martes, 17 de octubre de 2023

El Bosque Mágico - Lo que los jóvenes preguntan 12º

 La verdadera nutrición llega a través de alimentos sanos, los que consumamos en mal estado nos perjudicará. Esto es algo que podemos aplicar a todos nuestros niveles: a lo físico, a lo mental, a lo emocional y a lo espiritual. Es importante que atendamos a lo que introducimos en nuestro interior, porque de alguna manera puede condicionarnos negativamente o bien puede nutrirnos y elevarnos. Además, nosotros mismos podemos ser fuente alimenticia para la mente y el espíritu de los otros y éstos a su vez, alimentarán e iluminarán a otros, por lo tanto es importante que ésta sea una cadena de eslabones fuertes y sanos. Hagamos una mirada consciente hacia lo que estamos consumiendo, sea ello información, creencias, relaciones o comida, cuanto más integrales sean mejor nutridos estaremos.

No demos cabida a los pensamientos que alberguen temores, desánimo y negatividad; optemos por la claridad, la aceptación, la dignidad y lo positivo. En definitiva, muchas de nuestras acciones empiezan a tomar forma en nuestra mente, por lo que debemos alimentarla correctamente. La mejor fuente de nutrición que podemos encontrar: la de la verdad interior. Si nos preocupamos por conectar con nuestro maestro interno, comprenderemos que tenemos todo lo que necesitamos, no sólo para alimentarnos correctamente a nosotros mismos, sino también para nutrir a otras personas. De todas formas, también se nos recuerda que debemos trabajar desde la humildad; si nos jactamos de ello lo echaremos todo a perder.

Sólo encontrarás la felicidad siendo tú mismo, porque hay tantas formas de ser feliz como seres humanos hay sobre la Tierra. A lo largo de tu vida te han dicho quién eres y qué debes hacer. Detente por un momento y contrástalo todo con tus deseos más íntimos. Entonces descubrirás que forma parte de ti y qué no, y sabrás cuál es el equipaje auténtico con que puedes continuar tu camino.

Muchos de nuestros pensamientos están basados en la ignorancia y en emociones perturbadas que enferman nuestra mente, nuestro corazón e incluso nuestro cuerpo. Las enseñanzas de Buda son una medicina espiritual que, al ponerlas en práctica con sinceridad, nos sanan profunda y gradualmente del sufrimiento y las enfermedades. La rueda de la vida gira, pero su centro y esencia permanecen inmóviles e inmutables. Cuando estés en medio de las adversidades, concéntrate en la acción correcta, la acción noble y buena, firme y creativa. Tu centro y esencia son esa acción, la paz en medio de la lucha es esa acción. Porque el combate, el campo de batalla y las adversidades vienen y van. Pero lo que tú eres, la acción correcta que brota de tu centro, es inmutable y eterna. Tu vida es un huerto en el que Dios y tú trabajáis hombro con hombro. Pero recuerda que a cada uno le corresponde una labor.

No desfallezcas cuando las circunstancias te superen y esfuérzate por mantenerte sereno. Las situaciones que parecen desbordarte son el trozo de huerto que corresponde a Dios. Ocúpate tú de lo tuyo, persiste en tu labor, realiza la acción correcta y entrégale lo demás a Aquel que siempre está a tu lado. Vivir, en el buen sentido, es entregarte de corazón a lo que haces. Observa a los niños en medio de sus juegos. No importa cuán distantes estén la luna y las estrellas, ellos pueden alcanzarlas porque se entregan de corazón. Entrégate de corazón en cada momento, es la forma de vivir verdaderamente y en la que todo lo que anhelas se hace posible. <<La vida está aquí y ahora, no permitas que nadie te quite tu paz y te robe la vida.>> 

-¿Y cómo sigue Pablo? -Muy mal. Una caries galopante ha diezmado su dentadura. No se ha cuidado sus dientes, ahora tiene la cara hinchada le acaban de sacar un par de muelas. -¡Ah! -exclamó Violeta, simulando no conocer la noticia-. La joven Magdalena formaba parte de un grupo de astrólogos que rodeaba a la maestra. 

-¿Y cómo sigue el viejo mundo? -La suerte está echada. Así que procure tener limpia su conciencia, obre correcto y su alma se salvará. Cómo calificaría sin ironía a esta humanidad, no encuentro otras palabras que siguen a un pastor con cayado de hierro y fuego <<como un rebaño caldeo>> que terminará cociéndose en un caldero o asados y muy tostados en plena juventud por el sol del desierto... Sobre la mesa de la biblioteca había un libro de lomo ancho, Magdalena lo tomó y empezó a leer en voz alta, antes dijo: -¡Oh! que interesante, he estado oyendo... de este libro durante mucho tiempo.

<<Lázaro, al contrario de los apóstoles, sí se percató de inmediato de la trascendencia del acto de Jesús. Sin olvidar la simbología, aquella multitud no había hecho otra cosa que <<proteger>> al rabí de las garras del Sanedrín. No me cansaré de repetir este aspecto de la cuestión. En los Evangelios que yo había estudiado, en ningún momento se habla de ello y, sinceramente, a cualquiera con sentido común y un mínimo de información sobre lo que estaba sucediendo en aquellas últimas semanas, no se le hubiera podido pasar por alto que dicha <<maniobra>> fue una jugada maestra por parte del Galileo. Como se dice en nuestro tiempo, <<mató varios pájaros de un solo tiro.>>

<<Al comprobar que Jesús de Nazaret se ofrecía gustosamente al diálogo, aproveché la ocasión y le pregunté su opinión por aquella tarde. -He estado en medio del mundo y me he revelado a ellos en carne. Les he encontrado a todos borrachos. No he encontrado a ninguno sediento. Mi alma sufre por los hijos de los hombres, porque están ciegos en su corazón; no ven que han venido vacíos al mundo e intentan salir vacíos del mundo. Ahora están borrachos. Cuando vomiten su vino, se arrepentirán...>>

<<-Esas son palabras muy duras -le dije-. Tan duras como las que pronunciaste sobre el Olivete, a la vista de Jerusalén... -Tal vez los hombres piensan que he venido para traer la paz al mundo. No saben que estoy aquí para echar en la tierra división, fuego, espada y guerra... Pues habrá cinco en una casa: tres contra dos y dos contra tres; el padre contra el hijo y el hijo contra el padre. Y ellos estarán solos. -Muchos, en mi mundo -añadí procurando que mis palabras no resultaran excesivamente extrañas para Lázaro - podrían asociar esas frases tuyas sobre <<el fin de Jerusalén como el fin de los tiempos. ¿Qué dices a eso? -Las generaciones futuras comprenderán que la vuelta del Hijo del Hombre no llegará de la mano de un guerrero.>>

<<Ese día será inolvidable: después de la gran tribulación, como no la hubo desde el principio del mundo, mi estandarte será visto en los cielos por todas las tribus de la Tierra. Ésa será mi verdadera y definitiva vuelta: sobre las nubes del cielo, como el relámpago que sale por el oriente y brilla hasta el occidente... -¿Qué será la gran tribulación? -Vosotros podríais llamarlo un <<<parto de toda la Humanidad...>> (El nacimiento de la Era del Acuario; el Aguador limpiará toda la Tierra de todo lo impío, una limpieza general después de que los necios siembren el terror a fuego y sangre).

<<Jesús no parecía muy dispuesto a revelarme más detalles. -Al menos, dinos cuándo tendrá lugar. -De aquel día y de aquella hora, nadie sabe. Ni los ángeles ni el Hijo. Sólo el Padre. Únicamente puedo decirte que será inesperado que a muchos les pillará en mitad de su ceguera e iniquidad. -Mi mundo, del que vengo -traté de presionarle-, se distingue precisamente por la confusión y la injusticia... -Tu mundo no es mejor ni peor que éste. A ambos sólo les falta el principio que rige el universo: el Amor.>>

<<-Dame, al menos, una señal para que sepamos cuándo te revelarás a los hombres por segunda vez... -Cuando os desnudéis sin tener vergüenza, toméis vuestros vestidos, los pongáis bajo los pies como los niños y los pateéis, entonces veréis al hijo Viviente y no temeréis. Lázaro, afortunadamente, seguía identificando <<mi mundo>> con Grecia. Eso me permitió seguir preguntando al Maestro con un cierto margen de amplitud. -Entonces -repuse- mi mundo está aún muy lejos de ese día. Allí, los hombres son enemigos de los hombres y hasta del propio Dios... Jesús no me dejó seguir. -Estáis entonces equivocados. Dios no tiene enemigos. Aquella rotunda frase del Nazareno me trajo a la memoria muchas de las creencias de un Dios justiciero, que condena al fuego del infierno a quienes muere en pecado. Y así se lo expuse.>>

<<Cristo sonrió, moviendo la cabeza negativamente. -Los hombres son hábiles manipuladores de la Verdad. Un padre puede sentirse afligido ante las locuras de un hijo, pero nunca condenaría a los suyos a un mal permanente. El infierno -tal y como creen en tu mundo- ignificaría que una parte de la Creación se le ha ido de las manos al Padre... Y puedo asegurarte que creer eso es no conocer al Padre. -¿Por qué hablaste entonces en cierta ocasión del fuego eterno y del rechinar de dientes? -Si hablando en parábolas no me comprendéis, ¿cómo puedo enseñaros entonces los misterios del Reino? En verdad, en verdad os digo que aquel que apueste fuerte, y se equivoque, sentirá cómo rechinan sus dientes. -¿Es que la vida es una apuesta? -Tú lo has dicho, Jasón. Una apuesta por el Amor. Es el único bien en juego desde que se nace.>>

<<Permanecí pensativo. Aquellas palabras eran nuevas para mí. -¿Qué te preocupa? -preguntó Jesús. -Según esto, ¿qué podemos pensar de los que nunca han amado? -No hay tales. -¿Qué me dices de los sanguinarios, de los tiranos?... -También esos aman a su manera. Cuando pasen al otro lado  recibirán un buen susto... -No entiendo. -Se darán cuenta que, al dejar este mundo, nadie les preguntará por sus crímenes, riquezas, poder o belleza. Ellos mismos y sólo ellos caerán en la cuenta de que la única medida válida en el <<otro lado>> es la del Amor. Si no has amado aquí, en tu tiempo, tú solo te sentirás responsable.>>

<<-¿Y qué ocurrirá con los que no hemos sabido amar? -Querrás decir con los que no habéis querido amar. Me sentí nuevamente confuso. -... Ésos, amigo -prosiguió el rabí captando mis dudas-, serán los grandes estafados y, en consecuencia, los últimos en el Reino de mi Padre. -Entonces, tu Dios es un Dios de amor... Jesús pareció enojarse. -¡Tú eres Dios! -¿Yo, Señor?... -En verdad te digo que todos los nacidos llevan el sello de la Divinidad. -Pero, no has respondido a mi pregunta. ¿Es Dios un Dios de amor? -De no ser así, no sería Dios. -En ese caso, ¿debemos excluir de su mente cualquier tipo de castigo o premio? -Es nuestra propia injusticia la que se revela contra nosotros mismos.>>

<<-Empiezo a intuir, Maestro, que tu Misión es muy simple. ¿Me equivoco si te digo que todo tu trabajo consiste en dejar un mensaje? El Nazareno sonrió satisfecho. Puso su mano sobre mi hombro y replicó: -No podía resumirlo mejor... Lázaro, sin hacer el menos comentario, asintió con la cabeza. -Tú sabes que mi corazón es duro -añadí-. ¿Podrías repetirme ese mensaje? -Dile a tu mundo que el Hijo del Hombre sólo ha venido para transmitir la voluntad del Padre: ¡Que sois sus hijos! -Eso ya lo sabemos... -¿Estás seguro? Dime, Jasón, ¿qué significa para ti ser hijo de Dios? Me sentí nuevamente atrapado. Sinceramente, no tenía una respuesta válida. Ni siquiera estaba seguro de la existencia de ese Dios.>>

<<-Yo te lo diré- intervino el Maestro con una gran dulzura-. Haber sido creado por el Padre supone la máxima manifestación de amor. Se os ha dado todo, sin pedir nada a cambio. Yo he recibido el encargo de recordárolos. Ése es mi mensaje. -Déjame pensar... Entonces, hagamos lo que hagamos, ¿estamos condenados a ser felices? -Es cuestión de tiempo. El necesario para que el mundo entienda y ponga en práctica que el único medio para ellos es el Amor. Tuve que meditar muy bien mi siguiente pregunta. En aquellos instantes, la presencia del resucitado podía constituir un cierto problema. -Si tu presencia en el mundo obedece a una razón tan elemental como la de depositar un mensaje para toda la humanidad, ¿no crees que <<tu iglesia<< está de más?>>

<<-¿Mi iglesia? -preguntó a su vez Jesús que, en mi opinión, había comprendido perfectamente-. Yo no he tenido, ni tengo, la menor intención de fundar una iglesia, tal y como tú pareces entenderla. Aquella respuesta me dejó estupefacto. -Pero tú has dicho que la palabra del Padre deberá ser extendida hasta los confines de la Tierra... -Y en verdad te digo que así será. Pero eso no implica condicionar o doblegar mi mensaje a la voluntad del poder o de las leyes humanas. No es posible que un hombre monte dos caballos ni que dispare dos arcos. Y no es posible que un criado sirva a dos señores. Si no, él honrará a uno y ofenderá al otro. Nadie que bebe de un vino viejo desea al momento beber vino nuevo. No se vierte vino nuevo en odres viejos, para que no se rasguen, ni se trasvasa viejo a odres nuevos para que no se estropee. Ni se cose un remiendo viejo a un vestido nuevo porque se haría un rasgón. De la misma forma te digo: 

Mi mensaje sólo necesita de corazones sinceros que lo transmitan; no de palacios o falsas dignidades y púrpuras que lo cobijen. -Tú sabes que no será así... -¡Ay de los que antepongan su permanencia a mi voluntad! -¿Y cuál es tu voluntad? -<<¡Que los hombres se amen como yo os he amado. Eso es todo!>> -Tienes razón -insinué-, para eso no hace falta montar nuevas burocracias, ni códigos ni jefaturas...

 Sin embargo, muchos de los hombres de mi mundo desearíamos hacerte una pregunta... -Adelante -me animó el Galileo. -¿Podríamos llegar a Dios sin pasar por la iglesia? El rabí suspiró. -¿Es que tú necesitas de esa iglesia para amarte a tu corazón? Una confusión extrema me bloqueó la garganta. Y Jesús lo percibió.

-Mucho antes de que existiera la tribu de Leví, hermano Jasón, mucho antes de que el hombre fuera capaz de erguirse sobre sí mismo, mi Padre había sembrado la belleza y la sabiduría en la Tierra. ¿Quién es antes, por tanto: Dios o esa iglesia? -Muchos sacerdotes de mi mundo -le repliqué- consideran a esa iglesia como santa. -Santo es mi Padre. Santos seréis vosotros el día que améis.

 -Entonces -y te ruego que me perdones por lo que voy a decirte- esa iglesia está de sobra... -El Amor no necesita de templo o legiones. Un hombre saca el bien o el mal de su propio corazón. Un solo mandamiento os he dado y tú sabes cuál es... El día que mis discípulos hagan saber a toda la humanidad que el Padre existe, su misión habrá concluido.>> (Gracias, Maestro. Gracias Padre).

<<-Es curioso: ese Padre parece no tener prisa. El gigante me miró complacido. -En verdad te digo que Él sabe que terminará triunfando. El hombre sufre de ceguera pero yo he venido a abrirle los ojos. Otros seres han descubierto ya que es más rentable vivir en el Amor. -¿Qué ocurre entonces con nosotros? ¿Por qué no terminamos de encontrar esa paz? -Yo he dicho que los tibios los vomitaré de mi boca, pero no trates de consumir a tus hermanos en la molicie o en la prisa. Deja que cada espíritu encuentre el camino. Él mismo, al final será su juez y defensor. -Entonces, todo eso del juicio final. -¿Por qué os preocupa tanto el final, si ni siquiera conocéis el principio? (Yo sí lo conozco...) Ya te he dicho que al otro lado os espera la sorpresa... (Hay buenas y agradables y muy malas, ojito).

-Tengo la impresión de que Tú resultarias excesivamente liberal para las iglesias de mi mundo. -Dios es tan liberal, como tú dices, que permite, incluso, que te equivoques. ¡Ay de aquellos que se arroguen el papel de salvadores, respondiendo al error con el error y a la maldad con la maldad! ¡Ay de aquellos que monopolicen a Dios! 

(Escuchad atentos pueblo de Palestina, de Israel y los que se abanderan del estandarte de Jesucristo, lo que siembran será su cosecha y todo lo recibirán multiplicado, según la semilla del bien o del mal, así será lo que revivireis, paga mal con bien, ese es el lema de Cristo, el error de Israel y de los iluminados de Sión, de los masones será puesto a la vista de la sociedad mundial, trabajan en la sombra, para someter a la humanidad para establecer una dictadura planetaria. <<Cuando un hombre político del mundo libre trata con un comunista y no se da cuenta -como pasa en la mayoría de los casos- que se halla ante una inteligencia pervertida, capaz de cualquier crimen y de toda infamia, está perdido. 

Entonces, ¿qué hay que hacer? Para vencer a los comunistas, para escapar de sus trampas, ¿tenemos que convertirnos nosotros también y adquirir este tipo de inteligencia pervertida, dispuestos a perpetrar todo crimen o infamia? Es imposible. Un buen cristiano no puede emplear más que medios legales y correctos. Incluso en el caso de los comunistas. Pero entonces, ¿cómo defendernos de ellos?

Si permanecemos dentro del cuadro de la inteligencia ordinaria, estamos perdidos. Nuestra derrota es inevitable, porque los comunistas actúan desde un plano de existencia superior a nosotros. No, no podemos quedarnos en este estado de inferioridad intelectual.  Afortunadamente, para nuestra salvación disponemos de un antídoto que anula y supera la inteligencia pérfida de los comunistas. Existe también un tercer tipo de inteligencia, inaccesible a los comunistas: la inteligencia de tipo divino.

Jesucristo nos ha aconsejado ser blandos como las palomas y sabios como la serpiente. Nos aconseja poseer una inteligencia que iguale por lo menos a la inteligencia de la serpiente, pero suavizada, purificada por la ternura del amor cristiano.Este tipo de inteligencia, que tiene sus raíces en el amor cristiano, no tiene rival en la humanidad. Cuando nos enfrentamos con los comunistas, teniendo la inteligencia enlazada con la inteligencia de la naturaleza divina adquirimos superioridad ante el enemigo. Todos sus ataques, todas sus trampas, todas sus maniobras, caen impotentes ante la pantalla de nuestra inteligencia cuando es iluminada por el Espíritu Santo. Bien entendido que para conseguir este grado de perfección intelectual tenemos que aplicarnos en primer término un baño purificador, tenemos que quitar el lastre.

Tenemos que librarnos de interés y egoísmo, para servir sólo a la Verdad. Hay que empezar una nueva vida, basada en la idea del Cristo, solidaridad y Amor. No vivimos para nosotros, para nuestros deseos, para nuestra gloria, sino para servir al mundo al que pertenecemos, con sus valores, con su fe, con su justicia. Estamos perdidos si seguimos actuando como hasta ahora, es decir, abordando el peligro fascista masónico comunista con la inteligencia de todos los días. La inteligencia luciférica de los Illuminati, masones y comunistas es superior a la inteligencia común y, por consiguiente, invencible en la lucha política, sostenida sólo por el interés de la élite de las casta familiares, entre ellos comparten todos los cargos y toda la riqueza. Pero la inteligencia fecundada por el Espíritu Santo es superior a la inteligencia luciférica, y como tal es capaz de descubrir y destruir todos los planes del comunismo mundial y de todos los enemigos de Jesús el Nazareno.

Cuando echamos una mirada sobre la historia del comunismo, desde que tomó el poder en Rusia hasta la fecha no podemos contener un grito de admiración: ¡qué inteligencia soberbia la de los dirigentes comunistas, qué genialidad en el manejo del complicado engranaje de su política externa, qué arte en atraer a los Estados escogidos a ser destruidos en su campo de actividad, donde les enredan como en una red de araña! ¡qué planes grandiosos y, al mismo tiempo, con cuánta finura realizados! Cuando un Estado comunista emprende el más insignificante movimiento, nadie se da cuenta que éste pertenece a un complejo operativo de largo alcance, de lejanas perspectivas. Nada se deja a la pura casualidad y nada se realiza sin servir a la meta final: <<¡LA DOMINACIÓN MUNDIAL!>>

Lo que ocurre hoy día en el mundo no podemos atribuirlo sólo a la conspiración comunista. El fenómeno es mucho más complejo. La conspiración actúa con tanta facilidad en el mundo libre porque no encuentra una actitud inteligente que se pueda medir con ella. Entre los que han ayudado a Moscú a extender su imperio en Europa oriental no han sido solamente <<sus agentes infiltrados>> en las altas esferas de la burocracia estatal, sino muchos intachables patriotas e incluso con firmes convicciones comunistas. Estos últimos no podían ser acusados de ayudar al enemigo y ellos constituyen la principal causa de la actual desgracia de sus pueblos.

 En Rumania, Maniu y Bratianu eran jefes de partidos nacionales, por encima de toda sospecha que pudieran pactar con el enemigo.

Sin embargo, ellos desempeñaron el papel decisivo del golpe de Estado del 23 de agosto de 1944, que abrió las fronteras del país a la invasión soviética. Entregaron el país a la bestialidad comunista, basándose en una declaración de Molotov, que en el mes de abril de 1944 afirmó, por radio, que <<Rusia Soviética respetará la independencia del país y su régimen político y social>>.

Podríamos multiplicar los ejemplos, ya que en todos los países del este de Europa, la penetración soviética ha sido facilitada por hombres políticos, que no eran comunistas, que se imaginaban que el comunismo no era ya lo que había sido antaño, sino una fuerza política, como cualquiera, dispuesta a cumplir los compromisos y respetar las buenas relaciones de vecindad. Aquellos hombres políticos actuaban de buena fe, pero su inteligencia no les sirvió para descubrir la trampa que se les tendía.

Tenemos el ejemplo de tantos políticos del Occidente, y al frente de todos los presidentes de los Estados Unidos, que no pueden ser considerados que hayan sido instrumentos del comunismo, y sin embargo, se han comportado de tal manera en sus cargos de responsabilidad que ni el más perfecto agente de Moscú hubiera ocasionado tanto daño como lo han hecho a sus propias patrias y al mundo libre entero. 

<<Nos vemos obligados, por consiguiente, a concluir que tantas veces que la inteligencia europea y occidental en general se enfrenta con la inteligencia comunista, la primera se ve derrotada con regularidad. Los hombres políticos del Occidente comparecen como unos aficionados al frente de los asuntos público, en comparación con la seriedad y el alto grado de preparación de los cuadros comunistas. Si este tipo de hombre político superficial seguirá al frente de los destinos del mundo libre, <<la muerte de Occidente es inevitable>>. 

La causa patente de esta inferioridad intelectual de los líderes políticos del Occidente siempre que tratan el problema del comunismo se debe a una falsa apreciación de los recursos interiores del adversario. Los comunistas emplean otra inteligencia que la del hombre normal. La inteligencia del mismo hombre se diversifica y se agudiza, según la naturaleza de su relación espiritual que mantiene con su yo. Tenemos en primer lugar el tipo de inteligencia común que empleamos a diario en nuestra vida. Con esta inteligencia operamos en un 90 por 100 de los casos.

Pero si nuestro yo se adhiere a las fuerzas del mal, si entra consciente y lúcidamente bajo la obediencia de Lucifer, entonces también nuestra inteligencia sufre un salto cualitativo. Ya no se trata de la misma inteligencia, sino que se convierte en una inteligencia superior a aquella que poseíamos antes en estado normal. Nuestra inteligencia adquiere reflejos luciféricos, de parte del amo al que hemos entregado el destino de nuestra vida.

Los Illuminati los masones, los comunistas y otras sectas..., son devotos y aliados de Satanás. En consecuencia, su inteligencia se ha refinado, es más profunda, más penetrante que la del hombre normal. Ellos actúan desde otro plan de existencia, superior a la inmensa mayoría de la humanidad... Ellos son unos poseídos, y todo ser poseído dispone de un arsenal inmenso y variado de medios para imponer su voluntad... Pero hay algo más que se opone al diálogo con los comunistas. Pertenecemos a dos mundos distintos. Nuestro universo político y espiritual posee otra estructura.

Los valores cardinales de nuestra civilización son detestados por los comunistas que intentan destruirlos. No existe término medio, no hay una plataforma común, que permita la celebración de un diálogo. En primer lugar, un comunista no pertenece ya a la comunidad nacional. El ya no es rumano, ni español, ni francés. Un comunista es un asesino potencial de su propia patria, ya que su doctrina propaga el aniquilamiento de los pueblos. Por esto, todas las denominaciones de partido comunista español, rumano, francés, inglés, italiano, son absurdas. No eres ya ni italiano, ni francés, ni rumano, etc. si eres comunista. Te autoexcluye de la comunidad nacional, ántinacional e internacional, al cual pertenecen todos los comunistas, indistintamente de su origen nacional.

La contradicción es todavía más manifiesta aun cuando se intentan diálogos entre comunistas y cristianos. Un abismo separa a los dos mundos. No se puede pertenecer a la vez a las dos comunidades. Un marxista por la naturaleza de su creencia tiene que combatir y destruir al cristianismo. Un cristiano que se ha hecho comunista ha roto con la Cristiandad, con la Iglesia, ha desertado de la bandera de Cristo y automáticamente se convierte en enemigo del Redentor. Finalmente, las grandes verdades de la vida, como son Cristo, Patria, la persona humana, no pueden constituir tema de discusión. Son realidades fundamentales de la existencia. Estas verdades no se discuten. Se afirman. Se predican desde el púlpito y se defienden, si es necesario con el arma en la mano. 

Ellas constituyen el <<credo>> de nuestra civilización y no pueden ser degradadas a materia de diálogo. En los países caídos bajo su dominación, los comunistas ocultan sus propósitos de liquidar la religión: derriban los templos y asesinan a los sacerdotes. Pero en el mundo libre donde aún no son los amor del Estado, para emplear el hacha para cortar las raíces de la Iglesia, los comunistas se han visto obligados a cambiar su métodos. Ni pueden obrar con brutalidad ni manifestar directamente los sentimientos de odio que guardan ante la religión. En los países occidentales necesitan de tropas auxiliares, de iconoclastas reclutados del mismo seno del pueblo cuya fe quieren destruir.

(En este momento luchar con el arma en la mano, supondría el fin de nuestra civilización como tal, porque, las bombas son atómicas, y hay muchos fanáticos dispuestos a lanzarlas sobre quien se supone sus enemigos, y sería una reacción en cadena, como jugar una partida al pin pon sin retorno).

-Entonces, todo eso del juicio final... -¿Por qué os preocupa el final, si ni siquiera conocéis el principio? Ya te he dicho que al otro lado os espera la sorpresa... -Tengo la impresión de que Tú resultarias esecivamente liberal para las iglesias de mi mundo. -Dios es tan liberal, como tú dices, que permite, incluso que te equivoques. ¡Ay de aquellos que se arroguen el papel de salvadores, respondiendo al error con el error y a la maldad con la maldad! ¡Ay de aquellos que monopolicen a Dios! -Dios... Tú siempre estás hablando de Dios. ¿Podrías explicarme quién o qué es? El fuego de aquella mirada volvió a traspasarme. Dudo que exista muro, corazón o distancia que no pudiera ser alcanzado por semejante fuerza. 

-¿Puedes tú explicarles a éstos de dónde vienes y cómo? ¿Puede el hombre apresar los colores entre sus manos? ¿Puede un niño guardar el océano entre los pliegues de su túnica? ¿Pueden cambiar los doctores de la Ley el curso de las estrellas? ¿Quién tiene potestad para devolver la fragancia a la flor que ha sido pisoteada por el buey? No me pidas que te hable de Dios: siéntelo. Eso es suficiente... -¿Voy bien si te digo que lo siento como una... energía? No me daba por vencido y Jesús lo sabía. -Vas muy bien. -¿Y qué hay debajo de esa <<energía>>? -Es que no hay arriba y abajo -atajó el Nazareno, saliendo al paso de mis atropellados pensamientos-. El Amor, es decir, el Padre, lo es Todo. 

-¿Por qué es tan importante el Amor? -Es la vela del navío. -Déjame que insista: ¿qué es el Amor? -Dar. -¿Dar? Pero, ¿qué? -Dar. Desde una mirada hasta tu vida. -¿Qué podemos dar los angustiados? -La angustia. -¿A quién? -A la persona que te quiere... -¿Y si no tienes a nadie? El Maestro hizo un gesto negativo. -Eso es imposible... Incluso los que no te conocen pueden amarte. -¿Y qué me dices de tus enemigos? ¿También debes amarles? -Sobre todo a ésos... El que ama a los que le aman, ya ha recibido su recompensa.

La conversación se prolongaría aún hasta bien entrada la madrugada. Ahora sé que mi escepticismo hacia aquel hombre había empezado a resquebrajarse... La doncella de Violeta, había llegado del jardín con un gran ramo de rosas rojas y otras pocas amarillas y unos nardos. -¡Señora! ¿Será bueno, encender una vela a Dios y otra al Diablo?, mañana es día de San Lucas, Patrón de Sanlúcar de Barrameda, señora, mañana solo quedarán en Sanlúcar las palomas de la Plaza del Cabildo, como cada año todos vuelan a comprar a otras ciudades, ¿no cree que eso es espolio de la ciudad? -No. No lo creo, porque aquí la gente trabaja en los pueblos y ciudades de los alrededores, así que gastan lo que ganan donde les conviene.

Hablando de velas: Las velas de cera eran infrecuentes, solo las utilizaban las clases altas o las iglesias para sus actividades litúrgicas. En la crónica del Rey Jaime I de Aragón, el conquistador, del siglo XIII, leemos que su madre María de Montpelier, cuando iba a bautizarlo dispuso que fueran encendidas 12 velas de iguales dimensiones, cada una de las cuales tenía el nombre escrito de un apóstol y se dio el caso que la vela de santiago (San Jaime) duró un espacio de tres dedos sobre las otras por lo cual fue escogido el nombre del hijo mayor del Zebedeo: Santiago el mayor.

El poder de las velas, desde el punto de vista oculto, tiene sus raíces en las sagradas escrituras del Génesis: el cuarto día Dios creó la luz (el firmamento de los cielos para alumbrar la tierra) Y finalmente en el sexto creó al hombre. Quiere la leyenda que al ser los seres humanos expulsados del Paraíso, Lucifer les enseñará el uso del fuego (el Prometeo de la mitología griega) con ello el ser humano sustituyó la luz verdadera por la luz del fuego, para enfrentarse a lo que para él desconocido: el conocimiento del mundo, la luz y las tinieblas, el bien y el mal, la felicidad y la amargura, el odio y el amor. 

En sus oídos resonaban las palabras de Lucifer: <<Seréis como dioses>>. ¡Luisa!, hace bien alumbrando con una vela a Dios y otra al Diablo, según las escrituras para el último Milenio, si una sola persona es capaz de amar tanto a Dios como al Diablo, el mundo se salvará de la Gran Tribulación, y creo que hay más de uno que ama tanto la luz como la oscuridad, la noche como al día, a Dios y al Diablo, eso es cierto. 

Y continuando con la Biblia siete velas tiene un candelabro de los hebreos, símbolo de la luz espiritual, de simiente de vida y de salvación, con siete brazos como planetas se cuentan junto con el sol, siete cielos. Las siete lámparas son los ojos de Dios (Siete es el número perfecto) que recorren toda la Tierra. Es también el símbolo del logos, luz del mundo. En el Apocalipsis hay siete candelabros que simbolizan  las siete iglesias. En los primeros siglos cristianos el candelabro designaba el sol de su cuadriga, iluminado por los Siete Rayos, rodeado de los 12 signos del zodíaco y flanqueado en los ángulos con las figuras de las estaciones. El candelabro recuerda también a la cruz de Cristo, fuente de luz, y evoca a los Siete Arcángeles Superiores.

Las velas han sido siempre receptáculos de la luz, pero también instrumento del mal ("poner velas al Diablo"). Nosotros nos referimos al poder la magia de Dios-Cristo, el Diablo pide tu alma, y lo que da a la larga te lo quita. Dios da de todo, sin que le pidas nada. No hay que abusar de su poder. Cuando la encendemos siguiendo un ritual, invocamos unas fuerzas superiores a las que solo debemos hacerlo en caso de extrema necesidad, y este es un tiempo, que requiere oración y ayuno, encender velas blancas, para rogar a Dios y a las fuerzas superiores para que nos iluminen para llegar a soluciones para todos los conflictos de la humanidad, para salir de la gran Tribulación que sufrimos desde los tiempos de la Reina Nefertitis, cuando a su muerte, los sacerdotes ocultaron los ritos al Señor de la Luz Amon Ra, Osiris... y decidieron hacer culto al Señor de las tinieblas: Lucifer, Satán, Baal... y ya es hora de salir a la luz. Una lucha eternizada la Tradición contra la Antitradición, ojito, muchos ojos abiertos, porque no quieren colar la dictadura global.

Fin por hoy. Hasta cuando así Dios lo quiera. Oración, para Jesús expulse a los usureros impíos de toda la Tierra, como hizo en el templo. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Así es. Gracias Padre nuestro. Dios es un hombre, nosotros somos hombre y mujer, Dios y la Diosa María, Madre de Cristo y esposa de Dios, yo ya lo voy comprendiendo, pero lo cierto es que cuesta descubrir estos enigmas tan misteriosos, pero si creemos que un espermatozoide engendra cuando llega al ovulo, igual el polvo del Espíritu Santo engendró en la Virgen María, el plano invisible es algo maravilloso. Meditación, silencio y respira con el corazón verás a Dios, así es. ONU un tratado de Paz Global, un cambio de Era traerá muchos muertos si nos aferramos al viejo mundo. Lo que viene es algo así como vivir en la prehistoria, y solo los justos lo vivirán eternamente. Amén.



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