La casa de la familia de Fernando el cojo se contaba entre las más imponentes del municipio de Sanlúcar de Barrameda. Construida en tres plantas con amplias salas, en cada extremo contaba con una chimenea de piedra, y sentada sobre robustos cimientos de piedra, desprendía un aire de íntima respetabilidad. Las visitas que subían por la escalinata de mármol, con pasamanos de caoba labrado con finas filigranas hasta la entrada principal, tenía buenas razones para creer que doña Violeta era una mujer muy afortunada. Aunque era la mitad de la semana, en el día quince del mes de agosto, nadie trabajaba en esa fiesta de guardar en honor de la Santa Virgen de la Caridad Patrona de la ciudad de Sanlúcar de Barrameda, y toda la familia de Violeta se había reunido para asistir a la misa en su honor y regalarse luego con los generosos frutos de la tierra en torno a la gran mesa del comedor. No faltan los langostinos, ni la Manzanilla.
Después de la comida, los diez alumnos se reunieron en el saloncito del pabellón del aula. Violeta estaba hablando al joven sentado a su derecha. Los otros jóvenes, escuchaban cortésmente, aunque de vez en cuando se les iba la mirada hacia la hermosa vista de la playa. A Pablo se le iba la mirada hacia la hermosa joven de cabello moreno que ayudaba a retirar las tazas de la mesa. Violeta tenía sus atractivos rasgos sonrojados de emoción, y su voz, por lo general refinada y pausada, sonaba fervorosa. -No podéis olvidar que vuestra estancia aquí no se trata de un juego, no son unas vacaciones de verano. No es tanto algo que debamos ganar sino que hacer. El año pasado algunos lo intentaron y fracasaron, pero aprendieron la lección.
-Los ojos de Narciso tenían un extraño brillo. Tenía la mirada clavada en Violeta. -Ya veo a qué te refieres, Violeta, pero sé que podemos ganar. Lo sé. -¿Perteneces a alguna hermandad...?- Sí. -De veras crees que contaréis con el apoyo necesario, Narciso? Organizar grupos secretos y hablar de un gran apoyo procedente de los acólitos no garantiza la victoria. No estoy tan convencida como tú de nuestra voluntad colectiva. Y ¿ha visto alguien ese ejército secreto? -Si todos los grandes líderes tuvieran tantos escrúpulos como tú, Violeta, seguiríamos sometidos al vasallaje feudal.
-Narciso habla de deber, honor, una llamada que trasciende al individuo. -A veces la libertad debe alcanzarse al precio de la sangre y el valor. -¿Serías tú capaz de pagar el precio de Jesús de Nazaret, Narciso está dispuesto a pagar? Quizá no tardemos en comprobarlo.
-Narciso se esforzó por mantener la calma. -No pongo en tela de juicio la nobleza de Jesús, sino meramente su sentido práctico. -Violeta tenía la mirada clavada en él. -Ya veo a qué te refieres, Narciso, no creo que podamos convencerte. Lo sé. Eres miembro de una secta satánica. No pienses que podéis ganar. Nadie puede derrotar el poder de la Luz de Dios. ¡Nadie puede! ¡Lo oyes, nadie!
-¿Acaso importa, querida maestra? -Los ojos de Narciso tenía un extraño brillo y extrañado dijo: -Si quieres algo con pasión suficiente, las consecuencias de llegar a intentarlo no tienen importancia alguna. -No es así, Narciso. -dijo Violeta. Hubo un silencio incómodo. Narciso estaba radiante de orgullo. Pocos hombres en el Bajo Canadá podían alardear de una mujer tan hermosa y valiente como su esposa Matilde.-¿Conoce a mi esposa, Matilde? -Sí. Esa joven testaruda que estaba a punto de casarse con el hijo de mi amigo Lamberto. Cierto es que, necesitaba una buena reprimenda. -Narciso enrojeció. Violeta lo miraba, sopesando la situación con los ojos oscuros bien abiertos. Por un instante sus ojos se cruzaron y él entendió su mensaje. Masculló algo acerca de su amor por la tierra y se excusó para ir a reunirse con Pablo, que jugaba con los destellos del sol con la mano, dando giros en el aire.
-Gracias por venir, amigos míos, a pesar de recibir el aviso con tan poca antelación. Pero es que corren tiempos excepcionales, y hay buena razón para ello. -Señaló Carlos, limpiando las gafas con un pañuelo de lino blanco.- Seis de vosotros sois miembros de nuestra hermandad. Tal como os pedíamos, habéis traído a un amigo de confianza. Bienvenidos, pues, todos y cada uno. Esperamos que esta noche os unáis a nosotros a la procesión después de oír la santa Misa en la Iglesia de la Caridad. Es un honor con contar con vuestra presencia. Todos los cristianos de este país conocen los milagros, de Nuestra piadosa imagen. Nuestra Señora de la Caridad cuenta con varios milagros en favor de la ciudad y de algunos enfermos. Prestad oído atento a las palabras de nuestra maestra, Violeta nos hablará de ellos, pues como Él mismo Jesucristo dijo, la hora del Juicio final se acerca.-Violeta observó atentamente a Carlos, alargó la mirada hacia Narciso, a su lado había un desconocido que no participaba en el curso. Había oído muchas cosas sobre Guillermo de labios de Narciso: su brillantez como polemista, su valor y, por encima de todo, su ferviente fe en la causa.
Narciso había trabado amistad con todos los jóvenes asistentes al curso, y esa misma tarde ella tenía una vaga idea de lo que pretendía; dar un discurso para afiliarlos a su hermandad. Empezaba a comprender hasta qué punto se había involucrado sin quererlo. Ahora, al percatarse de todo aquel secretismo y ver a Guillermo en persona, empezaba a comprender hasta qué punto se había dejado llevar. Violeta había sobre todo porque no tenía nada mejor que hacer. Desde su silla Violeta no alcanzaba a ver los ojos de Narciso, oculto tras unas gafas de lentes oscuros, pero notaba igualmente su fría mirada, tan penetrante como los rayos del trueno. Narciso tenía la voz ronca, como si la hubiera forzado, y al hablar movía constantemente las manos, blancas y de largos dedos . Violeta se fijó en que tenía las uñas más bien largas para un hombre. -Veo ante mí rostros que me resultan desconocidos, y sin embargo, os veo a todos cada vez que me dirijo a un grupo como éste, jóvenes privilegiados.
En este tiempo, vemos los rostros de hombres colmados de desesperación en vez de rebosantes de la esperanza propia de los jóvenes. -Se levanta Narciso diciendo: -A todos nos aflige lo mismo en estos tristes tiempos. Aunque lamento decirlo, a nadie tanto como a los desventurados parados que caminan peregrinando hacia otras regiones y países.-Los murmullos de aprobación recorrieron la salita. Pablo se sorprendió sopesando sus palabras, y entornó los ojos mientras esperaba a que continuara la maestra Violeta. -<<Beauharnois>> significa <<siempre leal y fiable>>. -Narciso lanzó un bufido desdeñoso. -¿Acaso no son estas cualidades palabras rimbombantes para la apatía y la mansedumbre? ¿Cuántos sois licenciados? -Se alzaron nueve pares de manos.
-¿Y cuántos tenéis sucesión? -Ninguno. Todos somos hijos primogénitos, y no tenemos edad de tener hijos -refunfuñó un joven corpulento de brazos como troncos, llamado Sebastian-. ¿Por qué cree que estamos aquí? Otra voz intervino: -Uno de mis hermanos, el tercero, tiene sucesión; aunque es joven, un desliz de verano lo hizo padre. -Los murmullos cobraron fuerza al mencionarse el nombre del hermano. Se había casado con la hija de un magnate de los negocios que se había retirado a Inglaterra mucho tiempo atrás para gozar de los frutos de su imperio comercial.
Violeta aprovechó la ocasión al vuelo. -Jóvenes sabios, ¿quién es el autor de la Biblia? La buena noticia de que viviremos para siempre en la Tierra se halla en la biblia (Salmo 37:29). Este libro se compone de 66 libritos que fueron escritos por unos 40 hombres fieles escogidos por Dios. Los primeros cinco los escribió Moisés hace tres mil novecientos años por el apóstol Juan. Las ideas que se expresan en la Biblia provienen de Dios. Él se comunicó con los escritores de la Biblia mediante su espíritu santo 82 Samuel 23:2). Estos hombres pusieron por escrito los pensamientos de Dios, y no los de ellos. Por tanto, Dios es el autor de la Biblia.
¿Por qué podemos confiar en que la Biblia dice la verdad? Porque la Biblia procede de Dios. Y estamos seguros de esto, pues predice el futuro con total exactitud, algo imposible para el ser humano (Josué 23:14). Solo el Dios todopoderoso puede hacer eso. (Lea Isaías 42:9 y 46:10.) Si un libro proviene de Dios, es de esperarse que sea muy especial. De la Biblia se han distribuido miles de millones de ejemplares en cientos de idiomas. Aunque es antigua, concuerda con la ciencia. Además, sus 40 escritores no se contradicen entre sí. Por otro lado, en cada una de sus páginas se refleja el amor de Dios y aún hoy tiene el poder de cambiar por completo la vida de la gente. Por estas razones, millones de personas están convencidas de que la Biblia es la Palabra de Dios.
¿De qué trata la Biblia? La Biblia se centra en un mensaje muy positivo. Habla del maravilloso propósito que Dios tiene para la humanidad. Cuenta que al principio de la historia humana el hombre perdió el privilegio de vivir en un paraíso y explica cómo este será restablecido. (Apocalipsis 21:4, 5). La Palabra de Dios contiene leyes, principios y consejos. También nos dice como ha tratado Jehová a los seres humanos, lo cual nos revela su personalidad. Por tanto la Biblia nos ayuda a conocerlo. Además, nos enseña cómo podemos ser sus amigos. Lea Salmo 19.7, 11; Santiago 2:23, y 4:8.
¿Qué puede ayudarnos a entender la Biblia? A fin de aclarar el significado de las Escrituras, Jesús citaba versículos y los explicaba. ¿Cómo llegó a existir Jesús? A diferencia de los demás seres humanos, Jesús era un espíritu en los cielos antes de nacer en la Tierra (Juan 8:23). Fue la primera creación de Dios y lo ayudó a crear todas las cosas. Se puede decir que Jesús es la Monada. Es decir, el primer ser Humano creado a imagen y semejanza de Dios.
La Biblia lo llama El Hijo "unigénito" de Dios porque fue el único ser creado directamente por Él (Juan 1:14). También se le conoce como <<la Palabra>>, pues fue el portavoz de su Padre. Lea Proverbios 8:22,30 y Colosenses 1:15, 16.
¿Por qué vino Jesús a la Tierra?
Dios envió a su Hijo a la Tierra. Para ello, transfirió su vida a la matriz de María, una joven virgen judía. Así, pues, Jesús no tuvo un padre humano (Lucas 1:30-35). Él vino a la Tierra con tres objetivos: 1) Enseñar la Verdad acerca de Dios, 2) Enseñarnos con su ejemplo a hacer la Voluntad de Dios, incluso ante las dificultades, y 3) Dar su Vida Perfecta como "rescate2. Lea Mateo 20:28.
¿Por qué necesitamos un rescate?
Un rescate es el precio que se pagar para salvar la vida de una persona (Éxodo 21:29,30). Ni la muerte ni la vejez formaban parte del propósito original de Dios para la humanidad. Sabemos esto porque Dios le advirtió a Adán y a Eva que si pecaban -es decir, si le desobedecía-. moriría. Por tanto, nunca habría muerto. (Génesis 2:16,17; 5,5). Según la Biblia, la muerte "entró" en el mundo a través de Adán y Eva. En otras palabras, Adán y Eva transmitieron a sus descendientes el pecado y así los condenó a la muerte. De ahí que todos necesitemos un rescate. Lea Romanos 5:12 y 6:23.
Ahora bien, ¿quién podía pagar dicho rescate y salvarnos de la muerte? Cuando morimos, cumplimos la condena por nuestros propios pecados. Como somos imperfectos, ninguno de nosotros puede pagar por los pecados de nadie más. Lea Salmo 49:7-9.
¿Por qué murió Jesús?
A diferencia de nosotros, Jesús era perfecto y nunca cometió un pecado. Así que no murió por sus propios pecados, sino para pagar los de los demás. (Esto no es así, Jesús es un fragmento del alma de Eva, Eva es un fragmento del alma de Jesús, y Eva fue la que le dió la manzana a Adán y la que sucumbió a los hechizos de Lucifer, un hombre cabra muy sensual y persuasor; la lujuria fue la que trajo la muerte a la humanidad, un pecado por el cual los cazadores del lado oscuro nos meten en sus redes). Al enviar a su Hijo a morir por nosotros, Dios demostró el intenso amor que siente por la humanidad. Y Jesús también puso de manifiesto que nos ama al obedecer a su Padre y dar su vida para liberarnos del pecado de muerte. Lea Juan 3:16 y Romanos 5:18, 19.
¿Qué está haciendo Jesús en la actualidad?
Cuando estuvo en la Tierra, Jesús curó enfermos, resucitó muertos y ayudó a quienes sufrían, demostrando así lo que en el futuro haría por los ciervos fieles de Dios (mateo 15:30, 31; Juan 5:28). Cuando Jesús murió, Dios lo resucitó y le devolvió su vida como ser espiritual en el cielo (1 Pedro 3:18). Luego Jesús esperó a la diestra de su Padre hasta que este le diera la autoridad para reinar sobre la Tierra (Hebreos 10:12, 13). En la actualidad, Jesús reina en los cielos, y sus discípulos están anunciando esa buena noticia por todo el planeta. Lea Daniel 7:13, 14 y Mateo 24:14.
Con la autoridad que Dios le ha dado, este poderoso Rey acabará muy pronto con las personas malvadas y con el sufrimiento que están causando. Todos los que tienen fe en Jesús y le obedecen vivirán felices en la Tierra, la cual será convertida en un Paraíso. Lea Salmo 37:9-11- Las personas que obedecen a Dios vivirán en el Paraíso. Juan 2:17. Jesús mandó a sus seguidores a buscar gente de buen corazón para enseñarle a ganarse la aprobación de Dios. Hoy, Dios está preparando a millones de personas para que vivan en el Paraíso.
Jesús fue coronado en 1914, y lo primero que hizo fue echar a Satanás y sus demonios del cielo y arrojarlos a la Tierra. Lleno de cólera, el Diablo se puso a causar problemas por todo el mundo (Revelación 12:7-10,129). Desde entonces la situación de la humanidad ha ido de mal en peor. Las guerras, los terremotos, las enfermedades y el hambre cumplen una profecía que señala que el Reino de Dios pronto tomará control de la Tierra. Si ves los videos de YOUTUBE de Albert Gozlan, el habla de Cábala..., verás que hubo una batalla hace menos de tres años; San Miguel Arcángel venció a los Ángeles de la oscuridad, él gano la batalla. Los encerró en los abismos, los sepultó, puso una gran loza sobre ellos; esto lo hemos visto más de uno y más de tres, he sido una privilegiada San Miguel me lo ha mostrado. Por eso, ahora solo luchamos contra las creaciones humanas, la envidia, los celos, el odio producen unas energías oscuras que cobran vida..., es lo que llamamos maza... También, los espíritus de los hombres y mujeres desencarnados nos dañan y molestan cuando un brujo o hechicera nos los envía. La gente debe saber que a los difuntos los hacen esclavos, no los dejan descansar en paz... Para esto es muy importante hacer misas y orar por nuestros difuntos. Es la única forma de ir en su rescate. Las personas que hacen meditación, regresiones pueden ver todo esto.
Jesús es uno de los seres más nobles y perfecto. ¡Su herencia! Es para todos los que escuchan sus Palabras y las ponen por obra. -¡Menudo sacrilegio! ¿Y sabéis qué va diciendo, que su familia es propietaria del mejor Bosque Mágico de toda la Tierra? Ya hemos tenido suficiente -rugió Narciso volviéndose hacia los demás. Tenemos que recuperar la verdad. No, más aún: tenemos que recuperar nuestro poder en la tierra como seguidores de Lucifer.
-Alguien gritó a su espalda. Violeta levantó los ojos y vio a un Ser Oscuro materializarse en el aire con un repentino y suave aleteo, a la vez que hacía restallar su mortífera cola. El joven Narciso dio un paso adelante y se situó bajo la forma negra, lanzando a la vez un profundo suspiro se lo tragó en unos segundos. Entonces cayó sobre él la oscuridad y siguió lanzando voces y golpes ciegamente. Sus ojos enrojecieron, solo Violeta vio la escena. Narciso había sido poseído por un Ser siniestro. Un Ser Oscuro como una horrenda burbuja gigante que le hizo perder el entendimiento, ella sabía que él no era consciente de que le nublaba la voluntad. -¡Oh, Dios mío! Cada vez vienen más. ¡Hay que defender a la Humanidad! -Se produjo una pausa momentánea mientras Violeta toma un libro con una solida tapa negra, lo abre, comienza a leer:
-Tácito nos habla de los <<antiguos cantos transmitidos por tradición oral en los que se celebraba al dios Tuiston, hijo de la Tierra y a su hijo Manno o Mannus, quien a su vez tuvo tres hijos, de los cuales el primero dio su nombre a los igevones, que son los pueblos más cercanos al Océano; el segundo a los hermiones, situados en el centro del país germánico; el tercero a los istevones, que comprenden el resto de la nación. Algunos amparándose en las tinieblas que rodean estas cosas de la antigüedad, atribuyen al dios Tuiston mayor número de hijos, de los cuales proceden los marsos, los gambrios, los suevos y los vándalos. Éstos, dicen, son los verdaderos nombres primitivos de los pobladores.>>
Lo más claro de esta mitología es que existían tres dioses: Tin (Tius o Tyr), Wodan y Fro. Tin venía a ser el antiguo Zeus griego, el dios superior a todos, aunque al cabo de largo tiempo se le considerara ya sólo como dios de guerra. De ahí que los romanos lo confundieran con Marte; pero todo lo que de él se dice se halla en el Odín escandinavo, otro Zeus que cuidaba igualmente de proteger a los guerreros. De Wodan, que otros han llamado Godan, han dicho algunos, como Tácito, que era lo mismo que Mercurio; pero lo que parece más seguro es que era el dios del trueno, que con el tiempo se fue convirtiendo en el dios de la inteligencia, de las invenciones y de la adivinación.
También de Fro se ha dicho que era el dios de las tempestades y del aire y se le llamaba el sápatra de los dioses, o sea, el gobernador. Tuvo un templo en el que se inmolaban víctimas humanas cerca de Upsala, lo cual demuestra que era también un dios de los suecos. Como se ve, nada más fácil que determinar lo que es mitología propiamente alemana y lo que es nórdica en general. Por ello prescindiré de mencionar los nombres numerosas diosas cuya sola enumeración es un verdadero laberinto, y del culto prestado a Hércules, porque también hay Hércules germano por adopción, como parece haber habido Ulises, personajes que tienen el don de haber estado en todas partes.
Prefiero, como más útil y característico, fijarme en el culto dado en Alemania a las almas de los muertos y a los demonios, acerca de cuyo asunto tanto se ha escrito y seguirá escribiéndose.
Esas almas de los difuntos creíase que moraban en las cavernas de los montes o en el fondo de los lagos, y también que los vientos las llevaban vagando por los aires, desde donde influían en la fortuna próspera o adversa de las gentes, o bien se reunían misteriosamente por las noches, como dice Enrique Heine, en su Reisebilder, que, según la tradición alemana, hacían las wilis.
Eran éstas unas bailarinas nocturnas, novias jóvenes muertas antes de que llegara para ellas el día de la boda; pero habían conservado tan vivo el deseo de divertirse bailando en sus frustradas fiestas nupciales, que salían a medianoche de sus tumbas, juntábanse en grandes grupos en los caminos y allí se entregaban a las más frenéticas danzas. Vestidas con sus trajes de novia, coronadas de flores, las manos lívidas adornadas con resplandecientes anillos, sonriéndo de modo que daba escalofríos, pero irresistiblemente bellas, las wilis, bacantes muertas, danzaban a la luz de la luna, y hacíanlo con tanto mayor ardor e ímpetu cuanto se sentían que se les acercaba el momento final de la medianoche, aquel instante que había de hacerlas descender nuevamente al frío glacial de sus tumbas. Pero, mientras tanto, ¡ay del joven que tropezaba con ellas! Obligábanle a tomar parte en su baile hasta caer muerto.
A otras leyendas de espectros y de encantamientos alude Heine en sus Reisebilder, todas tristes, nebulosas o terribles, como la de una ciudad saqueada y en ruina donde sólo habitan duendes venenosos, donde por la noche se pasean tanques acorazados y aviones cortando las cabezas, vestido de velos negros de seda hecho con el petróleo y comprado con el oro de la cola flotante de los dragones; o bien viene Jesús, o bien la maravillosa historia de los soldados caídos muertos durante los combates. ¿Saben que se levantan a medianoche en los campos de batalla?, y formados, con el tambor al frente, vuelven a su país por el mismo camino que vinieron, como dice la canción popular: <<A medianoche los cadáveres se levantan,/todos los muertos vuelven a sus filas,/ y al frente marcha el tambor:/ ran, rataplán, ran, ran,/ y pasan por delante de las casas hermosas.>> Donde la gente come sopa caliente, sin pensar siquiera en los que luchan en el frente; unas batallas siniestras, dirigidas por siniestros señores de frío corazón y muy pocos escrúpulos, es la razón y motivo de todas las guerras, gente manipulada por las fueras oscuras.
El sol calienta, tranquilos, aún hay tiempo, tengo en la mente miles de leyendas, pero, ninguna como la que nos ocupa en este tiempo. ¿Vencerá el corazón a la razón? Estoy sola, le he sido fiel, estoy triste, muy triste, sin que entienda la razón ni el porqué. Fija tengo en la mente las visiones de una leyenda que en el verano de mi vida escuché. Era frío el crepúsculo de aquel octubre de 2012; andaba acatarrada, cuando vi a un hombre que andaba de espalda..., frío el corazón sin saber la razón, el amor llegó desde las cúspides remotas alumbrando una leyenda con un último arrebol sonó el tambor de mi corazón, pude oír el tictac, el tictac de otro corazón cuando pase anoche por una calle semi oscura; allí oí el fulgido celestial, peinaba sus cabellos con los dedos una canción aún sin final, un eco singular y triste surcó el aire en esa noche de Santiago.
¿Saben que la palabra Santiago es igual a Jaime? Y que su significado es: <<El que sigue a Dios>>. Hay un Dios Único y todopoderoso: <<¡DIOS-CRISTO!>> Ángeles, Arcángeles ... etc., y diosa, la Virgen María es muy poderosa, también hay un Demonio y devas, hadas, seres infernales, abre el ojo de tu mente: El tercer ojo. Fin por hoy. Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor, todopoderoso Tú que todo lo puedes en nombre de Jesucristo te rogamos que envíe el manto de la Misericordia junto con el Espíritu Santo, y renovaras a la Humanidad y a la faz de la Tierra. Gracias, Padre Eterno. Gracias. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Señor, haz que se disuelvan todas las creaciones humanas que atentan contra la vida y contra nuestra voluntad. que se disuelvan como la sal en el agua. Así sea. Amén. Allá en la cima del cielo hay una ventana, por donde se asoman a vernos, cuidado con los espejos, son portales abiertos...
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