jueves, 24 de abril de 2025

El Bosque Mágico - En busca de la verdad 136º

 Frase inspiradora: <<Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias>>. Confucio.

Si quieres pasar a la Historia, haz como estas mujeres: María del Carmen Ortiz de Arce, religiosa Hija de la Caridad, era maestra de la Casa de Caridad de Barcelona, donde fundó una escuela para niños ciegos. En su intento de facilitar la comunicación escrita entre personas invidentes y videntes, inventó el sistema Sor que permitía escribir en los sistemas Braile y Llorens: una regleta y un punzón de bronce que marcaba los caracteres con relieve, visibles para las personas videntes y detectables al tacto para las invidentes. El 5 de julio de 1909 patentó su invento.

Ángela Ruiz Robles era maestra, pedagoga e inventora y se la reconoce como precursora del libro electrónico. Publicó varios libros de textos y en dos describía un sistema taquigráfico con el que escribir y traducir más rápidamente gracias a una máquina con nuevos signos y caracteres enlazados de modo sencillo y sistemático. En 1949 registró su primera patente, un procedimiento mecánico, eléctrico y a presión de aire para lectura de libros. Quería innovar en la enseñanza buscando que fuese más intuitiva y amena, alcanzando el máximo conocimiento con el mínimo esfuerzo, y  adaptar el libro al progreso tecnológico.

Melanie Klein fundamentó su trabajo en la observación de la infancia: fue una de las primeras psicólogas en analizar las fantasías, el comportamiento, las asociaciones y las creaciones de los niños, y compararlas con las estudiadas en los adultos para dar forma a sus teorías sobre las etapas iniciales del desarrollo.

Su labor permitió esbozar una psicología de las relaciones objetuales que aún hoy siguen muchas escuelas psicoanalíticas. No en vano, fue la primera en darse cuenta del modo en que la libido ama y odia, envidia y anhela, repele y ansía fagocitar los objetos por los que siente amor, al que considera el motor de las relaciones primigenias.

Aunque muchos le reprocharon que su concepción de la psique resulta demasiado angustiosa, Klein se esforzó por dar una base científica a la interpretación de sentimientos tan universales como la envidia y los celos, y allanar el camino para un mejor conocimiento de ciertas psicosis como la depresión y la esquizofrenia, presentes desde la edad más temprana.

Melanie Klein -mujer de carácter fuerte, independiente, inteligente y cortés- realizó contribuciones muy significativas en el campo del psicoanálisis: junto con Anna Freud, fue una de las primeras en interesarse por la aplicación de la disciplina a la infancia. Su condición de mujer y madre influyó en gran medida en su quehacer intelectual, mucho más estructurado en comparación con el de sus colegas masculinos de la época.

Pionera en el estudio del desarrollo infantil, sus observaciones le permitieron formular la teoría de las relaciones objetales, aquellas que, desde el nacimiento, el individuo establece con los objetos de la realidad que le rodea (el primero el pecho de la madre). 

A pesar de que muchos estudiosos han dejado de considerar sus teorías sobre las dos formas precoces de organización del pensamiento, su descripción de las posiciones esquizo-paranoide y depresiva, así como sus implicaciones, siguen siendo muy sugerentes y han dado pie a numerosas aportaciones a la disciplina. 

Asimismo, su manera de interpretar la separación, la pérdida y el conflicto a partir de los instintos de vida y de muerte -conceptos que, si bien acuñó Freud, Klein reelaboró- nos permite comprender mejor nuestros propios conflictos y padecimientos. Su pensamiento, de una profundidad y una capacidad de síntesis notables, debe mucho a su dolorosa experiencia vital, marcada por el luto, las pérdidas y las separaciones. No obstante, la principal aportación de su método, el psicoanálisis infantil, reside en la teoría del juego, muy innovadora. Todas las madres saben que el juego es fundamental para el desarrollo del niño, pues le permite establecer una relación con el mundo y con quienes lo rodean. Klein fue una de las primeras en estudiarlo desde un punto de vista científico. El juego y la representación lúdica constituyen símbolos de ciertos contenidos mentales eliminados o reprimidos.

De este modo, el niño se describe a sí mismo y a sus partes más ocultas, y puede relacionarse con el terpeuta. A pesar de que actualmente han cambiado los fundamentos conceptuales que justifican su uso, el juego sigue siendo fundamental en la terapia con niños. Melanie Klein nunca cesó de profundizar en sus teorías para comprender y describir mejor el alma humana. Hasta unos años antes de su muerte, escribió textos en los que reflexionaba sobre el desarrollo infantil, y en los que redefinió conceptos tan importantes como la envidia, los celos y la gratitud. Y pese a que nunca se apartó del rigor que se exige a un científico, en sus obras dedicadas a la gratitud se trasluce una visión más positiva de la existencia.

Los conceptos que propuso Klein pueden parecer al principio difíciles y complicados. Sin embargo, si se leen con cuidado y atención, ofrecen puntos de vista aún muy pertinentes sobre el desarrollo de nuestros hijos o nietos hacia la edad adulta. Y no pocos psicólogos y psicoanalistas han reconocido en sus estudios sobre la naturaleza relacional de las pulsiones que ciertas emociones como el amor, el odio, la angustia, la envidia y los celos nacen de la relación del sujeto con el otro. Como bien ha demostrado Melanie Klein, no podemos existir por nosotros solos: necesitamos crecer en relación con un <<otro>> que, para bien o para mal, contribuye a nuestro desarrollo como personas insertas en el mundo. Anna Giardini.

EL AMANECER CÓSMICO

<<Na Arean estaba sentado sólo en el espacio como una nube que flota en la nada. No dormía porque no había el sueño; no tenía hambre porque todavía no había hambre. Estuvo así mucho tiempo, hasta que se le ocurrió una idea. Se dijo a sí mismo: <<Voy a hacer unas cosa>>. MITO DE MAIA (Islas Gilbert).

EL HOMBRE SE ENFRENTA AL UNIVERSO

La cita que encabeza el capítulo es una perfecta cosmogonía tradicional. Pertenece a una tribu que vive en un diminuto archipiélago casi perdido en la inmensidad del océano Pacífico. Pero podríamos haber escogido otra cualquiera, aunque careciera de esa ota de suave ironía. El caso es que todas las mitologías que han aparecido a lo largo y ancho de este planeta probablemente se hayan desarrollado a través de una gestación casi idéntica. El hombre abre los ojos -real o metafóricamente- y de pronto se halla frente al Universo. Observa los frutos del campo, las plantas y los animales que vuelan por el aire, caminan por la tierra o nadan en las aguas. A juzgar por los temblores que de vez en cuando hacen estremecer el suelo que hay bajo sus pies, habida cuenta de las llamas y humaredas que de vez en cuando brotan de la tierra, es más que probable que allá abajo habiten demonios furiosos y malvados.

Algunos espíritus maléficos también descienden desde los cielos abrasadores destellos blancos, piedras de hielo que destrozan las cosechas o misteriosos males que atacan a los seres viviente para provocar su sufrimiento e incluso la muerte. Pero también de las alturas viene la benéfica lluvia, así como el pálido resplandor del astro plateado que alumbra los caminos nocturnos. Y aún más arriba está los verdaderos dioses, inmutables, majestuosos y perfectos, apenas visibles como diminutas chispas de luz que brillan esplendorosas en las tinieblas de la noche... (Esto es verdad).

Y hace sólo un millón de años, surge el invento definitivo: la inteligencia. Lenguaje, cooperación y capacidad de construir ideas abstractas son las bases de la nueva etapa. Se ha creado un poderoso órgano llamado cerebro que es como otra Galaxia en miniatura. Tiene cien mil millones de chispeantes estrellas llamadas neuronas que se comunican entre sí de mil millones de formas distintas a través de sus uniones sinápticas. Su capacidad es tanta que, teóricamente, sólo diez de esos cerebros podrían abarcar la información contenida en todos los libros de todas las bibliotecas de la Humanidad civilizada, unos doscientos billones de bits.

Este es precisamente el cerebro que se enfrenta de pronto a la inmensidad del Universo. Como dijera en cierta ocasión el famoso astrónomo Carl Sagan en un poético vuelo de la imaginación, pero expresando un concepto totalmente exacto, <<somos fragmentos de materia estelar que, después de haber recorrido un largo camino, volvemos la vista hacia atrás para preguntarnos sobre nuestros orígenes>>. Y eso es justamente lo que hacemos. Nuestro cerebro ha heredado también esa necesidad imperiosa de agrupar todos los elementos dispersos de información para reunirlos en un conjunto coherente: esto es, buscar explicaciones.

¿Somos distintos al resto del Universo? Pero hay algo más; no sólo poseemos racionalidad. También sentimientos. El hombre, colocado frente a la Creación entera siente que él forma parte de todo aquello. Más incluso: que el mundo y él son una sola cosa. Es el famoso <<sentimiento oceánico>> del que hablaría mucho después Sigmund Freud; ese sentirse sumergido en la inmensa masa del océano cósmico formando partede él como una partícula más. Para Freud tal sentimiento es un signo de inmadurez. Cada ser humano recopila y resume a lo largo de su vida toda la evolución de la especie. Somos una célula al ser concebidos.

Y gradualmente, las diversas fases por las que atraviesa el feto se asemejan a las etapas por las que los animales se fueron perfeccionando hasta llegar al hombre. En un momento determinado el feto es un renacuajo que flota en su cálido lago de líquido amniótico, más tarde un pequeño mamífero. El niño es ahora mal modelado, mal educado. El niño es ahora como un ser primitivo. Cree en la magia y en las fuerzas sobrenaturales, y en sus primeros años supone que todo el mundo gira en torno suyo, que el mundo es él mismo. Es la etapa de <<indiferenciación del yo>>. Cuando madure, se dará perfecta cuenta de que ambos son cosas distintas y separadas. Cuando madure, se dará perfecta cuenta de que ambos son cosas distintas y separadas. Aquí estoy yo y allá afuera está el mundo. Pero el hombre <<primitivo>> no comparte estos conceptos.

Por eso, disfruta de un innato sentido <<ecológico>>. Como la naturaleza es el mismo, usa pero no abusa de ella. Pero, además de servirse de ellas para alimentarse y sobrevivir, desde el comienzo de la historia, el hombre intenta manipular las incomprendidas fuerzas de la naturaleza mediante una técnica irracional: La Magia.

En las primeras etapas de la civilización, el individuo tribal mantiene una visión del mundo totalmente universalista cuya traducción práctica es la magia. Según escribe el eminente científico James George Frazer en su obra básica La Rama Dorada, los dos pilares básicos en los que que se apoya la doctrina mágica son los siguientes: <<Primero, que lo semejante produce lo semejante. Y segundo, que las cosas que una vez estuvieron en contacto, se afectan recíprocamente a distancia aún después de haber sido cortado todo contacto físico. El primer principio puede llamarse ley de semejanza y el segundo ley de contacto o contagio>>.

Los ritos que se basan en el primer principio son, por ejemplo, los conocidos conjuros mágicos del vudú mediante los cuales el brujo clava alfileres... que representa a su enemigo. Con el fin de que la maldición tenga eficacia... parece increíble, pero, la magia MATA, a distancia; no deja de ser un crimen. Escapará de la justicia humana, pero nunca de la Justicia Divina... Aunque Frazer considera la magia como <<una ciencia falsa y un arte abortado>>, conviene retener esa segunda ley de <<contacto>> o <<contagio>>, porque volveremos  encontrarnos con ella a finales del Siglo XX. Más exactamente en 1983, cuando el especialista francés en física cuántica Alain Aspect lleva a cabo un trascendental experimento que, aunque bajo parámetros totalmente distintos, viene a confirmar algún tipo de misteriosa conexión entre los objetos materiales separados que en una etapa anterior estuvieron unidos formando un todo.

OMNIA IN UNUM: LA ASTROLOGÍA

Y surgen la más antiguas concepciones científicos-filosóficas globalizadoras de la historia: la astrología y la alquimia. <<Lo que está arriba es como lo que está abajo>>, afirma la legendaria Tabla Esmeraldina, atribuida a Hermes Trimegisto. Los astros siguen en los cielos pero su influencia se deja sentir en los asuntos humanos. <<Al mundo entero -dice el Padre Sol en un mito inca- doy mi luz y mi resplandor; doy calor a los hombres cuando tienen frío; hago que sus campos fructifiquen y que su ganado se multiplique; cada día que paso doy la vuelta al mundo para estar más enterado de las necesidades del hombre y para satisfacer sus necesidades>>.

Con el paso del tiempo, el estudio de esa influencia de los astros sobre la Humanidad acaba concretándose en la astrología. Esta disciplina -ciencia, arte o mezcla de ambas cosas- tal como la conocemos hoy día tiene su origen en Mesopotamia y nos lleva a través de la antigüedad clásica greco-romana. Según la concepción astrológica, el cielo se hallaba dividido en doce Signos, zonas de la franja Zodiacal no necesariamente coincidentes con las constelaciones celestes que llevan su mismo nombre. 

Existe otra subdivisión virtual de doce Casas en cuya zona de influencia se mueven los asuntos humanos y, por fin, los siete planetas entonces conocidos. Las posiciones relativas de los planetas, los Signos y las Casas configuran la llamada Carta Astral, Carta del Cielo, Tema Natal o, en nuestros días, simplemente Horóscopo. <<Todo lo que nazca o se realice en un momento concreto tiene las cualidades de ese momento concreto>>, dice Carl Gustav Jung en El Secreto de la Flor de Oro. Así, el ser humano es considerado como un elemento intermedio entre el microcosmos y el macrocosmos. 

De hecho la similitud es tan exacta que los científicos modernos han llegado a la conclusión de que, en una escala de tamaños, el hombre se hallaría justamente a medio camino entre las dimensiones de un átomo y las de una galaxia. Justo es, pues, que participe de las cualidades de ambos. Así, Aristóteles llega a decir que <<este mundo está inevitablemente vinculado a los movimientos del mundo superior. Todo el poder de este mundo está gobernado por esos movimientos>>.

Las primeras civilizaciones basan su supervivencia en la agricultura. Por ello, es importante poseer registros cronológicos y sistemas de cálculo que permitan predecir el curso de las estaciones, las fases de la Luna, las mareas y otros lapsos temporales como meses o años, de forma que sea posible establecer con exactitud el momento preciso para sembrar o recolectar. Si a ello añadimos la importancia que los movimientos de los cuerpos celestes tienen en el devenir de los acontecimientos humanos, es lógico que comience a desarrollarse la ciencia y permita a los sacerdotes-astrónomos-astrólogos interpretar este ballet cósmico.

Así van surgiendo por el mundo monumentos de carácter religioso-científico: Stonehenge o Avebury en las Islas Británicas, Carnac en Francia, Big Horn en Estados Unidos, Teotihuacán, Tenochtitlán o Chichén Itza en América Central, Tiahuanaco en Sudamérica o el conjunto de las pirámides de Egipto, en los cuales los científicos contemporáneos van descubriendo cada día nuevos elementos que permiten comprender el perfecto conocimiento astronómico que poseían aquellos pueblos de la antigüedad. Paradójicamente, a medida que pasan los siglos y el conocimiento del hombre sobre ese universo exterior aumenta, decrece el sentimiento de nuestra conexión con el cosmos. Según diría Freud, la raza humana va madurando, y al experimentar la identificación del <<yo>>, va situando al mundo fuera e independientemente de él.

La astrología va a sufrir un duro revés con la llegada del cristianismo, que establece como primera condición necesaria la libertad del hombre el libre albedrío para salvarse o condenarse. Es el hombre, el responsable de sí mismo, no el curso de las estrellas. Las voces eclesiásticas más autorizadas claman contra la antigua ciencia. Así, afirma con amarga ironía San Agustín en sus Confesiones: Los astrólogos dicen: <<Es de los cielos de donde viene la causa irresistible del pecado; se debe a la conjunción de Venus con Marte o con Saturno. De esta forma, el hombre es absuelto de todas sus culpas, a pesar de no ser más que carne podrida henchida de orgullo. La culpa es, sin duda, del Creador y Señor de los cielos y de las estrellas>>.

Pero el golpe de gracia para la astrología llega de la mano de la ciencia contemporánea. A pesar de la revolución racionalista, las antiguas creencias siguen en cierto sentido vivas en el corazón de los científicos renacentistas. <<Todo lo que es u ocurre en el cielo visible se siente de alguna manera oculta en la Tierra y en la Naturaleza>>, asegura aún Kepler en su obra De Stella Nova. Pero esta influencia <<de alguna manera oculta>> ya no es la astrológica. <<Me dices que estás preocupado por causa de tu astrología -escribe el mismo Kepler a un amigo-. ¿Crees que vale la pena? Hace diez años que yo rechacé las divisiones en doce partes iguales, en casas, en dominaciones, trinidades, etc...

La astrología, y con ella todo un mundo simbólico que intentaba relacionar al hombre con la naturaleza, la ciencia con la conciencia humana, ¿ha llegado a su fin?... Los griegos y romanos de la antigüedad clásica fueron sin duda los primeros en situarse frente al Universo intentando comprender las leyes naturales que lo regían. Exceptuando algunas mentes privilegiadas, pocos de ellos podían saber la magnitud del desafío al que se enfrentaban. <<Llegará una época -escribía Séneca en sus Cuestiones Naturales- en que una investigación diligente y prolongada sacará a la luz cosas que hoy están ocultas. La vida de una sola persona, aunque estuviera toda ella dedicada al cielo, sería insuficiente para investigar una materia tan vasta... Por lo tanto ese conocimiento sólo se podrá desarrollar a través de sucesivas edades. Llegará una época en la que nuestros descendientes se asombrarán de que ignoráramos cosas que para ellos son tan claras... La naturaleza no revela sus misterios de una vez para siempre>>.

Ciertamente la revelación de esos misterios se iba a prolongar mucho en el tiempo. Tanto que aún hoy continuamos indagando. Y el campo de exploración se ha ampliado en unas proporciones tan gigantescas que hoy estamos menos seguros que nunca de comprender el Universo como un todo.

A pesar de ello, los griegos fueron los primeros en intentar separar las piezas de este gigantesco <<puzzle>> que es el Universo. Paradójicamente, el honor de haber sentado las bases de la ciencia contemporánea no correspondió a viejas y poderosas civilizaciones como la hindú, la china, la maya o la azteca, la egipcia o la mesopotámica, sino que nació en un remoto lugar del Mediterráneo Oriental. Allí, en unas islas perdidas entre un mar y un cielo eternamente azules, medio millar de años antes de Cristo, unos hombres comenzaron a desafiar al gran misterio sin contar con otra herramienta que el poder de sus mentes.

El primer científico al que se le puede dar tal nombre, desde un punto de vista contemporáneo fue Tales de Mileto. El primero en la historia que descartó la intervención de los dioses en los asuntos terrenales y que realizó los primeros avances de la geometría que más tarde perfeccionaría Euclides. (Atención, aquí están los culpables de muchos males de la humanidad. Los dioses, son los ángeles de la Luz, de Dios y los de la Caída, los perversos y oscuros. Aunque tenemos el libre albedrío, ellos, nos manejan la mente, nos manipulan constantemente, está escrito en el ZOHAR, nada invento. Ellos, han dado a los hombres el poder, el conocimiento para que construyan las bombas atómicas, para que nos destruyamos como todas las civilizaciones anteriores al llegar el fin del ciclo. ¿Lo volveremos a hacer? Como lo hicieron los habitantes de la Atlántida. ¿Convertiremos las tierras fértiles en nuevos desiertos? Lo haremos, si seguimos negando la Verdad de la Vida y de Dios el Cristo.)

La bomba atómica el arma definitiva. ¿Adónde nos lleva este catálogo de insensateces, aparte de demostrarnos que debemos permanecer muy alertas vivamos en el sistema político en el que vivamos?. En 1988, el genetista estadounidense Lee M Silver, catedrático de la Universidad de Princeton, miembro de la Asociación Americana pata el Avance de las Ciencias y una de las principales autoridades mundiales en biología molecular, explicaba que el ser humano se enfrenta a un doble y muy real peligro científico en un futuro próximo.

En primer lugar, la implantación en algunos animales de los genes directores de la inteligencia, con la intención de crear especies a medio camino entre el <<hombre y la bestia>> para dedicarlas a determinadas tareas como la guerra o la exploración en ambientes extremos. En segundo lugar, la división de la humanidad en dos <<razas>> definidas: una minoritaria, rica, inmune a las enfermedades, cada vez más cercana a la perfección física y a la inmortalidad, y otra mucho más numerosa, pobre e imposibilitada para beneficiarse de todos los adelantos científicos, según el ideal Illuminati. Según Silver, <<lo que hoy parece una mera fantasía no sólo se hará realidad en unos años, sino que algunas cosas ya se están haciendo en secreto>>, y citó el caso de las técnicas de reproducción asistida: <<Aunque no sea legal, en Estados Unidos está permitido cualquier tipo de reproducción... siempre que se haga en lujosas clínicas privadas. Sí, incluso la clonación>>.

Como hemos visto, la ciencia ha proporcionado a los Illuminati armas nunca vistas que, sumadas al poder generado por la política y sobre todo por la economía y las finanzas, pueden permitirles llevar planes de dominación final hasta el último extremo. El último gran experimento ahora mismo en marcha para conseguirlo pasa por introducir un sistema de control que llevarían las personas en su propio cuerpo. Imaginemos la posibilidad de llevar siempre encima toda nuestra documentación legal, desde la tarjeta sanitaria al permiso de conducir, y todo nuestro dinero, sin temor a robos o pérdidas... y que, además, podamos estar siempre localizados, sin miedo a desaparecer en un accidente, un secuestro o víctima de alguna enfermedad mental.

Y ahora dejemos de imaginar, porque esa posibilidad es real, existe ahora mismo. Aunque en un estadio primitivo, este <<código de barras>> para humanos está funcionando ya en varios países de América. Se trata de un pequeño implante en forma de chip, que desarrolló inicialmente la empresa Motorola para Master Card sobre la idea de crear una tarjeta de crédito personalizada e instranferible con el nombre de Mondex Smartcard (<<Mon>> de money, dinero, y <<Dex>> de dexterity, o destreza. Smartcard significa <<tarjeta inteligente>>). En la actualidad, más de 250 corporaciones de una veintena de países están involucradas en la distribución del implante o verichip, que desde 1999 comercializa la empresa Applied Digital Solutions. Según la propia publicidad de sus fabricantes, el verichip mide unos 7 mm de largo por 0,75 mm de ancho, más o menos del tamaño del grano de arroz, y se inserta bajo la piel de forma rápida e indolora. El transponder es el sistema de almacenamiento y lectura de información, y la batería se recarga a través de un circuito que produce una corriente eléctrica con fluctuaciones de la temperatura del cuerpo cuando se pone la mano sobre un cargador especial.

Una vez insertado, el implante no puede ser extraído sin un grave riesgo para su portador, pues, dada su fragilidad, podría quebrarse y descargar los restos de litio que al verterse en su cuerpo le conduciría a la muerte. Cada verichip tiene un único número de identificación compuesto por 16 dígitos y <<se ofrece por un coste módico>> de aproximadamente 150 dólares más IVA. El gobierno mexicanos es un ejemplo del uso y promoción de lo que en un principio fue bautizado como el Ángel digital, pues a mediados de julio de 2004 se creó el Centro Nacional de Información mexicano, y tanto el procurador Rafael Macedo de la Concha como sus colaboradores inmediatos se implantaron un verichip con el fin de que <<la Procaduría General de la República entre en una nueva etapa tecnológica de eficacia y seguridad>>.

Ya en 2001 el gobierno británico se planteó la posibilidad de utilizarlo para localizar personas con enfermedades o desórdenes mentales. Y, en marzo de 2002, el senador brasileño Antonio de Cunha Lima se hizo insertar uno <<para el control médico de mis constantes vitales y para demostrar a los ciudadanos de Brasil y del mundo que esta tecnología es segura>>.

El primer chip oficial del mundo fue el de Kevin Warnick, jefe del departamento de cibernética de la Universidad de Reading, Inglaterra, que en agosto de 1998 se dejó implantar uno durante diez días para estudiar la reacción de su organismo ante ese elemento. Pero en 1996 ya se hablaba de las pruebas con implante realizadas en una decena de reclusos de California para forzarlos a entrar en un estado de letargo que reducía su agresividad y los llevaba a dormir 22 horas al día. Y de los extraños experimentos de la British Telecom, que, con el nombre de Soul Catcher (Cazador de Almas) pretendía instalar un microchip en el cráneo, justo tras los ojos, para, según el doctor Chis Winter, <<grabar los pensamientos y sensaciones de una persona durante toda su vida y poder reproducirla, resucitarla en cierto modo, tras su muerte física>>.

En realidad, existe mucha más documentación disponible en muchos libros, aunque la gente enferma, los niños pequeños mueren de cáncer, causando un dolor tremendo en ellos y, a las familia, los jóvenes tienen las tendencias sexuales <<dislocadas>>, cada vez hay más homosexuales y, todo se debe a la manipulación genética de los animales: pollos, terneros etc., y plantas, todo lo que comemos nos enferma mucho más que en ningún tiempo anterior. Se pervierte a los escolares desde la primera infancia. Los manipulan con enseñanzas inmorales y ateas. Entonces, ¿no hay salida? ¿estamos abocados a la tercera guerra mundial provocada por el enfrentamiento entre el sionismo político y el Islam, que pronosticaban Pike y Mazzini y que conducirá al posterior cataclismo final? 

Leyendo algunos comentarios generales, ésa parece ser la pesimista impresión. En el libro ILLUMINATI de Paul Koch, aparece un artículo de prensa, del filósofo y escritor español Gabriel Albiac recordaba que uno de los considerados cabecillas de Al Qaeda, Ayman Al Zawahiri, declaró en 2004 <<una guerra global contra la conspiración cristiana-judía para destruir la umma o comunidad de los creyentes>> en los siguientes términos:  <<La prohibición del velo se inscribe en el mismo marco que el incendio de las aldeas en Afganistán, la destrucción de casas sobre las cabezas de sus habitantes en Palestina, la matanza de niños y el robo de petróleo en Irak>>. Albiac concluía: <<No hay acciones locales... Nueva York, Madrid, Afganistán, Irak, Israel, Bali, París, Chechenia son módulos de una guerra mundial, la del Islam más puro contra el mundo moderno.>>

A estas alturas, hay dos opciones. La primera es, en efecto, bajar los brazos. Total, nuestro destino está predestinado, así que limitémonos a vivir alegre y despreocupadamente. Porque nadie es capaz de decir: ¡YA BASTA! Vamos al desarme global. Vamos a salvar nuestra vida.  Vamos a salvar la Tierra de las grandes catástrofes de las que hablaba Jesucristo. La Biblia lo dice todo lo que puede acontecer...

La segunda me parece más honorable: mientras hay vida, hay esperanza. Luchemos, pues, por cambiar el estado de las cosas, cada cual a su manera. Cada uno en lo suyo el mejor, ser buenos y perfecto como lo es Dios Padre Su Hijo Jesucristo y Su Madre la Virgen María, gente buena y sencilla. Naturales y alegres, siempre. Señor, si los muchos vieran lo que yo veo, el mundo cambiaría, Señor haz que todos te vean. Que todos vean el cielo y el infierno, un Padre Bueno y Perfecto ayuda a que sus hijos se liberen del maligno.

Como adelantábamos en el prólogo, (libro ILLUMINATI), a cada uno le corresponde reflexionar sobre la mejor manera de hacerlo, pero los illuminati no tienen por qué ganar definitivamente el juego. Ya fallaron antes y pueden volver a hacerlo: se les puede combatir, ya que si fueran realmente todopoderosos, habrían aplicado con éxito su plan hace mucho tiempo. (Asistir a Misa los domingos, bautismo y comunión, si muchos lo hacen, le damos un vuelco al mundo del mal. ¡Venceremos a las fuerzas oscuras. Satanás está en la cárcel del abismo y Lucifer es idiota, un necio lujurioso. Ayuda San Miguel).

Asumamos nuestra responsabilidad personal sobre la base de que las conspiraciones sólo pueden operar en la oscuridad, cuando la mayoría de las personas las ignora. El mero hecho de sacarlas a la luz las debilita y puede reducirlas a cenizas, como el alegórico relato de Drácula. La gente no reacciona porque no sabe, lo que hay detrás de la Muerte. Muchos creen que no hay nada más. Y otros, los idiotizados, creen que pasan al purgatorio en espera para resucitar. No es así. Sí hay un purgatorio, y hasta hospitales, palacios y escuelas, donde las personas están un tiempo para rectificar y elegir un nuevo plan de vida, para volver a reencarnarse, si fuiste rico, y fuiste malvado e insolidario..., lee el Evangelio, en otras vidas serás muy pobre, sufrirás sed y hambre. Si fuiste bueno y diste a todos. Creaste empleo. Pagaste lo debido, volverás a ser rico. Y, si ya tuviste todas las oportunidades y no te corregiste, ya no hay reencarnación, ya vas derecho al infierno y cree, es algo horrible.

Hay una ley, en la Unión Europea, con una norma que perjudica a los trabajadores, dice: una empresa de servicios podrá instalar su sede social en cualquiera de sus 25 países de la UE y, a partir de ese momento, las leyes del país en cuestión se aplicará a las actividades de dicha empresa en toda Europa. <<Es decir, usted instala su sede social en Eslovenia, aunque sólo sea de forma ficticia, registrándola mediante un documento legal, y todos sus empleados, estén en España, Francia o Finlandia deberán regirse por las leyes eslovenas, aunque sean más perjudiciales para los trabajadores que las de sus países de origen. Ésa es la ley que han aprobado. Y nadie ha oído hablar de ella. La gente no reacciona porque no sabe.>> Si tú y todos, invocan a los Santos Arcángeles, rogando su ayuda, se arreglarán muchos asuntos. Se les caería el pelo a estos ladrones. Ten fe en Dios. Y acércate a Él, que es tu Padre del cielo, espera que tú lo llames para hablar con Él de corazón a corazón, te llenarás de Amor.

Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor, bendícenos con la Luz del Espíritu Santo. Gracias Padre. Ruego, que vengan a la Tierra, las miriadas de los Ángeles de la Luz y del Amor. María, Reina y Madre nuestra y de todos los Ángeles, por favor usa Tu poder, sálvanos del maligno y de todos los males, los propios y los ajenos. Gracias, gracias mil, Madre nuestra. Jesús bendito en ti confío, sálvanos de los males del Mundo. Jesús en ti confío líbranos del maligno. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Amén. Gracias San Miguel por Tu apoyo y ayuda. Gracias a miles. Gracias a todos los seres de la luz. Gracias de todo corazón. Gracias a los hombres sabios y buenos que trabajan por la paz mundial. Gracias.


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