.

<<En la actualidad muchas personas son conscientes de la gran importancia que posee la práctica antigua de la meditación debido a los beneficios fisiológicos que aporta. Desde el punto de vista Occidental, el interés en la práctica ha sido notablemente estimulado por la verificación científica, que le ha suministrado una sólida base fisiológica confirmando que muchos trastornos psicosomáticos, que se relacionan principalmente con los estados de excitación excesiva, pueden mejorarse notablemente o curarse por completo al cabo de escasas semanas de práctica regular>>.

El hombre, que desde siempre ha intuido la existencia de otros niveles de conciencia no sujetos a las limitaciones de lo biológico, ha satisfecho su necesidad de trascendencia con las diferentes religiones. Sin embargo, para no pocos, ese cauce dogmático y jerarquizado, que apenas confiere dignidad a la persona, resulta inadecuado, y emprende su propia búsqueda de lo trascendente. Activando su mente con distintas técnicas, los místicos de cualquier tiempo y lugar han propiciado este <<salto>>, esa apertura de conciencia, que le permite el acceso a otros planos de la realidad en los que toda pregunta halla respuesta y el conocimiento es incorporado de forma inmediata. Traspasando esa frontera, el hombre roza los límites de la divinidad; por eso es una meta tan ansiada como difícil de alcanzar.

<<Tampoco aquellos que hicieron el camino lo han contado a los demás. Se trata de una experiencia intransferible e inefable, inevitablemente personal; pero, al menos en teoría, accesible a cualquiera que elija la senda de la Meditación. Cada uno irá desarrollando el método más acorde con su personalidad, aunque el inicio será más fácil si se recurre a técnicas que a lo largo de los siglos han venido demostrando su eficacia. De todo lo referente a la meditación trascendental, de su teoría y de su práctica tratan estas páginas del Libro de  Isabela Herranz MEDITACIÓN TRASCENDENTAL.>>

¿Está escrito nuestro destino, o somos nosotros los artífices? El debate determinismo -libre albedrío permanentemente planteado tiene una difícil solución filosófica y teológica; y, desde un punto de vista astrológico, la opinión generalizada es que los astros inclinan, dirigen, pero no obligan. (Para ampliar tu conocimiento estudia Metafísica, los Libros Sagrados del Talmud, La Torá y los Libros del Zohar, la Biblia, nos da una noción, de que el destino está mucho más que escrito de lo que imaginamos, ve y medita el Apocalipsis. 

Hay sabios, que basan esta afirmación en una serie de argumentos: ciclos planetarios que guardan paralelismo con acontecimientos históricos; repeticiones de hechos sociales que parecen estar anunciados antes por los astros; eclipses cuyos efectos pueden haber cambiado el curso de la Historia; la genética cósmica, según la cual los hijos heredaran las posiciones planetarias más fuertes que las cartas astrales de sus padres, entre otros. A juicio de Vicente Cassanya, no se están interpretando de manera correcta, como el milenario, la Nueva Era y la Era de Acuario.

<<Todo tiene su momento y todo cuanto se hace bajo el Sol tiene su tiempo>> (Eclesiastés). <<Ya nos enseñaban en la escuela que los seres vivos nacen, crecen, se reproducen y mueren. La Naturaleza y la vida misma nos enseñan que hay unos ciclos necesarios, como podemos observar en el circular y constante intercambio de oxígeno por nitrógeno, en el cual intervienen la energía solar, la Tierra, las plantas y los animales. Nuestros propios organismos funcionan en base a unos ciclos de una precisión prácticamente matemática: respiramos unos 10.000 litros de aire al día; nuestros corazones laten 76 veces por minuto; el estómago se contrae unas tres veces por minuto. Y hay mucho más, algunos de ellos más largos, como el de la calcificación de los huesos que está en torno a los 200 días, y otros que sólo actúan según nuestro estado, como los ritmos alfa, que se producen cuando cerramos los ojos y no prestamos atención a nada, de alrededor de 10 ciclos por segundo...

Todos estos ciclos tienen también unas repercusiones en todo cuanto acontece sobre nuestro planeta, y afectan tanto a los individuos como a los grandes colectivos o comunidades, lo que significa que influyen en nuestro devenir histórico. Un estudio detallado de la astrología en relación con la Historia demuestra que las sucesivas conjunciones Júpiter-Saturno muestran un paralelismo con los presidentes de EE.UU o que las de Saturno-Neptuno han señalado los giros más importantes de la extinta U.R.S.S.,...

 Aquellos hombres primitivos, que estaban  más contacto con la Naturaleza que nosotros, dedicaron mucho tiempo de observación de esas  fantásticas luces que surcaban los cielos día y noche (Sol, Luna, planetas y estrellas), y se fijaron en sus ciclos, puesto que de ellos dependía su supervivencia. Hasta tal punto se les veía como dadores, tanto como destructores, de la vida misma que poco a poco los convirtieron en motivo de culto, y así fueron surgiendo las religiones astrales. Arqueólogos y antropólogos han encontrado las huellas de aquellas observaciones sistemáticas. Aquellos pioneros astrólogos-astrónomos grababan una señal en algún lugar cada vez que veían pasar la Luna. De este modo, el calendario lunar más antiguo del que se viene constancia son las marcas en huesos que encontró Marshack y que datan de alrededor del año 25.000 a.C.

Varios milenios después, la técnica de la observación se fue depurando, por lo que empezaron a construir  unas inmensas computadoras de piedra; construidos a partir del año 3.000 a.C. aproximadamente, megalitos como los de Stonehenge y otros eran auténticos observatorios capaces de medir, además de las posiciones lunares, los eclipses y otros interesantes fenómenos astronómicos...

En muchos de los grandes libros se pueden rastrear las conexiones de los ciclos con las doctrinas cósmicas o religiones astrales, incluso en obras de autores insospechados, ya que muchos de ellos han tenido que escribir de forma críptica. Profetas de la antigüedad y personajes bíblicos, como Job, utilizaron términos diversos para referirse a los ciclos; unas veces para librarse de inquisiciones, y otras para darse a entender a la gente a través de parábolas. En este sentido encontramos, según Demetrio Santos, la palabra remolino que aparece en los Salmos: <<Un remolino llama a otro remolino: con el rumor de tus cascadas, todas tus ondas y tus olas pasan sobre mí (48,8)>>. También Job dice: <<A su soplo centellean los cielos, y su mano dirige la serpiente tortuosa>>.

Los ciclos fueron asociándose, por ley de semejanza, con muchas cosas. Aunque animales como la serpiente, el dragón y los reptiles en general fueron, y siguen siendo, los más claros representantes de la idea de ciclo. Esto debió ser así por sus movimientos y posturas ondulantes, así como por sus periódicos de cambios de piel. Encontramos la importancia de serpientes y dragones en mitologías diversas, desde los pueblos de Mesopotamia hasta los de la India, griegos, romanos, japoneses, mayas. Por eso han dado lugar a una infinidad de mitos y leyendas en todo tiempo y lugar. Así lo encontramos en el relato bíblico e Adán y Eva, en el que es la serpiente quien tienta a la mujer. (Eva fue seducida y tentada por el Diablo Lucifer y sí, que tenía una serpiente entre las patas...)

De ahí pasa a considerarlas perversas o símbolo de tentación y perdición sólo había un paso, pues los ciclos, a los que encarnaban por analogía, eran generalmente temidos, ya que ellos producían las variaciones y los cambios de la Naturaleza que tantos peligros generaban en la Humanidad. 

Esas viejas relaciones de analogías entre los ciclos y los dragones o serpientes se convirtieron, al cristianizarse, en los mitos de San Miguel y San Jorge matando al dragón, lo que explicado en base a la ondulatoria y los ciclos sería mucho más simple: el Sol, y por extensión cualquier planeta cumpliendo su ciclo. De cualquier modo, estos mitos son un calco de otros mucho más antiguos.

Pero la serpiente no ha representado lo mismo para todos; Esculapio, al que se cree hijo del Sol, y su escuela tenían a la serpiente como símbolo, representando, en este caso, la sabiduría. Efectivamente, entre los antiguos, los conocedores de los ciclos eran considerados sabios. Y en la literatura védica, por ejemplo, aquellos que instruyen o enseñan son llamados <<dragones de sabiduría>>. (Hoy se celebra en España el día de San José; Él educa a Jesús y a sus otros hijos e hijas que tuvo con la Madre de Jesucristo, la Virgen María).

LAS GRANDES CRISIS DE LA HUMANIDAD, creo, que esta que acontece en este tiempo, es una de las crisis más preocupante de toda la Historia, desde la Venida de Jesucristo a nuestro mundo. La II Guerra Mundial actuó como catalizador para los estudios de los astrólogos mundialistas, que sintieron el fracaso de no haber previsto correctamente tan magno acontecimiento. Y empezaron a buscar nuevos métodos que les pudieran dar una mayor precisión a la hora de efectuar previsiones, las cuales suponen uno de los mayores retos para  la astrología.

Este fue el motivo que espoleó al francés Henri Gouchon, que de 1946 a 1949 publicó unas previsiones anuales basadas en una curiosa gráfica a la que él llamó Índice de Concentración Planetaria.

Consistía en una sinusoide que iba uniendo los puntos formados por los cinco planetas más lentos (Júpìter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón). Esta interesante innovación en el mundo de la astrología pasó prácticamente desapercibida en un principio. Poco a poco, sin embargo, algunos autores fueron estudiándola, rescatándola y, y al mismo tiempo, tratando de perfeccionarla. De ahí surgieron algunas variantes de la misma. Uno de los recuperadores de aquel estudio fue su colega André Barbault, uno de los más grandes maestros de la astrología mundial, que en los años sesenta la adaptó y le puso el nombre de Índice Cíclico...

Vemos en la gráfica como las crestas corresponden a etapas, en general, de recuperación o de auge, mientras los valles de la sinusoide marcan con bastante exactitud los momentos más críticos de la historia del siglo XX. (He leído en los Libros del Zohar que los hombres y mujeres pueden dominar a los astros; pueden someterlos; cuando su conducta es correcta; también, pueden dominar los Elementos de la Naturaleza: Agua, Aire, Tierra, está escrito, en los Textos Sagrados). Hagamos un breve repaso a la gráfica (no olvides estudiar el Zohar). Precisamente los dos valles más pronunciados corresponden, con bastante precisión, a la I y II Guerras Mundiales; el siguiente valle, el de los años 50, marca el punto crucial de arranque de la Guerra Fría, y también la Guerra de Corea; el de los años 60 discurrió con la guerra de Vietnam, la Revolución Roja de Mao y Mayo del 68; el de finales de los 70 coincide con la llegada al poder del ayatollah Jomeini en Irán y la invasión de Afganistán por tropas soviéticas.

Mientras que el último valle dibuja, prácticamente, la reciente Guerra del Golfo y la extraordinaria reestructuración geopolítica que se ha dado recientemente. ¿Es posible que la Tierra sienta un peso excesivo ante las enormes mareas cósmicas que provocan estas grandes concentraciones planetarias? Incuestionablemente, sí; la Tierra también participa en esa extraordinaria danza cósmica, siendo condicionada, y condicionando, a su vez, a los demás planetas.

Nosotros diríamos que, a la luz de estas gráficas, tenemos motivos bastante fundados para pensar que las grandes crisis de la Humanidad no se distribuyen al azar, sino que una ley cósmica las regula. ¿Que sabemos de las Grandes Conjunciones planetarias? Y, para despejar dudas, todavía presentaremos otra prueba, consistente en considerar la secuencia de conjunciones planetaria a lo largo del preste siglo. Esto también podemos considerarlo como la explicación del Índice Cíclico desde otro punto de vista.

De nuevo, debemos a Barbault el haber elaborado este valiosos estudio. En el pasado siglo XX, se han producido un total de 34 grandes conjunciones, concentrada especialmente en ocho etapas. Veámoslas: Hasta 1913 sólo se dieron 4 conjunciones, mientras que de 1914 a 1921 hubo 6, 5 de las cuales se dieron entre 1914 y 1918, esto es, n pleno desarrollo de la Primera Guerra Mundial.

En el período que va de 1922 a 1938 sólo hubo 3  conjunciones, dos de ellas en los años de la gran depresión económica de Wall Street.

En cambio, de 1940 a 1945 se producen otras 5 conjunciones, mientras la Segunda  Guerra Mundial asolaba el mundo.

Le sigue un período casi vacío de grandes conjunciones, el que va de 1946 a 1964, en el que sólo hubo 6 conjunciones, repartidas en 19 años; además, se fueron dando poco a poco, con lo que no se concentraron en ningún momento concreto.

De 1965 a 1971 se produjeron 4 conjunciones; éste fue el período de la guerra de Vietnam, de la Revolución Cultural de Mao y del Mayo del 68 francés. Ya no hubo más conjunciones hasta que de 1981 a 1984 se dieron otras 5. La instalación de Euromisiles y la psicosis nuclear estaba en marcha en estos años en que, además, se especuló con un <<posible fin del mundo inmediato>>, debido, recordemos, a aquella extraordinaria alineación planetaria. (¿Por qué nos salvamos de aquellas catástrofes tan anunciadas?... Muchos cambiaron a bien.)

A estas les siguió otro vacío hasta que, de 1987 hasta 1992, encontramos 3 grandes conjunciones, de extraordinaria importancia, por reunirse las tres en una sola, un triple encuentro Saturno-Urano-Neptuno que no se repetía desde finales del siglo XV. ¡Estamos atravesando la mayor concentración del siglo XX! Es aquí, justamente, donde se ha producido uno de los grandes giros históricos, protagonizado por la Perestroika, la caída del Muro de Berlín la caída del comunismo, el fin de la Guerra Fría y el peligroso e incontrolable resurgir de los nacionalismos.

Estos vertiginosos cambios geopolíticos han pillado al mundo por sorpresa, aunque no a todos: será justo reconocer los méritos a un André Barbault que, a principio de los años 80, dejó escrito, en <<Pronósticos experimental en astrología>> (pág. 138), lo siguiente:

<<... 1988/1992... constituye el centro de una crisis... Aquí podrá verse como el mundo se ... encamina a ... una sociedad mundial inédita>>. Una vez más, la astrología se anticipó increíblemente a uno de los giros históricos de mayor envergadura. La astrología mundial deja así de se únicamente un campo de estudio de las correlaciones entre los movimientos planetarios y el desarrollo histórico y se convierte en un conocimiento que sirve para la <<previsión o para el pronóstico>>.

Todos los resultados que aparecen en este apartado vienen a subrayar los presentado bajo el Índice Cíclico. De aquí podemos sacar una ley: cuantas más conjunciones se producen en menor espacio de tiempo, más profundas y amplias <<<son las crisis históricas>>.

Una de las conjunciones más importante de la historia, merecedora por tanto de atención especial, fue la única vez en varios milenios que se reunieron los tres planetas más lentos de nuestro sistema solar, esto es, los Planetas Generacionales, Urano, Neptuno y Plutón. Corrían los años 577 y 576 a.C. cuando estos tres planetas, aún no descubiertos por los humanos, estaban juntos en el cielo. Algo muy importante y trascendental tenía que pasar aquí en la Tierra. Y así fue: Pitágoras, Buda, Confucio, Lao Tsé y otros maestros o iluminados marcaron un período sumamente histórico para la Humanidad. 

Doriforias históricas

Aquella alarmante alineación de principios de los 80 sirvió, entre otras cosas, para que muchos pusieran el grito en el cielo y proclamasen catástrofes de todo tipo; otros, más apocalípticos todavía, auguraban el fin del mundo.

En realidad aquello era una doriforia planetaria, un fenómeno que se produce cuando muchos planetas se concentran en un pequeño arco del Zodíaco. Ciertamente, las doriforias señalan crisis fundamentales de la historia, aunque la palabra crisis debe entenderse como un punto de cruce, un cambio que haríamos mal en considerar necesariamente catastrófico o apocalíptico. Es más, las crisis forman parte de la vida misma, y sin ellas nada podría ser. Son, pues, absolutamente necesarias para nuestro devenir histórico.

Si echamos una mirada retrospectiva a la historia, encontraremos numerosas dorforias, las cuales siempre ha ido acompañadas de acontecimientos de primera magnitud. Sin embargo, un mal conocimiento de la idea del Gran Año, y de los ciclos astrológicos en general, hizo que muchas doriforias de los siglos pasados sembrasen el pánico: hacia finales del año 1186 los siete planetas conocidos entonces, incluyendo Sol y Luna, iban a reunirse en el signo de Libra. Años antes ya se venía anunciando que alguna terrible catástrofe se iba a producir; en Alemania se abrieron zanjas para protegerse, mientras el emperador de Bizancio hizo amurallar todas las ventanas de su palacio.

Lógicamente, llegado el momento, no hubo ninguna desgracia de las esperadas. En cambio, Saladino, al frente de un gran ejército, emprendió una campaña que, triunfo tras triunfo, culminó con la conquista de Jerusalén. Otras doriforias han servido para justificar apariciones de enfermedades. Así lo hizo Torrella, médico del papa Alejandro VI y de César Borgia, asociando la aparición de la sífilis a la doriforia planetaria del año 1484 en el signo de Escorpio, precisamente el que rige la sexualidad.

Una de las más recientes doriforias fue la que se dio a principios de los años 60, en el signo de Acuario, aprovechada por algunos para anunciar la entrada de la Era de Acuario, mientras otros anunciaron la venida del Anticristo... ¿Estas atribuciones se consumaron?, ¿tienen algún fundamento? Por lo demás, cabe destacar que las doriforias han señalado, de forma inequívoca, que nosotros sepamos, importantes alteraciones metereológicas, climáticas o geofísicas, como ocurrió en la en última doriforia citada o como todavía recordaremos en las devastadoras gotas frías de los primeros años 80. El Sol es un elemento tan espectacularmente vivo que la ciencia todavía tardará muchos años en conocer a fondo, y a medida que se descubre, sigue dando sorpresas.

GUERRA Y PAZ

La guerra y la paz siempre han constituido dos de los hechos más importantes para la Humanidad. Actualmente, cuando el mundo sigue inmerso en multitud de guerras y de desesperados intentos por alcanzar la paz, el hombre del siglo XXI vive con una esquizofrenia que va en aumento: por un lado, la nueva conciencia de globalidad que ha sido una estafa más; el hombre no sabe, no comprende que somos uno con el TODO, y de solidaridad no hay nada, se libra una cruda batalla con la violencia que dirigen en grandes dosis diarias los medios de comunicación que se empeñan en sobrecargar con innecesarias películas e historias macabras y, así digerimos los venenos que contaminan la mente en grandes dosis letales de la violencia que va fraguando en las batallas Wall Stre. El señor de fuerza y poder, el señor tormenta, con el caballo guerra arrastra la crisis financiera, los que se creen semidioses en los templos oscuros.

Encontramos puntos de vista predeterministas en algún genio de la literatura y la cultura, como Jorge Luis Borges, que llegó a escribir: <<Otro tanto me ocurre con el libre albedrío, esa ilusión necesaria que nos hace sentir dueños de nuestras propias acciones>>.

Einstein lo decía de otro modo: <<Para Spinoza y para mí, lo espiritual y lo material son tan manifestaciones de una realidad universal determinada>>, aunque seguramente es una de sus frases más célebres la que al mismo tiempo define mejor su postura al respecto: <<Me repugna pensar que Dios juegue a los dados con el Cosmos>>. (También pienso a veces que somos juguetes en las manos de los gigantes poderosos de la Creación y sufro mucho; después escucho una voz que dice: Tú no lo sabes todo..., ley de la Siembra, no lo recuerda: Cada Causa tiene un efecto bueno o malo).

Séneca creía que <<El orden de las cosas es, en su revolución, dirigido por la serie eterna del Destino, y la primera ley del Destino es que sus secretos son inmutables>>.

Niestzche dejó escrito, en <<Voluntad de poder>>: <<acaecimiento y acaecimiento necesario, pura tautología>>.

Un matemático español, hablando de una especialidad que se llama caos determinístico, decía algo muy sorprendente: <<De que una mariposa esté volando ahora mismo o no en el Amazonas, puede depender la existencia de un tornado en México al cabo de dos meses. Su origen habría que referenciarlo al pequeñísimos chorro inicial de las vibraciones de sus alas>>.

Carl Gustav Jung, que tan a fondo estudió mitologías, simbolismos y astrología, llegaba a la conclusión de que: <<La libre voluntad es la habilidad de hacer alegremente lo que debo hacer>>.

Y Alexander Fleming, el inventor de la penicilina, recogía una cita de un talento literario y filosofaba de este modo: <<Nos complace creer que controlamos nuestro destino>>; pero quizá Shakespeare era más sabio cuando decía: <<Hay un destino que labra nuestros fines por mucho que nosotros lo planeemos>>.

<<Nacemos en un determinado momento y lugar, pertenecemos a un sexo, raza, país, familia, religión incluso pero ¿acaso lo hemos pedido? Por otro lado, las circunstancias históricas, culturales, económicas, socio-políticas, etc., que nos envuelven, nos condicionan inevitablemente. Los descubrimientos sobre el ADN, la cadena biológica que lleva impresa nuestra herencia y transmisión genética, demuestran que nacemos con grandes condicionamientos, tanto físicos como psíquicos. Indudablemente, muchos de los acontecimientos de nuestras vidas no son producto de nuestra voluntad; algunas veces, incluso se contraponen a ella...

A través del estudio astrológico se puede constatar que el momento y lugar de nuestro nacimiento nos condiciona para toda nuestra vida; más aún, nuestra carta astral se muestra significativa incluso más allá de nuestra muerte. De modo que no sólo cuenta el mes del año en que nacemos, sino que la hora y el lugar sirven pata terminar de perfilar unas coordenadas que nos introducen -como si de una tarjeta de identificación se tratase- en el gigantesco y maravilloso mundo que es la vida, marcando la apertura de las puertas dimensionales que a nivel personal nos deben conducir a la conciencia. (Y en nuestra conciencia en ese lugar llamado subconsciente, viven latentes, muchos de los personajes que un día en otro tiempo fuimos, hombre o mujer, pobre o rico, guerrero o cocinera, rey o comerciante etc.)

<<La filosofía está escrita en este inmenso libro siempre abierto ante nuestros ojos (quiero decir: el Universo), pero no se la puede comprender si no se aprende primeramente a conocer la lengua y los caracteres en que está escrito>>. (Galileo).

La mejor garantía de futuro es trabajar por la dignidad de la Humanidad: Seguridad en el empleo, una vida más justa, con un salario justo, una vivienda decente, Sanidad Pública Gratuita, Cultura y Enseñanza accesible para todos. Y Orden y Libertad. Cada uno trabajando en su lugar de nacimiento. Y viajar por todo el mundo por placer. No seamos ingratos. A Dios le han echado muchos velos oscuros, y muchas montañas de culpas. Debemos ser conscientes, del kairo de este tiempo. Es tan fácil traspasar el velo de los misterios desde la Meditación Trascendental y desde ahí abrir el Libro de la Vida. Esa es la mejor garantía para que no te engañen. Nosotros fuimos a la guerra en muchas vidas anteriores. Confío en los hombres buenos, no olviden aquel sacrificio colectivo del Holocausto. Ni comunismo ni Capitalismo el justo medio.

Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor bendice y certifica la obra de nuestras manos. ¡Libertad divino tesoro que es pura tergiversación! ¿Dónde está libertad? Para tener dignidad el ser humano tiene que tener Libertad, Justicia y Equilibrio. Tenemos que evitar este drama histórico bobalicón de los enfrentamientos judíos, musulmanes y cristianos, no hay razones para movilizar al mundo hacia el caos. ILLUMINATI ese es el planificador, su plan supondrá aniquilación. Amén y amén. Sangre y fuego y no saben nada del Infierno...


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