sábado, 28 de octubre de 2023

El Bosque Mágico - Lo que los jóvenes preguntan 19º

 <<La mentalidad moderna de <<explora y conquista>> se halla perfectamente ilustrada en el desarrollo de los mapas del mundo o mapamundis. Numerosas culturas dibujaron mapas del mundo antes de la época moderna. Evidentemente, ninguna de ellas conocía en realidad la totalidad del mundo. Ninguna cultura afroasiática sabía de América, y ninguna cultura americana sabía de Afroasia. Pero las regiones desconocidas se omitían simplemente, o bien se llenaban de monstruos y maravillas imaginarios. Tales mapas no tenían espacios vacíos y daban la impresión de que había una gran familiaridad con el mundo entero.

Durante los siglos XV y XVI, los europeos empezaron a dibujar mapas del mundo con gran cantidad de espacios vacíos: una indicación del desarrollo de la forma de pensar científica, así como el impulso imperial europeo. Los mapas vacíos eran una novedad psicológica e ideológica, una admisión clara de que los europeos ignoraban los que había en grandes zonas del mundo.

El punto de inflexión crucial llegó en 1942, cuando Cristóbal Colón se hizo a la mar desde Sanlúcar de Barrameda hacia el oeste, desde Cádiz-Andalucía-España en busca de una nueva ruta a Asia oriental. Colón creía todavía en los antiguos y <<completos>> mapamundis. Utilizándolos, Colón calculó que Japón debía de hallarse a unos 7.000 kilómetros al oeste de España. Pero en realidad, más de 20.000 kilómetros y un continente entero y desconocido separaban Asia oriental de España. El 12 de octubre de 1492, hacia las dos de la madrugada, la expedición de Colón dio con el continente desconocido... El descubrimiento de América fue el acontecimiento fundacional de la revolución científica.

No solo enseño a los europeos a preferir observaciones actuales a las tradiciones del pasado, sino que el deseo de conquistar América obligó asimismo a los europeos a buscar nuevos conocimientos a una velocidad vertiginosa. Si realmente querían controlar los vastos territorios nuevos, tenían que reunir una cantidad enorme de nuevos datos sobre la geografía, el clima, la flora, la fauna, los idiomas, las culturas y la historia del nuevo continente. Las Escrituras cristianas, los viejos libros de geografía y las antiguas tradiciones orales eran de poca ayuda. A partir de entonces, no solo los geógrafos europeos, sino los eruditos en casi todos los campos del conocimiento, empezaron a trazar mapas con espacios vacíos que había que llenar.

Comenzaron a admitir que sus teorías no eran perfectas y que había cosas importantes que no sabían. Los europeos fueron atraídos a los puntos vacíos del mapa como si de imanes se tratara, y pronto empezarona rellenarlos. Durante los siglo XV y XVI, expediciones europea circunnavegaron África, exploraron América, atravesaron los océanos Pacífico e Índico, y crearon una red de bases y colonias por todo el mundo. Establecieron los primeros imperios realmente globales y urdieron juntos la primera red comercial global.

Las expediciones imperiales europeas transformaron la historia del mundo: de ser una serie de historias de pueblos y culturas aislados, se convirtió en la historia de una única sociedad humana integrada.

Estas expediciones europeas de exploración y conquista nos resultan tan familiares que solemos pasar por alto lo extraordinarias que fueron. Nunca antes había acaecido nada parecido. Las campañas de conquista a gran distancia no son una empresa natural. A lo largo de la historia la mayoría de las sociedades humanas estaban tan inmersas en los conflictos locales y pendencias con sus vecinos que nunca consideraron explorar y conquistar tierras lejanas.

La mayoría de los grandes imperios extendieron su control únicamente sobre su vecindario inmediato: alcanzaron tierras remotas por el simple hecho de que su vecindario se fue expandiendo. Así, los romanos conquistaron Etruria con el fin de defender Roma (c. 350-300 a.C.). Después conquistaron el valle del Po para poder defender Etruria (c. 200 a.C.). A continuación conquistaron la Provenza para defender el valle del Po (c. 120 a.C.), la Galia para defender a la Provenza (c. 50 a.C.), y Britania para defender la Galia (c. 50 d.C.). Les llevó 400 años ir desde Roma a Londres. En 350 a.C., a ningún romano se le hubiera ocurrido navegar directamente hasta Britania para conquistarla.

En ocasiones, un gobernante o aventurero ambicioso se embarcaba en una campaña de conquista de largo alcance, pero dichas campañas solían seguir rutas imperiales o comerciales bien trilladas. Las campañas de Alejandro Magno, por ejemplo, no acabaron en el establecimiento de un nuevo imperio, sino en la usurpación de un imperio ya existente: el de los persas. Los precedentes más cercanos de los imperios más cercanos de los imperios europeos modernos fueron los antiguos imperios navales de atenas y Cartago, y el imperio naval de Majapahit, que dominó gran parte de Indonesia en el siglo XIV. Pero incluso estos imperios rara vez se aventuraban en mares desconocidos; sus hazañas navales eran empeños locales cuando se comparan con las empresas de los europeos modernos.

Muchos expertos aducen que los viajes del almirante Zheng He, de la dinastía Ming de China, fueron precursores de los viajes europeos de descubrimiento, y los eclipsaron. Entre 1405 y 1433, Zheng He dirigió siete enormes armadas desde China hasta los extremos más lejanos del océano Índico. La mayor de ellas comprendía 300 barcos y transportaban cerca de 30.000 personas. Visitaron Indonesia, Sri Lanka, la India, el golfo Pérsico, el mar Rojo y África oriental. Barcos chinos anclaron en Yidda, el principal puerto del Hiyaz, y en Malindi, en la costa de Kenia.

La flota de Colón en 1492, que consistía en tres barcos pequeños tripulados por 120 marineros, era como un trío de mosquitos comparado con la multitud de dragones de Zheng He. Sin embargo, había una diferencia crucial. Zheng He exploraba los océanos, y ayudaba a los gobernantes prochinos, pero no intentaba conquistar o colonizar los países que visitaba. Además, las expediciones de Zheng He no estaban profundamente arraigadas en la política y la cultura chinas. Cuando la facción gobernante en Beijing cambió durante la década de 1430, los nuevos jefes supremos pusieron fin abruptamente a la operación.

La gran flota fue desmantelada, se perdió un conocimiento técnico y geográfico crucial y ningún otro explorador de la misma talla y con los mismos medios se hizo nunca más a la mar desde un puerto chino. Los gobernantes chinos de los siglos siguientes, al igual que la mayoría de los gobernantes chinos de los siglos anteriores, restringieron sus intereses y ambiciones al entorno inmediato del reino Medio.  La expediciones de Zheng He demuestran que Europa no gozaba de una ventaja tecnológica descollante. Lo que hacía excepcionales a los europeos era su ambición inigualada e insaciable de explorar y conquistar.

Aunque pudieron haber tenido la capacidad, los romanos no intentaron nunca conquistar la India o Escandinavia, los persas no intentaron nunca conquistar Madagascar o España, y los chinos no intentaron nunca conquistar Indonesia o África. La mayoría de los gobernantes chinos dejaron al vecino Japón a sus propios recursos. No había nada de peculiar en ello. Lo raro es que los europeos de los albores de la edad moderna sucumbieran a una fiebre que los impulsó a navegar hasta tierras distantes y desconocidas llenas de culturas extrañas, a plantar el pie en sus playas y a declarar: <<¡Reclamo todo estos territorios para mi rey!>>

Al ver la fotografía de Wendy, Violeta intentó reprimir en vano un sollozo. La maestra siempre había querido que Wendy se sentara frente a ella en el jardín para poder entablar una conversación para evitar que fuera de cooperante a los territorios de Palestina en conflictos. En una de sus reuniones Wendy soltó: <<¡Después de cuatro cervezas, si entrecierro un poco los ojos, cuando miro a Joaquín Sanador Solidario me parece estar viendo al Maestro Jesús de Nazaret, ese joven apuesto, en carne y hueso!>>

En otra ocasión dijo: <<Si alguna vez acabo el libro que estoy escribiendo sobre Jesucristo, te encargaré el prólogo>>. <<¿Y qué iba a escribir yo?>>, preguntó Violeta. -No lo sé-dijo Roberto entre risas-, ¿qué tal algo sobre por qué la fascinación del Maestro de Nazaret o el rey Arturo parece ser un rasgo hereditario? 

Luisa les abrió paso hasta la mesa del grupo. Aaron Fuente de Rico se puso en pie y dio un fuerte abrazo a Violeta, que hizo una mueca de dolor. Max Lengua Veraz era un lingüista australiano que daba clases en el Bosque Mágico y que mostraba cierta inclinación por los dichos y refranes sabios, también le gustaban los chistes malos.

-Apártate un poco, Juan Sabio Grande -le indicó a Sandra Marina-. Deja sitio a Max Lengua Veraz. Juan Sabio Grande movió su table para dejar sentar a Max. -Me alegra ver que te has recuperado y que tienes buen aspecto -dijo, y le dio una palmada en la espalda. Max... no podía apartar la mirada del bastón del Vizconde de Palo Alto. Los diminutos ojos de rubí engastados en la curiosa cabeza que daba forma a la empuñadura estaban sucios de hollín.

Macarena del Potosí siguió la mirada de Max... y acarició el bastón. -Le pidieron a la doncella de la casa si podía guardarlo en el armario. No fue necesario que añadiera nada más. Esa sencilla frase lo decía todo. Iban a continuar reuniéndose como grupo y y Roberto seguiría en su corazón. -Por Wendy y por Raúl -dijo Max... levantando su vaso. -Por Wendy y por Raúl -repitieron todos. Violeta se bebió un sorbito de un trago, aturdida aún por el hecho de que Wendy y Raúl, esas personas de naturaleza solidaria y pacífica, ya no estuvieran entre ellos. La fuerza de la guerra había destruido el hospital de Gaza donde colaboraban como voluntarios cooperantes médicos de una ONG... El sorbo de la fuerte cerveza tenía un efecto medicinal.

Todos los miembros del grupo mostraron un afable interés por el estado de salud emocional de los padres de Wendy y de Raúl, ambos fallecidos en un bombardeo, en el hospital donde cooperaban, en el reciente conflicto de Oriente Próximo. La mayoría solo conocían la versión oficial de los hechos: que los dos habían sido asaltados por un grupo de Hamás y a continuación se había producido la tragedia. Max... se limitó a responder con monosílabos y un gesto adusto y les dijo que pensaba volver pronto al trabajo. En lo que a él respectaba, la velada estaba dedicada a Wendy y a Raúl, no a él.

Ramón Sabio Fuerte se enjugó las lágrimas antes de que desapareciera en su barba. Llevaba un típico jersey sin mangas que escondía su abultada barriga, y en honor de los fallecidos lucía la corbata del Corpus Christi College que, medio en broma, Henry Poder del Cielo le había regalado un año por Navidad, a él que precisamente era de Cambridge. -Te regalo esta corbata para fastidiarte, Ramón Sabio Fuerte, ya que sé que tu amor por Oxford no tiene límites. Espero que la guardes en el fondo de un cajón y que solo te la pongas en caso de que tengas que acudir al funeral de un buen amigo, espero no ser yo, al menos de momento, que tarde...

Aaron Fuente de Rico reparó en la corbata, señaló las paredes del aula cubiertas de vitrinas con antiguos libros de las más diversas lenguas y le preguntó si también tenían allí libros de la historia moderna y contemporánea. -No, creo que tengan lo último de nuestra insensata historia humana -dijo Juan Sabio Grande. 

Todos pronunciaron palabras mesuradas sobre el horror de lo sucedido, la trágica pérdida de dos personas excepcionales. -¡Todos sus libros y documentos! Que desastre -exclamó Aaron Fuente de Rico, y tambíen Andrés Darío Curioso, un viejo autor artúrico.

-Y a mí qué me importan los malditos libros. Yo quiero que vuelva Wendy -dijo alguien muy enojado. -Aaron Fuente de Rico tiene razón al lamentar la perdida de los malditos libros que han quemado. -replicó Juan Sabio Grande-. Wendy hubiera dicho lo mismo. La gente mueren pero los libros perduran a no ser que los insensatos gobiernen, y los quemen en piras.

-Bueno, supongo que nunca conoceremos las conclusiones de Wendy sobre el Grial de Monserrat -dijo Aaron Fuente de Rico, que retomó el hilo de un tema tratado en la última reunión del grupo-. Imagino que su manuscrito se ha convertido en cenizas o que estaba almacenado en un disco duro destrozado por las llamas.

-Quizá el Grial no quiera ser encontrado -comentó Violeta. Todos estamos muy ocupados, pero algún día uno de nosotros debería ir a Montserrat y buscar la carta del rey Arturo para comprobar si hay fuego detrás del humo. -En cuanto pronunció esas palabras se dio cuenta de lo desafortunado de su comentario, murmuró algo en tono de disculpa y se ofreció a pagar el viaje a Barcelona de todo el grupo. -Todos nos sentamos en torno a nuestra mesa redonda y hablamos y hablamos sin cesar -dijo Aaron Fuente de Rico al levantarse para echar una mano a Violeta con las tazas del té-. Lo que necesitamos es un Caballero que monte en su Caballo Blanco y emprenda una verdadera búsqueda del Grial. Un Galahad moderno.

-Puede brillar por su ausencia. Se puede armar si llega la de Dios es Cristo. <<Armarse la de Dios es Cristo>>. De este modo se expresa el desencadenamiento de un gran escándalo donde todos los participantes gritan y ninguno se entiende. La mayoría de los autores coinciden en afirmar que la frase proviene de las controversias y violentos enfrentamientos surgidos en el transcurso del primer concilio ecuménico de Nicea, al discutirse la doble naturaleza, humana y divina, de Jesucristo.

Iniciado en el año 325 bajo el pontificado de Silvestre I, el concilio fue presidido por el obispo de Córdoba, con la presencia del emperador Constantino. Éste había promovido su celebración para resolver la crisis desatada dentro de la Iglesia por los defensores del arrianismo. Mientra que para los católicos el Verbo, Hijo de Dios, es verdaderamente Dios, lo mismo que el Padre, para el heresiarca griego Arrio el Verbo sólo posee una divinidad secundaria. Dicho de otro modo, que el Verbo no es realmente Dios eterno, infinito y todopoderoso. <<¡Cristo es el mismo Dios encarnado!>>

Cuenta M. Eastman que a fines de la Segunda Guerra Mundial, el Alto Mando aliado enumeró, en una comunicación dirigida a sus tropas, las obras de arte existentes en Europa, las cuales debían ser respetadas durante las operaciones militares. Al referirse a Florencia, se especificó: <<Toda la ciudad ha de considerarse obra artística de primer orden>>. No se crea que era una exageración. Si exceptuamos a la Atenas de la antigua Grecia, acaso no hay otra ciudad en el mundo en que se encuentren reunidas en tan reducido espacio tantas y tan excelsas obras de arte como en Florencia, situada a orillas del Arno. La ciudad se extiende en un ancho valle, limitado por las colinas de Toscana, en cuyas laderas verdigrises y suaves crecen los viñedos que producen el famoso vino de Chianti. 

Pero nada explica a primera vista  el prodigiosos auge cultural que hubo en Florencia, población que además tampoco ofrecía la ventaja de ser puerto de mar. Algunos dicen que la explicación ha de buscarse en la inteligencia y en el carácter de los florentinos, así como también en el cariño que profesan a su ciudad-museo. Escépticos y de irónico ingenio, aventajan al resto de los italianos en el uso del idioma, hasta el punto que, en materia de gramática y de pronunciación, <<florentino>> es sinónimo de corrección.

Sea como fuere, la verdad es que el número de pintores, escultores, arquitectos, ingenieros, poetas, eruditos, orfebres y artistas de todas clases que brillaron en Florencia entre los años 1250 y 1600 raya en lo fabuloso. En realidad, casi puede afirmarse que sin Florencia el Renacimiento no se habría producido.

En efecto, el milagro de aquel maravilloso período se hace hoy patente en las famosas colecciones que atesora la ciudad, particularmente en las del Palazzo Pitti y de la Galleria degli Uffizi. Aquí, emocionados y sorprendidos, nos encontramos ante las pinturas de Botticelli, de cuya <<Primavera>> y <<El nacimiento de Venus>> hay reproducciones en todos los países; las obras de Luca della Robbia, entre las que figuran los ángeles en terracota, de los que existen también numerosas copias; los cuadros de Fra Filippo Lippi, que se igualan por su piadosa unción con las beatíficas visiones de Fra Angélico...

Florencia fue fundada en el siglo II antes de J.C., pero destruida por Sila en el año 82 antes de J.C., Julio César la reconstruyó en el año 59 antes de J.C. -Pues si el mundo de la Segunda Guerra Mundial respeto el Arte, ahora también debe ser respetado; el mundo Greco-Romano cambió, eliminó del Circo del Coliseo Romano la lucha de los gladiadores, este mundo nuestro también tiene que cambiar y no permitir la acumulación de la riqueza. <<El heraldo de los nuevos tiempos. Tiempos mejores, más espirituales, y más gratificantes, siempre que te comprometas a cambiar de actitud. Te espera una nueva vida. ¡La riqueza se compartirá y no se atesorará! No consientas abusos en tu terreno. Grandes logros, pero no te duermas en los laureles. Completarás el cambio con una resolución de la ONU que te encaminará a la perfección.>>

En Israel, todo el sistema directivo necesita una revisión a fondo porque es inadecuado, y la incompetencia está haciendo que se estanquen los beneficios de las empresas. Si la decisión de hacer esto se toma rápidamente, aún hay tiempo de salvar la situación. En cuanto se haya arreglado el problema y se incremente la utilización y la fluidez de los recursos, el proceso debe ser estrechamente controlado, ya sea por alguien de la compañía o por la ONU. <<Deténte , Israel, deténte o te costará caro.>> Estás equivocado. El I Ching tiene la razón y es la voz de Dios El Padre Eterno.

-¡Dios mío, qué güena es la tierra! Esto lo dijo Curro el marido de la doncella de Violeta, cuando hizo un viaje en avión a Córdoba, con Luisa su mujer. Era la primera vez que Curro volaba y tuvieron los vientos contrarios y bastante movimiento. Cuando llegaron a Córdoba y se bajaron del avión, Curro puso los pies en el suelo bien firmes y dijo con los ojos en blanco:  -¡Dios mío, que güena es la tierra! Era la primera vez que le oído una cosa así. Porque Curro es un comunista cerrado que niega la existencia del Padre Eterno Dios. Como él dice, <<hacer el paripé>> en el partido, porque de compañero y camarada nunca he visto nada, no hay güenas ideas.

Ya sé lo que esto quiere decir. Quiere decir hacer algo innecesario en ciertas condiciones que todavía no puedo precisar exactamente. Trataré de enterarme. Aquí, en cuestión de amor, los hombres -pobrecitos- padecen sex starvation. No sé qué hacen las mujeres, la verdad. Pero yo por ahora sigo entregada a la historia de los Romanos y los Tartesos. Lo que más me apasiona en Schulten es la parte que dice que Tartesos era la Atlántida perdida en la noche de los tiempos.

Shulten es quien comenzó a poner el dedo en la herida, o en la úlcera (así dicen) de lo andaluz. Y qué equivocados estamos todos en este país, Juan Sabio Grande. No es sólo ésta tierra de castañuelas. Es el misterio mayor de Europa. Eso es. Andalucía era la Atlántida hace tres mil años. Los caballos iban enjaezados de oro; los hombres, vestidos de cuero y de plata; las mujeres presidían los actos públicos y se llamaban gachíes o algo así. Es lo que dice Curro: <<Las gachíes de Tartesos.>> La Atlántida, querida. Shulten hizo excavaciones buscando la ciudad, es decir, la Tarsis del Antiguo Testamento, y sólo encontró un anillo que dice en una inscripción primitiva griega: <<Tú que me llevas, sé dichoso.>> Eso es como si Tarsis le hubiera dado a Schulten en anillo de esponsales y la promesa de entregarse a él en honestas nupcias un día. ¿No es excitante? -Me gustaría intervenir en esas excavaciones si pudiera.

<<Figúrate que el minotauro de Creta salió de las riberas del Guadalquivir. Y no creas que estoy loco como el doctor Adams cuando empieza a hablar de estas cosas. No. En tiempos de Salomón había un rey en Sevilla que se llamaba Gerión y le mandó un toro blanco al rey Minos. Un toro de la ribera de Alcalá de Guadaira, como los que veo pactar a veces desde el balcón de mi cuarto. Hermosos toros que vienen de una casta diferente desde los tiempos prehistóricos, la casta de los toros de lidia. Se dividen en varias clases, así como marrajos, zaínos, cabestros y gazapones, según el color. <<La reina, la esposa de Minos, se enamoró de él, digo del toro de Alcalá de Guadaira, y tuvieron relación sexual, de la cual nació un monstruo con cuerpo de hombre y cabeza de toro. El minotauro del laberinto famoso se podría decir, pues, que era hijo de Alcalá de Guadaira. ¿Sabes? Yo creo que todo esto del toro es alegórico y que probablemente el toro de Gerión era un embajador bastante handsome y que le gustó a la reina. Tal vez ese embajador sabía de toros, porque aquí todo el mundo es experto, y en Creta toreaban ya entonces casi lo mismo que ahora, porque yo he visto dibujos de la época con toreros poniendo banderillas.>>

<<Pero, por otra parte, en la tradición cretense hay objetos y cosas que explican cómo esa relación entre el toro y la reina fue posible. El célebre Juvenal, juzgando a los romanos de su época, dice: <<Al pueblo del que en otro salían generales y magistrados insignes y numerosos ejércitos que constituían su poderío, sólo le queda el recuerdo de sus pasadas glorias, no pidiendo ahora más que dos cosas: pan y los juegos del Circo>>.

A tiempos muy antiguos se remonta el origen de los juegos públicos: existían ya en el reinado de Rómulo, pero es muy probable que las descripciones llegadas hasta nosotros carezcan de alguna autenticidad. Estos juegos romanos tomados de los estruscos y que sufrieron por consecuencia la influencia de los griegos, tuvieron de momento un carácter esencialmente religiosos. Se celebraban comúnmente en tiempos de hambre y peste a fin de conjurar de este modo la cólera de los dioses.

En Roma no hubo sitio especialmente destinado para la celebración de estos juegos hasta la época de Tarquino el Viejo, el cual hizo desecar y transformar en Circo el valle pantanoso comprendido entre los montes Aventino y Palatino. Los juegos romanos o grandes juegos, fueron instituidos por Tarquino en honor a Júpiter, Juno y Minerva, divinidades a las cuales había dedicado el templo  del Capitolio. Estos juegos duraban por lo regular un día y después cinco, siempre a partir del 4 de septiembre de cada año.

Entre todos los juegos figuraban como más importantes los Megalesia que se celebraban a principios de abril, los Floralia a últimos del mismo mes y los Ludi Apollinares en los primeros días de julio... Sin embargo, el espectáculo preferido por los romanos era el venatio, combate de bestias feroces, ya entre sí, ya con hombres.

Se llevaban animales salvajes de todas las provincias del Imperio. Pompeyo, durante su segundo consulado, llegó a reunir 500 leones y 400, panteras y leopardos para juegos que duraban cinco días. Julio César llegó a hacer aparecer en la arena, en una sola vez, 400 leones, y Augusto, en la inscripción célebre de su reinado, dice él mismo que el número de elefantes muertos en el Circo ascendió a 3500. Dícese también que en un día fueron muertas 500 fieras. 

Los combates de gladiadores por los cuales los romanos se apasionaban, con todo y pese a que la mayor parte de escritores de Roma hablan de ellos con desprecio, nacieron en Italia.

En los tiempos primitivos era costumbre sacrificar a los esclavos sobre la tumba de su señor. Más tarde, en vez de darles muerte, les era permitido librar encarnizados combates y duelos a muerte entre ellos; luego se les amaestraba a esa clase de ejercicios, lo cual era una especulación sumamente lucrativa para algunas personas, pues una vez tenían un gran número, los alquilaban para las representaciones. Esta costumbre fue tomada de los etruscos.

Los combates de los gladiadores se verificaban al principio, en el Foro, pero solamente en ocasiones de funerales. Pero así que el pueblo empezó a apasionarse por ese horrible espectáculo se desarrollaba éste en el Circo. Sin embargo, el Circo, por razón de su forma, no era apropiado más que para las carreras; a partir de la época de Julio César, los combates se verificaban en un teatro de forma ovalada llamado Anfiteatro, de los cuales el más célebre fue el Coliseo. El Anfiteatro en un día de representación ofrecía poco más o menos el mismo aspecto de un campo de deportes hoy en día, siendo igual la afluencia de miles de espectadores y el entusiasmo.

Los gladiadores ordinariamente luchaban cuerpo a cuerpo, pero algunas veces formaban dos pelotones luchando el uno contra el otro. Cuando un gladiador había sido herido y vencido, su muerte dependía de los espectadores, los cuales según su situación de ánimo, pedían su vida o su muerte. Los gritos y el agitar de los pañuelos manifestaban el deseo de que fuese perdonado; los pulgares inclinados hacia el suelo silenciosamente eran para el desgraciado la señal de su muerte. (Habrá que gritar en las calles y sacar los pañuelos para que dejen vivir a las personas en Israel-Palestina-Rusia-Ucrania, para que dejen de matar a los indefensos ciudadanos)

Al llegar al mediodía el espectáculo se interrumpía por algunos momentos dirigiéndose la muchedumbre hacia las barracas situadas a lo largo de las <<columnatas>> junto a las graderías superiores. En dichos puestos de venta, encontraban con qué reparar sus fuerzas y apagar su sed, a menos que el emperador o el magistrado que presidía los juegos mandase distribuir refrescos.

El Coliseo es uno de los monumentos mayores y más hermosos que han sido levantados por la mano del hombre. Fue construido en el emplazamiento de la Casa dorada de Nerón, a quien indujo un sueño a erigir un edificio vasto y soberbio que uniese el Palatino y el Esquilino en una sola montaña... Muchos cristianos fueron martirizados en el Coliseo bajo la mirada satisfecha de los miles de espectadores que hacían gala de una crueldad inaudita. No obstante, la mayor parte de los martirios sufridos por los discípulos de Cristo acaecieron en el Circo Máximo y el Circo próximo a San Pedro.

El emperador Cómodo tenía por costumbre bajar a la arena del Coliseo a dar muerte con su propia mano a algunos de sus súbditos para distraer al resto. En las Calendas de mayo, año 833 de Roma (80 de nuestra Era), durante cien días los espectáculos se sucedieron unos a otros en el Coliseo. Los combates entre gladiadores se alternaban con venationes, especie de caza que se llevaba a cabo entre fieras en un escenario de fingidas colinas, bosques y torreones. 

Cerca del Coliseo se hallaba el último espolón del Celiano, hoy huerto o jardín de los padres Pasionistas, n que algunos creen que se hallaría el Vivarium, o lugar en que eran conservados los animales feroces destinados a los espectáculos gladiatorios. Un toque de trompeta daba señal del comienzo de los juegos... Los combates entre gladiadores disminuyeron sensiblemente después del edicto de Milán, publicado por Constantino (año 313), para concluir definitivamente en el año 404 por un edicto del emperador Honorio.

Poco a poco el Coliseo fue siendo abandonado. Posteriormente quedó convertido en fortaleza, cuya construcción fueron dañando el tiempo, los rayos, incendios y terremotos. También la mano del hombre intervino en esta inexorable destrucción. En efecto, por espacio de muchos siglos el Coliseo fue una verdadera cantera de travertino blanco romano, casi tan bello con el mármol.

El Coliseo de ahora es el Planeta Tierra. El escenario se está montado en el Teatro del mundo. Si Dios no lo remedia, el conjunto formidables de pueblos y naciones perecerán bajo el fuego de los unos contra los otros; igual que sucedió en Lemuria o la Atlántida y en otras civilizaciones que nos han ocultado, por ejemplo los Sumerios, donde las tablillas hablan con voz propia... El poeta inglés, William Shakespeare lo dijo con bastante claridad y acierto: <<El Mundo es un Teatro, nosotros somos los actores y, lo bueno es que que podemos escoger el libreto...>> Tenemos libre albedrío, podemos escribir una gran obra de Amor y borrar todo lo malo, y volver a escribir blanco sobre negro y negro sobre blanco para recibir la Edad Dorada, prometida por la Era del Acuario.

 El aguador, puede limpiar con contundencia, arrollando a los vampiros orgullosos, derribando torres y abriendo fallas enormes los terremotos. La naturaleza, nos devuelve según el trato que nosotros le damos y en medio de la selva del duelo y del olvido los cuatro elementos se confabulan para derrotar a las naciones. Hombre, ¿acaso hallaste en la Luna algún mágico prado? Rubén Dario lo dijo bien: <<¿Allá en la Luna hallaste algún mágico prado donde vaga el espíritu de Pierrot desolado? ¿Viste al palacio blanco de los locos del Arte? ¿Fué acaso la gran sombra de Pindaro a encontrarte? ¿Contemplaste la mancha roja que entre las rocas albas forma el castillo de las Vírgenes locas? ¿Y un jardín fantástico de misteriosas flores no oíste al melodioso Rey de los ruiseñores? No juzgues mi curiosa demanda inoportuna, pues todas esas cosas existen en la Luna. ¡Bien venido, Cyrano de Bergerac! Cyrano de Bergerac, cadete y amante, y castellano que trae los recuerdos que Durandal abona al país en que aún brillan las luces de Tizona. 

El Arte es glorioso vencedor. Es el Arte en que vence el espacio y el tiempo, su estandarte, pueblos, es del espíritu el azul oriflama. 

¿Qué elegido no corre si su trompeta llama? Y a través de los siglos se contesta, oíd: La Canción de Rolando y la Gesta del Cid. Cyrano va marchando, poeta y caballero, al redoblar sonoro del grave Romancero. Su penacho soberbio tiene nuestra aureola. Son sus espuelas finas de fábrica española. Y cuando en su balada Rostand teje el envío, creeríase a quevedo rimando un desafío. ¡Bien venido, Cyrano de Bergerac! No seca el tiempo el lauro; el viejo Corral de la Pacheca recibe al generoso embajador de la fuerte Molière. En copa gala Tirso su vino vierte. Nosotros exprimimos las uvas de Champaña para beber en Francia y en un cristal de España.>> Cantos de vida y esperanzas de Rubén Darío.

España costeó la gesta del Descubrimiento de las Américas. Cristóbal Colón discutido descubridor el 12 de octubre 1492. España llevo Cantos de vida y esperanzas a los nativos, llevó la fe cristiana, crearon escuelas y universidades, Catedrales e Iglesias, legó un idioma universal. Los reyes de España promulgaron leyes y tratados sobre  los derechos humanos y también, sobre los derechos de los nativos. El tiempo es un oráculo, unos dicen unas y otras infamias. Lo cierto es que hay millones de sintecho por todo el planeta. Ni siquiera tienen un baño, un retrete o agua corriente. Millones de pobres pasan hambre. Millones seres humanos son secuestrados para la trata sexual, el tráfico de órganos...etc., hoy puesto a las claras en el cine. La gente, tiene que decir basta. Jesús lo dijo: No le hagas al prójimo lo que tú no quieres que te hagan a ti. La Ley de la Siembra nos devuelve tanto el bien como el mal multiplicado. Lee a los Evangelios con la Palabra de Jesucristo.

Millones de hombres aún son esclavos y sus amos los llevan a los campos de exterminio, o al Coliseo de las guerras, donde, la muerte y el sufrimiento de los soldados y de los paisanos enriquece a un grupo de villanos malvados. Como en tiempos de los romanos vivimos, esperando que nos enfrenten los unos a los otros, y todo con tal de mantener los negocios de farmacia y el de las armas.

 El antiguo mundo se hunde sin remedio, los hombres envían cohetes al espacio igual que en la antigua Babilonia para alcanzar el Cielo y desafiar a Dios. El Cielo está tan cerca que se lo pasan de largo. Nunca descubrirán vida en otros planetas, no, porque no estén habitados, si no que Dios nunca lo permitirá, mientras que los hombres no sepan poner orden en la Tierra. Dios es el que todo lo puede, porque todo lo ha creado. Dios es Amor. El Amor es unidad. Todo este embrollo de España es alentado, por el mismo grupo que partirá a Europa en pedazos y al mundo lo hará brillar en partículas de polvo, si no nos movilizamos. Dios quiere que muchos se salven y vivan lo que está escrito por Isaías. Fin por hoy. Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Gracias Padre.

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