Frase inspiradora: <<La esclavitud del miedo es la peor de las esclavitudes>>. George Bernard Shaw. En la mayoría de los casos, los estados de pánico están relacionados con la hiperventilación, es decir, con una respiración demasiado rápida y superficial. Ralentiza, por lo tanto, el ritmo y procura que cada respiración sea profunda y seguida. Las personas más estresadas del mundo suelen tener una incapacidad innata para delegar tareas en terceras personas, lo que acaba agotando su energía mental. Separa aquello que sólo puedes hacer tú de lo que pueden hacer los demás ... ¡y no seas tan perfeccionista! <<No trabajes más duro, sino de manera más inteligente>>. Ron Carswell.
Un médico alemán, Viktor von Weiszäcker, explicaba en sus clases lo que denominó una <<nueva concepción patogenética>>, que establece que <<la causa de la enfermedad no reside exclusivamente en los microorganismos patógenos -que la mayoría de las veces habitan saprofíticamente en nuestro organismo- sino también en el corazón -no anatómico- del hombre que, en un momento dado, deja de ser invulnerable ante ellos>>. (Viktor von Weizsäcker, 1956, p. 13). Este corazón <<no anatómico>> del hombre no se localiza en un punto específico; está en nuestro interior, en nuestro cuerpo interno, ligado a nuestros órganos, tejidos y células. Tampoco está en nuestro cerebro; pertenece al cuerpo, a nuestro cuerpo interior.
En este sitio de nuestro interior, de nuestra alma, que es lo psíquico, nacen y arrancan nuestras vivencias: lo que vivimos, lo que sentimos, lo que deseamos. Lo abrazamos como idea, vocación o fe; también lo que cuestionamos. Lo que amamos, lo que pensamos, lo que creemos. Lo que apartamos, lo que rechazamos, lo que odiamos. Lo que esperamos, lo que proyectamos. Todo lo que algunos investigadores han dado en llamar <<lo vivido>> o, con más amplitud, <<campo de lo vivido>> (Henri Ey, 1976, p. 38).
<<Mientras escribo esto, a un amigo que tuvo un penoso accidente: conducía por una carretera con su novia como único acompañante y fue embestido por otro vehículo; su novia falleció en el acto, y a él lo ingresaron en grave estado. Cuando se recuperó y supo lo que le había ocurrido a Vivian, fue presa de una profunda tristeza y una gran depresión. Su deseo de morir fue instantáneo. No tenía consuelo. Al médico de guardia, que trataba de reconfortarlo, prácticamente le arrojó una foto que conservaba de él y Vivian abrazados y le gritó, casi en un llanto: <<Basta, no me diga ya nada más, mire la foto, ¿qué me puede decir ahora?>>.
El médico recogió la foto, la miró y le pidió permiso para llevarsela y traerla al día siguiente. Se la devolvió con la siguiente nota escrita en los bordes: <<Hugo: más allá de nuestra tremenda y dolorosa realidad, muy cerca de nuestra existencia, está ese sitio interior donde se guarda nuestra verdad, el sentido de nuestro ser, lo que somos. Allí, en ese lugar se levanta nuestra pena, nuestro desconsuelo, nuestra culpa, nuestra impotencia, nuestra rabia, nuestro gran dolor... Pero Allí, también Allí, junto a ellos, se levanta por otro lado nuestra esperanza, nuestra lucha, nuestro amor>>.
Cuando Hugo me mostró la foto con las palabras que leía y releía, pensé en lo valioso de esa respuesta y en lo que encierra: justamente lo que ahora estoy diciendo. ¡Qué bueno que alguien diga y hable del lugar o sitio donde está lo que vivimos o, mejor, lo que vivenciamos! Más tarde me enteré de que esas líneas habían sido escritas por la novia del médico, que era psicóloga. Gracias a ella Hugo comenzó a vivir de nuevo. La vida del ser humano, originada en esas fuerzas que arrancan de los entramados celulares y de los órganos, se asienta y afirma en un cuerpo.
Hace algo más de medio siglo, un médico argentino escribió unas palabras que tienen llamativa actualidad: <<La corriente filosófica del positivismo materialista de nuestra medicina titulada científica pretende con su esfuerzo comprender al hombre partiendo de una biología de laboratorio; y si bien no ignoramos sus progresos, sin embargo, subestimamos la unilateralidad de sus conclusiones y advertimos al médico que por ese camino sólo se pueden interpretar ciertos fenómenos vegetativos y la estructura del armazón de la vida organizada. Conocer la fisiología de las funciones conforma las exigencias de la biología experimental, pero, con todo, el médico sigue ignorando la fisiología de la vida>>. (José B. Rino, 1949, p. 9).
¡La fisiología de la vida! Es ésta una suerte de frase clave. Porque, como agrega más adelante el mismo Rino: <<La vida está impregnada de fuerzas vitales y espirituales>>. (Rino). Y éstas son parte de lo que él dijo de <<la fisiología de la vida>>.
En la mayoría de las enfermedades psicosomáticas, y en otras que la ciencia médica no considera como tales, las que inician el proceso de enfermar son justamente estas fuerzas vitales o psíquicas o anímicas, que he ubicado como factores no orgánicos internos.
Cualquiera que sea la forma orgánica (artritis reumatoidea, asma, lupus eritematoso, esclerosis en placas, diabetes mellitus, alergias e intolerancias alimentarias, glomerulonefritis, ciertas formas de cáncer, etc.) que tome la enfermedad, no debemos perder de vista que en su origen están las fuerzas psíquicas.
Tenemos que volver a las fuentes del enfermar, pero necesitamos <<otra mirada>>, que nos lleve a las cosas mismas, a sus fundamentos. Esta <<vuelta a las cosas mismas>> nos conducirá a las fuentes del saber médico, a su núcleo: el cuerpo y su movimiento, y de allí a la enfermedad.
Hipócrates, el padre de la medicina, concibió el organismo como un todo: <<Sin estudiar la naturaleza del conjunto de cosas, la universalidad de las mismas, no se puede comprender la naturaleza del cuerpo, y menos, hasta donde nos es dado, comprender la naturaleza del alma>>. El criterio hipocrático implica la unidad psicosomática. Pero el organismo tiene sus partes, su órganos. Órganos que son partes de un todo, de un cuerpo.
Entonces, frente a la enfermedad, el pensamiento que me guía es una pregunta o, mejor, dos, como las haría Viktor von Weizsäcker frente a una enfermedad clínica: <<¿Por qué precisamente en este lugar? ¿Por qué precisamente aquí?>> (Von Weizäcker, op. cit., p. 15). No son preguntas ligeras. Son las preguntas que me hago cuando trato de comprender la enfermedad orgánica y su localización. Estas dos preguntas me van llevando a la vida personal del paciente, ese ser humano que se encuentra enfermo frente a mí. Son dos preguntas frente al mundo y de su acontecer en la vida en todo el tiempo anterior a la aparición de la enfermedad...>> Sigue leyendo el libro LAS EMOCIONES ENFERMAN- Dr. Arturo Eduardo Agüero.
La mente humana está adormecida. Si bien es capaz de conocer la verdad acerca de sí misma que la libera y le devuelve su dicha natural, rápidamente cae en el sopor, olvida esta verdad luminosa y vuelve a sumergirse en un sueño deprimente de oscuros miedos. Y así, la mente pierde su legítimo poder.
Lo que viene a continuación es una de esas verdades luminosas que son muy fáciles de reconocer. Michael Brown, en su libro EL PROCESO DE LA PRESENCIA-El Poder del Ahora y la Conciencia del Instante Presente. Y dice el autor: Redescubrir la conciencia del instante presente. Me proporciona una gran alegría y una enorme satisfacción... El Proceso de la Presencia es el resultado de una búsqueda que, conscientemente, comenzó en el desierto de Arizona en 1996. Fue allí donde tuve mis tres primeras experiencias reales...
DICCIONARIO DE BIODESCODIFICACIÓN
Aclaración: Esta recopilación está hecha a partir de los libros de Enric Corbera, los apuntes del CP1 de Biodescodificación, algunos apuntes del CP2 y de las charlas de Salomon Sellam, Christian Fleche o las mismas tablas del Dr. HAMER. También recojo la información extraída de los libros de LOUISA l. HAY, JACQUES MARTEL, LISA BOURBEAU, Laura Elena Armas y Coral Von Ruster (Incluyo el libro completo <<Manual de Técnicas de PNL>>) y muchas y variadas fuentes de internet como wiquipedia o documentos y apuntes como los de cromoterapia de Ángel Sancho, Pilar Lozano y Elena De la Ossa.
El objetivo es tener una herramienta para buscar, comparar y aprender. Está diseñada desde mi personal punto de vista, pero puede ser modificada según el criterio de cada uno y sus necesidades, y es por eso que está en versión Word, pdf abierto o fichas Evernote. Yo utilizo la versión en fichas para Evernote para así sincronizarlo y poder acceder a la información desde cualquier lugar o dispositivo (como el móvil).
Muchas gracias a todos los que habéis compartido apuntes, documentos y experiencias por los canales adecuados de Internet y que están aquí incluidos. Respeto la personalidad y confidencialidad de los apuntes y pido el mismo respeto para este documento ya que procede de esos otros. No lo considero un plagio, pues simplemente una recopilación (seguramente con un pequeño porcentaje personal) con el objetivo de mejorar su utilidad.
No pretende este diccionario sustituir las terapias, los libros o la formación en biodescodificación, solo es una herramienta más para los que viven y piensan en Bio. Gracias a todos los hermanos Bio y a todos los seres humanos por hacer posible esta maravillosa bio-experiencia en este, nuestro planeta. Un fuerte abrazo a todos. (joanmarbio"gmail.com). He utilizado el DICCIONARIO DE BIODESCODIFICACIÓN desde hace 12 años, durante ese tiempo he tratado a muchas personas y debo decir que es cierto, a cada situación le da una solución, por ejemplo, Las adicciones son Mamá.
Conflicto: Necesidad de la compañía de mamá para afrontar un reto. Como cuando de niños corremos a sus brazos o piernas llorando porque nos han pegado, robado, etc.
Resentir: <<No soy capaz de afrontar una situación>>.
Adicciones, esconden algo. Toda adicción evita el contacto con la emoción. Puede ser un sentimiento de vacío existencial, falta de amor, sentirse solo, desconexión con nuestro Ser Superior. Nuestra realidad nos hace sufrir y la adicción enmascara nuestro sufrimiento, de forma temporal para luego recrudecerlo.
Diccionario Jacques Martel: Alcoholismo frecuentemente relacionado con el deseo de huir sus responsabilidades físicas o afectivas por miedo a estar herido <<otra vez>>.
Louise L. Hay: Causa probable: Huida de uno mismo. Miedo. No saber amarse. Nuevo modelo mental: <<Ahora descubro lo maravilloso que soy. Decido amarme y disfrutar de mí mismo.>>
Estudia Biodescodificación Metafísica los Evangelios y escucha la Música que aconseja el Dr. Hammer. La música, las palabras curan y sanan. San Pablo lo dijo: <<El hombre cambia por el pensamiento.>> Jesús muestra su poder y autoridad al sanar enfermedades y expulsar demonios. Es interesante anotar que el Diablo reconoce a Jesús y huye de su presencia, como lo hizo el endemoniado de Gerasa (cf Lc 8,26-39). El Diablo se muestra enfadado y molesto porque la presencia de Dios perturba su tranquilidad vergonzosa. <<De muchos salían demonios>>.
Isaac Asimov escribió una larga serie de Ciencia Ficción. Asimov debe una buena parte de su enorme popularidad al irresistible encanto de sus <<modestas>> presentaciones, gracias a las cuales ha sabido ganarse la simpatía de un número creciente de admiradores. Esa misma e inimitable habilidad es la que Asimov aplica en la confección de antologías como la presente, que incluye una extensa presentación del autor examinando clínicamente el momento del género, y amplios comentarios enlazando cada relato. Si a esto le sumamos el interés histórico de la obra, cuya riqueza en este sentido es precursora de la posterior labor de Asimov como historiador, el resultado no puede ser más satisfactorio.
Los dos volúmenes de que consta la antología Antes de la Edad de Oro (aparecido anteriormente en la colección Super Ficción de esta misma editorial, con el título de la Edad de Oro de la ciencia ficción) enlazan con la serie La Edad de Oro que se viene publicando en la colección Gran Super Ficción, constituyendo junto a la misma el proyecto más ambicioso que se haya llevado a la práctica en el terreno de las antologías: la reconstrucción de la historia de la ciencia ficción a través de sus relatos más importantes, presentado cronológicamente>>.
Hermanos menores
Hoy por hoy considero que mi misión en la vida consiste en expresar los venenosos sentimientos que nosotros, los hermanos <<mayores>>, experimentamos hacia quienes arruinan nuestras vidas: los hermanos <<menores>>.
El pasado 25 de julio de 1929, cuando supe que había tenido un hermanito, me sentí algo incómodo. Por lo que a mí respecta, no sabía nada acerca de los hermanos, aunque muchos amigos me habían explicado con gran lujo de detalles los inconvenientes (para no emplear otra palabra más fuerte) que acarrean los bebés.
El 3 de agosto vino a casa mi hermano menor. Todo lo que vi fue un pequeño montón de carne sonrosada que, en apariencia, no tenía medios para hacer ningún daño.
Aquella noche salté repentinamente de la cama con la carne de gallina y los cabellos de punta. Me había despertado un aullido que, evidentemente, no podía salir de la garganta de un terráqueo. En respuesta a mis frenéticas preguntas, mi madre me informó con toda naturalidad que había sido el bebé, sencillamente. ¡Sencillamente el bebé! Estuve a punto de desmayarme. ¡Un bebé pequeñito, de cuatro kilos y diez días, que lanzaba semejante grito! Yo creía que se habrían necesitado no menos de tres hombres, forzando las cuerdas vocales al máximo.
Pero aquello no fue más que el comienzo. Cuando empezaron a salirle los dientes, ¡eso sí que fue una tortura! No pude pegar ojo en dos meses. Sólo conseguí sobrevivir gracias a que dormitaba con los ojos abiertos en la escuela.
Y eso no fue todo. Se acercaba la Pascua, y con ella la tan ansiada excursión a Rhode Island; pero mi hermano menor enfermó de sarampión y todo se deshizo en humo.
Pronto acabaron de salirle los dientes y creí que podría gozar de cierta paz, pero no, eso tampoco fue posible. Ignoraba yo que cuando un niño aprende a caminar y comienza a hablar molesta más que un ciclón, al que añadiremos un huracán para completar el símil.
Su diversión preferida era caer rodando por la escalera, dando en cada escalón un golpe resonante con la cabeza. Esto sucedía con una frecuencia de una vez por minuto, y siempre provocaba una bronca de mi madre (no a él, sino a mí por no vigilar). Eso de <<vigilar>> no es tan sencillo como parece. El bebé suele mostrar su cariño arrancándole a uno mechones de pelo, con una fuerza que uno jamás sospecharía en un individuo de un año.
Cuando después de varios minutos de tortura insoportable, se logra convencerle de que suelte, él se distrae golpeándole a uno en las canillas con un hierro pesado, afilado o puntiagudo a ser posible.
El bebé no sólo es una lata cuando está despierto, sino que resulta doblemente pesado cuando toma su siesta diaria.
Esta es una escena muy corriente: estoy sentado en una silla junto al cochecito, profundamente sumergido en Los tres mosqueteros. En apariencia, mi hermano menor duerme pacíficamente, pero no es así. Con un instinto pavoroso, pese a que tiene los ojos cerrados y no sabe leer, conoce exactamente en qué momento llego a un capítulo interesante y, con una mueca maliciosa, elige ese preciso momento para despertar. (Aquí aparecen las fuerzas invisibles, demonios y espíritus inmundos que pululan alrededor de los seres humanos, para fastidiar y enfrentar a los hermanos, a los esposos y a todos contra todos, esta verdad nos liberará de muchas discordias y conflictos.)
Dejo el libro bufando y le acuno hasta sentir que mis brazos están a punto de quebrarse. Cuando vuelve a quedarse dormido, yo ya he perdido mi interés por el famoso trío, y me ha fastidiado el día.
Ahora mi hermano menor tiene cuatro años y medio, y casi todas esas costumbres irritantes han desaparecido. Pero presiento que llegarán otras. Me estremezco al pensar que pronto empezará a ir a la escuela, sumando una nueva carga sobre mis hombros. Estoy absolutamente seguro de que, no sólo tendré que seguir haciendo los deberes que me impongan mis empedernidos maestros, sino que además seré responsable de los de mi hermano menor. ¡Me gustaría estar muerto! Isaac Asimov.
No hará falta explicar que este ensayo es totalmente imaginario, excepto las fechas de nacimiento y llegada a casa de mi hermano menor. En realidad, mi hermano Stan fue un niño modelo que no me creó problemas. Lo paseaba muchísimo en el cochecillo, pero siempre lo hacía con un libro abierto en la manija, de modo que no me molestaba. También me sentaba junto al cochecillo cuando dormía, pero no solía despertar y rara vez me molestó. Y cuando llegó el momento, hizo siempre sus deberes escolares.Quedé estupefacto al releer mi referencia a <<la excursión a Rhode Island>>. ¡Qué mentira! Nadie pensó nunca en ir de excursión a ningún sitio. ¡Nunca!, mientras tuvimos la tienda de golosinas.
Otra cosa sobre el <<Boys High Recorder>>: durante los cuatro decenios transcurridos desde aquel curso de redacción, he venido preguntándome qué habrá sido de los muchachos que se burlaban de mí. ¿Habrán llegado a saber que se reían de quien estaba destinado a convertirse en un escritor prolífico y de éxito? Y ¿qué han logrado ellos? ¿Quién les conoce? (No me interpretéis mal. No soy rencoroso. Sólo han pasado cuarenta años. Cualquier día de éstos los perdonaré.)... Tremaine introdujo una novedad a la que él llamaba relatos de <<revolución de ideas>>. Eran relatos que proponían ideas nuevas, distintas de las anteriormente conocidas en el dominio de la ciencia ficción (o, al menos, diferentes de las que habían pasado a ser tópicos convencionales). En general, estos cuentos me agradaban y también gustaban a otros lectores. Considerad, por ejemplo, Coloso, de Donald Wandrei.
Coloso por Donald Wandrei: <<Su (la de ciertos astrónomos) representación es el modelo de un universo en expansión. El super-sistema de las galaxias se dispersa como una bocanada de humo. A veces me pregunto si no podría existir una realidad a escala mayor, donde aquél no fuese efectivamente más que una bocanada de humo>>. Sir Arthur Eddington The Expanding Universe.
Es Jesús mismo quien nos dice que Él es el camino: <<Yo soy el camino, la verdad y la vida. Todo. Yo te doy la vida, yo me manifiesto como verdad y si tú vienes conmigo, soy el camino>>. He aquí entonces que para conocer a quién se presenta como <<camino, verdad y vida>>, es necesario ponerse en camino. Es más, el conocimiento de Jesús es el trabajo más importante de nuestra vida. También porque conociéndole se llega a conocer al Padre. Papa Francisco (16-05-2014).
Todo lo que dijo Jesús es verdad. Él es igual que Dios Padre El Eterno, hay muchas realidades, Él dice Mansiones, sus Profecías nos avisan, para que cambiemos. ¡Es el momento de pensar, meditar y reflexionar la Historia Humana! Darnos cuenta, de que somos manipulados por seres invisibles.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: <<No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas, si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino>>. Tomás le dice: <<Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?>>. Jesús le responde: <<Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al padre sino por mí>>. Hechos 13,26-33; Salmo 2,6-12a. Juan 14, 1-6. (Que no te engañen. Lo que se dice aquí, es la verdad. Hay muchas realidades y mucho dolor en el Infierno, Jesús lo explica todo, no son cuentos es la Verdad.)
En aquel tiempo, como algunos hablaban del templo, de lo bellamente adornado que estaba con piedra de calidad y exvotos, Jesús les dijo: <<Esto que contempláis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida>>. Ellos le preguntaron: <<Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?>>. Él dijo: <<Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre, diciendo: <<Yo soy>>, o bien: <<Está llegando el tiempo>>; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque es necesario que eso ocurra primero, pero el fin no será enseguida>>. Entonces les decía: <<Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países, hambres y pestes. Habrá también fenómenos espantosos y grandes signos en el cielo>>. Daniel 2, 31-45: Salmo: Daniel 3, 57-61. LUCAS 21, 5-11.
Señor, quiero centrarme en ti, en tu amor. Unido a ti ningún mal temeré, unido a ti camino seguro. ¡Ensalzadlo con himnos por los siglos! Señor, gracias por tanto amor como me das y por tu presencia junto a mí, especialmente en el momento del aprieto, en el momento de la prueba. ¡Ensalzadlo con himnos por los siglos! (Daniel 3, 59b).
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: <<Os echarán mano, os perseguirán, entregandoos a las sinagogas y a las cárceles, y haciéndoos comparecer ante reyes y gobernadores, por causa de mi nombre. Esto os servirá de ocasión para dar testimonio. Por ello, meteos bien en la cabeza que no tenéis que preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro. Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os entregarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán a causa de mi nombre. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas>>. Daniel 5,1-6. 13-14. 16-17. 23-18; Salmo: Daniel 3,62-67. Lucas 21, 12-19.
Salmo 66, 2-8: Que Dios tenga piedad y nos bendiga
Gálatas 4, 4-7: Cuando llegó la plenitud del tiempo envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estaban bajo la ley, para que recibiéramos la adopción filial. Como sois hijos, Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: <<Abba, Padre>>. Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.
Jesús de Nazaret dijo y dice: Oh comprended y captad en vuestros corazones: La vida es Dios, y Dios es amor. Si los cristianos fuesen cristianos, ellos formarían una tribu y seguirían al único Pastor, a Cristo, que se encuentra en cada Hombre. <<Seguidme>>. Cumplid los Mandamientos que Dios dio a través de Moisés. Realizad cada vez más el Sermón de la Montaña. Entonces alcanzaréis la paz en vuestras almas y desarrollaréis vuestra herencia divina, el amor infinito, la ley, que es vida. ¿Dónde están los cristianos que son verdaderamente cristianos? Están dispersos y no saben lo que significa cristiano, a pesar de que se llaman cristianos.
Vosotros cristianos, Yo os pregunto: ¿Habéis traído a este mundo el evangelio de la paz y del amor? ¿U os habéis atado a vuestros llamados predicadores, que muy a menudo tomaron la espada para cristianizar a sus semejantes? ¿No sabéis lo que significa la libertad? Deja al hombre su libertad; pero tú, si crees en Cristo, sé cristiano y un buen ejemplo, para tu prójimo también llegue a ser cristiano.
Ésa es la divulgación del evangelio del amor, y no son las banalidades que han predicado vuestros predicadores, por lo que la mayoría de los cristianos están confusos y no saben lo que significa cristiano. Los cristianos hablan de la paz -y no mantienen la paz con su prójimo. Los cristianos dicen que aquí y allá hay guerra, pero ellos mismos no saben que también en las llamadas naciones pacíficas se está formando ya la nueva guerra. Pues cuando están hermanos contra hermano, hermano contra hermana, hermana contra hermana, hermana contra hermano, de las desavenencias que están en la atmósfera de un pueblo empieza entonces a formarse en este país una nueva guerra.
Los cristianos producen armas. Los cristianos tienen soldados -sin embargo, ¿dónde están los soldados de la verdadera paz? Con armas son enviados a los llamados frentes de combate, pero los cristianos dentro del país dicen: <<Aquí y allá hay paz>>. Quien produce armas, crea discordia y contribuye por último a la guerra en el propio país. Quien apoya la guerra, contribuye a la guerra en el propio país.
Oh vosotros hombres de esta Tierra, cuándo entenderéis que hay sólo un Salvador, y ése es el Cristo de Dios en vosotros, que eleva Su Palabra a través de la boca de un profeta, para que por fin comprendáis: Vuestros predicadores no os pueden traer la paz, porque muchos de ellos no llevan la paz en sí mismos.
Oh hombres de esta Tierra, mirad los reinos de la naturaleza: discordia. Discordia entre los animales. La Tierra está por reventarse, la naturaleza envenenada, así como están envenenados los corazones de los hombres. ¿Por qué? Porque se han aferrado a predicadores en vez de a la palabra viva de Dios, a los Diez Mandamientos y al Sermón de la Montaña, a la palabra de la salvación, que es paz.
Oh comprended y captad en vuestros corazones: En tanto no os perdonéis mutuamente, no habrá paz. Vosotros habláis de tiempos pasados, cuando Dios le preguntó a Caín: <<¿Dónde está tu hermano Abel?>>. Y Caín dijo: <<No lo sé>>. ¿Qué decís vosotros hoy? <<Yo no sé dónde está mi hermano. Tal vez es un hombre en la guerra, pero no le conozco>>. ¿Es ése el mandamiento que traje a los cristianos siendo Jesús de Nazaret? Amad a vuestros enemigos. Haced el bien a aquellos que os odian. Haced las paces entre vosotros, y cumplid los mandamientos para que pueda haber paz en todos los pueblos. No obstante, ¿dónde están los ejemplos? ¿Son vuestros predicadores que bendicen armas, porque ellos mismos llevan las armas en sí mismos, los pensamientos negativos llenos de odio? Sólo la apariencia es la palabra, la envoltura, pero ellos mismos no han llegado al núcleo de la vida. ¿Cómo podéis encontrar el núcleo de la vida si os atáis a vuestros predicadores, que con sus prédicas han vaciado vuestras iglesias de piedra y ahora sois ovejas dispersas? Oh no digáis:
<<Ellos tienen la culpa>>. Yo os digo: Dios os ha dado también a cada uno de vosotros un corazón y un entendimiento, para que el corazón y el entendimiento se unan y captéis lo que significa vivir en el Espíritu de Dios: Paz, paz infinita. Paz con el prójimo, pues tu prójimo es tu hermano, tu hermana, porque vosotros sois todos hijos de un Padre. ¿No se os ha hecho esto todavía consciente?
Muchos preguntan: <<¿Qué hay que hacer ahora?>>. ¡Despertad! Despertad, cada uno, y reconoced: Vosotros sois el templo de Dios. Cristo está en vosotros. Empezad por lo pequeño. Cada uno es valioso. Empezad a amar a vuestro prójimo en el espíritu del amor. Seguid el camino, mostrando arrepentimiento por vuestros pecados. Pedid perdón a vuestro prójimo, y perdonad al que ha pecado en contra vuestra, y no volváis a cometer este pecado. Esto significa: Perdonaos mutuamente, para que se haga la paz y permanezca la paz. ¡Una llave sencilla, una solución sencilla para alcanzar la paz!
El Camino hacia Mí te ha sido allanado a través de Mí acto redentor. Aprovecha los días, cada hora, y reconoce: Lo que te altera, eso eres tú mismo. Lo que te molesta de tu prójimo, más aún, lo que te disgusta, eso eres tú mismo. Haz caso a tus sentimientos.
El alma llama a tu corazón. Haz caso a tus sensaciones y pensamientos y sabrás lo que tiene que purificar ahora, más precisamente, hoy. Entonces entra en el circuito de la purificación que Yo he descrito muchas veces. Arrepiéntete de tus pecados que has reconocido. Pide perdón, perdona, y no vuelvas a cometer más estos pecados reconocidos. Estudia los Diez Mandamientos y el Sermón de la Montaña. Cumple aquello donde caiga tu mirada; acógelo en tus células cerebrales. Y si vives de acuerdo con ello, irradia el mandamiento de la vida hacia el interior de tu cuerpo. Así depuras y desintoxica tu cuerpo y al mismo tiempo tu alma.
Es una llave sencilla para alcanzar la paz. Pero a quien solamente introduce esta llave en la cerradura y no la da vuelta, no se le abre tampoco el portal de la vida, y él seguirá haciéndolo como lo han hecho muchos de vuestros predicadores: Ellos hablan de Cristo.
Predican en base a sus biblias. Pero sus palabras permanecen siendo vacías, porque no han llegado al núcleo, a la vida. Pero vosotros que habéis despertado, sabed: El núcleo está en cada uno de vosotros. Seguid el camino que Yo os he preparado por medio del acto redentor, y desintoxicaréis vuestras almas y también vuestros cuerpos. Vuestra consciencia espiritual se amplía, pues las nubes del pecado pasan por encima, es decir, Yo las transformo en luz y fuerza y vosotros experimentaréis entonces lo que significa ser uno con la gran vida creadora universal, con los reinos de la naturaleza.
Y si cada uno va desarrollando paulatinamente la paz y el amor de los Cielos en sí mismo, y los irradia, también se hará la paz en la naturaleza. Los animales se os acercarán y mantendrán la paz con vosotros. Las flores florecerán; los arbustos acumularán fuerzas y os alegrarán. Los árboles sanarán. Crecerá siembra sana y surgirá un terreno sano, una Tierra sana -pero no con sólo hablar de la Palabra de la vida, sino a través de la acción. ¡Los desiertos florecerán! Está escrito. Cuando venga en Su Segunda venida el Mesías ¡Florecerán!
La sola fe no basta. Observad vuestro mundo. Muchos creen, pero no hacen nada de lo que dice la fe. Por lo tanto no son creyentes, sino imitadores. El creyente va a su interior y cumple. Él es el hombre cristiano que ha consagrado su vida a Cristo y también a su prójimo, que para él es hermano, hermana, más aún, amigo.
Muchos han venido durante esta hora de manifestación a la Sanación Profética Divina. Yo les pregunto: ¿Dónde está tu hermano Abel? ¿Eres tú Caín? -Tú dirás: <<Yo no he asesinado a mi hermano>>. Sin embargo, Yo le pregunto: ¿Cómo son tus pensamientos? ¿Has contribuido con tus pensamientos belicosos a que aquí y allí se cometan asesinatos? Pues los pensamientos belicosos se acumulan como los pensamientos pacíficos e influyen en los hombres en los que está activo lo mismo o algo semejante: Guerra, lucha, destrucción, asesinato y cosas parecidas -o paz, amistad, amor a Dios y al prójimo. Por eso la pregunta a todos vosotros: ¿Dónde está vuestro hermano? ¿Dónde está vuestra hermana? ¿Están realmente en vuestro corazón? Si habéis hecho las paces con vuestro prójimo y mantenéis la paz, entonces mantenéis también la amistad, que equivale a la hermandad, y respetáis más y más los mandamientos y cumplís también paso a paso el Sermón de la Montaña, que os traje como Jesús de Nazaret. Oh ved y daos cuenta: O ved, pensamientos negativos, destructivos, pensamientos de envidia, de hostilidad, de venganza, de odio, pensamientos de enaltecimiento y de desprecio del prójimo envenenan vuestras almas y envenenan vuestros cuerpos.
Una sanación completa puede alcanzarse solamente si desintoxicáis vuestra alma; pues entonces fluye el poder de Cristo en vuestro cuerpo. Es más, dirigiréis la energía del Espíritu a vuestros órganos, a vuestros sentidos, a todas partes donde creéis que las fuerzas del amor pueden ayudar aquí o allá al cuerpo. Si, se os ha dado el poder de Cristo por medio de Mí redención, que está en vosotros. Pero si no lo aplicáis -¿cómo puede él asistiros y ayudaros? Aplicar significa cumplir paso a paso los mandamientos de Dios y también el Sermón de la Montaña. ¡No más guerras, ni luchas! ¡Amor a Dios y al Hombre! Paz, amistad, Yo soy Jesús de Nazaret, vuestro Salvador.
Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Señor, gracias, es un tiempo sublime, es el tiempo del Cristo, de nuestro Redentor. Señor, siento que en este tiempo sublime actúan de forma incrementada los poderes del Amor y obran en el mundo entero y en la Tierra. Es el Poder de Cristo, trabajando junto a San Miguel y, son aquellos los que viven en amor los que los verán. Amor es Cristo, el dijo: Amaos los unos a los otros -y estaréis protegidos por el Poder Supremo, el Amor. Amaos los unos a los otros -y os daréis cuenta de que el Espíritu de la eternidad está en vosotros, la conciencia de vuestro Padre Eterno, que Yo Soy. Amén.
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