-Un ejército de hombres perfectamente alineados, van formando una torre humana escalonada; diez hombres, permiten a Violeta posar sus pequeños pies sobre su cabeza. A medida que ella va midiendo con la vara de bambú cada tramo, los hombres se van retirando, formando en una planicie la superestructura de una admirable torre humana, donde se posa el joven Buda, girando, con cada giro va desprendiendo un manto de polvo dorado, tan brillante como los diamantes. Todos, contemplan admirados, y la bellísima Violeta se viste de un suntuoso vestido, una maravilla, decorado con bordados artísticos, cuya riqueza es inimitable, entre los frunces del traje se deslizan perlas y esmeraldas.
Es algo colosal, el vestido surge de la nada, ella lo admira asombrada, mirando hacia las altas torres con satisfacción, muy agradecida se despide de los hombres, que poco a poco van desapareciendo de su vista; el joven Buda y el anciano mago la saludan, lanzando al aire pétalos de azahar, claveles y rosas caen bajo un cielo purísimo y riente. Violeta queda admirada, incesada por los perfumes de las flores. Con paso seguro, se dirige a una plaza de pórticos dorados y jardines ideales, la gran ciudad de Sevilla, madre fecunda de reyes y santos, artistas y caudillos, alza las góticas agujas de su espléndida catedral, las cúpulas de sus históricos alcázares y el altivo y maravilloso alminar de su Giralda. La plaza de proporciones tan imponentes embellecida con todos los primores de las arquitecturas gótica, germana, greco-romana, árabe y plateresca. Al fondo el templo, el más insigne monumento de la metrópoli andaluza y el más digno rival de los suntuosos de la antigua Grecia y de la potente Roma, está repleto de tesoros artísticos y amadísimos recuerdos. <<Quien no ha visto Sevilla no ha visto maravilla>>, reza un refrán antiguo, y pocas veces la popular sentencia encierra tanta verdad. Situada en un hermoso prado verde esmeralda; abrazada por el caudaloso Guadalquivir, que se desliza entre juncos y naranjales.
Sevilla, de cúpulas históricas, donde se cobijan las sublimes pinturas de Murillo; al grandioso e imponderable retablo de la capilla mayor, talla en que trabajaron durante 68 años artistas afamados; a las elegantes y doradas verjas; a los órganos magníficos; a la suntuosa capilla real, y a mil maravillas más, portentos de arte, riqueza y fantasía, añádanse las sepulturas de San Fernando y Cristóbal Colón y la bellísima Giralda, la torre inimitable admirada por los artistas más grande de la tierra, torre cantada por los poetas más excelsos.
Violeta pone los pies en tierra y la cabeza la baja de las nubes, llega corriendo jadeando a la Plaza del Cabildo, donde se agolpa el numeroso grupo de invitados. Alicia, la secretaria general recita un poema a los comisionados de las Naciones Unidas; al vino Manzanilla... El alcalde, y sus concejales llega muy solemnes, todo está preparado, un banquete en plena plaza; donde los langostinos, las tortillitas de camarones, las tortillas de papas, el gazpacho y las papas aliña son degustadas por los invitados. Tuvo la fortuna de servir vinos de la tierra, Barbadillo, La Guita, La Barbiana, La Gitana, La Aurora y, se escucha el acento de la Lola Flores, El Cigala, Camarón y la guitarra, de Manolo Sanlúcar, que es un primor. Estamos en los días de renovación: las nubes han pasado, ha vuelto la luz. Hay un fervor alegre y profundo que quiere transformar el pasado, olvidarlo, por eso se elimin lo viejo, todo lo que acompaña la sombra de un triste recuerdo, y aparece lo nuevo, todos iluminados. Naturalmente, éste no es un movimiento forzado; como ocurre en la naturaleza, todo se renueva tras el invierno, la primavera llegó, de un modo natural, los amigos se vuelven a encontrar, los que un día fueron fieles; aparecen y con ellos recorremos la misma senda. Tras el largo estancamiento, del conflicto de Rusia con Ucrania, la vida vuelve a florecer y, finalmente, podemos elegir un objetivo y trabajar para alcanzarlo. Sin embargo, es necesario ser precavidos, actuar con mesura, gradualmente. Estamos en el principio, y no debemos agotar nuestras fuerzas, es conveniente administrarlas. <<A una época de oscuridad le sigue, por una ley de compensación, otra de luz. Éste es un período de transición, de paso, se lleva a cabo una especie de limpieza interior y se apela a la propia voluntad para esta gran obra de renovación>>.
Un trueno descarga su fuerza en el subsuelo como advertencia. El Buda y el Mago en el cielo sereno intenta volar alto para protegerse del trueno. Una voz imponente se escucha en toda la tierra: <<Sólo si te preocupas de tu evolución espiritual y te comportas de modo honesto y equilibrado obtendrás lo que deseas. De lo contrario te encontrarás con muchos obstáculos en tu camino. ahora es mejor volver al pasado y reflexionar, antes de llevar a cabo "tus proyectos". -Todos oyen la voz asombrados, es el mismo Dios-Cristo quien habla- La época de derrumbe llega a su fin: cuando la tormenta ha pasado, el sol vuelve a brillar. Es el retorno a la tranquilidad. Y de este barullo inicial brota el germen del nuevo fruto (no comido, caído de la planta, que contiene la semilla).
En ese instante dice la voz de Dios-Cristo: <<Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.>>
Toda la gente se queda con la boca abierta, asombrados, un silencio riguroso se bate sobre toda la tierra. Violeta recuerda el Evangelio de Juan, 16,5-11: <<En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: <<Ahora me voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: "¿Adónde vas?". Sino que, por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón. Sin embargo, os digo la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito. En cambio, si me voy, os lo enviaré. Y cuando venga, dejará convicto al mundo acerca de un pecado, de una justicia y de una condena. De un pecado, porque no creen en mí; de una justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis; de una condena, porque el príncipe de este mundo está condenado.>>
Lo dice Jesús: <<Si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito... si me voy, os lo enviaré>>. Fíjate en el nombre de este enviado. <<El Paráclito>>. Jesús lo ha enviado, y para toda la tierra, para toda la humanidad será la Pascua, pues pasarán de la tristeza a la alegría, del escándalo al testimonio, del miedo, que cierra las puertas, a la libertad, pudiendo viajar tranquilos por todos los caminos. Han venido los defensores que necesitan los oprimidos, vienen con el propósito de defender a Jesús: <<Dejando convicto al mundo de que hay pecado, justicia y sentencia>>, haciendo evidente la culpa de los que no han creído, la inocencia de Jesús a quien el Padre acredita, y la condena del príncipe de este mundo. El Paráclito nos devuelve, con Cristo resucitado, la alegría y la paz. Y, como el Amor de Jesús es extremo, nos ha enviado un buen puñado de Paráclitos; sé tú uno.
Juan Real el arqueólogo tiene en sus manos una novela, homónima del británico George Bulwer Lytton, autor de las mejores novelas jamás publicadas sobre el tema, Zanoni, así como de otro clásico de la literatura ocultista de su época, <<La raza que vendrá,>>, en la que aparece una estirpe de hombres subterráneos que disponen de una poderosa energía llamada Vril. <<Rienzi, el último de los tribunos romanos cuenta la trágica historia de un patriota italiano del siglo XIV que falleció en el Capitolio devorado por las llamas. Su argumento rebosa de luchas por el poder, ambiciones personales, populachos enardecidos y otros sucesos muy de moda en las producciones del momento...>> Juan Real tenía tal capacidad magnética, que podía fascinar e hipnotizar no sólo a las masas, sino individualmente, además de su afán personal por comenzar la conquista política, se había propuesto ser alcalde de París. Su afán por apoderarse de diversos objetos arqueológicos como la Lanza del Destino, perteneciente a las joyas imperiales de los Habsburgo que se guardaban en el Hofburg de Viena y cuya incautación fue una de las primeras misiones de las SS tras producirse el Anschluss o anexión de Austria.>> El asunto de la persecución de los judíos resulta en todo caso especialmente doloroso y delicado de tratar. Pero, no lo podemos olvidar. Los mismos intelectuales judíos se han quejado en los últimos años de la, a su juicio, <<frivolización>> con la que el cine, la lieratura y el periodismo han tratado la Shoah. Así, el rabino Arnold Jacob Wolf, director de la Fundación Académica Hillel de la Universidad de Yale, dijo públicamente: <<Me da la impresión de que en lugar de dar clases sobre el Holocausto lo que se hace es venderlo.>> Y el escritor judío Norman G. Filkenstein, cuyos padres lograron sobrevivir a los campos de concentración de Auschwitz y Majdanek, asegura en La industria del Holocausto que <<hay que establecer distinciones históricas, de eso no cabe duda, pero crear distinciones morales entre "nuestro" sufrimiento (el de los judíos) y "su" sufrimiento (el resto de la humanidad) es una parodia moral Como señaló Platón: <<no se puede comparar a dos pueblos desgraciados y decir que uno es más feliz que otro>>.
Si a la abeja o a la hormiga le fuere posible meditar sobre el hom -bre y si se le pudiera enseñar a aplicar el principio de Correspondencia, habría que decirle aproximadamente: <<Un hombre es un ser como tú, que fabrica su casa como tú, que busca alimento como tú, que tiene su gobierno como tú y sus reglas de buen convivir como tú>>. Nada de lo dem´s lo puede captar porque nada de lo demás ha entrado en su plano de conciencia. <<¡Di adiós a los hidrocarburantes fósiles!>> En cada plano existen adelantos que ya están casi a punto de ascender al próximo plano de conciencia, y que ya vislumbran o presienten las condiciones superiores. Entre los animales hay perros, caballos, etc., de los cuales se dice: <<Le falta poco para hablar>>. Entre los hombres surge un Jesús, por ejemplo, que condescendiente en regresar a un plano inferior con el propósito de enseñar a adelantar.
Nosotros estamos ya entre planos, viviendo y aprendiendo las condiciones del plano Mental, al cual nos estamos graduando. Se dice de nosotros que estamos desarrollando <<la conciencia espiritual>>, o sea, que nos estamos haciendo conscientes de cosas insospechadas por la gran mayoría que vive en <<la conciencia material>>. Por esto la gran mayoría rechaza la idea de que los platillos voladores puedan ser naves espaciales dirigidas por superhombres, que vienen a escrutarnos, tal como nosotros nos detendríamos a escrutar a una pajarita en su nido empollando sus huevecitos. No nos quieren mal. Sólo nos curiosean. Como es abajo es arriba. Y frente a aquel otro <<gran misterio>> que te ha perplejado siempre: <<Dios todo lo sabe>>, no te has preguntado: <<¿Quiere decir que sabe antes de nacer una criatura si ésta se va a condenar o no al fuego eterno?>>. Y antes de atreverte a saber la pregunta que se desprende, alguien te dijo: <<¡Calla! ¡No nos es permitido sondear en los designios de Dios!>>. ¿Y no te dijo tu sentido común que a semejante imagen de bestial crueldad, no es posible amarla? El sentido común, ése que alguien clasificó como <<el más común de los sentidos>>, es la expresión de la sabiduría divina en este nuestro plano humano. La Biblia dice que el hombre es hecho a imagen y semejanza de Dios. ¿Que hace un hombre corriente que va manejando su auto y se le atraviesa un niño? ¿No hace un esfuerzo sobrehumano, frenando con todo su cuerpo, sus sentidos y sus reflejos? ¿No olvida su propia vida, echando a un lado el auto para salvar la vida del niño? Pues si el hombre, que es apenas un átomo en la Creación, pone todos sus pobres recursos a favor de un niño extraño, el Dios infinito, Todopoderoso, nuestro Padre, cuya esencia ha formado a aquel hombre, tiene infinitos recursos para redimir, proteger y salvar a su infinita creación. Ésta es la forma de aplicar en la práctica el Principio de Correspondencia que dice: <<Como es arriba es abajo, como es abajo es arriba>>. Estudiando la mónada se llega al ángel, dijo Hermes.
<<La puerta de lo sagrado está en nuestro corazón. Es ahí donde nos conectamos con nuestra alma, donde la alimentamos y la desarrollamos. Nuestra alma es un ser único. Ella es la parte de nosotros que vive múltiples vidas y se desarrolla en el plano espiritual a través de innumerables experiencias. Tú, o tú, puede haber vivido en otro lugar además de en la Tierra quizás en otra estrella...>> La que escribe, no copia, recoge los saberes de todos los sabios, y ese fruto lo ofrece a sus pocos lectores. Que no es plagio. Jesús, dice que la escritura se compone de algo viejo y algo nuevo. Y eso es lo que hago casi siempre, pero, ahora voy a comenzar una serie de cuentos-relatos de la vida real...
<<Vivimos en una época de fuerte contaminación ambiental, emocional y espiritual. Encontrar la luz, la pureza y la autenticidad requiere mucho trabajo. A menudo, la parte más difícil es la de rechazar las influencias negativas y deshacerse de las toxinas que entran en nuestro campo energético psicológica, física y emocionalmente. La ofensiva continúa con las toxinas químicas de los alimentos, océanos contaminados que polucionan la vida marina y el bombardeo de radiación electromagnética. Sin la sabiduría adecuada, como es el caso en la actualidad, el progreso tecnológico presenta un lado oscuro que perjudica a nuestro planeta y a sus criaturas, incluidos los seres humanos. ¡Yo tengo amigos extraterrestre, Jesús, San Miguel y muchos otros...!Los seres superiores trabajan con amor y rigor para ayudar a las almas a orientarse con el amor y no con miedo, a volverse lo suficientemente fuertes como para protegerse de las influencias negativas y detener la "cultura toxica" en ellas y en el mundo. Los corazones que deseen poner fin a su incansable lucha contra la despiadada negatividad pueden experimentar una transformación y convertirse en una fuente de luz, amor y sereno respeto en este planeta. Cuando está en el espacio interior puro, el corazón puede ofrecer amor incondicional y una inmensa sabiduría esencial a nuestro mundo para el bien espiritual de todos los seres. Cargado con un entusiasmo positivo por la sanación de todos los seres, puede hacer mucho bien por el mundo. Vivir cerca de un corazón así permite al alma experimentar paz, relajación, esperanza y vitalidad.>> Esperanza y fe en los hombres que gobiernan en esta época, han de encontrar una senda que nos lleve a unos acuerdos globales para protección del planeta y de la humanidad. Y yo, y tú que nos sentimos capaz de iniciar una nueva vida sin más. <<A esta edad quisiera emprender la aventura que no me haga volver a dejar ..., en un cementerio lo que yo misma no puedo comprender. No puedo entender como, puede funcionar una amarre, unas gotas de..., y tener a un hombre a sus pies, como un títere mueven tus hilos, y tú no lo puedes ver, ni entender. Por una vez haré lo que siempre soñé <<hablar, de vida anteriores en otras dimensiones, en el inframundo o en el cielo, en otros planetas>> Tengo fe, y esperanza que saldremos de este círculo porque sé que el príncipe de este mundo ya está condenado y encerrado en los túneles abismales. Detrás de un disfraz te puedes encontrar una víbora o una serpiente sibilina, que en poco te lleva a la adversidad y, con un hilillo de voz se va la poca razón y ella llama y dice que viene el coco, el coco llegó, por tu escaso valor, el miedo a enfrentar tu verdad. Y he de cruzar la calle, y dar el paso hacia una vida anterior y ahí si hay destellos de magia entre los besos de traición. Aún puede vencer el corazón a la razón, aún se puede construir una senda, la que siempre soñé hacer. Construir un mundo nuevo es cosa de todos nosotros, construir una senda clara y llana que puedan recorrer nuestros hijos y nuestros nietos. Antes o después los hombres buenos lo están intentando con sus avances científicos, electrónicos, una Edad Dorada brilla con fuerza, y arrastrará a todo lo contaminado y a todos los parásitos como el ácaro desaparece con la luz solar. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, no se cuántos paráclitos andan por la nueva tierra. Fin por hoy, que ayer fuí de fiesta y estoy muy flojita... Hasta cuando así lo quiera Dios-Cristo. Cristo vive en nuestros corazones.Creer, fe.
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