domingo, 26 de enero de 2025

El Bosque Mágico - En busca de la verdad 86º

 <<Nada puede ayudar más a una persona a superar o soportar los pesares que la conciencia de tener una tarea en la vida.>> Víctor Frankl escribió estas palabras mientras soportaba la locura y la brutalidad del campo de concentración nazi de Auschwitz durante la Segunda Guerra Mundial. Aprender que tienes una misión heroica y ponerte a la altura de esa misión es el tercer paso que te recomiendo cuando empieces a introducir realidad mágica en tu vida. Llamo a este camino <<iluminación a través del propósito>>. Todo en el Universo tiene un propósito. De hecho, la inteligencia invisible que fluye a través de todo con un fin determinado fluye también a través de ti. A fin de experimentar la realidad mágica es necesario efectuar un cambio espectacular y pasar de los resultados a los propósitos. Se empieza a logar esto viendo nuestra presencia aquí desde una nueva perspectiva.>> 

<<Prueba brevemente este nuevo modo de pensar acerca de ti mismo y ve si tiene sentido y si te parece adecuado. Si te parece absurdo y no crees que vaya a ser adecuado para ti, vuelve a los resultados o al aprendizaje a través del sufrimiento.>> Cómo pasar al propósito: <<He aquí un modo de iniciar el proceso de pasar al propósito. Piensa primero en el concepto de eternidad. Admitamos que ésta es una idea confusa para nuestra mente, pero piensa simplemente en lo que significa la palabra eternidad. No hay principio ni fin, igual que en el concepto de Dios o de Naturaleza o de Universo. Pero para siempre. Al contemplar el concepto de eternidad, ten en cuenta que lo haces desde dentro de una forma física, tu cuerpo, que sí ha empezado y sí terminará. Ete yo físico puede considerar un concepto que desafía los comienzo y los fines, pero no puede experimentarlo directamente. Esto es cosa de la mente.

Sin embargo, el concepto de eternidad es algo que sí puedes aceptar. Sabes que el Universo no termina en ningún punto en concreto. Sabes que había algo llamado vida que existía antes de tu concepción. Si eres capaz de considerar la eternidad desde el interior de tu cuerpo efímero, ello ha de ser debido a algo existente dentro de tu yo no físico. <<Intenta ver tu vida como un paréntesis en la eternidad. Este paréntesis se abre en el momento de tu concepción y se cierra en el momento de tu muerte. El espacio dentro de este paréntesis es tu vida, rodeada de algo que se llama eternidad.>>

Este paréntesis se abre en el momento de tu concepción y se cierra en el instante de tu muerte. El espacio dentro de este paréntesis es tu vida, rodeada de algo que se llama eternidad. Este algo que llamamos eternidad no se experimenta físicamente y, sin embargo, existe de manera misteriosa en el interior de la mente. Hay algo que forma parte integral de nosotros y que es invisible. Llamémoslo mente, pensamiento, conciencia, alma, incluso Louise si quieres. El nombre que se dé no importa. El yo invisible, esa parte que no es tu yo sensorial físico, es la parte capaz de contemplar la eternidad. Si aceptas, aun levemente, la idea de eternidad, ésta es real para ti. Si eres capaz de convivir con la idea de eternidad, a ti te corresponde explorar esta idea. Y si te hallas en el punto en que eres capaz de considerar la eternidad o la ausencia de fin al menos por curiosidad, podrás utilizar esta curiosidad para ayudar a dar un propósito a tu vida. Puedes hacerlo de la manera siguiente: <<Recuérdate a ti mismo que todo existe por alguna razón, como parte de la inteligencia perfecta que es el Universo.>>

<<La sociedad en la que vivimos es cada vez más compleja y cambiante. La cantidad de conocimiento y habilidades que debemos adquirir a lo largo de nuestra vida es enorme. Las exigencias a las que estamos expuestos nos ponen a prueba cada día y eso causa estrés. El estrés es una emoción natural y no sólo existe en los humanos. Se produce por una experiencia en la cual las demandas sobre un organismo exceden su capacidad natural de autorregularse. Generalmente, todo organismo trabaja duro para mantener un equilibrio (u homeostasis), pero estímulos procedentes del entorno o del propio organismo pueden perturbar dicho equilibrio. La buena noticia es que poseemos el equipo mental básico para manejar el estrés. Pero necesitamos aprender cómo usarlo para prevenir, o al menos mitigar, los problemas que surgen cuando nos enfrentamos a demasiado estrés. El estrés no siempre es malo. El estrés positivo aumenta el estado de alerta y estimula el rendimiento durante periodos cortos.>>

<<Nuestras historias de vida son únicas y, en consecuencia, podríamos inferir que nada útil se extraería al analizar o conocer vidas ajenas. Sin embargo, en nuestra individual existencia, todos recorremos caminos de alguna forma superpuestos.>> Jorge Bucay.

<<Hay un patrón narrativo que se repite en todas las historias y que marca las tradiciones de los pueblos. A este patrón se le conoce como El camino del héroe>>. En 1949, Joseph Campbell publicó un maravilloso libro llamado El héroe de las mil caras, compartiendo el resultado de años de trabajo e investigación sobre los mitos y leyendas de todo el planeta. El estudio demostraba que había un patrón narrativo que se repetía en todas las historias que marcaban las tradiciones de los pueblos. Todos los héroes habían recorrido un camino similar para poder transformarse al cabo en referentes de sus respectivas tradiciones.>>

<<A este patrón se le conoce como <<El camino del héroe>> y puede rastrearse en la biografía de personajes tan significativos como Moisés, Jesús o Buda, así como en la trama de cualquier héroe de la literatura juvenil, en el guión de las películas de aventuras y, también, en el camino de crecimiento de cada uno de nosotros. La aventura del héroe tiene tradicionalmente entre seis y diez etapas. Su secuencia básicamente se podría describir así: Partiendo de una cotidianidad de la que se queja, pero en la que de algún modo está cómodo, el futuro héroe es atraído o empujado hacia el umbral de la aventura. En el primer momento, el héroe duda, pero finalmente su espíritu triunfa y él comienza su camino. Reconoce que desea un cambio y lo cree posible, aunque intuye que correrá riesgos. Se encuentra algo perdido y no sabe por dónde empezar.>>

<<Cada prueba que el héroe supera lo modifica y lo fortalece; se vuelve más hábil, sabio y poderoso>>. La ayuda puede llegar a través de libros, encuentros, sucesos inexplicables o sincronicidades. Así, aprende y se entrena para avanzar en la aventura. Predominan la curiosidad y el entusiasmo, aunque también hay momentos de decepción o frustración porque el avance es más lento de lo que esperaba. El maestro aconseja, protege y acompaña. (Todos recuerdan el ejemplo, ya clásico del cine, del encuentro de Luke con su maestro Yoda en La guerra de las Galaxias). El héroe aprende las <<reglas del nuevo mundo>>. Las emociones son intensas y cambiantes. Hasta que avanza a través de lo desconocido: lo amenazan peligros y consigue aliados.>>

<<Cada prueba que el héroe supera lo modifica y lo fortalece; se vuelve más hábil, más sabio, más poderoso. Un tiempo después, llega la Prueba suprema: el aventurero sabe que se enfrenta con su propia muerte. Siente terror y coraje. Se conoce así mismo, sus fortalezas y debilidades, aprende a escuchar su propia voz interna. Después superará la prueba, sobrevivirá y recibirá una recompensa. Es el momento de reconciliación con el entorno y consigo mismo. Es la Iluminación y la Apoteosis. Una parte de él solo desea permanecer en ese estado y otra quiere regresar a compartir con generosidad lo aprendido ( podríamos poner por ejemplo el regreso de ET a su mundo después de haber conquistado su amistad con los habitantes del planeta). Al final, el héroe regresará triunfante a su mundo, crecido y fuerte. Sabe de su potencia. Regresa no para confrontar, sino para traer su luz al lugar de donde salió>>.

<<Cuando se enfrenta con su propia muerte, se conoce a sí mismo y aprende a escuchar su voz interior>>. (Por ejemplo, el caso del Presidente de los Estados Unidos de América, el señor Donald Trump). También el proceso de convertirse en adulto se parece a La aventura del héroe, contada por Campbell. Un viaje que comienza en la adolescencia y que termina cuando el joven asume su nueva condición de adulto y es capaz de sostener esa realidad frente a sus padres. Podemos identificar claramente seis etapas en este proceso: La primera, la de la Inocencia, la vivencia del <<paraíso familiar>>. Una situación de dudoso equilibrio, de dependencia y sometimiento al que sabe, te cuida y te quiere. Aquellos que desde el principio dicen que te ofrecen todo a cambio de nada.>>

<<La segunda etapa, que se corresponde con la Llamada, se estable cuando los hijos comienzan a ser conscientes de las diferencias y los desacuerdos insalvables. Aparecen aquí, por primera vez, la vivencia y la necesidad de la propia identidad (soy diferente). Es común en este momento la fantasía de no ser hijo de los propios padres (yo soy maravilloso y ellos no... ¡debo haber sido adoptado!).

<<La tercera etapa equivale a la Partida. Comienza con la rebeldía y lleva al joven al umbral de salida del Paraíso, en el cual, ahora, se siente prisionero. En la historia de Adán y Eva cuando nos muestran que desobedecer también es crecer.>>

<<La cuarta es el Entrenamiento. Una etapa llena de frustraciones, una etapa de descubrimiento de los propios recursos, de desarrollo de las habilidades y de encuentro con otros saberes, personas y grupos que hacen las veces de maestro. También tomamos conciencia aquí de las propias limitaciones y de la existencia de algunos compañeros de ruta no demasiado nutricios>>.

<<La quinta, El medio héroe llega a la etapa de la Prueba y la Batalla con estas herramientas y, como mínimo, debe vencer a sus fantasmas, dejar de culpar a los padres, asumir su responsabilidad y adueñarse de su futuro. 6ª La última etapa, la de compartir lo aprendido y rescatar la figura de los padres, que se conoce con el nombre del Retorno, es aquella en la que los hijos vuelven al entorno familiar. Aunque ya nada es lo mismo estos hijos ya no son nuestros, sino, como decía Gibran, son hijos e hijas de la vida, y la familia a la que <<regresan>> quizás sea la que ellos mismos formarán.>> 

<<Pero para llegar a ser ex hijos, es importante aceptar que la cancelación de nuestra <<hijidad>> no cancela nuestro vínculo, sino que lo acota a ser apenas un aspecto de lo que soy y sobre todo alguna parte de lo que fui.>>

<<Demián Bucay. El neozelandés Peter Jackson dirigió una trilogía fílmica basada en el libro de J. R. R. Tolkien, El Señor de los Anillos. Creo que el recorrido de uno de los personajes de la historia ilustra bastante bien el proceso de alguien que se convierte en ex hijo. Se trata de Aragorn, heredero al trono de Gondor, el más grande y más noble reino de los hombres. Pese a ese linaje, Aragorn ha estado desde hace años ocultándose en las sombras, como un vagabundo, y haciéndose llamar Trancos. Es cierto que, de haber revelado su identidad, Sauron, el Señor Oscuro, tal vez lo hubiese descubierto y destruido. Pero no es menos cierto que el <<perfil bajo>> de Aragorn obedece también a una secreta vergüenza.>>

<<Él es heredero de Isildur, el último rey de Gondor, que derrotó una vez más a Sauron, pero que, a causa de su ambición, no destruyó el anillo que este portaba y permitió así que el mal perdurase.>> Al comienzo de la trilogía podemos ver a Aragorn contemplando con pesar la espada rota de Isildur: -¿Por qué temes al pasado? -le pregunta la mujer que lo ama-. Eres el heredero de Isildur, no Isildur mismo. No estás atado a su destino. -La misma sangre corre por mis venas; la misma debilidad -le responde Aragorn.>>

<<Los héroes se preparan para la batalla final y Aragorn recibe una visita, se trata del sabio señor de los elfos y padre de su amada: -Vengo de parte de alguien que te ama- dice, y le entrega a Aragorn un objeto envuelto en una tela. Aragorn descubre el obsequio y encuentra que no es otra cosa que la espada de Isildur, que ha sido fundida y reforjada bajo un nuevo nombre. -Auron no habrá olvidado la espada que lo derrotó -dice el elfo- Conviértete en aquello para lo que naciste.>> <<La conciencia gobernada por la fe posee un potencial ilimitado. <<La fe del hombre se mide por su confianza en sí mismo y por su capacidad de imaginar su destino>>.

Cuento la Bella y la Bestia: <<Hace mucho, mucho tiempo, había un rico mercader que tenía tres hijas. A la menor la llamaba cariñosamente Bella (y tenía un corazón tan bello como su apariencia). Un día, cuando sus barcos cargados de género se hundieron en medio de una terrible tempestad, el mercader perdió toda su fortuna. De repente estaba arruinado y tuvo que cambiar su lujosa mansión por una pequeña casa en el campo. A pesar de su infortunio, Bella permanecía optimista y hacía todo lo posible por mantener su humilde vivienda lo más limpia y ordenada posible. Por el contrario, sus hermanas eran perezosas, resentidas y aprovechaban la más mínima oportunidad para criticar a la más trabajadora.

Quiso el destino que uno de los barcos consiguiera sobrevivir a la tragedia y llegar al puerto. El mercader se preparó para viajar hasta allí con objeto de recuperar una parte de sus bienes. Antes de partir, les preguntó a cada una de sus tres hijas qué regalo quería que le trajese. Las dos hermanas mayores le exigieron nuevos vestidos y joyas, pero lo único que pidió Bella fue una rosa.

Al llegar al puerto, el mercader se enteró de que la carga había sido requisada por cuestiones legales, tras lo cual abandonó el lugar más pobre de lo que ya estaba. Cabalgó a través de un bosque denso hasta que una terrible tormenta le obligó a detenerse. Cansado, hambriento y muerto de frío, el mercader estaba a punto de sucumbir cuando de repente vio un castillo iluminado, era como un faro en mitad del sombrío paraje. Llegó con su caballo hasta el patio y allí encontró un establo abandonado lleno de heno. Atendió al caballo y se dirigió hacia el castillo. La puerta estaba abierta, y sobre la mesa del salón había preparada una suculenta cena para una persona. Después de esperar lo que le pareció una eternidad, el mercader no pudo aguantar más el hambre y devoró los manjares. Al terminar, alzó la vista hacia el techo y dio las gracias a lo que supuso que sería una generosa hada por todas aquellas viandas.

Después de eso caminó por los salones y encontró una habitación con una cama, dónde cayó profundamente dormido. A la mañana siguiente, ensilló su caballo y estaba ya a punto de salir de los dominios del castillo cuando vio un rosal. <<¡Ah, una rosa para mí Bella!>>, pensó. Pero tan pronto como la arrancó un horripilante aullido quebró el aire de la mañana y revoloteó con furia sobre la cabeza del mercader. ¡Tú, ingrato! -le increpó una enorme criatura de apariencia bestial. El mercader cayó de rodillas y le suplicó clemencia. -Por favor, solo estaba cogiendo una flor para mi hija. No pretendía hacer nada malo.

-Te permitiré que regreses a tu casa a cambio de una de tus hijas -rugió la bestia-. ¡Tienes tres días para volver con ella; de lo contrario te arrepentirás de haber nacido! Ahora vuelve a la habitación donde dormiste y trae la caja de oro que hay sobre la mesa. Te servirá como recordatorio de nuestro trato.

El dócil mercader obedeció y tomó la caja antes de salir huyendo. Les contó a sus hijas su desventura y Bella le dijo que la llevara con la bestia. El padre se negó rotundamente, pero cuando pasaron los tres días Bella montó en un caballo al lado de su padre. Al llegar al pavoroso castillo, vieron que en el salón la mesa estaba puesta con dos cubiertos. Comieron y lloraron hasta que, a regañadientes, el padre abandonó el castillo.

Cuando el anfitrión apareció delante de Bella, no era el ogro furioso que esperaba. En lugar de eso bestia le habló con amabilidad y con una elocuencia que le intrigó. Y generosamente se encargó de proporcionarle toda clase de comodidades y bellos vestidos.

Todas las noches Bestia se reunía con ella para la cena, y en poco tiempo Bella se encontró deseando que llegara ese momento y la animada conversación que le seguía. De hecho, disfrutaba tanto estando con él que ya casi se había olvidado de que aquel fino caballero era en realidad una bestia. De repente, un día Bestia le preguntó: -Bella, ¿te quieres casar conmigo?

Bella se quedó sin aliento, pensó un momento y finalmente dijo: -No, Bestia, eso no podría hacerlo. 

Bella pasó tres meses en el castillo, absorta en la gran cantidad de libros que Bestia le conseguía. Cada cierto tiempo este le preguntaba si quería casarse con él, pero Bella lo rechazaba. Todo fue bien hasta que un espejo mágico le reveló a Bella que su padre se encontraba desconsolado y enfermo. -Por favor, Bestia -imploró Bella-, ¡debo ver a mi padre enseguida! -Te dejaré ir a verlo si no olvidas volver aquí en siete días -dijo Bestia sombríamente.

Bella regresó a casa y ayudó a cuidar a su padre hasta que este recuperó la salud. Sus celosas hermanas la miraban con gran envidia, viendo los beneficios que podía proporcionar ser la querida de una bestia adinerada. Y con esto empezaron a maquinar la manera de deshacerse de ella. Se frotaron los ojos con cebolla y fingieron estar llenas de remordimientos por la manera en que la mente las creyó y accedió a su petición, pero tuvo una corazonada y supo que debía volver con bestia.

Sin embargo, cuando regresó ya era demasiado tarde. Allí estaba Bestia a punto de morir en su querido jardín de rosas. Lo agarró con sus brazos y lloró: -Oh Bestia, te amo tanto... Por favor, quédate conmigo y deja que vivamos nuestros días como marido y mujer.

Al pronunciar estas palabras, el castillo se iluminó y Bestia se convirtió en un apuesto príncipe. Un hada maligna le había echado un maleficio que solo el amor verdadero podría romper para devolverle, con su poder transformador, a su verdadera forma. Bella y Bestia regresaron al castillo y vivieron felices por siempre. 

El Amor siempre vence al mal. Podrá esto no ser grandioso, imponente; pero es grato al corazón, y regala bien humano. Casi estoy por decir, aunque muchos se escandalicen de ello, que es lo contrario de lo que ocurre con el mayor de toda esa serie de poetas que forman parte de la llamada poesía coral: Píndaro. De él dice un historiador de la literatura griega que <<su expresión se ajusta en muchos aspectos a la epopeya>> y <<que su construcción es frecuentemente muy enredada, el estilo elevado y solemne y, a veces, artificioso>>. Bien saben estos defectos suyos sus traductores, que suelen tener que dejar oscuro lo que oscuro hallaron, como también cuantos lectores modernos, no especializados en estos estudios, han querido intimar algo, sin lograrlo, con el que Horacio llamó <<el cisne de Dirce o de Dircea>>, esto es: de Tebas, en aquellos versos que la conocidísima y retorcida traducción de Javier de Burgos puso al alcance de todos los que no pudieran leerlos en el original: 

<<De cera en alas se levanta, Julio, /quien igualarse a Píndaro ambicione,/ Ícaro nuevo, para dar al claro/ piélago nombre. / Cual de alto monte despeñado río,/ que hinchan las lluvias y sus diques rompe,/ hierve, e inmenso con raudal profundo/ Píndaro corre;/ digno del lauro del augur Apolo,/ en metro libre y peregrinas voces,/ ora atrevido, altos ditirambos/ músico entone,/ ora a los dioses, a los reyes ora,/ progenia excelsa de los dioses, loe,/ de ígnea Quimera y bárbaros Centauros/ los domadores./ O ya, ceñidos de la elea palma,/ púgil ilustre y rápidos bridones/ inmortalice en canto duradero/ más que los bronces;/ o llore al joven al amor robado,/ o aureas costumbres, ánimo y blasones/ suba a los astros, porque torpe olvido/ nunca los borre./ Sostiene el aura al cisne de Dircea,/ si de las nubes se alza a las regiones;/ mientras de Tíbur, Julio, en el sombrío/ húmedo bosque,/ con largo esfuerzo, cabe la onda pura,/ yo humilde ajusto al metro mis canciones,/ cual al tomillo la afanosa abeja/ liba las flores.>> 

<<Horacio se comparó a sí mismo con la abeja que liba afanosa las flores del tomillo, humildes, con largo esfuerzo, y a Píndaro con un río hinchado por las lluvias, inmenso, que rompiendo sus diques, se despeña hirviente desde alto monte, corriendo después con raudal profundo, es el mayo homenaje que un poeta pudiera pedirle a otro, nada menos de la talla de Horacio>>.

Yo, no tengo títulos, ni libros escritos por mí, con páginas pintadas de color negro ni púrpura; más tengo ganas de confiar en las almas buenas, que traigan la dulce paz al mundo y la alegría toda la Tierra, y, se goce y endulzada se disfrute la vida. Solo un camino es dado para llegar a Dios; y estoy contenta de haberlo encontrado; más los hay de ánimo agobiado que ahoga su alma en vino agrio; infinita la noche del que duerme al raso, y es que van huyendo de los tiranos; en angustias viven en el día, ¡gente afligida! Porque un puñado de egoístas les roban las tierras y la vida. Versos infinitos con final feliz, instigan subiendo el precio del petróleo al alza, los cereales suben al alza y bajan los hombres la cabeza enterrando a sus hijos, en las trascuesta del cementerio. De piedra tienen el alma estos villanos, el corazón frío. Así, el perseguido en otras vidas perseguirá al que lo azuza y lo mata de agobio. Piensa en la suerte futura. Y piensa en tu alma, salvar el alma del fuego eterno. Cristo lo dijo mil veces. No he venido a sanar a los justos de un catarro; Yo he venido a sanar a los enfermos de avaricia; a los egoístas y a salvar su alma de los males infinitos del infierno.

Hasta cuando así Dios lo quiera. El Triunfo es nuestro Satán está arrestado en el abismo por mil años. Podrá ser la vida alegre e imponente. Nuestros nietos contarán con mejor Educación. Lo dijo un hombre sabio de ceras son las alas de los ladrones siempre caen, siempre se cojen. Bien saben, que para Dios todo es posible. Y, algunos dicen que Dios no existe. Y, ¿tú porque adoras en los altares de piedra? ¿A quién rinde un homenaje, si Dios no existe? Señor, ilumina a estas almas tristes. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Para vivir sano hay que comer oro molecular. Y, para vivir con alegría hay que colgar del cuello una cadena de Oro con la Imagen de la Virgen de la Esperanza, o de la Madre Guadalupe, del Carmen o de la Paz. Amén.

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