domingo, 23 de julio de 2023

El Bosque Mágico - Los misterios del miedo

 En las primeras horas de la mañana los jardineros comenzaron a desbaratar los arriates y a talar y desarraigar los árboles de buena parte del Bosque Mágico. El capataz, que en la finca se encarga del orden y de la administración, se había dado cuenta de que la señora Violeta había recaído en una anemia perniciosa que la aquejaba de tanto en tanto, probablemente por no alimentarse bien. Aunque su padre, Fernando el cojo la había llevado a un médico de la capital no había mejorado; don Carlos diagnosticó que era hereditaria y además cosa muy propia en algunos miembros de la familia. -Pero ¿y esos colores tan sanos de la cara? -Solo son rubores, o edemas faciales, compadre, no salud. El rubor en el rostro, es signo de tumor. El insigne doctor don Santiago Ramón y Cajal dijo: <<¡Rubor es igual a tumor!>> Esos colores no llegan de la buena salud, ¿tú que crees?.

-Creo que ha dejado de tomar su B12 y éstos son los resultados. Desde que abrió el aula, su mandato recayó sobre usted. Ella debe apreciar sus dotes para realizar su labor, bien sabe que la puede cumplir. Al contemplar el estropicio producido por la guerra de estos fieros diminutos, cuánto se opuso siempre a arrebatar cualquier tipo de vida. Desde muy niña fue reacia, aun antes de la fundación del Bosque Mágico, a cortar flores en plena primavera, a aplastar hormigas; se contentaba con espantar los mosquitos con el abanico, o manoteando en el aire para asustar a las avispas. Recordaba cada historia personal, como la historia de la humanidad, pone muchas veces de manifiesto los caminos bloqueados, senderos inadecuados, encrucijadas sin salida. Ella sabe que el pecado y la soberbia enturbian la visión de la verdadera felicidad, de la vida auténticamente humana. Obstaculizan, y hasta pueden ahogar, el impulso genuino que lleva a salir de uno mismo para encontrarse con Aquel que está más dentro de nosotros mismos.

-Aunque a simple vista pudiera parecerlo, no es una fantasía ni una utopía el impulso profundo que lleva a buscar a Dios y a desear encontrarlo y conocerlo. Cuando nos dejamos llevar por el amor que procede de Dios, y Dios ha dejado plasmado en el corazón humano, a Dios buscamos con todo el corazón, con todo el alma, con todas las fuerzas, porque sólo en Dios está la razón última a nuestras necesidades de vida y felicidad. Sólo Dios es la respuesta que no puede defraudar nuestras expectativas. Dios, en su Trinidad inconmensurable, en su plenitud de vida y de amor, puede llenar todas las células del corazón humano, creado para eso: Para participar de la misma vida de su Creador; y recreado para llenarse de la fuerza del Espíritu vivificante, en la fidelidad de las enseñanzas del Hijo del Eterno, que toma nuestra misma condición humana para que seamos completamente suyos por medio de la verdad. ¡Dios es amor! ¿Quién no ha soñado en tener el poder de un Dios? ¿Quién no ha deseado ser capaz de regresar del más allá, del reino de los muertos? ¿Quién no ha deseado ser inmortal, o siempre eterno?.

-Buscar y conocer a Dios es indudablemente la tarea más sublime, más cualificada, más importante de cuantas nos es dado realizar en esta tierra de peregrinación. Más aún, es la que debe informar todas las demás con el fin de que sean eficaces para la salvación universal.

-El deseo de Dios puede convertirse en un suspiro que embarga el ser en su totalidad, en la única realidad capaz de dar sentido a la vida. <<Mi alma tiene sed de Dios, dice el salmista, del Dios vivo. Como busca la cierva corrientes de agua, así, Dios mío, te busca mi ser. ¿Cuándo entraré a ver el rostro de Dios? (Salmo 42, 1-2). Este deseo puede ser vehemente, que nada es capaz de frenarlo cuando a uno le empuja hacia el encuentro de Dios. Ya no se miden los espacios ni los tiempos, ni las horas, los días o los años. También se es consciente de que el esfuerzo de la búsqueda no es óbice para que el encuentro con Dios siempre sea pura gratuidad divina. Dios se hace encontrar y se da a conocer cuando quiere y como quiere.

-Al alma le basta saber que todo lo que hace es nada cuando lo que busca es el todo, Dios, que ya se ha manifestado en su amor. Por eso el alumno de Metafísica busca anhelante, pero sin angustia. Camina siempre sin ansia. El deseo de encontrar, de conocer, de amar, la mueve con suavidad y energía a un mismo tiempo. Sabe que no se mueve a tierras desconocidas o sensaciones fuertes. No se siente cautiva de una ideología, o aspira a conocer los secretos de una ciencia. Le atrae la misma Sabiduría y no el saber; el Verbo, no una idea; el Espíritu, no una erudición. No es algo sino alguien. Es Dios, esencia y perfección infinitas, Alfa y Omega, Origen y Razón de todo lo Creado. En este camino, la imagen busca su arquetipo y la creatura a su Creador. -¿Una ensoñación buscar y conocer a Dios?.

-En absoluto, nada más natural, más lógico, más auténtico. -Violeta, estaba escuchando irrumpe en la escena diciendo: -Joaquín, y, Luis, ¿que otra cosa hace el ser humano sobre la tierra, aunque muchas veces no sea consciente y otras muchas tenga equivocado el punto de mira?. Así lo pone de manifiesto la esperanza siempre renovada, tras grandes fracasos, tanto personales como colectivos, de que en el futuro todo puede estar mejor. Generación tras generación este fuego devorador no ha cesado de arder en el corazón humano. Pues el deseo de Dios es más connatural al hombre y a la mujer que la luz y el calor para el sol, o que los ríos fluyan hacia el mar, ¿que creén?.

Porque Dios, en su magnificencia creadora, desea comunicar su vida, su bondad y su amor. Por eso es nuestro hábitat natural si queremos crecer y madurar, si queremos ser nosotros mismos. En Dios vivimos, porque Él nos crea. Y sólo en Él puede descansar verdaderamente nuestra vida, afirma el archimandrita Sofronio. Ésta es la verdadera <<autodeterminación>> de toda persona humana.

-En efecto, señora, mi corazón me dice: <<busca su rostro>>. Tu rostro, Señor, es lo que busco. No me ocultes tu rostro (Salmo 26, 8-9). Cuando el deseo de conocer a Dios es irresistible, se llega incluso a suspirar y rogar como lo hacía Moisés: Por favor, déjame ver tu gloria (Éxodo 33, 18). O a preguntar con el interés que vemos en Juan y Andrés: ¿Dónde moras? Con el gozo de saber que la respuesta no se hace esperar: Venid y lo veréis (Jn. 1, 38-39).

 -Lo importante es tener por nuestra parte una actitud orante y humilde para acogerle cuando llega. Hay que librarse, por lo mismo, de cargas y fardos inútiles, llevando a cabo el triple discernimiento propuesto por san Máximo el Confesor. Es decir, no quedar atrapados por la letra, la superficie y los sentido, que empujan hacia abajo, para acoger al espíritu, al logos y a la inteligencia, que introducen en el conocimiento de Dios, la fuente de aguas vivas y la luz que nos hace ver la luz. Buscar a Dios pone de manifiesto el deseo de vivir en Dios, que es amor y nos amó primero. Amar es conocer. Dios es amor, y el amor es la fuerza más poderosa del universo. Te protegerá y te será útil. Dios es el Eterno Creador.

<<Todo empezó como la búsqueda romántica de un objeto mítico: la copa que usó Jesucristo en su última cena es una reliquia marcada por un sin fin de leyendas, un tesoro perdido en el que solo creen unos pocos. Pero ahora las cosas han cambiado. El cáliz existe y solo un hombre debe poseerlo, aunque para ello tendrá que enfrentarse a un enemigo letal y descifrar los secretos que esconden en la obra del arquitecto que proyectó uno de los templos más hermosos y originales del mundo la Sagrada Familia.>> Aquí está en cáliz en Barcelona, lo guardan los monjes. El Santo Grial está en España. Resulta cada vez más evidente que este final de milenio trajo un corazón macabro. ¿Tendré yo el valor para defenderlo?.

Me dispongo a dictar otra clase sobre el miedo. El aula está desierta. Espero que aparezca mi nuevo grupo de alumnos. Mi nerviosismo al dictar esas clases ha desaparecido ya hace mucho tiempo. No sólo porque lo he hecho ya muchas veces, sino también porque conozco a mis alumnos de antemano. Son como todos nosotros: tratan de hacer lo mejor que pueden y están inseguros acerca se di son suficientemente buenos. Eso nunca varía. Cuando los alumnos entran en la clase adivino la tensión existente. Se sientan guardando la mayor distancia posible entre ellos, hasta el punto que los asientos sobrantes deben ser llenados por falta de espacio. No se hablan, sólo están sentados con aire expectante. Les quiero por su coraje al reconocer que sus vidas no funcionan como querrían. Y su presencia en clase significa que están dispuestos a hacer algo al respecto.

Comienzo por recorrer el aula y por pedirle a cada alumno que nos cuente qué le cuesta afrontar en la vida. Sus relatos se desarrollan así: María quiere cambiar su antiguo trabajo y consagrarse a su sueño de ser escritora, también le encanta ayudar a las empresas a planificar la renovación hacia las energías alternativas del sol, el agua, el aire, los cristales...ect. Isabel es una mujer que quiere montar su taller de costura y diseño, pero, quiere descubrir por qué encuentra toda clase de excusas para no poder realizar su deseo.

Wendy quiere abandonar un matrimonio de veinte años y no sabe como hacerlo. Anita quiere vencer su temor a envejecer. Sólo tiene veinte años. Sufre depresión. Juan es una persona mayor que tiene miedo a enfrentarse con su médico; éste lo trata como  a un niño loco y nunca le da ninguna respuesta directa. Fany quiere ampliar su comercio, pero no puede dar el salto requerido. Milagros quiere vencer el temor al rechazo que le hace muy difícil entablar una conversación con un hombre. Pablo quiere saber por qué se siente tan desdichado teniendo como tiene una familia a su lado y, una mujer tan seductora que lo seduce con placeres sexuales... Luis está jubilado y se siente inútil. Teme que su vida haya pasado. Y así uno por uno, hasta oír la historia de todos.

Me fascina lo que sucede con el carrusel. A medida que cada uno  desahoga su corazón, la atmósfera empieza a cambiar. La tensión se esfuma rápidamente y todos los rostros revelan un gran alivio. En primer lugar, mis alumnos comienzan a comprender que no son los únicos seres del mundo que tienen miedo. En segundo término, comienzan a notar lo atrayente que se vuelve la gente cuando abre su corazón y comparte sus sentimientos. Mucho antes de que haya hablado el último una atmósfera de cordialidad y camaradería invade el aula. Mis alumnos ya no son extraños el uno del otro.

Aunque el pasado y la situación de mis alumnos difieren mucho, las capas superficiales de sus historias privadas no tardan en desaparecer, abriéndole el camino a cada uno para que alcance un nivel muy humano. El común denominador es el hecho de que el miedo les impide a todos ellos experimentar la vida como realmente lo desean. Esta escena se repite en cada clase que imparto. A estas alturas, una podría preguntarse cómo un curso puede dar cabida a todos los diversos miedos expresados por los miembros de la clase... ¡Sus necesidades parecen varias! Esto es cierto. Lo parecen hasta que una profundiza un poco más y estudia la causa subyacente de todos esos miedos... y de todos los demás.

-Para que los jóvenes se desarrollen normalmente y los adultos conserven largo tiempo su juventud y salud, hace falta procurar al organismo todos los principios nutritivos necesarios cotidianamente y que son los seis grupos siguientes de alimentos: 1º Productos lácticos (leche, quesos...) 2º Carne, pescados, huevos, soja, etc. 3º Cuerpos grasos (mantequilla, aceite). 4º Féculas (harinas, pan, pastas, arroz, legumbres secas, patatas). 5º Vegetales frescos (legumbres, frutas) crudos y cocidos. 6º Bebidas (agua, zumos de fruta o verde, té, café, etc.). Cada día, un hombre de mediana actividad que se nutre bien, debe consumir de 2.500 a 3.000 kc., y con lo que usted nos paga, vamos teniendo una anemia perniciosa.

Pero hoy apenas nos ha prodigado consejos, pese a mi insistencia; tan sólo que no cambiará nada respecto a lo que le he dicho desde el comienzo de mi trabajo aquí en el Bosque Mágico; pero me ha prometido que va a reflexionar con mayor intensidad y hablarme de ello si tenía alguna idea oportuna para evitarme los sobresaltos que se avecinan. Señora, de lo que me alegro es de que no me haya tenido en cuenta tanto disimulo y tantas medias verdades. Al contrario, la cosa parece divertirle.  Pablo saluda a Luisa con más deferencia aún, según creo, y como con una secreta admiración.

-Violeta se va en dirección del pabellón del aula. Los jardineros conversan: -Bien es verdad que ella da prueba de valentía al comportarse como lo hace. Yo pienso siempre en mí, en mi desconcierto, en mi amor propio, cuando no arriesgan nada más que unas cuántas habladurías malévolas o envidiosas. Pero ella, en este juego, podría perderlo todo, hasta la vida. No tengo ninguna duda de que si su amado la hubiera encontrado al empezar el viaje, la habría amado sin ningún escrúpulo, y luego habría vuelto a reunirse con los suyos presumiendo de ello. El día en que Violeta tenga que regresar a la capital, aunque sea con el documento que pretende, se encontrará con los mismos peligros. ¿Tendrá su amado el valor para defenderla?

-Esta mañana vi a Violeta alejada de su grupo, solitaria, pensativa, melancólica, y decidí alcanzarla para hablar con ella. Pero esta vez yo quería menos contarle mis temores y mis esperanzas que interrogarla y escucharla. Al principio, se zafó y me devolvió las preguntas. Pero insistí, era mejor que ella misma me dijera qué había sido de su vida en estos últimos años y qué había traído hasta el camino que llevaban los dos.

Aunque me esperaba una letanía de quejas, no imaginaba yo que el interés que manifestaba por sus desdichas iba a permitirle a esta mujer echar abajo un dique que dejara libre tanta ira. Una ira que, bajo la suavidad de sus sonrisas, yo no me podía imaginar.

-Me hablan sin parar del fin del mundo -dijo-, y creen que me dan miedo. Para mí el mundo acabó el día en que el hombre que amaba me traicionó. Y eso después de haberme hecho a mí traicionar a mi propio destino. Desde entonces, el sol ya no brilla para mí, y poco me importa que se pueda extinguir. Y ese Diluvio atómico que anuncian tampoco me asusta, porque igualaría a todos los hombres y todas las mujeres en la desdicha. Serían mis iguales en la desdicha.

¡Que venga el Diluvio atómico, sea de agua o de fuego! Ya no tendría que correr por las calles para mendigar un papel en esta obra del Teatro del Mundo, un papel que me autorice a vivir la voluntad de Dios, es decir, mi destino, unos malvados malditos afirman calumnias de aquí abajo y allí arriba pido que certifique que puedo de nuevo amar al hombre y unirme a él. Ya no tendría que correr, a no ser que todo el mundo eche a correr en todas las direcciones. Sí, todo e mundo. Todos a correr como hormigas asustadas, ante una oleada de maleza seca. ¡Ojala me permitiera el Cielo ver lo contrario que he visto en mis sueños! Ya no espero nada de nadie, solo a él.

-¿Verdad que tu y yo somos víctimas de las malas acciones de estos hombrecillos diminutos del Bosque Mágico?- Me has tratado como a un hermano. Ahora soy yo quien tiene que abrirte mi corazón. Las razones por las que he llegado hasta este trabajo son tan distintas de las que te expuse el día que llegué aquí. Yo también me he puesto en camino a causa de esos malditos rumores. A mi pesar, y echando pestes contra la credulidad, la superstición, los cómputos y las pretendidas <<señales>>, en cualquier caso me puse en camino, y no he podido hacer otra cosa, porque de lo contrario mi padre hubiera muerto. Es cierto, de que tu y yo somos víctimas de la irracionalidad de nuestros gobernantes, de estos que se creen los amos y señor del mundo. Lector y estudioso asiduo de textos sagrados, el padre de Maimún está convencido desde hace muchos años de que el fin del mundo es inminente. Según él, está escrito con todas las letras en el Zohar, el libro de los cabalistas, que en el año 5408 los que yacen bajo el polvo se levantarán. Y resulta que ese año del calendario judío correspondió al año 1648 de nuestra era.

-De eso hace casi cuatro siglos, y no ha habido resurrección alguna. A pesar de todos los rezos, todos los ayunos, todas las privaciones que mi padre nos impuso a mi madre, a mis hermanas y a mí en 2012, y que en esa época aceptamos con fervor las Profecías de los Indios Hopi, no pasó nada. Así que yo perdí todas mis ilusiones. Voy a la sinagoga cuando tengo que ir, para estar cerca de los míos, río con ellos cuando hay que reír y lloro cuando hay que llorar, para no mostrarme insensible a sus alegrías o sus desdichas. Pero ya no creo nada de nadie. Al contrario que mi padre, que no ha mostrado mayor sensatez. No está dispuesto a admitir que el año predicho en el Zohar sólo fue un año ordinario.

Está convencido de que algo sucedió, y que no tardará en revelarse ante nosotros y ante todo el universo.. Desde el año 2012, mi padre no hace más que interrogar las señales, en especial las que tienen que ver con el año de la espera defraudada, 1648. Y la verdad es que en ese año sucedieron algunos acontecimientos graves, pero, ¿acaso ha habido algún año sin acontecimientos graves? Concluyó la Segunda Guerra Mundial; y desde entonces no hemos parado de matarnos los unos a los otros en guerras semillas ininterrumpidas y terrorismo. -¿No había que ver el principio de la Nueva Era del Acuario? -Antes, decía mi padre, entre una y otra calamidad había siempre un período de respiro; pero desde ese año maldito se suceden las calamidades en una cadena ininterrumpida, nunca habíamos visto un encadenamiento de desgracias como ahora. ¿No es acaso una señal?.

Amigo en verdad te digo, siempre creí que este tiempo iba a ser el de la Resurrección, que iba a poner fin a nuestros sufrimientos y que teníamos que esperarlo con alegría y esperanza. -Y le contesta Joaquín- <<Esos dolores son los del parto, y esa sangre derramada en Rusia, Ucrania, África, América y por todo el planeta es la que acompaña a la separación de la placenta; espera a ver la sangre derramada cuando se corte el cordón umbilical.>>

Así, desde 2012, mi padre está permanentemente al acecho de las señales. Pero no siempre con igual fervor. Ha conocido la historia de una familia que se han reencarnado al completo; dicen que antaño formaron parte de una tribu Indo-americana. Dicen recordar que son de la Tribu Lakota. Mi padre ha hablado con la mujer y dos niños, una niña y un niño cuyos recuerdos levantan los paños del altar. Ellos recuerdan haber muerto por una hambruna, murieron congelados de frío y muertos de hambre. Del hombre, nada se sabe. Mi padre sigue investigando, a medida que la mujer le va dando información que recibe mediante canalizaciones y regresiones a esa vida en la pradera americana, es muy interesante. Mi padre dice, que esto puede ser aquello que dice el libro del Zohar, de que los muertos se levantarán del polvo, que no es otra cosa que la reencarnación en esta vida; la mujer es generosa al comparar su leyenda con los escritos, pero de el hombre nada se sabe, y según dice mi padre esta familia ha llegado con un Mandato Divino. -Y ya ves, aquí me hallo, en esta caravana de rumores insensatos, mientras que en nuestro interior no podemos sino reírnos el uno y el otro de la incredulidad de los hombres de este tiempo de final de milenio,¿Final del tiempo?

-Y ahora, muy recientemente, desde hace pocas semanas, a mi padre, que estaba cansado de escuchar opiniones contradictorias, se le ha metido en la cabeza lo de Lemuria y la Atlántida. Según mi padre, el único que posee la verdad es el hombre, el es un viejo chamán sabio. El debe saber todas las respuestas a las preguntas que mi padre hubiera querido plantearle y volver después con las respuestas. Ella se ha echado al camino por piedad filial, sin que sus convicciones cambien nada; mientras que él se he dejado ganar por la irracionalidad que le rodea. 

-Eres generoso al comparar sus actitudes, pero ellos no se parecen más que en apariencia. Ella se ha echado al camino por piedad filial, y de él, nada se sabe. -Pero no le he dicho nada de todo esto, ¿para qué rebajarme a los ojos de un hombre al que estimo?. ¿Y por qué voy a insistir en lo que nos distingue cuando el mismo no deja de poner de relieve las cosas que nos aproximan?. Nuestra alegría se empañó, por los inquietantes rumores...

<< De vez en cuando, me apodero al azar de algunos versos de este libro de Abu-L-Ala, el que un viejo librero de Ma'arrat dejó en mis manos hace tres o cuatro semanas. Hoy he descubierto lo siguiente: Querría la gente que un imán se alzara/ Que tomara la palabra ante una multitud muda/ Ilusión engañosa; no hay otro imán que la razón/ Tan sólo ella nos guía de noche y de día.>> Se había apresurado a leérselos a Luis, y sonrieron en silencio con complicidad. 

-¿Un cristiano y un judío conducido por el camino de la duda por un poeta musulmán ciego? Y es que hay más luz en sus ojos apagados que en el cielo de París. Por desgracia, los rumores sobre la pandemia no se han desmentido. -En el año 408 del sexto milenio -recitó de memoria-, quienes reposan en el polvo se levantarán. Se les llama los hijos de Heth. -¿Quiénes son los hijos de Heth?- pregunto Luis, al que siempre le complacía hacer ostentación de su propia ignorancia frente a la erudición de su capataz Joaquín.

-En la Biblia, es el nombre que se le suele dar a los hititas. Pero lo que importa aquí no es el significado de la palabra Heth, sino su valor numérico, que en hebreo es precisamente 408. ¡Valor numérico! Esa noción me irrita siempre que la escucho. En lugar de comprender el sentido de las palabras, mis conteporáneos se dedican a calcular el valor de las letras; las disponen como les conviene, añaden, restan, dividen y multiplican, y terminan siempre por alcanzar la cifra que les sorprenderá, que les tranquilizará o que les llenará de pánico. Así se hace pedazos el pensamiento de los hombres, así se les debilita la razón y se disuelve en la superstición.

-No creo que Violeta dé crédito a esas pamplinas, pero la mayor parte de sus correligionarios las creen, y la mayor parte de los míos, y que decir del Juicio Final. -Hasta personas instruidas, sensatas, razonables en apariencia, se jactan de poseer esta ciencia indigente, esa ciencia de los pobres de espíritu.

-Creo Luis, que estás en esta situación por un discurso de autoengaño o autoconvencimiento desde la carencia de señales. Estás escuchando tus miedos, ellos son los que te llevan a adoptar una de esas múltiples máscaras, a permanecer en la sumisión, en la complacencia, o a tratar de salvar a los demás. Tu ego te cuenta historia para justificar su inmovilismo, para ocultar su miedo al fracaso, para obligarte a permanecer en tu zona de confort. <<No me muevas, no hables, no opines, no te muestres, no hagas, sé bueno, haz lo que se espera de ti, compórtate, sé educado>>.

Tu ego te ha domesticado, la sociedad te ha domesticado, y tu alma necesita saltar, necesita ser libre, necesita romper las reglas, los preceptos, lo preestablecido, lo que se espera de ella. Tu alma quiere dejar de ser buena y agradable para simplemente Ser, ser quien es realmente; un león libre y feliz, poderoso y eterno.

Recuerda quién eres, sal de tu zona de confort, toma decisiones y respétate, alineando lo que piensas, lo que dices y lo que haces. Salta a ser tú plenamente. Deja de escuchar la voz de tu ego y recuerda que conformarse no es perdonar, permitir malos tratos, aguantarte con poco o algo indigno no tiene nada que ver con el amor. Reclama tu esencia divina, conéctate con tu poder, siente tu fuerza y permítete Ser. La voz del ego también se activa cuando te enamoras y empieza a contarte todas las cosas maravillosas que van a mejorar en tu vida gracias a esa persona. Ten cuidado, es una quimera mental. La verdadera felicidad no se halla fuera de ti, y nadie puede ocupar el lugar de nadie, porque el universo opera y a cada cual lo lleva a su lugar. No necesitas salvar a los demás para que te quieran, no necesitas hacerte imprescindible, solucionarles la vida..., el que dirige, el que potencia, el que ayuda, el que da dinero, el que enseña. Eso provoca dinámica de víctima y codependencia, agarrado a un falso control. Ha llegado el momento de soltar esas dinámicas destructivas. Nadie es perfecto. Eso que te molesta de otras personas es algo que reprimes, algo que no te permites. Una parte de ti que juzgas como mala y no te permites expresar. Perdonate y perdona...

Afortunadamente, el juego ya no da más de sí; ya estamos exhaustos, agotados de experimentar tanto desamor, tanto sufrimiento, tanta resistencia, y ahora simple y llanamente queremos volver a casa, queremos volver a ser uno con Dios y dejar que sea la fuerza creadora la que tome el control de nuestras vidas, de modo que la fabricación ilusoria deje de ser posible.

Queremos volver a un estado natural en la paz, al amor y la eternidad, al lugar en el que somos uno y nunca nos hemos separado. Mientras tanto, solo nos queda impulsarnos unos a otros mediante la percepción de nuestra inocencia; eso es lo único real y lo que verdaderamente nos salva. Todos fluctuamos en ambos sistemas de pensamiento, pero en nuestra mano está comenzar a escuchar la voz del Ser, de modo que comencemos a Ser quienes somos. Todos nos encontramos a nosotros mismos cuando amamos, solo sentimos paz cuando amamos, y solo podemos amar cuando previamente hemos reconocido el Amor que somos; cuando previamente hemos reconocido que no hay nada que hacer ni que lograr, ni que conseguir, porque ya lo somos todo. 

Más allá de lo cognoscible, somos amor, somos todo, somos la cualidad misma que da lugar a la vida y su creación. ¿Y por qué no dejar de pretender ser lo que no somos y simplemente experimentar lo que somos? La expresión suprema del Amor de Dios-Cristo.<<Nadie te puede comprender perfectamente sino en la medida en que tú te das a conocer>>. La Paz no pueda llegar al mundo por medio del intelecto, la Paz tiene que venir a través del sentimiento y el entendimiento de un Poder y una Presencia que es Dios en acción; y todo logro que el corazón desee puede ser alcanzado, si mantienen en Armonía el propio mundo emocional.

Todas las Presencias Yo Soy que palpitan en todos los corazones humanos, desean la Perfección, luego, si están armoniosos permiten que esa Perfección se manifieste en sus asuntos, si asu vez, vuelcan suficiente armonía al individuo o grupo que están contactando, ellos lo sentirán y los asistirán con nobleza, de otra forma, si dirigen sentimientos antagónicos ellos lo percibirán también y no obtendrán su colaboración y buena voluntad. <<Lo único que se interpone entre la persona y su Luz es su propio sentimiento>>.

<<Les He dicho a todos los Estudiantes que si Me obedecen y se armonizan lo suficiente, entonces, Yo apareceré y estrecharé sus manos; esto depende de la armonía establecida dentro de los individuos; porque ese es el secreto de todo logro, la Armonía, sostenida en su mundo emocional permitiendo que el Poder de esta Magnífica Presencia fluya dentro de su cuerpo y salga a su mundo, sin ser tocada por el ego humano que actúa a través de sus propios sentimientos. No se puede ira a la Luz con discordia, pero si se le puede revestir con discordia (y de hecho se hace) con toda cualidad que pueda entrar en los sentimientos, al ser hombres con libre albedrío... Les ofresco el Secreto de la Vida: Si ustedes desean tener éxito en todo aquello sobre lo cual pongan su atención, entrénense, entrénense para lograr mantener vuestra atención sobre la meta y apuren la Vida a fluir dentro de dicha meta. Con Armonía en sus sentimientos se logran cosas extraordinarias, logras gran bendición.

Fin por hoy. Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Gracias. Amén

Jesús decía grandes cosas: <<Pero Yo os digo...:Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian. Pues si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ..reconciliarte con tu hermano... Llega lo antes posible a un acuerdo con tu adversario, mientras aún vas con él de camino... ¡Ay de vosotros los ricos!, porque habéis recibido en esta vida vuestro consuelo.... <<Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la Tierra>> <<Bienaventurado los de corazón puro, porque ellos verán a Dios.>> <<Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios>> Estas palabras, conforme  a su sentido, significan: bienaventurados los que mantienen la paz. Ellos también traerán la verdadera paz a esta Tierra, porque se habrán vuelto pacíficos en su interior. Son conscientemente hijos de Dios. Busca a Dios en tu corazón. Lo que no queráis que se os haga, no lo hagáis a vuestro prójimo -pues todo lo que sale de nosotros, vuelve a nosotros. ¡Por lo tanto, examinad vuestros pensamientos y vigilad vuestra lengua! Puedes decir: Los políticos son gente honrada que se desviven por el bien del interés público en general. Son pura Luz y puro Amor de Dios Padre. Trabajan cada día para solucionar los conflictos, para crear riqueza, trabajo y para crear armonía y concordia entre los pueblos y naciones. Son gente buena y amable. No enchufan a sus parientes






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