Es una mañana de púrpura plateada, el rojo carmesí escarlata y los dorados destello del fuego. La saturación del cielo varía del azul brillante al rojo púrpura intenso. La saturación de la gran columna de humo varía, yendo desde su base desde el dorado resplandeciente ámbar, rojo, escarlata, y carmesí, va subiendo la columna con intensidades más oscuras, y finalmente el humo blanco y el negro sube sin piedad a los cielos. La belleza del paisaje del Bosque del Guardián de la Luz completo, se ha ensombrecido, ha cambiado el brillo del sol y de las estrellas, la luna se aleja como en una escena que dibujada la llegada del Apocalipsis. Los ruidos presentes de la Tierra es un bramar incesante, un cantar doliente. El mar con sus olas son fuertes y suaves, volviéndose más y más suaves a medida que crece la luna. Suaves dunas de arenas doradas han quedado cubierta de ceniza volcánica. El grito de las gaviotas es fuerte y agudo, variando en volumen a medida que brama el volcán, ellas vuelan en círculos sobre una pequeña ermita. Donde se encuentra presente el humeante incensario esparciendo los aromas de las esencias de las sagradas plantas aromáticas. La tierra está seca y caliente, cerca del monte donde se brío el cráter; volviéndose fría y húmeda a medida que se aproxima a la orilla del mar. El magma brota sin piedad, la lava calienta, su fuerza calorífica es como si mil soles alumbraran en el firmamento. El aire huele y sabe a azufre, cuya ceniza también se deposita en todo por toda la ladera de la gran montaña que se eleva majestuosa. Los campos, las viñas, las cabañas que con tanto esfuerzo han construido los pobladores del Bosque del Guardián de la Luz, todo queda arrasado al paso del magma que vierte las diez bocas del volcán; milagrosamente la ermita se salva de la virulencia de la lava, también milagrosamente la lava cambia de trayectoria salvandose algunas cabañas, no en vano el tiempo recuerda la historia Humana <<el eterno retorno de lo mismo>> circularidad, retorno a la repetición, la gente queda en la carencia de un horizonte privado de la esperanza. Aunque don Eugenio, insistía hablando de la grandeza de Jesucristo, para que la gente del lugar recuperara la esperanza y, la confianza en la grandeza y, bondad de las palabras del Creador a los profetas Moisés, Elías o Isaías. Las palabras de Cristo es lineal y abiertas a la eternidad, arrancó de raíz ese pesimismo desesperado al que fueron condenados todos los supervivientes de la gran deflagración; que aniquiló todos los seres vivientes exceptos los roedores y las cucarachas, haciendo de ellos gigante depredadores de los pocos humanos que se habían salvado; sólo los justos se salvaron.
Don Eugenio en su pequeña escuela imparte toda clase de materias desde matemáticas, ciencia, filosofía, literatura, historia, religión etc., el carácter pesimista lo disfraza de un optimismo de excelencia. Don Eugenio repite continuamente a sus feligreses y alumnos: Cuando la fe viene a faltar esa es la consecuencia: Desgana de vivir, aburrimiento existencial, temor, invasión de la tragedia en nuestro mundo, en nuestras relaciones sociales, maldad, avaricia y egoísmo.
En medio de la noche, nació la Luz; cuando el mundo caminaba en tinieblas, una luz grande rasgó los cielos y acampó en nuestra Tierra.<<Navidad y Epifanía son misterios de un Dios que es Luz, Alegría y Esperanza para una humanidad sombría, triste, abatida y esclavizada>>. Nadie conoce a Dios, sino los que han ascendido a los cielos, por medio de la gracia de sus virtudes. Su Hijo, dijo a sus Apóstoles: Quién me ha visto a mí ha visto a Mí Padre, creed en Mí. Lo poco que queda de esta humanidad es una gran familia. En esta Tierra, cada uno debe hacer su propia tarea con excelencia y con impecabilidad. En este tiempo, que nos ha tocado vivir, ninguna tribu conoce la esencia de Dios. La comprensión de ello forma parte de la gran solución de todos los desafíos que actualmente existen en el planeta. La recuperación de nuestra espiritualidad, de estos componentes sensoriales podremos dominar la realidad. Aprender a crear una imagen vívida como la realidad que queremos y se convertirá en realidad. Recuperar la conexión con nuestra esencia primigenia es solamente cuestión de concentración; recuperar la paz.
Berta exclama entre suspiros:<<Si tuviera que elegir entre la infinidad de reflexiones, estudios y citas sobre el concepto de libertad, probablemente escogería la frase de Èmile M. Cioran: <<Siento que soy libre, pero sé que no lo soy>>. Las mujeres ahora más que nunca en nuestra historia, damos mucha importancia a esa vocación o aspiración a ser libres que radica en un empeño individual y colectivo: la necesidad de ser diseñadoras de nuestro propio proyecto vital, de nuestras actividades y de nuestro destino. Somos conscientes de que este modelo no sólo será beneficioso para nosotras, sino para la Humanidad en su conjunto, ya que comporta la eliminación de cualquier tipo de dominación. María Zambranos solía explicar que lo que nos diferencia de los demás seres vivientes es la libertad y su inseparable compañera, la responsabilidad: <<Ser libre es ser responsable>>. La libertad se encuentra en la raíz misma del <<vivir humanamente>> o, en otras palabras, en la base del vivir como verdaderos seres humanos. La libertad es característica de la Humanidad y, sin embargo, la percibimos en ocasiones como un bien escaso. Las mujeres hemos tenido y seguimos teniendo serias dificultades en el ejercicio pleno de la ciudadanía: el reparto del trabajo, la distribución de la riqueza y del poder, porque todavía hay desigualdades en las posibilidades, en las costumbres, los valores y las mentalidades, en el acceso a la cultura y en el propio ejercicio de la libertad. Estoy hablando de disponer de recursos, de elegir, de participar de la riqueza, del conocimiento y del reconocimiento. Hablar de libertad es hablar de poder, de responsabilidad, de autonomía, de dignidad, de equivalencia, de diversidad, de singularidad... y de ser libres. Y es imprescindible referirse a la diversidad y la singularidad, como diría Hanna Arendt, cada persona encarna una <<novedad absoluta>>: la pluralidad es la Ley de la Tierra. Y, en esta tierra, aún hay mujeres que no son libres. En nuestras vidas en nuestro entorno, a pesar de las libertades formales, hay en el fondo mucha dependencia y sometimientos. A veces se trata de dominaciones encubiertas, difíciles de detectar. éstas pueden ser las peores. ¡Don Eugenio!, lo queremos todo. Y tenemos la legítima e ilimitada aspiración -no excluyente- a lo bueno y bello.
-Querida Berta, mi muy amada alumna. En este largo recorrido hacia la igualdad y la equivalencia, en el horizonte de la utopía, se han conseguido logros impensables en otros tiempos, hay que ser muy creativo para poder dibujar un mundo para inaugurar espacios, trabajos, actividades, funciones, compromisos o nuevas visiones. La espiritualidad nos ayudan a eliminar la inseguridad o los temores que surgen en los nuevos espacios públicos y privados, aportándonos parte de su poder personal y social. Por otro lado, voy a deciros una cosa muy concreta y vivas, no son fantasías o imaginaciones, al hacerse visible Jesucristo nos hacen más visibles a los demás; Él revela y conoce nuestras necesidades, nuestros anhelos y nuestros sueños. Lo primero que ha hecho es eliminar de toda la Madre Tierra a todas las cucarachas, a las ratas y a todos nuestros depredadores. ¡Ahora somos libres! Al reconocer su apoyo y sus méritos, nos sentimos mejor, porque nos proporcionan o nos inspiran confianza. Sus Palabras nos sirven de estímulo y, asistiendo a su fortaleza y sus saberes, asistimos también a la renovación y fortalecimiento de nuestra dignidad, de nuestra autoestima y del orgullo de tener un Guía Protector y Redentor. Su fuerza y su saber, en fin, potencian el desarrollo Humano y el incremento del bienestar que proporcionan los comportamientos equitativos. Aún quisiera resaltar aquí, que <<el Amor del padre por el Hijo no tiene fin, y así el amor del Hijo por nosotros es igualmente eterno. Jesucristo ama siempre a los suyos, sin vacilaciones ni frustraciones. Esto es causa de nuestro gozo y seguridad. Así nos ha amado Dios, así nos ama Cristo. Si, pues, hemos de amarnos unos a otros como Cristo nos amó a nosotros y su amor es de la calidad del que fluye entre las Personas divinas en la inefable comunión de la Trinidad, hemos de hacer lo posible para sumergirnos en este océano del amor divino para poder así reflejar luego algo del mismo en nuestro diarios sentir, obrar y vivir: <<Estad en mi amor>>, ordena Jesús. Desde luego, nuestro amor tiene un principio, es limitado por muchas medidas y sufre variaciones; es tan inestable como nuestra misma personalidad.
Apunten estás notas. <<En su estudio sobre Exeter en la baja Edad Media, Maryanne Kowaleski indica cinco características del trabajo de las mujeres que pueden aplicarse igualmente al siglo XVI. Las mujeres raramente recibían información; tenían prohibido ser aprendizas y por tanto no podían adquirir los conocimientos que requerían los oficios especializados. En cualquier tipo de industria, tenían los trabajos menos reconocidos y peor pagados. En el ramo textil, por ejemplo eran las cortadoras y las cosechadoras, pero nunca las empleaban para los acabados, ni para la venta al por menor. Uno de los indicadores del poco aprecio que hacía la sociedad por el trabajo de las mujeres es que los hombres ingleses tenían prohibido por ley dedicarse a más de un negocio; sin embargo, el trabajo de las mujeres era tan poco respetado que las obreras no tenían esta restricción, no eran consideradas una amenaza para el control masculino de la economía. Otra demostración de la condición de la mujer es la forma en que la comunidad se refiere a ellas: si alguna mujer aparece en las actas municipales, normalmente consta como <<esposa de fulano de tal, orfebre>>, o <<mengano de cual, curtidor>>. Por otra parte, en ningún lugar de Europa se permitía que las mujeres ocuparan cargos públicos. Con todo, a largo plazo, lo que más contribuyó a que quedaran marginadas fueron sus propias expectativas y la imagen que tenían de sí mismas. Su identificación con el trabajo solía ser vaga y sus aspiraciones poco ambiciosas. Privadas de la formación profesional de los aprendices, casi nunca pensaban en ellas mismas como <<tejedoras>> o <<cacharreras>>, es decir, como artesanas; eran aprendizas de todo y maestras de nada.
Nunca aprendieron a organizarse, a cerrar filas en torno a sus propias necesidades económicas. Siempre habían estado subrepresentadas en los gremios y a partir del 1500 fueron prácticamente expulsadas, con lo que quedaron al margen de la institución que fijaba la mayoría de las reglas de contratación, donde se negociaban los salarios y los precios y se cerraban los tratos financieros. Las mujeres eran los trabajadores marginales de Europa; relegadas a la periferia de la economía, eran la fuente principal de la mano de obra barata en una sociedad en la que quedaban pocos siervos y esclavos. Cuando empeoraron las cosas, fueron las primeras en ser expulsadas. La expansión del sistema capitalista en toda Europa occidental durante el siglo XVI afectó notablemente al trabajo de las mujeres y fue un factor determinante en la proliferación de las acusaciones de brujería.
En la caza de brujas la costumbre de forzar la confesión de las brujas puede haber sido una tapadera para abusar de sus cuerpos con la aprobación social. No sólo eso, el hecho de gozar de un poder jurídico total sobre las mujeres pudo avivar la propensión a la violencia. Las mujeres nunca habían sido numerosas en las cárceles y los hombres por primera vez tenían libre acceso a ellas; dada la pobre opinión que se tenía de las mujeres en la sociedad europea, la presión social que pudiera impedir a los funcionarios de los tribunales que obtuvieran placer de las víctimas era mínima.
El atractivo de la tortura de carácter sexual era popular, y traspasó los límites del tribunal y de la prisión. Todas las ejecuciones de brujas fueron actos públicos que atraían multitudes. El sadismo generalizado que esto engendró será estudiado y meditado, porque en este Bosque del Guardián de la Luz, los niños ven vídeos muy sádicos, de ejecuciones, persecuciones y caza y matanza del hombre.
El carácter marcadamente sexual de la persecución de brujas en el siglo XVI corre paralelo al bien documentado incremento de las leyes que reprimían la conducta sexual. Entre los cargos legales de los que podía ser acusada una persona, los delitos relacionados con la sexualidad, es decir, el adulterio, los hijos ilegítimos, el aborto, el infanticidio y el incesto, eran cada vez más abundantes a medida que progresaban la Reforma y la Contrarreforma. Las mujeres eran castigadas por estos delitos con más frecuencia y con más severidad que los hombres. El único delito sexual por el que los hombres eran castigados con más frecuencia que las mujeres era el de sodomía, que en ocasiones iba acompañado por la acusación de brujería. A su vez, la brujería también solía ir acompañada de elementos sexuales, los cargos por todos estos delitos incrementaron y disminuyeron a un tiempo; en el siglo XVII se vivió el apogeo de la persecución del aborto, del infanticidio y de la brujería. En la historia de San Nicolás de Baris, se cuenta que, estando el santo Nicolás paseando por los alrededores de un bosque, escuchó las voces de unos niños pequeños gritando, sin pensarlo, entró en la humilde casa, arrolló la puerta de una patada, y vió con gran disgusto, como unos hombres cortaban a unos niños en cuatro cuartos los iban echando a un caldero, con el propósito de ponerlos a cocinar. El santo Nicolás, al entrar se santiguo y dijo: En nombre de nuestro Señor Jesucristo queden salvos y sanos estos niños. por obra de Dios, los cuatro cuartos de los cuerpos de los niños se unieron, los chiquillos salieron corriendo. Hechos que son narrados de generación en generación San Nicolás, es el santo Patrón de los niños y del amor incondicional a la vida.
Berta quiere dar un mensaje dirigido a las mujeres: <<En su revolucionario replanteamiento de los períodos históricos europeos desde el punto de vista de la historia de las mujeres, Bonnie Anderson y Judith Zinsser afirman que <<el desequilibrio de poder en las relaciones entre hombres y mujeres, presente desde el inicio de la historia europea, se acentúa con el tiempo. En los primeros años del siglo XIX, las opciones y posibilidades de las mujeres alcanzaron cotas mínimas.>> Tras haber observado que la centralización del gobierno y de la religión hizo disminuir las oportunidades de las mujeres, Anderson y Zinsser resumen el problema de la mujer con las siguientes palabras:
<<En el período que abarca desde el Renacimiento hasta la Ilustración, los hombres vieron multiplicadas sus posibilidades, tuvieron mayor acceso a la educación y más opciones de empleo. Para las mujeres, sin embargo, el proceso fue inverso. Las nuevas legislaciones nacionales negaban a la mujer el control de sus propiedades y de sus ganancias, otorgaban la máxima autoridad en la familia exclusivamente al marido, declaraban ilegal cualquier intento de las mujeres de limitar su fertilidad e impedían el acceso de las mujeres a la educación superior y a la formación profesional>>.
Aunque todos estos factores son importantes, no explican por qué a principios del siglo XIX la vida de las mujeres estaba más limitada de lo que nunca estuvo o estaría. En otra parte, afirman que <<la persecución de las brujas sigue siendo el ejemplo más odioso de misoginia en la historia de Europa>>, pero no por ello contemplan esta caza de mujeres como uno de los factores que explican por qué los primeros siglos de la historia moderna fueron buenos para los hombres pero desastrosos para las mujeres. En gran parte de la Europa occidental, durante el apogeo de la caza de brujas cualquier mujer se debió de sentir como un animal perseguido. Si descendemos al nivel de la ciudad o de la aldea, el terror que debieron de sentir las mujeres en este período es evidente. Las mujeres se encontraron solas ante un ataque que con el tiempo no respetó edades, clases ni posiciones económicas. Con pocas excepciones, sus familias no hablaron en su favor a causa del miedo y, en algunos casos, se volvieron contra ellas. Acusadas por sus vecinos y delatadas por sus amigas sometidas a tormento, normalmente se presentaban ante el tribunal sin ningún apoyo. Enfrentadas a procedimientos legales que no entendían y amenazadas con la tortura, se esforzaban en decir lo que creían que los jueces querían oír. Pero la mayoría no conseguían recuperar la libertad, y el desamparo de las voces que nos transmiten las actas judiciales demuestran que eran conscientes de que no tenían escapatoria. Las mujeres aprendieron a vivir con un miedo mucho más intenso que el que la mujer actual siente ante la posibilidad de ser atacada o violada...>> El silencio y el miedo mata y envejece.
¡Ni con milagros la gran masa despierta su espiritualidad! ¡Ni con milagros! En este Bosque del Guardián de la Luz, hay muchos conflictos entre las personas y los grupos. También los hubo en la vida Jesús de Nazaret. No todos los conflictos son iguales. Hay conflictos de poder: <<A ver quién manda aquí, quién es es el más importante>>. Estos conflictos no son evangélicos; no son compatibles con la caridad cristiana. Dañan la convivencia, pueden destruir una familia, una comunidad... Y hay conflictos de fidelidad, que surgen a causa de la fidelidad. Surgen porque alguien se mantiene fiel a los valores y a las enseñanzas del Evangelio. Puede suceder en el seno de la familia y enfrentar a sus miembros. Este tipo de conflicto es evangélico; es compatible con la caridad cristiana. La fidelidad al Evangelio de Jesús puede ser lugar a estos conflictos. En este sentido, Jesús puede traer división en vez de paz. No porque Jesús esté de parte del conflicto. Cuando hay quien se mantiene fiel en medio de un mundo pecador, es inevitable el conflicto. ¡Ni con milagro! Es una paradoja que aparece con frecuencia en los evangelios. Muchos piden milagros y señales para creer y, sin embargo, cuando tienen lugar los milagros y las señales buscan cualquier pretexto para no creer y convertirse. Es que la fe no depende de los milagros o señales. Es un ejercicio de confianza, nada más. Incluso hay quienes atribuyen los milagros y las señales que realiza Jesús al poder de Satanás: <<Este expulsa los demonios en nombre de Belzebú>>. Algo de esto pudo suceder en las ciudades de Corozaín, betsaida, Cafarnaún... En ellas se realizaron numerosos milagros y, sin embargo, sus habitantes ni creyeron, ni se arrepintieron, ni se convirtieron. Jesús censura su ceguera, su impenitencia, su pertinacia ... Si en Tiro y Sidón se hubieran hecho tales milagros, sus habitantes hubieran creído y se habrían arrepentido. Hasta Tiro y Sidón, ciudades emblemáticas del pecado, merecen más comprensión y tolerancia que las mencionadas ciudades. ¡Ni con milagros se despierta esta juventud! Vive sin beber alcohol. Despierta, estudia Metafísica y nunca siga la moda, borrego.
Hay cansancios físicos en la vida, más del ocio del paro que del trabajo. Las bibliotecas están llenitas de experiencias, esperando ser descubiertas. <<Cuando Dios nació, el mundo era Él en forma de Nada. La Nada es el Espíritu Santo, es el enlace, es la catarsis del origen y del final. Está el Bien, está el Mal, está la Nada o el Todo. Los tres son Dios, porque los tres existían. El Bien era el deseo de crear, el Mal era el deseo de disfrutar de la inacción, que es también bueno. La Nada o el Todo es la decisión final. La decisión final varía, pero una vez se toma se sigue y no se interrumpe hasta que todo cuanto origina vuelve a su origen, Dios, y entonces vuelve al estado de Nada estable hasta que surge otro estado de creación y cada creación es más grande.>> Hay que cortar todos los hilos, todos los cabos que aún nos une a la vieja Era de Piscis, para abrir las puertas de par en par a la Nueva Era del Acuario. Si nos resistimos habrá caos, destrucción, <<solo los justos heredarán la Tierra>>, está escrito. <<Cuando Omega reconoció a Alfa, añoraron su origen de hermanos, por eso el hombre repite esa historia del bien y del mal entre sí, porque el hombre es reflejo de Dios, y cuando el hombre ha intentado hacer prevalecer el bien a la fuerza el mal se ha dado el retroceso y la época oscura, pues el bien no es superior al mal ni viceversa, sino que ambos son Dios como en su origen. Cuando el hombre reconozca que es el producto de ambas energías, entonces sabrá estar en paz consigo mismo y armonizar sus impulsos internos.
Cuando el hombre reprime su mitad, la otra se crece y crea el desequilibrio. El mal se anula y el bien se enturbia; ya no hay, pues, equilibrio de fuerzas, sino un abuso en una dirección y se niega la evolución y se olvida al Dios real. El espacio es, en efecto, cóncavo, pero nunca se cierra porque se da la opción a evolucionar. Siempre hay voz abierta a nuevas ideas, pues así Dios se purifica continuamente y se crea la felicidad, que es la capacidad de crear nuevos seres y nuevas sensaciones. La dualidad..., el misterio de Dios, se apoya en la Trinidad. La dualidad es lo que es. La Trinidad es la capacidad de que la dualidad no se estanque, y siendo tres los dos se alternan. La trinidad es cuando la dualidad crea nuevas fuerzas, Dios y sus fuerzas.
Cuando el Señor creó al hombre, el Señor dijo: <<He aquí a mi imagen por décima vez>>.
El hombre es grande,
el hombre es Dios,
el hombre lo sabe,
el hombre es Dios.
He aquí el proceso de la creación del hombre. El hombre fue concebido en una molécula de luz, mayor que cualquier otra de aquel tiempo y lugar. La molécula fue impulsada con el aliento divino y entonces rebulló en su interior, surgiendo la mente.
La mente creadora,
la mente de Dios,
la mente dadora
de vida y de amor.
Al segundo día de luz, la mente ya había abierto su corazón cósmico dentro de su cascarón de materia. La mente, al abrir los ojos, comprendió que no estaba sola y que su Creador la miraba con amor, con ternura y con afecto de padre. Entonces la mente abrió sus alas luminosas y espació su poder de amar sobre su cuerpo, que consistió en una prolongación mental del pensamiento, pues mente y cuerpo son la misma cosa indisoluble, como Dis del mundo, y de su unión surge la carne del mundo material>>. Ni varón ni mujer, tanto manda el hombre como la mujer. La mujer sin el hombre no puede crear; el hombre sin la mujer no tendría el cuerpo que disfruta. A ser buenos.
¿Quién te ciñó aquella corona de espinas a tus sienes? Aquellas huellas de sangre trazó tímida la senda de las guerras en la Tierra. En tu boca hilillos de sangre brotan, ¿y quién te clavó en la Cruz en aquella hora ignota? La vanidad brota de los hombres necios, y se acotan las libertades, en los locos sueños de los hombres vanidosos. El aire es denso y cercano el aroma pestilente del azufre y perfiló el perfil, de aquel, que te tentó en las altas cumbres del Sinaí, es Satanás. El y la muerte siempre dando a cambio oro más falso que la Charito de Barcelona, que hoy huele a sal de fulana, ese denso bosque que ocultan los golfos separatistas; aire denso y lleva en la mano una daga de perdición, el aire inflama la derrota humana hoy. Jesús, perfíl de la belleza sin igual, ¡Ven a la Tierra!, por favor ven.
La sensación de vacío, es algo muy malo.
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