miércoles, 5 de febrero de 2025

El Bosque Mágico - En busca de la verdad 91º

 Más de una vez la palabra aventurada extrae del subconsciente percepciones que aún no estaban maduras para centrarse en la conciencia. Cómo enseñamos a los niños a leer y a escribir, a nadar, a comer cosas sanas, deberíamos enseñarles a hablarse así mismo, a meditar en lo profundo del alma. En una palabra, enseñar en las escuelas Metafísica y las reglas y leyes de Dios, de la Naturaleza y la verdad de la Historia de los hombres. Se evitaría la caída de tantas sensaciones en los caminos oscuros de la subconsciencia individual y colectiva. Después de saludar a Freud, a Jung y a Karen Horney, me ha parecido saludable hablar de Confucio, por algo que concretamente nos afecta a los adivinos y a los escritores. 

Los famosos escritores, se han ido de manera resuelta al campo del <<miserabilismo>>. Relatos de asesinos, violadores, ladrones... en lo moral; vagabundos, desheredados, esclavos del destino, feos, contrahechos, idiotas, alineados... llenan las páginas de los mejores libros. Son tan importantes algunos de los autores que pululan en la sórdida parcela que sería ingenuo atribuirlo a trucos literarios que no necesitan explotar; si acaso, más bien, se explica por cierta morbosa avidez de la clase pudiente que compra los libros y no los lee y, que cuando lee algún libro gusta de ver discurrir -cuanto más realismo mejor- la tropa de Guerra y paz, los grupos o los individuos que sufren todo aquello de lo que ellos viven libres o lograron dejar atrás como una pesadilla, sin descartar el lector altruista en busca de información y campo de práctica.

La vida guarda secretos para que los vaya descubriendo el sabio, pero hay fórmulas elementales que sólo están al alcance inmediato del talento sin cultura. Es cierto que el microanálisis que se hace una persona a sí misma, tras la visita obstinada del amor o la enfermedad, responde a lo que Stern llamaría la <<nueva dimensión de su individualidad>>. Lo que no impedirá que cualquier descubridor de la psicología social tenga una idea clara de porqué China funciona de forma tan pacífica. Pero sospecho que, dentro de algún tiempo, lo que de verdad puede interesar como estampa de costumbre, de un sector de la vida mundial de hoy, es lo que cuenta Confucio, Lao Tze y Jesucristo, con palabras interiores y al canto de sus emociones. Por lo pronto me temo, que una vez terminadas todas las guerras existentes, empezará una nueva vida; más pacífica, más solidaria y más feliz, pero, mi temor es, porque surjan grupos rebeldes, alimentados por los descontentos, de los que manejan los dineros; ellos que se creen los ricos depositarios de la "verdad" única.

La verdad es que no fue la guerra lo que hizo cambiar las cosas. La guerra fue la convulsión, pero los caminos nuevos se trazaron luego. La industrialización y la falta de hombres, hizo que la mujer ocupara sus lugares en el campo, en las fábricas... Para mí pensar en serio es juzgar, no a los seres humanos, sino a las circunstancias que los mueven. La incorporación de las mujeres al mundo laboral, mí pensar es, que las hicieron unas esclavas del sistema: Trabajo en casa y fuera del hogar. Trabajadoras de sol a sol. Nada en el mundo ha ayudado tanto a destruir la unidad familiar, y a la infelicidad del género humano. Toda la familia se aflige por la falta de la madre al frente del Hogar. 

Lo lógico es que la esposa y madre sea el centro de la unidad familiar y, por tanto, la persona encargada de mantener a la familia unida y en perfecto funcionamiento. Es tradicional, dentro de la unidad familiar, que sea la esposa la que lleve la administración del presupuesto. Lo que importa es que estamos hablando de un trabajo específico, de un oficio. El control de los recursos, especialmente si son las finanzas de la familia. Es una tarea basada en lo receptivo, una característica femenina. Los méritos femeninos son los más apropiados para este trabajo. Sobre el dinero debe prevalecer un aspecto maternal o, como bien es sabido una buena administración del Hogar mantiene a la Familia intacta. Así, que es conveniente que el ESTADO pague un salario a la mujer, para que trabaje en el Hogar. Las reglas deben quedar bien claras desde el principio e incluirán normas de conducta. La mujer, que decida trabajar fuera de casa es libre de hacerlo: Totalmente libre y respetada su decisión.

Las reglas, deben ser claras como el cristal, y tenerse en cuenta desde el principio que deben ser acatadas por todo el mundo. Deben ser evidentes, razonables y comprensibles. Los recién llegados deben tener un tiempo para aprenderlas. Todo sistema de comunicaciones tiene que ser accesible y estar muy claro. Todo esto resulta vital para empezar cualquier cosa y sirve para toda unidad social, familia, negocio u organización. Toda desviación de las normas acabará causando problemas a corto o largo plazo. <<¡Es el momento ideal para hacer bien las cosas: es el principio de la Edad Dorada!>>

Un buen líder, un buen padre, debe inspirar confianza, seguridad y afecto. Su autoridad no deriva del garrote y sí de la nobleza de carácter y de la excelencia de su forma de pensar. Toda organización conducida mediante castigos, para que reine la disciplina, está abocada al caos y el sabotaje. Pero aquí el líder es bueno. La familia es el principal grupo social. La palabra <<mercado>> despersonaliza el concepto de dirigirse a la unidad familiar. Hay que darle predominancia a la familia en cualquier situación que requiera un apoyo en cuestiones de sustento, de salud y educación. 

La fortaleza del ser humano reside en la educación recibida, y en la confianza en la Familia. No lo olvides: Cuando mandan los malvados sufren tanto los malos como los buenos, sin discriminación alguna. Esto es lo que implica la Oscuridad. En cualquier situación existen una multitud de posibles cursos de acción. La ruta que el I Ching sugiere es la que seguiría el sabio. Es también el curso de acción que se halla en sintonía con las leyes de la Naturaleza, con la inevitable moralidad del Universo. No tiene sentido sembrar en invierno una semilla de verano pues no soportará el frío, y por tanto no podrá crecer y florecer. Hay un tiempo para cada cosa.

 El libre albedrío nos permite depositar en la tierra nuestras <<semillas>> en la época equivocada del año, pero si nos alejamos demasiado de las leyes naturales nuestra elección estará condenada al fracaso. Cómo actuemos ante el consejo del I Ching dependerá en última instancia de nosotros. La vida es una experiencia total y la realidad surge siempre desde dentro.  Cuando una persona comienza una nueva ruta en la vida, el sendero siempre es difícil, pues hay gente que está dispuesta a criticar pero no a ayudar. Los problemas iniciales, sin embargo, forja a menudo la perseverancia de carácter que conduce finalmente al éxito. Actuando de modo correcto se puede llegar a la cumbre. Su disciplina y constancia en el progreso gradual le llevan al puesto más alto y, además, se gana el respeto y la admiración de los demás. Quien así llega a sus metas consolida su posición y deja huella para los que vienen detrás. Todo es favorable.

Así el espíritu familiar es fuerte. La gente necesita saber qué hacer y qué no hacer en cada situación. No se puede aplicar una reprimenda por saltarse unas reglas que se han saltado con anterioridad sin que hayan ocasionado castigo alguno. Las limitaciones permiten que se definan las personas y las situaciones, estableciéndose puntos de referencia para moverse y comportarse en el futuro. De esta manera, la gente sabrá cuál es su función y, lógicamente, ser efectiva. Este concepto resulta básico para mantener la ley y el orden en la sociedad. La premisa legal de que un miembro de la sociedad conoce sus leyes (o sea, los límites de conducta socialmente aceptable) no tiene base alguna si el sistema educacional de la misma no le proporciona esa información al individuo. ¿Cómo podría aplicarse la ley si no fuese así? Este concepto encuentra su lugar en la unidad familiar, dando pie a toda una constelación de conceptos.

El momento actual nos indica que debemos actuar con mesura, ningún movimiento precipitado es conveniente. Cuaquier emprendimiento ahora debe hacerse cumpliendo una etapa antes de iniciar otra, de manera que todo se desarrolle adecuadamente y a su debido tiempo. Éste no es un tiempo de apasionamiento irreflexivo, de crecimiento acelerado o de beneficios inmediatos, sino de desarrollo lento, de marcha tranquila y perseverante. Esto significa que un progreso gradual en cualquier cosa que emprendamos debe ir acompañado de paciencia y constancia; si ellas podríamos perder los pequeños avances que vamos consiguiendo.

La situación presente exige que nos amoldemos a ella. Seamos flexibles y transigentes en lugar de oponernos a la situación. Llegar a un puesto elevado puede ser un gran éxito personal, pero también el punto de mira de quienes nos rodean. La injerencia de algunos nos expondrá a las críticas, a los malentendidos y en algunos casos nos tacharán de <<locos>>. Sin embargo, a medida que se consolide nuestra posición, las tensiones disminuirán y todo volverá a su cauce. Una cosa a tener en cuenta es lo que ocurrió durante la caída del Imperio de Roma; los ejércitos disueltos, es decir los "latrones romanos", al no recibir paga del Imperio, se convirtieron en asalta caminos, ladrones y asesinos. Grupos terroristas, bien informados...

Aquí se nos advierte que no debemos emprender avances audaces y precipitados ya que arriesgaríamos nuestra posición y perjudicaríamos a quienes están más cerca de nosotros. Tales actos no se justifican en absoluto. Cualquier error ahora es propio de principiante, sin embargo, si se saben aprovechar estas ocasiones para aprender y manejarse con mayor cautela, el camino hacia el progreso se abrirá poco a poco. La bendición está en la obediencia a la Palabra de Dios. No hay bendición en hacer una cosa como la tradición viene practicándola por muchísimos años, sino como dice la Palabra que debe ser hecho. 

Dios da crédito solamente a Su Palabra. Está escrito: <<Y todo lo que hacéis, sea de palabra, o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por Él>> (Colosenses 3:17). <<Ahora pues, ¿por qué te detienes? Levántate, y bautizate, y lava tus pecados, invocando su nombre>> (Hechos 22:16). Amén.

LOS 5 LIBROS DE CONFUCIO: K'ung-Tzu fue el gran maestro chino del Conocimiento; vivió entre 551 y 479 a.C., en un período histórico conocido como de Primavera y Otoño, reinando la dinastía Zhou. Su dedicación a la enseñanza y su papel de consejero de gobernantes le llevó a recopilar en cinco libros las enseñanzas religiosas que, hasta entonces, se habían transmitido oralmente y que se basaban en el acatamiento a la Divinidad Suprema, Shan Di, el Dios del Cielo, que tenía como representante en la Tierra al Emperador, objeto de todos los respetos y motor de todas las bienaventuranzas del Pueblo. 

A su respeto y a la invocación de su benevolencia estaba exotéricamente dedicada la doctrina de Confucio, que se manifestaba a través de los cinco tratados que recopiló: El Shu Ching, o Libro de Historia; el Shi Ching, o Libro de las Canciones; el I Ching, o Libro de las Mutaciones; el Li Ching, o Libro de los Ritos, y el Ch'un Ch'iu, o los Anales de Primavera y Verano, que fue el único de todos ellos presumiblemente escrito entero por el maestro.

Sin embargo, la fuente principal de la doctrina de Confucio se encuentra en Las Analetas, que ni siquiera escribió él mismo, sino que están compuestas a partir de anécdotas y pensamientos suyos por sus discípulos. Allí quedaron expresadas sus ideas, incluso más fielmente que en los libros sagrados que recopiló, y en ellas quedó igualmente demostrado que su ideario era mucho más práctico e inmediato de lo que los más altos pensamientos religiosos dejaban entrever. Convencido de la aplicación práctica de sus principios, preparó a sus discípulos para que ejercieran su misión junto a los  poderosos, con lo que, según él, sobre sacralizar la administración del estado, ésta se pondría en manos de gente espiritual e intelectualmente preparada para configurar un Mundo más acorde con los altos deseos celestiales. Y, quinientos años después de Confucio llegó Jesús a la Tierra. Proclamando la Ley del Amor.

Una bonita leyenda. EL TAO TE KING: Escrito por Lao Zi, que nació en torno a año 600 a.C., según la Tradición de China, después de haber permanecido más de sesenta años en el vientre de su madre, por lo cual vino al mundo con los cabellos blancos. A los ciento seis años, después de haber pasado su vida entera en Luoyang, capital de la dinastía Zou, abandonó su patria y dejó que su pista se perdiera definitivamente en Asia Central.

El Tao que proclama en su poema sagrado, es el Camino, lo Absoluto. Busca y propone la armonía con la Naturaleza y con el Universo mediante el hallazgo del Ying-Yang, que no es otra cosa que la identificación de los opuestos que rigen la vida cotidiana a todos sus niveles. Alcanzar este estado de Unidad y de perfección espiritual pasa por el abandono de las ambiciones mundanas y el regreso a un mundo de vivencias trascendentes perdidas en el pasado, pero vigentes más allá del Tiempo.

La doctrina del Tao no tiene explicación teórica. Es una experiencia continuada y permanente, formada sobre la base de súbitas intuiciones desveladoras de una Realidad que se escapa a las leyes y a los conocimientos que esgrime corrientemente la Humanidad y que son asumidos por los individuos. No hay más leyes válidas que las que impone y muestra la Naturaleza, a la que el ser humano debe regresar en espíritu para, identificándose con ella, recuperar u auténtica dimensión trascendente. Esta unión, es la esencia del Tao, no puede ni siquiera ser nombrada, pues todo lo que se nombra y puede expresarse deja de ser perpetuo, tal como el Tao debe ser.

Por eso en el Tao no se habla nunca de una santidad que separe a unos individuos supuestamente elegidos de los demás, sino de iluminación, que identifica e interrelaciona todo lo existente. De ahí se deduce el principio fundamental del Ying-Yang, totalizador absoluto de todo cuanto viene expresado por pares de opuestos de buscan la unidad esencial para evidenciar la Realidad trascendente.

EL AVESTA: Constituye la recopilación de la doctrina de Zaratustra, un maestro iranio nebuloso, del que ni siquiera se sabe la época exacta en la que vivió, y que fieles estudiosos datan, inseguros, entre el 1200 y el 530 a.C. Su tradición religiosa comenzó a fijarse por escrito a partir de la dinastía persa de los arsácidas (225 a.C.), que promovieron a religión del Imperio, y terminó de recopilarse con los sasánidas (226 d.C.), cuyo rey Ardashir se valió del gran sacerdote Tansar para añadir textos que fueron completados por Shapur I. 

De entonces data la división del Avesta en 21 libros. Esta última versión tuvo plena vigencia hasta la conquista islámica de Persia (651), y no sólo influyó decididamente en el Judaísmo y en el Cristianismo, sino en sus propios conquistadores, que extrajeron parcialmente de aquellas doctrinas muchos principios heterodoxos del chiismo, la rama reformista que aún se enfrenta ideológicamente a la ortodoxia sunnita del Islam arábigo.

Del Avesta y del Zoroastrismo urge directamente la que, probablemente, constituyó en su día la herejía cristiana más amenazadora para los principios ortodoxos de Roma: el maniqueísmo promovido por Mani (+ 276 d.C.), que tuvo las más diversas manifestaciones a lo largo de la historia del Cristianismo, la más importante y definitiva de las cuales fue, sin lugar a dudas, el catarismo medieval, que surgió principalmente en Occitania y en el norte de la Península italiana desde el siglo XI y fue reprimido a sangre y fuego por la Iglesia a través de la Cruzada lanzada por el Papa Inocencio III. Del Zoroastrismo originario y del maniqueísmo cristiano, que se extendieron por buena parte del continente asiático, hasta China y la India, quedan todavía hoy pequeños núcleos de parsis en la península indostánica.

LA BIBLIA: Configura el conjunto de textos sagrados que son reconocidos por la religión hebrea, aunque se compone tambiéb de otros que, rechazados por la ortodoxia judía, pasaron a formar parte de los Apócrifos, nunca reconocidos como canónicos,... en el nombre griego posteriormente latinizado que significa Los Libros y se compone de muy distintos tipos de textos, desde los Históricos a los Proféticos, pasando por los que marcan las leyes que deben ser obedecidas por el pueblo y los que constituyen colecciones de oraciones e himnos dirigidos a invocar a Yavé, el Dios exclusivo y excluyente, protector y vigilante juez del que se llamó así mismo el Pueblo Elegido.

De entre los distintos textos que componen las Escrituras, conviene separar, por su grado de sacralidad reconocida, aquellos que se consideran inspirados directamente por Yavé de aquellos otros que fueron redactados para contar la historia del Pueblo o con la intención de promulgar leyes y códigos que hicieran a dicho Pueblo agradable al Señor. Para los judíos, los más sagrados entre todos son los que conforman la Torá: los cinco libros del Pentateuco, que inician la Biblia y fueron teóricamente dictados por Yavé al patriarca Moisés en el monte Sinaí. Estos libros, junto a los proféticos y parte de los que constituyen las colecciones de salmos y de oraciones, representan la Palabra de Dios. Por ello fueron los preferidos de la Qabalah a  la hora de profundizar en el conocimiento divino, puesto que, teóricamente, son los que, por haber sido inspirados directamente por la Divinidad, deben contener los elementos precisos para llegar a penetrar en Su naturaleza y en Su esencia.

A la Biblia Hebrea -el Antiguo Testamento-, el Cristianismo añadió uno Nuevo, compuesto por los Cuatro Evangelios Canónicos, los Hechos y las Cartas de los Apóstoles y el Apocalipsis atribuido a Juan de Patmos. También este Nuevo Testamento, como el Antiguo, tuvo sus Apócrifos, evangelios y escritos cristianos que no tuvieron la suerte de contar con la aprobación canónica de la autoridad religiosa encargada de dictaminar los textos que podrían entrar a forma parte de las verdades ortodoxas. Así, podemos hablar de dos Biblias: una de ellas tenida por textos esencialmente sagrado para cristianos y judíos, aunque, en el caso del Cristianismo, con los añadidos citados; la otra, heterodoxa y hasta circunstancialmente herética, compuesta por textos que, por una u otras razones, no contaron con el dictamen favorable de las autoridades de fijar los límites de la estricta ortodoxia tanto judía como cristiana.

A pesar de ello, diversas tradiciones del pueblo judío y de las comunidades cristianas tienen sus orígenes en los escritos apócrifos del Antiguo y del Nuevo Testamento. Y, i tuviéramos que especificar cuáles son estas tradiciones, tendríamos que convenir en que se trata de aquellas que, saltando sobre las normas canónicas establecidas, proporcionan a los fieles inquietos por su propia trascendencia la oportunidad de conocer lo que, para las clases sacerdotales, debe ser exclusivamente objeto de fe y de creencias ciegas y obedientes.

RAZAS PERDIDAS. La Atlántida sumergida en aguas Cubanas, hay quien dice, que la ciudad pérdida está la costa de Cádiz. Los antiguos americanos conocían a otras razas ocultas... Hay una región del océano, al este de Florida, tristemente célebre por las inexplicables desapariciones de aviones y barcos. Hoy en día aún se debate acaloradamente sobre qué parte de la historia es cierta, pero puede que los habitantes precolombinos del continente americano conocieran hace ya algunos siglos la línea señalada como <<zona de la muerte>>. Carl Munck, aclamado por sus habilidades traductoras del lenguaje matemático codificado en estructuras antiguas, aplicó su sagaz talento en el número de junio de 2001 de Ancient American, para revelarnos las antiguas raíces de un fenómeno ciertamente contemporáneo... A investigar, esto es muy interesante, son otras razas del planeta que nos hacen esclavos. Ellos viven de nuestra energía. Necesitan humo. Queman los bosques... Provocan los enfrentamientos entre los humanos. Está escrito en el ZOHAR, y también Jesús, nos habla de estas razas ocultas e invisibles, Él los llama los demonios. Los valientes deben acabar con estos secretos. Los petroglifos de los nativos en muchos lugares han sido reventados con dinamita. Hay gente, que trabaja para estos seres, canibales, vampiros que influyen en los procesos históricos, para mal. Hora de despertar el talento y dar carpetazo a nuestra misera vida en la Tierra.

Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Señor, gracias por iluminar a los hombres de gobierno, gracias. La paz y la alegría es la promesa a Isaías y Jesús prometió volver para dar solución a todos nuestros conflictos. Así sea. Jesús, yo confío en ti y, también en San Miguel y en la Virgen María Reina de los Ángeles, Madre de Dios. Amén.


No hay comentarios:

Publicar un comentario