Frase inspiradora <<La mejor vida no es la más duradera, sino más bien aquella que está repleta de buenas acciones>>. Marie Curie.
Este tiempo, invita a la reflexión y a la introspección. Ha llegado la hora de profundizar en nuestro interior para descubrir qué deseamos realmente, qué podemos y debemos hacer, y para meditar sobre nuestra forma de actuar: un examen interior que no se quede en una estéril y abstracta contemplación, sino que suponga un esfuerzo para descubrir si nuestro comportamiento es el correcto, si hay en él progresión o regresión.
Observando cómo actúan los demás, no se hace otra cosa que compararlo con lo que hace uno mismo, con nuestra estrecha esfera de comprensión, sin hacer ni el más mínimo esfuerzo por identificarnos con ellos. Esta mentalidad, para un hombre que quiera hacer algo positivo, es simplemente ridícula. <<Todo lo más se limita a una modesta pero firme corrección>>. Se trata, de examinarse a uno mismo. Se ha llegado a un punto en el que debe excluirse todo lo que se refiere a nosotros, lo que tenga que ver con nuestra persona. El yo debe ser eliminado para elevar la mirada hacia la ley de nuestra vida, al imperativo común: mantener nuestra conciencia perfectamente limpia. <<El corazón puro esta libre de egoísmo>>.
Este tiempo nos llama a buscar el sentido de la verdad, a obtener una visión amplia de todo, a mirar en perspectiva.
Estamos en posición de sintonizar verdaderamente con las fuerzas cósmicas y de atraer lo bueno, no sólo para nosotros, sino también, para los demás. Esta influencia involuntaria puede conseguir elevar a los otros. Se dice que quien adquiere esta posición es un virtuoso, que puede liderar sabiamente porque su poder no viene de la fuerza, sino que se manifiesta a través de la inspiración divina.
De todos modos, siempre debemos tener bien presente que el verdadero poder reside en desapegarse de él, sólo manteniéndonos firmes interiormente atraemos buenas influencias a nuestra vida.
Hay algo que podemos aprender sobre nuestra situación actual, sólo contemplando el pasado lejano. Si no tenemos la suficiente claridad para abordar la situación, busquemos la ayuda del maestro interior. La meditación es un excelente medio para buscar las respuestas.
Aquí se trata de contemplar la situación, no superficialmente, sino como parte de algo mayor. Aunque no entendamos muy bien los acontecimientos tal y como vienen, tenemos que verlos en un contexto más amplio. Busquemos el mensaje positivo; aun cuando la situación pueda parecer desfavorable, trae algo bueno para nosotros.
Si queremos abarcar más necesitamos tener un punto de vista más amplio. Además debemos aprender que el <<progreso que perdura se logra poco a poco, con trabajo constante>>. Pequeños pasos también puede llevarnos lejos. Es oportuno hacer un autoexamen de manera objetiva para poder tomar decisiones adecuadas. Podemos adscribir a los más altos ideales y conseguir importantes logros. Asimismo el maestro siempre nos recuerda que se debe emprender la tarea con humildad y que los objetivos deberán ser nobles: El bien común.
La meditación cauta, nos puede acercar, a observar qué efectos producimos en los demás. Cuando nos damos cuenta de que estamos equivocándonos y tomamos las medidas para corregirlo, obtenemos una recompensa automática. <<Vive en sintonía con tu Ser Superior, que es quien puede contemplar tu vida sin la visión del ego>>. Del Libro de las Mutaciones - I Ching-Hexagrama 20-La contemplación.
¿Está escrito nuestro destino, o somos nosotros los artífices?
¿Qué papel corresponde a los padres en la educación intelectual de sus hijos? Ciertamente éste es un aspecto del que en principio quien se ocupa es el centro educativo. Ahora bien, ¿los padres pueden delegar totalmente esta responsabilidad? Si por educación intelectual se entiende el aprender unas determinadas materias, es posible que sí. Pero si lo que se entiende es algo más (desarrollo de la inteligencia, comprensión adecuada del rendimiento escolar del hijo, orientación escolar y profesional, ayudarle a sacar partido al valor formativo del estudio), entonces la cuestión cambia.
La educación intelectual es un aspecto importante de la educación integral del chico que nadie puede hacer por separado. Es bien conocida la relación existente entre carácter e inteligencia, por ejemplo. Un defecto muy extendido en la educación intelectual de los hijos es el del intelectualismo: preocupación excesiva por la inteligencia y el rendimiento intelectual del chico con olvido casi total de los demás aspectos de la persona. Es fácil en esta situación llegar a una especie de obsesión por las calificaciones, que vienen a ser como el objetivo número uno de la educación. De este modo se dificulta la comprensión objetiva del rendimiento escolar del hijo.
Por otra parte, conviene subrayar que aquí tiene su origen muchas veces el drama de la llegada de las notas, verdadera <<fuente de conflictos familiares>>. Si la educación es preparación para la vida no debiera olvidarse el aspecto de enseñar a fracasar al hijo. Se trata de que aprenda a digerir los malos resultados de manera positiva; que se acostumbre a ver y aceptar las cosas como son, evitando pretextos y justificaciones innecesarias; que sea capaz de obtener experiencias útiles para el futuro; que adquiera una visión deportiva de su actividad escolar: cada informe es una batalla distinta que hay que intentar ganar, pese a las viejas derrotas.
Es muy útil comentar con el chico las notas en un clima de serenidad y confianza, valorando más lo que en ellas hay de esfuerzo e interés que la mera puntuación. Y no hablar de los estudios únicamente cuando llegan las notas; éste debe ser uno de los temas habituales de conversación. Una máxima aplicable al conocimiento de los hijos es ésta: <<Las cosas hay que tomarlas de quien vienen>>, lo que nos lleva a decir que no es suficiente con saber psicología a la hora de comprender y educar a los hijos. Se necesita, además, poseer una serie de actitudes mínimas en relación con ellos.
<<Los padres deben admitir, ante todo, que su hijo es un niño>>. Y un niño necesita moverse, es irreflexivo, inestable, travieso. No quiere decir esto que no se le deba corregir y orientar; sí quiere decir que el niño necesita ser comprendido en lo que es. Hay que saber colocarse en el punto de vista del hijo. De esta manera le amaremos más en lo que él es y menos en lo que tiene de nosotros o en lo que esperamos de él. Quizá haya que hablar menos de formación y más de conocimiento desapasionado de los hijos; habrá que tomar conciencia de que los mejores métodos pueden fracasar en una persona concreta, no tanto por las dificultades que ésta plantea como por la pretensión de vestir con los trajes hechos de siempre a individuos nunca semejantes.
El niño, al contrario que el adulto, se interesa más por lo personal y concreto que por lo general y abstracto, y le importa más el presente que el futuro. Ignorar esto lleva en muchas ocasiones a confundir la debilidad con la malicia. Es entonces cuando surge el problema serio en el comportamiento del hijo: se siente incomprendido.
La espontaneidad es para el niño como su misma vida. Hay que admitir y aceptar su ingenuidad, sus amistades, sus secretos, su intimidad. Se atenta contra la libertad de esa persona humana que es el hijo tanto con el autoritarismo como con el perfeccionismo. El autoritarismo supone imponer nuestra voluntad, obrar como si fuésemos dueños del hijo, negarle la oportunidad de equivocarse, no tener en cuenta su opinión, sus sentimientos, sus intereses...
<<El proteccionismo es un autoritarismo disfrazado>>.
Otra actitud inadecuada es la excesiva vigilancia y el afán de resolverle todos los problemas. En estas condiciones el chico no aprenderá nunca a ser responsable de sus actos. Tampoco procederá de acuerdo con una conciencia propia a lo largo de su vida.
Se conoce y comprende al hijo a través sobre todo, de una intuición directa: hay que vivir su vida, compartir sus inquietudes, saber lo que le preocupa y ocurre. Por eso se ha dicho muy bien que la primera cualidad del educador es su capacidad para convivir con el niño. Cuando se convive es más difícil que surjan los prejuicios, la tendencia a ver al hijo a través de las propias convicciones e intereses, el dejarse llevar por el carácter... <<Para conocer hay que conocerse así mismo>>.
Evidentemente, no tendría sentido conocer a los hijos simplemente <<por conocerlos>>, por satisfacer una curiosidad paterna. Se trata de conocerlos para influir de algún modo en su conducta. Así, las limitaciones o los defectos conocidos (por ejemplo, el desorden, la impuntualidad, la falta de respeto a los demás, la pereza...), pueden dar lugar a algunos objetivos de mejora para cada hijo durante cierto tiempo. Estos objetivos se establecerán no solamente para corregir fallos sino también para desarrollar sus capacidades y cualidades que ya existen. Los padres deben saber que conviene establecer una relación muy estrecha entre conocimiento de una persona, aceptación de la misma y ayuda necesaria. La ayuda que se da sin conocer a la persona se hace en el vació; la ayuda que se ofrece sin aceptar a la persona no educa, no mejora <<entre otras razones porque es necesaria siempre la colaboración del que se educa>>.
<<Después del verbo amar, ayudar es el verbo más bello del mundo>>. BERTHA VON SUTTNER.
<<Aunque no sea más que un vaso de agua fresca>>, <<una habitación pequeña>>... La generosidad no se mide por el tamaño ni por el volumen de aquello que se da, sino por la grandeza del corazón que lo da. Es un mensaje constante de Jesús en el Evangelio. Si fuese de otro modo, solo podrían ser generosos los ricos, mientras que la vida nos demuestra día a día que son los pobres lo más generosos, no en cantidad, pero sí en desprendimiento. Seguramente porque son mucho más capaces de valorar lo que significa la carencia de alimentos, de techo, de afecto...
Y, paradójicamente, el mismo Jesús que valora la entrega de lo más pequeño nos pide que le entreguemos lo más valioso, lo más grande: <<el que pierda su vida por mí>>. ¿Cómo puede ser eso? Porque entregar a Jesús no es, en modo alguno, entregar a fondo perdido, porque, si grande es nuestra generosidad, infinitamente mayor es la suya, que nunca se va a dejar vencer por la nuestra. Nos pide que le entreguemos la <<vida>>, con minúscula, para devolvernos la <<Vida>>, con mayúscula. <<Porque cuando le vamos dando a Él la vida, nos la devuelve cargada de sentido y de plenitud.>>
<<Cuando se deja de frecuentar a los verdaderos amigos, se pierde el equilibrio>>. MICHAEL LEVINE.
MI DOLOR ESTÁ EN DIOS
Ursula Fleming trabaja en Londres ayudando a que las personas efermas de cáncer convivan con su dolor. Ella afirma haber aprendido mucho sobre este tema del maestro Eckhart, un dominico del s. XIV. El dolor no debe soportarse con los dientes apretados. Eso solo provoca que el cuerpo se tense y sufra más. Es necesario convivir con el dolor y aceptarlo, y solo entonces disminuye inmediatamente. Ella escribe: <<A menos que me lo pidan, yo nunca hablo a mis pacientes de Dios. Les enseño a aceptar el dolor, a relajarse, a concentrarse, a centrar su atención en el dolor y abandonarse a él.
Cuando consiguen esto, el dolor, tanto el mental como el corporal, se alivia... Me pongo nerviosa cuando oigo a gente decir que acepte el dolor como <<voluntad de Dios>>; suena extraño y cruel... Más bien, podemos aprender a asumir el sufrimiento porque Dios está presente ahí>>. El maestro Eckhart dice: <<Todo lo que el hombre sufre por Dios lo sufre también en Dios. Y Dios participa del dolor; si mi sufrir está en Dios, mi sufrir se hará Dios mismo. ¿Cómo puede ser el sufrimiento un dolor cuando deja de ser doloroso? Mi dolor está en Dios: Dios es mi dolor>>.
<<Toma para ti los consejos que das a otro>>. TALES DE MILETO
UN BAÑO PRODIGIOSO
Una mañana del siglo II antes de Cristo, los buenos ciudadanos de la opulenta Siracusa fueron espectadores de un show desconcertante. Un hombre, ya no joven, desnudo como una lombriz, con la barba y los cabellos enmarañados, corría a más no poder por la calle gritando a voz en cuello: <<¡Eureka!, ¡eureka!>> (¡lo encontré, lo encontré!). ¿Quién era? ¿Qué había encontrado? Ese individuo se llamaba Arquímedes. ¡Y no era loco! Se trataba de uno de los mayores cerebros que haya producido el género humano. Lo que había <<encontrado>> era nada menos que la primera ley de la hidrostática, la que aun hoy permite la más vasta aplicación en los más diferentes campos de la ciencia y de la tecnología.
Arquímedes se estaba bañando y mientras estaba sumergido en la tina se preguntaba por qué su cuerpo tendía a flotar y observó un hecho simple y desconcertante: su cuerpo recibía un impulso de abajo hacia arriba igual al peso de la cantidad de líquido que el mismo cuerpo desplazaba al sumergirse. Por esto, por ejemplo, flotan los barcos. La emoción por este descubrimiento fue tal que el científico sintió la irresistible necesidad de salir a gritarlo a sus conciudadanos, sin demora, sin perder un momento para ponerse una túnica.
El episodio -verdadero o creado por la fantasiosa anécdota armada alrededor de la figura de Arquímedes- sirve, sin embargo, para hacernos comprender la excepcional personalidad de este genio. Un personaje que seguramente podría figurar en el primer puesto en la representación de los matemáticos que se ha formado la imaginación popular: un ser descuidado, absolutamente indiferente a la estética de su propia persona; muy distraído; desprendido del mundo externo, de los acontecimientos que lo circundaban y hasta de las ineluctables necesidades naturales, como beber o comer.
Arquímedes, en efecto, si por casualidad estaba buscando la solución de un problema no se daba cuenta del paso del tiempo, no oía ni veía qué sucedía alrededor de él; no sentía los calambres del hambre.
Además lo mataron justo por esta capacidad que tenía de aislarse del mundo exterior. Si es verdad lo que cuenta Plutarco, un <<bárbaro>> soldado romano que entró en la casa de Arquímedes formando parte de las legiones de Marcelo (que asaltaron Siracusa en el curso de la segunda guerra púnica). El genio estaba meditando sobre algunas figuras geométricas que había dibujado en la arena del jardín. La ciudad estaba siendo pasada a hierro y fuego y él no se había dado cuenta. Ese intruso a lo mejor caminó por encima.
Era una perturbación y un <<sacrilegio>> que Arquímides no pudo soportar. Así, alzando apenas la cabeza hacia el individuo lo apostrofó rabiosamente: <<¿Por qué tapa mis figuras? No borre mis círculos. ¡Váyase!>> Es probable que Arquímedes haya agregado una serie de irrepetibles improperios, como suelen hacer ciertos viejos cuando algo los molesta.
El científico tenía entonces setenta y cinco años y, enfurecido, no es improbable que fuera más allá de las palabras con el soldado romano y que -como lo pretende cierta hagiografía latina- inició una refriega con él, tanto más joven y además armado hasta los dientes.
Según otro relato, el soldado romano habría ido a buscar a Arquímedes para llevarlo ante Marcelo. Este, tal vez quería obligarlo a construirle alguna de sus máquinas de guerra contra las cuales varias veces había fracasado la flota romana. El viejo científico había contestado que antes de moverse quería concluir su problema; entonces el legionario, desenvainada la espada, lo traspasó.
De cualquier manera que hayan sucedido las cosas, el asesinato de Arquímedes no sólo fue un horrible delito contra la humanidad y contra la inteligencia, sino que casi representa el símbolo del choque entre una concepción de vida del mundo puramente utilitaria, como la romana, y un mundo cultural superior, como el de los griegos. La civilización griega fue desbaratada por el ciclón de las victorias romanas aunque luego el espíritu griego -a través de la colonización romana- se haya difundido y penetrado el mundo occidental.
PODÍA LEVANTAR EL MUNDO
Casi lo mismo sucederá muchos siglos después, cuando el Imperio romano sea desquiciado por las invasiones bárbaras. En época de Arquímedes, con rescto al mundo griego, los romanos eran poco menos que bárbaros. Y mucha razón tiene cuando meditando sobre la obra de Arquímedes, el matemático y filósofo inglés Alfred Whitehead escribe, en época reciente: <<Ningún romano perdió la vida por el hecho de estar absorbido en la contemplación de una figura geométrica>>.
Arquímedes era un aristócrata. Hijo del astrónomo Fidias, había nacido en Siracusa y vivía en el círculo de los amigos y protegidos de la suntuosa corte del tirano Hierón. Siendo muy joven estudió en Alejandría y a esa escuela, y además a las amistades que hizo, permaneció unido toda la vida. Dotado de una inteligencia simplemente prodigiosa, Arquímedes adquirió rápidamente todos los conocimientos logrados por la humanidad hasta ese momento y -con una serie formidables de descubrimientos- los amplió enormemente.
Estos son algunos: Además del descubrimiento del principio de la hidrostática, que ya hemos señalado, Arquímedes encontró las leyes de la palanca (<<Dadme un punto de apoyo y levantaré el mundo>>). Realizó fundamentales observaciones astronómicas. En matemáticas, Arquímedes inventó métodos generales para calcular las áreas de las figuras planas curvilíneas y los volúmenes de los sólidos delimitados por superficies curvas.
Aplicó tales sistemas a varios casos particulares: la esfera, el círculo, el segmento de parábola, el área comprendida entre dos rayos y dos pasos sucesivos de una espiral; los segmentos esféricos; a las superficies generadas por las revoluciones alrededor de sus ejes principales de los rectángulos (o sea los cilindros); los entes geométricos producidos por las revoluciones de los triángulos (o sea conos), de las parábolas (los parabólicos), de la hipérbolas (hiperbólidos) de las elipsis (elipsoides). Inventó un modelo para calcular el número pi -el <<prodigioso>> número que atestigua la relación entre la circunferencia y el diámetro- fijando el valor entre tres y un séptimo y tres y diez setentaunésimo. En nuestro famoso tres catorce (3,14) que hemos aprendido desde niños.
La espiral fue otra gran invención de Arquímedes: Si un radio gira con velocidad uniforme -escribió- alrededor de su punto de origen y vuelve a su posición de partida después de un número de revoluciones, y si un punto se mueve con velocidad uniforme sobre este radio empezando del origen de ese punto, describe una espiral. De aquí la invención del tornillo, para extraer agua de las antiguas minas y, luego, de la hélice.
La espiral es el símbolo de la revolución (dinámica) que Arquímedes realizó más allá de Euclides y de sus predecesores griegos. Pudo hacerlo porque superó la antigua prescripción platónica que limitaba los instrumentos de trabajo de los matemáticos a la regla y al compás. Arquímedes, en efecto, era un <<mecánico>> aunque luego menospreciaba las aplicaciones prácticas de sus hallazgos. La ciencia para él, como para todos los antiguos, era una cosa <<pura>>, válida en si misma y en sus abstracciones para la inteligencia del hombre. Las aplicaciones se consideraban sólo hechos degenerativos, aunque su utilidad fuera apreciada por los profanos.
En aritmética, Arquímedes ideó un nuevo sistema de numeración con el que se superaban las dificultades notables que existían en el modo de presentar los números por parte de los griegos (las letras del alfabeto) cuando se trataba de escribir cifras grandes. Ese sistema consistía en recoger los números en octavos o potencias ocho en base diez, que constituyen una de las leyes para nuestras operaciones con logaritmos. Arquímedes era muy amigo de Gelone, hijo del rey de Siracusa, hombre culto y apasionado por los problemas filosóficos y matemáticos, que gustaba rodearse de estudiosos y pasar muchas horas con ellos.
Una tarde la conversación cayó sobre la posibilidad de representar números cada vez más grandes, hasta el infinito. Y la idea de infinitos números como secuencia de una entidad al lado de la otra surgió de la consideración de las miríadas de granos de arena presentes en la playa siracusana. Por otra parte, aun hoy, cuando se quiere dar la imagen de una cifra prácticamente ilimitada, se recurre a análogas consideraciones.
No sabemos si Arquímedes estuvo presente en esa discusión; el hecho es que él, pocos años después, envió a Gelone un mensaje concebido en estos términos: <<Algunas personas, oh príncipe, creen que el número de los granos de arena es de magnitud ilimitada. No hablo ya de la arena que se encuentra alrededor de Siracusa, o bien en toda Sicilia, sino de la arena existente en toda la Tierra, habitada o deshabitada. Hay otras personas que consideran este número ilimitado, y creen que nunca se dio una cifra tan grande como para superar la de los granos de arena. Si tales personas concibieran una cantidad de arena grande como toda la Tierra, después de haber colmado todos los mares y llenado todos los valles hasta la cima de las montañas más altas, con mayor razón estos individuos deberían considerar que no hay nadie capaz de indicar y superar la cantidad de los granos de arena. Trataré ahora de demostrar, con ejemplos geométricos -los cuales, oh príncipe, querréis aceptar- que entre todos los números por mí nombrados en el escrito enviado a Zeusippo, algunos superan no sólo el número de los granos de arena de un montón que tenga las dimensiones de la Tierra, sino también de una cantidad de arena grande como todo el Universo>>.
LA CUENTA DE LOS GRANOS DE ARENA
Arquímedes (que ya había dado ejemplos de cómo puede irse hacia lo infinitamente pequeño, cada vez más pequeño, sin llegar nunca al final, o sea al cero, por medio de una serie geométrica decreciente como uno, un cuarto, dicisiesavo, sesenta y cuatroavo, etc.), cuenta Gelone cómo puede procederse hacia lo infinitamente grande.
El científico se sirve de sus octados, o sea de grupos de números del sistema decimal, el primero de los cuales es diez elevado a la octava potencia, o sea igual a cien millones; el segundo octavo parte de diez elevado a ocho más uno y llega a diez elevado a dieciséis; y así de seguido hasta diez elevado a ochocientos millones; en otras palabras, un número con ochocientos millones de ceros.
Pero este punto agotó sólo el primer período de los octados que, por ejemplo, podría ser tomado como unidad para partir con nuevas numeraciones desde ese momento en adelante, y así de continuo.
Arquímedes, hecho este razonamiento, procede de otra manera. Considera que un grano de arena tiene más o menos las dimensiones de la décima parte de una semilla de amapola (cuarenta semillas puestas en fila cubren el largo de un dedo); tiene presente la circunferencia de la Tierra; su distancia del Sol (que entonces se consideraba en 925 millones de kilómetros, mientras que en realidad son cerca de 150 millones); toma luego en consideración el <<cielo de las estrellas fijas>> y llega a la conclusión que el Universo tiene un diámetro de más de nueve mil millones de kilómetros, y bien, una esfera de estas dimensiones estaría llena de tantos granos de arena como expresa el número diez elevado a la sexagésima tercera potencia (10'63). Bien poca cosa como se ve con respecto a las cifras que Arquímedes había enseñado a representar ya solamente en el primer período de sus octados.
La lista de obras maestras de Arquímedes podría continuar en gran número, pero por fuerza nos limitaremos sólo a algunos ejemplos. El más importante sin duda la invención del cálculo integral, dos mil años antes que Newton y Leibniz llegaran a la creación del cálculo diferencial; también éste fue anticipado por Arquímedes en uno de sus problemas. El cálculo diferencial y el integral reunidos forman el cálculo infinitesimal : el medio más potente ideado por la mente humana para conocer nuestro Universo.
Arquímedes se planteó el problema de encontrar el área de un círculo con un sistema nuevo, sin tener en cuenta el pi griego y el diámetro, sino simplemente considerando el círculo como caso particular de una serie de figuras curvilíneas. Imaginó dividir el círculo en un gran número de franjas paralelas y de idéntico ancho. En los bordes del círculo, o sea a lo largo de la circunferencia, estas bandas tenían una delimitación curva que Arquímedes cortaba con segmentos perpendiculares a las mismas bandas. De esta manera obtenía verdaderos rectángulos la suma de los cuales era tanto más cercana a la del círculo cuanto más delgadas eran las bandas cortadas; en otras palabras, cuanto más pequeñas eran las porciones cortadas con la creación de las bases de los rectángulos, respecto a la curva de la circunferencia. Analizando la obra de Arquímedes nos quedamos estupefactos por su excepcional modernidad. Sí, por una hipótesis absurda, hubiera podido encontrarse con Galileo y con Newton, con Leibniz y con Einstein, se habría entendido con ellos rápidamente y sin ninguna dificultad.
El tirano de Siracusa había ordenado una corona de oro. Pero cuando el orfebre le entregó la preciosa joya tuvo la sospecha de haber sido engañado; intuyó que el oro debía estar sólo en el exterior. El interior de la maciza corona debía ser de metal más vil, la plata. Pero, ¿cómo descubrir el engaño y obtener una prueba irrefutable? Hierón confió el problema a Arquímedes. Parece que justamente estaba pensando en esto cuando salió de su casa gritando: <<¡Eureka!>>. En esa ocasión Arquímedes no descubrió sólo la ley de la hidrostática sino también un método simple para valorar -diríamos hoy- los pesos específicos de los cuerpos, aprovechando los fenómenos hidrostáticos. O sea, podía ver de manera irrefutable y sin desmontar la corona, si el objeto era de oro o no.
Pero sobre el baño de Arquímedes hay otras pequeñas historias que sirven para encuadrar mejor la personalidad de este hombre fabuloso. Un hombre que creyó que podía levantar el mundo..., murió asesinado por un bárbaro del Imperio romano; hoy mueren científicos, matemáticos a manos de los bárbaros, de este mundo decadente. Horrible delito contra la Humanidad y contra la inteligencia científica. La civilización griega fue desbaratada por el ciclón de las victorias romanas; nuestra civilización puede desbaratarse por la necedad humana. No me digas que andamos confundidos, estamos metidos en un lio tremendo, es fácil de resolver: Jesucristo, Señor, nuestro, Hijo de Dios Todopoderoso, envía a San Miguel con sus ejércitos que limpien toda la Tierra de malvados y no se olviden de barrer a los impíos y a los inmorales corruptos que engañan al pueblo roban los frutos del trabajo.
¡BAJADA DE LOS PRECIOS DE LOS CARBURANTES ¡YA! Más que ladrones son bárbaros; esto es una barbaridad los que gobiernan son traficantes de armas, de drogas, de oro, de petróleo, y mucho más. Le damos un voto de confianza a TRUMP- XI J.-y a PUTIN. ¡Arreglen este mundo! La vida es valiosa pero más es el alma. <<¿Estamos a tiempo?... Las últimas catástrofes naturales nos recuerdan, cada vez con mayor insistencia, que debemos cambiar nuestro modo de vivir. Si no hallamos una solución común y racional, la Naturaleza no nos esperará, lo hará sin contar con nosotros. Esta es la dura lección que nos ofrece la historia de la vida. Pero esa misma historia también nos demuestra que la vida nunca ha desaparecido del todo. (Observa los habitantes ocultos del planeta...) Ha sufrido y se ha retraído, pero siempre se ha rehecho con renovado vigor.>> (Observa, los desiertos y mira la Sierra de Cádiz, se ve bien que hubo un desastre terrible, que derritió las montañas y todo...)
Estupefacto se encuentra aquel, que busca LA MAQUINA DEL TIEMPO y la encuentra en su corazón. EL VIAJERO EN EL TIEMPO (pues así convendría llamarlo). Jesús dijo: <<En vuestro interior está el Reino de Dios>>; Dios está más cerca de vosotros, que vuestras manos o vuestros pies. Buscad en vuestro interior.
<<Los pensamientos te llevan a tus propósitos, tus propósitos a tus acciones, tus acciones a tus hábitos, tus hábitos a tu carácter y tu carácter determina tu destino>>. TYRON EDWARDS
En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: <<¿Qué mandamiento es el primero de todos?>>. Respondió Jesús: <<El primero es: <<Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser>>. El segundo es este: <<Amarás a tu prójimo como a ti mismo>>. No hay mandamientos mayor que estos>>. El escriba replicó: <<Muy bien, Maestro, sin duda tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de Él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios>>. Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: <<No estás lejos del reino de Dios>>. Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
Oseas 14,2-10, Salmo 80,6c.8-11ab.14.17-Marcos 12,28b-34.
El Señor, vino al Mundo en cuerpo material se hizo carne en vientre de mujer, de la Virgen María. Jesús es Dios; la Virgen María es una Diosa. María es muy poderosa, es la Reina de los Ángeles y... DIOS, en aquel tiempo, estaba Jesús echando un demonio que era mudo. Sucedió que, apenas salió el demonio, empezó a hablar el mudo. La multitud se quedó admirada, pero algunos de ellos dijeron: <<Por parte de Belzebú, el príncipe de los demonios, echa los demonios>>.
(Fijaros en esto, la gente de aquella época, sabían de la existencia de los demonios e incluso, saben el nombre del príncipe de los demonios, hoy en día la gente creen que son cuentos chinos o historias de los sacerdotes; en verdad, la enfermedad que tienen los empresarios ladrones, la gente de malvivir, borrachos, drogadictos y los políticos corruptos son que están poseídos por los demonios; hay infinidad de demonios; el rey Salomón los nombró por su nombre, este rey creo una infinidad de demonios para que le ayudarán a construir el templo. Además, Salomón escribió libros sobre los demonios y como dominarlos: LAS CLAVICULAS DEL REY SALOMÓN. Así que deben hacerse un exorcismo, lo oyeron.)
Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo en el cielo. Él, conociendo sus pensamientos, les dijo: <<Todo reino dividido (España- Irán-Israel-Estados Unidos etc.) contra sí mismo va a la ruina y cae casa sobre casa. Si, pues, también Satanás se ha dividido contra sí mismo, ¿cómo se mantendrá su reino? (Es verdad, Satanás y sus lacayos están en la cárcel del abismo, yo los he visto, San Miguel me lo enseñó...) Pues vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por parte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero, si yo echo los demonios con el dedo de DIOS, entonces es que el reino de DIOS ha llegado a vosotros. Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros, pero, cuando otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte el botín.
<<El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama.>> Jeremías 7,23-28; salmo 94, 1-2.6-9 Lucas 11, 14-23.
En verdad cuesta mucho... hacer lo que dice Jesús, yo siento mi corazón dolorido, pesado, muy cargado de malos recuerdos, yo trato de limpiar y olvidar; pero, cada día me encuentro zancadillas, calumnias... Bueno mi Maestro dice que no eche cuenta de lo que diga la gente... yo palante, así que voy a rezar, esto a diario: <<Señor, quiero amarte con todo mi ser y quiero amar al prójimo como tú me enseñas y me pides. Quiero estar en tu Reino, vivir tu Reino, tu proyecto de vida nueva que me ofreces. Necesito Tu gracia, Tu Paz- Tu fuerza- Tu alegría y Tu Amor a cada instante de cada día y noche.
<<¡Yo soy el Señor, Dios tuyo; escucha mi voz!>> Salmo 80, 11.9a
EL ARTE DE VIVIR
Bienaventurada vida,
si alguna lo puede ser,
estas cosas, a mi ver,
son, Señor, por su medida,
las que se puedan hacer:
hacienda no mal ganada
con sudor, mas heredad;
campo bien agradecido;
lugar durable sabido;
y pleito jamás por nada;
pocos cargos de que dar
cuenta ni tener cuidado.
Y el ánimo sosegado;
buenas fuerzas a la par.
Y el cuerpo sano, templado.
Prudente simplicidad
y amigos con igualdad
y fácil conversación;
la mesa sin presunción,
y sin pompa ni vanidad.
Cristóbal Castillejo (Siglo XVI).
¿Qué le parece el consejo? ¿Se anima a actualizar el lenguaje y tenerlo en cuenta? <<Toma para ti los consejos que das a otro>> Gracias, Señor. (TALES DE MILETO).
Mi amigo Confucio dijo: <<Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos>>. Gracias mil, alma mía.
Hemos llegado hasta aquí: El Fin del cesto milenio. Era de Acuario-Edad de Oro, porque, los hombres de este tiempo son buenos: Tienen un corazón puro como el Oro. Y, vamos a vivir eternamente, yo veo el por venir muy feliz. Los viejos rejuvenecen. Los feos serán guapos. Y los malvados listos se salvan porque se hacen buenos.
Sófocles nos ha dejado una obra de la historia del Teatro y de la historia de la Ética llamada Antígona: La tragedia de una joven que se enfrenta al poder del rey Creonte, que pretende dejar a un cadáver sin sepultura (por ejemplo: como hizo el Imperio romano-las guerras de Napoleón-las dos guerras mundiales- las guerras de las dos Coreas Norte y Sur- la de Vietnam-Irán-Afganistán-Siria- Palestina-Libia-Líbano ... y un largo rosario de etc., millones de personas que nunca tuvieron un entierro digno y ahora, pululan por la atmósfera terrestre. Espíritus que necesitan descanso, oraciones para las almas en pena.) el del hermano de la protagonista. Antígona argumenta que hay leyes que están por encima de lo que dictan los gobernantes de los pueblos.
Muchos siglos después de Sófocles, el filósofo y humanista Bertrand Russell, siguiendo la estela de Antígona, se lanzaba a una campaña de desobediencia civil-no violenta que denunciaba el peligro de las armas nucleares, armas que podrían haber acabado con la especie humana en los años setenta. En una hermosa carta da las gracias a quienes lo han enviado a la cárcel con más de ochenta años, porque así se le proporciona otro medio para defender la supervivencia de la humanidad. ¡Basta ya! A Jesús, por decir la verdad al pueblo, lo encarcelaron y lo apalearon, después lo crucificaron; y hoy hay países muy antiguos que están arrestando a los ciudadanos por escribir en las redes sociales, lo que piensan de los malos gobernantes, es INGLATERRA. ¿Rey Carlos, estás volviendo a la Edad Media? Urgente-Libertad de expresión para todos los ingleses, y sé que quien lo dice es decente y noble. Las redes sociales es hoy una fuente de información muy importante, pero, también hay Censura. Pero Dios todo lo ve y... Los que preparan las guerras van al infierno, los inocentes que mueren en ellas, van al cielo. Hoy no hay ni un activista más poderoso que JESUCRISTO ESTÁ EN LUCHA CONTRA EL MARXISMO. ¡Cristo contra Marx!
Hasta cuando así Dios lo quiera. Y no lo olviden, los demonios usurpan el poder mental. Posesiones diabólicas, mírate bien. ¡Que no te engañen! Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Gracias Padre nuestro. Amén.
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