lunes, 6 de septiembre de 2021

Del amor y la tolerancia nace la paz

 Yo soy como santo Tomás: sólo creo en lo que veo. -Declara, la abuela Consuelo a su amiga Rita.- <<Hoy hay demasiadas imposturas en el mundo de las ciencias ocultas, en el religioso o en el filosófico, como para no distinguir el trigo limpio del que no lo es, y la simplicidad de la fanfarronada publicitaria>>. En torno a la videncia no hay ningún fenómeno sobrenatural, sino más bien una especie de lucidez o de gracia, a la que sólo llegan los que asocian a una intuición impar el sentido del respeto humano. La personalidad de Consuelo, de sus amigas..., de sus hermanas, de su hermano, de sus hijas y nietos,  o de sus padres, en fin de todas las personas que andan en su ambiente, la veremos relatada a través de los episodios vividos que nos relatará ella misma. Consuelo, es una mujer de este tiempo, sin pudor ella quiere confesar desde la concepción ética y moral unos relatos vividos, que no pierden jamás su aspecto humano; hasta tal punto, que ella se cree oír la voz de un Cristo amoroso, de un moralista, que sólo está dispuesto a predecir lo que puede hacer en pro del bien, jamás lo que pudiera inspirar la desesperación o el miedo. Unos relatos, que han de infundir respeto por la probidad de su enfoque y por su tono y estilo directos, sin aderezos ni búsquedas formales. A madan Consuelo, le interesa particularmente el bien de los <<vivos>>. Pero también le importa los seres desencarnados, con sus alegría y sus penas, sus éxitos y sus fracasos en el más allá, o ... Hay muchos mundos paralelos. Está convencida de que tales visiones fueron objeto de sus meditaciones, de sus sueños y de las apariciones, que la inspiran. Los escépticos siempre podrán afirmar que había coincidencias, pero se ha de reconocer que tales coincidencias eran sorprendentes y de categoría. Madan Consuelo no soporta la falta de honestidad en las prácticas mágicas. A menudo se le pregunta si vienen a consultarla grandes personalidades. La discreción le obliga a ocultar sus nombres, pero ella puede afirmar que grandes personajes, administradores..., así como artistas de renombre, van a consultarla para pedirle pareceres y consejos acerca de la manera de resolver los problemas que los preocupan. Desde su humilde despacho ella ha resuelto muchos casos, de difícil solución.

Esta mañana despertó a las seis de la mañana después de dormir muy bien; escuchó el rum, rum de su gato tocando la puerta de la cocina, el gatito esperaba su glorioso festín de pienso, un alimento de colores vivos, que dicen estar hecho de: salmón y verduras variadas>>, ya quisiera muchas personas alimentarse de esos nutrientes que dan los salmones y las verduras. Escuchó con atención el maravilloso concierto, la exquisita sinfonía, que le ofrecían los pájaros cantores del árbol de la plazuela. Lo que la despertó fue el sonido de las campanas de la Iglesia, en una gran variedad de tonos y de fuerza. Y ese tranquilo amanecer le causó más deleite estético que una sinfonía de alegre y primaveral de Vivaldi. Hubo algunos ruidos tempranos de ciertos coches, que comenzaban a salir de los garajes. Lamentó no conocer la ciencia de Teslas, para librar a lo vehículos de  tales ruidos. Hubo otros sonidos, es claro; los chicos que trabajan en la obra de la casa de un vecino. A las ocho en punto comenzaron a golpear con fuerza, no se sabe si contra un muro o contra una puerta, el caso es que el ruido se hizo muy molesto. Madan Consuelo, se colocó tapones en los oídos. Se oyó después a un butanero que gritaba a viva voz: <<¡Butano, butano, niñas!>> De pronto, una vecina, cruzó la calle, dejando los ecos de sus tacones con destreza. En verdad a madan Consuelo le gusta toda la buena música, para escuchar sentada o tumbada en su cómoda cama. Desde el alba, ella ora y trabaja. Le encanta oír las campanas de la Iglesia a todas horas, le gusta oír el canto de las aves, la lechuza o el gorgojeo de las palomas en la calle. A ella no le gusta atarearse por nada. Para el pensador, el inventor y el hombre de ideas, tenderse en la cama durante una hora tranquilamente es un bien supremo. Para un escritor puede obtener más bien ideas para sus artículos o su novela en esta posición que sentándose tercamente ante el escritorio mañana y tarde. Porque madan Consuelo, allí en su pisito, libre de las llamadas del móvil y de los visitantes bien intencionados, ..., y las comunes actividades de la vida cotidiana, ve la vida a través de un cristal multicolor o de una cortina de neblina, diríamos, que se extiende una aureola de poética fantasía en torno al mundo, al que quiere impartir una mágica belleza. Allí ella ve la vida, no en su crudeza, sino queriendola transformar;  a veces se imagina ver una sociedad transformada, como si de pronto la vida misma, su mundo real fuera el idílico mundo que se pinta en los cuadros de Monet, o en las grandes pinturas del Renacimiento. Jardines, columpios de flores, mujeres y hombres rodeados de una aureola dorada, alegres y felices. Hay un cartel de la propaganda del P.S.O.E, que fascina a madan Consuelo, solo retrata un mundo real, el ideal al que ella aspira: Niños paseando en bicicletas, hombres y mujeres paseando, leyendo, unos jardineros cantando a la vida mientras trabajan, ella ve y escucha el cartel, madan ve a los personajes con su poética fantasía.

En la idílica y floreciente España del 2021, la tierra que riega más ríos caudalosos. Además, también España es la tierra que más horas de sol disfruta. Es en la alegre Andalucía, donde nace madan Consuelo, aunque parte muy joven a trabajar a Francia, aún puede verse la humilde casa donde nace madan; aquí rondaba antaño los fabulosos barcos de pesca; aquí en esta tierra de Sanlúcar de Barrameda se riñeron muchas de las más sangrientas batallas en la Guerra de la Independencia contra los franceses; aquí también florecieron partidas de bandidos que asaltaban a todos los peregrinos. Sanlúcar en su estandarte lleva un toro negro alado, se dice por los antiguos del lugar que antes fue un dragón, que aquí había templos dedicados al honor de La Estrella de la Mañana el Lucero o Lucifer. Son tantas las historias que nos han legado de Lemuría, la Atlántida, nuestra historia es un Teatro con muchas tragedias, y pocos libretos de comedias. No creo que hasta nuestros días se haya acometido en esta ciudad un tanto particular, ninguna gran obra aparte de la Iglesias, el Palacio Ducal, y las bellísimas casas solariegas. Cierto es, que nuestras bodegas son grandes catedrales del vino; una gama de vinos, cuyo secreto es guardado con suma cautela, por las familias vinateras. Los principios igualitarios de la Revolución Francesa, quiéralo o no, nunca llegó a disfrutarlos el pueblo de Francia. El campesino andaluz lucha contra los caiques y la oligarquía, y en la Constitución de 1978, junto a los Pactos de la Moncloa el español consigue los anhelos democráticos. La época del Terror Jacobino y su nefasto enciclopedismo socavaron el disolvente influjo libertario que pasean por Europa los ejércitos de Napoleón Bonaparte. Socavan la sociedad española, la inglesa, con las promesas de la liberación del mundo del trabajo duro con la industrialización, liberando al hombre de la tiranía del trabajo duro y brutal. ¿Quién ha visto eso? ¿Cuando se ha liberado la humanidad de los explotadores?, ¿Donde hay libertad? No creo que hasta nuestros día nadie ha disfrutado de paz de libertad, en franca entrega a la guerras, quiéralo o no siempre brutal, muy quebrantada toda la sociedad mundial, un mundo loco. Analizar la distribución geográfica de varios millones de hombres y mujeres y sus nombres, se han descubierto aspectos importantes de la motivación antroponímica durante el siglo XX: el peso de las tradiciones locales, perpetuadas a través de la familia; un ejemplo ilustrativo de estas influencias se aprecia en las andaluzas, cuyos nombres se corresponden con advocaciones que identifican a efigies muy veneradas, y han sido estos nombres los que han aportado variedad a la antroponimia del sur; los nombres de Consuelo, Soledad, Pilar, Carmen, Amparo, Loreto, Rita, Berta, Candela, Felipa, Filomena, Concepción, (Concha, Conchi, Conchita etec.) Valentina, Elena, Andrea, María, Alfredo, Diego, Alejandro, Antonio, Ricardo, Ramón, Alfonso, Jaime, Bernardo y muchos otros nombres darán vidilla a los textos de madan Consuelo, hoy para que el nombre de su obra se difunda como quien elige contar lo individual y lo colectivo. Procurando elevar los valores morales, individuales y colectivamente, aprender a escribir con ética y estética es la intención de madan Consuelo, ella sabe que la falta de moderación en todas sus formas <<infla la barriga>>, las exigencias y la opresión que produce este nuevo modelo de <<trabajo en casa>>, gente que van contra reloj. Ya se conoce unos miles de difuntos, por el estrés provocado por este modelo nuevo de trabajo. <<¡Esclavitud encubierta!>> Con frecuencia, evitara el estrés, un simple <<no>> (o <<yo no>>, <<así no>>, <<todavía no>>. por ejemplo) puede mejorar considerablemente la situación o incluso resolverla. El trabajo en casa nos es regalito, ni un dulce caramelo, es un engaño más de esta desnaturalizada sociedad. <<¡Jesús es el Hijo del Volcán!>>, que cambiará esta realidad nuestra. Finales de verano y... Mañana continuó, voy a contar historias inventadas mezcladas con historias reales, no quiero hacer una biografía. Madan Consuelo es sabia..., pero... Tomate una aspirina, si te duele la cabeza o mejor un vino Manzanilla y vete a vivir al sol, que no pase ni un día que no te de el sol en la cara. Búfalo, Caballo, Águila o Mapache potencia pura. El Mapache es el Robin Hoot de los animales, un justiciero.

2 comentarios:

  1. <> (Ap 1,8) El Apocalipsis es un libro atrayente y desconcertante a la vez. Quien lo lee se siente trasladado a un mundo misterioso, rico de símbolos y de experiencias religiosas que suscitan un racimo de preguntas: ¿Qué significan los símbolo de este libro? ¿Por qué un mensaje escondido? ¿Podemos decifrarlos y comprenderlos hoy, después de tantos años?. En el Apocalipsis Dios quiere revelarnos algo. Leer con corazón, entonces comprenderás. <>. La palabra apocalipsis procede de un término griego que significa retirar el velo, descubrir el misterio que hay detrás de una persona, un objeto, un acontecimiento. <>. El Apocalipsis nos enseña a cantar el himno de los redimidos: <> (Ap 15, 3) El Apocalipsis nos dice que la oración alimenta en cada uno de nosotros y en nuestras comunidades la esperanza: nos invita a no dejarnos vencer por el mal, sino a mirar a Cristo crucificado y resucitado que nos asocia a su victoria. Jesús bendito libra del mal al mundo entero. Amén.

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  2. Quiere que te diga un piropo. So malage. Porque censura

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