lunes, 9 de octubre de 2023

El Bosque Mágico - Lo que los jóvenes preguntan 4º

 La tormenta pasará. Algo que te ayudará cuando creas que ya no aguantas más es recordar que, por muy negras que te parezcan las perspectivas, ningún problema dura eternamente. Alguien que sufrió muchas desgracias fue el salmista David. Aun así, fíjate lo que le dijo en cierta ocasión a Dios: <<Has cambiado mi duelo en danza para mí>> (Salmo 30:11). Obviamente, David no esperaba que esa alegría durará para siempre, pues la experiencia le había enseñado que en la vida los problemas van y vienen. ¿Has notado tú lo mismo? Es cierto que algunas situaciones pueden parecer insoportables. Pero si eres paciente, verás que con el tiempo las cosas cambian y, por lo general, para mejor. A veces mejorarán de formas que nunca habrías esperado. Otras veces descubrirás nuevos modos de enfrentarse a los problemas. En cualquier caso, ten por seguro que esa situación que tanto te angustia no durará para siempre (2 Corintios 4:17). 

El valor de la oraciónes es tan grande, tiene tanto poder para Dios. Sin duda alguna, nada te ayudará tanto cómo comunicarte con Dios mediante la oración. Puedes pedirle lo mismo que David: <<Escudríñame completamente, oh Dios, y conoce mi corazón. Examíname, y conoce mis pensamientos inquietantes, y ves si hay en mí algún camino doloroso, y guíame en el camino de tiempo indefinido>> (Salmo 139:23, 24). 

Recuerda que la oración es más que una simple forma de desahogarte. Es el medio que tienes para comunicarte con tu Padre celestial y abrirle tu corazón, como Él tanto desea (Salmo 62:8). Así pues, no olvides lo siguiente: 1 Dios sabe qué circunstancias te angustian (Salmo 103:14). 2 Te conoce mejor que tú mismo (1 Juan 3.20). 3 Se interesa por ti (1 Pedro 5:7). 4 Promete eliminar en el futuro lo que te hace llorar (Revelación /Apocalipsis/ 21:4).

Los sentimientos suicidas a veces pueden  ser consecuencia de algún tipo de enfermedad. Si crees que ese es tu caso, no temas pedir ayuda. El propio Jesús recomendó que los que lo necesitaran fueran al médico (Mateo 9:12). Hay tratamiento para muchas de estas enfermedades y, si lo sigues, puedes llegar a sentirte mucho mejor.

También te animará saber que, en el nuevo mundo de Dios, nadie estará enfermo (Isaías 33:24). Dios promete que <<las cosas anteriores no serán recordadas, ni subirán al corazón>> (Isaías 65:17). Mientras tanto, haz lo que puedas para enfrentarte a los retos que se te presenten sabiendo que, cuando llegue el momento, Él acabará con la depresión de una vez por todas (Revelación 21:1-4).

Cierto hombre de tiempos bíblicos llamado Job sufrió muchísimas injusticias. ¿Sabes qué fue lo que le ayudó? <<Ciertamente daré salida a mi preocupación (...) -dijo él-. ¡Hablare, sí, en la amargura de mi alma!>> (Job 10:1.) ¿Por qué no hablas tú también? Desahogarte con alguien en quien confíes te ayudará a asumir poco a poco lo que pasó y a aliviar tu angustia. Recuerda las palabras de Proverbios 24:16: <<Puede que el justo caiga hasta siete veces, y ciertamente se levantará; pero a los inicuos la calamidad los hará tropezar>>. Cometer un pequeño error no te convierte en una mala persona. Reflexiona, más bien, en por qué caíste en la tentación y cómo puedes evitar que te vuelva a pasar.

Medita también en el amor y la misericordia de Dios. El salmista David sabía lo que se siente tras dejarse llevar por una debilidad, y fíjate lo que escribió: <<Como un padre muestra misericordia a sus hijos, Dios ha mostrado misericordia a los que le temen. Pues él mismo conoce bien la formación de nosotros, y se acuerda de que somos polvo>> (Salmo 103:13, 14). Dios sabe que somos imperfectos y, por eso, está <<listo para perdonar>> (Salmo 86:5). Claro, también espera que nos esforcemos por cambiar. Veamos a los Evangelios de Jesús ahí hallamos muchas respuesta para la vida cotidiana. <<Mortales somos y llevamos a cuestas, en nuestro peregrinaje, nuestra alforja llena de dolor.>> Pero, podemos soltarla.

<<Está escrito que los discípulos estuvieron pescando toda la noche y no pescaron nada. Entonces apareció Jesús en escena y les dijo que echaran sus redes otra vez, pero que esta vez las echaran al lado derecho. Pedro obedeció a la voz de Jesús y echó sus redes una vez más al agua. Ahí donde unos minutos antes no había habido ningún pez en el agua, las redes casi se rompieron por la cantidad de peces cogidos.

El ser humano, pescando durante la noche de la ignorancia humana, intenta realizar sus deseos mediante el esfuerzo y la lucha, y al final descubre que su búsqueda ha sido infructuosa. Cuando descubra que su consciencia de ser es Cristo Jesús, obedecerá a su voz y dejará que dirija su pesca. Echará el anzuelo al lado derech, aplicará la ley de la forma correcta y buscará en su consciencia aquello que desea. Al encontrarlo ahí, sabrá que se multiplicará en el mundo de la forma.

Las personas que han tenido el gusto de pescar saben lo emocionante que es sentir al pez en el anzuelo. La mordida del pez va seguida de su juego y después de ese juego se saca al pez del agua. Algo parecido ocurre en la consciencia del hombre cuando pesca en busca de las manifestaciones de la vida.

Los pescadores saben que si quieren pescar un pez grande deben hacerlo en aguas profundas. Si quieres obtener mucho de la vida, debes dejar atrás las aguas superficiales, con sus numerosos arrecifes y barreras, y lanzarte a las azules aguas profundas donde juegan los grandes. Para atrapar las grandes manifestaciones de la vida debes entrar en estados de consciencia más profundos y más libres. Las grandes expresiones de la vida viven únicamente en esas profundidades.

Esta es una fórmula sencilla para tener una pesca exitosa. Primero, decide qué es lo que quieres expresar o poseer. Esto es esencial. Debes saber claramente lo que quieres de la vida para poder pescarlo. Después de tomar tu decisión, aléjate del mundo de los sentidos, retira tu atención del problema y ponla en el mero hecho de existir, repitiendo en silencio pero con sentimiento: <<Yo soy>>. Cuando alejes tu atención del mundo que te rodea y la colocas en el Yo soy, de manera que te pierdas en el sentimiento de simplemente existir, te encontrarás deslizando el ancla que te ataba a las superficialidades de tu problema y, sin ningún esfuerzo, descubrirás que estás avanzando hacia las profundidades.

La sensación que acompaña a este acto es una sensación de expansión. Sentirás que te elevas y te expandes, como si realmente estuvieras creciendo. No temas a esta experiencia de flotar y crecer, porque no vas a perder nada, excepto tus limitaciones. Pero tus limitaciones van a desaparecer cuando te alejes de ellas, porque sólo viven en tu consciencia. En esta consciencia profunda o expandida, sentirás que eres una poderosa fuerza pulsante tan profunda y rítmica como el mar. Esta sensación de expansión es la señal de que ahora estás en las profundas aguas azules, donde nadan los peces grandes.

Imagina que el pez que decides pescar es la salud y la libertad. Empiezas a pescar en estas profundidades informes y pulsantes de ti en busca de esas cualidades o estados de consciencia, y lo haces sintiendo <<Yo soy una persona sana>>, <<Yo soy libre>>. Continúas afirmando y sintiendo que estás sano y eres libre hasta que la convicción de que eres eso te posee.

Cuando la convicción nazca dentro de ti, de manera que todas las dudas desaparezcan y sepas y sientas que te has liberado de las limitaciones del pasado, sabrás que has atrapado esos peces. La alegría que recorre todo tu ser al sentir que eres aquello que deseas ser es igual a la emoción del pescador cuando atrapa a sus peces.

A continuación viene el juego del pez. Esto se consigue regresando al mundo de los sentidos. Cuando abres los ojos al mundo que te rodea, la convicción y la consciencia de que estás sano y eres libre deberían estar tan instaladas en tu interior que todo tu ser se emocione con la expectación. Luego, mientras recorres al necesario lapso de tiempo que tomarán las cosas sentidas en encarnarse, sentirás una emoción secreta porque sabes que dentro de poco tendrás eso que ninguna persona puede ver, pero que tú sientes y sabes que eres.

En un instante, cuando no estés pensando, mientras caminas fielmente con esta consciencia, empezarás a expresar y a poseer eso que eres consciente de ser y poseer, experimentado con los pescadores la dicha de pescar al gran pez. Ahora, sal a pescar las manifestaciones de la vida, echando tús redes en el lado correcto.

Sé oídos que oyen. <<Que estas palabras penetren en vuestros oídos: El hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres. Lucas 9,44.>> <<No seas como esas personas que tienen ojos que no ven y oídos que no oyen. Deja que estas revelaciones penetren profundamente en tus oídos, porque después de que el Hijo (la idea) haya sido concebido, el hombre, con sus valores falsos (la razón), intentará explicar las razones de la expresión del Hijo y, al hacerlo, la hará pedazos. Cuando las personas están de acuerdo en que algo es humanamente imposible y que, por lo tanto, no se puede hacer, si alguien realiza esa cosa imposible, los sabios que dijeron que eso no podía hacerse empezarán a decirte por qué y cómo ha ocurrido.

Cuando hayan acabado rasgando la túnica sin costuras (las causas de la manifestación), estarán tan lejos de la verdad como cuando proclamaron que era imposible. Mientras el ser humano busque la causa de la expresión fuera de quien la expresa, buscará en vano.

Durante miles de años, se le ha dicho al ser humano: <<Yo soy la resurrección y la vida>>, pero no quiere creerlo. Prefiere creer que las causas están fuera de él. En cuanto aquello que no era visto se hace visible, el hombre está listo para explicar la causa y el propósito de su aparición. Así pues, el Hijo del Hombre (la idea que desea la manifestación) está siendo destruido constantemente en manos (explicación razonable o sabiduría) del hombre.

Ahora que tu consciencia te ha sido revelada como la causa de toda expresión, no regreses a la oscuridad de Egipto con sus muchos dioses. Sólo hay un DIOS. El único DIOS es tu consciencia. <<Y todos los habitantes de la Tierra no cuentan para nada>>. <<Y Él hace lo que quiere con los Ejércitos de los Cielos y con los habitantes de la Tierra. Y no hay nadie que pueda detener Su mano o le diga: <<¿Qué haces?>> Si todo el mundo se pusiera de acuerdo en que cierta cosa no puede ser expresada y, sin embargo, tú fueras consciente de ser aquello que ellos están de acuerdo en que no puede ser expresado, tú lo expresarías.

Tu consciencia jamás pide permiso para expresar aquello que eres consciente de ser. Lo hace con naturalidad y sin esfuerzo, a pesar de la sabiduría del hombre y de toda oposición.>> Sigue leyendo el libro de Neville Goddard: <<La fe es tu fortuna>>. 

Dios es Jesucristo. Dios-Cristo vive en nuestros corazones. <<Pedid y se os dará>> -Mateo VII-7. <<No separará el hombre lo que Dios ha unido>>. <<Morir por un error, por un pretendido deber es siempre noble. Morir desilusionado es la mayor de las aflicciones>>. Amiel.

LA VENGANZA DE ISRAEL

<<Europa será rota en pedazos.>> <<¡No hay esperanza para Europa!>> En esta amarga reflexión, el riquísimo financiero judío-norteamericano Bernard Baruch resumía, en febrero de 1937, su profundo desencanto del Viejo Mundo. Después de la crisis de 1929-1930, en efecto, el horizonte no había cesado de ensombrecerse para los animadores del marxismo. Añadiéndose al triunfo del fascismo en Italia y a la instauración del nuevo Estado portugués, el fracaso del Frente Popular en Francia y el desastre rojo en España habían sellado su revés en el Mediterráneo. Y he aquí que en la Europa central se acumulaban las nubes anunciadoras de tormenta más amenazadora todavía, de un huracán dispuesto a barrerles Y que el nacionalsocialismo, sólidamente establecido por la vía legal en Alemania, a partir de 1933, se extendía como mancha de aceite, ganando no solamente a los Estados vencidos, sino incluso a los Estados políticamente engrandecidos, restaurados o creados, pero económicamente desorganizados, por los tratados de Versalles.

<<¡No hay esperanza para Europa!>> Tanto dinero, tantas riquezas, tantas vidas humanas, en el curso de tantas guerras y revoluciones, ¿habrían sido sacrificados inútilmente? Tan cerca del objetivo, ¿habría que renunciar a la realización del gran designio, a la construcción de la Gran Obra, a aquel dominio sobre toda la Tierra prometido por los profetas al Pueblo Elegido (Daniel, VII, 14, 27)?

 ¿O bien, una vez más, tratar de derribar el obstáculo, al precio que fuera, incluso a costa de un "cataclismo" en el cual zozobraría la "civilización"? Y he aquí, que un año más tarde (junio de 1938), un artículo incendiario de la American Hebrew, la más popular de las revistas judías de América, fundada en 1879, aporta como un eco la respuesta esperada, el llamamiento a la Cruzada y vaticina:

<<Europa será rota a pedazos>>. Gracias a la influencia de los judíos Hore Belisha en Inglaterra, León Blum en Francia y Maximo Litvinov en la U. R. S. S., las democracias se unirán contra la dictadura nazi... <<¡Europe will be broken to pieces!>> Y, por encima de los himnos nacionales, el <<God save the King>>, la <<Marsellesa>> y la <<Internacional>>, se alzará el de Israel, <<Eili! Eili!>>, orgullosa de su triunfo. ¡Puesto que no hay nada que esperar de Europa, Europa será destruida! Después de haber leído aquel texto, ¿cómo no pensar que, en los banquillos del Tribunal de Nuremberg, faltaban los principales culpables?...

<<Consecuencia de la crisis norteamericana: quiebras y paro obrero en Alemania. Principal beneficiaria de los créditos norteamericanos (de un total de 23.000 millones de marcos de deudas exteriores, contraídas de 1924 a 1931, según el informe de sir Walter Layton del 18 de agosto de 1931 -8.000  de ellos a corto plazo, de los cuales 6.300 serán reconvertidos por seis meses-, 10.300 sirvieron para el pago de las reparaciones), Alemania ha sido el país europeo más violentamente sacudido por el crack de 1929 y por las retiradas de fondos que provocó (11.000 millones de dólares; liquidación de 1.000 millones de marcos de valores alemanes; anulación de 11 millones de dólares de créditos a corto plazo, del 11 al 31 de mayo de 1931)... El Reichsbank ha reaccionado bien contra la tormenta: ha cerrado la Bolsa el 13 de julio, aumentado al 7 y luego al 10% su tasa de descuento, estrechando la vigilancia sobre las operaciones...

<<La luz se doblegó ante las tinieblas y los ojos ávidos sólo recurrieron a las lágrimas para sedar su escozor>>. Lo que muchos denominaron superficialmente la buena suerte de los supervivientes del Holocausto Nazi, fue la gloria meritoria nacida del coraje de querer vivir. Eso queremos ¡Vivir en Paz con alegría todos  nosotros!

 Evapórense, las lágrimas. ¡Alegría, alegría, alegría! Hoy, el Amor se ha cubierto con los colores del Arco Iris. <<Confié en Dios, nada más que en Él, y todos los peligros que me amenazaban se evaporaron como niebla matutina>>. Así como se disuelve la sal en el agua se disuelvan todos nuestros problemas, conflictos, dolores,  sufrimientos y deudas de todo tipo y también las dudas. Así sea. Amén.

Vuelvo al recuerdo de España: Y llegó lo inevitable: la confrontación abierta; la guerra civil. Una guerra que se auguro corta y fue larga. Una guerra que convocó la atención del mundo y las actitudes más dispares y contradictoria. La Iglesia Católica, que había asistido bajo el dominio del Frente Popular a la persecución y al martirologio, al incendio y al saqueo por una turbas desmandadas y enloquecidas y un poder público incapaz de sostener la disciplina y el orden ciudadano más elementales, resurgió floreciente y victoriosa en la zona nacional y declaró emotiva, solemnemente, que aquella guerra sobrepasaba los límites de una contienda civil para instalarse en el marco histórico de la Cruzada.

De la contienda española de 1936-1939 se han escrito -dicen- más libros que de la Segunda Guerra Mundial. En su mayoría -y a pesar de los años transcurridos- son textos escritos bajo el humo beligerante de uno u otros sectores. Esa literatura, más anecdótica que histórica, constituye hoy, por otra parte, un saneado negocio para quienes se lanzan a la noble aventura de escribir o de editar. 

Esa razón, de valor personal, sobre las motivaciones que exigieron a una generación de españoles <<hacer la guerra>>, como ahora se dice. Cronológicamente, aquellos hechos están lejanos y una mayor parte de la población española sólo los conoce por el relato, el eco, el documento o la leyenda. No sé si ese sector mayoritario de la población conoce, simultáneamente, las razones fundamentales del conflicto. Y lo que es lo más importante, los propósitos transformadores con que se inició la contienda. 

El hecho venturoso, por otra parte, de que el mayor porcentaje de la población actual no haya intervenido en la conflagración, no puede ser pretexto para que se desconozcan, se olviden o se difieran las <<razones y propósitos>> de aquella tragedia.

En ocasiones se nos habla de la guerra a quienes tuvimos el deber de sufrirla como si la guerra  hubiese sido, antes que una colosal sinfonía de dolor, la alegre y jubilosa romería de unos despreocupados. Tal zafiedad no admitiría por mi parte más réplica que la del desprecio, si no estuvieran en juego valores cuya vigilancia comporta la herencia última que recibimos de las manos estremecidas de los muertos.

<<Hace años, al pie de las venerables piedras que son el cimiento de Castilla, dije que la guerra no nos gustaba y que sólo fuimos o iríamos a ella cuando la Patria lo exige, sin dramatismos, sencillamente, llanamente; con esa llaneza que es, en nosotros, una condición impuesta por el alma que emerge de la propia llaneza y austeridad de nuestro paisaje nativo.>>

No somos amigos de los gestos teatrales y quienes proclaman lo contrario faltan a la verdad o se equivocan. <<Si la muerte nos llama, obedecemos sin regateos y morimos con las palabras justas. Si la vida nos devuelve a nuestras casas, lo haremos sin añoranza porque siempre es más alegre vivir que morir y más cuando se vive para entregar la vida... Esto no quiere decir que despreciemos los símbolos que fueron, a la vez, testigos y acicate de la empresa o el recuerdo del sacrificio, y que cuando esos símbolos están en nuestra presencia no sepamos respetarlos con devoción sencilla. Pero no los cultivamos con éxtasis. Nos costaría un trabajo enorme vivir de las rentas de la Historia y engañar nuestra quietud con el recitado de hazañas pretéritas: remotas o inmediatas.>>

<<Nuestras ansias y nuestras instancias acampan resueltamente en el futuro, porque en el afán de España, en la ambición de España, en el amor de España, que ya sé que no está precisamente de moda, seríamos capaces de ser injustos, incluso con nuestro pasado. (España es una entidad, tiene Cuerpo, Espíritu, Corazón y Alma)

Hicimos la guerra, sí; nada hemos exigido a cambio. Es más, desde el primer instante dijimos que no; que nada nos daba derecho a clamar o reclamar y que todo, en cambio, nos obligaba a exigirnos a nosotros mismos para ser fieles a nuestro destino histórico y para ser leales a los españoles que cayeron junto a nosotros. Pero el pueblo tiene derecho a exigir el rumbo que ha de tomar la Historia y tiene derecho a conocer la conducta de los administradores de la victoria...

<<Este vaticinio, estremece y conmueve al que no sea ciego: las previsiones de Marx se cumplirán, inevitablemente, nos dijo aquel día...; faltaban diez años para que la Rusia soviética cayese, con la sumisión de Yalta y Teherán, sobre Estonia, Letonia, Lituania, Yugoslavia, Hungría, Checoslovaquia, Bulgaria, Rumanía, Albania, Polonia...; y catorce años para que Mao triunfase sobre la vieja, misteriosa y legendaria China y el poder comunista se extendiese sobre Corea y Vietnam del Norte o el Tibet y quedasen amenazadas las débiles fronteras sudistas de Corea y del Vietnam, Tahilándia o Birmania...; faltaban veinticuatro años para que el primer pueblo de raza hispánica, nuestra entrañable Cuba, se convirtiera en súbdito teórico y práctico del Kremlin, y algunos más para que la juventud contestaría del Occidente esgrimiese las banderas rojas o descubriese la evasión y la droga...>>

<<Pero... ¿y de la oligarquía, se equivocó en su vaticinio? ¿Es que la Europa del Milagro, la Europa del Mercado Común, es toda Europa? ¿Es que los europeístas, tan afanados a la hora de incitar nuestra presencia en el continente no han reparado en que la unidad de Europa, para ser Europa, no puede limitarse a las estrechas fronteras de una lonja de mercadería y que existe una Europa dominada, sin posibilidades de libre determinación?...>> 

<<La primera mitad de la década de los treinta fue resolutiva. Para mí se corresponden con los años mozos, y, sin embargo, no puedo reclinarme sobre el regusto de la remembranza, porque los recuerdos son amargos y sólo en la medida de su ejemplaridad -¡tanto heroico sacrificio joven, tanta generosidad!-  pueden constituir un estímulo y lo que es más serio y comprometido, una cuestión de honor: no desfallecer. El año 1931 fui sancionado en la Universidad -estudiaba entonces Derecho- con pérdida de curso y luego, en 1932, me expulsaron de la propia Universidad como consecuencia de mis actividades políticas...>>

Oración

Me pongo bajo tu protección, para que me protejas y libres de todo peligro. Cúbreme con tu manto para andar seguro por donde vaya. Tu Señor me libras de cualquier espíritu destructor, de pecado, de ruina, de deudas. Envía tus Arcángeles para que velen por mí, día y noche. Tu mirada está puesta sobre mí, para ayudarme y protegerme, así que no temeré a ningún mal. Amén.

Oración

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y las asechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde suplica. Y tú, príncipe de la milicia celestial, con la fuerza que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás y a todos los de lás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén. 

No olvidar la Oración a la Virgen María Señora de todos los pueblos. Fin por hoy. Hasta cuando Dios así lo quiera. La paz sea conmigo y con todos vosotros, nosotros. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Gracias mil. Jesús, yo en ti confío, concedenos Tu paz, Tu amor, Tu fuerza Tu poder, que seamos todos nosotros como Tú que eres perfecto. Bendicenos con todas tus ganas, sea la paz y la alegría en toda la Tierra. Envía al espíritu Santo sobre toda la Tierra y sobre todos nosotros. El manto de luz azul nos protege del mal. Amén.


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