No se deje amargar la vida. Tiene que vivir bien la niñez, la juventud y la madurez, para vivir bien toda la vida, buena alimentación, aire y agua limpia y pura veras que de años dura. Todos podemos dar vida a los años. Es un tiempo que invita a la purificación física, mental y espiritual. Es muy importante, superar las adicciones, evitar las dependencias que minan la salud. Mira y observa, los malvados, dominaron y eliminaron a los hippie, a la juventud, de los años cincuenta sesenta , setenta, ochenta..., y mira, observa la juventud de los Estados Unidos de América, matan a 70.000 personas por año. En la ciudad de San Diego- California sufre una epidemia gente colgada de las drogas: Fentanilo, el nuevo veneno de los cárteles. Estas Drogas son 50 veces más potente que la cocaína, el opio o la heroína...etc.
Vivimos en una época de confusión, una especie de paraíso para los mixtificadores, para los profesionales del engaño. Antiguas ideas son desempolvadas y transformadas en bandera por los mil falsos profetas que intentan saciar el hambre de verdad de una sociedad insatisfecha de sí misma. Nunca como hoy ha habido tantos poseedores de la "verdad", porque nunca como hoy ha habido una sociedad tan consciente de su propia mentira, de la rotunda falsedad de sus cimientos. Tenga el hombre la antigüedad que tenga, y digan los paleontólogos lo que digan, lo más probable es que la historia de la Humanidad esté hecha de saltos y caídas, de ciclos completos en lo que el hombre llega a un determinado nivel social y técnico y luego cae en picado hasta cero, para comenzar de nuevo otro ciclo.
Nosotros, la gente de este tiempo, tenemos el privilegio de poder elegir, vivir una vida eterna aquí en la Tierra o desaparecer. Todo lo explica los dos grandes, los únicos profetas buenos, con más hechos proféticos cumplidos, Isaías y Jesús de Nazaret. Podemos elegir vivir en el Reinado de Jesucristo, un milenio. No es imposible. Es la verdad. Está explicado en los Textos Sagrados, entre muchos misterios, enigmas, secretos, falsedad ¡brilla la verdad! Lo sé, porque lo he visto. He visto nuestro futuro. Lo malo y los malvados caen en picado hacia el abismo. No me impulsa un mal sentimiento, ni un presentimiento, lo sé, porque lo he visto. Malvados al abismo, y de ahí al Infierno eterno. Lo sé, porque lo he visto. Invito a la reflexión.
A menos escala sucede eso de desaparecer, en los países, en los imperios, y el estudio de estos ciclos históricos es una invitación a la meditación hacia donde vamos, a la reflexión que hacemos mal. Llevamos años hablando del fin del mundo y no porque termine un milenio -ya no somos tan necios-, sino por una especie de conocimiento inconsciente, de aviso endógeno, de que la situación presente no conduce a sitio alguno, de que algo tiene que cambiar, si no es que ya está cambiando. Creo que quienes utilizan el término "fin del mundo" como algo definitivo, material, pretenden solamente su suicidio, en el que quieren incluir a toda la Humanidad por aquello de que "mal de muchos, ganancia de los malhechores". Gobiernos de borregos siguiendo la voz de su amo. Engendrando, miedo, en la gente una sociedad atemorizada, para venderles el cuento del Gato con Botas; y de ahí aceptan que masacren a los ciudadanos con virus creados en los laboratorios, SIDA o COVID; vacunas infectadas con diferentes tipos de mierda; cultivo con semillas de laboratorio. ¡LLEGO LA VENTOLERA TRUMP! Esto se acabó. Como que Cristo nació de la Virgen María. Los hombres dignos y honestos tomarán el mando de los gobiernos. Se acabó el rollo. Y, ve y observa, mira la hemeroteca del futuro del planeta: El fin de los sionistas políticos, de los usureros y de todos los bandidos embadurnados del betún del Diablo Lucifer.
Cada cual está en su perfecto derecho de opinar lo que le venga en gana, lo único aconsejable es no formar opinión si se carece de la información necesaria; desgraciadamente, la norma general es decir: "Esto es una tontería", cuando en realidad no se sabe de lo que se está hablando y uno tiende a basarse en opiniones ajenas, cuando son muchos los imbéciles que se sienten con derecho a opinar por los demás, con lo que se corre el error de estar haciendo eco a un imbécil. Dejando, pues, pendiente una opinión fundamental sobre la Historia Humana, fundamentada en los criterios del que gobierna en el momento o por los vencedores de las guerras. Las artes adivinatorias, como el Oráculo del I Ching, la Astrología, el Tarot etc., condenada por la Iglesia católica, dice mal, porque Jesús de Nazaret era un visionario, un adivino del por venir de la Humanidad.
Cuando Jesús nació en Belén de Judea, el Sol ingresaba en el signo zodiacal de Piscis. Este signo corresponde a la casa 12 y está regido por Neptuno, lo que es tanto como decir que es un signo de agua, espiritual, místico y pasivo. Ciertamente, un sentido oculto, esotérico, se ha extendido en todo cuanto la Humanidad ha construido en este tiempo. Símbolos oscuros agitándose sobre un fondo de sentimiento mágico, opresivo, que ha embadurnado al hombre de estos últimos veinte siglos. Como corresponde a la definición astrológica de Piscis, lo espiritual, lo místico, ha dado color a su historia.
Ni siquiera podemos decir el <<fin de nuestro mundo>>, porque ya estamos en un terreno de nadie, el mundo anterior está terminando al tiempo que el nuevo está comenzando; ni hemos salido ni hemos entrado; estamos atráncados, como un río al que se obstaculiza con piedras, el fluir de sus aguas; estamos oprimidos, atrapados en el fango de la corrupción desde hace algunos años y espero, que, los Hombres Buenos se rebelen, masivamente para quitar las piedras, y dejen fluir el caudal de agua limpia y pura de la Era del Acuario.
Acuario es un signo de amistad, de confraternidad y es esta cualidad la que va a dar carácter a los próximos -2000- dos mil y pico de años. AMOR- AMISTAD Y FRATERNIDAD, pero con matices distintos a los que solemos poner en ambos sentimientos, ya que la individualidad, la originalidad, estarán siempre presentes, lo que equivale a decir que la amistad no necesitará de la identidad de criterios, que no será preciso tener ideas similares para ser amigos, algo que hasta ahora parecía inevitable y que ha conducido a la formación de grupos, no a la universalización del afecto.
Puestos a calificar un poco más los sentimientos fraternos que caracterizan a Acuario, convendría decir que existe una disolución del sentido de la acaparación de la riqueza y de la propiedad, como si el mundo fuera una gigantesca comuna de individuos (como los Cristianos originarios, que todo lo compartían y nadie pasaba hambre) dispuestos a compartir en lugar de a conceder; no se tratará de perdonar, de sacrificar el propio interés en función de la amistad, sino de aceptar. Resulta demasiado hermoso para ser verdad; sin embargo, así será si las Profecías de Isaías y Jesucristo se cumplen. La Astrología, ni el Oráculo del I Ching, no mienten, y, puedo insistir en ello, pruebas hay sobradas, si uno quiere verlas, de que la Biblia, la Astrología, la auténtica, no mienten.
Aunque la historia de la cultura y de la filosofía occidentales de los últimos siglos es muy compleja, cabe señalar un factor común, que muestra una notable unidad de fondo en medio de una gran diversidad de matices. Ese factor común es la eliminación -primero de tipo agnóstico, después como afirmación crítica- de todo aquello que supera al hombre, de todo aquello de lo que el hombre no es causa. En lo religioso, ese empeño de eliminar todo lo que supera al hombre tiene un momento decisivo -aunque parezca lo contrario en una primera mirada- en Lutero. En filosofía, el racionalismo origina enseguida dos líneas principales de desarrollo, que irán conduciendo respectivamente al materialismo y al idealismo.
El marxismo no es algo que haya surgido espontáneamente, una construcción completamente nueva que pueda atribuirse a la inventiva de Karl Marx, aunque es indudable que ésta fue determinante en su producción. Se ha escrito, con razón, que <<el marxismo es el término supremo en que ha desembocado el pensamiento moderno>> (Daujat).
Por eso, es necesario considerar las tesis y argumentaciones marxistas, sin olvidar su matriz. Es esta matriz lo que permite captar significados que, de otro modo, pasarían inadvertidos o fácilmente serían mal interpretados. El mismo sentido de las palabras que el marxista no usa no es el directo, el que tiene en su referencia directa a la realidad de las cosas según el conocimiento espontáneo -o en su continuación científica según la filosofía clásica-, sino que su significado propio depende del pensamiento de filósofos anteriores. De hecho, con frecuencia, los marxistas remiten el valor de la fundamentación de puntos importantes de su pensamiento a lo que han escrito algunos autores anteriores.
Si esto no se tuviera presente, fácilmente se podrían señalar abundantes contradicciones -y patentes falseamientos en relación con la experiencia- en los textos marxistas. Sin embargo, hay que decir que, aun existiendo fracturas innegables y no pocos saltos en el vacío, la solución no es tan sencilla, como lo prueba el hecho de que bastantes intelectuales -también de nuestros días- se han adheridos a esas doctrinas. Sería, por ejemplo, una continua fuente de confusión no tener en cuenta que cuando Marx y seguidores hablan de la conciencia, se refieren a la conciencia sensible (siguiendo a Feuerbach); cuando distinguen entre objetivo y subjetivo, lo hacen al modo hegeliano, etc.
Puede decirse que el marxismo trata de recoger y satisfacer tanto las instancias del idealismo -exigencia de autosuficiencia humana, de absolutización de la razón- como la del pragmatismo y naturalismo materialista: es, por decir así, un intento de síntesis de las dos grandes líneas en que desembocó buena parte de la cultura y la filosofía occidentales desde el Renacimiento y la Reforma protestante hasta fines del siglo XIX.
Ludwig Feuerbach -filósofo alemán- concebía como misión de los tiempos modernos la realización hasta el fondo de la humanización de Dios, es decir, la recuperación para el hombre de todo aquello de lo que el mismo hombre se habría ido despojando para atribuírselo a un Dios trascendente. Esta humanización de Dios, Feuerbach la veía realizarse de diversos modos, y dirá expresamente que <<el modo religioso o práctico de esta humanización fue el Protestantismo. El Dios que es hombre, el Dios humano: Cristo, es el solo Dios del Protestantismo.
El Protestantismo no se interesa, cómo el catolicismo, por lo que Dios es en sí mismo, sino únicamente por lo que es para el hombre; en consecuencia, no tiene una tendencia especulativa o contemplativa, como el catolicismo; no es teología: esencialmente no es más que cristología, es decir, antropología religiosa (Cottier, 139).
Ya antes, Hegel había calificado a Lutero como <<promotor de la verdadera libertad>>. Pero más interesante aún es el testimonio del mismo Marx, que considera la Reforma protestante como una fase, como insuficiente e incompleta, de la Revolución total: <<Lutero -dice Marx- ha destrozado la fe en la autoridad, pero ha restaurado la autoridad en la fe. Ha transformado a los curas en laicos, pero ha transformado a los laicos en curas. Ha desligado al hombre de la religiosidad el momento más íntimo del hombre. Ha liberado al hombre de las cadenas pero ha encadenado el corazón.
Pero si no ha sido la verdadera solución, ha sido el auténtico planteamiento del problema>> (Filosofía del derecho, 498). No está de más detenerse en la persona y en la vida de Martín Lutero (1483-1546), no es lugar para exponer brevemente en sus doctrina. Sí interesa, estudiar algunos elementos que hacen de su concepción religiosa un primer eslabón de la larga y tortuosa evolución del pensamiento y de la cultura occidental que ha llevado hasta el marxismo.
No está de más señalar -en orden de comprobar la influencia decisiva de Lutero en muchos filósofos posteriores- que la gran mayoría de los <<filósofos modernos>> eran protestantes (Kant, Fichte, Hegel, Feuerbach, el mismo Engels antes de caer en el ateísmo, etc.), estudiaron teología protestante, e incluso algunos de los más representativos se educaron para ser pastores. Una vez aceptada la completa separación entre fe y razón, quedaba abierto el camino a la elaboración de una filosofía que concibiese la verdad -y toda la verdad- como fruto de la actividad racional (racionalismo), y a una religiosidad fideísta, sin apoyo racional alguno, indefensa ante los embates de la razón especulativa.
Según Marx, la clase obrera se va depauperando progresivamente en el régimen capitalista, llegando a estar constituida por una universalidad negativa: el no-tener. Esa clase obrera, decía Marx, llega incluso a perder la <<personalidad>> que parece conferirle el epíteto obrera; llegaría a estar tan indiferenciada (tan constituida al no-tener), que serviría de refugio a los miembros desplazados de las antiguas clases. Estos acaerían en las filas de esta masa sin forma: sería el caso de las clases medias antiguas, de los pequeños industriales, de los comerciantes, de los artesanos y de los campesinos. El proletariado es, pues, según Marx, una clase que no es sino la resultante de la ruina de todas las clases anteriores, y toda su personalidad residiría en ser denominador común de todas las clases que habrían perdido su personalidad.
Este carácter masivo, <<indiferenciado y uniforme>>, conferiría al proletariado su negatividad dialéctica, que le constituiría en antítesis histórica de la burguesía, en clase revolucionaria <<por esencia>>.
Lenin concuerda con Marx en estos puntos, concretando el proceso de absorción de todas las masas trabajadores por el proletariado: <<En virtud de su función económica en la gran producción, sólo el proletariado es capaz de ser la guía de todos los trabajadores y de todas las masas explotadas, que la burguesía con frecuencia explota, oprime, aplasta tanto o más que a los proletarios, pero que son incapaces de luchar independientemente por su emancipación.>> (Lenin, Estado y Revolución). La visión, pues, de que las masas explotadas caen en el proletariado, es vista por Lenin de un modo menos pasivo: <<Es el proletariado (en su núcleo inicial de clase obrera) el que seguía a esas masas contra la burguesía, absorbiéndolas por eso mismo en el proletariado.
Sin embargo, Lenin restringe posteriormente esa función de guía al Partido: <<Educando al partido obrero, el marxismo educa una vanguardia del proletariado, capaz de tomar el poder (Y nunca devolverlo al pueblo soberano) y de conducir a todo el pueblo al socialismo, capaz de dirigir y organizar el nuevo régimen, de ser el maestro, el dirigente, el jefe de todos los trabajadores, de todos los explotados, en la organización de su vida social sin la burguesía y contra la burguesía>> (Lenin, Estado y Revolución). ( Lenin, Stalin, Trotsky etc., crearon, el Fin del Mundo de millones de rusos del siglo XX. Esta sustitución de zarismo por el marxismo ahogó a los rusos en sangre. Una conducta y una táctica esclavista. Sin amor al pueblo. Y, no dudamos, que ahora, hay esclavos del comunismo.)
Corren los años setenta del siglo pasado y descubrimos a un pequeño Rafael De Pablos B., leyendo sentado en la escalera de la puerta principal, del Antiguo Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda, hoy edificio, que guarda la Biblioteca Municipal, que lleva su nombre; allí, a la sombra de la casapuerta, de una casa, que solo se construyen cuando fluye la riqueza y la prosperidad en los países, en las calles principales del centro del casco urbano, de las ciudades, más importantes, en los barrios más exclusivos, para los ricos.
Poco a poco, la mirada se aleja del niño, para abarcar a las estrafalarias zonas más deprimidas de la ciudad; los niños pobres leen bajo la sombra de un gran árbol, que solo crecen cuando los hombres se afanan en cuidar la ciudad; árboles que plantan en los barrios más pobres. Grandes hileras de moreras a cada lado de las carreteras; palmeras en los jardines; había un jardín en el barrio del Pino, cerca de la Plaza de Toros. Los niños crecen rodeados de frondosos árboles. Conocerá así Rafael, que los niños pobres estudian en la calle, porque la triste realidad es que no tienen un acomodo para sentarse a estudiar. En la mediocridad, de la España de posguerra. Nace un amor inmenso por los libros. De esas inmensas ganas, del hombre justo, de aprender y de enseñar. Nacen en Rafael, las ganas de crear las primeras salas de estudio popular: La Biblioteca Municipal. Los debates en el Ateneo.
Un árbol crece en el centro de Sanlúcar. Un árbol con muchas ramas. La pobreza de la vida doméstica, revela la incomodidad del estudiante. Rafael apuesta, y sus deseos dan vida a varios centros de lectura. También funda, <<la Asociación Amigos del Libro>>. Apacible, era la palabra que se habría empleado para describir la personalidad de Rafael De Pablos. Especialmente feliz, un hombre que disfrutaba de la vida, de su familia y gozaba con su trabajo.
Como palabra, <<pueblo sombrío>> era la mejor palabra, la más adecuada para definir con sus luces y sus sombras la ciudad sanluqueña, de aquel tiempo del principio del primer cuarto del siglo XXI. Desapacible, aquella mañana, el rostro de Rafael estaba desencajado. Salía, por la puerta de la Biblioteca, furioso, en aquel momento, el sol se inclinaba, sobre la escalera de la entrada y sus rayos calentaban el asfalto, donde caían lágrimas. Del único hombre, que se había preocupado durante treinta años, por procurar un lugar decente para la lectura y, estudio de los jóvenes de Sanlúcar, él se derrumbaba. Lo vi, nervioso, con los ojos llorosos, muy agitado, se hunde completamente en la pena. -¡Rafael,! ¿Sucede algo? ¿Qué pasa? -¡Carmen!, han nombrado a otra persona en mi lugar. -¿Como?, eso no puede ser. Después de tantos años trabajando, así te han pagado. Le dijeron, con pocas palabras, ¿no estás cansado...?
Y, los políticos y sus asesores, le dieron una puñalada en la espalda, que, le llegó al centro del corazón. Le rompieron el alma. Un alma herida se atormenta y, la depresión es a causa de <<los tormentos del alma>>. Es precioso poder leer bien en las páginas de los libros, y hacer un esfuerzo sincero por comprender el alma veraz y sin doblez de quien se entregó a un ideal: <<¡Fomentar la lectura!>>, en un pueblo, que había demasiados jóvenes somnolientos e indiferentes, con los libros; hay demasiada gente que vive en superficie y no en profundidad, que se fabrica un ente ficticio de un mundo a su medida, a su imagen y semejanza; olvidando que lo que se trabaja en la infancia, le dará acceso a la Universidad, a ser una persona íntegra.
Su gratitud para con sus padres, siempre que puede la expresaba. Ellos le enseñaron poco a poco, la actitud de servicio, que debe tener un buen maestro de la función pública, aunque por encima de todo sigue toda su vida queriendo alcanzar su ideal cambiando la sociedad, mediante la lectura, ha ido haciendo suyo ese concepto <<el saber cambia al hombre>>, pese a que ya no está de moda. El retiro forzado, de la administración, de las bibliotecas, le situó frente a una descorazonadora sensación de soledad, hundido en una guerra cognitiva. Su consuelo fue el haber recibido la gratitud de sus compañeros y de muchos ciudadanos. El amor incondicional de su familia y, su fe, en la acción, era un hijo del siglo XX con sus luces.
Desde catorce años, Rafael y María Rosa se acompañan; con ella mantenía largas conversaciones, unas veces coincidiendo y otras discrepando. Un día se unieron en matrimonio. En su casa, Rafael guarda el amor <<como oro en paño>> dos personas que son una. Como prueba, esgrime orgulloso que toda su vida ha sido fiel a su esposa. Mirándolo bien, resulta una persona que puede entrar en la esfera de lo entrañable, aunque se asemejaba más a un Padre inteligente que quería que se hiciera querer. Los libros y su mundo, determinante para su espíritu, lo ha sido también en muchas facetas de su vida. Gracias a su pasional afición conoció a su esposa, María Rosa, y por culpa de ella también estuvo a punto de perderla.
El emocionado y precipitado Rafael había quedado acuciado, porque los timbres de las dolencias, habían sido tocado en su cabeza. Lo más cierto, es lo que vio mis ojos; vi a un hombre herido derrotado, pero, bien cuidado. Todo el tiempo su mujer lo cuida con todo su amor. Lo digo, porque lo sé. Los he visto paseando por el paseo marítimo. Me inclino, ante la dulzura de María Rosa con su esposo; Rafael mimado, como un niño pequeño. Bien cuidado, aun por circunstancias duras. La chispa del amor no permite sombras en la felicidad humana. ¡El Amor siempre triunfa! Cuando se lucha en pos de un plan cultural y civilizador, que no excluye a los seres humanos.
La vida es un juego maravilloso en el que siempre ganan los enamorados, los trabajadores afanosos, los ambiciosos. No hay nada inútil en la vida. Las contrariedades, los obstáculos, las dificultades, esos acontecimientos que según el sentir general de las personas llevarían un signo <<en la lucha por la vida>>, los podemos convertir en signos + trazando fuertemente la vertical de nuestro deseo. Esos hombres necios que huyeron de Dios hace siglos han venido a caer en la áspera frialdad del paganismo.
El ser humano ha utilizado desde siempre sustancias para modificar el humor, el estado de ánimo o la conducta. En nuestra sociedad mucha gente bebe té o café por los efectos estimulantes de la cafeína, o comparte una copa con los amigos como una forma contacto social. Es este aspecto existen y han existido muy variados modelos culturales. En algunas sociedades el uso del alcohol es ampliamente permitido, y en otras el cannabis se fuma diariamente. Por otra parte, algunas personas pierden el control de su comportamiento aunque esta actitud llegue a ser nefasta para sus relaciones sociales, su salud o su vida. Una sociedad, donde el laberinto del juego los enredas en la ruina, adictos a sectas, adictos a la televisión, a ciertas relaciones afectivas... y Rafael De Pablos era adicto a la lectura, para el su droga eran los libros. Esta última actitud es muy de erradicarla. Por los gobiernos de gente necia.
Cuando una sociedad reconoce y acepta una droga se valoran sus efectos positivos pero también se crean las normas y pautas para su consumo. Pero cuando esta sustancia se democratiza, es decir, cuando se extiende su uso a todas las clases sociales, se consume de una manera más normal y generalizada y ya no se siguen las pautas de un acto extraordinario. Se llega así a una predisposición social más permisiva en cuanto a la utilización de la droga en la esfera privada. En nuestro entorno, los medios de comunicación emiten constantes mensajes para favorecer el consumo de drogas, animando a buscar el placer y despreciando el esfuerzo voluntario. La sociedad consumista se apoya en las características adictivas de las personas y juega con ellas para abrir y consolidar mercados.
Según las civilizaciones y las épocas, las drogas han tenido papeles relevantes: se han usado, por ejemplo, para aliviar el dolor físico y psíquico. La coca se utilizaba en América del Norte, del Sur y Centro 2.500 años antes de Cristo. En la Edad Media, la droga se relacionaba con brujas y diablos. En el siglo XVI, se expande el comercio con Oriente. Es sabido que se apreciaban las especies, la seda, pero también se comerciaba con cannabis y opio; la droga se convirtió en una mercancía.
En 1816, se descubrió la morfina que se utilizaba para aliviar el dolor y se descubrió también su gran poder adictivo. En 1857, se sintetizó, a partir de las hojas de coca, la cocaína, que es sumamente tóxica y no se utilizó para fines terapéuticos sino como sustancia psicoactiva dirigida al comercio ilegal.
En 1898, se sintetizó la heroína, a partir del opio, y aunque en un primer momento se creyó que no tenía poder adictivo, <<resultó tenerlo en aún mayor medida>>. En la economía mundial ciertas drogas de Occidente (alcohol, tabaco, psicofármacos, xantinas) cotizan en BOLSA, generan impuestos y se han convertido en <<productos de consumo de masas>>. <<Las personas depresivas son más propensas a la adicción.>> El miedo mantiene a la sociedad deprimida, es una forma moderna de esclavitud: Dependencia y adicción, es un fenómeno desencadenante del alzeheymer, un detonante, que es complejo ya que en su origen se mezclan causas de origen social, psicológico y biológico. El conocimiento cada vez más riguroso de los efectos de las drogas en el cuerpo humano ha demostrado que las drogas más adictivas son las que producen cambios más poderosos y de más larga duración en el sistema nervioso. La dependencia psicológica y física es tan fuerte que persiste hasta muchos años después de dejar de tomarla. Un plan de Educación para evitar la cultura social de las drogas. No es normal...
Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Tú que acuñaste la creación con Tus brazos y eres el dueño de un firmamento estrellado. Te ruego, Señor Dios, que los vientos limpien toda la Tierra... Amén
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