lunes, 11 de octubre de 2021

Hay un mal que enferma el bosque mágico

 Cuando Fernando se acerca al bosque mágico, que con gran esfuerzo ha ido ampliando bajo el techo de su enorme salón, escudriña atentamente la frondosa magnitud del pequeño gran bosque. Cuando trabaja en sus diminutos árboles este hombre tiene la sensación de ser el artífice de componer un puzle viviente, y otras veces siente que tiene entre sus manos un frágil bosque de cristal que se puede hacer en mil añicos como el inmenso espejo del cielo y, sin embargo, parece que tiene entre sus dedos los añicos del espejo y, que conserva la esperanza de recomponerlo algún día. El espejo del bosque mágico está roto, él lo sabe, pero aún se niega a creer que unos seres tan diminutos en tan corto espacio de tiempo ayan sido capaz de evolucionar tan rápido y, ser tan destructivos y tan incompetentes. El espejo del bosque mágico está roto y pegar los fragmentos es imposible. Fernando quiso acercarse a un bosque mágico, sin darse cuenta que había creado a unos personajes con la personalidad resquebrajada, deformada por el ansia por el poder.

 Él intentaba recomponer los añicos de aquel precioso bosque mágico que había salido de una docena de árboles y, de tal variedad que tan cercanos y a la vez eran tan lejanos en las distancias del planeta Tierra; árboles traídos de los confines de la Tierra; árboles de frondosas copas. Fernando mira y remira cada diminuto árbol, escudriña en cada rama, en cada hoja de ese bosque situado a la altura de sus ojos donde una colonia de hombres diminutos han crecido y se han fortalecido tanto en pocos años, como los grandes hombres en milenios. El bosque ha crecido, y ya cuenta con trecientos catorce árboles, que forman una irregular disposición mezclados en su gran variedad; están inmersos en una quietud escalofriante, estáticos como cualquiera de los objetos que acompañan sus días en el amplio y silenciosos salón. Un pequeño bosque, que él trata de rodear con su seno, pero ya sus brazos no lo abarca. Al principio, todos ellos cabrían en su seno con sólo extender sus brazos y rodearlos. Pero esto es algo casi impensable para él, pues observa ese trozo de la naturaleza reducido por obra humana como si fuera una joya preciosa, como si se tratara de una delicada piedra esmeralda bien tallada. De los amores de un hombre sagaz.

Su delicada obra ha cobrado vida propia, como si se tratara de una delicada urbe viviente que en cualquier momento se puede alterar. El la ha creado y ahora la quiere mantener, preocupado siempre por cualquier evolución que pueda considerar peligrosa. Todos los cambios han de ajustarse a un cauce en un mundo donde el crecimiento está limitado. El tiene que vigilar para que no se traspase nunca ese límite. Su dedo índice se posa despacio al pie de un nogal y arregla con sumo cuidado un pequeño bache entre la hierba del sotobosque mágico. Como un milagro de la vida el pequeño Ugo remonta sólo las escarpadas laderas en busca de lo que realmente le interesa. Entre los peñascos del berrocal, un granito claro que domina los alrededores del pantano, emerge algo extraordinario. Fernando lo busca con avidez sabiendo por anticipado que lo va a encontrar porque alguien lo ha descubierto antes que él y le ha avisado; son sus guardas forestales, su gato Mimi y, su perro Lindo. Y allí, Ugo arropado como un astuto zorro tiene muchos aliados en el sotobosque, incluido el follage, que ofrecen protección y mucha medicina. Ugo, parece capaz de desvanecerse entre la exuberante maleza del diminuto bosque. Esta flora es su aliada. La capacidad de fusionarse con el entorno es un poderoso don cuando uno está observando las actividades de los demás miembros de la comunidad. El diminuto Ugo, tiene la capacidad de hacerse invisible, cosa que le permite ser el protector de toda la comunidad familiar. Si surge el peligro, este astuto hombrecillo aparece enseguida. Como al Gran Espíritu, Nanih Waiya, lo honra con el deber de mantener a la familia unida y segura. Esto se logra gracias a la capacidad de Ugo de observar sin ser visto, lo que evita que los demás se sientan cohibido. Ugo está siempre preocupado por la seguridad de los miembros de la familia. Él es como el viento, que es invisible pero capaz de soplar en cualquier lugar o situación. Tiene la sabiduría de observar los actos de los demás antes que sus palabras. Utiliza su naturaleza astuta de manera positiva; siempre se mantiene en silencio, porque está observando el ir y venir de los miembros de la pequeña comunidad, sus virtudes son numerosas. Actúa y reacciona en favor de los demás. él aspira a ayudar a quienes lo necesitan. Y por algún tipo de moralismo hipócrita o por culpabilidad religiosa Ugo ofrece su ayuda y su sustento con la comprensión de que toda vida es sagrada, de que el Gran Espíritu mora en el interior de todas las personas, él sabe, de que lo que haces por los demás lo estás haciendo por si mismo. <<¡Actuar por el bien de los demás y dar de comer al prójimo es el mensaje de todos los sistemas espirituales verdaderos!>> ¡Enhorabuena!; Ugo ha podido contemplar una hermosa puesta de sol y, siente que el espíritu de amar está creciendo en él, y quiere compartirlo con todos los miembros de la comunidad.

Antes del ocaso, la diminuta Violeta engulle un gran pastel en tres mordiscos. Ugo le pregunta:- ¿Estás engulléndolo todo por temor a la escasez? ¿Eres demasiado tacaña y te niegas a dar ni un mínimo trozo del pastel a tus compañeros y compañeras? Querida Violeta, puede ser que el Mr. Scrooge que hay en ti haya crecido acostumbrada a los aspectos miserables de la vida. Recuerda esto: nunca des para recibir. Esto es manipulación. Hay que dar sin pensar y con el corazón alegre. Si no se hace así, el dar ha perdido su auténtico significado. ¡Oh, hermosa Violeta! Tú, cómo la gente de la sociedad moderna, que dispone de mucho más de lo que necesita, debería estudiar y hacer como el noble Fernando, que se sacrifica para que nosotros podamos vivir. En su esfuerzo tenemos nuestra vida. Hónralo, hermosa Violeta. Él da libremente todo lo que puede, para que nosotros podamos vivir en este maravilloso bosque mágico.

Aquellos que no están familiarizados con el fenómeno cultural de la ceremonia del regalo, a menudo se quedan perplejos: un miembro de la comunidad puede regalar alegremente todo lo que posee y quedarse sin nada con el fin de ayudar a la comunidad. En la vida urbana de hoy día se nos enseña a adquirir y seguir adelante; la persona que más tienen gana la partida. En algunas culturas, nadie puede ganar la partida hasta que la totalidad de las necesidades del pueblo están satisfechas. Alguien que exige más de lo que comparte es considerado un egoísta o un loco, o ambas cosas a la vez. Los pobres, los ancianos y los débiles son respetados. Y la persona que más da y que más asume las cargas del pueblo es una de las más respetadas. El pequeño bosque mágico cuenta con muchos santos y míticos, la comunidad se alegran porque sus virtudes son muchas. Ellos conocen el saber y el uso de toda clase de elementos para la Unidad. Ugo es un místico, siempre va imbuido de un aura muy luminoso con los colores del Arco Iris. Siempre moviéndose con cautela y elegancia, sin que los demás le perciban. Él siempre dice: ¡Si lo haces bien, funciona! Trabajar con ahínco, con ganas corazón.

¡Buenas noche! Sí, ya quisiera que fuera tranquila y buena la noche, hay alguien observando e intentando adivinar cómo eliminar el pequeño gran bosque y a sus recién nacidos hombrecillos diminutos. Ugo ha invocado al protector de la comunidad al Gran Espíritu. En su mundo actual de tiempos y fortunas cambiantes, las diminutas mujeres son personas sabias que se preparan para el futuro. Todas las profecías han hablado del fin del milenio y de los cambios que se avecinan, ellas disponen sus recursos, a la luz de posibles días difíciles en el futuro. El mensaje que han recibido del Gran Espíritu es el de estar preparados, pero no de volverse locos por ello. Ámate lo suficiente para reunir los bienes que van a cubrir tus necesidades en tiempo de escasez, incluso si estos tiempos nunca llegan. Como la ardilla se desliza entre las copas de los árboles, igual que ella se te pide que honres tu futuro preparándote para los cambios. <<El mensaje puede ser que aligeres tu carga si has reunido demasiadas "cosas" que no te sirven. Estas "cosas" pueden incluir pensamientos preocupaciones, presiones, tensiones u objetos que llevan años rotos. Para comprender el equilibrio inherente al hecho de hacer acopio, tienes que considerar la idea de hacer que circule lo que has reunido. Si observa lo que es obvio, la Ardilla tiene otra lección que puede ayudarte a prepararte para cualquier cosa. Tiene que ver con la seguridad del lugar donde depositas lo que has reunido. Este lugar seguro es un corazón y una mente carentes de preocupaciones, y que aquello que hayas reunido para guardarlo en ese lugar sea la sabiduría y el cuidado de los demás. Las energías acumuladas harán que tu corazón y tu mente sean libres, de manera que sabrás que todo será atendido a su debido tiempo. Aplica esto a tus miedos sobre el futuro, y se desvanecerán. Recuerda que el acaparador es: una persona temerosa que espera lo peor y que está atascada en la espera. La trampa es aguardar a que ocurra algo. No actuar equivale a estancarse, pero un poco de energía errática puede lograr que las cosas se pongan en movimiento...>> Hay un pequeño grupo de hombres diminutos que están colgando al revés de unas ramas de los robles, ellos empezaron a ver su mundo a través de los opuestos, acumulando sus pensamientos de abundancia de tal manera que el miedo a la escasez se han apoderado de ellos. Su iniciación implica experimentar múltiples ciclos de vida-muerte-renacimiento; es la energía de la totalidad, la conciencia cósmica y la capacidad de experimentar cualquier cosa de buen grado y resistencia. Es el conocimiento de que en la creación todo es importante, y que aquello que podríamos experimentar como venenoso puede comerse, digerirse, integrarse y transmutarse si nos encontramos en el estado mental apropiado. Esto es auténtica magia, pero recuerda, la magia no es más que un cambio de conciencia. Los diminutos que se cuelgan del revés, lo hacen con la intención de transformarse en magos o en hechiceras, transmutan la energía y aceptan el poder de la magia, incorporando estas fuerzas transmutadoras del universo como parte de su sensual danza de poder, en ese mágico bosque.

Fernando lee la Torá, la Biblia, el Zohar, buscando ayuda para la eternidad del pequeño pueblo de los diminutos, que han florecido como las flores del mes de mayo, relucientes, frescos y maravillosos. <<El Maharal de praga enseña la completa conformación de un pueblo es necesaria para la recepción de la Torá, ya que la misma no puede ser entregada sino a un pueblo y no a personas individuales. Y si bien hallamos que ciertos preceptos sí les fueron entregados a los patriarcas... La Torá, como un todo, con sus Diez Mandamientos y sus seiscientos trece preceptos no puede ser recibida sino por un pueblo. Sin embargo, quien se detenga y reflexione sobre este punto notará que no resulta de sencilla comprensión. El motivo más profundo está relacionado con la eternidad de la Torá, la cual no es sino la revelación y la manifestación misma de la Divinidad, que se quiso revelar a las criaturas y uno de los motivos para los cuales el mundo fue creado. Tal como está escrito en el Trabajo de Shabar (105a): <<Yo a Mí mismo escribí y entregué>>...

<<He aquí que no se ha cortado la mano El Eterno para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír>> (Isaías 59:1-2).

Y resulta evidente que esta desconexión representa el misterio de la escoria espiritual, que está asociado con la muerte, de acuerdo con lo enseñado en el Midrash: <<los malvados son denominados muertos estando vivos>>. Rabi Aba abrió su enseñanza acerca de este asunto citando el siguiente: <<Hay un mal enfermo que he visto debajo del Sol, las riquezas guardadas por sus dueños para su mal>> (Eclesiastés 5:12). Hasta qué extremo las personas son obstinadas de corazón por no esforzarse en el estudio de la Torá y reflexionar en lo que está escrito: <<Hay un mal enfermo que he visto debajo del Sol>>. Ahora bien, ¿acaso hay un mal que es enfermo y hay un mal que no es enfermo? Sino, ciertamente hay un mal que está enfermo, tal como está escrito, y fue dicho de ese modo con absoluta intención.

Tal como fue estudiado, que el lado de la izquierda surgen numerosos ángeles dañadores poseedores de la fuerza del rigor del juicio, que traspasa los aires y se ocupan de las personas poseedoras de conductas perniciosas como la avaricia. Y cuando desean salir para llevar su acción, se desplazan y penetran en el agujero del Gran Abismo, donde están enraizados y donde absorben la energía necesaria para realizar su acción. Después de nutrirse salen y se unen como uno y traspasan los aires. Y entonces deambulan por el mundo, y se aproximan a los seres humanos para incitarlos a adquirir conductas perniciosas. Y cada uno de estos ángeles dañadores se denomina <<mal>>. Como está dicho: <<No te sobrevendrá mal, ni enfermedad tocará tu morada>> (Salmos 91:10). ¿Qué significa: ¿no te sobrevendrá? -teuné- mal? La expresión teuné, se puede interpretar como <<sobrevenir>>, o también como: <<acusación>> (véase: Jueces 4:4. Y según esta explicación es así porque el mal viene con acusaciones sobre las personas.>> Y en este mundo los hijos de Dios obran el mal sobre sus padres y también sobre sus hijos. Y todos estos asuntos se dan ahora en la Tierra de este mundo.

<<¡Dichosos los justos, pues todas sus acciones ascienden por encima del Sol! Y ellos siembran la semilla de la justicia, para volverse merecedores del Mundo Venidero. A esto se refiere lo que está escrito: <<Brillará para vosotros, temerosos de Mi nombre, el Sol de Justicia>> (malaquías 3:20) Isaías: <<Renuevos de mi plantío, obra de mis manos, para glorificarme>>. Exclama Fernando: ¡Oh, bendito sea Dios!, es decir, que estos hombres diminutos, se pueden considerar implantados en el bosque de cristal para gloria y alabanza de Dios, pues tendré que lanzar muchas plegarías porque son tan corruptos o más que los de mi mundo actual, mucha oración.

Principios de otoño. A las siete de la mañana la oscuridad todavía se resiste al alba. Es una hora tranquila en la que los demás todavía duermen y el silencio lo rompe los gritos de Lola. Una madre de ochenta años, que grita desesperada, clamando un baño. Sus hijos la han dejado a su suerte,toda la noche sola, no hay otro deseo que librarse de Lola, para quedarse rápido con su patrimonio, sus hijos planifican la vida futura de Lola, lo mejor es vender la casa, y llevar a Lola a una residencia, ese es el plan de sus dos hijos. Mientras Lola, se pierde en sus recuerdos. Antes, a esas horas del alba, cuando se siente con mayor nitidez la esperanza del principio de todas las cosas, Lola solía hacer lo que hacen hoy muchas madres jóvenes, levantar a sus hijos para prepararlos para llevarlos a la escuela. Con el paso de los años, los amaneceres de una mujer que no sabe estar en la cama aunque su cuerpo esté menos activo y con muy poca fuerza. De hecho, Lola, guardar cama sólo lo ha hecho cuando ha estado de parto, lo que ha pasado pocas veces en su vida y, en cualquier caso, nada grave le ha retenido inmóvil más allá de un par de días. A sus ochenta años está agotada, luce en su rostro la herradura de la muerte, ese macabro cerco amarillento alrededor de la boca. Ella que disfruto de una salud envidiable, con la que se ha visto dotada toda su vida. Alguna vez, por algún catarro aislado, se ha tomado alguna que otra aspirina, pero si las sumara no llegaría ni al medio centenar. Parecía tener la potencia y la capacidad pulmonar de una búfala blanca combinada con la actividad continua de una ardilla, incapaz de estarse quieta ni un minuto. Eso le ha hecho mucho más rica, pero no más querida por sus hijos. Ha tenido durante toda su juventud, ¡toda su vida!, la agenda ran al milímetro que se enfadaba su marido -ahora incapacitada y abandonada en su cama- cuando la gente no era puntual a las citas, virtud que ella mantuvo toda su vida como regla de oro. A Lola siempre le ha dado tiempo para todo, bien planeado su día desde el amanecer, eso sí, hasta en los minutos y los segundos. A las nueves, ya los niños estaban en la escuela; a las nueve y treinta desayunaba en el Mercado de Abastos, en poco menos de media hora desayunaba y hacía la compra del día. Ya a las onces, cita con Menganita, para probar o tomar medidas, y así, todos los días. Lola ha sido una buena sastre, una costurera de primera. Siempre sola, nunca tuvo ayudante, ella sola se bastaba. Trabajaba como una mula, con la intención de aumentar su patrimonio. Su familia, había sido de la Alta Sociedad. Familia rica y prospera, que se había adaptado a los tiempos de la dictadura. La radio siempre le ha gustado, y recién levantada la acompañaba las voces de un transistor. La costura y la radio eran un vinculo inseparable en su día a día. Lo cierto es que la naturaleza tuvo la deferencia de dotarla con una sólida, exuberante y densa constitución, con una cabeza bien iluminada y con un temperamento acorde con la misma. Resultado: un personaje avasallador, esbelta, altanera, exigente, predominante, a veces ruda y con talento y dotes elevadas al cubo. Curiosamente, tanta prodigalidad natural y virtudes, le han valido en ocasiones más críticas que elogios. Y así ha ido quedando la imagen de una Lola, prepotente, de fuerte genio, impaciente y de reacciones algo agrias, características que, convenientemente exageradas por sus hijos, y por algunos de su entorno, como suele ocurrir, no le han sido de mucha utilidad cuando ha vuelto del Hospital. Pero ahí están, adornando a un ser infatigable, uno de cuyas virtudes es ser una tenaz y perseverante trabajadora. Para empezar, su vida es tan impresionante que con un sólo vistazo se corre el peligro de caer deslumbrado, se tiene la sensación de estar hablando con una institución andante, con una enciclopedia con patas. Es una infatigable ama de casa, que siempre procuró emplear bien su tiempo, se organizaba para trabajar no menos de ocho horas en la costura, y otro tiempo para el cuidado de la familia y de la casa. Su marido enferma, la fatiga la acompaña desde el primer momento que descubre que su marido padece demencia senil; Lola lucha, para sacarlo adelante, pero, el hombre no resiste la cornada del Covid, y ahora, ella, que no tiene quien la cuide, que la llevan a un lugar fuera del bosque mágico, las hadas vendrán al alba y la llevarán en volanda a su nuevo hogar. Se pasaron un poco, sus hijos al hablar de su testamento en el Hospital, además le duele que los dos sean iguales de egoístas. Eso por no citar las palabras, que son dentelladas. Mordiscos que dan algunos hijos en el alma de sus viejos padres. hay que reconocer que los hijos le vienen a Lola, como anillo al dedo; ellos hacen lo mismo que ella les hizo a sus padres...

<<Sólo puede ser feliz siempre el que sepa ser feliz con todo.>> Confucio. <<Quien sólo se siente feliz y a gusto consigo mismo cuando las cosas le salen bien, lo normal es que con frecuencia se sienta desgraciado. El aprendiz de sabio se procura paz, sosiego interior y felicidad en cualquier circunstancia.>> Bernabé Tierno.

<<Cuando nuestro filósofo universal José Ortega y Gasset afirma que el programa de una vida feliz apenas ha variado a lo largo de la existencia humana, comparte con el viejo Séneca la idea de que ese estado de gozo interno, de paz consigo mismo y de alegría de vivir se lo fabrica, se lo hace a su medida cada persona. <<Felicidad es no necesitarla>>, dice Séneca o lo que es lo mismo, tú ya eres felicidad, pero en lugar de vivir la dicha y el privilegio de tu propia vida, de lo que eres, te dedicas a buscar la razón de tu alegría y de tus ganas de vivir en lo que pueden ofrecerte las personas, las cosas, las circunstancias: que el día amanezca soleado o nublado o que las personas con las que vives o trabajas te hagan grata la jornada... Ahí está el gravísimo error y la causa de por qué no sólo cualquier persona corriente, sino incluso algunos grandes escritores, se mofen de la palabra felicidad y de cuantos pretenden defender que es posible ser felices. Condicionar la felicidad, el gozo de vivir y la aceptación de la realidad que te ha tocado vivir a lo que te depare la vida equivale a negar a cualquiera la posibilidad de ser feliz... La felicidad es una actitud personal interior, pensada y decidida ante la vida, como talante, como posición saludable.>> 

Fernando alza la vista sobre el bosque mágico, lleva puesto los modernos auriculares sin cables, con una mano toma la lupa; parece un gigante con un sol en la mano que todo lo amplifica y todo lo magnifica. Ugo, se aturde pensando que es el sol del amanecer, está sacado de quicio, cansado de escuchar tantos lamentos en la aldea, se extraña ver sufrir a la gente, por eso quiere profundizar su diálogo con los miembros de la asamblea. Raimundo es el presidente de la comunidad, alza la voz diciendo: ¡Todo cambio debe producirse movido por la necesidad, no por la ira. Resulta de vital importancia no intentar imponer una idea cuando no es el momento apropiado. De igual manera, los medios que se utilicen para imponer esos cambios deben ser cuidadosamente considerados. Si los cambios están a tono con las necesidades del momento, éstos se asentarán correctamente. Si no es el caso, habrá una oposición muy fuerte por parte de gente que quiere proteger su posición. Este tipo de personas son peligrosas para la comunidad, y se necesitará un comportamiento moderado para hacer los cambios de forma cautelosa! Todos aplauden excepto Ugo.

Ugo, con firmeza se levanta y pide la palabra, y dice: <<Hay veces en que las sugerencias sobre lo necesarios que son los cambios y reconstrucciones son ignoradas continuamente y la única salida consiste en actuar para llevar a cabo una revaluación importante y radical de todas las políticas y valores. A esto se le llama Revolución. El primer requisito  para conseguir el éxito es disponer de un líder fuerte y de mente clara. Lo correcto será apoyar a semejante líder, y lo incorrecto esperar que el cambio sobrevenga solo. Hay que actuar con fuerza y decisión tras un período de planificación exhaustiva. Hay que anticipar la nueva forma de vivir que se pretende alcanzar. ¿Cómo si no podrás saber si has hecho lo correcto? Raimundo se siente aludido y toma la palabra diciendo:

<<Ha llegado el momento del cambio. ¿Qué es lo que tiene que cambiar? ¿Qué debe permanecer inmutable? ¿En qué se basa el cambio? ¿Qué necesidades hay que satisfacer? ¿Cuáles son los motivos que lo promueven? ¿Están claras las motivaciones de cada caso? Cuando determinadas prácticas fracasan continuamente o provocan miseria, o cuando las injusticias han sido numerosas..., entonces hay que cambiar las condiciones existentes sin la menor dilación. Las injusticias más recientes tendrán que ser examinadas con mucho cuidado. ¿Entran dentro de las necesidades generales? Todos aplauden con un clamoroso, ¡viva Raimundo! Ugo, le dice, don Raimundo, ¿me pregunta usted a mí? Pues sí es así le diré que urge: <<Un cambio de gobierno. Un cambio de líder. Los cambios deben reflejar las necesidades de la humanidad. Tiene que haber un planteamiento visionario. Un salto hacia épocas mejores, más amables y tranquilas. Las necesidades de la gente deben ser atendidas, desde la más básica a la más espiritual y creativa. El nuevo gobierno puede no tener en cuenta la mejora de diversos estamentos de la sociedad, pero debe estar dispuesto a hacer cambios que mejoren el nivel de vida.>>

<< La felicidad felicidad conseguida dará la medida del cambio. Si esas medidas no llegan a dar ésta es porque el egoísmo está a la orden del día y no son adecuadas a las necesidades del momento. Si las nuevas disposiciones no cambian sustancialmente las cosas para que éstas vayan a mejor (fijarse tanto en las estructuras como en la política, ¿acaso no se complementan?), acabarán derrumbándose y fallando. Sólo serán correctas cuando provoquen que la gente sienta de manera diferente la rutina diaria (mejor cuidados, más libres, más oportunidades, menos restricciones, mayor nivel de vida). Son cosas que pueden verse, son tangibles, se sienten, son comprensibles y tienen sentido. Una actuación oscura no cambiará las cosas. El cambio necesario se consigue sólo con claridad y simplicidad. La gente sabe cuando le mienten. Saben que las promesas son son más que huecas palabras. Son conscientes de la verdad. Son cosas que no pueden esconderse ni disimularse.

El corolario es que todo nuevo gobierno debe estar dispuesto a reorganizar sus métodos y presupuestos, sus prácticas y sistemas, para que reflejen unos valores más significativos e inteligentes. Unos valores que, tal y como remarca el I Ching, reflejan lo natural y están acordes con las demandas del momento. El momento nunca requerirá un planteamiento artificial de los acontecimientos, y se basará en la verdad, lo natural y el equilibrio, que son los elementos que llegan hasta lo más profundo del corazón humano. Todo lo que no se base en estos elementos lleva consigo el autoengaño. Las consecuencias de una comprensión adecuada nos rodean por doquier. Por esto, sólo las personas de pensamiento claro y penetrante pueden llegar a provocar el cambio. Ven las necesidades del corazón y se dan cuenta de lo necesario para satisfacerlas. <<¡El sistema debe servir al pueblo y no esclavizarlo mediante su complejidad y distorsión!>> La gente enfervorecidas aplauden y vitorean vivas: ¡Viva el Presidente!

Los líderes se felicitan uno al otro. Ugo eres comprendido incluso antes de que empieces  hacer preguntas. Eres excelente orador. Tus percepciones son totales, claras, correctas y a la altura de la situación. Esta manera de actuar se acepta inmediatamente por los demás sin que exista duda alguna sobre tu habilidad e intenciones. Cuando promueves un cambio, la gente se da cuenta de tu política y de la filosofía en que se basa. Te apoyarán con firmeza haciendo que la buena suerte te acompañe. No podías desear una mejor indicación de lo favorable del momento. -Se adelanta y dice Ugo: El cambio en ti Raimundo es serio y brillante.

Cuando acaecen los grandes cambios, éstos se caracterizan por ser básicos y de largo alcance. De todos modos, hay que tener en cuenta que esos cambios tardan en influenciar todos los estratos de la sociedad. no se debe ser insistentes e impaciente. Los mayores cambios tienen que tomarse su tiempo en permeabilizar las estructuras sociales para que todos los detalles funcionen con naturalidad. Se tarda en ver las consecuencias, pero al final tendrán el efecto de reajuste necesario. Al principio, los efectos parecerán superficiales, pero acabarán profundizando en las cosas convirtiéndose en parte integrante del nuevo esquema de las cosas. No es necesario reforzar esos cambios hasta el detalle más microscópico. Los elementos adecuados encontrarán por sí solos el nivel que les corresponde dentro del nuevo esquema de las cosas. Las cosas se desarrollarán como en una composición musical: en cuanto quedan establecidos el tono y la melodía básicos, la orquestación y la variedad de sonidos vienen por sí solos. De todos modos, hay que tener en cuenta que no hablamos del arreglo de un sistema prevalecido, sino de un <<Nuevo Sistema>>, un <<Nuevo Ambiente>>, un planteamiento nuevo que ha surgido para responder a las necesidades del momento. <<Cuando llega el momento adecuado para un cambio semejante, las estructuras antiguas ya no sirven por ser incorrectas>>.

Fernando dice con voz bajita: Ugo, Raimundo, escuchad atentos, Yo Soy vuestro creador, mi función principal es cuidar de todos los procesos kármicos. Todas las causas y efectos varían, porque cada hombre piensa de distinta manera, y sus motivos se basan en otros fundamentos, aunque en lo externo parezcan que son iguales. Ningún motivo se parece a otro, aunque el hombre, en su limitación, lo crea así. Los hombres a menudo consideran que muchos asesinatos y maltratos a las mujeres y niños son iguales. Sin embargo, en la Ley Causa y efecto no hay consecuencias iguales, ya que el modo de pensar de cada hombre es distinto, y cada alma presenta una carga distinta, que vibra hacia fuera y se traduce en motivos, buscándose sus víctimas, tanto en lo positivo como en lo negativo. Todo estos acontecimientos que viven entran en el colectivo de causas, y se reflejan en las auras en las almas de aquellos que están unidos a ese colectivo de causas. En vidas posteriores, tales almas encarnadas pueden poner en orden su parte de culpa, en tanto en el reino de las almas no se hayan arrepentido. Entonces el alma encarnada será quizá un guarda forestal o un presidente o un rey si se limpia la culpa, sube, Ugo, sube al árbol más alto, Yo Soy tu creador, te voy a entregar unos mandamientos, para que los cumplan todos, así la felicidad reinará en el bosque mágico. Ugo, Raimundo y todos huyen corriendo el estupor se ha apoderado de ellos, esa voz y esa linterna los ha deslumbrado. Pisoteando, muchos pisoteados hasta la muerte por una manada de gente asustada, el pavor y el miedo se ha instalado en el bosque mágico, el gigante Fernando los ha asustado...Hay un mal que enferma el bosque mágico: EL MIEDO. Fin y a ser todos muy buenos, como lo es el El Eterno Dios el Creador de todo lo visible y lo invisible


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