viernes, 20 de enero de 2023

El Bosque Mágico- La viuda del minero 2º

 Araceli Navas Pelayo, nació en una agonizante primavera del año 1901, un día dos de abril a las ocho de la mañana, ante el umbral anunciador del tórrido y caluroso verano a que nos tiene acostumbrados La Castilla que la vio nacer. Ésta castellana de nacimiento, pero le gustaba proclamarse asturianiña de corazón. Nació en el corazón de una aldea, en el seno de una familia de clase media muy relacionada con los círculos intelectuales y con el mundo del arte de la ciudad. Por todos conocida en la ciudad como la Niña de don Alonso, su padre era abogado, secretario del consistorio de una Villa de Asturias ; hombre serio, de carácter fuerte: <<Era el hombre más severo de toda Asturias>>.

Araceli Navas Pelayo era la menor de sus hermanos, siendo su hermano Alonso, el mayor, el segundo de los varones Pelayo José, es el que iba a jugar una papel de vital importancia en su vida. Vino al mundo en el reinado de Alfonso XIII, dos años antes había contraído matrimonio con doña María Victoria de Batemberg, sufriendo un atentado que conmovió a toda la clase social de una capital burguesa y provinciana. Sevilla se encontraba en una práctica caciquil donde los ilustres gobernantes, una vez conservadores, otrora los liberales, las usanzas siempre eran las mismas, el clientelismo y los favores personales. Su familia relacionada con todos los círculos intelectuales y poetas de la ciudad, su abuelo paterno Pedro Rodriguez del Moral era íntimo amigo, uña y carne, de don Demófilo  Telle Román el médico más famoso de aquella época.

La sociedad española se encontraba en una constante ebullición de movimientos sociales, Sevilla no iba a ser menos, las asociaciones obreras se oponían de modo contundente al sistema con el fin de desarraigar la práctica ancestral del caciquismo. La carestía de alimentos era tal, que el entonces arzobispo Spínola tuvo que organizar una serie de suscripciones públicas con el objeto de dar de comer a los más hambrientos. La pobreza se encontraba tan  generalizada, que fue el embrión para que en las clases populares naciera una idea de fuerte oposición al régimen monárquico establecido, donde el pacto entre los conservadores y liberales para la alternancia era ficticio, con el único fin de hacer prevalecer sus privilegios, dando lugar a que apareciera con vitalidad el concepto de república que bastantes años más tarde terminó triunfando. A dónde llegó la carestía de los alimentos de primera necesidad en el mismo  1908 año del nacimiento de Pilar Pelayo Paez, prima hermana de Araceli Navas Pelayo,..., el 10 de diciembre, fueron los mismos trabajadores de las fábricas de pan los que se declararon en huelga.

El enamoramiento de Araceli por aquel mocito que quería ser marinero, seguía vivo y latente, éste no era otro que Ismael Niño Guerra, terminando este amor en boda, contrayendo matrimonio con sólo  dieciocho años en la parroquia de San Juan Bautista. Ismael llegó a alcanzar apenas los veinticuatro años, murió en una mina de la Cuenca minera asturiana. Su vida fue truncada al no haber sido respetado por la mina, siendo tal vez esta causa y circunstancia la que motivó a Araceli se dedicara a la cocina, a pesar de la oposición de su familia paterna, y en particular de su abuelo Alonso Navas, hombre de gran preparación intelectual que no quería que entrara al servicio de los caciques indianos. Había nacido su hija Arula; la necesidad la obligó, como a tantos otros, a tomar una firme decisión, eligiendo ella el estar en el complicado mundo de los fogones...

La decisión tomada ante el poco respeto de la tierra a su marido, tuvo graves accidentes, primero el naufragio en el Mar del Norte, apartandolo del oficio de pescador, y la necesidad de mantener a su familia, fue lo que originó que Ismael fuera a trabajar a las minas de carbón, allí recibe la peor cornada de la muerte, la Dama de la Guadaña le arrancó la vida con un golpe certero, dejando desamparada a su mujer y a su hija. Las década de los años veinte y treinta, fue sin duda una eclosión cultural sin precedente en la provinciana Asturias. Todas las artes estaban envueltas de una corriente intelectual indiscutible, siendo ésta un vivero para que florecieran poetas y escritores precursores de lo que más tarde se llamó la generación del veintisiete, donde destacaron Luis Cernuda, Rafael Laffón, Alejandro Collantes de Terán, Juan Sierra, Joaquín Romero Murube y tantos otros. En Sevilla, estaban consagrados los hermanos Manuel y Antonio Machado <<los reyes de la literatura>>.

En la casona, la vida transcurría tranquila. La voz de Horacio seguía siendo bronca. Sin duda, lo era en todo momento. Araceli vislumbró un cambio, un tono de voz más modulado, a veces le parecía la voz de Abel, del señor hermano de Horacio, trataba de ser simpático. Los señores de la casona invitaban a muchos compañeros y amigos, a cenas que se prolongaban hasta la madrugada, teniendo a todo el servicio en planta. Una tarde, apareció un joven muy apuesto. Al llegar golpeó con fuerza la puerta. Filomena la doncella, corrió, abrió , el hombre avanzaba en silencio, le entrega la capa, el sombrero y los guantes. Ella preguntó al joven: -¿Cómo se llama el señor?

-Yo me llamo David. Como el rey que amó a esta chica tan bella que es <<la mujer que ha cautivado mis ojos>>. Filomena se aturdió. Tropezó en el nombre, que no acababa de recordar; -¿Creo que dijo usted...? -No le vino a la memoria. Será porque soy hombre de poca importancia. Filomena sonrió al escucharlo. Sin embargo la mirada del joven no se apartaba. -Dije, David. Como el rey que venció al gigante Goliat. -Cuando los demás se levantaron para ir a su encuentro, se encogió de hombros despreocupadamente y murmuró: -Abel, Horacio. ¡Oh! Me sorprendió la belleza de tan hermosa mujer.

Araceli, había visto llegar al señor David. -Es un hombre muy bonito. Y es muy poco frecuente, su caballerosidad. ¿Sabes de dónde viene? -Filomena levantó la cara hacia ella. Sus ojos, muy negros, eclipsaban su curioso rostro. Brillaban de inteligencia y de astucia. -Un caballero indiano. Es uno que no amaba a los nativos, como yo. -¿Y qué sabes de él?- Es alto y delgado, de manos finas -se burló Filomena en seguida de que el que se llamaba David-. Y dicen que le gustaba la música y la poesía. Un tanto delicado. -¡Los sabios dicen que escribió el libro más pequeño del Libro de la Biblia! Era perezoso. -Puede ser. -Horacio las fulminó con la mirada, reduciendolas al silencio. -Usted sabe de esas cosas -dijo Araceli, dirigiéndose a David-. Si, algo sé. Y tienes razón. El Libro solo contiene una veintena de versículos de Abdías. Pero son fuertes y hermosos. Recuerdo el que dice:

<<Se acercará el día de Yahveh para todas las naciones: lo que hiciste te lo harán, te pagarán tu merecido. Como bebisteis en mi monte santo, beberán todas las naciones por turno, beberán, apurarán y desaparecerán sin dejar rastro>>. -Araceli añadió. -Los persas habían luchado , mucho antes de que los romanos se convirtieran en la peste del mundo. Mi padre, predecía que algún día no muy lejano Europa desaparecería de la faz de la Tierra. -Filomena no pudo contener la sonrisa. -¡No! Yo no soy como vosotros. No sé leer. Pero mi padre ha leído el Libro sagrado en el Templo. a menudo, me cuenta las historias.

-La admiración iluminó y embelleció sus oscuros rostros. ¡Qué prodigio debía ser que un padre contra a su hija las bellas historias de Libro de la Biblia! -Los hermanos, los dueños de la casona, se esforzaban para animar a la doncella Filomena, a que que contara más cosas. Su profundo deseo, los impulsaba a preguntar más cosas. Araceli protestó, sería de nuevo: -No perdamos tiempo charlando. Cada hora que pasa, los soldados de uno y otro bando, se hacen sufrir mutuamente. ¿Van a montar otras revoluciones encubiertas? -Date prisa- susurró David. Su abrigo le estorbaba. Lo desabrochó torpemente, sus manos temblando mientras sus pies lo empujaba hacia adelante. Al otro lado, para sorpresa suya, se encontró con la cara de la joven Arula, sentada junto a la ventana que daba a un campo de habas apenas crecidas,salpicado de algunos manzanos de troncos bajos. David saltó a su lado, seguido de sus dos amigos. 

-¡Corre!- ordenó, llevando el abrigo entre las manos.  -¡Anda, baja!- la animó. La sala estaba apenas iluminada por una puerta estrecha, las contraventanas estaban casi cerradas. Sin embargo, la escasa luz bastaba para darse cuenta de que el suelo enlosado estaba lejos de la tabla en la que se encontraba sentada Arula. -¡Anda, baja!, sosteniendola por la muñeca. -Señor, no está tan alto -dijo con una sonrisa divertida-. A veces, ni siquiera utilizo la escalera para tomar los libros de las estanterías más alta. Agarro, bien el bastón del don Horacio, elijo el libro y lo tiro al suelo. -¿Cómo que mi bastón? ¡Niña insensata! -Todos sonrieron. Una luz escasa lo iluminaba en contraluz. Alura distinguía vagamente su rostro. A su espalda, Filomena y su madre se dejaron deslizar como las plumas a lo largo de la biblioteca. Araceli, apareció con unos trozos de bizcocho, café y una gran jarra llena de chocolate suizo bien caliente. Filomena, acercó una bandeja con los bombones belgas. Sobre la mesa, unas cajas de cigarros habanos, botellas de coñac, brandy... etc., la boca de Horacio rechinaba al ver pasar a la doncella con tan  grandes cantidades de viandas. -Horacio pensaba, mientras se toca el bigote- Mi madre nos servía una vasija con achicoria y un poco de leche, unos trozos de bizcocho pasiego comidos de humedad y un pan lleno de mordeduras de ratones. La paja, con que se llenaba los colchones, se desmenuzaba al pasar de las noches, se volvían polvos que picaban. En fin, gracias a la huerta comimos patatas y huevos. Las manzanas alimentaban, en esos tiempos desgraciados, cuando Europa arde en bombardeos y muerte, no es raro que las mujeres anden de acá para allá buscando huevos para alimentar a su familia. Aunque sean con huevos fecundados. 

La guerra había expulsado a muchas familias de la ciudad y ahora ocupaban los caseríos de los alrededores; la miseria y el pánico se cebaban en la población mientras la aviación aliada dejaba caer sus bombas sobre un territorio especialmente castigado; los objetivos eran las zonas industriales, pero muchos edificios de la urbe también quedaron reducidos a escombros, sepultando en los improvisados refugios de los sótanos a cientos de personas. -Estás reflexiones fueron destilándose en la mente del hosco Horacio en circunstancias excepcionales. Es excepcional, sin duda, que... Fin por hoy. Continuará, si así lo quiere Dios. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. Por favor, perdóname a mí y a toda la Humanidad, todos nuestros errores, omisiones y pecados desde el Origen hasta el Infinito, hacía el eterno futuro. Otro favor, Padre Eterno, por favor, envía a todos tus santos ángeles para que eliminen todos los trabajos de magia negra, que arrasen y pulvericen todos los altares donde ponen nuestros nombres, para retener nuestro desarrollo. Así sea. María Desatanudos Reina de los Ángeles y de los Pueblos, envía a los ángeles para desatar y cortar todos los amarres que nos alejan de nuestros seres queridos. Gracias, gracias, gracias. Amén, Amén,  Amén. Hagase según Tu Voluntad libranos del mal Señor, Dios-Cristo. ¡La sangre de Cristo tiene el poder de desbaratar el mal!

<<Tu mente transforma la materia. De la influencia que la mente ejerce sobre la materia, la psicocinesis, pasamos a la transformación que la mente ejerce sobre la materia. A lo largo de los siglos se le ha llamado magia. Los antiguos alquimistas se proclamaban con poder para transformar el plomo en oro. Las brujas, los magos, los hechiceros y los médicos han sido considerados capaces de transformar a la gente en ranas, a los murciélagos en huracanes, y todo tipo de diferentes transformaciones fantásticas, con el simple hecho de conjurar o imaginar. Conjurar equivale a imaginar. Ahora es posible que estés dando un suspiro de alivio. ¡La magia negra se volatiza se elimina con las oraciones! Robar es mezquino, pero robar con magia negra, que es atar a las personas a las fuerzas infernales es de gorrinos, de gente de mala calaña. No se si saben, que cuando uno se limpia con oraciones, baños, limpias... etc., todo va de vuelta, de regreso a quién lo envió, el emisor es recibidor de todo el mal multiplicado. Nunca hemos creído que poseemos ese poder, de hacer el mal a los otros con conjuros, sortilegios, amarres y bebedizos...

Muchos dicen, yo entre ellos, que estamos entrando en una nueva época, el inicio de una Nueva Era, evolucionando hacia seres cuyas ondas cerebrales producen su propia realidad. ¿Estamos ya ahí?. Si es así, fortalezcamos lo positivo y desechemos lo negativo. Libera tu mente del fracaso y cree en la existencia de su poder. Ha llegado el tiempo de que puedas conjurar una realidad mejor. Brujas y brujos utilicen su poder para crear el bien, para crear un Mundo Dorado. Haz tu imagen del mundo lo más realista posible, y trabaja para recordar las sensaciones del amor, del gozo, de la felicidad en paz.

Recordar que, <<a cada cerdo le llega su San Martín>>, es la frase alusiva a los cerdos a las gorrinas, es lo mismo que decir que a cada uno le llega el tiempo de pagar sus faltas. El san Martín al que se refiere este refrán no es otro que San Martín de Tours, cuya fiesta es el 11 de noviembre y coincide con la época en que suele empezar la matanza del cerdo, un animal al que después de "cuidado" y "cebado" de aquella manera se sacrifica. Antiguamente se decía: A cada puerco o puerca le viene su San Martín. Me lo dijo mi abuelita.

Las ciudades y los ciudadanos de Rusia, de Ucrania lucen en la majestad de su tormento, en la luz del abandono sin reserva matan a los jóvenes soldados; resignación, que es para liberar un trozo de tierra con gases, también con fábricas de veneno toxico que mata a todo lo que toca, que mata diciendo que es la muerte libertad absoluta y, hay que callar, hay que aguantar lo que revive los celos con esos esplendorosos velos de los templos del martirio, tan sólo se oye: ¡Crisis, crisi en Europa! Que martirio el silencio de los hombres sabios. Jesús se patentiza hasta tal punto, que es imposible explicarse que los idiotas de los hombres anden en los mismos conflictos del Imperio de Roma. ¡Europa arderá por los cuatro costado! Eso es una profecía, que llena el corazón de melancolía y quietos en la niebla andan los cuervos negros. Se calla el hombre desnudo, sin techo, duerme como los pájaros en los árboles de los parques, con susurro a nuestro oído alzando la mano dicen: ¡Hambre, tengo hambre! Pero, que poca vergüenza tienen los que gobiernan. Muerte al cerdo. Jesús, llega con sus Ángeles, en tus brazos luce la majestad de la pureza. El dulce lamentar de los obreros, silicio y tormento las mierdas de sueldos, y el precario trabajo ahorca impunemente a miles de hombres, escuchando olvidados de los que están muriendo en las frías ciudades de Ucrania , imagine, una Rusia, cazando con redes a los jóvenes, para llevarlos a una muerte segura, lo traerán en una bandera con caja puntera, de metal sellado con pistola, sellando bocas. ¡Oh! que caras más dura que mármol. Parlamento, Parlamento en ti van los lamentos, cerdos y gorrinas de guantes blancos, cárcel.

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