lunes, 30 de octubre de 2023

El Bosque Mágico - Lo que los jóvenes preguntan 21º

 Tienes el poder de hacer Magia. Recuerda la fórmula: Intención+Acción+Magia. El cuerpo como forma física es una percepción increíblemente errónea de tu verdadera naturaleza. Tu verdadera naturaleza. Tu verdadera naturaleza está oculta en alguna parte dentro de esa ilusión, no fuera de ella; de modo que el cuerpo sigue siendo el único punto de acceso a ella. Sé consciente de tu espacio interior. La vida es mucho más que tus circunstancias. Es sobre todo el movimiento de tu alma y de tu conciencia, la manera en que tu alma y tu conciencia reaccionan ante las circunstancias que te tocan vivir. Procura que tu conciencia y tu alma se muevan hacia el amor y hacia la belleza. Si persistes en ese movimiento, comprobarás que las circunstancias, por difíciles que sean, se transformarán para tu bien. <<Amigos y enemigos, todos pueden enseñarte algo sobre ti, todos son a su manera tus instructores. Los primeros te muestran el valor del amor y la solidaridad. Los segundos te enseñan la importancia de tolerar y perdonar.>>

Trata de ver el corazón de las personas. Busca lo que hay en el fondo de sus actos y palabras. Sé constante en el acto de ver con los ojos del alma y descubrirás un universo de conocimiento. Eres un ser único, con una vida única y un destino único. El mundo ofrece mucho, pero solo algunas cosas resuenan en tu alma, aunque no por ello lo que no resuene es malo o condenable. Discrimina entre lo que te pertenece íntimamente y lo que no. Identifica qué cosas del mundo son un reflejo de tu auténtica naturaleza. Solo así vivirás una vida propia y libre. Solo así te pertenecerás.

La fuente de la que provienen todas las riquezas es inagotable, y como origen del río por el que fluyen todos los bienes, la fuente espera de ti que fluyas con alegría. Usa con alegría los recursos de los que dispones hoy. No los uses con temor a perderlos. Recuerda que la fuente es inagotable. La alegría en el uso de tus bienes y riqueza es un requisito para una vida próspera duradera. ¿Quién ha hecho méritos para recibir? ¿Quién no los ha hecho? ¿Quien merece más? ¿Quién merece menos? Son preguntas difíciles de responder, porque ¿cómo podemos conocer los méritos y virtudes de cada persona? Y aun más, ¿cómo podemos saber lo que hay en el corazón de cada uno. <<Haz el bien y no mires a quién>> Recuerda que el dar no es solo un acto de justicia, sino también y sobre todo un acto de amor. No importan los defectos, las asperezas ni los errores, el amor lo tolera todo y los perdona todo.

<<Cuando tus relaciones sean difíciles y las situaciones adversas, evoca la fuerza del amor. Una vez hayas echado abajo las puertas y los muros que te separan del mundo, la soledad se disolverá como un espejismo que te mantenía cautivo en la ilusión. <<Con el mazo de la solidaridad y la compasión>> derriba los muros del miedo que te mantienen distante y aislado. Rompe los cerrojos de la inseguridad y la desconfianza. La recompensa es una vida plena de alegría y amor. <<Si tu pensamiento y tus emociones cambian a positivo, tu vida cambia en ese sentido. La vida es un largo camino en el que hay que completarse. Vivir, en el buen sentido, es entregarte de corazón a lo que haces. Observa a los niños en medio de los juegos. No importa cuán distantes estén la luna y las estrellas, ellos pueden alcanzarlas porque se entregan de corazón.>>

Entrégate de corazón en cada momento, es la forma de vivir verdaderamente y en la que todo lo que anhelas se hace posible. <<La vida está aquí y ahora>>. La verdad suscita el amor. La verdad establece el amor (cf. 2 y 3), la verdad de, y sobre, Cristo, en oposición a la mentira y al error (cf. 1ª. Juan 2:21-23). Si la verdad es el fundamento del amor, hemos de amar en la verdad, no independientemente de ella. <<Maldita la caridad que va en contra de la verdad>>. (Lutero).

<<La comunión del amor es tan amplia como la comunión de la fe>>. (John Stott) ; todos los que han conocido la verdad son llamados a la misma fraternidad. Pero ¿no debemos amar también a nuestros mismos enemigos? (cf. Mateo 5:44, 45). Sí; mas el amor fraternal de que nos habla aquí Juan implica una dimensión que no se da en el mero amor al prójimo: la comunión, es decir, la común unión de los cristianos en Cristo y en su verdad (cf. 2ª. Corintios 6:14-18). Se trata de una esfera de amor desconocida al incrédulo y de la que no podrá participar a menos que se convierta. El amor al prójimo es amor de compasión, no puede ser amor de comunión. A lo sumo puede llegar a ser amor de participación (en la familia, en el trabajo, en ciertas actividades, etc.), pero nunca amor de comunión en la verdad de Cristo.

Aún más: el mismo amor al prójimo, y al enemigo incluso, se inspira en la verdad de la Palabra de Dios, que nos incita a ello, y no en vagos humanismos incapaces de producir tales sentimientos. Por consiguiente, tampoco este amor indiscriminado puede aceptar otra dirección aparte de la que brinda la misma verdad de la Palabra revelada. Este amor a todos los hombres no debe obrar en menoscabo de la verdad, porque entonces dejaría de ser amor en el sentido bíblico del término.

El cristiano que pretende amar sin tener en cuenta la verdad revelada, lo que hace en realidad es convertir su afecto en debilidad, y su estima, en complicidad con la mentira y el error. Al amor le ocurre lo mismo que a la fe: precisa de un contenido concreto si ha de tener sentido. Este contenido se lo da la verdad revelada. Un ejemplo, apoyado en la regla de oro de la moral, ilustrará lo que afirmamos:<<Así que, todas las cosas que queréis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la Ley y los profetas>> (Mateo 7:12). Esta regla de oro de la conducta lo es solamente para el cristiano, para el que vive en la verdad, para el que ha conocido la verdad.

Supongamos que un borracho intente ponerla en práctica, o un libertino, etc., y saquemos las conclusiones. En los talleres, en las oficinas, está lleno de adultos que se complacen en pervertir a los adolescentes y a los jóvenes con sus ejemplos, con su lenguaje y hasta con su incitación para que los otros pequen. Y, ahora lo encontramos en las escuelas, con la enseñanza de maestros libertinos, que se autonombran "progresistas", son gente ignorante de la verdad y por eso practican lo inmoral, por eso aconsejan a los niños la manera de poder divertirse con el sexo y la promiscuidad. ¿Qué hacen sino hacer con los demás lo que desean que los demás hagan con ellos?... El amor no hace discriminación, pero la verdad que debe orientarlo sí que discrimina en medio de la mentira, el sofisma y el error. De ahí que el amor cristiano auténtico no es siempre comprendido por los incrédulos (1.ª Pedro 2:12; 3:16); puede ser objeto de mofa y aun de abuso. Para que esto último no ocurra -y sea desvirtuado- conviene que dicho amor se nutra siempre de la verdad que lo suscitó y lo mantiene. Jesús, que sabía dar la otra mejilla cuando convenía, protestó por la bofetada del alguacil (Juan 18:22, 23); y el respeto que Pedro y Juan sentían por las autoridades no les impidió confrontarlas con la obediencia suprema que todos debemos a Dios (Hechos 4:18, 20). 

Así, la conducta cristiana estriba en un amor a los demás que se nutre de un previo amor a la verdad revelada (la Biblia) y la verdad encarnada en Jesucristo. <<¡El amor destruye el mal!>> La ética cristiana no puede olvidad que el amor debe estar <<al servicio del Bien y no al de la tolerancia del Mal>>. En Romanos 13:19-21 aparece diáfano este principio. El amor hacia los mismos enemigos, que deja la palabra final a Dios (v. 19), les responsabiliza (v 20) y tiene como objetivo vencer -destruir- con el Bien el Mal. Todo otro amor que tenga distintas metas y olvide esta suprema vocación es inferior al ideal cristiano.

El amor cristiano, pues, no es mero sentimentalismo ni debe copiar móviles que rigen la conducta de tal o cual época, o sociedad, simplemente por que están de moda. El amor, entre los cristianos, debe ser la verdad como afirma el apóstol Juan. Un amor que sólo fuera permisión, debilidad y compromiso con el error y la <<impiedad>>, no podría ser considerado auténtico amor cristiano. El amor del discípulo de Cristo debe arrastrarle, por el contrario, al combate, con vistas de vencer con el Bien al Mal; se trata de un amor conquistador y transformador, un amor producido por la acción del Espíritu Santo, el único capaz de inspirar, y equipar, al creyente para la lucha. v. 2 <<... a causa de la verdad que permanece en nosotros, y estará para siempre con nosotros.>>

Las modas, y los modos, van y vienen; las herejías aparecen y desaparecen (v. 7; cf. 1.ª Juan 2:19), pero la verdad de Dios permanece para siempre. ¿Cuál es la naturaleza de esta verdad? Es una verdad concreta y objetiva. No se trata de una verdad entre otras verdades. Aquí se hace alusión a la verdad, es decir: la revelada por Dios en Cristo (1.ª Juan 1:1-4). Es una verdad viva y dinámica. No es simple teoría o mera asignatura; se trata de un poder dinámico que <<permanece en nosotros>> y actúa desde dentro, desde el centro y motor de nuestra vida. Esto es así debido a la acción del Espíritu Santo en la regeneración (Juan 1:12, 13; 3:5, 6) Es una verdad eterna. No es una moda pasajera, sino la expresión de realidades eternas y la garantía de nuestra propia eternidad: <<estará para siempre con nosotros>>.

Si preguntamos: ¿Cuánto tiempo durará nuestro amor?, hemos de hacernos, antes, otra pregunta para obtener la respuesta: ¿Cuánto tiempo permanecerá la verdad? Así, el amor recibe su garantía de consistencia y perennidad si se funda en la verdad que <<permanece>> <<siempre>>. No fomentamos el amor, ni entre los cristianos ni en el mundo, haciendo compromisos con el error. Esto vale tanto en el orden ético como en el doctrinal. Si Lutero pudo decir: <<Maldita la caridad que va contra la verdad>>, es porque esa caridad no es tal, sino una caricatura. v.3 <<Sea con vosotros gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo, Hijo del Padre, en verdad y en amor.>>

El típico saludo verbal o escrito del primer siglo era <<¡Salud!>>. Es el que encontramos en textos tales como Santiago 1:1; Hechos 15:23. Pero, bien pronto, los cristianos sustituyeron el deseo simple de <<salud>> por el más profundo y bíblico de <<gracia>>... Pablo emplea el mismo saludo que Juan aquí: <<gracia, misericordia y paz>>. Esto indica un progreso, un ahondar, bajo la dirección del Espíritu Santo, por parte de los apóstoles, ya que las pastorales y los escritos de Juan son los escritos de Juan son los escritos del Nuevo Testamento. Tenemos aquí un ejemplo del dinamismo de la fe, que no se estanca, que es progreso en la gracia y el conocimiento de Cristo. El orden de los vocablos sigue una lógica evidente:

1) La gracia de Dios es la fuente de todo bien; de ella fluyen todas las bendiciones. No podemos exigir nada al Señor; pero Él nos concede su favor inmerecido, su gracia (Efesios 2:7-9; Tito 2:11; Juan 1:16). 2) La misericordia es la gracia en acción, constituye la expresión práctica del favor divino (Juan 3:16; 1.ª Juan 4:7-21). 3) La paz es el fruto de esta acción amorosa de Dios sobre nuestras vidas; una paz que no es la simple ausencia de conflicto (la paz como la entiende el mundo), sino la Paz de Dios (Romanos 5:1; Efesios 2:17, 18; 2.ª Tes. 3:16). El <<shalom>> hebreo, una paz constructiva y reconciliadora, llena de la plenitud y el dinamismo divinos.

¿De quién proceden esta <<gracia, misericordia y paz>>?: <<de Dios Padre, y del Señor Jesucristo, Hijo del Padre>>.

En todas sus cartas, los apóstoles desean para sus lectores esta <<gracia>> y esta <<paz>> de parte del Padre y del Hijo indistintamente, con lo que de manera indirecta se subraya la unidad de esencia divina entre el Padre y el Hijo /cf. v. 9).

El término preferido por Juan (tanto en su Evangelio como en las cartas) es el de <<Hijo>> para referirse a Jesucristo, el Cristo. Así, no sólo define a Jesús como el Mesías en quien se cumplen las profecías, sino como el Hijo del Padre, el Verbo que estaba con Dios y que era Dios (Juan 1:1). Sólo una Persona divina puede conceder gracia; de ahí el contraste en el Evangelio de Juan 1:16, 17 entre Moisés receptor de la Ley (una gracia) y Jesús creador, autor, de la gracia y la verdad y no sólo transmisor de ellas (ver versión antigua de la Biblia Reina-Valera) Pero, deseando enfatizar la relación entre la verdad y el amor, vuelve a repetir en el saludo que toda esta triple bendición que quiere para sus lectores es posible, solamente, <<en verdad y en amor>>; en la presencia equilibrada de ambas realidades en nuestra vida. Resulta elocuente y significativo el hecho de que Juan haga cuatro referencias a la verdad en solo tres versículos, los primeros tres versículos con que abre su carta...

<<La Verdad os hará libres. Vosotros sois dioses>>, lo dijo nuestro Señor Jesucristo. -La mente del hombre puede armonizar sus conocimientos completos de Dios con los del hombre mismo y podrá asimismo armonizar estos dos conocimientos con los de los hombres de otros mundos. Se está iniciando, por tanto, un proceso en que multitud de hombres empiezan a buscar la verdad por voluntad propia; y quiero avisar del peligro que suponen las malas intenciones de algunos que tratan de aglutinar almas así esperanzadas dentro de reductos, sectas, pseudorreligiones y apostasías del verdadero honor de ser hombre en Dios.

Con lo cual, la búsqueda del hombre está siendo propulsada por él mismo y a la vez cegada tanto por las religiones establecidas como por las nuevas enseñanzas de hombres ciegos que quieren coleccionar engañados, y desesperanzados así la búsqueda de la Humanidad están impidiendo el verdadero gran paso a Dios, que sólo puede ser mostrado por el Chisto-Cristo o Emmanuel-Jesús.

Y os diré aquí a modo de anticipación que puede parecer adivinatoria-, el ciclo que llega es pues el reinado de un Espíritu de Paz dentro de los hombres. Seguirá habiendo almas fuera y mentes dentro de esta esfera terrena; pero en la Tierra no será considerada ni sentida como un emplazamiento en el que resignarse a pasar una vida cuyo sentido a menudo al hombre se le escapa. 

No será así vista la Tierra, sino que será simplemente una de las muchas manifestaciones de la Creación del Señor, y comprendido esto se podrá respetar a toda <<criatura y a toda cosa creada>>, y el hombre podrá comunicarse con otros hombres de otros mundos terrenos, porque habrá alcanzado un lenguaje en el que poder comunicarse, que es el amor o energía del Cosmos.

Será como una vuelta a los orígenes de la existencia del hombre en este planeta, pero tal regreso no será una imitación estancada, sino que el origen será sólo un ensayo si queda comparado con este nuevo ciclo, pues aquí el hombre podrá armonizar sus conocimientos completos de Dios con los del hombre mismo y podrá asimismo armonizar estos dos conocimientos con los de los hombres de otros mundos. El hombre echará ciertamente sus raíces en su potestad humana, pues al comprender la esencia del hombre y la de Dios adquirirá por fin la facultad divina <<de respetar toda criatura>>; pues dejará de pensar que el hombre, por ser criatura de Dios, ha de ser inferior a El. Pues en aquel corazón donde habite <<el amor habita Dios>> y, si el amor aún no se ha hecho hueco en ese corazón, está Dios esperando a sus puertas, de manera que todo es Dios.

Como se ha anunciado, a la evolución de cada mente del ser humano ha de llevar a cabo a lo largo de su existencia terrena para lograr impulsar la evolución del alma que engendró a ese hombre. La mente del hombre tiene como misión específica la captación y posterior interpretación de las informaciones que circundan al hombre, para guiar los pasos físicos de éste; pero tiene como función esencial, es decir, perteneciente a lo que el hombre es en esencia, la de conseguir un compendio de leyes que sirvan de pasos organizativos del hombre en este mundo, y una vez superados posibiliten al alma a traspasar el ciclo evolucionado de la espiral multidimensional. 

Porque he de decir que esas leyes que sirven de conocimiento principal al hombre no son sino la correspondencia de las leyes cósmicas que el alma ha de acatar y asimilar para subir de estado en estado hacia su fusión con Dios.

Os revelaré seguidamente la naturaleza de estas leyes. El ciclo del hombre,, como os dije, se divide en res fases. Pues bien, cada fase comprende tres sucesivas leyes y al término de esta vida las leyes obtenidas se resumen en una, que es el emblema del siguiente estado de la espiral que el alma traspasa. De modo que las tres primeras leyes que el hombre en su primer ciclo aprende y de ellas se alimentan son: la primera ley de entre éstas es: <<Aprende a sobrevivir terrenamente guiándote del ejemplo de los que te rodean y respeta siempre sus consejos hasta ser capaz de tomar decisiones propias>>.

Esta ley abarca los primeros 10 años de vida, en que el niño aprende a desenvolverse en el mundo físico. Al llegar a esa edad, el niño aprende y empieza a desligarse de muchos patrones de comportamiento y de ideas que ve; es, pues, la etapa en que el niño asume como diferente de la vida de sus padres la suya propia, y para ello ha de transcurrir una etapa de 10 años.

El niño lo primero que aprende es a sobrevivir, y es en el fondo una idea automática inscrita en sus genes desde la decisión del alma de encarnarse; por tanto es una orden del espíritu que no es enseñada, pues perdería su potencia y su efectividad. Esta ley prevalecerá así de este modo, hasta la edad de 5 años, en que el niño comienza a aunar los conocimientos adquiridos por vía exactamente de esa imitación sin juzgar y los utiliza de modo que imprime por primera vez sus opiniones, porque ya es capaz de considerar la efectividad de los actos, sus resultados en su esfera de actuación y sus resultados en sus sentimientos; por tanto, el niño aprende a discernir la justicia y lo que es necesario.

Y entonces comienza la etapa dentro de esa primera fase en que el niño aprende poco a poco a sobrevivir terrenamente de acuerdo con lo que ha aprendido, y empieza a usar las enseñanzas de formas propias y exclusivas. Es en esta edad donde el espíritu adquiere la potestad sobre la facultad visual en el terreno de su función secundaria. Cuando el espíritu mandaba y mantenía la orden tajante de sobrevivir a la mente a expensas de la observación e imitación de los demás, los sentidos más prevalentes sobre los demás eran los del olfato y el gusto -así como el táctil que prevalece, aunque en un aparente segundo plano, durante toda la vida terrena, según término que, como se dijo, no es más que aparente.

Entonces, hasta los 5 años de vida el niño guía sus comportamientos y sus anotaciones mentales, dirigidos a que el espíritu nutra al alma, los guía pues a través del olfato y el gusto en su captación de energías y de información de acontecimientos que esas energías contienen. Son los dos sentidos más próximos a la interpretación de la mente en este primer estado, pues se relacionan más directamente con su uso predominante en el útero; y aviso para tal continuidad de alternancia de sentidos no se altere de forma brusca, lo que daría y ocasionaría lagunas en el espíritu y por tanto el titubeo en el alma, y por consiguiente el niño se estacionaría en esa etapa; y es el caso de las personas que no han conseguido avanzar mentalmente y su comportamiento mental se equipara al de los niños de esa edad...

Así concluye Aarón Fuente de Rico, llega Violeta al aula, diciendo: -Te has convertido en el dueño de este grupo, Aarón Fuente de Rico, ¿qué marca piensas imprimirle a tus hijos y qué destino vas a ofrecerle? Estos necios que provocan los conflictos tienen la mentalidad y el comportamiento de los niños de cinco años, tienen tales lagunas que los discapacitan para gobernarse así mismos, así qué, gracias al encarnizado trabajo de las bestialidades de la guerra, se construyen sus propias tumbas. -Violeta se convertía en otra persona, idéntica y distinta a la vez, a la que ya no afectaban el envejecimiento ni las imperfecciones. Y pensó que Roberto el Silencioso había pasado por una prueba similar, pruebas duras...

Al entrar vivo en la muerte, su esposo se había desprendido de las realidades de este mundo para asumirlas mejor y abrir el camino a sucesores. Ahora, habitado por su luminosa presencia, Roberto recibía su herencia de pleno. Todos los miembros del equipo de la derecha estaban sentados en la última fila del aula de la morada de la eternidad, decorada con estanterías llenas de admirables libros, principales obras eran la Biblia, los Evangelios, El Zohar, Magia..., y los libros de hechicería de su Padre Fernando el Cojo el patrón, patrocinador del Bosque Mágico.

El doctor Ramón el Salvador de Vidas fue el primero en levantarse, y en seguida fue imitado por sus compañeros. Juntos formaron un círculo en torno a los maestros, cuya mirada se demoró en los libros de oraciones. Violeta, dijo al maestro Juan Sabio Grande, vamos a rezar una poderosa oración para evocar la paz en el mundo, nos abren las puertas para el camino iniciático. Se adelanta, Víctor Jesús Gloria de Dios diciendo: -Madre, permite que antes, lea yo está oración, es la Oración de la SANTA FAZ, de Dios Padre.

<<DIOS PADRE: <<Hijos míos, en los días terribles que vendrán a la humanidad, la SAGRADA FAZ de mi divino Hijo será paño de lágrimas, porque mis verdaderos se ocultarán tras ella.

Será la SANTA FAZ, verdadera ofrenda para que Yo aplaque los castigos que enviaré a la Humanidad.

En las casas donde hallare, habrá luz para liberarse del poder de las tinieblas. En los lugares familiares donde esté la SAGRADA FAZ de mi Hijo, daré orden a mis ángeles para que los señales y sean mis hijos preservados de los males que acaerán sobre esta humanidad ingrata. Hijos míos, haceos todos apóstoles verdaderos de la SANTA FAZ, y extenderla por todas partes. Mientras más extendida esté, menor será la catástrofe. (Mensaje "CRUZ BLANCA" 20-8-1970)

Portada: Reconstrucción eléctronica del Rostro de Jesús, según la Sábana Santa. NASA. NOTA: Se recomienda colocar la Santa Faz en un lugar de preferencia de los hogares, y por el lado interior de la puerta de la calle mirando hacia adentro. Ello es una señal de protección divina, como lo fue la Sangre del Cordero en el dintel de las casas de los israelitas en Egipto. (Éxodo 12, 13) Pedidos: Tel.: 95 568 02 98 (Sevilla-España)

Jesús promete el 28-3-1975, a su instrumento, en DOZULÉ (Francia) que: todo hogar que rece diariamente esta oración con confianza será protegido contra todo cataclismo, y derramará en los corazones SU DIVINA GRACIA PAZ ALEGRÍA Y MISERICORDIA. Oración:

<<Jesús de Nazaret triunfó de la MUERTE SU REINO es ETERNO. Viene a vencer el mundo y el tiempo. Piedad, DIOS mío, por aquellos que Te blasfeman, perdónales, ellos no saben lo que hacen. Piedad, DIOS mío, por el escándolo del mundo, líbrales del espíritu de Satanás. Piedad, DIOS mío, por aquellos que huyen de Ti, dales el gusto de la SANTA EUCARÍSTIA. Piedad, DIOS mío, por aquellos que vayan a arrepentirse al pie de la CRUZ GLORIOSA, que allí hallen PAZ y ALEGRÍA en DIOS nuestro SALVADOR. Piedad, DIOS mío, para que llegue TU REINO, pero sálvales, están a tiempo todavía... porque el tiempo está próximo, y he aquí que YO VENGO. Amén. ¡VEN, SEÑOR, JESÚS! (Rezar 1 Padre Nuestro y 10 Ave María cada día) Jaculatoria: ¡SEÑOR, derrama sobre el mundo entero los tesoros de TU INFINITA PAZ, TU ALEGRÍA Y TU MISERICORDIA! ¡Ven, Señor, Jesús! Gracias mil. Amén.

Fin por hoy. Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Gracias por Tu Protección. Hay que recordar que tanto a Jesús el Nazareno, como a Zarathustra, lo quitan de en medio, lo asesinan, porque a los mercaderes del templo no les convenía su predicación de LA PALABRA DE DIOS EL PADRE EL ETERNO CREADOR DE TODOS LOS MUNDOS.

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