martes, 14 de febrero de 2023

El Bosque Mágico- La viuda del minero 6º

 Hace mucho tiempo, cuando el mundo era un lugar más tranquilo, una terrible oscuridad cayó sobre la familia de Emilia. Su madre había enfermado de cáncer, el día se convirtió tan oscuro como la noche y la desolación ensombrecía la vida en una desesperación sin fin. Las noches de la joven Emilia, eran huecas y sin estrellas; únicamente los débiles ecos de su inquieto padre penetraban en el gélido aire nocturno de su casa. A José le preocupaba la felicidad de su familia. Sin el Sol de su corazón, no podía trabajar, para traer el dinero para comprar la comida; José no podía cultivar su pedazo de viña, y sin la luz de ojitos de su mujer, tampoco la alegría de la abuela Luna y las Estrellas, no podía amar lo que hacía cada día y él sabía por experiencia, que hacer lo que se ama con alegría, era la piedra angular para obtener abundancia en su vida. José y su hija Emilia pensaban, que un gran jefe se había llevado el Sol, la Luna y las Estrellas, y las había escondido dentro de una profunda cueva.

El corazón del hijo de José se endureció. Al morir su madre exige la parte de la herencia, obligando a su padre a vender parte de la viña. A él no le importaba el sufrimiento que padecía su padre y su hermana; nada le importaba más allá de las puertas de su agencia inmobiliaria, ya que estaba demasiado ocupado disfrutando de los tesoros que ahora poseía. José decidió que debía encontrar la manera de llegar al corazón de su hijo para así poder devolver toda la luz a su familia, que es donde debía estar. Un hombre presuntuoso espió a la familia de José y notó que su hija se acercaba a un bar no demasiado lejos de la casa. Transformándose en un buen partido ofreció la semilla, de su vida a Emilia. Cuando la joven se agachó para beber, poniendo las palmas de la mano sobre la copa de licor, el hombre la sedujo aquella  noche, se tragó el licor y la semilla germinó, tuvo un hijo.

La hija del viñador quedó impregnada por la semilla y dió a luz un bebé. José estaba encantado de ser abuelo, y el hombre seductor también recibió a Andrés con los brazos abiertos; ambos estaban encantados pero, el hijo de José, Marlon, estaba rabioso de envidia. José le daba al niño y a su hija todo lo que le pedían. Para él tenía gran importancia la alegría de su casa, a José le gustaba que el Sol , la Luna y las Estrellas brillaran en su hogar, por eso colgaba delante de la puerta de su casa varias bolsas, con objetos y comida para los pobres que se acercaban hasta la viña. Para el abuelo tenía gran importancia compartir su riqueza con los débiles y pobres del lugar. Pero, le prohibió al padre de su nieto que tocara las bolsas del Oro.

El hombre montó en una rabieta tan grande que su suegro finalmente cedió y le dejó que mirase dentro de las bolsas con los caudales. Román estaba maravillado ante el resplandeciente contenido, y supo nada más verlo que esas eran las monedas que le iban a liberar. Ante la atónita mirada de Emilia, el hombre agarró las bolsas de monedas, en ese instante se cayó la venda de sus ojos y, con ella soltó a Román como si volara como una cometa por los aires y llegó hasta la playa. Las monedas fueron invertidas en varios negocios que le dieron seguridad y opulencia, al cabo de un tiempo Román se olvidó de su mujer y de su hijo, estafó al bueno de José, engañando a su hija Emilia. Se fue, Román muy lejos de la ciudad, para gozar de la vida.

El abuelo, José olvidó el incidente y continuó regalándole a su hija y a su nieto todo su amor y su cariño, llegando la buena suerte con la afortunada Lotería Nacional, que le dejo caer unos cuantos millones. Estaba tan encantado con el niño que cuando este quiso estudiar, lo envió a una prestigiosa universidad de Cádiz para estudiar Medicina. Su hija, le preocupa, Emilia está melancólica, muy baja de ánimos. José, la vigila en las noches sin Luna y vió que su hija flotaba en el alcohol; los cubatas, los cigarrillos, una pena no se ahoga en alcohol, una pena es como sacar una espina del corazón. Él quiso mirar dentro de ella, Emilia apenas puso resistencia, su padre la lleva a un siquiatra, le mandan varias tomas de pastillas que ella mezcla con los cuba libres, acaba derrotada, la mente le toma el pulso al corazón y vuelan a lo loco. Su padre, la vigila, le recomienda salir con otras amigas. -¡Esta vez has de tener más cuidado! No te dejes engañar, por el primer iluso que se te acerca husmeando mi viña y mi parné. -fue lo único que le dijo el buen José.

Emilia dio un salto y comenzó a frecuentar un bar de copas de buena fama, era un rincón encantador, dónde encuentra dos compañeras de trabajo de su padre. Ella, le cuenta todo lo ocurrido a su familia, punteando con prioridad el dolor de la enfermedad y posterior muerte de su madre. Y, narra con veracidad el egoísmo mostrado por su hermano al querer desbaratar la finca, la viña donde José guarda sus tesoros. Esas uvas, bañadas con los brillos del sol, la Luna y las Estrellas sanluqueñas, porque cada rincón del planeta tiene su propia parcela del cielo. Emilia, es muy simpática, disfruta de la belleza de las mujeres de la Baja Andalucía; cabellos largos moreno ojos oscuros vivos y brillantes, cuerpo garboso, en esos momentos sus líneas son de anchura, su gordura no le afea el rostro, pero declara que se siente muy incomoda con el sobrepeso. Ella trata de perder peso, quiere recobrar su buena forma, por su salud y por su belleza.

Una mañana invernal, se sienta en la cafetería..., en ese día está especialmente sensible. Emilia, le cuenta a sus dos amigas, les dice, que una gitana le ha leído su porvenir. -¡Bah!, qué de tonterías dicen algunas para poder comer. Me dijo, la gitana, que iba a recibir en breve una invitación para asistir a una boda. Me dijo, no faltes, allí conocerás al hombre que Dios ha destinado para ti. -concluye Emilia con varias frases de desprecio hacia la adivina. El paso de los días trajo la invitación de boda, justo, en el momento que se encuentra con su amiga Carmen, en el mismo centro de la ciudad, a las 12 del medio día, se acerca una chica, con gracia le alarga la tarjeta, un sobre con la invitación a la boda de su hermana Candelaria, Emilia, la recibe de mala gana. La mira con desprecio. Apenas la chica que le ha entregado la invitación se aleja por la esquina de la Calle Capillita, Emilia con furia lanza la invitación a una papelera. Carmen, corre, coje la carta, abre el sobre y dice a Emilia: -La boda de... será dentro de dos meses. ¡Pero, te das cuenta! No recuerdas lo que te dijo la gitana. -¡Pamplinas! Yo, con este cuerpo a quién voy a enamorar. Parezco un barril. -¡Calla!, irás a la boda, si y sí. Ven corre, ante que cierre la tienda mi amiga. -Llegan a la tienda, Emilia tiene un montón de billetes en la cartera. Carmen y ella ojeando los trajes y accesorios ven un traje que a ambas le llama la atención.

-¡Este, es el traje ideal, amiga! -Pepi, la dueña de la tienda le dice: -Mujer que es tres tallas más pequeña de lo que necesita ella, ven, pruebate estos trajes que son de tu talla. -¡Ni hablar!, este es el traje. Emilia paga el traje y estos complementos, y vamos rápido a buscar los zapatos. Tres tallas se puede perder en dos meses, perfectamente. Comiendo sano y bebiendo menos... -Quería tocar el traje, pero Carmen le dice a Pepi, guarda el traje hasta dos días ante de la boda. Con las manos en la cara, Emilia, paga todo el dineral que le cuesta el traje para asistir a la boda. Ese mismo día, empiezan el programa de entrenamiento, zapatillas y paseo marítimo, ejercicios en la playa. Y siete puntos en la boca de Emilia, y también Carmen le acompaña con la dieta. La casa bar, es el centro de reunión de las tres amigas. llegando el día cercano a la boda, Emilia va acompañada de sus amigas a la peluquería, arreglo integral de unas, cabellos y cara.

Emilia, llega a la boda como una rosa, como un clavel rojo pasión, reventando a la vida. Emilia, cuenta a sus amigas: -Al llegar a la puerta de la Iglesia de Santo Domingo, noté, las miradas, los hombres con sus piropos, me puse muy contenta, rebosante de alegría. Pero, me sentaron en una mesa redonda con doce personas más, seis pareja y yo la número trece. Yo, me comporte de manera natural, bebí y comí lo que quise, durante la comida, reímos todos a carcajadas, lo cierto amigas es que yo, vuestra amiga Emilia, resultó ser el centro de atención, quién me lo iba a decir dos meses antes, que estaba colgada en la melancolía y el ánimo tan bajo, que me ahogaba, que no tenía ganas ni de respirar, y ahora estoy muy feliz.

Yo, pensé que todos eran pareja, que eran marido y mujer, novios, no sé que pasó, que yo me comporte tal cual como yo soy realmente. Estaba alegre, brillaban mis ojos, sentía una alegría muy de los días de feria, cuando salimos el viernes al medio día a festejar la vida. Bueno, pues, a los postres, cuento un chiste verde, muy verde, y al terminar se levanta un hombre, muy guapo, alto, un cielo, un bombón, todo lo que os diga es poco un Alain Delon. Me toma de la mano, me da un beso, y me dice, baila conmigo, tu serás mi esposa.

¡Quilla!, que bailamos toda la noche. A la tres de la madrugada, se acerca un pariente del hombre, le dice: ¡Sobrino, toma! Las llaves del apartamento. Corre y vete al piso. No pierdas más tiempo, bastante has sufrido ya... Y fueron felices, a Dios gracia hasta hoy... La definición de los milagros deja fuera, a veces, la característica más importante de estos hechos portentosos: que tienen la capacidad de maravillarnos, de hacernos poner en duda hasta el sistema de valores que veníamos sosteniendo. Tanto para quienes creen en que los milagros existen como para los más escépticos, el relato de un milagro siempre sorprende. Que luego le demos un significado trascendental o que  simplemente lo desechemos en nombre de la ciencia o la razón, poco importa para quienes dicen haberlos experimentado. La mayoría de los milagros que se reconocen actualmente son los que se relacionan con curas o sanaciones.

El caso, es, que en el momento de recibir Antonio, la invitación, estaba pasando por la noche oscura del alma, vivía en una depresión, por la causa de un accidente que arrancó la vida de un familiar muy amado; a Ella, a Mercedes, tanto igual, su madre había muerto y llenaba el vacío con comida, chuchería y cubatas. La Virgen la oyó. Y le concedió su deseo. No tuvieron, que cruzar el mar para conocer al amor de su vida. Un disparo al aire de Cupido alcanzó a ambos...

Mercedes:1.- Del It. Merces, -edis "recompensa", derivado de merx-cis, "mercancía". 2.- Según cuenta la leyenda, la Virgen quiso que Pedro Nolasco fuese el fundador de la Orden la Merced, con la colaboración del rey Jaime Iy de Raimundo de Peñaflor, por sus logros en la redención de los cautivos. Todas las imágenes españolas de Nuestra Señora de la Merced son semejantes a la que San Pedro Nolasco mandó hacer para Barcelona, ciudad de España de la que es Patrona. El significado de Antonio/Antonia: 1.-Nombre gentilicio que abunda extraordinariamente en inscripciones de la Península Ibérica. Del It. Antonius, de origen incierto. La grafía thdel inglésindica que ha sido relacionadocon el griego anthos"flor" ... pero Antium, ciudad costera de Italia, podría ser un topónimo alusivo a la divinidad prerromana Ando, Anto, Endo, como el antropónimo Antonius. El derivado Antonieta ha sido importado de Francia-Austria. 2.- Como nombre de pila, Antonio debe su difusión a algunos santos. -Antonio, ermitaño en Egipto y fundador de los primeros monasterios; por esta iniciativa es considerado el padre de los monjes. El fraile franciscano portugués, conocido por los católicos como San Antonio de Padua (1195-1231), hijo de un caballero de la corte de Alfonso II, rey de Portugal, su familia le impuso el nombre de Fernando, al nacer; y con este nombre se le conoció cuando estudiaba teología en Lisboa y en  Coimbra. Dejó el estudio, impresionado por el ejemplo de unos frailes franciscanos a los que conoció, cuando se dirigían a África. Es un Santo Nacional de los Portugueses. Oremos, por los cautivos en todo el mundo, para que la Virgen María, le ruegue a Dios por su liberación del injusto cautiverio impuesto por los tiranos de toda la Tierra. Liberación de los hombres. Oración  a San Antonio:

<<San Antonio bendito, tres cosas te pido: salvación de toda la humanidad y dinero en abundancia para todos nosotros. Y un buen marido, para mí, él que Dios ha creado para mí ese es el elegido. Esto solo pido, y sé que Dios te lo concederá, por obra y gracia del Corazón Inmaculado de Jesús y de La Virgen María. Gracias San Antonio. Gracias Padre del Cielo, que sé que nos escuchas y nos ves. Fin por hoy, hasta cuando así Dios lo quiera. Jesús, en ti confío no te olvides de lo que pido al Santo Antonio. Tengo un corazón curado y ahora abierto para recibir lo que Dios me ha concedido por derecho de conciencia... PAZ UNIVERSAL Y GLOBAL. San Miguel salvanos de las acechanzas del mal. Lleva al infierno a los necios. Amén. Gracias, amado Arcángel fiel amigo de los débiles. Gracias.

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