sábado, 30 de octubre de 2021

Él bosque mágico y el desfile de la Naturaleza

 Fernando está de pie, mirando con atención. Mira fijamente al cuadro blanco que tiene delante. No ve nada más. Ahora su hija Violeta enciende el proyector reflejando en la pantalla blanca. Fernando se da la vuelta. <<¡Ve un cielo azul brillante, un sol amarillo resplandeciente y una llanura de arcilla resquebrajada hasta la línea del horizonte. Ve ríos de lava sobre la arcilla caliente y seca bajo los pies desnudos de los hombres diminutos. No  hay árboles, ni plantas ni montañas, ni colinas. No hay más que arcilla resquebrajada cubierta de ríos de lava y de ceniza volcánica, por todas partes ha desaparecido ha desaparecido el bello paisaje del horizonte. Fernando mira horrorizado, como los hombres diminutos corren aterrorizados de un lado a otro buscando un refugio. Ve como los diminutos se sienten acalorados, los rayos del Sol inclementes les abraza el cuerpo, en su cara se ven llagas, provocadas por las quemaduras de los rayos del Sol. Su piel abrazada, por el calor de la lava. Ve una larga fila de hombres diminutos caminando sobre el terreno de arcilla caliente , resquebrajada en grandes zanjas, que se abren como un abismo ante ellos. Tienen los labios, secos, las gargantas le abrazan, la lengua seca y espesa. Tragan la saliva con gran dificultad. A medida que avanzan por el desierto se sienten cada vez más sedientos. Fernando se desmorona viendo esas terribles imágenes. <<¡Qué increíble lo diferente que era antes! -exclamó Violeta- Súbitamente surgen unas imágenes en la pantalla. Ante su vista se extiende un mar claro de agua fresca. Los hombres diminutos se quitan la ropa, se lanzan al mar, nadan, juegan, sacian su sed en las fuentes, comen frutas; flotan panza arriba mirando al cielo azul, pasan horas jugando en la playa. Cae la noche sobre el bosque mágico. La noche es clara y estrellada. <<¡Ha Fernando le recorre unos escalofríos por la espalda! Siente nauseas de ver lo que los hombres diminutos han perdido a causa de la codicia de sus dirigentes. Un pequeño grupo se va quedando con gran parte de la riqueza, cosa que van acumulando en un banco de arenas turbias.

Violeta y Fernando se sientan en la terraza del jardín. Empieza a soplar un viento suave y agudo que levanta la arena a su alrededor. Sienten la presión creciente que levanta la arena a su alrededor. Deciden acomodarse en el salón principal de la casa para seguir la conversación. Ambos reflexionan, sobre cómo se va destruyendo el bosque mágico, en tan corto período de tiempo. -Fue tan rápido su crecimiento, como fugaz es su destrucción- comenta Fernando- <<¡He sembrado más de tres millares de bonsais, pero el bosque que he hecho no es mío!- comenta Violeta y sigue dando a su padre, el argumento, de lo que ella cree que ha destruido al "bosque mágico"-


Padre. <<La mayor parte de los libros de historia natural están escritos desde el punto de vista de la observación personal. De ahí, que, por valiosos que puedan ser, aparezcan necesariamente sujetos a limitaciones. Un hombre no puede observar personalmente más que una pequeña parte de las costumbres, andanzas y vidas privadas de unas pocas especies de animales. He oído decir al guarda del bosque mágico: <<Se necesita mucho tiempo para aprender algo que valga la pena registrar en relación con los animales salvajes>>. Padre, calculo que, el curso de mis investigaciones, y sin contar la información que se me ha dado personalmente, he consultado más de mil libros y unos cinco mil artículos de los más prestigiosos científicos, periódicos, monografías y revistas generales especializadas. Desde que que he creado el invernadero nuevo, me he convencido de que un hombre pierde cuando se abraza al egoísmo; igual que un animal pierde, tras las barras de su jaula, todo su encanto y la mitad de su interés, he buscado en general  para los animales salvajes aquellos datos que han sido recogidos en sus diversos ambientes naturales. He puesto un especial y constante interés en acopiar informes sobre las velocidades que tienen lugar en el mundo animal.  El zoólogo verá en seguida el cariz "anecdóticos" de mi gran obra. Me doy perfecta cuenta de los peligros que este bosque mágico encierra. -Lo que la gente dice haber visto no corresponde siempre a la realidad-; he creído, empero, que valía la pena recoger un buen número de relatos sobre el estudio del "bosque mágico". Padre, puede ver confirmadas sus propias afirmaciones sobre los seres diminutos, sobre los seres salvajes, y tales encuentros han abierto a veces el camino a sorprendentes descubrimiento de la historia humana y de la naturaleza. Mi trabajo ha sido un fracaso.


El profesor <<Thomas Henry Huxley describío una vez al crustáceo como el animal que provee a su sustento suspendido cabeza abajo, capturando el alimento con sus patas.>> No exageraba, puesto pequeño ser se adhiere a una roca por su base y, cuando tiene hambre, abre las valvas de su concha y empuja la comida hacia adentro valiéndose de sus patas flageliformes. Este es uno de los muchos ejemplos que la Naturaleza nos brinda sobre los curiosos métodos empleados por sus hijos en el importantísimo asunto de la alimentación. Cuando "el pez gato eléctrico" tiene "hambre", busca a otro "pez gato" a su alrededor, se pone a su lado y le lanza una andanada "eléctrica". Esto motiva que la víctima devuelva una parte del alimento que había ingerido y que será luego engullido por su atacante.


Es cosa cierta que algunas grandes truchas cazan murciélagos. -Hija, y dicen que el Covid 19, pudo ser transmitido por comer el hombre murciélagos, también pudo haberse contaminado las truchas, las carpas, etc... -Si padre. "Probablemente tales capturas tienen lugar al atardecer cuando las bandadas de murciélagos efectúan una visita a los tranquilos estanques y, volando bajo, tocan ligeramente la superficie para beber un trago. -Si hija. El salto de la trucha es a veces lo suficientemente rápido para interceptar al murciélago. -Padre. "Existe un pequeño y poco conocido animal del bosque mágico, llamado mangosta de agua, que gusta de una dieta de carne de ave. Para hacerse con su presa,la mangosta, que, por cierto, frecuenta la tierra firme de lugares pantanosos y no está en modo alguno confinada al agua, recurre, según los diminutos, a un truco muy característico. Se oculta entre las hierbas y en la vegetación que crece en los lindes de las plantaciones nativas y de los claros y levanta su parte trasera. Es capaz de distender el orificio anal hasta el punto de parecer una flor o un fruto maduro. Los pájaros, sin sospechar nada, acuden a picotear a la mangosta y ésta, volviéndose diestramente, se apodera de ellos. -Violeta y Fernando se miran-


La imagen de aquel maravilloso paisaje del "bosque mágico permanece viva en el recuerdo de Violeta, recordaba a su padre: <<Fernando llegaba por las mañanas con la pipa en la boca, cojeando ligeramente a causa de la poliomielitis que sufrió de niño (...). Le seguía su perro Lindo, el perro más manso y de raza más indefinible que he visto jamás. Lindo yacía en ese momento en los pies de Violeta mientras ella estaba sentada delante de su escritorio, y la miraba afectuoso y dormía mientras Violeta trajinaba con las probetas o cortaba con sus dedos alguna rama de algún árbol del bosque de bonsais. Aunque Violeta era millonaria, observaba a través del "bosque de los diminutos", el comportamiento de los seres fuertes, que obligaba a trabajar a los más débiles para su propio provecho. Es decir, que los diminutos fuertes explotaban a los otros.


<<Violeta vio asombrada: se construyeron grandes vías, se levantaron presas, se arrasaron grandes zonas de selva, se deslazó a las comunidades indígenas mediante la sierra mecánica o la violencia de pistoleros, se modificaron los métodos tradicionales de subsistencia, se apoyaron migraciones obreras masivas -y se les abandonó después a su suerte-, se hicieron repartos e tierras basados en el clientelismo, el fraude o la falsificación de títulos, etcétera, etcétera. La riqueza era siempre una promesa nunca verificada: los suelos del "bosque mágico amazónico" son efectivamente muy pobres y no sirven como pastizal. El vergel selvático no se debe a la calidad de la tierra, sino a un proceso biológico especialísimo dado por un ciclo climático invariable de sol y lluvia.


<<De todos modos, la sierra mecánica no servía para mucho, así que comenzaron a utilizarse dos bulldozers unidos por una cadena que avanzaban y destrozaban todo a su paso. A la tala indiscriminada se unieron el uso de herbicidas y los incendios incontrolados.>>


<<En fin, todos los proyectos se enredaban en la selva y cuando ésta se destruía, la tierra se convertía en un desierto improductivo. Los planes no tuvieron en cuenta la estructura económica básica, asentada en la recolección del caucho, las redes de ribeirinbos y otros grupos, incluidos los asentamientos indígenas que habían ocupado aquel territorio durante siglos. En el siglo XX se extinguieron 87 grupos indígenas. Se les consideraba <<bichos de mato>> o, lo que es lo mismo, bestias de la selva. Esta figura se llama "genocidio". A la vista de estas circunstancias, puede entenderse -ahora sí- la reclamación de Chico Mendes que desesperó a sus ciudadanos. El activista pidió a los países occidentales que no entregaran ni un solo crédito a  a Brasil. Pero Chico Mendes no estaba <<¡abogando por la miseria, sino por la vida!>>


<<E l dinero de las instituciones financieras occidentales sólo servía para destruir el Amazonas y para arrinconar a las poblaciones interiores. La concesión de créditos y ayudas al desarrollo sólo resultaban provechosas si se ejercía algún control en la actuación final; de lo contrario, sólo se producía devastación y los millones de dólares se perdían en las redes burocráticas. La idea, finalmente, era fomentar un desarrollo que atendiera a las necesidades de las personas: la selva y los grupos humanos integraban un débil equilibrio que era necesario preservar. Era el <<desarrollo sostenible>>.


<<Ante la evidencia de la brecha abierta entre ricos y pobres, ante la reducción de expectativas de vida para millones de personas y ante los cuarenta millones de personas con sida en el África subsahariana, donde veinte millones de mujeres son también las más pobres, se hace necesaria la voluntad política; Mary Robinson reclama la voluntad política para <<mejorar el mundo>>. Podemos cambiarlo si nuestra debilidad y nuestra ceguera no nos impide ver la posibilidad de un futuro más brillante...>>


<<Entre Luis Antonio Abarca Sánchez y María Margot Zurita Gajardo caben casi tres mil nombres. Son los nombres de personas torturadas, desaparecidas o asesinadas en (...) durante la dictadura...


<<Cuando se advierte que el valor de los bosques o de la vida humana es <<incalculable>>, a veces, literalmente se está expresando la voluntad de no calcularlo: de no contabilizarlo. En otras ocasiones, naturalmente, la voluntad es la contraria.>> En las contabilidades nacionales no hay rastro del <<valor>> de una playa limpia o de una manada de rebecos en las montañas. 

<<La brisa fresca no tiene ningún valor, pero sí lo tiene el aire fresco que produce un acondicionador>>, sostiene Waring.

Como ocurre en el trabajo de las <<amas de casa>>, esos bienes son invisibles porque se consideran un <<regalo de la naturaleza>>. 

Los regalos de la naturaleza, los servicios gratuitos de las mujeres de todo el mundo y el terror y la muerte en los conflictos bélicos pasan desapercibidos para la economía. Lo importante es el crecimiento, el desarrollo y la ACUMULACIÓN de CAPITAL.

La Asamblea General de Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional o en Banco Mundial no pueden ocuparse del envenenamiento del aire, de la situación de esclavitud de millones de mujeres y niños o de los <<daños colaterales>> en los conflictos bélicos, puesto que su objetivo es el crecimiento económico. 

<<El objetivo es obtener más>> para alcanzar el máximo crecimiento económico. Las contabilidades nacionales reproducen sistemas que guardan relación con el mercado.

<<<Los profesionales de la economía son un grupo social limitado, de hombres blancos económicamente privilegiados y con educación universitaria. No sirve ni  la mayoría de la humanidad ni a nuestro frágil planeta. Su estructura y contenido tienen el propósito y la función de la propaganda... La cuestión es delicadisima, porque ello sugiere la pervivencia de modelos de discriminción intolerables. Muchas mujeres de áreas rurales que trabajan en huertas y granjas, que atienden el ganado o que se esfuerzan en la recolección aún permanecen en ese limbo económico de la invisibilidad: su esposo es el campesino, el granjero o el ganadero y así consta en los balances y en los censos de actividades productivas; la mujer, simplemente, no existe. En otras zonas, los niños ocupan buena parte de su tiempo en labores productivas, niños esclavos, y tú y nosotros miramos al cielo.

-Violeta, no te sientas mal. No estamos aquí para tratar de ese tema que, por otra parte, tampoco compete directamente al G-20. O sea que nada comentaré a tus palabras; nada, excepto que tengo serias dudas sobre la certidumbre de cuanto tu has dicho. No me extrañaría que fuesen infundios lanzados por aquellos que no han conseguido la concesión que tenían solicitada; pero, naturalmente, el número de muertos que caen cada día y cada año era ilimitado y es que no se podía dar de comer a todos. Nada más puedo decir acerca de la cuestión. ¡Violeta!, el "bosque mágico", que no hemos sabido gestionarlo. ¡Hemos fracasado! Hace ya mucho rato, que las fuerzas de Naturaleza se han desatado, ahora hay que limitarse a esperar su desarrollo... ¡Divino Jesús, yo en ti confío, salva el planeta! Amén.

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