<<Cuando una mente contiene solamente luz, conoce solamente la luz. Su propia luminiscencia alumbra todo en su derredor, y se extiende hasta la penumbra de otras mentes, y las transforman en majestad. No hay ningún problema que la fe no pueda resolver. ¿No es posible acaso que todos tus problemas ya se han resuelto, pero que tú te hayas excluido a ti mismo de la solución. Dios no cambia de parecer con respecto a ti, pues Él no duda de Sí mismo. Cuando tu paz mental se vea amenazada por algo, pregúntate, <<¿Ha cambiado Dios de parecer con respecto a mí?>>.
<< No hay tiempo, lugar ni estado del que Dios esté ausente. No hay nada que temer. Los milagros ocurren naturalmente como expresiones de amor. El verdadero milagro es el amor que los inspira. En ese sentido todo lo que procede del amor es un milagro.Los que se consideran a sí mismos completos no exigen nada. Tú eres la obra de Dios, y Su obra es totalmente digna de amor y totalmente amorosa. Así es como el hombre debiera pensar de sí mismo en su corazón, pues eso es lo que realmente es. Tu santidad invierte todas las leyes del mundo. Está más allá de cualquier restricción de tiempo, espacio, distancia, así como de cualquier clase de límite.>>
<<El Espíritu Santo te dirigirá solo a fin de evitarte dolor. Obviamente nadie se opondría a este objetivo si lo reconociese. Más el problema no estriba en si lo que el Espíritu Santo dice es verdad o no, sino en si quieres escucharle o no. No hay ningún problema que la fe no pueda resolver. ¿No es posible acaso que todos tus problemas ya se hayan resuelto, pero que tú te hayas excluido a ti mismo de la solución? <<Piensa bien, Siente bien, Habla bien y obra bien, lo dijo uno de los Sabios más grande Oriente Zarathustra.>> Hacer la Voluntad de Dios no produce ninguna tensión una vez que reconoces que su Voluntad es también la tuya.>>
<< Todo existe para tu beneficio. Si lo único que existe es la verdad, lo único que la mentalidad recta puede ver es perfección. La culpabilidad es un signo inequívoco de que tu pensamiento no es natural. (Ve a que te vea un terapeuta del alma, no vaya a tener un implante que te aturde y te maneja la mente). En la eternidad las demoras no importan, pero en el tiempo de la tierra son ciertamente trágicas. A pensamiento positivos resultados positivos. <<Dios está conmigo. No puedo ser engañado.>>
<< Nadie está donde está por casualidad y nada en el plan de Dios es a azar. Aprendes todo lo que enseñas. Enseña solamente amor, y aprende que el amor es tuyo y que tú eres amor. Dios es Cristo. No hay un solo momento en el que Su Voz deje de dirigir mis pensamientos, guiar mis actos y conducir mis pasos. Me dirijo firmemente hacia la Verdad. La Era del Acuario llegó con Luz y Oro. La Era Dorada ha nacido con dificultades, pero el alumbramiento ha sido exitoso. Dios es Amor, y Su Luz ilumina a todos Sus hijos.>>
<<Para los hombres de la Antigüedad, <<bienaventurado>> (makar) era en cierto modo el nombre propio de los dioses, los cuales, tal como cantaba Homero, <<tienen una vida cómoda>>. Esta beatitud consistía para ellos en la inmortalidad, en una juventud inacabable, en una vida eterna de placeres, fiestas y banquetes. Poco a poco, bajo la influencia del nuevo racionalismo, comienza a despuntar el moralismo a la hora de representar a los dioses. Sus primeros signos se perciben en Hesíodo y, más tarde, en los presocráticos y los trágicos. Pero será Platón y Aristóteles cuando esta tendencia alcance su plenitud. En el Timeo de Platón el Creador es bueno, generoso, y desea que todas las cosas vengan al mundo con el mayor parecido a él y que sean buenas.>>
<<Esto es así porque el mundo al que da forma supone en sí mismo un dios bienaventurado (Timeo, 34b), puesto que está en armonía consigo mismo: <<Solo y en soledad, capaz en virtud de su excelencia de estar unido consigo mismo, sin necesidad de nada más, como objeto de conocimiento y de amistad para sí mismo, viéndose colmado>>.
<<Es también al pensarse a sí mismo como el Dios de Aristóteles encuentra su felicidad y alegría (Metafísica, 1072 b 28), ya que así ejerce el modo de actividad más excelsa e independiente.>>
<<Seis siglos más tarde, en el III d. C., el mundo divino de Plotino seguirá mostrándose todavía como un mundo rebosante de felicidad y de luz. Tras describir primero el Uno, principio supremo de todas las cosas, y después el Intelecto divino, que se piensa en sí mismo, y el Ama divina, contempladora del Intelecto, Plotino concluye (I, 8, 1, 25): <<Tal es la existencia sin problemas y bienaventurada que viven los dioses>>. A su juicio los festines de los dioses, a los que se refiere el mito de Poros y Penia en el Banquete de Platón simbolizan la beatitud divina, sirviéndose de la expresión homérica <<tener una vida cómoda>> para designar la existencia de los dioses en el mundo espiritual. <<Sólo los seres buenos son felices, y por eso los dioses son felices>>.
<<Para los seres espirituales la felicidad consiste en eser espirituales, es decir, en mantenerse alejados de la materia, dedicados a conocerse así mismo desde la pureza y las transparencia y, sobre todo, permaneciendo en contacto con el Uno-Bondad que le trasciende y del cual emanan. pero el propio Bien sobrepasa toda conciencia y toda felicidad. Al igual que Dios-Mundo del timeo, al igual que el Intelecto de Aristóteles, los dioses de Epicuro son seres de una belleza perfecta que viven inmersos en la paz y la serenidad. Pero, lejos de ser pensamiento puro, disponen de forma humana, por más que sea ésta diáfana y aérea. Y su beatitud se basa en su sabiduría y virtud, que les procuran una ausencia total de preocupaciones, toda la eternidad de placeres...>>
<<¡Qué generosidad! <<Cada uno para sí y Dios para todos>>. Pero difícilmente será Dios para aquellos que vivan para sí. Dios no está en el infierno. Y el infierno es el egoísmo, aquel lugar en que ya nadie ama a nadie. ¿Será, entonces, el infierno simplemente la perfección total y definitiva de la civilización que estamos construyendo? Witman lo dijo muy hermosamente: <<Todo el que anda cien metros sin amor/ se dirige a sus propios funerales/ con el sudario opuesto>>. Así camina nuestra civilización de cadáveres. Cadáveres obsesionados en poner cerrojos a sus tumbas para que nadie les robe los trozos de muerte que avaramente han atesorado.>> (Cadáveres que hoy, tal vez, recibirán el Cuerpo de Cristo y serán capaces de congelar tanto fuego.)
<<El novelista Shusaku Endo -creo que el primer japonés que haya escrito una vida de Cristo- ha subrayado que las páginas evangélicas que narran la muerte de Jesús <<superan en calidad a muchas obras maestras trágicas de la historia literaria>>. La tentación no era pequeña y en ella tropezaron con frecuencia incluso los más grandes trágicos de la Antigüedad: su afán de retratar las grandes pasiones humanas les hacía olvidarse muchas veces de que éstas sólo afloran en el mundo muy ocasionalmente; y que casi siempre, junto a la gran pasión, existe toda una corte de pequeñas tonterías.>>
<<Para el narrador evangélico, en torno a Jesús, la gran víctima, giraba toda una corte de personajes que parecían los arquetipos de toda la gran tragedia humana: Judas, la traición; Pilato, la cobardía; Herodes, la lujuria, Caifás, la hipocresía; María, el amor sin ancha; Magdalena, el amor arrepentido... Todas las grandes pasiones estaban allí representada. ¿Y dónde quedaba situ¡io para la estupidez, para la vulgaridad, para el bostezo? Los psicólogos-y los dramaturgos modernos lo han aprendido bien- saben que en la raza humana nunca existe mucha alta tensión acumulada y que junto a cada drama hay siempre un mar de mediocridad y de aburrimiento. Es que no los hubo en el drama del Calvario? Una lectura atenta de los Evangelios permite descubrir mil pequeños detalles de esta zona gris y miserable de la condición humana. <<En público éramos engreídos; en privado, supersticiosos; y en todas partes, huecos y vacíos.>> (San Agustín, Confesiones).
Hace muy poco tiempo, cuando el mundo era un lugar un poco más tranquilo que ahora, una terrible oscuridad cayó sobre la tierra del Pueblo de Dios. El día era tan oscuro como la noche y la desolación ensombrecía la vida en una desesperación sin fin. Las noches eran huecas y sin estrellas, todo el cielo lo cubría un espeso manto de lodo y barro; las tinieblas había sobrevenido con el gélido aire nocturno de aquel invierno del 2024; únicamente los débiles ecos de los inquietos búhos, y los ¡ayyy! ¡ayyy! ¡ayyy! de los hombres heridos, penetraban entre los estruendosos truenos de los bombazos, que lanzaban continuamente sobre la tierra del pueblo de Dios.
A Mazzini y Pike, poco les importaba todo aquél desastre que ambos habían creado hace ya casi tres siglos, fue en 1779 antes de la revolución de la Gran Rusia, cuando ellos, que eran sabios brujos, se encontraron con un grupo de forajidos que asaltaban las diligencias, los carros, a los jinetes y, a los que se atrevían a cruzar a pie el bosque cerca del río Jura, en la región de Baviera; a todos los asaltaban quitándoles todo lo que portaban e incluso la vida.
Era de noche, cuando Mazzini y Pike, se acercaron al campamento de los carboneros más criminales de la historia del Mundo Humano. Allí los vieron, en pleno aquelarre, el mismo Demonio montaba a una joven hermosa, los carboneros babeaban, jaleando con cánticos. Inquietos los criminales tomaron las armas, amenazando a los intrusos. El mismo Demonio se acercó a los dos brujos, que estaban tan asombrados , que no podían dar ni un paso atrás o adelante, pegados a la tierra, paralizados del miedo. -¡Hola! Hace tiempo que os estaba esperando. Esta noche, vais a venir a mi castillo, y os voy a dictar un tratado económico y social. Serán varios, pero los dos más importantes se lo vais a entregar a un joven ambicioso sin escrúpulos, que sólo piensa en hacerse rico, sea de la forma que sea.
Mazzini y Pike, estuvieron toda la noche escribiendo todo lo que le iba dictando Satanás. Cerca del alba, el Diablo les dijo, yo ya me tengo que retirar, ahora, llegan los seres de la Luz y no nos pueden ver juntos, o nos desbarataran nuestros planes, para encerrar a todos los humanos en corrales. ¡Una granja humana! Donde impere el terror. Poco sueldo y mucho trabajo. ¡Al tajo de sol a sol! -dijo el Diablo esto y se iba retirando porque el Sol iba despuntando.
-Pero señor. ¿Cómo dice, que poco sueldo y mucho trabajo, cuando aquí habla de igualdad y de todo para el Gobierno y todo para todos los hombres? ¿Ha leído bien los textos? -¡Bah! Bobadas. vosotros se lo entregan a Karl Marx, que él los convencera. ¡Ah! Se me olvidaba el título serán: El Capital y Los Protocolos. Vosotros, se lo entregan a los Sabios de Sión que pronto tendrán una Conferencia Internacional de los hebreos, que tienen ganas de reunificar su Nación. ¡Jajajajaja!
¡El pueblo de Dios, dicen que es Israel, una cadena y un yugo le pondré a cada uno! Correrán detrás del Dorado, se irán, muchos emigrarán al Oeste, buscando las minas de Oro, yo les daré oro negro,¡petróleo! Así, me traerán muchos esclavos sumisos al olor del dinero, caerán. ¡Como las moscas en la miel caerán todos los avaros y los egoístas! Perderán los nervios y sólo pensarán en las riquezas.
A los reyes de Francia, Luis XVI y María Antonieta, les preocupaba la gente. Sin el sol, sin agua, sin semillas no podían cultivar comida, y sin la Luna y las estrellas diamantina, tampoco podían salir los marineros a pescar de noche, ni siquiera había pescado o patatas, porque los criminales por orden del Diablo quemaban los campos de cultivo, arrasaban las aldeas, robando y haciendo grandes matanzas. Sobornaván a los nobles, para que despidieran de sus tierras a los campesinos. Los reyes no estaban enterado de lo que los cortesanos tramaban a sus espaldas. Su lema era este: <<Trata a los demás con generosidad y acumularás buena fortuna. Sonríe siempre para atraer personas valiosas. Sé sincero en tus acciones para atraer la riqueza. La riqueza se encuentra en la vida cotidiana. Aprovecha bien cada día para cambiar tu destino. Ayuda y sirve a tus súbditos con amor. Vosotros estáis para servir, no esperen que les sirvan. Su lema.>>
Un primo del rey Luis XVI, llamado Felipe igualdad, porque iba vociferando por la corte el Manifiesto Comunista, tramaba con el cardenal para destronar a los monarcas. El cardenal, que era un ser despreciable, un hombre coqueto, amanerado, odiaba a la reina Maria Antonieta, porque ella no era francesa, así, que preparó una trama; encargó un collar de diamantes a cargo de la Casa Real, a espalda de los monarcas. Al llegar el joyero con el collar y otras joyas que valían un dineral. El malvado cardenal, hizo que el joyero se presentará en la corte, un día que estaban reunidos en el Salón Real, le dijo, al joyero que llevara las joyas bien presentadas, y la factura con las letras y los números bien grandes, para que hasta los ancianos de la corte lo pudieran leer sin lentes en los ojos.
El engaño, surtió el efecto deseado, porque cogió a los monarcas distraídos, ella, María Antonieta, pensó que eran regalo de su esposo, y sin mirar la factura que iba a su nombre, aceptó las joyas y loca de contenta se apartó y pide a una dama que le abroche el collar de diamantes que era carísimo. En aquel momento las arcas estaban vacías. Saltó un escándalo imparable, el cardenal se encargó de difundir tal evento por las cantinas y las plazas, iba disfrazado de campesino, iba diciendo. ¡Maldita extranjera! El pueblo muerto de hambre, y ella se gasta una fortuna en joyas, ¡un collar de diamantes! 300.000 francos, la extranjera está arruinando Francia.¡Maldita sea!
Se pensaba que el cardenal R. era un representante de la Iglesia de Dios en la Tierra, por eso los monarcas se fiaban totalmente de él. Pero su traición se llevó el sol y la luna y las estrellas del cielo de Francia, se fugó el amor por las corrientes del río Sena, y dió comienzo a una cacería bestial. Los primeros en pasar por la guillotina fueron los monarcas, y su hijo el Delfín de Francia corrió una suerte parecida, el Delfín de corta edad fue encarcelado y.... En ese tiempo, la reina María Antonieta sufría una depresión por la muerte de su pequeña hija, Sofía. Se había apartado de la corte, para sanar su duelo. Mientras tanto, el rey Luis XVI, había quedado solo en el palacio de Versalles, cosa que aprovecharon el malvado cardenal y el primo del rey. Invitaron, a los villanos, a los carboneros, que ya vestían mejor que los reyes. Invitaron al rey Luis XVI a un aquelarre satánico, donde, su amante se ofreció libremente en el altar a Satán. A partir de ese día, el alma del rey era propiedad del Maligno, y, a partir de ese momento el día en Francia era tan oscuro como las noches sin luna. (Aún vaga el alma del Rey Luis XVI por los palacios y los bosques de Francia, huye de las huestedes del Diablo, lo quieren cazar para llevarlo al Infierno. Oración para salvar el alma del rey adúltero... él consintió, el acto de la venta de su alma, con el Diablo no se debe jugar, hay que pagar un alto precio...)
Se desató el terror. Corrió la sangre por las aldeas, los campos cubiertos por los cadáveres de miles de miles de campesinos. Pasaron por las armas a miles de miles de ciudadanos que se habían alzado contra la monarquía, ellos, se habían puesto al lado de los revolucionarios pero, cuando vieron que estaban empeorando su situación protestaron, y sin contemplaciones pasaron por la guillotina a miles de miles de ciudadanos honestos y virtuosos.
En la Gran Rusia, pasó otro tanto similar. Y ahí, llegó Rasputin con Pike y Mazzini, y al poco tiempo ya habían asesinado al Zar Nicolás y a toda su familia. El Imperio envuelto en la desesperación. Convencieron a los obreros de las fábricas que ya iban despuntando, a los campesinos les decían: ¡La tierra para el que la trabaja! ¡Muerte al capital! Lo que hicieron fue ejercitar el control de las masas y aprender a centrar el gobierno, en un líder sanguinario, entorno a este había otros grandes criminales. (Yo quería escribir un relato positivo, me ha traicionado el ego, o el personaje...). <<El cultivo de la memoria es tan necesario como el alimento para el cuerpo.>> Cicerón. <<Excelente cosa es tener la fuerza de un gigante; pero usar de ella como un gigante es propio de un enano.>> William Shakespeare.
Continuará, si así Dios lo quiere. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Gracias. Amén.
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