martes, 1 de abril de 2025

El Bosque Mágico - En busca de la verdad 124º

 Frases inspiradoras: <<Sirve, ama, da, purifícate, medita, realízate>>.  <<Meditación es la disolución de los pensamientos en la atención eterna, en la conciencia pura que no es un objeto; es saber sin pensar, fundido lo finito con lo infinito>>. SWAMI SIVANANDA. <<Solo el momento presente contiene la vida>>. T. N. Hahn. <<A no ser que la meditación te traiga más risa que alegría, más espontaneidad, evítala. Si no ocurre así, entonces no es para ti>>. OSHO <<Medita, contempla los muros; observa tus ideas, tus hábitos, tus apegos y tus miedos, sin emitir juicio ni condena de ningún tipo. Limítate a mirarlos y se derrumbarán>>. ANTHONY DE MELLO. <<Practicad la meditación. Es algo fundamental. Una vez que se disfruta, ya no se puede abandonar y los beneficios son inmediatos>>. DALÁI LAMA.

Los beneficios de la meditación son innumerables, pero la falta de constancia es una de las principales causas por las que puedes llegar a no lograr progresos. La práctica sostenida e ininterrumpida es la que conduce al desarrollo, no los meros intentos erráticos y casuales, sino la constancia que surge de un compromiso interno. Tómatelo como un ritual que se convierta en parte de tu día a día.

Nos encontramos en un momento de intensos y profundos cambios. Ha comenzado la Era del Acuario y cada vez más y más personas emprenden el camino hacia un nivel de conciencia superior. En este proceso nos apoyan fuerzas procedentes del mundo espiritual. Se habla mucho de la intensificación de las oscilaciones, de la transformación y de la metamorfosis.

La concienciación significa reconocer y analizar pautas de comportamiento que nos están limitando, así como estructuras de nuevas ideas y pensamientos, llegar a ser conscientes de nuestras capacidades, posibilidades, de nuestra fuerza y de nuestra propia luz interna, volver a recordar de nuevo quiénes somos en realidad.

Significa igualmente reconocer nuestro lado oscuro y saber aceptarlo, beneficiarse del espejo de la vida para aprender a conocernos a nosotros mismos. En este proceso la persona recibe el apoyo del mundo espiritual. Sin embargo, este tipo de ayuda no resulta nuevo. En siglos pasados el hombre ya recibía el apoyo espiritual y lo aceptaba. En el mundo cristiano existían y siguen existiendo los santos, a los que se pedía ayuda en los momentos de apuro o necesidad. Cada santo era especialista en un ámbito específico, en una situación de la vida determinado. Por ejemplo, San Antonio nos ayudaba y nos ayuda a encontrar de nuevo objetos perdidos. San Cipriano, nos ayuda a desbaratar los trabajos de magia negra, así, como también, nos abre los caminos en todos los sentidos.

Al igual que los santos, los Maestros Ascendidos son seres espirituales que nos apoyan. Cada uno de ellos está especializado en determinados temas de la vida. Los maestros Ascendidos son entes sin cuerpo o forma de energía de un mundo espiritual. Conjuntamente con los ángeles, arcángeles y guías espirituales pertenecen a esa parte del mundo invisible que nos ayuda y apoya en nuestra vida. Pese a que son muchas las personas que dudan de la existencia de este mundo irreal, cada vez es mayor el número de personas que experimentan su ayuda.

Uno no solo puede establecer contacto a través de la meditación de este tipo de entes y energías, sino que también en nuestro día a día podemos percibir su presencia. Los niños se muestran más confiados con este mundo inmaterial. Hablan con sus ángeles de la guarda o dicen ver enanitos o hadas. La mayoría de los adultos han perdido esta cualidad. Muchos de los Maestros Ascendidos comenzaron caminando a nuestro lado en la senda del progreso aquí en la Tierra, superaron la dualidad durante su estancia en la Tierra y se convirtieron en un ente único espiritual. El Maestro más conocido es Jesucristo, también ayuda Su Madre, la Virgen María o San Miguel.

<<Tenemos un Salvador que es mediador universal, cumplimiento de todas las cosas, primogénito de los hombres. Este Hombre es Jesús, emite desde el principio del mundo en sus miembros salvados una sola voz, una voz que poco a poco se agranda, hasta hacerse inmensa en el momento en que expiró. Y esta Voz única proclama que no hay más vida que en el Verbo, y que, así como el mundo fue emitido por el Verbo, pero el Verbo también es conservado en el ser y vuelve a su principio. Este retorno consiste en que los seres inferiores son regidos, cada uno en su orden, por los superiores, y el primero de todos, el que los rige a todos, es Jesús de Nazaret.

Nadie puede alcanzar la felicidad sino sale del cieno y la sordidez para hacerse espiritual: Si queremos volver a nuestro principio y gustar la alegría de la eternidad, es necesario que al apetito sensible que nos ata a lo temporal prefiramos la verdad de una vida en pureza y justicia. Esta es la gran Voz, Voz que resuena en el fondo de nuestros espíritus, Voz que los Profetas hacen que penetre en nosotros, incitándonos a reverenciar al único Creador, a practicar la virtud, a refugiarnos en el Salvador; en quien nos hacemos capaces de menospreciar la vida de los sentidos.

Después de haber resonado durante siglos y haberse ampliado sin cesar  hasta San Juan, voz clamante en el desierto y que señaló con el dedo al Salvador; esta gran Voz se encarnó, y al cabo de una serie graduada de sonidos, de doctrinas y de milagros, lanzó un gran clamor y expiró, mostrando con ello de todas las cosas terribles debe elegirse la más terrible, a saber, la muerte sensible, por amor a la verdad. <<Lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero>>. ¡Señor!, la sombra de la noche oscura nos rodean, las tinieblas ciegan, no sabemos elegir el sendero, ¡Señor! ve Tú delante.

La lámpara colocada sobre el candelero, de la que habla la Escritura, es nuestro Señor Jesucristo, Luz verdadera del Padre, que viniendo a este mundo ilumina a todo hombre; al tomar nuestra carne, el Señor, se ha convertido en lámpara y por esto es llamado <<Luz>>, es decir, Sabiduría y Palabra del Padre y de su misma naturaleza. Como tal es proclamado en la Iglesia por la fe y por la piedad de los fieles. Glorificado y manifestado ante las naciones por su vida santa y por la observancia de los Mandamientos, alumbra a todos los que están en la casa (es decir, en este Mundo), tal como lo afirma en cierto lugar esta misma Palabra de Dios: <<No se enciende una lámpara para meterla bajo el celemín, sino para ponerla sobre el candelero, así alumbra a todos los que están en la casa>>.

Se llama a sí mismo claramente lámpara, como quiera que siendo Dios por naturaleza quiso hacerse Hombre por una dignación de su amor. Según mi parecer; también el gran Rey David se refiere a esto cuando, hablando del Señor; dice: <<Lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero>>. Con razón, pues, la Escritura llama lámpara a nuestro Dios y Salvador; ya que Él nos libra de las tinieblas de la ignorancia y del mal.

Él, en efecto, al disipar, a semejanza de una lámpara, la oscuridad de nuestra ignorancia y las tinieblas de nuestro pecado, ha venido a ser como un camino de salvación para todos los hombres: con la fuerza que comunica y con el conocimiento que otorga, el Señor conduce hacia el Padre a quienes con Él quieren avanzar por el camino de la justicia y seguir la senda de los mandatos divinos.

En cuanto al candelero, hay que decir que significa la reunificación de las santas Iglesias de Cristo en una sola, la cual, con su predicación, hace que la Palabra luminosa de Dios brille e ilumine a los hombres del mundo entero, como si fueran los moradores de la casa, y sean llevados de este modo al conocimiento de Dios con los fulgores de la verdad. En este cambio de Era, la Palabra de Dios no puede, en modo alguno, quedar oculta bajo el celemín; al contrario, debe ser colocado en lo más alto de la Iglesia, como la mejor alhaja.

No coloquemos, pues, bajo el celemín, con nuestros pensamientos racionales, la lámpara encendida (es decir; la Palabra que ilumina la inteligencia), a fin de que no se nos pueda culpar de haber colocado bajo la materialidad de la letra la fuerza incomprensible de la sabiduría; coloquémosla, más bien, sobre el candelero, en lo más elevado, así iluminará a todos los hombres con los fulgores de la revelación divina. Cuando emprendas alguna obra buena, lo primero que has de hacer es pedir constantemente a Dios que sea Él quien la lleve a término, y así nunca lo constristaremos con nuestras malas acciones, a Él, que se ha dignado contarnos en el número de sus hijos, ya que en todo tiempo debemos someternos a Él en el uso de los bienes que pone a nuestra disposición, no sea que algún día, como un padre que se enfada con sus hijos, nos desherede, o, como un amo temible, irritado por nuestra maldad, nos entregue al castigo eterno, como a servidores perversos que han rehusado seguirlo a la gloria. Por lo tanto, despertémonos ya de una vez, obedientes a la llamada que nos hace la Escritura:

<<Ya es hora que despertéis del sueño>>. Y, abiertos nuestros ojos a la luz divina, escuchemos bien atentos la advertencia que nos hace cada día la voz de Dios: Hoy, si escucháis su Voz, no endurescáis el corazón; y también: <<El que tenga oídos oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias. ¿Y qué es lo que dice? Venid, hijos, escuchadme: <<Os instruiré en el temor del Señor. Caminad mientras tenéis luz, para que las tinieblas de la muerte no os sorprendan.>>

Y el Señor; buscando entre la multitud de los hombres a uno que realmente quisiera ser operario suyo, dirige a todos esa invitación: ¿Hay alguien que ame la vida y desee días de prosperidad? Y si tú, al oír esta invitación, respondes: <<Yo>>, entonces Dios te dice: <<Si amas la vida verdadera y eterna, guarda tu lengua del mal, tus labios de la falsedad; apártate del mal, obra el bien, busca la paz y corre tras ella. Si así lo hacéis, mis ojos estarán sobre vosotros y mis oídos atentos a vuestras plegarias; y, antes de que me invoquéis, os diré: <<Aquí estoy>>.

¿Qué hay para nosotros más dulce, hermanos muy amados, que esta Voz del Señor que nos invita? Ved cómo el Señor, con su amor paternal, nos muestra el camino de la vida. Ceñida, pues, nuestra cintura con la fe y la práctica de las buenas obras, avancemos por sus caminos, tomando por guía el Evangelio, para que alcancemos a ver a Aquel que nos ha llamado a Su Reino. Porque si queremos tener nuestra morada en las estancias de Su Reino, debemos tener presente que para llegar allí hemos de caminar aprisa por el camino de las buenas obras. Así como hay un celo malo, lleno de amargura, que separa de Dios y lleva al infierno, así también hay un celo bueno, que separa de los vicios y lleva a Dios y a la Vida eterna. San Benito, de la Regla, prólogo, 4-22.

San Benito es considerado el patriarca de los monjes de Occidente. Nació en Nursia en el año 480. En Montecassino, al sur de Roma, fundó el primer monasterio de lo que después sería la orden benedictina, reuniendo una pequeña comunidad de monjes. Su mayor aportación fue su regla monacal, cuya frase más famosa es casi patrimonio de la humanidad: <<Ora et labora, reza y trabaja>>. La frase terminaba con noli contristari, y no te entristezcas, que expresaba la alegría de rezar y trabajar con Dios. Fue proclamado patrono de Europa, en reconocimiento a la labor intelectual y de conservación de los tesoros literarios de la antigüedad que sus monasterios llevaron a cabo durante los años oscuros de guerras e invasiones. Murió en el año 547 en su querido monasterio de Montecassino. Y esta Voz única invita al retorno del buen camino.

Jesús rige a todos los seres. Nadie puede alcanzar la felicidad si no sale de la ignorancia, para hacerse espiritual. Si queremos volver a nuestro principio y disfrutar la alegría de la eternidad, es necesario que al apetito sensible que nos ata a lo temporal prefiramos la verdad de una vida en la pureza y la justicia. Ésta es la gran Voz, Voz que resuena en el fondo de nuestros espíritus, Voz que los Profetas hacen que penetren en nosotros, incitándonos a reverenciar al único Creador, a practicar la virtud, a refugiarnos en el Salvador, esta gran Voz se encarnó, y al cabo de una serie graduada de sonidos, de doctrinas y de milagros, lanzó un gran clamor y expiró, mostrando con ello que de todas las cosas terribles debe elegirse la más terrible, a saber, la muerte sensible, por amor a la verdad. <<La realidad es contradictoria y Dios es la coincidencia de los opuestos, superación de toda contradicción.>> Nicolás de Cusa, Excitaciones 1,3.

Hacia 1901, en Turín, se produce a lo largo de los primeros días de mayo una serie de sucesos sorprendentes en un piso de la calle Val Docco. El estrépito de los muebles fue <<in crecendo>> hasta que el propietario del piso solicitó la asistencia de un sacerdote, el padre Valimberto, y un agente de policía, el señor Andreis, que acudieron una tarde para tratar de auxiliar a los atribulados inquilinos.

En aquella época, y en el marco religioso de la Italia oscurantista, toda esta clase de fenómenos era atribuida a la perversa influencia de Satanás. (Ya no tiene ningún poder, ha sido vencido y encerrado por San Miguel tal como está escrito).

Recién llegado el buen abate, se arrodillaron con él el dueño de la vivienda, señor, Menardi, su esposa el policía y varios convecinos, para iniciar unas plegarias. A los pocos segundos, y ante el sorprendido grupo, una estatua de la Virgen se desplazó con su peana, resbalando sin que nadie la tocase sobre un aparador, cayendo finalmente tras el impacto. Momentos después, y aún no repuestos de las sorpresas, asistieron a un aluvión de caídas de objetos de loza, vidrio, mármol y metal en todos los puntos de la habitación. Sólo un espejo colgado quedó intacto. El quinqué, situado en un instante, estalló fragmentándose en multitud de pequeños trozos, a excepción de la corona de latón.

Son muchas versiones acerca de viviendas infectadas que nos llegan, aludiendo a levitaciones y traslaciones en el espacio de objetos y secciones de mobiliario, venciendo las habituales solicitaciones gravitatorias. A veces, estas trayectorias en el aire son precedidas por deslizamiento o arrastre sobre el suelo o cualquier otra superficie, sin que por supuesto sea posible acusar transmisor mecánico alguno de tales fuerzas que vencen fácilmente las normales resistencias de rozamiento.

En la localidad de Bergzabern (Baviera renana) comenzaron a registrarse extraños fenómenos a partir del 1 de enero de 1852 en la casa de Pedro Sanger. Como en otros casos similares, las primeras manifestaciones observadas fueron fuertes golpes y martilleo continuo cerca de la cama donde dormía Felipe, un hijo de once años del matrimonio Sanger. Se llegó a derribar el tabique para localizar la causa, sin resultado alguno.

La policía sospechó del niño. Se procedió a vigilarlo estrechamente. Cuando se le cambió de dormitorio continuaron los impactos misteriosos sobre las paredes y los muebles del nuevo aposento. El 6 de marzo, la cama en que el niño dormía comenzó a levitar ante sus padres, varios amigos y el médico de la familia. Las personas que allí se hallaban se aprestaron a presionar la cama hacia abajo, sentándose incluso sobre ella, sin conseguir vencer el empuje ascensional. El 9 de marzo de 1853, cuando ya hacía más de un año que los efectos dinámicos se sucedían con cierta a periodicidad, se hallaba en el salón diversos vecinos y curiosos, además de los familiares del pequeño. Este se hallaba sentado en un rincón cuando, del extremo opuesto, un cajón de la cómoda se abrió y se cerró con estrépito.

 Inmediatamente, la mesa que estaba en el centro del recinto se precipitó contra el muchacho que, empavorecido, se levantó corriendo por la sala. Mas el mueble continuó implacable su persecución hasta que se detuvo bruscamente.

En ese instante, el cajón de la cómoda volvió a salir de su encaje para cerrarse violentamente como la vez anterior. Un paquete de tabaco situado sobre su tablero superior ante la mirada atónita de los asistentes voló. El Gobierno del Palatinado propuso al señor Sanger llevar al muchacho a la <<casa de curación>> de Frankenthal, donde los médicos pudieron constatar nuevos golpes en las paredes, pero ningún otro movimiento de mobiliario.

La <<Gaceta de los Tribunales>> publicaba el 2 de febrero de 1849 un singular caso de litotelergia acaecido en París. Se trataba de un viejo inmueble cercano a la antigua plaza de San Miguel (posteriormente plaza de Médicis).  La casa recibía periódicamente una verdadera lluvia de piedras, pese a que la policía rodeó el edificio y ejerció una estrecha vigilancia. Hacia 1870, el diario de París <El Derecho>> insinuaba que el provocador de tales impactos pétreos pudiera ser uno de los inquilinos. Los tribunales condenaron al director del periódico por difamación.

Con motivo de la querella judicial se aclararon algunos aspectos interesantes del fenómeno. En una de las habitaciones de la vieja casa entraban los proyectiles por la ventana. Cerraron las persianas, pero una de ellas tenía una grieta de unos cinco centímetros. Pues bien, siguieron penetrando las piedras. Pero en forma de lajas o tejas planas que pasaban perfectamente por la hendidura con una precisión asombrosa.

En 1913 se hacen eco otros diarios franceses de otra <<casa de duendes>> en Marcinelli, cerca de Charleroy, cuyo inquilino era un tal César Paepe. También aquí la policía intervino infructuosamente para detectar alguna causa natural de la caída de las piedras.

Un comisario de policía relataba así uno de los episodios: <<Vimos caer una piedra sobre un cristal, fracturándolo. A continuación, otros pedruscos fueron impactando, siguiendo una espiral alrededor del punto marcado por la primera...>>

Lo que más sorprendía a los inquilinos y a los policías era que las guijas lanzadas no herían a nadie, ni siquiera a la niñita que dormía en su cuna. Las impulsiones de los cantos se producían precisamente cuando se levantaba de la cama la criada, una muchacha de quince años. Luego continuaban hasta que la joven se volvía a dormir. Más de trecientos proyectiles pudieron ser recogidos por las autoridades en aquel caso aún no resuelto.

Un poltergeist vinculado aún más claramente a una joven comenzó a manifestarse el 25 de abril de 1897 en la India. El periódico británico <<Madras Times>> siguió con atención este caso. La muchacha, llamada Floraline, comenzó a comprobar aterrada que multitud de piedras caían en derredor rompiendo cristales de ventana y cristalerías. Delante de la policía, algunos vasos se deslizaron en las bandejas y cayeron al suelo, mientras las piedras impactaban procedentes de varios puntos. El jueves 29, ante sus familiares y los agentes de la autoridad, cayó Floraline Burbalina en un estado cataléptico al que siguió una intensa crisis psicomotriz con fuertes convulsiones, mientras lanzaba alaridos.

Durante este episodio histeroide cesaron las piedras de proyectarse contra paredes y cristales. Pero, tan pronto la joven se repuso de su estado de agitación, mientras su cuerpo adquiría un tono muscular de gran rigidez, las piedras reanudaron sus impactos. Además, un espejo se desprendió sólo de la pared y se hizo añicos contra el suelo.

Entre los testigos de este sorprendente caso se encontraban el doctor cirujano Jas. Z. Kelly, del Hospital de San Bartolomé, y W. M. Burthell, capitán retirado de la Marina. Por supuesto, no sólo piedras han sido registradas en los insólitos movimientos de proyectiles de las <<casas encantadas>>. <<Le Droit>> daba la noticia, en julio de 1860, de un suceso acaecido en la parisiense calle de Noyers, calificándolo como <<Caso de Brujería en el siglo XIX>>.

En esta ocasión los objetos que penetraban en las habitaciones eran tizones y fragmentos de carbón. Los gendarmes recibieron una lluvia de estos proyectiles, cuando, requeridos por el inquilino, Mr. Lesage, llegaron a vigilar el inmueble...

El sometimiento de la materia: Las materializaciones y los <<aportes>>. Desde los tiempos de la Metapsíquica, muchos parapsicólogos vienen insistiendo acerca de una constelación de fenómenos encuadrados bajo la denominación de HILOCLASTIA (sometimiento de la materia).

Pocos postulados de la parpasicología entran en conflicto tan manifiesto con las concepciones de la física cuántica, la mecánica y la química, es decir, con la ciencia oficial, como los llamados aportes y materializaciones.

En base a ciertas observaciones realizadas en el curso de mediúmnicas espiritistas, estos especialistas aceptan que un objeto material pueda atravesar la materia, pasando por ejemplo, desde un recinto cerrado herméticamente a otro similar; o bien que un cuerpo cualquiera -orgánico, como un animal o flor; inorgánico, como una piedra o un candelabro- pueda surgir en un lugar donde un instante antes no había rastro de materia alguna.

En líneas generales, se reclama que algún tipo de energía desconocida, tal vez no diferente de aquella que provoca los efectos cinéticos ya expuestos hasta aquí, sea capaz de provocar profundas alteraciones en la estructura químico molecular y aún nuclear o atómica de la materia.

Los resultados de esa acción serían, a nivel macroscópico, notablemente sorprendentes. Unas veces se provocaría una rápida oxidación que se traduciría en una llamarada (combustión espontánea), o bien surgiría como por ensalmo una mancha de sangre (PARAHEMATOSIS), o se difundiría en el entorno el aroma de una inexistente violeta (PARAOSMOGÉNESIS).

No es posible, en el caso actual la ciencia, encajar estos supuestos en ningún modelo físico. Por vía vagamente especulativa podría convenirse que, en una concepción del Universo tridimensional a otro. Zollner apelaba al paso de esos átomos a través del hipotético <<hiperespacio>>. Hasta hoy ningún argumento empírico avala este punto de vista. Todos los intentos de llevar hasta el laboratorio, con el suficiente rigor experimental, el fenómeno hiloclástico han fracasado; lo cual, si no prueba evidentemente que éste no se dé espontáneamente en el curso de un Poltergeist, explica la actitud agnóstica de los científicos.

Las crónicas acerca de perturbaciones térmicas paranormales en casas infectadas son abundantes. El coronel de Rochas, notable metapsiquista, da cuenta de una casa de campo infectada en el departamento de Objat (Coréze), que empezó a sufrir inquietantes disturbios a partir de un día de mayo en 1895...

<<Hasta para quien conoció el principio, le es difícil explicar a los hombres cómo empezaron sus vidas.>> Milton. (Y, cómo puede acabar en un conflicto nuclear. Alerta Máxima. Tiempo de reflexión).

<<Es indudable que en nosotros existe una partícula de divinidad, algo que es anterior a los elementos y no debe homenaje alguno al sol. Lo que no tuvo principio puede tener confianza en que tampoco ha de tener fin>>. Sir Thomas Browne.

<<No hemos aprendido todavía todo cuanto se puede aprender por medio del cuerpo. ¡Cuántas doctrinas de las pertenecientes a este mundo puede apurar aún el hombre más inteligente y activo antes de que deje de existir! ¿Todo lo que perdura se pierde?>>. George Macdonald.

<<A orillas del mar, a orillas del mar desierto y nocturno, se yergue un joven, lleno de dudas el pecho, y con aire triste dice a las olas: <<¡Oh!, explicadme el enigma de la vida, el doloroso y viejo enigma que atormentó a tantas cabezas; cabezas tocadas con mitras jeroglíficas, cabezas con turbantes y gorros cuadrados, cabezas con pelucas y otras mil hirvientes cabezas humanas. Decidme: ¿Qué significa el hombre? ¿De dónde viene? ¿Quién vive allá, encima de las estrellas doradas?>> Las olas murmuran su eterno susurro, el viento sopla, las nubes huyen, las estrellas titilan frías e indiferentes... y un loco aguarda respuesta.>> Heine.

Hubo un tiempo en que todo el mundo civilizado aceptaba la reencarnación y encontraba en ella la respuesta al enigma del destino y el origen del hombre, pero la rama Occidental de la raza ha perdido la antigua religión y se ha internado en una región sombría donde la avidez por las cosas prácticas rechaza todo cuanto no puede demostrarse físicamente. Hasta Dios y la inmortalidad son conjeturas en las que sólo se cree por demostración y no vitalmente.

El karma, la verdad complementaria. Jesucristo lo dijo: Lo que siembres cosecharás. Quién a espada mata a espada muere. Preguntas sobre Dios: <<No sé si en estos momentos hay sobre el planeta páginas tan nuevas sobre asuntos tan viejos como las que Frossard dedica a unos interrogantes que todos nos hacemos>>. Jean Guitton. ¿Cómo creer hoy? El autor, que narró su conversión en el célebre libro Dios existe... Sus reflexiones directas, incisivas y sorprendentes nos reconcilian con una fe valiente y personal. Un libro para los creyentes inquietos y los escépticos que se hacen Preguntas sobre Dios. Preguntas sobre la creación del mundo y sobre el Fin del mundo. Estamos a prueba, es un examen colectivo...

Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Gracias por el agua y por la abundancia de alimentos. Señor, ayuda a levantar la vista al cielo a los hombres de gobierno. Muchos van con la vista pegada al suelo, buscando piedras raras. Que dicen que valen más que el oro. ¡Paz y Libertad! Amén.

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