Frase inspiradora: <<Los principios de la verdad son siete: el que comprende esto perfectamente posee la clave mágica ante la cual todas las puertas del Templo se abrirán de par en par>>. El Kybalión.
Dice el Kybalión: <<Donde quiera que estén las huellas del Maestro, allí los oídos del que está pronto para recibir sus enseñanzas se abren de par en par. Cuando el oído es capaz de oír, entonces vienen los labios que han de llenarlos con sabiduría.>>
Por tanto, el poder de la espiritualidad solo atraerá la atención de los que están preparados para recibirlo. Y recíprocamente, cuando el estudiante esté preparado para recibir la verdad, entonces el conocimiento llegará a él. El principio hermético de Causa y efecto, en su aspecto de <<ley de atracción>>, llevará los oídos junto a los labios y el libro junto al discípulo. Los libros, que llegan al investigador son una llave maestra con la cual pueda abrir las numerosas puertas internas que conducen al templo del misterio.
No hay ningún conocimiento oculto que haya sido tan cuidadosamente guardado como los fragmentos de las enseñanzas herméticas, los que han llegado hasta nosotros a través de las centurias transcurridas desde los tiempos de su gran fundador, Hermes Trismegisto, <<el elegido de los dioses>>, quien residió en el antiguo Egipto, cuando la raza actual estaba en su infancia. Contemporáneo de Abraham, y, si la leyenda es verdadera, instructor de aquel venerable sabio, Hermes fue y es el gran sol central del ocultismo, cuyos rayos han servido para iluminar todos los conocimientos que han sido impartidos desde entonces.
Todas las bases fundamentales de las enseñanzas esotéricas que en cualquier tiempo han sido impartidas a la raza son, en esencia, formuladas por Hermes. Incluso las más antiguas doctrinas de la India han tenido sus raíces en las enseñanzas herméticas. (No podemos olvidar que, dentro de la Gran Pirámide de Egipto está escrito,... algo que habla de nuestro tiempo, marcando el fin... ve y observa si aquel relato es verdadero...)
Desde la tierra del Ganges muchos avanzados ocultistas viajaron a Egipto para postrarse a los pies del Maestro. De él obtuvieron la llave maestra, que explicaba y reconciliaba sus diferentes puntos de vista, estableciéndose así firmemente la doctrina secreta. De otros lugares vinieron discípulos y neófitos que miraban a Hermes como el Maestro de los Maestros, y su influencia fue tan grande que, a pesar de las negativas de los centenares de instructores que había en los diferentes países, se puede fácilmente encontrar en las enseñanzas de estos últimos las bases fundamentales en las que se asentaban las doctrinas herméticas.
El estudiante de religiones comparadas será capaz de percibir fácilmente la influencia tan grande que las enseñanzas herméticas han ejercido en todas las religiones, sea cual fuere el nombre con que se les conozca ahora, bien en las religiones muertas o bien en las de nuestro tiempo. La analogía salta a la vista, a pesar de los rasgos contradictorios, las enseñanzas herméticas actúan como un conciliador de ellas.
La obra de Hermes parece haberse dirigido en el sentido de plantar la semilla de la gran verdad que ha crecido y germinado en tantas y tan extrañas formas, más bien que en el de establecer una escuela de la filosofía que dominara el pensamiento del mundo.
No obstante, la verdad original enseñaba por él ha sido guardada intacta, en su pureza original, por un reducido número de hombres en cada época, los cuales, rehusando gran número de aficionados y de estudiantes poco desarrollados, siguieron la costumbre hermética y reservaron su conocimiento para los pocos que estaban prontos para comprenderlo y dominarlo. De labio a oído, fue transmitido este conocimiento entre esos pocos.
Siempre han existido en cada generación y en los diversos países de la tierra algunos iniciados que mantuvieron viva la llama sagrada de las enseñanzas herméticas, y que siempre han deseado emplear sus lámparas para encender las lámparas menores de los del mundo, cuando la luz de la verdad se consumía y se nublaba por su negligencia, o cuando su mecha se ensuciaba con materias extrañas.
Siempre han existido unos pocos que cuidaron el altar de la verdad, sobre el cual mantuvieron siempre ardiendo la lámpara perpetua de la sabiduría. Esos hombres dedicaron su vida a esa labor de amor que el poeta ha descrito también en estas líneas: <<¡Oh, let not the flame die out! ¡Cherished age after age in its dark -in its holy temples cherished. Fed by pure ministers of love- let not the flame die out!>>
Estos hombres no buscaron nunca ni la aprobación popular ni acaparar gran número de seguidores. Son indiferentes a esas cosas, pues saben de sobra cuán pocos hay en cada generación preparados para recibir la verdad o reconocerla si se les presentara. Ellos <<reservan la carne para los hombres>>, mientras que los demás <<dan leche a los niños>>, conservan sus perlas de sabiduría para los pocos elegidos que aprecian su valor y las llevan en sus coronas, en vez de echárselas a los cerdos que las mancillarían y pisotearían en el fango de sus chiqueros.
A pesar de esto, estos hombres no han olvidado aún los preceptos de Hermes respecto a la transmisión de estas enseñanzas a los que estén preparados para recibirlas, acerca de lo cual dice el Kybalión: <<Donde quiera que estén las huellas del maestro, allí, los oídos del que está pronto para recibir sus enseñanzas se abren de par en par>>.
Y, además: <<Cuando el oído es capaz de oír, entonces vienen los labios que han de llenarlos con sabiduría>>. Pero su actitud habitual ha estado siempre estrictamente de acuerdo con otro aforismo, de El Kybalión también, que dice que <<<los labios de la sabiduría permanecen cerrados, excepto para los oídos del entendimiento>>.
Y esos oídos incapaces de comprender son los que han criticado esta actitud de los hermetistas y los que se han lamentado públicamente de que aquellos no hayan expresado nunca claramente el verdadero espíritu de sus enseñanzas, sin reservas ni reticencias. Pero una hojeada en las páginas de la historia demostrará la sabiduría de los maestros, quienes conocían la locura que era intentar enseñar al mundo lo que este no deseaba ni estaba preparado para recibir.
Los hermetistas nunca han deseado ser mártires, sino que, por el contrario, han permanecido retirados, silenciosos y sonrientes ante los esfuerzos de algunos que se imaginaban, en su ardiente entusiasmo, que podían forzar a una raza de bárbaros a admitir verdades que solo pueden comprender los que han avanzado mucho en el sendero. El espíritu de persecución no ha muerto todavía en la tierra. Hay ciertas enseñanzas herméticas que, si se divulgarán, atraerían sobre sus divulgadores un griterío de odio y el desprecio de las multitudes, las que volverían a gritar de nuevo: ¡Crucificadlo!.... ¡Crucificadlo!... Jesús, llegó con la Luz de la Verdad en una época de oscuridad similar a la actual. Jesús con Su Amor, tendió un puente al infinito. Jesús, nos dice cambia de conducta, cumple los Mandamientos de Moisés y el Sermón de la Montaña, solo eso.
<<Si no cambias de dirección, acabarás en el lugar exacto al que te diriges>>. ANTIGUO PROVERBIO CHINO. (El abismo o el vacío. Hay señales por todos lados, la gente, sin darse cuenta colaboran con las fuerzas oscuras, dando consejos, noticias que deprimen a la gente. El miedo mata. Hay que salir a pasear el Sol es un buen antídoto...)
El mundo está cambiando a pasos agigantados. Se atribuye a Víctor Hugo el famoso juicio: <<No hay nada más poderoso que una idea cuyo tiempo ha llegado>>. A veces pensamos que ya no hay demonios, ni valientes profetas, ni discípulos herméticos que se deslizan entre bosques secretos encantando con su sabiduría a necios venados y mariposas alocadas.
<<Deja que la mente que medita crezca, como la luna creciente.>> <<La sabiduría es luz de día, y la atención, protección de noche. Si un hombre vive una vida de pureza, nada puede destruirlo; si ha vencido la avaricia, nada podrá limitar su libertad>>.
A veces pensamos que la nuestra es una era sin fronteras, sin dragones, sin malévolas serpientes, sin brujas que envenenan a las princesas, sin sombríos tiranos que se deslizan entre los despachos siniestros, robando los secretos, van robando a diestro y siniestro las arcas del Estado, y con siniestra sonrisa matan a las princesas en los bosques. Vemos correr el destino detrás de la lámpara del viejo Aladino. El destino se nos pierde más allá del horizonte mirando la ventana del televisor, vemos los seres insensibles ofreciendo quimeras, mientras los seres sensibles mueren en las trincheras. Jóvenes, con los pies hundidos en el barro, el fango al cuello, más allá de la oscuridad, los seres sensibles quedan inmediatamente disipados, son borrados y dirán, y se esfumaron porque fumaron las drogas que le ofrecían.
<<Aquellos cuyas almas están bien ancladas en los elementos de la iluminación, que se regocijan en su libertad con respecto a todo lo accesorio, cuyos apetitos han sido conquistados, y que están llenos de luz: Esos serán libres de verdad, incluso en este mundo>>.
¡Qué placer poder decir, que los pronósticos para el año 2026 de la Revista Economist <<que se han equivocado>>! ¿No os parece? ¡Qué es un gran placer equivocarse! Jaque mate al malévolo mago. Matar al brujo, que predica desde la oscuridad la destrucción del mundo. Sabios caballeros, llegan, princesas iluminando las diez mil cosas que enseña Confucio, misterios y aventuras, águilas tuertas sin alas, tigres sin diente y sin uñas en las garras, dragones sin fuego en su boca. Pero por supuesto, las serpientes siguen haciendo encantamientos sin olvidarse de cobrar grandes sumas de dinero.
Otras brujas trabajan en las cloacas, hacen de fontaneras del Diablo y, ahora: llegaron los que antes vivieron en el Cielo, ellos, jamás se equivocarán de camino saben que en la derecha hay malas cosas, en la izquierda gente disfrazada de fracaso, pero, por supuesto que saben que en el centro llega más luz... <<Cuando la lámpara de la mente de Buda ilumina a los seres sensibles, eones de oscuridad quedan inmediatamente disipados>>.
Hoy las serpientes, las águilas, los tigres, los dragones o los tiburones usan ropas de gobierno: trajes oscuro, corbata y zapatos de color negro. Forman equipos, para el desastre, el caos llegó con las serpientes encantadoras, y que a las princesas llevan a las torres del castillo, le ponen cuerdas y les atan la lengua, para que no griten. Los demonios de todo el mundo gritan, chillan viva la sociedad inmoral. Los jóvenes caen agotados, como las moscas rociadas de ZZ y, van cayendo muertos por las calles, sin apenas levantarlos, los tiran a un horno hirviente, ya no caván ni la fosa, ni tiro de gracia en la cabeza.
El mundo es un osario de hombres muertos, apenas se atreven a respirar, ya las madres no se asoman a las esquinas, ni las abuelas chillan en las plazas: Libertad. Una sociedad que no chilla se humilla. Mirar a la derecha da asco, mirar a la izquierda da fatiga. Tenemos que ir derechos por la fina línea del centro sin salirnos. Tan astutas se han vuelto las serpientes que ahora usan equipo de fontanería, ¡emergencia!, somos el equipo de rescate de los gobiernos corruptos, eso van gritando ellas; y las princesas y los caballeros miran al cielo y se reúnen en las Iglesias, en las Sinagogas, en las Mezquitas, en las Universidades, y dicen: <<Si hablamos o actuamos con pensamiento puro, la felicidad nos seguirá como una sombra que no nos abandona>>.
Ha llegado, el Maestro, diciendo: <<El hombre sabio actúa con rectitud; eso es un tesoro que los otros no pueden compartir, ni ningún ladrón puede robar, un tesoro que no se agota.>> Revoloteando los demonios sobre la gran masa, al Maestro nada le espanta, levantando sus brazos se derrumban sus andrajosos vestidos, las máscaras se deshacen y se ven a tal y a cual villano muerto... y el Maestro dice a la gran masa:
<<El estudio es la manera de conocerse así mismo, el conocerse a sí mismo es la manera de olvidarse de la propia persona, olvidarse de la propia persona es estar iluminado por las diez mil cosas. La iluminación consiste en ver lo desconocido de uno mismo, y en esto no hay videntes ni adivinos, solo una calma sin principio ni fin>>.
Los jóvenes dueños de su realidad siguen visitando la Iglesia, y no solo van a rezar, van a tomar el Cuerpo de Cristo, que los Salva. <<Mis acciones son mis únicas verdaderas pertenencias. No puedo evitar las consecuencias de mis acciones. Mis acciones son el suelo donde me alzo>>.
Ningún hombre cuerdo, rompería la Casa donde vive, solo los locos romperían la Casa Común, la Tierra es de todos. A veces pensamos que somos dueños de los sueños, la intuición nos abre la puerta de la verdad y vemos que los demonios, los dragones, las serpientes nunca dicen la verdad. ¡No somos carne de cañón! Somos seres mágicos, hechos de polvos estelares, un polvo mágico te trajo al vientre de tu madre, esa es la verdad sin más el amor es el polvo mágico, que crea la vida.
Esta historia humana acaba con final feliz. Los malvados vuelan al Más Allá en lindos ataúdes de madera, todos forrados de las mejores telas de sedas del Japón o de la China. Quizás esta mujer no sea buena ni mala, solo sabe que ama a toda la gente, a todos amores míos; y os digo que en el Más Allá hay cosas más siniestras que Acá, haced caso al Mesías Jesucristo que es Dios.
Hasta cuando así Dios lo quiera. Señor, bendice y certifica la obra de nuestras manos y, por favor ilumina a todos los malvados, para vivir todos nosotros muy felices. Que la riqueza se comparta, y las fábricas de armas se reconviertan en una gran fábrica para Papa Noel traer muchos regalos para todos. Gracias Padre. Amén.
No hay comentarios:
Publicar un comentario