Decía Johann Wolfgang Goethe: <<El odio es un grave peso que hunde el corazón en lo más hondo del pecho y se fija como una piedra sepulcral sobre todas las alegrías>>. Y pienso que está en lo cierto. El odio es una de las emociones más explosivas y extremas que puede llegar a sentir una persona. <<Es un sentimiento de intensa aversión, repulsión y enemistad hacia otra persona, situación o cosa, que genera un sentimiento tan profundo de destrucción. El odio se puede basar en un objetivo -justificado o no- y suele ser el preludio a la violencia. A veces surge en situaciones en las que uno ha sido, o se ha sentido, traicionado, engañado o dañado por otro. Sin embargo, también puede ser inculcado a través de la manipulación psicológica y el denominado "lavado de cerebro", como ocurrió durante el nazismo, cuando provocó el odio hacia los judíos, los gitanos, los polacos, los deficientes mentales y los homosexuales, entre otros.>>
<<El ser humano tiene la capacidad de proyectar su odio, por un lado, hacia una persona a la que se ha amado, tal y como dice el refrán: <<del amor al odio hay un paso>>. Y, por otro, tiene la capacidad de llegar a odiar a un desconocido o una comunidad de razones religiosas, territoriales, étnicas o políticas sin sentir culpa alguna. Tal y como les ocurre a ciertos grupos radicales con principios mitológicos como los neonazis, quienes consideran su enemigo a todo aquel que no comparte sus valores. No sólo se sienten superiores a los demás, sino que además piensan que forman parte de una élite racial. Grupos extremistas como éstos justifican su actividad violenta sin sentir ni un ápice de culpa y retroalimentación su odio como un virus devastador.>>
<<La doctrina de los neonazis aboga por discursos antisistema que limitan las libertades individuales y sociales. Veneran determinados símbolos e imágenes -como la esvástica nazi- y exigen sumisión y entrega total por parte de sus miembros. Tal y como alegaba Hitler en uno de sus discursos: <<Nosotros ordenamos y ustedes obedecen. Se reprimirá sin contemplaciones todo conato de resistencia. No toleraré ninguna contradicción. Entre nosotros sólo habrá subordinación, sólo autoridad de arriba abajo y responsabilidad de abajo arriba>>. Los investigadores señalan que el perfil de los miembros que militan en grupos neonazis está constituido por jóvenes frustrados y en ocasiones marginados que se encuentran la posibilidad de ser alguien y formar parte de algo en un sistema en el que se sienten abandonados.
Su objetivo es instaurar un nuevo orden por el mundo para así dominarlo. Apoyan la ideología del Tercer Reich, que tenía como objetivo crear una raza perfecta, la raza aria o el superhombre, concepto expuesto por el filósofo Nietzsche. Las personas tienen la capacidad de odiar a otra persona o a sí mismas hasta el extremo de matar, mutilar o quitarse la vida. A veces pueden sentir culpa; otras, no. Sin embargo, el sentimiento de odio les invade. El odio es como un veneno corrupto que ataca e infecta la pura esencia de una persona hasta destruirla. Es, sin lugar a dudas, uno de los principales pilares de los actos más crueles y perversos realizados a lo largo de la historia del ser humano.>>
El agua de lluvia mojaba el rostro de Isabel y se mezclaba con las lágrimas que caían por sus mejillas, formando un remanso húmedo y salado en la hendidura de su pecho. Un mechón de pelo moreno se arremolinaba ante sus ojos. Su visión era tan borrosa que ya no divisaba la tumba de su amado. Algo que tampoco le preocupaba demasiado. El aguacero había allanado en poco tiempo la tierra recién movida. Si no fuese por la piedra que había utilizado para marcar el sitio, el lugar del enterramiento de Odín no se distinguía del resto del terreno. Deseó que su ayudante hubiese dedicado un poco de tiempo a tallar una cruz, pero había otras cosa que le urgía hacer. Simón, le había ayudado a cavar, Isabel se había asegurado de que su amado Odín recibía sepultura como era debido y le había dedicado miles de oraciones.
En cuanto a la cruz, era un trabajo que tendría que esperar, al menos hasta que se restableciera el orden. Eran tiempos difíciles y Simón tenía la responsabilidad de alimentarlos, y de cuidarlos de las agresiones de los seres oscuros. Isabel cerró los puños y se restregó los ojos, determinada a no llorar delante de sus guerreros. Ahora que el rey Mumm ni su hijo el príncipe Odín no estaban, le correspondía ella, como esposa del rey Odín, cuidar del reino. Había prometido que lo haría, y sabía que su esposo confiaba en ella. Isabel bajo los ojos hacia su ayudante, de veinte años, que lloriqueaba de pie junto a ella. Deseó poder cambiarse por su rey, Odín, y bajar al inframundo.
¿Por qué tenía que ella la que terminase con aquella guerra y dijese las palabras de aliento a un pueblo escarnecido por el miedo? Ella era una buena oradora. Había rezado un Padrenuestro. Isabel había sido preparada durante muchas vidas anteriores. Ella sabía que lo conveniente en ese momento hubiese sido decir algo bonito sobre el futuro de su gente, pero no se le ocurría nada. Se paró un momento, recordó los textos que Odín le había leído en sus noches de verano. Isabel volvió a mirar la tumba y recordó la mirada de desesperación y súplica de su esposo minutos antes de su muerte. Con sus últimas fuerzas, le había cogido de la mano y le había susurrado: <<Cuida de ellas y de mi hijo por mí, isabel. Prométeme que lo harás. No dejes que esos cobardes corruptos avance. ¡Volveremos a vernos pronto! Isabel, yo te amo! ¡Te prometo mi amor, que volveremos a vernos!>> Su voz se desvaneció, y sus hermosos ojos se cerraron antes de pronunciar su último deseo. Isabel había cogido con fuerza, incapaz de hablar, con los sollozos comprimiéndole la garganta.
<<Cuidaré de ellas, Odin. Te lo prometo. No dejaré que les ocurra nada malo. Te lo juro. Todo irá bien. Gobernaré con justicia. Ya lo verá. Todo va a salir bien con la ayuda de Dios y de sus Ángeles.>> Incluso en el momento de pronunciar estas palabras, supo que un nuevo mundo estaba emergiendo. Su rey estaba muerto. El rey Mumm los había matado a su hijo y a gran parte del pueblo por ir en busca de un sueño estúpido. Se había enfrascado en una guerra, por la conquista de unas tierras llanas y fértiles, donde cultivaban cereales. De nada sirvió. Aquellos campos fueron regados con la sangre de los hombres y mujeres de aquellas naciones que se odiaban. Nada volvería nunca a ser como antes.
Isabel pensaba en la corrupción y la clandestinidad... <<Tanto los derechos humanos como el código civil, moral y ético de cada persona y de la sociedad están determinados por circunstancias históricas, condiciones geográficas, motivos religiosos y normas sociales. Estos derechos y códigos promueven conductas e ideologías diversas. Aunque no hay que olvidad que en algunas culturas autoritarias la diversidad de ideologías o determinadas formas de vivir están limitadas, restringidas y en algunos casos prohibidas.>>
<<El ser humano ha elaborado y establecido leyes cívicas y normas de conducta sociales con el objetivo de mantener el orden y la armonía en la sociedad. Los expertos señalan que estas leyes están generalmente estructuradas en una jerarquía de artículos, y en el caso de que se produzca daño o prejuicio a una persona las consecuencias dependerán de si ha sido voluntario o involuntario. Si no lo es, es considerado un daño culposo o negligente. Según los especialistas, todo daño, tanto si es intencionado como si es negligente, exige reparación o perdón, y en algunos casos, si es grave, se exige el castigo correspondiente.>>
<<Sin embargo, a pesar de estas leyes y normas para mantener la armonía social, existen algunos individuos que se sienten con derecho a realizar actividades turbias o ilegales, independientemente de los daños y los prejuicios que pueden producir a una o varias personas. Estas actividades se caracterizan por ser clandestinas y corruptas, y si las autoridades capturan a los delincuentes, existen los procesos legales y las penalizaciones correspondientes para cada uno de los presuntos delitos.>>
<<La clandestinidad se define como un acto que se hace en secreto o de forma encubierta. Se caracteriza por ser oculta y al margen de la ley... La clandestinidad es uno de los factores principales de la corrupción y se realiza en todo tipo de sistemas e instituciones políticas, jurídicas, religiosas, económicas y deportivas. Los especialistas declaran que la corrupción se puede manifestar en actos de soborno, chantaje, fraude, acuerdos ilícitos, favoritismo, nepotismo, intercambios extralegales, transferencias ilegales de fondos y espionaje, y en ninguno suele haber un atisbo de sentimiento de culpa. Por lo general, la corrupción se realiza de forma <<clandestina, selectiva y en privado>>. Se lleva a cabo en secreto y a menudo es difícil de probar.>>
<<Aquellas personas que participan en actos corruptos se caracterizan por mostrar un sentimiento de derecho, por no tener escrúpulos, remordimiento o sentimiento de culpa a la hora de participar en procesos ilegales. En algunos casos, las propias autoridades son corruptas, por lo que se aprovechan de su poder para poder llevar a cabo sus actividades delictivas. Ejemplo de ello es lo que se llama en algunos países latinos "la mordida". Estas dinámicas a menudo son inmunes a las leyes y los castigos establecidos, lo que se desencadena un círculo vicioso difícil de eliminar...>>
Jesucristo dijo: <<La verdad os hará libres>>. Es probable que muchos piensen que es una utopía, pero quizá como base del código cívico, moral y ético de nuestra sociedad actual es un buen principio para luchar por un mundo mejor. De acuerdo con las palabras de Guix, la competitividad debería centrarse en la <<capacidad para inspirar y de crear, de innovar y de mantener un esforzado equilibrio entre la riqueza y la sostenibilidad, de aunar el talento colectivo para el bien común>>. <<¡Oh, conciencia digna y pura! ¡Cuán amargo remordimiento te ocasiona una ligera caída!>>, escribió Dante en su obra la Divina Comedia.
<<Según los expertos, la conciencia se considera un estado mental despierto y alerta en el que somos conscientes de nuestra realidad externa, del entorno, así como de la interna, que incluye nuestros sentimientos y nuestros pensamientos. La palabra conciencia tiene su origen en el latín conscientia, que significa <<con conocimiento>>. Se define como la capacidad del ser humano para percibir y reconocer su estado mental y emocional, así como los cambios que experimenta producidos por el mundo exterior.
Cuando decimos que <<somos conscientes>> de nosotros mismos, nos referimos a que reconocemos nuestra propia realidad y existencia, así como nuestros actos y nuestros estados mentales y emocionales. Es decir, cuando somos conscientes, tenemos conocimiento de nosotros mismos y de nuestro entorno. Al emitir un veredicto sobre una conducta, en general nos basamos en los juicios morales y éticos que hemos aprendido de nuestros padres y de la sociedad en la que vivimos.
Cuando emitimos juicios sobre nuestras acciones, como consecuencia nos surge un sentimiento de buena o mala conciencia, lo que termina tanto en sensaciones de culpa y remordimiento como de satisfacción y tranquilidad. Hay personas que actúan sin conciencia, son impulsivas e impacientes. Operan sin pensar previamente en las posibles consecuencias de sus actos y en muchos casos, sin tener malas intenciones, pueden herir a las personas de su entorno... Como decía Voltaire: <<Los hombres jamás sienten remordimiento de aquello que tienen costumbre de hacer>>. Estas personas no se sienten responsables u obligadas a seguir ningún código cívico, moral o ético. Se sienten con derecho a hacer lo que quieren sin considerar a los demás. Ignoran los valores y las necesidades ajenas, viven sin remordimiento ni culpa o sin que sus actos les produzcan mala conciencia. Pero, hay una cosa muy importante que se han olvidado las personas sádicas que maltratan a su pareja, a sus hijos o a cualquier persona, el pero es: <<Lo que tú le haces a los otros, los otros te lo harán a ti multiplicado en esta y en otras realidades, por eso, es muy importante que las personas conozcan que hay vidas anteriores y reencarnación.>>
<<Lo que siembras cosecharás en bien o en mal, siempre multiplicado. <<Vivimos de forma muy peligrosa dentro de la Ley de Siembra y cosecha, y por eso el mensaje es alarmante: <<Vivimos en una cárcel de cristal que está a punto de estallar en millones de partículas o en átomos; somos al mismo tiempo un peligro para el planeta y para nuestros semejantes. Mientras pensemos y obremos de forma negativa, nos encontraremos en una red que se compone de egoísmo, envidia, rivalidad, falta de amor y otros comportamientos erróneos. Se trata de la red de nuestras <<analogías>>, en la que nos hemos envuelto igual que una araña que está a la espera de sus víctimas. Tenemos que quitar los velos que ocultan la Verdad. Romper el telón oscuro, disolver la niebla que oculta a nuestros ojos lo que a causa de nuestro comportamiento erróneo sucede en los ámbitos invisibles de la tierra y en los reinos de las almas...>>
El fracaso de nuestra época, nos ha llegado por la falsedad y el ocultamiento de la verdad al pueblo. <<El Diccionario de la Real Academia Española define el término fracaso como un suceso lastimoso que no ha tenido un resultado exitoso y esperado. Si la causa de nuestro fracaso es personal, esto suscita en nosotros sentimientos de desesperanza, culpa y vergüenza. Sin embargo, si atribuimos el fracaso a la acción de otra persona, surgen sentimientos de frustración, decepción o cólera.>> Y esto puede provocar lecciones de corazón, subida de la bilirrubina o depresión...
No es lo mismo que consideremos que hemos fracasado por falta de esfuerzo propio que porque otra persona ha provocado el fracaso, com es mi caso, me han atado con conjuros, con amarres, congelamientos, tierra de cementerio...etc., pero ya vemos que Dios ayuda. El control mental. El control de la voluntad humana se trabaja desde el principio de los tiempos. Cuando oigas hablar de brujos y de sus artes maléficas te aconsejo que prestes crédito desde el primer momento, pero, en confianza, te advertiré que, si la mayoría de los llamados hechiceros no son más que unos charlatanes, tampoco hay que reírse de la posibilidad del <<embrujamiento>>, y tanto es así que, sinceramente,
la mente humana puede ser controlada telepáticamente por seres innobles. Ojito, no permitas que te manipulen. Mil gracias amores.
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