jueves, 28 de marzo de 2024

El Bosque Mágico - Lo que los jóvenes preguntan 124º

 Mientras trato de esbozar con letras, aún sin saber escribir, es como si tratara bordar en una sábana blanca, sin saber bordar, y sin ni siquiera conocer mínimamente la técnica de la escritura o del bordado; ahora que estoy tan lejos, recuerdo los terrores nocturnos infantiles. Los sueños terribles, montañas de tierra rojiza, arenas de albariza; terraplenes y laberintos resbaladizos; caballos desbocados tirando de un carruaje al filo del abismo. Corre el año de 1961, el año del fin del mundo, para muchos agoreros iluminados, el del fin de los tiempos. Siglos anteriores ya se había señalado otras fechas, por ejemplo, el año de 1666 se había estigmatizado como el <<año de la bestia>>, el del fin de los tiempos. Pensaban que iba a aparecer el Anticristo. Pero, parece que venció el canto de Dios y se arrinconó.

Mucho antes, los astrólogos aztecas habían señalado el año 2012, con el fin de los tiempos; aquí puede haber su parte de verdad, porque según los cabalistas y otros sabios iluminados, la Era de Piscis concluye, para dar paso a la Era del Acuario. Y, de aquí, hay un recorrido apasionante, un periplo de cambios sociales; los individuos reivindican su derecho a la vida sin humillaciones ni hostilidades. Libres del miedo, del engaño, de la violencia, la desilusión y la desdicha; todo esto es posible desde el despertar espiritual, pero también el amor puede servir de protector.

En el tiempo de la posguerra nos salvaba la pureza y la bondad de nuestra gente. Nos hacían creer que las tormentas y los relámpagos eran lo bueno de Dios, para reverdecer los campos con la lluvia. Yo tenía una maestra de escuela que saltaba brincando, los días de tormenta, los fusilazos y los estruendosos ruidos, la horrorizaba. Los niños y las niñas nos sentíamos a salvo, porque sabíamos que era bueno, la tormenta era buena, porque traía las aguas que corrían por nuestras fuentes, haciendo abundantes y vistosos nuestros florecientes  manantiales. Mirándolos, soñábamos despiertos. Entonces, no teníamos más que el amor de nuestros abuelos. Los mayores, maldecían todo el día viviendo en los negros insomnios.

Yo, sufría, y no atinaba a decir: ¡Quita esta manta de mi cama! De madrugada, la luz de la Luna recién nacida clareaba en la ventana. Yo levantaba los pliegues de la sábana blanca y veía a un vecino amortajado; mi tía Ángeles era como la jefa del grupo, la lideresa. Ella amortajaba, ayudaba en los partos, daba de comer a los vecinos más necesitado, curaba a los enfermos; ella tenía un carácter fuerte, encontraba solución para todo e incluso intercedía en las peleas de los vecinos y, también, ayudaba a reconciliar a los matrimonios.

Las sábanas, perfumadas, en mi casa, me atrapa en ensueños; toda la ropa olía a ¡Heno de Pravia! Todos los rincones estaba perfumado de olores frutales. Y, la cocina, mi madre cocinaba mejor que todas mis tías e incluso, sus recetas hoy, están en los grandes restaurantes. Yo me encargué de difundirlas, porque pensaba y pienso que toda la sabiduría se debe compartir con todos. Y pienso, que lo que es bueno para mí, puede ser bueno para los muchos. Así nos salva lo blanco y puro y el canto de los pájaros siguen tarareando en los árboles frutales indefinidamente. 

Yo soñaba con un vecino que vi amortajar. Mi tía Ángeles me dijo: - ¡Ven! Alguien tiene que aprender. Yo, impasible miraba. Lo lava con colonia. Lo viste con las mejores prendas, calcetines y zapatos incluido. Le puso una venda alrededor de la cabeza... Con la sábana blanca lo envolvió, llamó a los hombres, para que lo metieran en la caja. Ella siempre lo tapaba, cerraba con llave y se la guardaba ella. En el funeral de mi padre, estaba ya la caja cerrada con llave. Mi tío Jesús, se puso a toser. Esa tos de fumador empedernido, esa tos, desató los nervios de mi madre. Lloraba gritaba, saltaba, un lío.

 Todos los presentes pensamos que era mi padre, que se había despertado, vamos que pensamos todos que Paco Luna volvía a la vida. Nadie se percató, de que era mi tío Jesús el que tosía en la misma ventana del dormitorio donde estaba el difunto, así qué, presto, se propuso mi tía Isabel abrir la caja, corriendo fue a casa de tía Ángeles (estaba justo detrás). Cuando llega, corre con la llave del féretro en la mano; mi madre la interpela, y le dice a mi tía Ángeles: -¿Tú dónde vas? ¡No habras esa caja! ¡Yo, no me acuesto más con ese, no habrá, eh, eh, no vayas a abrir, ya está muerto! Muerto está.

Lo cierto es, que al difunto empezaron a caerle los juicios y críticas..., los relatos eran variopintos. Todo esto ya ocurrió, cuando ya se había resuelto el enigma, de que era mi tío Jesús, el que había tosido. Mi madre se desahogó a sus anchas; y todos dijeron algo..., hasta yo, que dije: -Dios sabe lo que hace. Vaya tela... En ese momento un cuadro gigante, con un marco de color oro, con una pintura de esos paisajes verdes, con un río con árboles, casa y jardín, una maravilla de los años 70-80, se cayó encima de los que estaban sentado en el tresillo de polipiel, color granate de la sala de estar de mi tía Ángeles. El duelo se hizo en esa casa, porque nosotros solo teníamos siete sillas y una mesa. El caso es, que no hubo heridos.

Miramos y la alcayata y todo estaba en perfectas condiciones. ¿Quién lanzó el cuadro al suelo? Está claro. El espíritu de Paco Luna. Con el tiempo, he aprendido, por propia experiencia que los muertos lo ven todo. Dormida ahuyentaba los miedos a Dios y al Diablo y despierta veía a los fantasma deambular, lentos, quietamente. Es sorprendente, los veía alrededor de los árboles, de las matas altas del bardo de la huerta de San Diego.

Dónde están aquellas voces cantarinas; las vecinas cantaban todo el día las coplas de las artistas Lola Flores, Carmen Sevilla, Estrellita Castro, aunque se acumulaban las tinieblas, ellas cantaban a la vida. Y, los niños, saltábamos en medio de las calles sombrías, de las plazas pobladas de lindos jardines, bajo un sol implacable.

 Dónde están aquellas manos cálidas que no nos podían acariciar, nosotras no teníamos ningún contacto en el regazo de nuestra madre, ella pensaba, que Dios era celoso, y si se reía y, la voz y la mirada era alegre cerca de la cuna del bebé, Dios se lo llevaba al cielo con Él. No teníamos más que las caricias del abuelo Pedro; él auyentaba los miedos, mi madre se había rodeado de artificios sobre un Dios oscuro, vengador, celoso, que pasaba la mano alrededor de la cama y en el silencio se llevaba a los seres queridos al otro mundo, en fin, son sólo creencias de ver tantos muertos cayendo día tras días desde que nació. Más siempre hay un despertar glorioso, aunque sea tarde.

Cuando uno o una busca señales las encuentra, eso me ha parecido siempre, y tengo que confirmarlo una vez más aquí con mis dos dedos sobre el teclado, por que ahora no se usa ni pluma, ni lápiz ni siquiera un bolígrafo, por si acaso acabo por olvidarlo en el torbellino de locura que se apodera del mundo.

Señales manifiestas, señales elocuentes, señales inquietantes, todo lo que una intenta demostrar termina por probarse, y encontraríamos lo mismo si pretendiéramos demostrar lo contrario. Lo escribo, y lo pienso. Pero no por eso dejo de estar menos alarmada a medida que van avanzando los días. El que cree en la Biblia. El que cree en el Apocalipsis, que nos relata el evangelio, habría ya una cita desde siempre con el fin de los tiempos. <<Los que hoy se hallan en la Tierra tendrán el dudoso privilegio de asistir a esa macabra coronación de la Historia.>>

<<Y no por ello experimentan los hombres que gobiernan, por lo que yo veo, ni tristeza ni abatimiento. Más bien una especie de orgullo, mezclado sin duda con miedo, pero también con cierto júbilo predice una nueva gran guerra a escala mundial, que de darse se extendería por todo el planeta Tierra. Todo los días se descubre una nueva fuente de discordia latina, griega, turca, árabe o americana y rusa, eso por supuesto, y también, dan la confirmación de sus provisiones bélicas; hay una Nación que tiene  bombas gigantes, otras muy pequeñas pero, dicen que es miles de veces más mortífera que las grandes. Todos a puntan a todos de Norte a Sur y de Oeste al Este.

Todo converge, afirma, hacía una fecha única, la ya citada en el Libro Los Protocolos, busca y la encontrarás. En el Antiguo libro ruso de la fe. 1666 <<El año de la bestia>>, como se complacen en llamarlo. En apoyo de sus convicciones ordena una batería de argumentos, de citas, de cómputos, de cálculos complejos y una letanía interminable de señales. Los falsificadores y mistificadores, pueden cambiar gran parte de la obra, de eso estoy muy convencida.

Hay un libro legendario que se titula El desvelamiento del hombre oculto, pero se le llama comúnmente El centésimo hombre. Cuando me refiera al nombre de qué se trata, se comprenderá por qué ha sido siempre tan codiciado.

<<Nadie ignora que en el Corán aparecen mencionados noventa y nueve nombres de Dios, aunque algunos prefieren llamarlos << epítetos>>. El Misericordioso, el Vengador, el Sutil, el Aparente, el Omnisciente, el Árbitro, el Heredero... Y esta cifra, confirmada por la tradición, ha introducido siempre en las almas curiosas un interrogante que parece natural : ¿No habría acaso, para completar ese número, un centésimo nombre oculto? Una cita del Profeta, que algunos doctores de la ley pone en cuestión pero que otros consideran aunténticas, afirman que existe sin duda un nombre supremo que bastaría con pronunciar para evitar cualquier peligro, para obtener del Cielo cualquier favor.>>

<<Noé lo conocía, según dicen, y fue por eso por lo que pudo salvarse con los suyos durante el Diluvio. Nos podemos imaginar sin dificultad el atractivo extraordinario de una obra que pretende entregar un secreto así en este tiempo en que los hombres temen un nuevo Diluvio. He visto desfilar por mi establecimiento todo tipo de personajes: un carmelita descalzo, un alquimista de Tabriz, un general otomano, un cabalista de Tiberíades, todos ellos en busca de ese libro. Siempre consideré deber mío explicarle a esa gente por qué, en mi opinión, aquello no era más que un espejismo.>>

<<Normalmente, cuando mis visitantes terminan de escuchar mi argumentación se resignan. Unos decepcionados. Otros tranquilizados; si no pueden leer el libro, prefieren creer que ninguna otra persona en el mundo lo tendrá. La reacción del moscovita no fue ni una ni otra. Al principio tenía aspecto divertido, como para hacerme comprender que no creía una sola palabra de mis trolas de comerciante. Cuando, ya irritado por su mímica, consideré oportuno interrumpirle, murmuró repentinamente grave y hasta suplicante: -¡Véndamelo vuestra merced, que al instante he de darle todo el oro que poseo! Pero, mi pobre amigo, habría querido decirle, tiene vuestra merced suerte de haber dado con un comerciante honrado. No van a faltar timadores que le aligeren de su oro.>>

<<Con gran paciencia volví a explicarle por qué, a lo que yo sabía, ese libro no existía; y que tan sólo pretenden conocerlo los autores ingenuos o crédulos, o si no los estafadores. A medida que yo argumentaba se le congestionaba la cara. Como a un enfermo al que hubiera de explicar, con calma y la sonrisa en los labios, que el remedio del que esperaba la curación no se había compuesto nunca. En sus ojos veía yo no la decepción o la resignación, tampoco la incredulidad, sino el odio, hijo del miedo. Resumí mis explicaciones para llegar a una conclusión prudente: 

<<-Sólo Dios conoce la verdad. El hombre ya no me escuchaba. Avanzó hacia mí. Con sus poderosas manos me agarró de la ropa, me atrajo hacia él y me aplastó el mentón contra su pecho gigante. Creí que iba a estrangularme, o a aplastarme el cráneo contra la pared. Por gran suerte, su servidor se acercó, le tocó el brazo y le susurró algo al oído. Unas palabras apaciguadoras, supongo, pues su dueño me soltó inmediatamente y me empujó con gesto desdeñoso. Después, salió de la tienda mascullando una imprecación en su lengua.>> Del libro de Amin Maalouf El viaje de Baldassare. 1666, el año del Anticristo.

Continuaré propagando la Fe, ante Jesucristo todos se inclinan, todos obedecen, está escrito miles de veces en los Textos Sagrados de diferentes maneras, pero todo conduce a Cristo, el Salvador y Redentor del Género Humano. Busca en tu corazón la ofrenda grata a Dios. <<Yo reconozco mi culpa, dice el salmista. Si yo la reconozco, dígnate Tú perdonarla. No tengamos en modo alguno la presunción de que vivimos rectamente y sin pecado. Lo que atestigua a favor de nuestra vida es el reconocimiento de nuestras culpas.

 Los hombres sin remedio son aquellos que dejan de atender a sus propios pecados para fijarse en los de los demás. No buscan lo que hay que corregir, sino en qué pueden morder... ¿Quieres aplacar a Dios? Conoce lo que has de hacer contigo mismo para que Dios te sea propicio... Si te ofreciera un holocausto -dice-, no lo querrías. Si no quieres, pues, holocaustos, ¿vas a quedar sin sacrificio? De ningún modo. Mi sacrificio es un espíritu quebrantado, un corazón quebrantado y humillado y Tú lo desprecias.>>

<<Éste es el sacrificio que has de ofrecer: No busques en el rebaño, no prepares navíos para navegar hasta las más lejanas tierras a buscar perfumes. Busca en tu corazón la ofrenda grata a Dios. El corazón es lo que hay que quebrantar. Y no temas perder el corazón al quebrantarlo, pues dice también el salmo: Oh Dios, crea en mí un corazón puro. Para que este corazón sea creado puro, hay que quebrantar antes el impuro. Sintamos disgusto de nosotros mismos cuando pecamos, ya que el pecado disgusta a Dios. Y, ya que no estamos libres de pecado, por lo menos asemejémonos a Dios en nuestro disgusto por lo que a Él le disgusta. Así la voluntad coincide en algo con la de Dios, en cuanto que te disgusta lo mismo que odia tu Hacedor.>> (San Agustín, Sermón 19).

La pureza de corazón para ver a Dios no es algo inalcanzable. Si yo lo he visto, yo que soy la madre de todos los defectos..., tú lo puedes ver, tú que puedes, solo: Piensa bien, Siente bien, Habla bien y Obra y Actúa bien. ¡Camino correcto lleva a Dios! La promesa de Dios es ciertamente tan grande que supera toda felicidad imaginable. ¿Quién, en efecto, podrá desear un bien superior, si en la visión de Dios lo tiene todo? Porque, según el modo de hablar de la Escritura, ver significa lo mismo que poseer; y así, en aquello que leemos: 

Que veas la prosperidad de Jerusalén, la palabra <<ver>> equivale a tener. Y en aquello otro: Que sea arrojado el impío, para que no vea la grandeza del Señor, por no <<ver>> se entiende no tener parte de esa grandeza. Ojo al dato: ¡Por lo tanto, el que ve a Dios alcanza por esta visión todos los bienes posibles: la vida sin fin, la incorruptibilidad eterna, la felicidad imperecedera, el reino sin fin, la alegría ininterrumpida, la verdadera luz, el sonido espiritual y dulce, la gloria inaccesible, el júbilo perpetuo y, en resumen, todo bien!>>

<<Tal y tan grande es, en efecto, la felicidad prometida que nosotros esperamos; pero, como antes hemos demostrado, la condición para ver a Dios es un corazón puro, y, ante esta consideración, de nuevo mi mente se siente arrebataba y turbada por una especie de vértigo, por la duda de si esta pureza de corazón es de aquellas cosas imposibles y que superan y exceden nuestra naturaleza. Pues si esta pureza de corazón es el medio para ver a Dios, y si Moisés y Pablo no lo vieron, porque, como afirman, Dios no puede ser visto por ellos ni por cualquier otro, esta condición que nos propone ahora la Palabra para alcanzar la felicidad nos parece una cosa irrealizable.>>

<<¿De qué nos sirve conocer el modo de ver a Dios, si nuestras fuerzas no alcanzan a ello? Es lo mismo que si uno afirmara que en el cielo se vive feliz, porque allí es posible ver lo que no se puede ver en este mundo. Porque, si se nos mostrase alguna manera de llegar al cielo, sería útil haber aprendido que la felicidad está en el cielo... <<¡Quién a hierro mata a hierro muere!>> Quien mata, es muy difícil que entre en el reino de los cielos: ¡No matarás, dice Dios!

(Moisés no vio a Dios, tampoco llegó a la Tierra Prometida, primero por qué había matado con sus manos a un hombre egipcio, y a miles más en el Mar Rojo y, otros miles de israelitas, amorreos y filisteos, al abrir el abismo, al tocar con su vara. Dios le dió un poder que utilizó... de aquella manera, muy egoísta, además no fue un buen líder, no supo contener la depravación ni el ardor sexual y bélico de los que comandaba, se rebelaron contra él, y pecó de sexo... Así que no era perfecto a los ojos del Buen Dios. Y San Pablo, era un criminal antes de convertirse... Dios es Jesucristo. Es Bueno y puro Amor. Quién ve a Jesús ha visto a Dios. Mira por donde, yo los veo.)

<<-Continuaré propagando la fe -afirmó ella. -¿Existe preocupación más importante? -murmuró Ofir con una sonrisa de complicidad. Para festejar la absolución de Moisés, los ladrilleros hebreos habían organizado un enorme banquete en el barrio popular donde residían. Panes triangulares, estofado de pichón, perdices rellenas, compota de higos, vino fuerte y cerveza fresca fueron ofrecidos a los comensales, que cantaron durante toda la noche, gritando varias veces el nombre de Moisés, convertido en el más popular de los hebreos. Fatigado por el estruendo, éste se alejó del lugar de la fiesta cuando sus partidarios estuvieron demasiado ebrios para advertir su ausencia.>>

<<Moisés sentía la necesidad de estar solo para pensar en las luchas que se anunciaban, convencer a Ramsés de que permitiera salir de Egipto a todo el pueblo hebreo no sería fácil. (Por qué manejaban la BANCA de Egipto, ellos, eran prestamistas y se hicieron dueños de gran parte de los tesoros de Egipto, por eso construyeron el becerro de oro, con las joya de sus mujeres, las vasijas y demás figuras echas de ORO, al irse se llevaban todos los tesoros) Sin embargo, tenía que llevar a cabo, a toda costa, la misión que Yahvé le había confiado; para lograrlo, movería montañas.>>

<<Moisés se sentó en el borde de la muela del barrio; dos hombres se dirigieron hacia él. Eran los dos beduinos, el calvo y barbudo Amos y el flaco Baduch. -¿Qué estáis haciendo aquí? -Nos asociamos al festejo -declaro Amos-; ¿no es un momento de excepción aquí? -No sois hebreos. -Podemos ser vuestros aliados. -No os necesito. -¿No sobrestima su fuerza tu clan? Sin armas, no conseguirá realizar tus sueños. -Utilizaré ciertas armas, pero no las vuestras. -Si los hebreos se alían con los beduinos -afirmó Baduch-, formarán un verdadero ejército. -¿Para qué serviría? -Para combatir a los egipcios y vencerlos. -Peligroso sueño. -¿Te atreves tú, Moisés, a criticar ese sueño? Sacar a tu pueblo de Egipto, desafiar a Ramsés, colocarte por encima de las leyes de este país... ¿No es ese un sueño igualmente condenable y peligroso?>> (Usaba la Magia de la Alquimia, tenía el poder del Arca de la Alianza, "arma nuclear").

<<-¿Quién te ha hablado de mis proyectos? -Ni un solo ladrillero lo ignora. Te atribuyen incluso la intención de enarbolar el estandarte de Yahvé, el dios guerrero, y apoderarse de las Dos Tierras. (Este dios no es el Dios de Jesucristo este debe ser Lucifer o Baal... El Dios, Padre, El Creador es Pacífico y Humilde como lo es Jesucristo. Antiguamente ellos eran dueños de los manejos del dinero y, ahora lo hacen a nivel planetario, reunidos en varias ramas, de la masonería) -Los hombres deliran en seguida cuando un gran proyecto trastorna sus costumbres. La astuta mirada de Baduch brilló con un fulgor malsano -No deja de ser cierto que piensas levantar a los hebreos contra la Administración egipcia. -Apartaos ambos de mi camino. -Te equivocas al rechazarnos, Moisés -insistió Amos-; tu pueblo se verá obligado a combatir y no tiene experiencia alguna en ese terreno. Podríamos servirle de instructores. -Marchaos dejadme meditar. -Como quieras ... Volveremos a vernos...>>

(Si Dios, hubiera estado de parte de Israel, hubieran vivido en Paz. Ve y observa la historia del Pueblo hebreo. Jesucristo es el Mesías, si no lo hubieran asesinado hubieran vivido todos una Era Mesiánica. Jesús de Nazaret es el mismo Dios, ve y observa la Gran Obra de Jesucristo:  <<Vigilad y orad, para que no caigáis en tentación.>> <<Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.>> <<Es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo.>> <<Llamad y se os abrirá.>> <<Buscad y encontraréis>>. <<Todo cuanto pidáis en oración, creed que ya lo habéis recibido y lo tendréis>>. (Pura Metafísica)

<<Amaos los unos a los otros como yo os he amado>>. <<No se turbe vuestro corazón ni se acobarde.>> <<El Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo>>. <<Curad a los enfermos y decidles: El Reino de Dios está cerca de vosotros.>> <<En verdad os digo: lo que pidáis al Padre os lo dará en mi nombre.>>  <<Tened fe en Dios.>> <<Dad y se os dará.>>

<<Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.>> <<Yo soy el buen pastor: el buen pastor da su vida por las ovejas.>> (A mi esta frase no me gustaba, pero, he comprendido que en aquel tiempo todo giraba en torno a la ganadería, y así la gente lo entendía) <<Pedid y se os dará.>>

<<En verdad os digo: el que crea en mí hará también las obras que yo hago, y aún mayores, porque yo voy al Padre.>> <<No juzguéis y no seréis juzgados.>> <<Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que ellos vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.>> <<Dichosos los que oyen la palabra de Dios y la guardan.>> <<A vosotros se os ha dado el misterio del Reino de Dios.>> <<Orad en todo momento.>>

<<Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se os dará por añadidura.>> <<Perdonad y seréis perdonados.>> <<Vosotros sois la luz del mundo.>> <<Hágase en vosotros según vuestra fe.>> <<Nada os será imposible.>> <<Para Dios todo es posible.>> <<La paz os dejo, mi paz os doy.>> <<Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.>>

<<Los hombres alcanzaron conocimientos divinos porque así lo quiso el Señor. Y se armaron de soberbia y los utilizaron para ensalzar su propia vanidad. La hecatombe fue iniciada. (Han habido varias guerras nucleares, ve y observa los grandes desiertos, son las secuelas de aquellas batallas, heridas que no se curan hasta que los hombres despierten y vez de guerrear y matarse entre ellos, comiencen a conquistar los desiertos. Cuando, venga el  León de Judea en su Segunda venida todos los desiertos florecerán. Está escrito. Dios conoce todas las cosas, tiene grabado todo en el gran ordenador del Cosmos y cada uno tenemos un gran Libro de la Vida).

<<Utilizaron sus conocimientos para el bien de unos pocos que se creyeron falsamente elegidos. Y la pureza se enturbió como los ríos enfangados del Nilo y otros lagos de la Tierra, Tierra que fue cedida para que el hombre se proyectara y no para que en ella se hundiera.  El Señor es grande, por eso quiere que todos seamos como El y a todos da la oportunidad, pero con la libertad absoluta que crece de su amor. El Señor se complació en la raza humana porque supo que llegará a El. Aunque queda mucho camino por recorrer, pero el Tiempo se acerca.

 Veréis signos en los cielos y las tierras vibraran. Se oscurecerá el sol y éste será el aviso que unos pocos sabrán interpretar. El Tiempo del Señor en la Tierra comenzó con Eva y Adán. Ellos vinieron a insertar el amor divino dentro de nuestro universo terrestre. El hombre conoce su origen porque la semilla está dentro, pues de Dios viene y a El tiende. Entonces no sabe interpretar sus impulsos cósmicos. Sólo algunos hombres lo saben, porque son sencillos y puros y no se disfrazan con la vanidad de tener un planeta a sus pies. El hombre es imagen de Dios, pero distorsiona esa imagen, de por sí bella, y enaltece su propia imagen.>>

<<Cuando Adán y Eva se olvidaron de quién procedían se borraron sus conocimientos divinos y formaron una saga de seres perdidos y sin principios. (Ve y observa la manera de proceder de Palestina, Israel, Rusia Ucrania, África, Birmania, etc....) Los hombres siempre han querido redactar sus leyes, pero nunca son perfectas porque olvidaron al Dios real, y en Él está la verdadera Ley.>> Dios es Cristo. Dios es la Ley.

<<La verdadera ley de Dios es el Amor, del que sale toda Luz y Verdad y que crea a todo Espíritu. El Arca de la Alianza con la ley divina fue profanada y tergiversada y los hombres sólo ven en los mandamientos los aspectos terrestres, y sólo son un punto de partida. Los mandamientos de la ley de Dios son: igualdad para todo ser vivo que aliente bajo el sol del universo; es también paz, que se desprende de la igualdad; es pureza de pensamiento y es respeto a uno mismo, del que sale el respeto a todo ser. Jesucristo es el verdadero camino al Señor, Dios de Dios, Luz de Luz, porque sólo se llega a El desde dentro y estando en paz con todo ser.>>

<<Sólo cuando uno ha encontrado la clave de la convivencia pacífica y de que todos tienen derecho a la VIDA, entonces así puede meditar en su ser, porque lo ha vaciado de liviandades terrestres, las cuales pueden disfrutarse. Justo cuando el corazón se descarga del peso de lo terrenal, entonces puede dedicarse el hombres a descargar su corazón sobre los demás, porque el amor compartido es el campo de fuerza que posibilita el ascenso al Amor del Padre, Dios, el Creador Eterno, que espera lleno de afecto.>>

Hay un grave problema los hombres, encargados de instruir a todos los demás hombres a fin de despertar al ser espiritual, que es, por causa de la maldad humana muchos están retenidos... esclavizados, por la fuerzas del miedo y, otros, porque utilizan ese poder para enriquecerse y envilecer a las almas, que traicionan; esos hombres lo sabían todo y por su avaricia guardaron los secretos que habían estado impartiendo en todo el mundo, temerosos de su mal, y luego se desintegraron, sin no lo han hecho aún están a punto de estarlo...

Continuará, cuando así Dios lo quiera. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos. ¡Santo es el Señor! Gracias Padre del Cielo. Amén.


1 comentario:

  1. Por favor, por amor a la vida. Respete mi trabajo. Permita que siga. Gracias. Saca el texto de hoy, por favor

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