lunes, 10 de febrero de 2025

El Bosque Mágico - En busca de la verdad 93º

 Frases inspiradoras: <<Buscar la salida impone sacrificios, pero éstos nunca serán en vano si aquéllos están guiados por buenas intenciones>>. <<Rogué con todo el poder de mi alma y sentí cómo la tribulación se imprimía en mi ser como un hierro candente>>. <<No cesarán las jornadas de zozobra, pero, mientras la fortaleza interior subsista, siempre habrá salidas>>. <<No descuidaré mi patrimonio material personal, pero me esmeraré en que nadie me robe mis pocas virtudes>>. <<Clavé mi vista en las profundidades de las aguas y descubrí, maravillado, que allí ardía un fuego inextinguible.>> <<Se abrió el ojo de mi intuición tras mucho fervor, esfuerzo y llanto. Ahora vuelo en aires encantados y asisto entusiasmado al espectáculo cambiante de la quimera del mundo; he comprendido que hay avances que no lo son. Hay positividades aparentes que sólo procuran desolación y tristezas. Hay senderos que sólo son rectos en apariencia. No deje que lo superficial le nuble la vista de la intuición. Sepa discernir con provecho en medio de las estimulantes y enfadosas situaciones de la vida>>.

Cree usted mismo el campo propicio para el desarrollo de sus actividades. Sea usted el creador de sus mundos de relaciones, conquistas y logros. En un momento dado será capaz de encontrar al enemigo que se oculta tras un disfraz de amistad, y de estigmatizar la envidia de quien le colma de halagos. Hay una estrella del Norte en la vida que se perdió en el naufragio de múltiples actividades y que ahora está a punto de volverse a tomar como punto de referencia. 

El filósofo (y pedagogo, no se puede olvidar) José Antonio Marina, antes admirado, afirma, fíjense en el vocabulario empleado, que hay que aislar a los "profesores solitarios". Declara que <<los profesores buenos no deben cobrar lo mismo que los malos>>. Propone, con toda solemnidad, y sin que le tiemble la voz, que el sueldo de los profesores dependa de los resultados que obtengan. Y, una vez cogida la carrerilla, pide que sean los propios docentes quienes <<fomenten la exclusión de los malos profesores, porque desde fuera es muy difícil de detectar>>, que los funcionarios sepan que <<si lo estás haciendo mal, no se te renueva tu condición de funcionario>>... ¿si lo están haciendo mal? 

(Igual hay que hacer con los políticos e incluso con los jueces, militares y cuerpos de seguridad; si no son buenos en su oficio, si lo están haciendo mal, hay que dar una solución. Si lo hacen mal son <<ladrones>>, cobran sin trabajar... En el caso de los federales ... de USA, pueden ser contratados por las potencias enemigas, así, que el tema es muy delicado según se mire.)

Señor, José Antonio Marina: <<Ha empleado usted la misma estrategia perversa que desde hace ya años ha utilizado el sistema de Poder: inocular en la conciencia de la población ese maldito complejo de culpa para así ocultar los problemas reales, la estafa real, hemos sido malos, inútiles, debemos pagar por ello.>>

En la introducción a su interesante libro, La lucha por la dignidad, el ilustre Marina escribe: <<En Sierra Leona, los guerrilleros cortan la mano derecha de los habitantes de una aldea antes de retirarse. Una niña, que está muy contenta porque ha aprendido a escribir, pide que le corten la izquierda para poder seguir haciéndolo. En respuesta, un guerrillero la amputa las dos>>.

No, no estamos en Sierra Leona, señor Marina, pero ¿de verdad cree que el principal problema de la Educación son los profesores? ¿Cree realmente que esa fiscalización que usted pretende mejoraría lo que queda del sistema de Educación Pública, aquí, en la patria de Belén Esteban? ¿Conoce usted las vejaciones, los atropellos que los últimos tiempos se han cometido con los profesores en este lo que se llame?

¿Acaso no riman sus propuestas con los disparates medievales que llegan desde la empresa privada, desde el neoliberalismo que prende este capitalismo salvaje? ¿No se dan la mano sus reflexiones y consejos con el acoso y derribo que la Función Pública está sufriendo en esta cosa? Cuando habla usted de que los funcionarios <<sepan que no son cargos vitalicios>>, ¿no le vienen a la memoria otros cargos y sueldos vitalicios que deberían ser sometidos a debate? Cuando suelta usted, con ese irritante desprecio, eso de <<profesores buenos>>y "profesores malos", ¿olvida usted nuestras condiciones del día a día, el aumento de horas, de ratio, la bajada de sueldo, si de sueldo, el bombardeo incesante de burocracia inútil, la humillación soterrada, y no soterrada, que la sociedad nos regala?

<<LOS PEDAGOGOS COBRARÁN SEGÚN SUS RESULTADOS... Y LOS POLÍTICOS, SEGÚN EL GRADO DE CUMPLIMIENTO DE SUS PROMESAS Y LA HONRADEZ DEMOSTRADA... MEJOR LO DEJAMOS...>>

No, usted conoce bien esa situación, o, al menos, la conocía. Sin embargo, ahora quiere aparentar que la ignora. Quizá, porque se le han encendido los ojos del estrellato cuando le han prouesto, desde esas instancias que maltratan la Educación, uno de esos informes que parecen provenir de una agencia calificadora, del tipo Standard & Poor´s, de esas que beben de la perversión del Lenguaje, ya sabe, de las que se excitan cuando oyen expresiones del tipo <<optimización de recursos>>. No estamos en Sierra Leona, por supuesto que no, pero, ¿sabe usted que muchos alumnos nuestros llegan a los institutos con ropa vieja, sin materiales (eso sí, tenemos unas pizarras digitales de cojones), y sin bocadillos, y que muchos de ellos vienen sin haber desayunado.

 (No comen pescado, ni verduras ni frutas, mucho menos, carne de ternera de pasto, << BIO>>, con los salarios del obrero español, solo alcanza para pastas, legumbres y mucho pan blanco, de esas barras largas... a la que añaden productos elaborados con aceite de palma, antes, tomaban pan con aceite de OLIVA y tomate, eso ha pasado a la historia, el aceite de Oliva, es ahora sólo para uso exclusivo de la clase pudiente... Con Franco solo vivían bien, los afiliados del régimen, y ahora es igual, nada ha cambiado para la clase trabajadora simple. Ni siquiera, pueden pensar en crear una familia, la gente desilusionada. Ni siquiera pueden tener una casa en alquiler...)

Por si no lo sabe, yo se lo digo: <<Muchos de mis alumnos tienen padres en paro, desahuciados, y han vuelto a vivir en la casa de los abuelos, se las apañan como pueden y, en ocasiones, comen todos los días. Pero no, no estamos en Sierra Leona, y aquí lo que tenemos que hacer es revisa lo que hacen los profesores, y pagarles según la peoná. ¿De verdad cree usted que los profesores somos unos dinosaurios que no nos (qué palabra más pesada) <<reciclamos>>?

Usted, en la clausura de un Congreso sobre Educación y Nuevas Tecnologías, en Madrid (yo estaba allí) cerró las jornadas con la siguiente frase: <<Un burro conectado a Internet no deja de ser un burro>>. Yo en estos tiempos que nos están matando le apostillaría: <<Un niño marginado por la sociedad, viviendo en las orillas de la exclusión, vapuleado por una televisión que palmea el orgullo por la incultura, sufriendo la tristeza infinita de sus padres abandonados en la derrota... incluso con esos <<profesores buenos>> que usted demanda, está en el otro lado. Y nosotros lo vemos. No sé si usted, y la sociedad en general, lo ven también>>.

No sé qué le ha pasado. Quizá, como decía alguien en un reciente congreso, su fama de ensayista se haya eclipsado y ahora busque la gloria por el camino fácil, tal vez se haya pasado al otro bando, probablemente allí viva más cómodo. Sin embargo, puede que usted lleve razón: vamos a evaluar a todo el mundo.

Los pedagogos cobrarán según sus resultados. Los filósofos también. Los médicos según los pacientes sanados. Los barrenderos según los metros cuadrados barridos. Los padres según los valores y responsabilidades, y disciplina, y alegría, con que sus hijos llegan a la escuela. Los arquitectos, jo los arquitectos, según la belleza y coste de sus edificios. Los inspectores de Hacienda, también según sus resultados sobre el fin del fraude fiscal.

Los Medios de Comunicación, según su grado de responsabilidad sobre la veracidad, la no manipulación, y su labor de conciencia social en lo referido a la Educación y a la Cultura en general. La Banca, según los datos de Acción Social y de falta de oscurantismo en sus prácticas. Y también según sus resultados en la creación de riqueza y bienestar social. Los empresarios según su compromiso con los trabajadores y la justicia de sus salarios. Y los políticos, según el grado de cumplimiento de sus promesas y la honradez demostrada... mejor lo dejamos>>.

Señor Marina, por supuesto que hay profesores mejores que otros (como hay cajeros mejores que otros, médicos mejores que otros, funcionarios de Hacienda mejores que otros...). Por supuesto que todos debemos intentar mejorar en nuestro quehacer diario, pero sus palabras, la directez de su sintaxis connotan una agresividad inadmisible. Parecería que usted ha querido pasar a formar parte de ese coro de francotiradores que siempre apuntan en la misma dirección, nunca en la global, esa no interesa.

Que le vaya bien en su nuevo planeta, señor Marina.

Luis Enrique Ibáñez es profesor de Lengua y Literatura en Sanlúcar de Barrameda. Es autor de la novela Duelo de palabras, y editor del  blog de cultura y política Dueloliterae. Enero 2016, Sangre de Perro.

Filosofó debe ser audaz para acabar con los tiempos difíciles. El mundo de hoy nada tiene que ver con el que conocíamos hace solo veinte días. Pero eso no tiene por qué ser malo: ahora tenemos la oportunidad de llevar a cabo una transformación necesaria que quizá estábamos postergando por las prisas y las obligaciones, también por los miedos. ¿Cómo afrontar este difícil reto? Cambio de Era, cambio de mentalidad. Ser más espirituales, nos da una visión y orientación para hacer de esta crisis perpetua un laboratorio de evolución personal. Tras la sorpresa inicial, el desánimo y el miedo, entramos en lo que el escritor Andrés Pascual llama <<la era de la incertidumbre>>, en la que muchas puertas se están cerrando, pero a la vez se abren muchas otras, si somos capaces de estar atentos y con mentalidad abierta.

<<Demolida la seguridad del viejo mundo, lo que suceda a partir de ahora dependerá de cada uno de nosotros. Sin ningún pudor, yo me declaro optimista, ya que, tras estas conversaciones con médicos, economistas, psicólogos y otros especialistas, me doy cuenta de todos los recursos que tenemos para encontrar una solución a cada desafío. La humanidad se adentra en un nuevo escenario, casi propio de ciencia ficción, pero si cada persona aprovecha esta aventura para dar lo mejor de sí misma, saldremos de esta empoderados y más conscientes que antes, de lo que somos y de lo que hemos venido a hacer. Saber que hay luz al final del túnel. Aunque parezca que estamos en el fondo de un pozo, comenta la psiquiatra Marian Rojas, en realidad nos encontramos en un túnel. Puede que no veamos la salida, colapsados por el alud de informaciones negativas, pero todo -lo bueno y lo malo- tiene un inicio y un final. De esto se sale, con la ayuda de Dios, venceremos al Señor del Mal, el Diablo Lucifer.

Sólo con la libertad y recta intención de ayudar sin espectáculo, pudo, por propio conocimiento, y también por experiencia, aconsejar. Jesús dijo a sus discípulos: <<Cuando ayunéis no aparezcáis triste como los hipócritas, que demudan su rostro para que los hombres vean que ayunan: en verdad os digo, ya recibieron su recompensa. Tú, cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara, para que no vean los hombres que ayunas, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.>>

Se comprende bien en estos textos hasta qué punto la vida de Jesús quiere ser callada y pasar inadvertida, quiere ser serena y no inquieta, aunque por dentro le consuma un fuego devorador. La vida de Jesús consiste en ser y no en aparecer. Es más, quiere expresamente que desaparezcan las señales anteriores del sacrificio, para que no lo vean los demás, sino sólo Dios.

Cristo <<se hizo obediente hasta la muerte y muerte de Cruz>>. Esta virtud de la obediencia se manifiesta sorprendentemente en su vida oculta. <<Les estaba sujeto>> leemos en los Evangelio, es decir, obedecía en todo a sus padres, aunque El tenía un conocimiento divino de la realidad y no necesitaba ser enseñado de nadie. Sabía en todo momento lo que tenía que hacer y no era preciso que nadie se lo indicase. Mas, aun así, se sometía al mandato de sus padres, sin que intentara evitar su autoridad. Y esta obediencia se extendía a toda esa serie de obligaciones de un hijo que vive en familia con sus padres, y, por supuesto, al aprendizaje del oficio... Es una obediencia serena y profunda y sin reservas. Cristo sabía que Dios actúa, ordinariamente, <<a través de medios humanos>>, que hay un orden y una jerarquía en todas las cosas y que es preciso seguirlos si queremos cumplir la voluntad de Dios. Su personalidad de Hijo de Dios se esconde bajo esa sujeción y sometimiento. Es como un joven más de Nazaret. Eternamente actúa como perfecto hombre.

Dios elige sus hombres, son instrumentos, hombres de Dios, con sus virtudes y sus errores terrenos, esos elegidos son <<catalizadores>> tienen el poder de bajar bendiciones del cielo a la Tierra y son muchos. Demos gracias porque Dios ha iluminado a ejércitos de hombres buenos, ellos nos liberaran de las razas ocultas que viven en la Tierra, nuestros enemigos ocultos; son muchas razas. Jesús nos enseña cómo protegernos de los "diablos"... Lee el Evangelio. Los libros del Zohar habla mucho de estos seres, desconocidos y malignos; no dejes de estudiar nunca. La verdad os hará libres.

Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Gracias, lo agradezco de todo corazón. Señor, recuerda esto: Jesús vive en la pobreza pero no era un mendigo. Era pobre pero tiene una casa en que albergarse, y Su Madre, María, tenía una olla siempre caliente sobre el fuego. Paz y pan para toda la Humanidad. No se contenten con migajas. Luchen con dignidad, por una vida digna y feliz. Amén.


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