miércoles, 18 de octubre de 2023

El Bosque Mágico - Lo que los jóvenes preguntan 13º

 Por vosotras madre y para vosotros padres de este tiempo, escribo este relato, con el único objeto y con el deseo único de ayudaros al despertar espiritual, para que el cumplimiento de la doble y difícil misión que se os ha encomendado de cuidar y educar a vuestros hijos os sea más fácil: justo es, pues, que muy especialmente a vosotras y a vosotros las madres y padres que estáis sufriendo las calamidades de las guerras que se dispersan como una plaga vírica por toda la Tierra. No veáis en mi humilde dedicatoria sino una pequeña muestra del respetuoso afecto que me inspiráis. En la Biblia están escritas palabras muy duras sobre este final de los tiempos, por ejemplo: ¡Ay, de aquellas mujeres que estén en cinta!...  ¡Ay, de aquellas madres, que verán a sus hijos morir de inanición en sus brazos...! Una madre es para mí lo más grande, lo más sagrado, lo más digno de veneración que en el mundo existe. Por la maternidad, la mujer se ennoblece, porque realiza el fin para lo que ha sido creada. Teniendo como tenemos todos los atributos para la procreación de la vida...

Si la gente muere de hambre, si mueren en conflictos bélicos es por causa de la maldad humana, los motivos fundamentales son la codicia, la avaricia, en definitiva el ansia de una poderosa minoría de hacerse con el poder para su beneficio económico entre otros, porque está escrito lo que Dios dijo a sus profetas: <<¡He aquí que vendrán días, dice El Eterno, Dios, en que enviaré hambre a la Tierra, pero no hambre de pan, ni sed de agua, sino de la palabra de El Eterno!>> Amós 8:11. Durante siglos, la Humanidad ha sido privada de muchos conocimientos, todo guardado celosamente en los templos al cuidado de los escribas y sacerdotes del clero, lo hacen y lo han hecho todos los religiosos y en todas las religiones se "cuecen habas", es decir, hay mucho en lo oculto por descubrir. Llegado a este tiempo lo que nos salva es mirar hacia arriba: Rogar a Dios, que se cumpla Su voluntad en todos nosotros; todas Sus promesas al Profeta Isaías.

Ahora, todo lo relacionado con la Cábala se encuentra tan popularizado y divulgado que prácticamente se halla al alcance de cualquiera, un ejemplo: <<El primer versículo de esta sección nos enseña que Jacob envió mensajeros delante de él a su hermano Esaú, a la tierra de Seir, el campo de Edom>>. Este pasaje refleja el momento en el que Jacob regresa de la casa de Labán y su hermano Esaú sale a su encuentro. Rabí Iehuda abrió y enseñó al respecto citando otro versículo: <<Porque Sus ángeles ordenará para ti cuidarte en todos tus caminos>> (Salmos 91:11). Este versículo ya fue explicado por los compañeros: que en el momento en que la persona llega al mundo, es decir, cuando el hombre nace, inmediatamente se le presenta el Mal Instinto, que acusa y pelea con el hombre, y siempre quiere hacerlo pecar ya que ésta es la misión que el Creador le ha encomendado.

Tal como está dicho en la Torá con respecto al asesinato de Abel: <<el pecado aguarda en la puerta>> (Génesis 4:7). ¿Qué es <<el pecado que aguarda>> -jatat rovetz-? Es el Mal Instinto quien es llamado <<jatat>> porque siempre quiere hacer pecar al hombre. Resulta importante aclarar que el término hebreo jet, pecado, comparte raíz con la palabra jatad. Y el rey David así también lo denomina: <<jatad>>, tal como está escrito: <<Y mi pecado -jatatí- está siempre contra mí>> (Salmos 51:6), versículo en el que la expresión <<jatatí>> está escrita en singular, la cual alude al Mal Instinto. La expresión del rey David, <<contra mí>>, significa que él, el Mal Instinto, siempre está contra mí para pelear conmigo y hacerme pecar, debido a que él, el Mal Instinto, es quien hace que la persona peque cada día delante del Hacedor.

Y el Mal Instinto no se aparta del hombre desde el día en que nace para siempre. Porque incluso en su vejez intenta distraerlo de su conexión con El Eterno para evitar que la persona se vaya de este mundo con un sentido de arrepentimiento en su corazón.

Y el Buen Instinto viene y acompaña al hombre desde el día que la persona viene a purificarse al retornar a Dios. ¿Y cuándo se considera que viene una persona a purificarse? Cuando es de la edad de trece años y se compromete al cumplimiento de los preceptos -Bar Mitzvá- y recibe desde lo Alto un espíritu de pureza.

Entonces el hombre se une a los dos, uno a su derecha y uno a su izquierda: el Buen Instinto a su derecha y el Mal Instinto a su izquierda. Y estos son dos ángeles concretamente, los encargados. Y estos se encuentran siempre con el hombre. Viene el hombre a purificarse, ese Mal Instinto se somete ante él, ante el Buen Instinto, y ejerce su dominio y prevalece la derecha sobre la izquierda.

 Y los dos se unen para cuidar a la persona en todos los caminos que recorre. Tal como está escrito: <<Porque Sus ángeles ordenará para ti para cuidar en todos tus caminos.>> (Salmos 91:11).>>

 Esto es lo que se llama un gran descubrimiento, que estaba oculto a gran parte de la humanidad: <<El Amor a toda la Creación nos salva>> Amor al Buen Instinto-Dios-Cristo y Amor -Al Mal Instinto- Diablo-Lucifer es decir, integración, unificar e integrar el Bien y el Mal. A meditar. 

Yo ya lo he entendido hace tiempo cuando vi un vídeo que relata el cuento del Lobo Blanco y el Lobo Negro, el nieto pregunta al sabio anciano, ¿quién vencerá en la batalla, el Lobo Blanco o el Lobo Negro? La respuesta del abuelo es clara: <<¡A quién tu alimente!>>

Pero, tenemos que tener en cuenta que hay grupos en la sombra que planean en nuestra contra, para esclavizarnos para su propio provecho, ellos manipulan todo y a todos: Medios de comunicación, bancos, Mercado de Valores, la Bolsa... etc., todo lo controlan.

Todas las noches, antes de acostarse, planee el riesgo que correrá al día siguiente. Cierre los ojos y, mentalmente, practíquelo. Visualícelo de la forma más clara posible. Asimismo, durante el día, observe dónde vacila más y comience a planear sus riesgos futuros basándose en esas observaciones. Si logra dominar la vacilación en el primer momento, mejor que mejor. Recuerde que, cuanto más ensanche su zona de comodidad, más fuerte será.

Por favor, advierta que: <<Los riesgos que corro no incluyen actos físicamente peligrosos, tales como acelerar descontroladamente un automóvil o ingerir drogas. Tampoco incluyen riesgos que impliquen <<violar los derechos>> de otras personas o asaltar un banco. Usted no sólo podría hacerse impopular, morir o acabar en la cárcel, sino que además podría desplazarse la izquierda del diagrama del dolor al poder. Esa clase de actos no dan más poder, ya que no contiene entereza o Amor, ni para uno mismo ni para los demás. Sin esos ingredientes, es imposible fortalecer el sentimiento del propio valer. Así, la capacidad que tiene usted de dominar el miedo se vería muy disminuida. De modo que, cada día, corra solamente los riesgos que fortalezcan su sentimiento del propio valer. Ésos son los riesgos que acrecientan su capacidad de afrontar sus miedos.>>

 ¡Aumente sus límites! ¡Aumente su conexión con El Padre Eterno! ¡Aumente la paz y el amor!>> ¡Aumente la comprensión del sufrimiento del otro! ¡Aumente la visión global del daño que hace sobre el Planeta Tierra y la Humanidad el uso del Mal Instinto! ¡Aumente su capacidad de ver cuales son sus límites ante el prójimo! En el futuro, pregúntate: <<¿Si en el pasado, hubo alegría, fluidez y ligereza en lo que estaba viviendo y haciendo?>> Si no es así, el tiempo psicológico encunbre entonces el momento presente, y percibimos la vida de forma errónea como una carga o un esfuerzo.

Tanto si lo siente como si no, ya tiene más poder del que habría imaginado nunca. Todos lo tenemos. Cuando hablo de ir del dolor al poder, no hablo de extraer la fuerza de ninguna fuente externa. Dentro de usted y de todos nosotros, está esperando simplemente el momento de emerger, hay una increíble fuente de energía, más que suficiente para formar una vida placentera y satisfactoria en paz. 

Se trata sólo de un proceso de extracción de la energía que ya está ahí, aunque usted no lo sepa. Todos nosotros estamos destinados, de forma innata, a usar nuestro poder personal. Cuando no lo hacemos, experimentamos impotencia... parálisis y depresión...(que son los tormentos del alma, ella clama para que vayamos por el camino de nuestro destino, si no cumplimos con nuestra misión de vida, el alma hace que el cuerpo físico se enferme y ella vuela al cielo buscando otro cuerpo) lo cual es un síntoma que nos advierte que algo no funciona como debiera. Usted, como todos nosotros, merece todo lo que es maravilloso y emocionante en la vida. Y esos sentimientos brotan solamente cuando nos ponemos en contacto con nuestro poderoso Yo soy, nuestro Ser superior. ¡Aumente sus meditaciones, aumente el Amor y las ganas de vivir y la alegría traerán la Paz Global Universal a este maravilloso Planeta llamado: Madre Tierra, Madre! ¡Usa tu poder interno!

Lo quiera usted o no es suyo el poder de elegir el Bien o el Mal. Es muy difícil saber si se actúa como una víctima o se asume la responsabilidad de la vida. ¡Somos tantos los que creemos que asumimos la responsabilidad de nuestras vidas cuando, simplemente, no es así... ¡La mentalidad de <<víctima>> es muy sutil y asume muchas formas. La idea de asumir la responsabilidad de su vida, probablemente no sea del todo nueva para usted. Durante años, le han estado bombardeando con este mensaje: Asuma la responsabilidad de su vida.

Pero yo estoy convencida de que la mayoría de nosotros no comprendemos realmente qué significa esto.  Para la mayoría de los que somos <<independientes>>, significa que debemos conseguir un empleo, ganar suficiente dinero para mantenernos y no depender de otra persona para sobrevivir. -Álvaro es un ejecutivo muy rico y poderoso que vive en un constante estado de ansiedad. Cuando le insinué que consiguiera algunos ayudantes, una ayuda profesional me respondió que, si la gente que figuraba en su vida cambiara, todo estaría muy bien. Si su esposa fuese más cariñosa, si su capataz no se apoyara siempre en él y si su hijo dejara de drogarse... él estaría perfectamente. está convencido de que no hay ningún motivo para que le ayuden... La culpa es exclusivamente de los otros...

¿Asume ese hombre las responsabilidades de su propia vida? ¡No, de ningún modo! -Magdalena, volvió a leer del misterioso libro que se ocultaba en la estantería de la biblioteca- <<Entonces todo eso del juicio final. Entonces -y te ruego que me perdones por lo que voy a decirte- esa iglesia está de sobra... -El Amor no necesita de templos o legiones. Un hombre saca el bien o el mal de su propio corazón. Un solo mandamiento os he dado y tú sabes cuál es... El día que mis discípulos hagan saber a toda la humanidad que el Padre existe, su misión habrá concluido.>>

-En verdad te digo que Él sabe que terminará triunfando. El hombre sufre ceguera pero yo he venido a abrirle los ojos. Otros seres han descubierto ya que es más rentable vivir en el Amor.

-¿Qué ocurre entonces con nosotros? ¿Por qué no terminamos de encontrar la paz? -Yo he dicho que a los tibios los vomitaré de mi boca, pero no trates de consumir a tus hermanos en la molicie o en la prisa. Deja que cada espíritu encuentre el camino. Él mismo, al final, será su juez y defensor. -Entonces, todo eso del juicio final... -¿Por qué os preocupa tanto el final, si ni siquiera conocéis el principio? Ya te he dicho que al otro lado os espera la sorpresa...(Leer a Enoc, a Dante, ellos explican lo que vieron y entendieron en los mundos...)

-Tengo la impresión de que Tú resultarías excesivamente liberal para las iglesias de mi mundo. -Dios es tan liberal, como tú dices, que permite, incluso, que te equivoques. ¡Ay de aquellos que se arroguen el papel de salvadores, respondiendo al error con el error y a la maldad con la maldad! ¡Ay de aquellos que monopolicen a Dios! 

Pero Tú has dicho que la palabra del Padre deberá ser extendida hasta los confines de la Tierra.... -Y en verdad te digo que así será. Pero eso no implica condicionar o doblegar mi mensaje a la voluntad del poder o de las leyes humanas...

-Dios... Tú siempre estás hablando de Dios. ¿Podrías explicarme quién o qué es? El fuego de aquella mirada volvió a traspasarme. Dudo que exista muro, corazón o distancia que no pudiera ser alcanzado por semejante fuerza.

-¿Puedes Tú decir a estos de dónde vienes y cómo? ¿Puede el hombre recoger los rayos de colores entre sus manos? ... ¿Pueden cambiar los doctores de la Ley el curso de las estrellas? ¿Quién tiene potestad para devolver la fragancia a la flor que ha sido pisoteada por el buey? No me pidas que te hable de Dios: siéntelo. Eso es suficiente... -¿Voy bien si te digo que lo siento como una ... energía? No me daba por vencido y Jesús lo sabía. -Vas muy bien. -¿Y qué hay por debajo de esa <<energía>>? -Es que no hay arriba y abajo -atajó el Nazareno, saliendo al paso de mis atropellados pensamientos-. El Amor, es decir, el Padre, lo es Todo.

 -¿Por qué es tan importante el Amor? -Es la vela del navío. -Déjame que insista: ¿qué es el Amor? -Dar. -¿Dar? Pero ¿qué? -Dar. Desde una mirada hasta tu vida. -¿Qué podemos dar los angustiados? -La angustia. -¿A quién?... ¿Y qué me dices de tus enemigos? ¿También debes amarles? -Sobre todo a ésos... El que ama a los que le aman, ya ha recibido su recompensa. 

La conversación se prolongaría hasta bien entrada la madrugada. Ahora sé que mi escepticismo hacia aquel hombre había empezado a resquebrajarse... Cuatro horas más tarde, con el alba, Eliseo me despertó. La víspera, el Maestro había dado órdenes precisas a sus discípulos para salir tempranos hacia Jerusalén.

 Hacia  las siete (dos horas antes de la tercia), me personé en la casa de Simón, <<el leproso>>. Jesús y los doce se hallaban reunidos en el jardín. Esta vez, las indicaciones del rabí fueron mucho más concisas: nada de ostentaciones y manifestaciones en público. Los apóstoles, salvo los gemelos de Alfeo, no se habían recuperado de la experiencia del día anterior. Permanecían mudos, como abstraídos. Para ser sincero, ninguno conocía las intenciones de Jesús y éste, por otra parte, tampoco se mostraba excesivamente explícito. Acudir a la ciudad santa constituía en aquellos momentos una caja de sorpresas. El Sanedrín seguía acechante y los íntimos del Galileo no sabían qué podía reservarles el destino.

Hacia las ocho de la mañana nos pusimos en camino. Jesús, como siempre, marchaba a la cabeza. Mientras ascendíamos por la ladera del Olivete, traté de sonsacar a los discípulos. ¡Qué distinta fue aquella caminata! La alegría y entusiasmo del domingo anterior se habían transformado en temor, expectación y confusionismo. Había un pensamiento común en aquellos hombres: <<¿Qué debían hacer: seguir con el Maestro o renunciar y retirarse?>> Pero ninguno tenía el valor suficiente como para enfrentarse a Jesús y exponerle sus inquietudes. A eso de las nueve, el grupo entraba en Jerusalén. 

A juzgar por el trasiego de peatones, el número de peregrinos había aumentado considerablemente. El Maestro, sin pérdida de tiempo, se encaminó hacia el Templo. La proximidad de la Pascua mantenía la explanada de los Gentiles en plena ebullición. Los puestos y tenderetes parecían mucho más concurridos que en la tarde del domingo. Cientos de judíos, de todas las clases sociales, se afanaban en comprar o cambiar sus monedas, preparándose así para las obligadas ofrendas, para el pago del tributo al tesoro del Santuario o, simplemente, disponiendo la elección de una víctima sin mancha para la cena pascual.

Gradualmente, a causa de los abusos de los sacerdotes, la gente común había terminado por acudir hasta aquellos <<intermediarios>>, comprando allí sus corderos y aves. La astucia y la avaricia de aquellos servidores del Templo habían llegado a tales extremos que cualquier animal comprado fuera de aquel recinto podía ser rechazado, por causas <<técnicas>>. 

En otras palabras, los encargados de los sacrificios -que tenían la obligación de revisar previamente cada una de las víctimas- podían echar atrás un cordero o una pareja de tórtolas, por el simple hecho de estimar que el color del animal no era el adecuado.

 (Aquí se ve con claridad que los judíos hacen culto al Diablo... Lucifer, Satán, Baal...etc., porque son muchos los diablos... Jesús el Nazareno lo dijo con claridad: Amor quiero entre vosotros y no sacrificios ni holocaustos; pero, el negocio es el negocio y quitaron de en medio al molestoso Mesías...) 

Esto representaba la vergüenza pública y, lo que era peor, tener que adquirir una nueva víctima. Curándose en salud, los hebreos acudían hasta este mercado, procurándose así unos animales de <<total garantía>>. Como ya apunté anteriormente, esta argucia iba siempre acompañada de un sobreprecio que resultaba tan deshonesto como ruinoso para las familias más humildes.

Para colmo, el <<impuesto>> o tributo que cada hebreo debía satisfacer al Templo había sido fijado en una moneda común: el ciclo (una pieza del tamaño de diez centavos, pero de un grosor doble). Un mes antes de la Pascua, los <<cambistas>> oficiales instalaban sus mesas en las diferentes ciudades de Palestina, suministrando así a los peregrinos el dinero necesario para tal menester. Ni que decir tiene  que, en cada operación, estos <<banqueros>> se quedaban con una comisión, que oscilaba entre un cinco y un quince por ciento del valor de lo cambiado. 

<<Si la moneda objeto del cambio era más alta, estos usureros podían quedarse con una comisión doble.>> Finalmente, cuando la fiesta era ya inminente, los <<cambistas>> se dirigían a Jerusalén, estableciendo su <<cuartel general>> en la mencionada explanada de los Gentiles. Este negocio venía reportando grandes beneficios a los verdaderos propietarios del ganado, de las mesas de cambio y de la multitud de ingredientes y enseres que debían ser utilizados en el sacrificio pascual. Esos <<propietarios>>, como dije, no eran otros que los SACERDOTES y, muy especialmente, los hijos de Anás.

Jesús conocía esta situación y también el resto del pueblo. Pero el poder y la tiranía de estos individuos era tal que nadie osaba levantar su voz contra aquella profanación de la CASA DE DIOS.

En este ambiente, entre gritos, discusiones, regateos y el incesante ir y venir de cientos de hebreos, el Nazareno -tal y como tenía por costumbre- se dispuso aquella mañana del lunes 3 de abril, a dirigir su palabra a los numerosos creyentes y seguidores que habían ido congregándose junto a los puestos de los vendedores y <<cambistas>>. El Maestro inició su predicación pero, al poco, su potente voz se vio sofocada por los hechos que iban a precipitar los acontecimientos. En una de las mesas de cambio muy próxima a la escalinata sobre la que se había sentado el rabí, un judío de Alejandría comenzó a discutir acaloradamente con el responsable del cambio. El peregrino, con razón protestaba por la abusiva comisión que pretendía cobrarle el <<cambista>>.

La cosa subió de tono y la gente fue arremolinándose en torno a los vociferantes hebreos. Por si no fuera suficiente con aquel tumulto, en esos momentos interrumpió en la explanada una manada de bueyes -algo más de un centenar- que era conducida, a través del atrio, hasta los corrales situados en el ala norte, juntoa la Puerta Probática.

Aquellos animales, propiedad del Templo, estaban destinados a ser quemados en los próximos sacrificios y, (ahora queman los bosques para los diablos...) en consecuencia, eran encerrados habitualmente en unos establos, anexos al atrio de los Gentiles. Jesús, a la vista de aquellos bramidos y de la cada vez más exaltada conducta del <<cambista>>, del judío y de cuantos apoyaban a éste, optó por hacer una pausa y esperar. 

Sus discípulos permanecían retirados, como a unos 15 o 20 pasos, y en silencio. Pero aquella violenta situación, lejos de amainar, fue a más. El apretado gentío hacía poco menos que imposible que el joven pastor pudiera hacerse con el dominio de los bueyes, que se habían desperdigado por entre las mesas. 

En eso, mientras el Nazareno esperaba impasible, un tercer suceso vino a provocar la chispa final. Entre los judíos que pretendían oír a Jesús se hallaba un galileo, antiguo amigo del Maestro. (Después supe que se había entrevistado con el rabí durante su estancia en Iron.) Este humilde granjero había empezado a ser molestado por un grupo de peregrinos procedente de la Judea. Entre empujones y codazos, los engreídos individuos se burlaban de él por su credulidad. Cuando el gigante se percató de esta última escena, ante el asombro de sus discípulos y de cuantos nos encontrábamos presentes, soltó su manto y, dejándolo caer sobre la escalinata, salió al encuentro del pastor, arrebatándole el látigo de cuerdas. Con una seguridad inaudita, el Galileo fue reuniendo a los astados, sacándolos del Templo entre sonoros gritos y secos y potentes golpes de látigo sobre el embaldosado de la explanada.

Cuando la muchedumbre vio al Maestro dirigir al ganado quedó electrizada. Pero eso no fue todo. Una vez concluida la operación de <<limpieza>>, Jesús de Nazaret, en silencio, se abrió paso majestuosamente entre la multitud, dirigiéndose a grandes zancadas y con el látigo en la mano izquierda hacia los corrales situados al otro lado del atrio de los Gentiles, al pie de la fortaleza Antonia.

Aquello era nuevo para mí y corrí tras Él. Al llegar a los establos, el Maestro -con una frialdad que me dejó sin habla- fue abriendo, uno tras otro, todos los portalones, animando a los bueyes, machos cabríos y corderos a salir de sus recintos. En un instante, cientos de animales irrumpieron en el atrio. Y el rabí, con la misma decisión y destreza con que había sacado del Templo a la primera manada, dirigió aquellos asustados animales en dirección a las mesas y puestos de venta de los <<cambistas>> e <<intermediarios>>.  Como era de suponer, la estampida provocó el pánico de los hebreos que, en su atropellada huida hacia los pórticos de salida, derribaron un sinfín de tenderetes.

Los bueyes, por su parte, terminaron por pisotear el género, derramando numerosos cántaros de aceite y sal. La confusión fue aprovechada por un nutrido grupo de peregrinos que se desquitó, volcando las pocas mesas que aún quedaban en pie. En cuestión de minutos, aquel comercio había sido materialmente barrido, con el consiguiente regocijo de los miles de judíos que odiaban aquella permanente profanación. Para cuando los soldados romanos hicieron acto de presencia, todo aparecia tranquilo y en silencio.

Jesús de Nazaret, que no había tocado con el látigo a un solo hebreo ni había derribado mesa alguna -de ello puedo dar fe, puesto que permanecí muy cerca del Maestro- volvió entonces a lo alto de las escalinatas y, dirigiéndose a la multitud, gritó: -Vosotros habéis sido testigos este día de lo que está escrito en las Escrituras: <<Mi casa será llamada una casa de oración para todas las naciones, pero habéis hecho de ella una madriguera de ladrones.>>

Mi sorpresa llegó al máximo cuando, antes de que el rabí concluyera sus palabras, un tropel de jóvenes judíos se destacó de entre la muchedumbre, aplaudiendo a Jesús y entonando himnos de agradecimiento por la audacia y coraje del Galileo.

Aquel suceso, por supuesto, no tenía nada que ver con lo que se cuenta en los Evangelios y en los que -dicho sea de paso- el Mesías aparece como un colérico individuo capaz de golpear y azotar a las gentes. Como ya he mencionado, Jesús había predicado otras muchas veces en aquella misma explanada del Templo y jamás se había comportado de aquel modo. Él conocía perfectamente el cambalache y el robo que se registraban a diario en el atrio de los Gentiles y, no obstante, jamás se manifestó violentamente contra tal situación. Si en la mañana de aquel lunes provocó la estampida del ganado fue, en mi opinión, como consecuencia de una situación concretísima e insostenible.

Quienes no podían faltar, obviamente, eran los responsables del Templo. Cuando los sacerdotes tuvieron conocimiento del incidente acudieron presurosos hasta donde se hallaba Jesús, interrogándole con severidad: -¿No has oído lo que dicen los hijos de los levitas? Pero Jesús les contestó: -En las bocas de los niños y criaturas se perfeccionan las alabanzas. 

Los jóvenes arreciaron entonces en sus cánticos y aplausos, obligando a los fariseos a retirarse a su lugar. A partir de ese momento, grupos de peregrinos se situaron a las puertas de acceso del Templo, impidiendo que pudiera restablecerse el cambio de monedas y la venta normal de los <<intermediarios>>. Los jóvenes no consintieron siquiera que fuera transportada una sola vasija por la explanada. Quizá lo más triste y desconsolador de aquel suceso fue la actitud de los doce. Durante la fogosa intervención de su Maestro, el grupo permaneció poco menos que acurrucado en un rincón, sin levantar una mano para ayudar o proteger a Jesús. (Igual que hace la ONU, ante las barbaridades de los israelitas, los palestinos, lo rusos)

Esta nueva y sorprendente acción del Galileo les había sumido en un total desconcierto. Pero, si notable era la confusión de los discípulos de Cristo, la de los jefes del Templo, escribas y fariseos no era menor. Aquello había sido la gota de agua que colmaba su paciencia. Aprovechando que José de Arimatea, Nicodemo y otros amigos de Jesús no se hallaban presentes, el Sanedrín celebró una reunión de emergencia, analizando la situación. Había que detener al impostor sin pérdida de tiempo. 

Pero, ¿cómo y dónde? Los escribas y el resto de los sacerdotes, se daban cuenta de que la multitud estaba de parte del Galileo. Había, además, otro factor que no podían perder de vista: la presencia del procurador romano Poncio Pilatos en Jerusalén. Si el prendimiento de Jesús se materializaba a la luz del día y a la vista de los miles de peregrinos llegados de todos los rincones de Palestina y del extranjero, la captura podía dar lugar a una revuelta generalizada.

Eso hubiera significado, con toda seguridad, una violenta represión por parte de las fuerzas romanas acuarteladas en la Torre Antonia y en el campamento temporal levantado por los soldados en la zona de Bezatá. ¿Qué podían hacer entonces? Durante horas, los miembros del Sanedrín discutieron la fórmula ideal para capturar a Jesús. Pero al final, no llegaron a un acuerdo. 

La única resolución válida fue crear cinco grupos de<<expertos>> -especialmente escribas y fariseos- que siguieron los pasos del Galileo y trataran de confundirle y ridiculizarle en público, diezmando así su prestigio e influencia entre las gentes sencillas.>>

 Tras XXI siglos, la mayoría de los judíos siguen sin reconocer a Jesús de Nazaret como El Mesías, el Rey de los judíos y de todos los reyes, porque Jesús es el Rey de los Reyes, ante el cual, toda rodilla se inclina en el Cielo en la Tierra y en el Abismo, así lo ha ordenado El Padre Eterno, y yo lo he visto.

<<Dios es amor, y el amor es la fuerza más poderosa del universo. Te protegerá y te será útil.>> Los expertos en la materia saben que para que se produzca un proceso revolucionario con éxito <<es imprescindible disponer de una situación previa de grave alteración generalizada que fuerce a la población no ya a pedir, sino a exigir un cambio>>. Si éste no se produce, se multiplicarán los motines y las revueltas, pero es casi imposible que se llegue a la revolución en sí <<a no ser que existan dos factores muy concretos>> que canalicen la misma: <<un clima cultural e intelectual>> que alimente y reconduzca las fuerzas en efervescencia, y <<un grupo constituido>> que se encargue de <<organizar y movilizar a las masas>> dirigiéndolas hacia diversos objetivos, aunque ellas o, mejor dicho, y sobre todo ellas <<no se den cuenta de que alguien las está manipulando>>.

El clima cultural que se necesitaba para la Revolución francesa se larvo en los años previos de la Ilustración y el enciclopedismo, y sus principales inspiradores fueron el filósofo Charles Luis de Secondat, barón de Montesquieu, el teórico de la división de los poderes, que fue iniciado en la masonería durante su estancia en Londres...

<<La única gran diferencia entre 1789 y otros momentos parecidos de épocas anteriores radica en la preparación consciente del proceso revolucionario, que fue calculado al detalle durante varios años antes de su estallido. Nada quedó al azar. Cuando saltó la primera chispa fue porque la cadena de acontecimientos que seguiría estaba perfectamente trabajada en ese sentido, aunque, al final, la violencia y la brutalidad de su desarrollo hizo que sus creadores perdieran las riendas de éste...

 (Y en este momento lo estamos volviendolo a ver, pero nadie se mueve, Luis de Francia caía guillotinado y una voz gritó: <<Jacques De Molay, estás vengado>>, y, es una gran casualidad que se está despertando un movimiento de la Orden del Temple, animan a unirse a los Templarios y de ahí, ¿los conducirán a la masonería...?)

En un principio, la masonería de Francia se definía como una <<sociedad de pensamiento>> de influencia cristiana, pero pronto renunció a este origen bajo la influencia de ideólogos inglese, de los que heredó el racionalismo mecanicista que desembocó en las teorías de Voltaires y su círculo... <<¿Estamos ante el inicio de las guerras que acabarán con todas las guerras?>> Los mismos banqueros que pagaron las dos revoluciones de Rusia y Francia, también pagaron, (bajo préstamos que cobraron con grandes intereses), además del beneficio de las artilleria de las dos guerras mundiales, y su reconstrucción; suministrando dinero a ambos bandos...

<<En Versalles y, con el mayor de los descaros, Paul afirmó como representante de Francia mientras que Max lo hacía en el nombre de Alemania. Los Illuminati ya tenían lo que deseaban y, en consecuencia, habían movido sus piezas para tranquilizar las cosas. Si leemos los testimonios de los propios alemanes al final de la Gran Guerra (como se la conoció en un principio por ser la única que había alcanzado cifras tan devastadoras de víctimas) nos daremos cuenta de que en su país todo el mundo aplaudía el final de la carnicería, pero no existía conciencia de ser los perdedores.

Es más, a medida que fueron transcurriendo los años y la penuria económica y social general causada por las imposiciones del Tratado de Versalles repercutía en el país, comenzó a extenderse con cierto éxito la teoría de la puñalada por la espalda, que posteriormente utilizó Adolf Hitler para enardecer a las masas mientras recuperaba el control de antiguos territorios alemanes que habían sido arrebatados a Berlín... La Historia Humana es la historia interminable, siempre caemos en la trampa del Lobo.

Hay un complot, judeo-masones-comunista... etc., todos unidos para implantar el nuevo orden mundial; quieren imponer una dictadura planetaria es el sueño de los herederos de los carboneros que fundaron la Orden de los Carbonarios, de ahí parten los Illuminati y otros grupos, el caso es que han provocado millones de muertos, y si no se les pone un ¡Alto-Stop- YA BASTA! La revolución anunciada por la vidente ciega Baba, durará 25 años de guerras civiles por todo el planeta, enfrentados la izquierda Antitradición, con la derecha Tradición. 

<<Tendremos un gobierno mundial, guste o no guste. La única duda es saber si lo crearemos por la fuerza o con consentimiento.>> Paul Warburg, banquero norteamericano.>> 

<<Durante el tiempo en el que se gestó la Revolución rusa, en el mismo momento de su estallido y en el posterior desarrollo de los acontecimientos, los <<banqueros internacionales>> infiltrados en los Illuminati apoyaron con entusiasmo el proyecto de consolidación de la URSS. No fue sencillo ni barato, pero, con lo que había costado hacerse con un país de tan colosales dimensiones para experimentar en él la creación de la deseada antítesis, no era cuestión de escatimar recursos. (Lo pagamos nosotros el pueblo, con lo que suben todos los precios, en esta época en menos de dos años han cuadriplicado los precios y en algunos casos hasta un 120% más del precio original).

<<Sobre todo porque, igual que sucedió durante la Revolución francesa con los campesinos de La Vendée, muchos rusos que en principio apoyaron la caída del zarismo se lo pensaron cuando comprobaron la arbitrariedad, el fanatismo e incluso el salvajismo con el que llegaron a comportarse los bolcheviques una vez instalados en el poder...>> Lee la historia real de Stalin.

XXI siglos de guerras, antes hubo mucho más carnicerías, por eso Dios decidió enviar a Jesús el Nazareno, para que los enseñara a comportarse..., y cómo los judíos, no reconocieron a Jesucristo, tampoco han reconocido al Dios del Amor. Ellos siguieron los antiguos ritos y cultos. El infeliz de Moisés las paso canuta, no paraban de rendir culto al becerro de oro, y, que pasó sigue leyendo la Biblia, y por eso en nuestros días vemos lo que vemos, porque los israelitas judíos siguen adorando al becerro de oro, y se creen los amos del mundo. Y, no es así. Aquí somos hijos de Dios, y no hay más que un Hijo predilecto de Dios que es Jesús, y Su hijo Lucifer.

 Unos adoran a Lucifer, y ojo, que os lleva al Infierno... Y a Jesús, que te lleva al Cielo. Si no me crees haz una regresión a vidas anteriores y lo verás, y podrás contrastar, y comprenderás a Dios

<<¡La Sangre de Cristo quita el pecado!>> Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación. (Pedro 1:18, 19) Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para la remisión de los pecados. (Mateo 26:28) Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. (Romanos 5:9)

Pero si andamos en luz, como Él está en la Luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo Su Hijo nos limpia de todo pecado. (Juan 1:7) En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de sus gracias. (Efesios 1:7) ¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu Santo Eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo? (Hebreos 9:14) Dios-Cristo vive en nuestro corazón, solo tiene que activar su energía. Cristo sana. Cristo cura. Cristo ayuda. Así es. Y así será.

No sabemos cuáles fueron los avatares psicológicos de Epicuro, ni qué parte de su obra habría compuesto antes de su llegada a Atenas para su establecimiento definitivo. A través del estilo de su prosa podemos suponer un carácter vehemente y austero. ¡Qué impresión le produciría al pueblo, desengañado y temeroso, adulador y retórico, de Atenas... Estoico-Esenio- ¿puede ser Cristo, educado por ellos? Creo que sí. La gente que sigue la religión judía, los masones, la gran masa de ellos desconocen que adoran al Diablo Lucifer. Hora de despertar. Las nueve revelaciones es un libro de James Redfield La gran aventura espiritual oculta en la selva peruana, ayuda a despertar el ser espiritual en nosotros mismos. 

Fin por hoy. Hasta cuando así Dios lo quiera. ¿Verdad Padre, que yo fui Moisés, Elías, la Reina María Antonieta, Nefertitis, un monje llamado Roger Bacon, y muchos más? No me dejes en ridículo y haz un prodigio unos pocos milagros con la humanidad. Señor, Tú me dices, solo dices palabras y palabras, y ¿que quieres? Haz Tú un prodigio como en el antiguo Egipto, acaba con todas las guerras.

 Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Así es. Gracias. LA PAZ GLOBAL Y UNIVERSAL ES UN BIEN QUE HAREMOS ENTRE TODOS NOSOTROS LA PAZ Y LA ALEGRÍA REINA EN TODO EL PLANETA TIERRA Y EN TODA LA GALAXIA. AMÉN



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