lunes, 14 de abril de 2025

El Bosque Mágico - En busca de la verdad 129º

 Frase inspiradora: Se abrió el ojo de mi intuición tras mucho esfuerzo, dolor, llanto y sufrimiento; porque clavé mi vista en las profundidades de las aguas turbias y descubrí, maravillada, que allí había solo quimeras encantadas ardiendo en un fuego inextinguible de pasiones. Pero, fui capaz de mirar al Cielo, y pude descubrir al enemigo que se oculta tras un disfraz de amistad y estigmatizar la envidia del incauto halagador. Allí en el cielo, hallé la saludable placidez, calma y felicidad; un tesoro al que no lo destruye la polilla ni lo corroe la herrumbre ni el orín. Yo soy el creador, el que propicia mis logros y éxitos, soy capaz de sembrar mi campo de fortuna, prosperidad y paz. Mi alma vuela en los aires llena de entusiasmo, hoy es un día feliz.

Y en todas las épocas surgen las mujeres y los hombres sabios llenos de ingenio. Ninguna obra producto del ingenio humano es resultado de un solo individuo. Esta es una regla invariable, a la que la moderna Parapsicología tampoco escapa. Ella nació merced al empeño indagador de cientos y cientos de personas, plasmado de diversas maneras con el paso de los años.

Digamos, entonces, como preludio de una disciplina que se ahonda mucho más allá de la fecha que ahora daremos, que hacia 1679, un médico escocés, llamado William Maxwell fue quién manifestó que las enfermedades respondían a la ausencia de un fluido vital y que el restablecimiento de la salud correspondía a la vuelta del equilibrio de esa fuerza magnética.

Emmanuel Swedenborg (1688-1772) fue un hombre de versatilidad extraordinaria. Vidente, místico, filósofo y científico, comprendió en varias obras todas sus enseñanzas y visiones que,  con el correr del tiempo, se concretarían con Allan Kardec y otros en lo que hoy en día se conoce como espiritismo.

Sin embargo, Friedrich Franz Anton Mesmer (1733-1815) merece especial mención. Este médico alemán, nació en Weil, ducado de Baden, fue quien, tras estudiar en Viena, puso en ejecución su teoría del fluido magnético y, mediante la imposición de manos y de su famosa <<baquet>> consiguió conmover a la sociedad europea de su tiempo. Sufrió mucha crítica y oposición; ello no le impidió seguir adelante con sus enseñanzas, documentadas en su libro Memorias sobre el descubrimiento del magnetismo.

Mesmer murió muy pobre, en 1815, en Mersburgo, y en atención a su nombre, quedaron para la posteridad los vocablos <<mesmerismo>>, que equivale a magnetismo animal, o, en términos más concretos, el método de curación consiste en el magnetismo animal; y <<mesmerizar>>, que significa hipnotismo según los alineamientos de Mesmer. Este infatigable investigador murió en la extrema pobreza, sufriendo el olvido de sus contemporáneos. No obstante, la posteridad reconoció que algunas de sus observaciones -modificadas las denominaciones, cohonestadas las experiencias- investían un fondo de verdad que, de alguna manera, guarda correlación con la actual parapsicología.

Entre 1751 y 1825 vivió un señor ilustre, de dotes extraordinarias para la investigación; era a.M.J de Chastenet, Marqués de Puysegur, que incursionó en la metapsíquica con denonado esfuerzo, y además de su profesión militar, halló tiempo para considerar interesantísimos aspectos del mesmerismo y del hipnotismo. Sus libros sobre distintas experiencias son muchos, y, orgulloso de su discipulado bajo Mesmer, documentó con precisión y fidelidad sus hallazgos.

Entre 1756 y 1819 vive un sacerdote, José Custodio Faría, quien legó al mundo sus descubrimientos sobre el magnetismo y la sugestiones hipnóticas. Robert Hare /1781-1858) fue un químico norteamericano quien centró sus estudios en las denominadas <<comunicaciones espíritas>> y, como tal, bien puede ser considerado otro de los precursores de la moderna parapsicología.

Por su parte, el barón Karl Louis Reichenbach (1788-1869), puso en circulación una tesis singular: la de los rayos <<Od>>, así llamaos por él, cuya emanación podrían captar los sensitivos o dotados.

John Elliotson (1791-1868) fue médico y frenólogo, nacido en Gran Bretaña. El mesmerismo fue su principal preocupación, canalizada a través de The Zoist y de la Phrenological Society, publicación la primera, y entidad la última, ambas fundadas por él, a lo que debe sumarse una obra de particular valor por sus implicancias: Surgical Operations in the Mesmeric State Without Pain (Operaciones Quirúrgicas en el Estado Mesmérico Sin Dolor), aparecida en 1843. (Lo que hace el doctor español Ángel Escudero Juan -noesiología).

Correspondió a James Braid, también médico inglés, como el anterior, reemplazar los vocablos magnetismo o mesmerismo por hipnotismo. Braid nació en 1795 y falleció en 1860. Sus trabajos son enjundiosos y realmente iluminadores. Ellos abren camino a los estudios del subconsciente. Quizá su obra más memorable sea Neurhypnology or the Rationale of Nervous Sleep, Considered in Relation with Animal Magnetism (Neuro hipnología o la Exposición Razonada del Sueño Nervioso, Considerado en Relación con el Magnetismo Animal). Este escrito, editado en 1899, en Londres, por A. E. Waite, bajo el título de Braid on Hypnotism (Braid sobre el Hipnotismo) recalca la significancia curativa de este método.

James Esdaile, galeno escocés, nacido en 1808 y muerto en 1859 dio también su aporte. Entusiasmado por el mesmerismo, siguió adelante sus indagaciones y aplicó el hipnotismo a la cirugía mayor indolora, consiguiendo esa hazaña nada menos en 1845 por primera vez en la Tierra. Por su parte, el conde Agénor de Gasparin (1810-1871), francés, inició en 1835 sus experimentos con las denominadas tablas giratorias y dejó para la posteridad una relación  de sus descubrimientos en Des Tables Tournantes, du Subnatural et en général des esprits (De las Mesas Giratorias, de lo Sobrenatural y en general de los espíritus) en dos volúmenes.

Un aporte de singular importancia es el de Ampère, en 1822, quien señala la equivalencia entre electricidad y magnetismo.

También mucho se debe en el campo del hipnotismo al gran Jean martin Charcot, psiquiatra y neurólogo francés. En lo que concierne a Sir William Crookes (1832-1919), bueno es apuntar que se trata de una personalidad señera. Son célebres sus investigaciones con los dotados D. D. Home y F. Cook, y debe indicarse que allí se inicia el período científico de la metapsíquica según lo expresa el mismo Ch. R. Richet. Crookes fue presidente de la Society for Psychical Research (Sociedad de Investigaciones Psíquicas) entre 1896 y 1899. Sus obras más trascendentes y esclarecedoras son Psyche forces and modern spiritualism (Las Fuerzas de  la Psiché y el Espiritismo Moderno) y Researches on the psyche forces (Investigaciones sobre las Fuerzas de la Psiché), ambas en 1871.

En 1832 nació un hombre de calidad excepcional en el campo de las indagaciones paranormales: Alexander Aksakof, oriundo de San Petersburgo, hoy Leningrado. Consejero de la Corte del Zar Alejandro III de Rusia, desde 1855 sus experiencias resultan de resonancia internacional. Pasan por sus manos los médiums más importantes de su tiempo. Home, Cook, Eusapia Palladino y muchos otros. Funda la publicación Psychische Studien (Estudios Psíquicos) y en 1890 da a conocer su obra fundamental Animismus und Spiritismus (Animismo y Espiritismo), que en sí misma constituye una refutación a los principios sustentados por el filósofo Carlos Hartmann. La vida de Aksakof se extingue en 1903.

Un caso extraordinario por la documentación obtenida, motivo de exaltación y reprobación, según antropólogo y psiquiatra italiano César Lombroso (1836-1909), quien, entre sus obras, dejó una muy importante: Los Fenómenos del Hipnotismo y del Espiritismo.

El ámbito del hipnotismo y de la regresión de la memoria encontró en el conde Albert de Rochas (1837-1914), militar francés, a uno de sus investigadores más fieles. Karl von Prel (1839-1899), psicólogo y militar alemán, doctor en filosofía de la Universidad de Turingia, fue, junto con Aksakof, uno de los defensores de la teoría de que ciertos fenómenos parapsíquicos débense al influjo de los espíritus de los muertos. Así cobró vigencia el denominado espiritismo <<científico>>. Von Prel tuvo un discípulo notable: el barón A. Schrenck-Notzing (1862-1929), también alemán y doctor en medicina quien, tras realizar amplias investigaciones con los médiums más destacados de su tiempo, dejó una obra profusa y documental, de gran valor para el estudioso.

El gran astrónomo Camille Flammarion (1842-1925) fue un experimentador tenaz, hábil y prudente, y resultan de grandísimo interés sus libros: Metafísica y Psicología, Espíritus y Médiums, Principios de la Psicología Religiosa y Misterios de la Vida y de la Muerte. Elliot Cues (1842-1899), Frederic William Henry Myers (1843-1901) y Sir William Fletcher Barret (1844-1925) se contaron entre los fundadores de la Society for Psychical Research (Sociedad de Investigaciones Psíquicas). Al segundo pertenecen las obras Human Personality and its Survival of Bodily Death (La personalidad Humana y su Sobrevivencia de la Muerte Corporal), en colaboración con Gurney Podmore; del segundo, amén de diversas obras sobre investigaciones de lo paranormal, se destacan su trabajo sobre la radiestesia y sus distintos artículos publicados en los Proceedings (Actas) de la Sociedad de Investigaciones Psíquicas de Londres... Hombres ilustres que conocían el mundo espiritual, son muchos más, todo es muy interesante para resolver problemas, enfermedades de las personas, un muerto enfadado lleva a la muerte.

¿La Biblia tiene toda la verdad? Hay algunos adornos inventados por los traductores, pero, a lo largo de la historia, personas de distintos antecedentes han llegado a la conclusión de que la Biblia dice la verdad. Y, hoy en día, millones de personas siguen sus enseñanzas. En cambio, otras opinan que es un libro anticuado o que está lleno de mitos. ¿Usted qué piensa? ¿Podemos encontrar la verdad en la Biblia? Por mi conocimiento, creo que lo esencial es Verdad, hay ciertos comentarios superfluos inventados, pero, si refleja la Verdad. Dios es un Hombre. Dios es un Científico. Dios es un Arquitecto.

A lo largo de los siglos, muchos descubrimientos arqueológicos han confirmado la veracidad histórica de personas, lugares y sucesos mencionados en la Biblia. La Biblia afirma que, en tiempos de Nehemías, los tirios (fenicios procedentes de Tiro) que vivían en Jerusalén <<traían pescado y mercancías de todo tipo>>. (Nehemías 13:16). ¿Existen pruebas que confirmen esa afirmación? Sí. Los arqueólogos han descubierto objetos fenicios en Israel que indican que, en la antigüedad, ambas naciones comerciaban entre sí. Y no solo eso, también han encontrado en Jerusalén restos de peces del mar Mediterráneo que al parecer los mercaderes traían desde cosas lejanas. Después de analizar las pruebas, un historiador llegó a la siguiente conclusión: <<Es bastante probable que, como se afirma en Nehemías 13:16, los tirios vendieran pescado en Jerusalén>>.

Aunque la Biblia es principalmente un libro religioso e histórico, es exacta cuando habla de temas científicos. Veamos un ejemplo. Hace unos tres mil quinientos años, la Biblia ya afirmaba que la Tierra está suspendida <<sobre la nada>> (Job 26:7). Esta afirmación contrasta los mitos que decían que la Tierra flotaba en el agua o que descansaba sobre una tortuga gigante.

Unos mil cien años después de que se escribiera el libro de Job, la gente seguía creyendo que la Tierra tenía que estar apoyada en algo. Hubo que esperar hasta 1687, hace tan solo unos trecientos años, para que Isaac Newton publicara sus estudios sobre la fuerza de la gravedad y explicara que una fuerza invisible mantiene la Tierra en órbita. Este importante descubrimiento científico confirmó lo que la Biblia dijo hace más de tres mil años es verdad.

LAS PROFECÍAS DE ENOC-DANIEL-ISAÍAS-JESUCRISTO son total verdad. Son Profecías confiables, para que la gente de nuestro tiempo se abstengan de abusar de los demás. Un ejemplo es la Profecía sobre Babilonia. Alrededor del año 732 antes de nuestra era, cuando Babilonia todavía no era capital de un poderoso imperio, el escritor bíblico Isaías predijo que sería conquistada y que, con el tiempo, quedaría deshabitada (Isaías 13:17-20).

Isaías incluso dio el nombre del conquistador: Ciro. También describió su estrategia: secar los ríos de la ciudad. Y, además, predijo que las puertas de la ciudad se quedarían abiertas (Isaías 44:27-45:1).

Unos doscientos años después de que Isaías escribiera esta profecía, un rey persa atacó Babilonia. ¿Cuál era su nombre? Ciro. La ciudad estaba muy bien amurallada, así que Ciro dirigió su atención al río que la atravesaba: El Éufrates. Sus hombres construyeron un canal río arriba y desviaron las aguas hacia un terreno pantanoso. Cuando las aguas les llegaba al muslo, los soldados caminaron por el cauce del río hasta que llegaron a las puertas de la ciudad. Y, por increíble que parezca, los babilonios las habían dejado abiertas. El ejército de Ciro entró en Babilonia y la conquistó.

Pero aún faltaba un detalle por cumplirse: ¿llegaría a estar deshabitada? Durante varios siglos hubo personas que vivieron allí. Sin embargo, hoy en día, las ruinas de Babilonia -que están cerca de la ciudad de Bagdad (Irak)- confirman que la profecía se cumplió hasta el más mínimo detalle. De modo que la Biblia también es confiable cuando habla del futuro. Isaías ha profetizado sobre la Segunda Venida de Jesucristo a la Tierra y dice hablando en plata: Los malvados y los impíos serán barridos de toda la Tierra, antes de... Hasta ahora, todas las profecías de Isaías han sido cumplidas. Lee la Biblia, puede ayudarte a salvar tu vida y lo más importante: Tu Alma, que es eterna, como lo es Dios. Piensa y reflexiona esto.

Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Gracias, por Tus obras maravillosas aquí en la Tierra y en el Cielo. La sabiduría de Dios es incomparable, todo lo sabe. Amén.

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