sábado, 14 de octubre de 2023

El Bosque Mágico - Lo que los jóvenes preguntan 9º

 Desde tiempos muy remotos se viene diciendo que las <<Maravillas del Mundo>> eran siete (en latín, mirabilia: <<aquello que es admirable>>). Se refiere, desde luego, a las obras de arquitectura y escultura consideradas verdaderamente estupendas por su grandiosidad y magnificencia, y por el esfuerzo que habían costado.

Allá por el año 200 antes de J.C., Antípase de Sidón dejó estatuido para siempre el número liimitado para siempre el número de Siete Maravillas, número limitado acaso por haberse hallado que eran siete, justamente, las que un siglo antes Filón de Bizancio registró en su libro titulado De séptem orbis miráculis, es decir, <<Las Siete Maravillas del Mundo>>. Fue, pues, este Filón de Bizancio (otros dicen que Plinio el Viejo o algún otro escritor romano) el que dio origen a la tradición de que las Maravillas del Mundo eran Siete: Las Pirámides de Egipto; los Jardines Colgantes de Babilonia; la Estatua de Júpiter, en Olimpia; el Templo de artemisa, en Éfeso; la Tumba del rey Mausolo, en Halicarnaso; el Coloso de Rodas y el Faro de Alejandría. Por desgracia, de estas siete maravillas del arte, sólo las Pirámides subsisten todavía desafiando a los siglos y sobreviviendo al hundimiento de las civilizaciones, sin que los estragos  del tiempo las hayan marcado apenas con su huella inexorable.

En el mundo antiguo bastaba con que una obra fuese de grandes proporciones para que fuese declarada una maravilla. Gracias a los relatos que nos han legado los autores contemporáneos de ellas, sabemos de tales obras maestras, las Siete Maravillas de ellas, sabemos que tales obras maestras, las Siete Maravillas, provocaron la admiración de aquella época remota, repleta de imponentes grandezas y perfecciones artísticas increíbles, casi fabulosas. Sabido es que los antiguos no concedían ningún valor al tiempo ni a la mano de obra, y su organización social les permitía los trabajos colectivos a largo plazo. Sólo así se explica que pudieran erigir los monumentos que tanto asombraron a la Humanidad de antaño.

En el siglo XVIII solía añadirse a las famosas Siete Maravillas antiguas otra serie de <<maravillas modernas>>, entre las que cabe citar el Coliseo de Roma, la Gran Muralla de China, la Torre de Pisa, la Gran Mezquita de Santa Sofía de Constantinopla, etc.

Nuestro enfoque moderno de la belleza no desdeña el sentido artístico a algunas de esas <<maravillas>> antiguas; las admira también, aun cuando algunas de ellas apenas las conocemos por referencias. Pero nos preguntamos, ¿por qué son sólo Siete las Maravillas escogidas, cuando tantas otras bellísimas estatuas, templos, pórticos y columnas la Antigüedad produjo y especialmente la civilización griega? ¿O será que esas maravillas abarcó la fama sólo a las obras singulares por su impresionante magnitud?

El sentimiento de admiración y asombro ante los espectáculos grandiosos y sublimes y los estupendos fenómenos que ofrece la Naturaleza en sus múltiples y variadas manifestaciones es tan antiguo, o más, que el género humano cuando tienen éstas su origen en la aparición del hombre sobre la Tierra: prehistóricas e históricas.

Pero a través de los siglos falsas ideas metafísicas impedían el desarrollo del recto sentimiento de <<maravilla>> -reverencia combinada con admiración- que hoy se apodera del género humano, bien al contemplar las obras maestras de la inteligencia y la destreza de los hombres, bien las manifestaciones infinitamente varias de las fuerzas naturales.

Para ello ha sido un inmenso trabajo de exploración del mundo, un enriquecimiento de la vida intelectual emotiva, el contraste de las culturas históricas y la serenidad del equilibrio estético obtenido por la visión sincrética de las escuelas. Todo esto elaborado lentamente al ir contemplando cada día nuevas maravillas.

Hoy no transcurre semana sin que las agencias informativas nos aporten la noticia de algún nuevo y sensacional progreso, de una obra o realización increíbles que nos dejan maravillados. Las Pirámides se han hecho familiares a todos, aunque conservando rigurosamente su prestigio maravilloso. ¿Habéis visto el tamaño de las efigies que hay delante de los templos de Egipto? Pues así de gigante eran los hombres que construyeron las Pirámides. Los gigantes, convivían con nosotros, pero solo eran unos pocos, solo los justos, sobrevivieron un tiempo hasta que se extinguieron. Ellos construyeron las grandiosas obras. (Lo he visto en visiones de una vida anterior) En el Génesis dice: <<Y vio Dios que los gigantes no eran buenos para la Gran Obra de la Creación y los extinguió...>>

 Y en la Biblia dice: <<Mujeres indolentes, levantaos, oíd mi voz; hijas confiadas, escuchad mi razón. De aquí a algo más de un año tendréis espanto, oh confiadas, porque la vendimia faltará, y la cosecha no vendrá. Temblad, oh indolentes; turbaos, oh confiadas; despojaos, desnudaos, ceñid los lomos con cilio. Golpeándose el pecho lamentarán por los campos deleitosos, por la vid fértil. 

Sobre la tierra de mi pueblo subirán espinos y cardos, y aun sobre todas las casas en que hay alegría en la ciudad de alegría. Porque los palacios quedarán desiertos, la multitud de la ciudad cesará; las torres y fortalezas se volverán cuevas para siempres, donde descansen asnos monteses, y ganados hagan majada; hasta que sobre nosotros sea derramado el Espíritu de lo alto, y el desierto se convierta en campo fértil, y el campo sea estimado por bosque.

Y habitará el juicio en el desierto, y en el campo fértil morará la justicia. Y el efecto de la justicia será paz; y la labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre. Y mi pueblo habitará en morada de paz, en habitaciones seguras, y en recreo y reposo. Y cuando caiga granizo, caerá en  los montes; y la ciudad será del todo abatida. Dichosos vosotros los que sembráis junto a todas las aguas, y dejáis libres al buey y al asno.

¡Ay de ti, que saqueas, y nunca fuiste saqueado; que haces deslealtad, bien que nadie contra ti hizo! Cuando acabes de saquear, serás tú saqueado; y cuando acabes de hacer deslealtad, se hará contra tí.>>

Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, a ti te hemos esperado, tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salvación en tiempo de tribulación. <<Los pueblos huyeron a la voz del estruendo; las naciones fueron esparcidas al levantarte tú. Sus despojos serán recogidos como cuando recogen orugas; correrán sobre ellos como de una a otra parte corren las langostas. >> (Esto lo he visto en una visión y en sueño. No quedarán ni las montañas, nada...)

Será exaltado Jehová, el cual mora en las alturas; llenó a Sion de juicio y de justicia. Y reinarán en tus tiempos la sabiduría y la ciencia, y abundancia de salvación; el temor de Jehová será su tesoro. He aquí que sus embajadores darán voces afuera; los mensajeros de paz llorarán amargamente. (La ONU...etc.) Las calzadas están deshechas, cesaron los caminantes; ha anulado el pacto, aborreció las ciudades, tuvo en nada a los hombres. Se enlutó, enfermó la tierra; (las bombas atómicas van a volar...) el Líbano se avergonzó, y fue cortado; Sarón se ha vuelto como desierto, y Basán y el Carmelo fueron sacudidos. Ahora me levantaré, dice Jehová; ahora seré exaltado, ahora seré engrandecido.

Concebisteis hojarascas, rastrojo daréis a luz; el soplo de vuestro fuego os consumirá. Y los pueblos serán como cal quemada; como espinos cortados serán quemados con fuego. (Es lo que ya estamos viendo...) Oíd los que estáis lejos, lo que he hecho; y vosotros los que estáis cerca, conoced mi poder. 

Los pecadores se asombraron en Sion, espanto sobrecogió a los hipócritas. ¿Quién de nosotros morará con el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros habitará con las llamas eternas? (las reacciones de las fuerzas atómicas, desencadenará tal fragor que no quedarán ni las Pirámides de Egipto...) El que camina en justicia y habla recto; el que aborrece la ganancia de violencias, el que sacude sus manos para no recibir cohecho, el que tapa sus oídos para no oír propuestas sanguinarias; el que cierra sus ojos para no ver cosa mala; Éste habitará en las alturas; fortaleza de rocas será su lugar de refugio; se le dará su pan, y sus aguas serán seguras.

Tus ojos verán al Rey en su hermosura; verán la tierra que está lejos. Tu corazón imaginará el espanto, y dirá: ¿Qué es del escriba? ¿qué del pesador del tributo? ¿qué del que pone en listas las casa más insignes? No verás a aquel pueblo orgulloso, pueblo de lengua difícil de entender, de lengua tartamuda que no comprendas. 

Mira a Sion, ciudad de nuestras fiestas solemnes; tus ojos verán a Jerusalén, morada de quietud, tienda que no será desarmada, ni serán arrancadas sus estacas, ni ninguna de sus cuerdas será rota. Porque ciertamente allí será Jehová para  con nosotros fuerte, lugar de ríos, de arroyos muy anchos, por el cual no andará galera de remos, ni por él pasará gran nave. Porque Jehová es nuestro juez,  Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro Rey; él mismo nos salvará.

Tus cuerdas se aflojaron; no afirmaron su mástil, ni entensaron la vela; se repartirá entonces el botín de muchos despojos; los cojos arrebatarán el botín. No dirá el morador: Estoy enfermo; al pueblo que more perdonada la iniquidad. <<Acercaos, naciones, juntaos para oír; y vosotros, pueblos, escuchad. Oiga la tierra y cuanto hay en ella, el mundo y todo lo que produce. Porque Jehová está airado contra todas las naciones, e indignado contra todo el ejército de ellas; las <<destruirá y las entregará al matadero>>. Y los muertos de ellas serán arrojados, y de sus cadáveres se levantará hedor; y los montes se disolverán por sangre de ellos. 

Y todo el ejército de los cielos se disolverá, y se enrollarán los cielos como un libro; y caerá todo su ejército, como se cae la hoja de la parra, y como se cae la de la higuera. Porque en los cielos se embriagará mi espada; he aquí que descenderá sobre Edom en juicio, y sobre el pueblo de mi anatema... Lean a Isaías -Apocalipsis, lean la Torá, los libros del Zohar. Hay dos caminos a elegir, uno la destrucción masiva, grandes desiertos, como dejo la Atlántida o Lemuria...etc., o el camino de la paz: donde todos los desiertos florecerán. Lo que se elija, eso tendremos. Fin por hoy. Hasta cuando así Dios lo quiera. Aunque Él quiere que siga..., pero yo me voy a... Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Perdona, nuestros errores y pecados y gracias a miles por que sé que cumplirás nuestros ruegos. Así sea. Dios no es un Dios de sacrificios, no quiere ni tortolas blancas y puras, ni corderos, ni sangre de los humanos. Esto es un invento de los sacerdotes malvados, para distraer al pueblo y someterlos con sus engaños. Confianza en el corazón en la voz interior. ONU, debe crear un plan de paz para toda la Humanidad

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