Frase inspiradora: <<La motivación, el amor, la alegría del servicio a Dios y a los hombres, la ilusión, la perseverancia, el orden y la constancia son los grandes pilares que nos ayudaran a lograr cualquier objetivo>>. Lo bueno es de Dios, y Dios es la vida, el campo de fuerza que puede restablecer el orden en el mundo y en nuestro cuerpo, de forma que las ondas de sanación, las fuerzas de vida inunden al alma y consigan sanar la Tierra y el cuerpo. Nos deberíamos hacer conscientes de que lo negativo nos pone enfermos y que lo positivo sana y purifica todo.
La fuente eterna de salvación, Dios, es amor y armonía infinitos. La fuerza de salvación del amor y la armonía sólo podemos hacer que fluya cuando cambiamos nuestros contenidos de vida, nuestro mundo personal, que está compuesto de nuestras formas de comportamiento, esto es, dándoles una orientación positiva y estableciendo y manteniendo la Paz con nuestro prójimo.
Nosotros los seres humanos somos responsables de nuestro comportamiento, pues somos hijos libres de un Padre eterno.
El pensar positivamente es un pensar consciente en Dios de acuerdo con los Diez Mandamientos de Dios y el Sermón de la Montaña de Jesús de Nazaret. De ello resulta la activación de la fe y una vida dinámica en la fe, que es la orientación a la gran y poderosa fuente de fuerza, DIOS, en nosotros.
En cada hombre se encuentra el Espíritu de Dios, la fuente de fuerza de la luz y de la salvación. A Dios en nosotros Le es posible todo, siempre que nosotros nos abramos a la fuente de la fuerza, Dios.
Dios es amor incambiable, fuerza, armonía y sanación: No importa cómo estén las cosas en este mundo y cómo no comportemos nosotros los hombres ante el campo de fuerza Dios - Dios es eternamente el mismo. En base a nuestro libre albedrío, cada uno de nosotros determina si incrementa o disminuye en sí la eterna fuerza de vida y sanación y deja que sea activa, o si él se aparta de Dios.
Cuanto más a menudo nos abramos para el fluir del gran amor, de la fuerza de Dios, tanto más se reducirán las debilidades, los sufrimientos, las enfermedades.
El que sólo se ocupa de sí mismo, de sus miedos, sus preocupaciones, penas, enfermedades y cosas similares, pocas veces se hará consciente de cuán grande es la fuerza que se encuentra en él, una fuerza que le dice a cada momento a través de la consciencia: cambia y reconoce que tú eres un habitante del Reino de Dios, que debería vivir las leyes de la sanación, para así ser feliz y sano o para sanar. La salud es algo que Dios quiere.
La enfermedad es el resultado de una forma errónea de pensar y de comportarse. Por lo tanto, la enfermedad es la interrupción de la comunicación entre el campo de energía divino en el alma y en cada célula del hombre. Cada actitud negativa debilita. Paraliza de forma progresiva nuestras funciones corporales y con el tiempo hace que enfermemos. Un pensar positivo y lleno de luz despierta fuerzas y contribuye a que permanezcamos sanos o nos volvamos sanos.
No existe ninguna enfermedad que no provenga del alma. Lo que viene del exterior a la larga no puede arraigarse si no se encuentra en el alma algo correspondiente que lo active, y que entonces se arraiga en el cuerpo en forma de malestar, sufrimiento, enfermedad y muchas cosas más.
La superación de estos obstáculos tiene lugar únicamente cuando nos hacemos conscientes de la enseñanza de Jesús, que dice. <<¡Reconoce tus comportamientos erróneos, arrepiéntete de ellos y purifícalos, y no hagas más cosas similares o parecidas!>>
Jesús expresó también la disolución de las culpa de otra forma, cuando dijo: <<¡Tu fe te ha ayudado, ve y a partir de ahora no peques más!>> Con ello Él se refería a la fe activa: deberíamos colaborar en este proceso reconociendo nuestros comportamientos erróneos, arrepintiéndonos de ellos y no haciéndolos más. Pues no han sido ni son otros los que nos han transmitido una culpa, sino que lo somos nosotros mismos. Y depende de nuestra propia decisión el que nos separemos de nuevo de esas cargas.
Es muy importante en este Fin del Tiempo, de la Era de Piscis, y comienzo de la Era del Acuario, donde muchos esperamos la Edad Dorada, donde gobiernan los hombres de corazón puro o de Oro, de nosotros depende... A pensar. Los malvados lacayos de Lucifer se han disfrazado con las máscara de la izquierda progresista, todo vale para ellos, son seres siniestros, "demonios", ellos, tienen el poder de tomar el cuerpo y la mente de los hombres, vean los gobernantes de la Comunidad europea, son poseídos por el Diablo, hombres endemoniados, recuerden las posesiones diabólicas de las que nos habla Jesús en Sus Parábolas.
¡Trump es un catalizador! Un hombre designado por Dios para Pacificar el Mundo, si él falla, habrá una catástrofe sin precedentes. ¡Fin de nuestra civilización! El Diablo da el conocimiento para que los hombres se destruyan, "el poder atómico". Así ya han desaparecido varias civilizaciones, la arqueología da muestra de nuestros antecesores, ellos, pasaron por este proceso que ahora vivimos nosotros. Nosotros vamos a vencer al Diablo. La Virgen María ha pisado su cabeza, tal como está escrito. Ahora, sólo nos falta neutralizar a los locos que mal gobiernan Europa y demás naciones infelices... Son hombres poseídos por los demonios de la codicia, la avaricia, los tienen cegados por la ambición. Todo para sí mismo. Saben, que el que todo lo quiere todo lo pierde. El fin de los lacayos de Lucifer, Satanás y demás malos elementos es el Infierno eterno. ¡Jesucristo Rey del Universo! Amén.
Jesús nos enseñó el amor a los enemigos: <<¡Ama a tus enemigos; haz el bien a los que te odian!>> El que ha captado en profundidad esta frase de Jesús, comprenderá también por qué este mundo está así como está; comprenderá que la enfermedad, el sufrimiento, las plagas, catástrofes ambientales, guerras y muchas cosas más, no pueden venir de Dios, ni tampoco son cosas arbitrarias, sino que provienen únicamente de los hombres.
Una sanación completa sólo puede tener lugar cuando nos hacemos conscientes de nuestros comportamientos erróneos, -también de nuestra parte de culpa en los acontecimientos mundiales- y empezamos de nuevo a establecer la Paz con nuestros semejantes, también con el torturado mundo animal, con el reino vegetal y mineral, de forma que reconocemos nuestras actitudes en contra de ellos, nos arrepentimos de ellas, las purificamos con la ayuda del Cristo de Dios y no las volvemos a cometer más.
Jesús, el Cristo, nos ha mandado a los cristianos que superemos con Su fuerza las discrepancias anímicas, las desarmonías, los comportamientos erróneos, también denominados pecados.
Cuando ya no cometemos cosas similares o parecidas, las discrepancias en el alma y en el cuerpo se transforman en armonía. La armonía en el alma y en el cuerpo puede hacer que los sufrimientos y las enfermedades se reduzcan o desaparezcan completamente. <<¡Lo que el hombre siembre, eso cosechará!>>
Como consecuencia sólo podemos cosechar aquello que nosotros hemos sembrado, y no aquello que otros han sembrado y siguen sembrando, así como otros no pueden cosechar aquello que nosotros hemos sembrado o seguimos sembrando.
Por esta razón ... cada momento: aquello que nos toca, somos nosotros mismos. Pues lo que viene y nos viene, lo hemos invitado nosotros mismos a través del principio <<emitir y recibir>> o <<igual atrae a igual>>. El amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos significa no desearle nada malo; no poner ante él ninguna expectativa; no exigir de él nada que nosotros mismos podamos hacer; no menosvalorarlo; no envidiar nada; no odiarlo; no estar en enemistad con él; no aprovecharse de él; no enfrentarse belicosamente ni dar falso testimonio contra él.
La correcta creencia en Dios es siempre la fe activa, el cumplimiento paso a paso de los Diez Mandamientos y del Sermón de la Montaña. La fe pasiva, a la que no le siguen actos legítimos, es decir divinos, es al mismo tiempo una fe muerta que no nos despierta a la vida, pues vida es acción, también la vida en el Espíritu de Dios.
Dios quiere irradiar amor y fuerza a través nuestro a nuestros semejantes. El que desee ver cumplidas sus oraciones, debería también vivir de acuerdo con lo que expresa en ellas.
Nosotros los hombres tenemos la mala costumbre de subestimar a otros... Sin embargo, el que desvalora a otros, se pone por encima de sus semejantes, y con ello por encima de Dios, puesto que Dios no desvalora ni juzga a sus hijos humanos.
También con el echar la culpa a otros queremos demostrar en última instancia que somos mejores, eventualmente incluso inmaculados. El que se ha creado una aureola de comportamiento de este tipo está luego obligado a mantenerla a través de la autoafirmación. De ello resultan insatisfacción, desarmonía, estrés de tener que rendir siempre y la presión de tener constantemente que representar un papel, esto es, tener que presentarse ante otros y demostrar algo. La consecuencia de ello es que su sistema nervioso esta constantemente bajo alta tensión.
No existen las casualidades, tampoco en aquello con lo que o con quienes tengamos que ver en esta vida terrenal.
No son nuestros semejantes los que tienen la culpa de nuestro sufrimiento, sino que somos nosotros mismos los culpables, pues... enfermedades, necesidades, golpes del destino y cosas similares no vienen de Dios ni tampoco de <<otros>>, sino que vienen de nosotros mismos, pues nosotros mismos hemos grabado lo que nos lleva a ello. Nos hemos alejado del océano de la vida y nos hemos dirigido a tierra firme, seca.
Para conseguir la luz de la sanación en el alma y el volverse sano del cuerpo, se nos ha recomendado no cometer más las actitudes erróneas que hemos reconocido, los pecados... Éste es el camino en el que todos los componentes celulares y las funciones del organismo pueden recibir las corrientes de la sanación, que ponen en acción de forma reforzada las fuerzas autocurativas del cuerpo, para poder realizar así la sanación completa, la purificación del alma y la sanación del cuerpo.
<<¡Al Espíritu de Dios todo le es posible, si nosotros solamente queremos!>> Los medicamentos pueden ayudar a quitar obstáculos del camino, aliviar dolores, de forma que a las fuerzas vitales, al Espíritu de Dios, les sea más fácil trabajar en el alma y en el cuerpo. El verdadero proceso de sanación es la sanación completa a través del Espíritu eterno.
Tengamos presente que la luz de Dios es más fuerte que las tinieblas. Lo bueno siempre vencerá a lo malo, a lo humano inferior. Depende de nosotros el que demos la posibilidad a lo bueno, orientándonos hacia la luz, Dios en Cristo, nuestro Redentor, el único Salvador bueno. De forma similar, así como un comportamiento contrario a la ley divina causa el efecto correspondiente, lo positivo actúa todavía de forma más fuerte. Resplandece en el alma e irradia al cuerpo a través del alma.
Si nos hemos investigado y hemos reconocido lo que desde el subconsciente llamaba a la puerta del consciente y nos incitó a un ritmo corporal intranquilo, si hemos superado esas causas, se producirá el progresivo renovamiento desde el interior. Esto significa que no tendremos que padecer o sobrellevar más de una enfermedad o sufrimiento.
Está escrito que al que da un paso sincero hacia Cristo, un paso de corazón, Cristo da varios pasos hacia él. Ya sea en pensamientos, palabras o actuaciones - todo, lo que es verdaderamente positivo, es consciente de Dios; corresponde en sus contenidos a los Diez Mandamientos y al Sermón de la Montaña de Jesús. Si nos basamos en Dios, confiando en Él, y afirmamos cada vez más lo bueno, como por ejemplo, la salud, la paz, la unidad y la fortaleza, pondremos así nuestra forma de comportarnos en consonancia con la voluntad de Dios. <<¡Más vale la decisión que la inteligencia!>> Decidirse es querer. Esta frase se ha oído mucho en mi familia, porque mis abuelos creían firmemente que hace más la persona dispuesta a conseguir algo que la inteligente.
Pero ¿cómo es posible mantener la voluntad cuando lo que nos hemos propuesto es difícil, o a priori creemos que lo es? La mejor manera de avanzar hacia ella es conseguir que la exigencia autoimpuesta sea de provecho para el bien común y la paz mundial. Para ello, nada mejor que poner el foco y la atención en el horizonte y en cómo nos sentiremos cuando consigamos nuestros propósitos.
<<¡La voluntad es la joya de la conducta: consigue más quien se lo propone y trabaja por lo que quiere que quien tiene una gran inteligencia!>> Ver siempre el lado positivo de las cosas es el 90% del éxito y uno de los secretos para tener una voluntad de hierro, a pesar de que por el camino nos encontremos con algún que otro obstáculo. <<¡El orden y la constancia forman otra "pata" de la voluntad!>> Armar un plan, tener un guion que nos permita avanzar, y repetir, repetir y repetir es lo que diferencia a las personas que tienen voluntad de las que pierden a la primera de cambio. La constancia no es ni más ni menos que insistir sin desalentarse.
El que observa más de cerca la palabra <<incurable>>, es decir, sintiendo lo que realmente expresa, seguramente sentirá que esta palabra limita la esperanza. Si se elimina la esperanza, no puede haber ningún desarrollo. El que se ata a la palabra <<incurable>> verá desvanecerse en él la esperanza, la fe y la confianza; en pensamientos dirigirá cada vez más su atención a su cuadro clínico y a la desesperación, con lo que el miedo aumentará, creando con ello la posibilidad de que la enfermedad progrese. (Esto aplicado al mundo, es lo que hacen desde los medios de "comunicación los lacayos de Lucifer" para conducir a la Humanidad a la tercera guerra mundial, eliminar lo positivo, la esperanza, para avanzar hacia el gran desastre; miedo y desesperación hacen progresar al adversario de Dios-Cristo. Dios es bueno. Dios es amor. Dios es Jesús el Cristo.)
Con este y otros comportamientos similares más de uno se ha imaginado ya una muerte prematura. <<¡Con miedo y desesperación una persona disminuye sus energías anímicas y corporales. Por el contrario, confianza y esperanza producen un despertar de las fuerzas de la vida!>> Aquel que en la consciencia de la filiación de Dios se propone diariamente la purificación del templo, la purificación de su alma y de su organismo, refinará su carácter, ya que su modo de pensar y comportarse está en consonacia con la voluntad de Dios. Éste es el camino hacia la sanación completa y hacia el ser feliz.
Si lo desea, afirme diariamente su filiación divina: el que tú eres un hijo del Padre eterno y que Él siempre está presente para ti con todo Su amor y la fuerza de la sanación. No sólo lo diga o lo piense, sino que intente hacer eso realidad, cambiando su actitud demasiado humana para así también aprender a comprender mejor a sus semejantes, que en el Espíritu de su y nuestro Padre eterno, son nuestros hermanos y hermanas. <<¡Deje de aniquilar a su hermano, a su hermana en pensamientos, con palabras o quizás con formas de actuar!>> Despierta y di ¡no a la guerra!, o te llevarán al infierno.
No siempre es fácil transformar lo que se ha alimentado durante muchos años, los miedos, las dudas, las preocupaciones, en una entrega llena de confianza consciente y plena de fe al Espíritu de la vida, a la fuerza sanadora que vive en nosotros.
Para poder salir de este círculo de la negación de lo bueno, de la fuerza ayudadora y sanadora, es de gran ayuda el rezar con frecuencia durante el día a Jesús, a San José (el terror de los demonios), a la Virgen María Inmaculada, Reina de todos los Ángeles, a San Miguel Arcángel Príncipe de los Ejércitos de los cielos y a todos los Santos del Paraíso, rezar a Cristo en nosotros, y al mismo tiempo rezar dirigiéndonos al interior de nuestra alma y de nuestro cuerpo, pues nuestro cuerpo es la iglesia, el templo de Dios, ya que Dios, la vida y la sanación vive en nosotros.
Si cumplimos paso a paso en la vida diaria nuestras propias oraciones, haciendo lo que rezamos, purificaremos nuestra iglesia, el templo de Dios, y reconstruiremos de esta forma el orden en nosotros mismos. El que se propone la purificación del templo con la ayuda del Cristo de Dios, alcanza fortaleza de fe, confianza y cercanía de Dios. Esta consciencia es al mismo tiempo la seguridad interna.
(En Internet hay muchos doctores que nos regalan sus saberes, busca y encontrarás al: Doctor Mario Alonso Puig, Dr. Manuel Sanz Segarra, Dr. Marco Albuja, Dr. Benjamín Ramírez, Dr. Enrique Rojas, y un largo etc... Ni inactivos ni apáticos. Ojo con la apatía porque nos vuelve seres indiferentes. La televisión, por ejemplo, tiende a matar la voluntad. Con ello no me refiero a que hay que dejar de verla, sino evitar que sea la única cosa que hacemos. y, por supuesto, conviene analizar con una visión crítica lo que vemos para que no nos robe la personalidad. <<¡Voluntad significa tener la intención de hacer algo, aunque cueste; y algunas veces ese "algo" supone una importante mejora en la salud, en el bienestar o en la calidad de vida. Con Dios es más fácil vivir. Sea Su voluntad!>>)
La inversión del mandamiento del Sermón de la Montaña de Jesús el Nazareno, lo que esperas que te hagan a ti, hazlo tú primero a los demás, se podría decir con las palabras siguientes: <<¡No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti...!>> Si la cristiandad hubiera pensado y actuado de esta forma, en el sentido del amor a Dios y al prójimo, tal como Jesús nos enseñó, entonces habría un solo pueblo de la libertad y de la paz y del bienestar para todos. (Extractos del libro escrito por Gabriele: La sanación a través de la fe. La sanación completa.)
Nadie está solo. La vida es la gran maestra. Ella nos enseña como nadie, incluso más que algunos libros, pero tenemos que estar contentos a lo que nos va mostrando, ya sea a partir de nuestras propias experiencias (triunfos y errores) como de lo que otros han vivido y puede servirnos de ejemplo. Dos guerras mundiales, miles de millones de muertos, destrucción, caos, hambre y desesperación, a la tercera guerra mundial irán "vosotros", los que sacan ganancias de las guerras. Cristo llegó al planeta hace mucho, muchísimos años. Para demostrarlo, puedo compartir con vosotros muchas anécdotas, pero Él dice: ¡Silencio! Esa es Su voluntad. Así que búscalo Tu...
Todos estamos conectados, excepto, los países que se dicen tener un sistema democrático de socialismo o comunismo, eso no es libertad, ni democracia, ni ná de ná es engañar al pueblo, una estafa que se ha inventado un puñado de listos, para manejar el mundo "libre"...
En la civilización china el papel desempeñado por la Filosofía es equiparable al que, en otras civilizaciones, ha venido desempeñando la religión hasta época reciente.
El libro de texto obligado de los niños chinos eran los Cuatro Libros (Las Analectas de Confucio, Mencio, El Gran Estudio y El Medio Dorado), Biblia laica del confucianismo, y como catón, para aprender los los caracteres chinos, los pequeños escolares usaban el llamado San zi jing ("Clásico en tres caracteres"), un texto confuciano en frases de tres caracteres fáciles de guardar en la memoria. Una especie de catecismo, sólo que sin ninguna mención a un Dios creador, ni a la idea de pecado, ni a la existencia de un cielo o un infierno. (Confucio vivió cinco o seis mil años antes de Cristo, tal vez en esa época no hacia falta revelar el infierno, o quizás ni existía, y pasando el tiempo la corrupción humana hizo que apareciera el infierno, yo no lo sé todo, pero si que sé que el Infierno existe, porque lo he visto con mis ojos de ahora. Y, es eterno el fuego. Jesús lo dice: Cuidado no vayas a caer en la gehena...)
Hablando en general, hay que decir que la religión es un fenómeno extraño a la mentalidad china. Cierto que el maniqueísmo, el nestorianismo, el islam, el catolicismo, etc., ganaron en diferentes épocas cierto número de adeptos, pero siempre fueron una exigua minoría (salvo el islam en ciertas regiones). El mayor arraigo lo ha tenido el budismo, llegado de la India allá por el siglo I, pero que en realidad no es una religión, como ya es sabido.
El lugar de la religión lo ocupará en China el pensamiento moral, basado en unos principios filosóficos determinados, y es esa ausencia de condicionamientos por parte de la religión lo que distingue a los sistemas filosóficos chinos de los sistemas filosóficos de Occidente. De suerte que se podría afirmar que los chinos no fueron religiosos porque fueron filósofos. Ahora bien, su filosofía no pretende aumentar el saber positivo, sino perfeccionar al individuo, perfeccionar su mente, su espíritu. O incluso elevarlo por encima de la relatividad de los fenómenos a un nivel de comprensión superior.
El ideal del sabio está presente en todas las escuelas de pensamiento. El sabio es aquel que ha alcanzado la perfección espiritual, pero su papel y su actitud con respecto a la sociedad es muy diverso de una escuela a otra, y aun en su modo de comportarse pueden llegar a ser antitéticos. Este es el caso del sabio taoísta frente al sabio confuciano, como luego veremos. Con vistas a facilitar la mejor comprensión del Zhuang zi, resumiremos algunos de los aspectos más destacados que caracterizan la filosofía china en general, y el pensamiento taoísta en particular.
LA FILOSOFÍA CHINA
Entre otros, hay tres rasgos que pueden servir para caracterizar a la filosofía china: -La razón (no dialéctica), con sus primeros principios lógicos (Identidad), No contradicción...) no es el fundamento del filosofar. Dichos principios, o bien se ignoran, o bien se trascienden en una suerte de suprarracionalismo superador de la dicotomía lógica radical del ser-no ser. Esto es algo patente sobre todo el taoísmo y en el budismo, y que se manifiesta en las correspondencias entre el pensamiento hegeliano y el taoísta del Lao zi.
-Predominante contenido ético y humanista (sobre todo en el confucianismo). Todas las escuelas se ocupan directa o indirectamente de la moral y del gobierno.
-El hombre considerado como un elemento más de la Naturaleza, en armonía con ella, integrado en ella, y no enfrentado a ella, ni pretendiendo dominarla o someterla, sino acomodándose a ella (sobre todo en el taoísmo).
Pese a lo anteriormente dicho, la civilización china no es una excepción, y como en todas las demás, hallamos en sus orígenes unas claras creencias religiosas.
De tiempos de la dinastía Shang, en la segunda mitad del segundo milenio a.n.e., se conservan inscripciones sobre hueso o sobre caparazones de tortuga, de carácter oracular o mántico, que reflejan unas creencias religiosas.
En aquella época, el rey rendía culto a sus antepasados: su linaje se remontaba a Shang di ("El emperador de lo alto"), suprema divinidad celeste. Asimismo se sacrificaba a diferentes deidades naturales: del suelo, de las mieses, de los montes y ríos. El Shang di, sin embargo, fue perdiendo paulatinamente su carácter antropomórfico y personal, para convertirse en el tian ("Cielo"), que con el tiempo, y en el taoísmo, acabaría identificándose con la Naturaleza.
Habrá que esperar a la dinastía Xi Zhou ("Zhou del Oeste"), que se prolongará desde el siglo -XI hasta el año -722, para asistir a los primeros balbuceos del pensamiento filosófico chino. A comienzos de dicha dinastía, Zhou Gong ("Duque Zhou") estructuró un sistema filosófico-moral, cuya finalidad no era otra que garantizar el orden de jerarquías en el marco del régimen esclavista. A la postre, dicho sistema sirvió de fundamento para el desarrollo de la doctrina confuciana. Ahora bien, cuando la filosofía china va a conocer su máximo desarrollo y va a alcanzar un florecimiento nunca después igualado, será a lo largo del dilatado período que transcurre del siglo -VII al siglo -III. Es la denominada época Chun qiu ("Primavera y Otoño", de -722 a-481) y período Zhan guo ("Estados combatientes", de -481 a -221), siglos de profundos cambios económicos-sociales y de guerras entre un mosaico de estados chinos.
Época de gran inestabilidad y al mismo tiempo de un alto grado de libertad, lo que permitió la gestación y desarrollo de una gran variedad de escuelas filosóficas, las "cien escuelas" (bai jia). En el futuro, la única novedad, la constituyó en su día (siglo I) la penetración en el Imperio del Centro de la filosofía budista.
De estas "cien escuelas", seis destacaron sobre las demás. Así lo atestigua Sima Dan, tal y como se recoge en el Shi ji ("Registros históricos") del gran historiador Sima Qian (s. -II). Estas fueron las seis escuelas: ru jia (confuciana), fa jia (legista) y ming jia (nominalista). En el Zhuang zi se encuentran abundantes referencias directas a confucianos, maoístas y nominalistas. Se suele tratar de críticas frontales a sus doctrinas, aunque a veces aparecen fragmentos de marcado tinte confuciano; ello se debe, en opinión de los comentaristas, a interpolaciones de copistas confucianos en época posterior. Confucio dijo: <<¡Las leyes sólo deben servir para dignificar la vida del pueblo, no para abusar de ellos y esclavizarlos!>>, <<Las leyes sólo tienen que servir para regularizar nuestras vidas, no para destruir y perjudicar al pueblo>>. Confucio.
Si ves televisión, escucharás estas palabras: Trump está loco, Putin es un tarado, está deseando destruir Europa, los chinos son vagos... etc., veremos que no es verdad. Porque Trump, está demostrando que se puede dignificar la vida de las personas; Putin es un buen cristiano de haber sido un malvado, ya no existiríamos, porque lo hubieran arrastrado a la tercera guerra mundial y los chinos son muy sabios y muy trabajadores. Así, que los tarados son ellos, los lacayos de Lucifer, que son manejados por telepatía, magia negra y están poseídos por los demonios. Ve y observa las caras de los malvados de la UE. Unas brujas rubias asesinas, son cotorras albinas, ladronas. Y, si miras a Francia, Alemania, España, ... etc., veremos descerebrados, mentirosos y gente depravada, que mienten siempre, malos gobernantes. Ellos obedecen a los villanos que quieren ser los amos del mundo. Los del cambio climático y el nuevo orden mundial...
Jesucristo dice: Disolver se entiende aquí como eliminar, dispersar los elementos negativos y separadores. Los malvados se van. Para tener éxito en la vida hay que disolver primero el egoísmo que nos separa de los demás. Pero para conseguirlo, debemos ser conscientes de que tenemos que aceptar las leyes que hablan de bondad, solidaridad y confianza mutua entre los seres humanos.
También es importante saber cooperar, ayudarse mutuamente a la hora de resolver los problemas cotidianos. Deben saber ya, que todos los obstáculos al progreso de la Humanidad es obra del Diablo Lucifer. Los satanistas, la masonería y otras sectas seudo-cristianas colaboran con el Diablo para arrastrar a la gente al Infierno, es una moneda de cambio: El Diablo les da riqueza y ellos les entrega las almas de los pobres inocentes.
El hexagrama 11 -TAI- LA PAZ. Significado fundamental: Los hombres mezquinos y malvados se han marchado (Cristo se los ha llevado) y ahora vienen los grandes y buenos trayendo consigo una evolución pacífica, éxito y prosperidad. La riqueza se compartirá. Busca tu centro interior para alcanzar la serenidad. Busca a Dios.
Es un momento feliz: se consolida un acuerdo favorable respecto a ciertos acontecimientos, lleno de armonía entre personas de distinto, e incluso opuesto, carácter. Los peores, los hombres de mala voluntad, ceden, se retiran, dominan los buenos. La prosperidad es completa porque todo contribuye a ello. Los hombres y el destino. Trump el Pacificador; XI J. el filósofo sabio, y Putin el cristiano.
En este momento es bueno saber que se puede controlar las fuerzas del mal, ordenar la sanidad pública, la educación, la cultura en fin, todo se está mejorando, suben los salarios, bajan los precios del consumo ordinario, los ricos pagan más impuestos, los pobres menos; del mismo modo a como el hombre pone orden, regula y administra el tiempo, el espacio, la naturaleza. Hay una permanente necesidad de armonía, de orden que acompaña al hombre durante toda su vida. Por ello una sabia administración de todo lo que nos rodea, de nuestras propias acciones, se convierte en algo beneficioso para todos. En Tài vemos que el pequeño gusano malvado se va y que llega el hombre grande sabio y bueno. Todos tendrán suerte, prosperidad y éxito.
Los políticos no cobrarán salario, ni los concejales de los pueblos; ni los gobernadores, ni los presidentes, nadie cobra ni roba nada. Todos trabajan por amor a Dios Padre. La fuerza moral del sabio prevalece y desaparece la mezquindad del hombre inferior. No lo olviden. Prosperidad: el pequeño ratón ladrón o el gusano se va, llega el grande, el cielo y la tierra se encuentran, los seres y las cosas fluyen libremente. Superior e inferior se unen; en el interior lo positivo, en el exterior lo negativo; por dentro aparece la fuerza activa, por fuera hay gente sin importancia.
Comunidad de hombres: la docilidad mantiene controlada la situación, la docilidad es justa y se corresponde con una total sintonía con la actividad; T'ungJen significa <<hombres compañeros>>. Libertad de hombres juntos en el desierto; es propicio atravesar las grandes aguas: la actividad es movimiento, con la actividad las formas resplandecen; justicia, virtud, armonía en los sentimientos, honestidad del hombre sabio. Sólo el sabio comprende las tensiones del universo. Firmado Jesús Rey del Universo. Gracias Padre nuestro. A quien es positivo le llegan muchos dones del cielo, prosperidad y éxito. La Tierra tiene grandes posesiones y es para compartir para todos los hijos de Dios. Así es y así será. Gracias.
La paz es un derecho eterno. El Diablo es nuestro enemigo. Que no te engañen. Dios es Jesucristo. No hay otro Dios aparte de Él es Único. Dios está contigo y con todos nosotros. Dios está en tu corazón que es la casa de tu alma. Así que no comas basura. Tu cuerpo es el Templo de Dios. Que no te estafen con falsedad.
Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Gracias Padre. Señor, no tardes, llevate a los malvados a otra dimensión, no tardes. ¡Queremos Paz y libertad! Amén.
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